{"id":1093,"date":"2017-03-24T17:49:38","date_gmt":"2017-03-24T17:49:38","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=1093"},"modified":"2017-03-24T17:55:08","modified_gmt":"2017-03-24T17:55:08","slug":"apuntes-de-viaje-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2017\/03\/24\/apuntes-de-viaje-2\/","title":{"rendered":"Apuntes de viaje 2"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center\">Antonio Guerrero<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><a href=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2016\/11\/aguerrrero-tres.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-931 aligncenter\" src=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2016\/11\/aguerrrero-tres-225x300.png\" alt=\"aguerrrero-tres\" width=\"225\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2016\/11\/aguerrrero-tres-225x300.png 225w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2016\/11\/aguerrrero-tres.png 479w\" sizes=\"auto, (max-width: 225px) 100vw, 225px\" \/><\/a><\/p>\n<h1 class=\"western\" align=\"CENTER\"><span style=\"font-size: medium\">RECIPROCIDAD<\/span><\/h1>\n<p align=\"CENTER\"><i>\u00abEl mayor mal moral es la ausencia de reciprocidad, al no evitar el mal ajeno no podemos impedir el mal propio\u00bb<\/i><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">LLEVO un tiempo preocupado por esa palabra, la que figura en el t\u00edtulo este art\u00edculo. Por su ausencia me parece la m\u00e1s importante para definir el estado actual de la moral de nuestro occidente contaminado de individualismo sin contenido ni finalidad. Se defin\u00eda como la \u00abcorrespondencia mutua\u00bb de una persona hacia otra. Algo rec\u00edproco era aquello que se daba como intercambio, devoluci\u00f3n o compensaci\u00f3n, de otra cosa; lo que expon\u00eda acertadamente otro concepto: la solidaridad u hospitalidad. Gracias a ella se vertebraban las relaciones interpersonales humanas. Ten\u00edamos algo llamado \u00ab\u00e9tica de la reciprocidad\u00bb. Esta tuvo origen en la antigua Grecia y en la figura de Epicuro. Dec\u00eda el fil\u00f3sofo que para conseguir la felicidad hab\u00eda que eliminar todos los posibles da\u00f1os, de donde extrajo que para evitar el mal propio era imprescindible impedir el mal a lo ajeno. La \u00e9tica de la reciprocidad se hizo estructural desde entonces en la cultura. En la revoluci\u00f3n francesa fue elemental para provocar los cambios pol\u00edticos. Por ello siempre hemos tenido asociado a nuestros conceptos de justicia e igualdad la importancia de \u00abrec\u00edproco\u00bb. Lo justo siempre fue para nosotros aquello que tambi\u00e9n lo era para el semejante, ya que as\u00ed lleg\u00e1bamos a un equilibrio moral. No obstante algo ha pasado en nuestro mundo. Ya nos somos rec\u00edprocos los unos con los otros. Ahora tenemos algo llamado \u00abreciprocidad negativa\u00bb que ser\u00eda, seg\u00fan la antropolog\u00eda, cuando alguien obtiene un bien de otra persona sin estar dispuesto a una devoluci\u00f3n y a trav\u00e9s de trampas y enga\u00f1os. Nuestros valores han cambiado y ya no nos fiamos de los semejantes. Es m\u00e1s, como damos por hecho que nadie va a ser rec\u00edproco nosotros nos esforzamos en no serlo tampoco. El problema es que la desconfianza mutua nos hace reservados, esquivos, individualistas y ausentes. La guerra de todos contra todos, y en cualquier momento, ya no nos hace personas libres ni felices. Peor aun, al final de nuestros d\u00edas pensaremos por qu\u00e9. \u00bfPor qu\u00e9 perdimos el tiempo de esa manera? \u00bfPor qu\u00e9 se fue la vida sin intentar si quiera ser mejor persona porque s\u00ed, sin m\u00e1s, porque ser mejor cada d\u00eda hubiera reforzado nuestra identidad y porque eso nos hubiera introducido en grupos de confianza para sentirnos a salvo. \u00bfPor qu\u00e9 no lo intentamos? \u00bfPor qu\u00e9? \u00bfPor qu\u00e9 ca\u00edmos en la enfermedad moral de nuestro tiempo: la ausencia de reciprocidad?