{"id":113584,"date":"2020-06-06T17:27:52","date_gmt":"2020-06-06T17:27:52","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=113584"},"modified":"2020-06-06T17:27:52","modified_gmt":"2020-06-06T17:27:52","slug":"filosofia-para-la-pandemia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2020\/06\/06\/filosofia-para-la-pandemia\/","title":{"rendered":"Filosofia para la pandemia"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/www.filco.es\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2020\/03\/Dise%C3%B1o-sin-t%C3%ADtulo-3.jpg\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.filco.es\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2020\/03\/Dise%C3%B1o-sin-t%C3%ADtulo-3.jpg\" alt=\"Una reflexi\u00f3n sobre el momento actual a partir del libro de Schumacher (Herder). Una reflexi\u00f3n sobre la muerte cuando esta deja de ser algo lejano y difuso para atenazarnos con las garras del aqu\u00ed y ahora m\u00e1s inquietante.\" \/><\/a><figcaption>Una reflexi\u00f3n sobre el momento actual a partir del libro de Schumacher (Herder). Una reflexi\u00f3n sobre la muerte cuando esta deja de ser algo lejano y difuso para atenazarnos con las garras del aqu\u00ed y ahora m\u00e1s inquietante.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Pensar ahora en la muerte es necesario. No hablamos de la necesidad como una recomendaci\u00f3n urgente, sino como lo opuesto a la contingencia, porque pensar ahora en la muerte es ya inevitable. Con una cifra de muertos que solo en Espa\u00f1a hasta hoy se acerca a los 18.800 y un bombardeo medi\u00e1tico brutal \u2014del que dif\u00edcilmente es posible apartar la mirada aunque sea un rato\u2014, la amenaza de muerte invade todos los espacios y absorbe el tiempo omn\u00edmodamente. Sin embargo, en este oscuro escenario hay algo rescatable.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Por Miguel Ant\u00f3n Moreno<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Existe en este momento una estrecha correspondencia entre la manera en que se nos presenta la muerte y uno de los rasgos fundamentales de la filosof\u00eda.<\/strong>&nbsp;Se oyen demasiadas veces lemas o esl\u00f3ganes como \u00abla filosof\u00eda es ahora necesaria\u00bb, o \u00abla filosof\u00eda es m\u00e1s necesaria que nunca\u00bb, pero estas afirmaciones casi siempre bienintencionadas pueden conducir a error, porque dan a entender que hay momentos en los que la filosof\u00eda es algo prescindible. Entendida en su sentido amplio la filosof\u00eda es necesaria, como lo es ahora la idea de muerte, porque no es contingente, porque todo ser humano tiene un esquema y una interpretaci\u00f3n del mundo. Como ya se ha dicho, la alternativa a no leer filosof\u00eda no es no tenerla, sino estar condenado a tener una mala.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En un momento como este, en el que hacer filosof\u00eda de la muerte es inevitable, parece razonable acudir a aquellos que llevan ya mucho tiempo reflexionando sobre el tema<\/strong>&nbsp;y construyendo teor\u00edas al respecto, para no partir de cero ni caer en los mismos errores en los que ya se cay\u00f3 en el pasado. Para, a fin de cuentas, caminar como ya hicieron otros \u00absobre hombros de gigantes\u00bb. La filosof\u00eda ha trabajado la idea de la muerte desde el mismo momento de su surgimiento; algunos incluso se\u00f1alan el problema de la muerte como el punto de partida de toda reflexi\u00f3n filos\u00f3fica. De un modo u otro, la mayor\u00eda de fil\u00f3sofos se han encargado de reflexionar sobre la mortalidad, incluso aquellos como Spinoza, quien defend\u00eda que un hombre libre en nada piensa menos que en la muerte. Desde la Grecia cl\u00e1sica hasta el presente existen textos en forma de ejemplos grandiosos a los que es irrenunciable acudir.<\/p>\n\n\n\n<p>La alternativa a no leer filosof\u00eda no es no tenerla, sino estar condenado a tener una mala<ins><\/ins><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Un libro gu\u00eda<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/www.herdereditorial.com\/muerte-y-mortalidad-en-la-filosofia-contemporanea\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.filco.es\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2020\/03\/COMPRA-EL-LIBRO-14.jpg\" alt=\"Muerte y mortalidad en la filosof\u00eda europea, de Bernard N. Schumacher (Herder). \" class=\"wp-image-31644\" \/><\/a><figcaption>Muerte y mortalidad en la filosof\u00eda contempor\u00e1nea, de Bernard N. Schumacher (Herder Editorial).