{"id":1008,"date":"2017-01-09T17:41:42","date_gmt":"2017-01-09T17:41:42","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=1008"},"modified":"2017-01-09T17:41:42","modified_gmt":"2017-01-09T17:41:42","slug":"polemica-abierta-sobre-la-defensa-de-las-humanidades-y-la-opinion-de-jesus-zamora-bonilla-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2017\/01\/09\/polemica-abierta-sobre-la-defensa-de-las-humanidades-y-la-opinion-de-jesus-zamora-bonilla-ii\/","title":{"rendered":"Pol\u00e9mica abierta: Sobre la defensa de las Humanidades y la opini\u00f3n de Jes\u00fas Zamora Bonilla (II)"},"content":{"rendered":"<h4 class=\"_2cuy _3dgx _2vxa\">Tras la publicaci\u00f3n en el diario el Pa\u00eds de un <a href=\"http:\/\/elpais.com\/elpais\/2016\/10\/11\/opinion\/1476174438_886445.html\">art\u00edculo de opini\u00f3n<\/a> del Decano de la Facultad de Filosof\u00eda de la UNED, Jes\u00fas Zamora Bonilla, las reacciones no se han hecho esperar por parte del profesorado. Sin embargo, acceder al \u00e1rea de opini\u00f3n de El Pa\u00eds es singularmente dif\u00edcil, as\u00ed que hemos decidido dar voz aqu\u00ed a algunos de los que han querido responder al art\u00edculo de Zamora. En los pr\u00f3ximos d\u00edas publicaremos una serie de art\u00edculos remitidos a nuestra redacci\u00f3n para intentar abrir un debate. Ni que decir tiene que el propio Jes\u00fas Zamora puede replicar en cuanto lo desee.<\/h4>\n<p><strong>Hoy, segunda respuesta, a cargo de \u00c1ngel Vallejo, profesor de filosof\u00eda en B\u00e9tera (Valencia)<\/strong><\/p>\n<h4><strong>\u00bfDEFENDER LAS HUMANIDADES? BASTA CON QUE NO LAS ATAQUEN<\/strong> (en respuesta a Jes\u00fas Zamora Bonilla)<\/h4>\n<p><a href=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2017\/01\/IMG_20161016_191728.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-1009 alignleft\" src=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2017\/01\/IMG_20161016_191728-768x1024.jpg\" alt=\"img_20161016_191728\" width=\"172\" height=\"230\" srcset=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2017\/01\/IMG_20161016_191728-768x1024.jpg 768w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2017\/01\/IMG_20161016_191728-225x300.jpg 225w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2017\/01\/IMG_20161016_191728-624x832.jpg 624w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2017\/01\/IMG_20161016_191728.jpg 1536w\" sizes=\"auto, (max-width: 172px) 100vw, 172px\" \/><\/a>Me detengo con inter\u00e9s en la lectura del art\u00edculo \u00ab<a href=\"http:\/\/elpais.com\/elpais\/2016\/10\/11\/opinion\/1476174438_886445.html\">C\u00f3mo no defender las humanidades<\/a>\u00bb de Jes\u00fas Zamora Bonilla. Y lo hago no s\u00f3lo por el prestigio del autor y por la afinidad intelectual- y laboral- que tengo con \u00e9l, sino sobre todo porque que algunas de las ideas que apunta me han ido rondando la cabeza desde hace tiempo. Es conocido que casi siempre buscamos confirmaci\u00f3n de los m\u00e1s sabios en nuestras modestas intuiciones, y el art\u00edculo de Jes\u00fas Zamora parec\u00eda ofrecer una buena oportunidad para ello. Las ideas con las que estaba de acuerdo eran m\u00e1s o menos estas: la formaci\u00f3n en filosof\u00eda o cualquier saber human\u00edstico, no otorga <em>per se <\/em>la capacidad de pensar cr\u00edticamente, ni estas disciplinas encarnan en s\u00ed mismas el esp\u00edritu fundamental de la democracia.<\/p>\n<p>Sin embargo, tal y como el propio Bonilla apunta por boca de Arist\u00f3teles, mi estima por lo que yo creo verdad ha resultado estar por encima de sus asertos. He de constatar que sus argumentos, aunque apuntan algunos aspectos interesantes, no me convencen lo m\u00e1s m\u00ednimo. En honor a esa verdad que amamos, tambi\u00e9n hay que decir que quiz\u00e1 Jes\u00fas est\u00e9 guardando alguna verdadera defensa de las humanidades para otro art\u00edculo, y ser\u00eda de justicia esperar a ver c\u00f3mo se sustancia.