{"id":1138,"date":"2017-05-24T07:24:50","date_gmt":"2017-05-24T07:24:50","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=1138"},"modified":"2017-05-24T07:28:22","modified_gmt":"2017-05-24T07:28:22","slug":"el-sentido-de-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2017\/05\/24\/el-sentido-de-la-vida\/","title":{"rendered":"El sentido de la vida"},"content":{"rendered":"<h1 id=\"articulo-titulo\" class=\"articulo-titulo \" style=\"text-align: center\">El sentido de la vida existe y no tiene nada que ver con la charlataner\u00eda<\/h1>\n<div class=\"firma \">\n<div class=\"autor\">\n<div class=\"autor-texto\" style=\"text-align: center\"><span class=\"autor-nombre\"> Eva van den Berg <\/span><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"autor-texto\" style=\"text-align: center\"><a href=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2017\/05\/sentido.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1139 aligncenter\" src=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2017\/05\/sentido-198x300.png\" alt=\"sentido\" width=\"458\" height=\"694\" srcset=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2017\/05\/sentido-198x300.png 198w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2017\/05\/sentido-675x1024.png 675w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2017\/05\/sentido-624x946.png 624w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2017\/05\/sentido.png 726w\" sizes=\"auto, (max-width: 458px) 100vw, 458px\" \/><\/a><\/div>\n<p style=\"text-align: justify\">Como dijo el psicoanalista Erich Fromm, el sentido de la vida no es m\u00e1s que el acto de vivir en uno mismo. C\u00f3mo experimentamos cada una de la horas y los d\u00edas, de los meses y los a\u00f1os, moldea el prop\u00f3sito de nuestra existencia. Y este, a su vez, es el responsable de sentir plenitud. Muy filos\u00f3fico. Pero es que adem\u00e1s, tal y como avalan numerosos estudios cient\u00edficos, incide en nuestra salud. Hay muchos ejemplos: la investigaci\u00f3n dirigida por la psic\u00f3loga <a href=\"http:\/\/www.uncfsu.edu\/psychology\/faculty\/mei-chuan-wang\" target=\"_blank\">Mei-Chuan Wang<\/a>, de la Universidad de Memphis, en el que se dice que que ayuda a reducir el estr\u00e9s y las tendencias suicidas. O la coordinada por Patricia A. Boyle, <a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC3389510\/\" target=\"_blank\">del Centro Rush para el alzh\u00e9imer de Chicago<\/a>, que asegura que reduce la incidencia de la enfermedad y el deterioro cognitivo leve en personas mayores. Kim Erich, del <a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pubmed\/23597331\" target=\"_blank\">departamento de Psicolog\u00eda de la Universidad de Michigan<\/a>, ha estudiado c\u00f3mo disminuye el riesgo de infarto en la tercera edad. E incluso favorece que un toxic\u00f3mano pueda dejar sus vicios, seg\u00fan los resultados obtenidos por investigadores del Centro de Estudios sobre el Alcohol y la Adicci\u00f3n de la Universidad Brown de Providencia (EE UU). Hace muchos, muchos a\u00f1os que la comunidad cient\u00edfica internacional trabaja para ver hasta d\u00f3nde el estado de la mente influye en el del cuerpo, un <em>pack<\/em> indisoluble e hiperconectado. Una de las conclusiones m\u00e1s sorprendentes: estar motivado influye hasta en los genes. As\u00ed lo asegura <a href=\"http:\/\/newsroom.ucla.edu\/releases\/don-t-worry-be-happy-247644\" target=\"_blank\">Steve Cole<\/a>, profesor de Medicina y Psiquiatr\u00eda de la Universidad de California en Los \u00c1ngeles, quien, bajo la direcci\u00f3n de la profesora y psic\u00f3loga Barbara Fredrickson, de la Universidad de Carolina del Norte, lleva a\u00f1os estudiando c\u00f3mo reaccionan nuestros genes