{"id":1207,"date":"2017-09-06T18:58:22","date_gmt":"2017-09-06T18:58:22","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=1207"},"modified":"2017-09-06T18:58:22","modified_gmt":"2017-09-06T18:58:22","slug":"cioran-y-dios-juntos-en-las-librerias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2017\/09\/06\/cioran-y-dios-juntos-en-las-librerias\/","title":{"rendered":"Cioran y Dios, juntos en las librer\u00edas"},"content":{"rendered":"<h2 class=\"articulo-subtitulo\" style=\"text-align: center\">Se publica la versi\u00f3n \u00edntegra en espa\u00f1ol de \u2018L\u00e1grimas y santos\u2019, el gran libro del escritor y pensador rumano sobre la religi\u00f3n<\/h2>\n<div class=\"firma \">\n<div class=\"autor\">\n<div class=\"autor-texto\" style=\"text-align: center\"><span class=\"autor-nombre\"> Borja Hermoso <\/span><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"autor-texto\" style=\"text-align: center\"><\/div>\n<div class=\"autor-texto\" style=\"text-align: center\"><\/div>\n<div class=\"autor-texto\" style=\"text-align: left\"><a href=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2017\/09\/cioran.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-1210 aligncenter\" src=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2017\/09\/cioran-300x252.jpg\" alt=\"\" width=\"410\" height=\"344\" srcset=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2017\/09\/cioran-300x252.jpg 300w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2017\/09\/cioran-768x646.jpg 768w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2017\/09\/cioran-624x525.jpg 624w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2017\/09\/cioran.jpg 980w\" sizes=\"auto, (max-width: 410px) 100vw, 410px\" \/><\/a><\/p>\n<div id=\"cuerpo_noticia\" class=\"articulo-cuerpo\">\n<p>Hay que ser un cl\u00e1sico en vida para poder conservar de forma permanente e ilimitada el esp\u00edritu de la contradicci\u00f3n y, al tiempo, ser capaz de tejer una obra no solo de una profunda belleza, sino tambi\u00e9n de una perenne coherencia dentro del caos. Es, entre otros muchos rasgos, lo que enmarc\u00f3 al personaje y la obra de <a href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/1995\/06\/21\/cultura\/803685607_850215.html\">Emil Cioran<\/a> (R\u0103\u0219inari, Ruman\u00eda, 1911-Par\u00eds, 1995).<\/p>\n<p>Un pensador tan atormentado como sarc\u00e1stico y un escritor tan capaz de lo profundo como de lo a\u00e9reo: cuesti\u00f3n de fondo y forma, cuesti\u00f3n de sabidur\u00eda y de estilo en la aproximaci\u00f3n a las cuestiones b\u00e1sicas de la existencia, incluido Dios ya sea como verdad, como duda o como mentira. La publicaci\u00f3n por vez primera en espa\u00f1ol de la versi\u00f3n \u00edntegra y directamente traducida del rumano de <a href=\"http:\/\/www.hermidaeditores.com\/emil-cioran\"><em>L\u00e1grimas y santos<\/em> (Hermida Editores),<\/a> el gran libro religioso de Cioran, es una de las grandes noticias de este regreso al nuevo curso para los lectores en general y para los enemigos de las inamovibles certezas en particular.<\/p>\n<p>La traducci\u00f3n de este libro inc\u00f3modo y digamos no excesivamente f\u00e1cil (r\u00edspido de verdad en algunos tramos) corre a cargo del argentino afincado desde hace m\u00e1s de 30 a\u00f1os en Espa\u00f1a <a href=\"https:\/\/dialnet.unirioja.es\/servlet\/tesis?codigo=52900\">Christian Santacroce<\/a>. Lo menos que puede decirse es que sabe de lo que habla. Hace ya muchos a\u00f1os que Santacroce ley\u00f3 en la Universidad de Salamanca su tesis sobre la dimensi\u00f3n religiosa de la obra de Emil Cioran. El presidente de aquel tribunal calificador es la persona que m\u00e1s y mejor ha conocido e interpretado no solo los escritos del Cioran, sino al propio autor: <a href=\"https:\/\/elpais.com\/autor\/fernando_savater\/a\">Fernando Savater,<\/a> que resume as\u00ed en tres l\u00edneas el vaiv\u00e9n conceptual del escritor y la cuesti\u00f3n que aqu\u00ed importa: \u201cCioran fue siempre un pensador religioso\u2026 lo que pasa es que es un religioso contrariado. Nunca le perdon\u00f3 a Dios que no existiera\u201d.