<\/p>\n<p>Pero dec\u00eda que tal y como est\u00e1n expresados ahora, no me convencen en absoluto. En primer lugar porque no est\u00e1 claro qu\u00e9 sea eso de las \u201chumanidades\u201d, y porque est\u00e1 menos claro a\u00fan que la Filosof\u00eda sea uno de estos saberes \u00abde humanidades\u00bb, tal y como Jes\u00fas los presenta. Siendo como es \u00e9l, Catedr\u00e1tico de Filosof\u00eda de la Ciencia, debiera ser mucho m\u00e1s preciso en estas definiciones para no confundir a un p\u00fablico poco versado -y quiz\u00e1 a\u00fan menos interesado- en estos asuntos. Si las Humanidades son como \u00e9l asegura, saberes que aglutinan la Historia o la Literatura, oponi\u00e9ndose a las \u201cciencias\u201d, entonces la Filosof\u00eda -as\u00ed en may\u00fasculas y en general- no deber\u00eda estar incluida en el grupo, dado que la l\u00f3gica y la filosof\u00eda de la ciencia plantean, por su formalidad, no pocas diferencias en cuanto al objeto y al m\u00e9todo de las disciplinas human\u00edsticas as\u00ed entendidas. Se convendr\u00e1 conmigo tambi\u00e9n, en que s\u00f3lo para deshacer el entuerto y mantener esa artificiosa oposici\u00f3n, no deber\u00edan ser las ramas formales caprichosamente podadas del \u00e1rbol filos\u00f3fico.<\/p>\n<p>Si por otro lado las \u201chumanidades\u201d son entendidas como una amplia familia en la que, m\u00e1s orientadas a los fines que a sus objetos de estudio, deben entrar las ciencias formales e incluso emp\u00edricas, entonces la distinci\u00f3n no tiene sentido y simplemente cabr\u00eda apelar a la responsabilidad de los educadores para no seguir emple\u00e1ndola. Como Savater y tantos otros, yo me incluir\u00eda dentro de este \u00faltimo grupo: tan humanistas son Newton, Descartes o Russell como Dante, Moro o Cervantes, y los itinerarios intelectuales que pueda haber seguido cada uno de ellos, no excluye que los saberes que cultivaron fuesen todos, como asegurara Terencio, <em>humanamente<\/em> concernientes.<\/p>\n<p>Hay que darle la raz\u00f3n a Bonilla en algunas cosas: dos a\u00f1os de filosof\u00eda en la escuela no hacen autom\u00e1ticamente ciudadanos democr\u00e1ticos y cr\u00edticos, de la misma manera que doce a\u00f1os de lengua, matem\u00e1ticas o ciencias naturales no consiguen evitar que el 30% de los estudiantes no sepa leer un texto de dificultad media o resolver una regla de tres, o que el 25% de la poblaci\u00f3n en general deje de creer que el sol gira alrededor de la tierra. Tenemos un problema con la educaci\u00f3n y es que \u00e9sta no responde a los fines para los que fue dise\u00f1ada \u00bfo en realidad s\u00ed lo hace?<\/p>\n<p>Para responder a esta pregunta, quiero ser justo y se\u00f1alar que hay una falacia en la \u00faltima argumentaci\u00f3n: he mezclado intencionadamente al grupo de los estudiantes con el total de la poblaci\u00f3n. Es \u00e9sta una precauci\u00f3n que todo buen humanista debiera tener, si es cierto que muestra amor por la verdad: no mezclar churras con merinas. No es justo decir que determinadas disciplinas no han conseguido hacer que la poblaci\u00f3n sea menos consumista o m\u00e1s cultivada, en primer lugar porque no toda la poblaci\u00f3n ha estudiado esas disciplinas, en segundo lugar porque no hay una relaci\u00f3n radical de causa y efecto entre los dos hechos -y esto es as\u00ed, entre otras cosas porque la ense\u00f1anza o did\u00e1ctica de unos saberes no es asimilable a estos mismos saberes- , y en tercer y \u00faltimo lugar, porque hay una desequilibrada relaci\u00f3n dial\u00e9ctica entre lo que se <em>ense\u00f1a<\/em> en la escuela y lo que se <em>vive<\/em> en el resto de la estructura pol\u00edtica, social y econ\u00f3mica. Esta \u00faltima realidad conforma, desde la pr\u00e1ctica, a un individuo dual que se debate entre el tiempo de obligaci\u00f3n y el de ocio.