{"id":116721,"date":"2020-06-21T19:20:59","date_gmt":"2020-06-21T19:20:59","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=116721"},"modified":"2020-06-21T19:20:59","modified_gmt":"2020-06-21T19:20:59","slug":"kant","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2020\/06\/21\/kant\/","title":{"rendered":"Kant"},"content":{"rendered":"\n<h1 class=\"wp-block-heading\">Kant, el revolucionario apacible<\/h1>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/www.filco.es\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2018\/07\/Captura-de-pantalla-2018-07-11-a-las-10.10.18.png\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.filco.es\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2018\/07\/Captura-de-pantalla-2018-07-11-a-las-10.10.18.png\" alt=\"Immanuel Kant entre 1903-1904. Autor desconocido. Fuente: Popular Science 64. En dominio p\u00fablico.\" \/><\/a><figcaption>Immanuel Kant entre 1903-1904. Autor desconocido. Fuente: Popular Science 64. En dominio p\u00fablico.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>A partir de una biograf\u00eda serena, la figura de Kant \u2013persona y personaje\u2013 se ha llenado con el tiempo de unos cuantos clich\u00e9s que pueden hacer pensar equivocadamente que su pensamiento tambi\u00e9n lo es. Y no. Esta es una exposici\u00f3n de por qu\u00e9 el legado intelectual de Kant \u2014que muri\u00f3 un 12 de febrero, el de 1804\u2014 es, o puede ser tambi\u00e9n, una llamada a la acci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Por Miguel Ant\u00f3n Moreno<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El que no sale jam\u00e1s de K\u00f6nigsberg. El reconciliador de esc\u00e9pticos y dogm\u00e1ticos; del empirismo y el racionalismo.<\/strong>&nbsp;El que despierta del sue\u00f1o dogm\u00e1tico gracias a&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.filco.es\/david-hume-impresiones-del-filosofo-optimista\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Hume.<\/a>&nbsp;Art\u00edfice del juicio sint\u00e9tico a priori, por necesitar un conocimiento seguro despu\u00e9s de la condena de la causalidad humeana. Dise\u00f1ador del giro copernicano de la filosof\u00eda. El que construye para destruir despu\u00e9s, y viceversa. Quien condena al ostracismo a la metaf\u00edsica, fuera de la ciudad del conocimiento, por no ser su objeto fen\u00f3meno sino no\u00fameno, y quien vuelve despu\u00e9s a ella por la v\u00eda pr\u00e1ctica. El Kant de carne y hueso, de coraz\u00f3n y de cabeza. El hombre Kant, como dir\u00eda Unamuno.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Immanuel Kant ha sido una de las mayores v\u00edctimas de los clich\u00e9s en la historia de la filosof\u00eda.&nbsp;<\/strong>De \u00e9l se dice que era tan<a href=\"https:\/\/www.filco.es\/kant-filosofo-moderacion-sin-moderacion\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">&nbsp;rutinario y aburrido,<\/a>&nbsp;tan puntual y met\u00f3dico que los relojes se pon\u00edan en hora cuando pasaba. A menudo este tipo de mitos conducen a equ\u00edvoco y nos inclinan a confundir al autor con su obra, haci\u00e9ndonos creer que su producci\u00f3n intelectual se centra \u00fanicamente en cuestiones t\u00e9cnicas y te\u00f3ricas de la filosof\u00eda, alejadas de la pol\u00edtica y de la acci\u00f3n. Es cierto que su obra m\u00e1s importante,&nbsp;<em>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura,<\/em>&nbsp;es sistem\u00e1tica y compleja, pero no por ello deja de tener un profundo calado que, m\u00e1s all\u00e1 de las cuestiones t\u00e9cnicas, supone una aut\u00e9ntica revoluci\u00f3n filos\u00f3fica y pol\u00edtica. En el pr\u00f3logo a la segunda edici\u00f3n, de 1787, tan solo dos a\u00f1os antes de la Revoluci\u00f3n Francesa, es donde Kant plantea la idea del giro copernicano, a menudo simplificada y mal entendida.