ante el estr\u00e9s y c\u00f3mo sentirnos bien mentalmente incide en el genoma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Para realizar el estudio, Cole distingui\u00f3 dos tipos de bienestar psicol\u00f3gico. Uno, vinculado a los eudaimonistas, poseedores de una motivaci\u00f3n que da sentido a su existencia; y dos, el hedonista, que b\u00e1sicamente obtiene satisfacci\u00f3n de la constante autogratificaci\u00f3n, especialmente a trav\u00e9s de la b\u00fasqueda y posesi\u00f3n del placer material y f\u00edsico. De forma inesperada \u2013\u00bfjusticia po\u00e9tica o bioqu\u00edmica?\u2013 Cole descubri\u00f3 que, mientras el perfil gen\u00e9tico de los eudaimonistas es favorable a las c\u00e9lulas del sistema inmune (potencia niveles bajos de inflamaci\u00f3n y una fuerte expresi\u00f3n de genes vinculados a anticuerpos), el hedonista se manifiesta de forma contraria: alta inflamaci\u00f3n y baja expresi\u00f3n de los genes antivirales y anticuerpos. \u00bfC\u00f3mo puede ser si ambos grupos, en principio, mostraron un mismo nivel de felicidad? Seguramente, opina Cole, la actitud de los primeros les lleva a vivir con m\u00e1s tranquilidad, con todos los beneficios que esto conlleva. Los hedonistas, en cambio, parece que viven con mucha m\u00e1s presi\u00f3n, lo que les acarrea estr\u00e9s. Y este, entre otros muchos perjuicios, puede da\u00f1ar los tel\u00f3meros, los extremos de los cromosomas cuya funci\u00f3n es evitar da\u00f1os en el ADN, haciendo que envejezcan antes. Los placeres hedonistas, concluye Frederickson, son como calor\u00edas vac\u00edas que no aportan nada y no contribuyen a beneficiarnos f\u00edsicamente. \u201cTodo indica que a nivel celular el cuerpo responde positivamente al bienestar psicol\u00f3gico basado en el sentido de conexi\u00f3n y el prop\u00f3sito\u201d, resume.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify\">Y usted\u2026 \u00bfqu\u00e9 tipo de motivaci\u00f3n tiene?<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\">Aunque todos los indicios cient\u00edficos apuntan a que tener un prop\u00f3sito en la vida nos beneficia y mucho, es evidente que no todo el mundo se apasiona por las mismas cosas, y que no todas despiertan el mismo grado de pasi\u00f3n ni de bienestar. Seg\u00fan explica el psic\u00f3logo Jonathan Garc\u00eda-Allen, hay distintas maneras de clasificar las motivaciones. Una es diferenciarlas entre extr\u00ednsecas e intr\u00ednsecas. \u201cLas primeras son externas al individuo y a la actividad que realiza. Por ejemplo, alguien puede trabajar o estudiar mucho porque lo que le mueve es ganar dinero o el reconocimiento social\u201d, explica. En cambio, la intr\u00ednseca procede del interior de la persona, la cual no espera ninguna recompensa externa. \u201cEsto se asocia a los deseos de autorrealizaci\u00f3n y de crecimiento personal. La experimentan, entre otros, aquellos que trabajan para el bienestar de la comunidad o que forman parte de un equipo deportivo\u201d, observa. Tambi\u00e9n hay motivaciones positivas, en las que la propia actividad es la que genera un estado de bienestar, y negativas que, de forma opuesta, espolean a las personas a emprender una acci\u00f3n para evitar una consecuencia negativa, como puede ser un despido, un fracaso, un castigo o una frustraci\u00f3n. Una tercera clasificaci\u00f3n las ordena en base a aquello que las estimula: as\u00ed, se habla de motivaci\u00f3n por logro (cuando el fin es el que mueve a la persona a vencer un desaf\u00edo concreto ante s\u00ed mismo), por competencia (si el detonante es ser considerado el mejor realizando un determinado trabajo) y por afiliaci\u00f3n (cuando la cooperaci\u00f3n y el trabajo en equipo son el principal est\u00edmulo).