\u00a0 En nuestras sociedades,\u00a0 ese tiempo de obligaci\u00f3n se orienta en los primeros a\u00f1os de la vida a garantizar una formaci\u00f3n que asegure un sustento econ\u00f3mico futuro, que pueda a su vez revertirse en un ocio fundamentalmente consumista.<\/p>\n<p>\u00a1Ah, el consumismo! Poco importa que <em>los humanistas<\/em> advirtamos en clase sobre los males del consumismo si la escuela es vista, con respecto a sus fines \u00faltimos, como la etapa que debe superarse para garantizarse un futuro laboral. Poco importa que los saberes que se impartan en ella no sean estrictamente economicistas si al cabo la educaci\u00f3n se convierte en criterio de selecci\u00f3n para acceder a un mundo regido econ\u00f3micamente. Tampoco importa que esta concepci\u00f3n de la educaci\u00f3n sea err\u00f3nea, porque lo que cuenta es la percepci\u00f3n de su certeza en la mayor parte de la poblaci\u00f3n. Esto, y no otra cosa es lo que ha venido a redundar en la profec\u00eda autocumplida de la LOMCE, una Ley que, atendiendo a este bien asentado prejuicio, vincula educaci\u00f3n y empleo sin el m\u00e1s m\u00ednimo escr\u00fapulo.<\/p>\n<p>En este mismo sentido, es perfectamente comprensible que la malhadada Ley Wert se haya ocupado de cercenar los saberes human\u00edsticos y muy en especial la Filosof\u00eda. El actual embajador de Espa\u00f1a para la OCDE se ocup\u00f3 de dejar claro de que eran saberes que \u201cdistra\u00edan\u201d -suponemos- del supuesto objetivo final de la educaci\u00f3n: ganar empleabilidad. Muchos no creemos en la maldad intr\u00ednseca del ex-Ministro Wert. Simplemente constatamos que su concepto de educaci\u00f3n y el nuestro no coinciden: el suyo es pragm\u00e1tico, y en \u00e9l no caben unas disciplinas que se ocupan de la cr\u00edtica o los saberes\u00a0 que fomentan el enriquecimiento no cremat\u00edstico. Desde su punto de vista es natural pensar as\u00ed, dado que la esfera del cultivo personal pertenece al ocio, no al negocio.<\/p>\n<p>Nuestro punto de vista, por el contrario, es que la educaci\u00f3n, en tanto que emancipatoria y autorrealizativa, precisa de estos saberes. Eso s\u00ed, bien impartidos. Quiz\u00e1 aqu\u00ed radique lo esencial del asunto sobre el que hablaba Jes\u00fas Zamora Bonilla y que seg\u00fan mi modesta opini\u00f3n, no ha sido tratado con acierto.<\/p>\n<p>Que la filosof\u00eda -o cualquier otra disciplina human\u00edstica- fomente el esp\u00edritu cr\u00edtico quiere decir que pone al servicio del alumnado el <em>m\u00e9todo<\/em> seg\u00fan el cual todo elemento cultural -t\u00f3mese en el sentido m\u00e1s amplio que se pueda- debe ser cuestionado en su radicalidad y consecuencias, obteniendo as\u00ed una idea general de cu\u00e1les son sus presupuestos, a qu\u00e9 intereses sirven y porqu\u00e9 \u00e9stos debieran ser considerados l\u00edcitos.<\/p>\n<p>La pregunta es si esto podr\u00eda conseguirse desde la ense\u00f1anza de la filosof\u00eda -por ejemplo- en las escuelas. Mi respuesta es que hoy por hoy ser\u00eda dif\u00edcil afirmarlo, pero s\u00f3lo en la medida en que nuestros programas est\u00e1n obsoletos: si en clase hacemos una historiograf\u00eda en lugar de una filosof\u00eda cr\u00edtica propiamente dicha, es normal obtener resultados distintos a los esperados; no importa tanto lo que dec\u00edan Plat\u00f3n y Arist\u00f3teles sino c\u00f3mo y por qu\u00e9 lo dec\u00edan. As\u00ed, no debiera ponerse el acento en su antidemocratismo y su clasismo sin explicar las causas por las que estos prejuicios impregnaban su filosof\u00eda. Tambi\u00e9n cabr\u00eda decir que para cada antidem\u00f3crata o elitista en la historia de la filosof\u00eda, hay una n\u00e9mesis ideol\u00f3gica que sostiene viva y racionalmente lo contrario; pretender que el pueblo de los fil\u00f3sofos es abiertamente hostil a la democracia es una falacia que se comenta por su propio nombre: generalizaci\u00f3n abusiva.