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abOcurre aqu\u00ed como con los primeros pensamientos de Cop\u00e9rnico. Este, viendo que no consegu\u00eda explicar los movimientos celestes si aceptaba que todo el ej\u00e9rcito de estrellas giraba alrededor del espectador, prob\u00f3 si no obtendr\u00eda mejores resultados haciendo girar al espectador y dejando las estrellas en reposo. En la metaf\u00edsica se puede hacer el mismo ensayo, en lo que ata\u00f1e a la intuici\u00f3n de los objetos\u00bb<\/em><ins><\/ins><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Cierto:&nbsp;<em>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura<\/em>&nbsp;es una obra sistem\u00e1tica y compleja, pero no por ello deja de tener un profundo calado que supone una aut\u00e9ntica revoluci\u00f3n filos\u00f3fica y pol\u00edtica<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>La intenci\u00f3n que tiene el fil\u00f3sofo con este s\u00edmil es la del cambio de paradigma, del inductivista al deductivista,<\/strong>&nbsp;es decir, que si hasta Kant la concepci\u00f3n general era que se extra\u00edan las leyes de la naturaleza y se captaban los objetos pasivamente, lo que aqu\u00ed est\u00e1 planteando es que es el sujeto quien proyecta las leyes sobre la naturaleza, en un esfuerzo constructivo y productivo del conocimiento. Este es precisamente uno de los puntos que dejan ver el car\u00e1cter revolucionario de la obra, no solo en el \u00e1mbito filos\u00f3fico, sino tambi\u00e9n en un sentido pol\u00edtico, pues como sugiere en su peque\u00f1o y gran ensayo&nbsp;<em>Qu\u00e9 es la Ilustraci\u00f3n,<\/em>&nbsp;a partir de ese momento ser\u00e1 el individuo el que deba construirse su propia identidad, prescindiendo de la tutela de la que hasta entonces hab\u00eda dependido, y saliendo de su (autoculpable) minor\u00eda de edad. Es en este mismo texto en el que Kant proclama el lema de su tiempo:&nbsp;<em>Sapere aude<\/em>, atr\u00e9vete a saber, una expresi\u00f3n cuyo origen lo encontramos en una de las ep\u00edstolas de Horacio, a su amigo Lolio.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abLa mitad tiene hecho aquel que empieza.&nbsp;<\/em><em>Atr\u00e9vete a saber: da el primer paso\u00bb<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Kant se apropia de esta expresi\u00f3n para dotarla de un nuevo significado y darle t\u00edtulo a la reflexi\u00f3n sobre su propia \u00e9poca.<\/strong>&nbsp;Y es que uno de los objetivos fundamentales de la&nbsp;<em>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura<\/em>&nbsp;es la justificaci\u00f3n te\u00f3rica del uso p\u00fablico de la raz\u00f3n, con el fin de demostrar el car\u00e1cter universal y necesario de nuestra forma de pensar. Con la existencia de un \u00fanico aparato no\u00e9tico (es decir, mental), compartido por todos, bastar\u00eda con ser audaces para elevarse. Esto constituye toda una democratizaci\u00f3n del pensamiento, a trav\u00e9s de la cual cada uno, en el uso de su propia raz\u00f3n, puede alcanzar la verdad, al igual que el resto. Recordemos que&nbsp;<em>igualdad<\/em>&nbsp;es uno de los tres t\u00e9rminos de los que se compone el lema que surgi\u00f3 a partir de la Revoluci\u00f3n Francesa.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Contra la metaf\u00edsica<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p><strong>Otro de los objetivos fundamentales de la&nbsp;<em>magnum opus&nbsp;<\/em>de Kant es destruir los pilares sobre los que descansa la metaf\u00edsica.<\/strong>&nbsp;Al demoler en la&nbsp;<em>Dial\u00e9ctica trascendental<\/em>&nbsp;los tres elementos que la sustentan, a saber, mundo, alma y&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.filco.es\/coleccion\/dosier-dios\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Dios,<\/a>&nbsp;Kant demuestra la imposibilidad de llegar a conocer a trav\u00e9s de ella. Las consecuencias son devastadoras: es absurdo pretender conocer lo que no est\u00e1 a nuestro alcance; solamente nos es l\u00edcito tener pretensiones de conocimiento sobre el objeto de la experiencia, el fen\u00f3meno. Y aunque al escribir la&nbsp;<em>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica<\/em>&nbsp;reedifica lo que ya hab\u00eda derribado a\u00f1os atr\u00e1s (\u00abreconstruy\u00f3 con el coraz\u00f3n lo que con la cabeza hab\u00eda demolido\u00bb, nos dice Unamuno en&nbsp;<em>Del sentimiento tr\u00e1gico de la vida)<\/em>, el valor que le concede a la metaf\u00edsica no es cognoscitivo, sino un valor moral. Volvamos a estos versos jocosos de Machado:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Dicen que el ave divina,<\/em><br><em>trocada en pobre gallina,<br><\/em><em>por obra de las tijeras<br><\/em><em>de aquel sabio profesor<br><\/em><em>(fue Kant un esquilador<br><\/em><em>de las aves altaneras;<br><\/em><em>toda su filosof\u00eda,<br><\/em><em>un sport de cetrer\u00eda),<br><\/em><em>dicen que quiere saltar<br><\/em><em>las tapias del corral\u00f3n,<br><\/em><em>y volar<br><\/em><em>otra vez, hacia Plat\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>\u00a1Hurra! \u00a1Sea!