<\/p>\n<p>Savater aparca las correcciones de su art\u00edculo del fin de semana y regresa \u2013eterno retorno- a Cioran con motivo de <em>L\u00e1grimas y santos<\/em>, un abrumador ejercicio filos\u00f3fico sobre lo trascendente y alrededores: \u201cEl tema de lo trascendente, de lo absoluto, etc\u00e9tera, es su tema prioritario, sin duda. En un momento dado, Cioran se da cuenta de que ha perdido la vieja relaci\u00f3n que ten\u00eda de joven con la religi\u00f3n, y ya no sabe c\u00f3mo compensarlo. De joven fue alguien con una fe ciega en lo absoluto, y por eso se acerc\u00f3 no solo a Dios sino a movimientos que persegu\u00edan ese ideal absoluto como la <a href=\"http:\/\/www.lagazeta.com.ar\/guardia_de_hierro.htm\">Guardia de Hierro,<\/a> primero, y los nazis despu\u00e9s: porque ten\u00eda ese af\u00e1n de algo definitivo, y porque fuera de eso todo le resultaba tambaleante, p\u00fatrido\u201d.<\/p>\n<section id=\"sumario_1|despiece\" class=\"sumario_despiece izquierda\">\n<div class=\"sumario__interior\">\n<div class=\"sumario-texto\">\n<p>\u201cLe fascinaban Espa\u00f1a y sus m\u00edsticos\u2026 \u00c9l dec\u00eda que, en el mundo, s\u00f3lo Espa\u00f1a y Rusia se hac\u00edan sobre s\u00ed mismas las preguntas que los dem\u00e1s se hacen sobre Dios: \u00bfexiste Espa\u00f1a?, \u00bfMe quiere Espa\u00f1a?, \u00bfEs buena o mala?&#8230;\u201d. De hecho, en un momento dado escribe aquella c\u00e9lebre frase: \u2018Si Dios fuera un c\u00edclope, Espa\u00f1a ser\u00eda su ojo\u201d, rememora Fernando Savater recordando aquellas interminables charlas con Emil Cioran en su buhardilla de la Rue de l\u2019Od\u00e9on de Par\u00eds.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<p>En este libro, Cioran, hijo de un sacerdote ortodoxo rumano y lector compulsivo de Nietschze, de Schopenhauer y de Kant, da rienda suelta a sus devaneos a veces conmovedores y a veces terribles, en torno a Dios, Jesucristo, los santos y la experiencia m\u00edstica (que dice haber probado en sus largas noches de insomnio). Cioran escribe <em>L\u00e1grimas y santos<\/em> en rumano entre 1936 y 1937, mientras era profesor de Filosof\u00eda y L\u00f3gica en un instituto de la ciudad de Brasov, y publica el libro en 1937, a\u00f1o en el que abandonar\u00eda Ruman\u00eda para establecerse en Par\u00eds. Llevaba m\u00e1s de un a\u00f1o sumergido en la lectura de Shakespeare, de la vida de los santos \u2013a quienes parece aborrecer- y de m\u00edsticos como Santa Teresa de \u00c1vila o San Juan de la Cruz \u2013a quienes confiesa adorar-. Ten\u00eda 25 a\u00f1os y era una peque\u00f1a celebridad, pues ya hab\u00eda publicado t\u00edtulos que siguen siendo esenciales en su obra como <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=ITgvPYM8hsE\"><em>En las cimas de la desesperaci\u00f3n<\/em><\/a> o <em>El libro de las quimeras<\/em>. La publicaci\u00f3n del libro solo le trajo problemas personales: su familia se aparta de \u00e9l, y uno de sus mejores amigos, el tambi\u00e9n escritor <a href=\"https:\/\/elpais.com\/tag\/mircea_eliade\/a\">Mircea Eliade<\/a>, le ataca con dureza.<\/p>\n<div id=\"elpais_gpt-MPU2\" class=\"publi_luto_vertical\"><\/div>\n<p>\u201cLa vida no es sino una constante crisis religiosa, superficial en los creyentes, perturbadora en los que dudan\u201d, escribe Cioran, que persigue en teor\u00eda el ideal de santidad (\u201c\u00bfllegar\u00e9 alg\u00fan d\u00eda a ser tan puro que no pueda reflejarme sino en las l\u00e1grimas de los santos?\u201d) pero que en la pr\u00e1ctica no soporta a estos enviados especiales de Dios: \u201cTodo habr\u00eda sido mejor sin los santos. Nos habr\u00edamos ocupado cada quien de lo suyo y estar\u00edamos contentos con nuestras imperfecciones. Su presencia, en cambio, provoca complejos de inferioridad, desprecio y envidias in\u00fatiles. El mundo de los santos es un veneno celestial\u201d.