<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>En su libro&nbsp;<em>Muerte y mortalidad<\/em>&nbsp;<em>en la filosof\u00eda contempor\u00e1nea<\/em>&nbsp;(Herder Editorial), Bernard N. Schumacher reflexiona<\/strong>&nbsp;sobre algunos de los planteamientos m\u00e1s importantes que se han hecho sobre la muerte en la historia de la filosof\u00eda, desde el&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.filco.es\/guia-rapida-entender-estoicos\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">estoicismo<\/a>&nbsp;o el hedonismo, pasando por las figuras de&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.filco.es\/platon-origen-filosofia-occidente\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Plat\u00f3n,<\/a>&nbsp;Lucrecio,&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.filco.es\/seneca-saber-vivir-saber-morir\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">S\u00e9neca,<\/a>&nbsp;Cicer\u00f3n, Plutarco,&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.filco.es\/san-agustin-mal-theon-greyjoy-juego-de-tronos\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">San Agust\u00edn,<\/a>&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.filco.es\/michel-de-montaigne-el-padre-del-ensayo\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Montaigne,<\/a>&nbsp;Feuerbach o&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.filco.es\/schopenhauer-asombro-origen-filosofia\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Schopenhauer,<\/a>&nbsp;para llegar a centrarse en Scheler, Heidegger y Sartre. Schumacher interpreta a todos estos fil\u00f3sofos desde las coordenadas del presente, teniendo en cuenta implicaciones \u00e9ticas actuales, as\u00ed como cuestiones que tienen que ver con la medicina y la neurociencia para saber qu\u00e9 criterios fisiol\u00f3gicos permiten determinar lo que llamamos muerte f\u00edsica, muerte personal, muerte social\u2026 El libro de Schumacher es un mapa que nos permite orientarnos en un tema de absoluta actualidad en un momento en el que, como apunt\u00e1bamos antes, es imprescindible saber qu\u00e9 han pensado otros previamente, para as\u00ed intentar nosotros mismos arrojar luz sobre un asunto que durante mucho tiempo se ha intentado esconder en la oscuridad.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>Muerte y mortalidad<\/em>&nbsp;<em>en la filosof\u00eda contempor\u00e1nea,&nbsp;<\/em>de&nbsp;Bernard N. Schumacher, es un mapa para orientarse en un tema de absoluta actualidad en un momento en el que es imprescindible saber qu\u00e9 han pensado los fil\u00f3sofos previamente sobre la muerte<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>De lo que no se habla \u00bfno existe?<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p><strong>A menudo evitamos pensar en la muerte, como si por ignorar algo de semejante envergadura fuese de pronto a desaparecer.<\/strong>&nbsp;La realidad misma, cuando golpea, se convierte en el mejor argumento contra el idealismo radical. Bernard N. Schumacher llega a afirmar en su libro que la muerte es un tema tab\u00fa en las sociedades occidentales, y explica c\u00f3mo adoptamos una tendencia a ocultar cualquier manifestaci\u00f3n que pueda tener en nuestras vidas. Pero no est\u00e1 tan claro que eludamos la muerte en un sentido amplio; la continua violencia a la que nosotros mismos acudimos, aunque sea ficticia o la observemos desde lejos, no indica que siempre evitemos pensar en la muerte. Solo en&nbsp;<em>Juego de tronos,<\/em>&nbsp;por poner un ejemplo, se han visto m\u00e1s de 150.000 asesinatos. Ahora bien, esa muerte que acontece en la pantalla, en los libros o donde quiera que la observemos nunca nos acecha a nosotros, sino que siempre es el otro el que la recibe, y por tanto nunca se advierte como&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.filco.es\/breve-tratado-de-la-amenaza\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">una verdadera amenaza.<\/a><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>La muerte aqu\u00ed y ahora<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.eldiario.es\/tribunaabierta\/pasando-realmente_6_1006909312.