<\/p>\n<p>Lo que s\u00ed constata acertadamente Bonilla en su art\u00edculo, es que aun estando mal programadas en cuanto a su did\u00e1ctica en el curr\u00edculum de secundaria y bachillerato, contamos con un gran vivero de vocaciones filos\u00f3ficas -entendidas en el sentido weberiano- en nuestras facultades. Y esto es as\u00ed porque esta disciplina, incluso mal impartida, ofrece v\u00edas de soluci\u00f3n -o m\u00e1s bien simple clarificaci\u00f3n- a los interrogantes que casi todo adolescente se intelectualmente sano se plantea. Quiz\u00e1 s\u00f3lo por eso mereciera formar parte de una educaci\u00f3n equilibrada.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n sobre los pilares de la democracia es as\u00ed mismo matizable: mi querido Jes\u00fas no ignorar\u00e1 que hay muchos tipos de democracia, o mejor dicho, que hay much\u00edsimos modos de organizaci\u00f3n democr\u00e1tica, con lo que resulta como m\u00ednimo aventurado englobarlas a todas dentro de un \u00fanico concepto sin correr el riesgo de resultar impreciso.\u00a0 Por ejemplo, nuestra democracia, entendida como el sistema de elecci\u00f3n de gobernantes, es puramente formal. Lo que quiere decir que en rigor, casi ninguno de nuestros elementos organizativos e institucionales es estrictamente democr\u00e1tico. Por no ser, nuestra democracia no es &#8211; en contra de lo que aseguran muchos- siquiera representativa. Para ser una verdadera democracia representativa los elegidos deber\u00edan ejecutar en el gobierno lo transmitido por los electores, y de no ser as\u00ed, debieran ser sustituidos por alguien que representase realmente sus intereses. Huelga decir que para que esto funcione la ciudadan\u00eda debe poseer un m\u00ednimo de cultura pol\u00edtica, y que \u00e9sta se fomenta desde luego, desde el cultivo de las humanidades entendidas en un sentido amplio.<\/p>\n<p>De nuevo volvemos al problema de c\u00f3mo podr\u00eda hacerse esto en un aula. Mi respuesta ser\u00eda que simplemente\u00a0 debemos obedecer el mandato cr\u00edtico del m\u00e9todo filos\u00f3fico, haciendo lo que Foucault denominar\u00eda una \u201contolog\u00eda del presente\u201d, y dejando de lado gran parte de un curr\u00edculum decimon\u00f3nico en su estructura y contenidos. Por ejemplo, en mis clases muestro c\u00f3mo la nuestra es una democracia no representativa, sino de mercado: los partidos ofrecen y los electores compran. As\u00ed, no tienen que esforzarse en pedir, proponer y mucho menos, razonar. Nuestro sistema democr\u00e1tico est\u00e1 dise\u00f1ado para que los ciudadanos no tengan que pensar, sino s\u00f3lo escoger entre lo dado. Interpelados, los alumnos suelen preguntarse con inmediatez c\u00f3mo cambiar las cosas para ser verdaderamente responsables. Por ello, es cierto que no hay relaci\u00f3n directa entre las humanidades y <em>nuestra<\/em> democracia, pero nadie duda de que debiera haberla entre el cultivo de las humanidades y una <em>verdadera<\/em> democracia representativa.<\/p>\n<p>Creo, en fin, que los fil\u00f3sofos y humanistas no podemos arrogarnos el esp\u00edritu cr\u00edtico y la exclusiva legitimidad democr\u00e1tica, pero tambi\u00e9n creo que desde nuestras disciplinas podemos hacer ver , mejor que nadie, que se trata de elementos que requieren de un aprendizaje modulado en el inter\u00e9s y la pr\u00e1ctica. Hoy d\u00eda el sistema educativo no responde a esas necesidades y quiz\u00e1 quepa reformarlo. Algunos s\u00f3lo pedimos que se tenga en cuenta\u00a0 a los buenos humanistas a la hora de hacerlo.<\/p>\n<p>\u00c1ngel Vallejo<\/p>\n<p>Esta entrada fue originalmente publicada en <a href=\"http:\/\/thinkingedge.blogspot.com.es\/\">Thinking on the razor\u00b4s edge<\/a> el 7-1-2016<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tras la publicaci\u00f3n en el diario el Pa\u00eds de un art\u00edculo de opini\u00f3n del Decano de la Facultad de Filosof\u00eda de la UNED, Jes\u00fas Zamora Bonilla, las reacciones no se han hecho esperar por parte del profesorado. 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