<\/p>\n<p style=\"text-align: center\" align=\"CENTER\"><strong><span style=\"font-size: medium\">CONFUSIONES<\/span><\/strong><\/p>\n<p align=\"CENTER\"><em><span style=\"font-size: medium\">\u00abEl capitalismo global nos controla a trav\u00e9s de falsas creencias: la dignidad y la identidad\u00bb<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\" align=\"CENTER\"><span style=\"font-size: medium\">De forma sucinta hay dos paradigmas del neoliberalismo que deben ser revisados lo antes posible. El barullo dogm\u00e1tico de ambos ha dejado impl\u00edcito en la praxis social un repertorio de costumbres y usos encaminados hacia la destrucci\u00f3n del individuo. El primero de ellos est\u00e1 basado en la asociaci\u00f3n conceptual entre \u00abTrabajo y dignidad\u00bb. Se han creado una serie de confusiones y cortinas de humo en torno a la idea de \u00abDerecho al trabajo\u00bb que muy lejos de garantizarlo lo han convertido en un m\u00e9todo de control poblacional. La principal falacia al respecto consiste en hacer creer que la \u00fanica manera posible de obtener la dignidad es a trav\u00e9s de un buen puesto de trabajo; vendiendo as\u00ed la idea de que es bueno estar integrado en el sistema para disponer de los recursos y la protecci\u00f3n del juego capitalista, porque la postura contraria ser\u00eda la marginaci\u00f3n &#8211; no ser digno-. Pero eso no puede ser as\u00ed. La dignidad es la cualidad de hacerse valer como persona respecto a los dem\u00e1s como acto de responsabilidad hacia uno mismo, lo cual est\u00e1 vinculado a la libertad individual. Todo ser humano por el hecho de serlo tiene derecho a su propia autonom\u00eda y a ser respectado por ello. O sea todo lo contrario de lo que nos han hecho creer. El trabajo &#8211; aunque no todos- nos hace ser seres bastantes indignos porque nos arrebata la libertad. Salvo situaciones de precariedad se ha convertido en una fuente de alienaci\u00f3n que nos aleja del respeto que todos nos merecemos. Y bien\u2026 el otro paradigma viene de la asociaci\u00f3n de ideas como \u00abTrabajo e Identidad\u00bb. En occidente la identidad se confunde con el estatus social. El perfil social est\u00e1 muy relacionado con la prestaci\u00f3n laboral y con las zonas de confort que algunas profesiones proporciona. De ah\u00ed que la identidad se disuelva en el estatus. No obstante la identidad es otra cosa: es el conjunto de rasgos de una persona que permiten distinguirla del conjunto, su singularidad. Dicho as\u00ed es lo autentico de cada uno, lo que no puede tener nada que ver &#8211; salvo excepciones- con la profesi\u00f3n (com\u00fan y repetida). Con ello volvemos a la libertad individual y a la autonom\u00eda del individuo, los temas de fondo. A la saz\u00f3n, el capitalismo global nos confunde tanto que en ning\u00fan caso nos hace seres emancipados o independientes. Todo lo contrario nos controla a trav\u00e9s de quimeras razonables como una falsa dignidad y una equivocada identidad.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>Fuente:<\/p>\n<p>http:\/\/www.elalmeria.es\/antonio_guerrero\/<\/p>\n<p>http:\/\/lamiradazurda.blogspot.com.es\/<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-size: medium\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Antonio Guerrero RECIPROCIDAD \u00abEl mayor mal moral es la ausencia de reciprocidad, al no evitar el mal ajeno no podemos impedir el mal propio\u00bb LLEVO un tiempo preocupado por esa palabra, la que figura en el t\u00edtulo este art\u00edculo. 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