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">\u00bfEsto nos est\u00e1 pasando realmente?,<\/a>&nbsp;se preguntaba el otro d\u00eda en su art\u00edculo Santiago Alba Rico, recogiendo una impresi\u00f3n generalizada<\/strong>&nbsp;y que, como explicaba, ten\u00eda que ver con una sensaci\u00f3n de que esa realidad-irrealidad se corresponde con una dependencia-independencia del mundo. La misma sensaci\u00f3n que experimenta&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.filco.es\/la-filosofia-del-quijote\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">don Quijote<\/a>&nbsp;antes de emprender sus aventuras, cuando al reparar su celada, lo hace \u00absin querer hacer nueva experiencia della\u00bb por la sospecha de que quiz\u00e1 no sea del todo real. La crisis que estamos viviendo, apuntaba Alba Rico, es la primera cosa real que nos pasa desde hace mucho tiempo, y de ah\u00ed que la vivamos con extra\u00f1eza, porque a diferencia de todo lo dem\u00e1s que ocurre en nuestro aparentemente inalterable d\u00eda a d\u00eda, esto nos afecta a todos, y ya no solo al otro, sino tambi\u00e9n a m\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La amenaza de muerte ha dejado de ser estos d\u00edas una voz lejana que se escucha como un susurro en la penumbra;<\/strong>&nbsp;se muestra a plena luz del d\u00eda y nos despierta cada ma\u00f1ana en forma de n\u00famero o dato que se nos aparece como en un espejo. El \u00abenemigo\u00bb, como se ha venido apodando al virus en un lenguaje excesivamente belicista, es invisible y ubicuo. Si la muerte era un tema tab\u00fa, como defiende Schumacher, la pandemia de&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.filco.es\/covid-19-y-filosofia-pensar-en-medio-catastrofe\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">coronavirus<\/a>&nbsp;ha hecho que a la fuerza deje de serlo. Solamente la irracionalidad propia de un virus, que no entiende de justificaciones ni responde ante ning\u00fan fin que no sea la depredaci\u00f3n voraz, y que encarna as\u00ed en su m\u00e1xima expresi\u00f3n una voluntad sin rostro como la de Schopenhauer, pod\u00eda poner en jaque incluso a aquellos seres que se hab\u00edan cre\u00eddo due\u00f1os del mundo.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Si la muerte era un tema tab\u00fa, como defiende Schumacher, la pandemia de coronavirus ha hecho que a la fuerza deje de serlo<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>La globalizaci\u00f3n, asumida como una nueva forma de patria cuya expansi\u00f3n parec\u00eda no tener l\u00edmites,&nbsp;<\/strong>nos hab\u00eda hecho pensar que, m\u00e1s que nunca, \u00e9ramos due\u00f1os del planeta. Solo lo m\u00e1s sumamente irracional pod\u00eda sacudir la tambi\u00e9n irracional negaci\u00f3n de nuestra condici\u00f3n finita y vulnerable. La muerte, quiz\u00e1 la mayor verdad que tenemos a nuestro alcance, asumida ahora como real, pone de manifiesto nuestra contingencia delicada. Esta toma de conciencia, que abarca todos los puntos cardinales, desvela la absoluta fragilidad que hab\u00edamos intentado enmascarar en vano con armaduras tan enclenques como suntuosas, que como la de don Quijote, se desmoronan con el m\u00e1s leve roce. La irrealidad y la desorientaci\u00f3n que sufrimos se explican por haber dejado atr\u00e1s el ocultamiento de la mortalidad propia, sin que hayamos encontrado todav\u00eda la manera de gestionar esta nueva conciencia de la muerte.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Frenar la curva de opini\u00f3n<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p><strong>En la intranquila calma de este estado de alarma nos vemos avasallados por una informaci\u00f3n un\u00edvoca,<\/strong>&nbsp;que nos impide en muchos casos percibir los enormes cambios de fondo que ya se est\u00e1n produciendo. De aqu\u00ed la constante ambivalencia y las infinitas contradicciones del discurso de cualquiera que ose pronunciarse al respecto, es decir, todos. La deceleraci\u00f3n del ritmo de buena parte de la sociedad deber\u00eda servir para bajar tambi\u00e9n la velocidad con la que hasta ahora nos aventur\u00e1bamos de forma temeraria a dar opini\u00f3n de absolutamente todo lo que pasa, sin haber estudiado y reflexionado primero. De ah\u00ed la llamada anterior a acudir a los fil\u00f3sofos con el reposo y la paciencia que exigen, para afrontar con m\u00e1s herramientas la nueva realidad, porque la normalidad tal y como la conocemos, tanto por suerte como por desgracia, no parece que vaya a ser recuperada. Como inevitablemente el recuerdo se entromete en la construcci\u00f3n de nuevos horizontes, ser\u00e1n tiempos, m\u00e1s si cabe, para la&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.filco.es\/dos-voces-para-la-nostalgia\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">nostalgia.