<br><\/em><em>\u00a1Feliz ser\u00e1 quien lo vea!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n Andr\u00e9s Hurtado, un joven P\u00edo Baroja, reconoce en&nbsp;<em>El \u00e1rbol de la ciencia<\/em>&nbsp;la importancia de dejar atr\u00e1s aquellos problemas con los que no nos podemos enfrentar sin caer al vac\u00edo: \u00ab<em>La antigua filosof\u00eda nos daba la magn\u00edfica fachada de un palacio; detr\u00e1s de aquella magnificencia no hab\u00eda salas espl\u00e9ndidas, ni lugares de delicias, sino mazmorras oscuras. Este es el m\u00e9rito sobresaliente de Kant; \u00e9l vio que todas las maravillas descritas por los fil\u00f3sofos eran fantas\u00edas, espejismos; vio que las galer\u00edas magn\u00edficas no llevaban a ninguna parte\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Kant realiz\u00f3 una magn\u00edfica labor de desbroce de la filosof\u00eda (se la reconocieron grandes escritores como Unamuno o Baroja) y volvi\u00f3 a colocar al ser humano frente a frente con el conocimiento y con la responsabilidad<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>De nuevo encontramos un llamamiento a la acci\u00f3n al comprender que asumir la responsabilidad que exige la salida de la minor\u00eda de edad supone tomar las riendas<\/strong>&nbsp;de nuestra capacidad para crear. Crear pensamiento, crear proyecto, crear historia. La Modernidad viene caracterizada precisamente por la toma de conciencia de la posici\u00f3n hist\u00f3rica como culminaci\u00f3n de un proceso y despliegue de otro.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>La historia: continuaci\u00f3n o ruptura<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p><strong>El Renacimiento intent\u00f3&nbsp;establecer el clasicismo como renovaci\u00f3n, pero como apunta Jos\u00e9 Luis Villaca\u00f1as en&nbsp;<em>Kant y la \u00e9poca de las revoluciones,<\/em><\/strong>&nbsp;para la sociedad del siglo XVI no era posible tal regresi\u00f3n, entre otras cosas por ser cristiana. Fij\u00e9monos en que la denominaci\u00f3n de nuestro tiempo tiene como como principio el prefijo&nbsp;<em>post<\/em>, delante de Modernidad, signo indicativo de la elongaci\u00f3n de un proceso hist\u00f3rico, no de su ruptura. Bien es cierto que, como dice Le Goff, seccionar la historia es tarea artificiosa, y que m\u00e1s bien habr\u00eda que hablar de renacimientos, en plural, y no de uno solo. Y que seg\u00fan la importancia que le concedamos a un acontecimiento u otro estaremos manejando fechas distintas. Sin embargo, entender la historia \u00fanicamente como un continuo, sin destacar los acontecimientos m\u00e1s relevantes, puede conducir a adoptar una postura conservadora o reaccionaria. La toma de conciencia de la propia situaci\u00f3n hist\u00f3rica como diferenciada de la historia en su conjunto, o de lo inmediatamente anterior, supone establecer un corte y una toma de distancia con el pasado cercano, con vistas a la proyecci\u00f3n de un ideal, de unas aspiraciones que no son compatibles con la historia conocida. Por ello, cuando Kant escribe&nbsp;<em>Qu\u00e9 es la Ilustraci\u00f3n,<\/em>&nbsp;sienta las bases que necesita una proyecci\u00f3n hacia el futuro, un proyecto hist\u00f3rico. Un proyecto que necesita de una autorrepresentaci\u00f3n, como la mano del hombre primitivo pintada en la cueva. De aqu\u00ed la necesidad de un mito fundacional, de un relato que aglutine formas del presente indeseadas, negadas por ideales que quieren alcanzarse. Im\u00e1genes que traigan al presente un futuro anhelado. Esto es la salida de la minor\u00eda de edad. Esto es el&nbsp;<em>sapere aude<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Kant escribe&nbsp;<em>Qu\u00e9 es la Ilustraci\u00f3n&nbsp;<\/em>y sienta las bases de una proyecci\u00f3n hacia el futuro, un proyecto hist\u00f3rico que traiga al presente el futuro anhelado<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>Vemos as\u00ed la utilidad de la visi\u00f3n partita de la historia: la concepci\u00f3n de un&nbsp;<em>continuum&nbsp;<\/em>hist\u00f3rico conllevar\u00eda una perspectiva inabarcable del objeto de estudio.