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Lo que importa, de fondo, es comprender que todos nosotros somos susceptibles de sentirnos motivados. As\u00ed lo cree el neur\u00f3logo y psiquiatra austr\u00edaco <a href=\"http:\/\/www.viktorfrankl.org\/e\/clipgallery.html\" target=\"_blank\">Viktor Frankl<\/a>, quien sobrevivi\u00f3 en varios campos de concentraci\u00f3n nazis \u2013donde perdi\u00f3 a sus padres y a su mujer\u2013. Una experiencia que le inspir\u00f3 a escribir <em>El hombre en busca de sentido<\/em> (Herder). En el libro cuenta, desde el punto de vista de un psiquiatra, que cualquier persona en cualquier circunstancia, aunque sea de sufrimiento extremo, puede aferrarse a una raz\u00f3n para vivir. En realidad no importa lo que esperamos de la vida, dec\u00eda, sino lo que la vida espera de nosotros (por ejemplo, ayudar a los dem\u00e1s). Fruto de esas reflexiones cre\u00f3 un tipo de psicoterapia, la logoterapia, basada en la idea de que la motivaci\u00f3n m\u00e1s importante del ser humano es precisamente esa: otorgar un sentido a la vida en cualquier situaci\u00f3n.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify\">El escarabajo pelotero y la rana hervida<a name=\"sumario_1\"><\/a><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\">Vic Strecher, profesor y director del programa de Innovaci\u00f3n y Emprendimiento Social en la Escuela de Salud P\u00fablica de la Universidad de Michigan, y experto en las vinculaciones existentes entre el estado psicol\u00f3gico y la salud de las personas, est\u00e1 convencido de que el prop\u00f3sito y el significado que cada uno tenemos de la vida es la esencia de una buena salud. Lo explica en su libro <em>Life on purpose<\/em> donde, \u201cm\u00e1s all\u00e1 de las tendencias, las opiniones y las falsas esperanzas de los libros de autoayuda, se explora la incre\u00edble conexi\u00f3n entre una vida motivada y las \u00faltimas evidencias cient\u00edficas sobre la calidad de vida y la longevidad\u201d, explica. Strecher, gran comunicador, suele <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=HCNra5pIJIM\" target=\"_blank\">amenizar sus conferencias<\/a> contando la historia de un animal que le fascina: el escarabajo pelotero. En \u00e9l se inspira la deidad egipcia Khepri, cuya misi\u00f3n es la de empujar el Sol a trav\u00e9s del cielo cada d\u00eda para salvarlo de la noche y protegerlo hasta la jornada siguiente y que encarna el renacimiento, la transformaci\u00f3n y la trascendencia. En la vida real, el escarabajo pelotero es un insecto especializado en transformar porciones de esti\u00e9rcol en bolas rodantes que, con la ayuda de las feromonas con las que las roc\u00eda, atraen a las hembras que acuden a ellas para aparearse y depositar los huevos en su interior.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Todos tenemos, dice textualmente, \u201cmierda en nuestras vidas\u201d que podemos transformar en algo bello, as\u00ed como la capacidad de encontrar una motivaci\u00f3n. En sus charlas, adem\u00e1s de hablar de las habilidades de esos curiosos cole\u00f3pteros (\u00bfsab\u00edan que son capaces de orientarse en la noche siguiendo el rastro de la V\u00eda L\u00e1ctea?), suele hacer referencia a la famosa f\u00e1bula de aquella rana que, en un primer experimento, es introducida en un cazo de agua muy caliente y reacciona dando un salto para huir despavorida. En una segunda ocasi\u00f3n, el mismo anfibio es colocado en una olla de agua fr\u00eda que se calienta progresivamente, pero, en ese contexto, la rana no reacciona y tras quedar medio adormecida, acaba muriendo cuando el l\u00edquido llega al punto de ebullici\u00f3n. Al igual que ella, dice Strecher, muchas personas son incapaces de reaccionar y de