&nbsp;<\/a><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>La desaceleraci\u00f3n deber\u00eda servir para bajar tambi\u00e9n la velocidad con la que hasta ahora nos aventur\u00e1bamos a dar opini\u00f3n de todo sin haber estudiado ni reflexionado nada<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Lo que ense\u00f1an los cl\u00e1sicos<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p><strong>Imposible no acordarse en tiempos de nostalgia de Homero y su Odisea<\/strong>&nbsp;(otra de esas lecturas para esta intranquila calma) cuando dice con Aquiles, resurgido de las sombras: \u00abNo me elogies la muerte, ilustre Ulises. Preferir\u00eda ser bracero y siervo de cualquiera a reinar sobre todos los muertos extinguidos\u00bb. Si la muerte es el mayor de los males, parece l\u00f3gico que intentemos por todos los medios atenuar el da\u00f1o que nos produce. Esto no significa que debamos recuperar las formas evasivas que hasta ahora hab\u00edamos asumido, sino que logremos alcanzar una actitud sincera y honesta, partiendo del hecho de que la muerte es indeseable, pero sabiendo que hay formas mejores y peores de pensar en ella y de afrontarla cuando nos llegue el momento. Inevitable acordarse tambi\u00e9n de Kubrick y su&nbsp;<em>Senderos de gloria,<\/em>&nbsp;con el recientemente fallecido Kirk Douglas, que nos muestra en aquella escena del pelot\u00f3n de fusilamiento c\u00f3mo los inocentes afrontan de formas tan distintas su final. Algo por lo que tambi\u00e9n tuvo que pasar Dostoievski cuando lo condenaron a una falsa ejecuci\u00f3n con el prop\u00f3sito de arredrarlo al ver de frente su propia muerte. Sin duda una de las claves para enfrentarse a ella es haber sido h\u00e1bil eligiendo de qui\u00e9n rodearse, y de ah\u00ed que incidamos en escoger buenos autores a la hora de abordar el asunto. Hay que darle algo de raz\u00f3n a Plat\u00f3n cuando dice que \u00ablos que filosofan en el recto sentido de la palabra&nbsp;<a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Plat%C3%B3n:_la_filosof%C3%ADa_como_preparaci%C3%B3n_para_la_muerte.\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">se ejercitan en morir,<\/a>&nbsp;y son ellos a quienes resulta menos temeroso el estar muertos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bfLa buena muerte?<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p><strong>En este momento mueren en soledad miles de personas a causa de la pandemia. Por si fuera poco tener que morirse,<\/strong>&nbsp;hay que hacerlo aislados y lejos de los familiares porque las condiciones de seguridad as\u00ed lo exigen. En Holanda vemos c\u00f3mo se empiezan a adoptar otras pol\u00edticas sanitarias, que no permiten el ingreso hospitalario a los ancianos y a los que no gozan de buena salud, alegando que as\u00ed se previene su sufrimiento al permitirles morir rodeados de sus seres queridos, y que adem\u00e1s de esa forma no se saturan los hospitales. Algunos discursos como este pueden ser peligrosos porque, poniendo por delante el argumento de la buena muerte, esconden detr\u00e1s intereses econ\u00f3micos que poco tienen que ver con los problemas \u00e9ticos que intentan aparentar. En cualquier caso, parece justo que sea la persona que sufre la enfermedad (o sus familiares en caso de que la persona no pueda) quien decida c\u00f3mo morir. Por desgracia existen circunstancias de excepci\u00f3n en las que esto resulta especialmente dif\u00edcil, pero precisamente por ello debemos exigirnos un r\u00e1pido aprendizaje de estas situaciones l\u00edmite, para ser capaces de afrontarlas en com\u00fan de la mejor manera posible, y sobre todo para no caer de nuevo en la irrealidad una vez superadas.