<\/p>\n<p>En opini\u00f3n de Christian Santacroce, traductor de la obra, \u201cla visi\u00f3n de Cioran de la existencia y todo lo que \u00e9l expresa en torno a ella viene de un sentimiento religioso, aunque continuamente parad\u00f3jico. Su sentimiento de la existencia est\u00e1 constantemente saltando de un polo a otro, de la negaci\u00f3n a la afirmaci\u00f3n\u2026 puede que fuera una persona religiosa a pesar de s\u00ed mismo\u201d.<\/p>\n<p>La edici\u00f3n de <em>L\u00e1grimas y santos<\/em> que el pr\u00f3ximo lunes llegar\u00e1 a las librer\u00edas rescata la versi\u00f3n original e \u00edntegra de la obra. La versi\u00f3n en espa\u00f1ol que pod\u00eda leerse hasta hoy se basaba en una traducci\u00f3n francesa realizada en los a\u00f1os 80 a partir de las numerosas amputaciones que el propio Cioran aplic\u00f3 a su libro. \u201cCort\u00f3 muchas cosas del escrito original, creo yo, por una especie de reparo hacia el p\u00fablico franc\u00e9s\u201d, explica Santacroce, \u201cno cre\u00eda que el lector franc\u00e9s fuera a comprender bien ese desgarro de tipo religioso\u201d.<\/p>\n<p>En su opini\u00f3n, el Cioran franc\u00e9s no es el rumano: \u201cSe ha estilizado para poder presentarse a su nuevo p\u00fablico. Es un autor que utiliza mucho m\u00e1s la iron\u00eda y el sarcasmo, pero sobre todo con respecto a s\u00ed mismo. Y eso incluye sus reflexiones acerca de la religi\u00f3n. El Cioran rumano, el de juventud, es mucho m\u00e1s insolente y arrogante, y ese es precisamente el encanto de esa etapa de su obra\u201d, argumenta el traductor. Y coincide en su visi\u00f3n de las cosas con Fernando Savater, que matiza: \u201cLo que diferencia a los libros de la primera \u00e9poca de Cioran, los de su etapa rumana, es que son m\u00e1s crudos, m\u00e1s desesperados y sin bromas alrededor\u201d.<\/p>\n<p>En Cioran, contradicciones y vaivenes conceptuales y filos\u00f3ficos, todos. Bromas, en efecto, pocas. Sirva como demostraci\u00f3n este martillazo hacia el mismo Dios que, pocas p\u00e1ginas antes, hab\u00eda adorado: \u201cLa creaci\u00f3n del mundo no tiene otra explicaci\u00f3n que el temor de Dios a la soledad. En otros t\u00e9rminos, nuestro rol, el de las criaturas, no es otro que <em>distraer<\/em> al Creador. Pobres bufones del absoluto\u2026\u201d.<\/p>\n<p>Fuente:<\/p>\n<p>https:\/\/elpais.com\/cultura\/2017\/08\/31\/actualidad\/1504204824_150471.html<\/p>\n<p>Foto:<\/p>\n<p><span class=\"foto-texto\">Emil Michel Cioran, retratado en 1977.<\/span> <span class=\"foto-firma\"> <span class=\"foto-agencia\">Rue des Archives\/AGIP \/ Cordon Press<\/span><\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se publica la versi\u00f3n \u00edntegra en espa\u00f1ol de \u2018L\u00e1grimas y santos\u2019, el gran libro del escritor y pensador rumano sobre la religi\u00f3n Borja Hermoso Hay que ser un cl\u00e1sico en vida para poder conservar de forma permanente e ilimitada el esp\u00edritu de la contradicci\u00f3n y, al tiempo, ser capaz de tejer una obra no solo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"gallery","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":""},"categories":[5,1,4,6],"tags":[],"class_list":["post-1207","post","type-post","status-publish","format-gallery","hentry","category-articulos","category-members","category-opinion","category-recensiones-criticas-y-analisis-de-publicaciones","post_format-post-format-gallery"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p5OYFZ-jt","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1207","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1207"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1207\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1212,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1207\/revisions\/1212"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1207"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1207"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1207"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}