cambiar determinadas rutinas a pesar de saber que son din\u00e1micas vitales negativas, incluso susceptibles de causarles la muerte. Es el caso de muchos malos h\u00e1bitos en el tema de la salud, como fumar, el sedentarismo, la obesidad, la mala alimentaci\u00f3n\u2026 problemas que conocemos y que nos atacan progresivamente, frente a los cuales, en lugar de saltar, adoptamos una postura de pasividad que acaba por dejarnos bien hervidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Y es que los mensajes que nos amenazan constantemente con la enfermedad y la muerte no nos mueven a cambiar, dice Strecher. Atrapados dentro de una especie de castillo emocional \u2013nuestro ego\u2013 tendemos a mostrarnos a la defensiva frente a los comentarios ajenos. Derribar ese muro, comenta, es algo que muchas personas consiguen tras una experiencia emocional dolorosa. \u00c9l, que ha trabajado con muchos pacientes de c\u00e1ncer, afirma que ninguno de los que ha sobrevivido ha seguido con su vida de antes: todos han abordado grandes cambios. \u00c9l mismo sufri\u00f3 la p\u00e9rdida de su hija de 19 a\u00f1os, Julia, a causa de una larga dolencia, tras lo cual decidi\u00f3 romper su propia pared y buscar un nuevo prop\u00f3sito en la vida, uno m\u00e1s importante que \u00e9l mismo. En su caso, difundir la necesidad de encontrar una motivaci\u00f3n y tratar a todos sus estudiantes como si fueran sus propios hijos. Transmitirles, en definitiva, que los est\u00edmulos positivos, mucho m\u00e1s que los negativos, son los que nos empujan a luchar. Y que una vez lograda la motivaci\u00f3n, la vida es m\u00e1s placentera\u2026y mucho m\u00e1s saludable.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify\">Estar sano es motivador, y estar motivado mejora la salud<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\">Lola M\u00e1rquez, que ha ejercido como t\u00e9cnica de salud mental en el Ayuntamiento de Sabadell y ahora es profesora y tutora en el posgrado en Coaching Ejecutivo en la Barcelona School of Management de la Universidad Pompeu Fabra, explica que cuando estamos motivados \u201cpercibimos que tenemos el control sobre diversos aspectos de la vida, sobre los cuales sentimos que podemos influir. En paralelo, toleramos mejor aquellas situaciones que no dependen de nosotros. Esto nos ayuda a ser m\u00e1s resilientes, m\u00e1s capaces de adaptarnos ante situaciones adversas y salir de ellas transformados en positivo\u201d. En definitiva, tener una o varias razones para vivir nos anima a ocuparnos de nuestra vida en lugar de preocuparnos por ella. Escucharnos es esencial. Es b\u00e1sico conocer nuestros deseos, valores y necesidades para poder seguir h\u00e1bitos saludables que favorecen la experimentaci\u00f3n plena del d\u00eda a d\u00eda y convertir aquello que nos limita en oportunidades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Seg\u00fan detalla, la motivaci\u00f3n depende de varios factores: tendencias gen\u00e9ticas y circunstancias ambientales, estabilidad emocional\u2026 Pero tambi\u00e9n de la adopci\u00f3n de actitudes como la fuerza de voluntad, que se puede aprender y mejorar. Tener algo por lo qu\u00e9 vivir y ser fieles a nuestros valores nos encamina hacia la senda vital que m\u00e1s nos encaja, y eso siempre redunda en una mejor calidad de vida. Sin duda es un proceso a lo largo del cual hay que \u201chacer espacio en nuestro interior\u201d. Es decir, eliminar lo superfluo y centrarse en trabajar en pro de nuestras \u00edntimas y verdaderas prioridades.