<\/strong>&nbsp;Esta es una de las razones por las que&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.filco.es\/descartes-piensa-luego-existe\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Descartes<\/a>&nbsp;necesita destruir cualquier conocimiento anterior. Si Descartes inaugura para muchos la Modernidad en la filosof\u00eda es porque adopta una actitud destructora para construir algo nuevo. As\u00ed comienza su&nbsp;<em>Primera meditaci\u00f3n:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abHe advertido hace ya algunos a\u00f1os cu\u00e1ntas cosas falsas he admitido como verdaderas, y cu\u00e1n dudosas son todas las que despu\u00e9s he apoyado sobre ellas; de manera que, por una vez en la vida, deben ser subvertidas todas ellas completamente, para empezar de nuevo desde los primeros fundamentos, si deseo establecer alguna vez algo firme y permanente en las ciencias\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Kant, el mediador<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p><strong>Sin embargo, Kant, a diferencia de Descartes, entiende que la acci\u00f3n no puede esperar a que tengamos un conocimiento seguro.<\/strong>&nbsp;Esta es otra de las razones por las que el solter\u00f3n de K\u00f6nigsberg, como se refiere a \u00e9l&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.filco.es\/miguel-de-unamuno-vida-de-un-rebelde\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Unamuno,<\/a>&nbsp;es un fil\u00f3sofo m\u00e1s de la acci\u00f3n de lo que normalmente se piensa. No en vano, el mismo Kant ver\u00e1 con buenos ojos, al menos al inicio, la Revoluci\u00f3n de 1789. Al contrario que Rousseau, Kant no cree que exista un estado de naturaleza de inclinaci\u00f3n pac\u00edfica, sino m\u00e1s bien al contrario, como plasma en&nbsp;<em>Sobre la paz perpetua:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abLa paz entre los hombres que viven juntos no es un estado de naturaleza \u2013status naturalis\u2013; el estado de naturaleza es m\u00e1s bien la guerra, es decir, un estado donde, aunque las hostilidades no se hayan declarado, existe la constante amenaza de romperlas\u00bb<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Es por ello que la paz es una pr\u00e1ctica que ha de ser instaurada, y es este el motivo por el que Kant se encarga de dise\u00f1ar un proyecto de gobierno global,<\/strong>&nbsp;de car\u00e1cter jur\u00eddico, que asegure la concordia entre los diferentes Estados. Un tratado de paz, para serlo&nbsp;verdaderamente, ha de pensarse para durar siempre. Tanto as\u00ed que, para Kant, constituye un pleonasmo hablar de una paz perpetua.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Kant entiende que el estado natural es la guerra y dise\u00f1a un tratado de paz pensando en que sea duradera, eterna: para \u00e9l hablar de una paz perpetua constituye un pleonasmo<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>Las ideas de Kant invitan a asumir la responsabilidad que conlleva habitar un mundo en el que acci\u00f3n y pensamiento no pueden entenderse como cosas separadas.<\/strong>&nbsp;Salir de la minor\u00eda de edad es abrazar la libertad. Si el mito es lo que m\u00e1s perdura del hombre Kant, entonces recordemos a aquel hombre apacible que so\u00f1\u00f3 una vez con un mundo de paz. Aquel que observaba todo el orbe desde la mirilla de su escritorio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>\u00a1Tartar\u00edn de Koenigsberg!<br><\/em><em>Con el pu\u00f1o en la mejilla,<br><\/em><em>Todo lo lleg\u00f3 a saber.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>(Antonio Machado.\u00a0<em>Proverbios y cantares,<\/em>\u00a0nuevas canciones, 2\u00ba parte, LXXVII).<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Fuente:<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.filco.es\/kant-el-revolucionario-apacible\/\">https:\/\/www.filco.es\/kant-el-revolucionario-apacible\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Kant, el revolucionario apacible A partir de una biograf\u00eda serena, la figura de Kant \u2013persona y personaje\u2013 se ha llenado con el tiempo de unos cuantos clich\u00e9s que pueden hacer pensar equivocadamente que su pensamiento tambi\u00e9n lo es. Y no. 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