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Y ojo con la&nbsp;<em>gesti\u00f3n<\/em>&nbsp;de esta situaci\u00f3n: algunos discursos, con el argumento de la buena muerte, pueden esconder intereses que poco tienen que ver con los problemas \u00e9ticos que intentan aparentar<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>La Gran Pedrada<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p><strong>Compart\u00eda hace poco Jorge Riechmann en Twitter un poema<\/strong>&nbsp;que escribi\u00f3 hace ya cinco a\u00f1os, y que saldr\u00e1 en su pr\u00f3ximo libro: No hay afueras\/ dijo Derrida\/ S\u00f3lo espejos\/ que se reflejan en espejos\/ reflejados en otros espejos\/ \u00bfY cu\u00e1l ser\u00e1 entonces a la postre\/ la Gran Pedrada que por fin rompa el juego\/ de la Infinita Semiosis?\/ \u00bfEl c\u00e9nit del petr\u00f3leo\/ el apocalipsis clim\u00e1tico\/ o alguna gran pandemia?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La Gran Pedrada y la rotura del juego desvelan que no hay afueras porque la conciencia global de la muerte es lo que en \u00faltima instancia nos une y nos iguala.<\/strong>&nbsp;Esa rotura y esa presencia de la muerte deben servir tambi\u00e9n para poder identificar la actitud pol\u00edtica torticera que ya hemos empezado a ver estos d\u00edas, en la que aprovechando la situaci\u00f3n unos intentan afirmarse a trav\u00e9s de la negaci\u00f3n del otro, en un momento en el que, con m\u00e1s resignaci\u00f3n que rebeld\u00eda toca afirmarnos al un\u00edsono.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El derrumbe de la c\u00f3moda ficci\u00f3n en la que hab\u00edamos habitado no es del todo nuevo, pero somos grandes especialistas en el olvido.<\/strong>&nbsp;Si de algo tiene que servir una situaci\u00f3n de realidad como esta es para no olvidar lo que ahora vemos tan claramente, y conservar la impresi\u00f3n como un sello en la retina. Tras el hundimiento de las bases no deber\u00edamos reanudar el camino con los pies de barro, como la estatua del sue\u00f1o del rey Nabucodonosor, que al caer \u00abtodo a la vez lo hizo polvo\u00bb. Parece m\u00e1s razonable dejar de lado las justificaciones a las que nos hab\u00edamos aferrado y con las que explic\u00e1bamos la muerte como un encuentro fortuito, como si realmente no nos fuese a afectar a nosotros salvo por una remota maldici\u00f3n del cosmos o una improbable loter\u00eda repartida entre todo el universo que dif\u00edcilmente nos arrebatar\u00eda nuestra inmunidad. Es m\u00e1s real reconocer que somos absolutamente vulnerables, y a esa realidad le corresponde situar a la muerte en su mismo n\u00facleo, no en la periferia ni en los suburbios desde donde acecha igualmente, aunque la apartemos tan lejos que ni la veamos.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Es m\u00e1s real reconocer que somos absolutamente vulnerables, y a esa realidad le corresponde situar a la muerte en su mismo n\u00facleo<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>Los atomistas griegos ya pensaron que la muerte, en su sentido f\u00edsico, acababa por invadirlo todo<\/strong>\u00a0porque consist\u00eda en la corrupci\u00f3n de los cuerpos, la separaci\u00f3n de las partes, que tarde o temprano acontece en todas las cosas. Si entendemos como el atomista Leucipo que todo ocurre necesariamente por azar, en una aparente paradoja, o como lo interpreta Iv\u00e1n de los R\u00edos, \u00abrazonablemente sin raz\u00f3n\u00bb, entonces es de imprescindible actualidad comprender tambi\u00e9n, para afrontar la pandemia y sus consecuencias, que la muerte es tan azarosa como necesaria, en el sentido apuntado al principio. Esto no impedir\u00eda en ning\u00fan caso la consecuci\u00f3n de una buena vida. M\u00e1s bien al contrario, porque abandonar falsas ilusiones, o dejar de ignorar una verdad tan segura como la muerte, nos evitar\u00eda el dolor que produce la colisi\u00f3n de la realidad con el enga\u00f1o. Atar en corto la idea de muerte, tenerla cerca para ir poco a poco comprendi\u00e9ndola, antes de abrazarla para siempre, puede hacer que no nos impresione ni nos sorprenda tanto cuando llegue el momento de su azaroso y necesario encuentro.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Fuente:<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.filco.es\/filosofia-de-la-muerte-para-una-pandemia\/\">https:\/\/www.filco.es\/filosofia-de-la-muerte-para-una-pandemia\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pensar ahora en la muerte es necesario. No hablamos de la necesidad como una recomendaci\u00f3n urgente, sino como lo opuesto a la contingencia, porque pensar ahora en la muerte es ya inevitable. 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