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify\">\u00bfQuiere descubrir su prop\u00f3sito en la vida? Busque su estado &#8216;flow&#8217;<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\">Mihaly Csikszentmihalyi , de origen croata y pionero de la psicolog\u00eda positiva centrada en el estudio de los fundamentos del bienestar mental, vivi\u00f3 siendo ni\u00f1o la Segunda Guerra Mundial. Entonces se fij\u00f3 en las habilidades que los adultos manejaban para lidiar con las tragedias de la guerra. \u00bfPor qu\u00e9 algunos eran capaces de llevar una vida casi normal, casi alegre, una existencia, al fin y al cabo, digna? Le intrig\u00f3 averiguar qu\u00e9 es lo que hace a una persona percibir que su vida vale la pena y, tras buscar durante su adolescencia respuestas en la filosof\u00eda, el arte y la religi\u00f3n, se decant\u00f3 por estudiar psicolog\u00eda y se especializ\u00f3 en entender las ra\u00edces de la felicidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Tras comprobar que a partir de un m\u00ednimo en el que las necesidades b\u00e1sicas est\u00e1n cubiertas, el incremento del bienestar material no parece tener demasiado efecto en el \u00edndice de felicidad, se interes\u00f3 en descubrir en qu\u00e9 momento de la vida diaria los humanos se sienten m\u00e1s felices. \u201cEstudi\u00e9 el perfil de personas creativas, artistas y cient\u00edficos para entender qu\u00e9 les hac\u00eda invertir la mayor parte del tiempo en algo de lo que no esperaban conseguir ni fama ni fortuna, pero que s\u00ed daba un significado y valor a su existencia\u201d, <a href=\"https:\/\/www.ted.com\/talks\/mihaly_csikszentmihalyi_on_flow?language=es%20\" target=\"_blank\">explic\u00f3 en una charla TED<\/a>. Es algo as\u00ed como un estado de \u00e9xtasis que gente de todas las \u00e9pocas y culturas ha experimentado, un sentimiento tan intenso que incluso la propia existencia pasa a un segundo plano. Cuando nos sumergimos en esos procesos tan cautivadores, olvidamos los problemas y ni siquiera nos acordamos de si estamos hambrientos o cansados. Toda la conciencia, todo nuestro <em>hardware,<\/em> se invierte en la concentraci\u00f3n que necesitamos para hacer eso que nos parece tan motivador y nuestro yo queda en <em>standby.<\/em> Eso es lo que Csikszentmihalyi llama \u201cel estado de flujo\u201d, el estado <em>flow,<\/em> en el que lo importante es la tarea no el objetivo. Alcanzar con frecuencia esos estados de fluidez pone en orden nuestro caos interior, nos hace fuertes ante a las adversidades y nos protege de trastornos f\u00edsicos y ps\u00edquicos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Como dec\u00eda la gran Dory, por ahora el pez cirujano azul m\u00e1s fil\u00f3sofo de todos los tiempos, en la pel\u00edcula <em>Buscando a Dory,<\/em> parece que lo m\u00e1s importante en esta vida es recordar que, pase lo que pase, lo que hay que hacer es\u2026\u00a1seguir nadando! Porque llegar\u00e1 un d\u00eda en el que moriremos, pero el resto del tiempo estaremos vivos. Y, parafraseando a Wim Hof, un holand\u00e9s apodado The Iceman por su capacidad de soportar el fr\u00edo extremo (ha logrado 26 r\u00e9cords mundiales, all\u00e1 cada uno con sus motivaciones) lo que realmente da miedo no es morir, lo que es aterrador es no poder vivir plenamente, como explica de forma inspiradora, sobre estas l\u00edneas, el actor Will Smith, en una charla grabada en v\u00eddeo convertida en viral en las \u00faltimas semanas. No es para menos\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Fuente:<\/p>\n<p>http:\/\/elpais.com\/elpais\/2017\/05\/11\/buenavida\/1494509669_387977.html<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El sentido de la vida existe y no tiene nada que ver con la charlataner\u00eda Eva van den Berg Como dijo el psicoanalista Erich Fromm, el sentido de la vida no es m\u00e1s que el acto de vivir en uno mismo. 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