{"id":1329,"date":"2018-01-07T17:38:35","date_gmt":"2018-01-07T17:38:35","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=1329"},"modified":"2018-01-07T17:38:35","modified_gmt":"2018-01-07T17:38:35","slug":"el-problema-filosofico-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2018\/01\/07\/el-problema-filosofico-de-dios\/","title":{"rendered":"El problema filos\u00f3fico de Dios"},"content":{"rendered":"<h2 class=\"subtitulo\" style=\"text-align: center\">Estos d\u00edas celebramos la fiesta del nacimiento de una divinidad; para los cristianos, la Divinidad: Cristo.<\/h2>\n<p style=\"text-align: center\">Arash Arjomandi es fil\u00f3sofo y profesor de la EUSS (UAB)<\/p>\n<p style=\"text-align: left\"><a href=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2018\/01\/aras-arjomendi.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-1334 aligncenter\" src=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2018\/01\/aras-arjomendi-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"584\" height=\"329\" srcset=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2018\/01\/aras-arjomendi-300x169.jpg 300w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2018\/01\/aras-arjomendi-768x432.jpg 768w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2018\/01\/aras-arjomendi-624x351.jpg 624w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2018\/01\/aras-arjomendi.jpg 992w\" sizes=\"auto, (max-width: 584px) 100vw, 584px\" \/><\/a><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El tema de Dios ha sido, en <strong>la historia de la filosof\u00eda<\/strong>, un problema por cuanto no se ha podido aportar ninguna prueba racional de su existencia o de su ausencia que no haya sido razonablemente refutada. Adem\u00e1s, lo m\u00e1s apropiado para nuestra \u00e9poca actual parece ser la evitaci\u00f3n de este problema a pesar de ser el de mayor trascendencia para cualquier ser humano.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Se elude hablar de esta cuesti\u00f3n, acorde al pragmatismo y funcionalismo de nuestra era tecnol\u00f3gica, o bien porque se le considera irresoluble; o bien por nuestra asunci\u00f3n del certificado nietzscheano de defunci\u00f3n de <a href=\"http:\/\/www.abc.es\/ciencia\/abci-ciencia-amenaza-para-nuestra-especie-201604180209_noticia.html\">la idea de Dios<\/a>; o bien porque, a la manera budista, no creemos imprescindible su resoluci\u00f3n para procurarnos la felicidad.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">A lo largo de la historia de la cultura ha habido muchos intentos racionales de demostrar la existencia de Dios. Kant los catalog\u00f3, sintetiz\u00f3 y clasific\u00f3 magistralmente para, luego, mostrar que ninguno de ellos es susceptible de decisi\u00f3n l\u00f3gica. En efecto, todas las pruebas racionales aducidas para la existencia de <strong>un Ser supremo<\/strong> se reducen, de un modo u otro, a tres tipos de argumentos.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><strong>1.El argumento ontol\u00f3gico<\/strong>, que afirma que un Ser cuya grandeza sea de tal magnitud que no pueda pensarse ning\u00fan otro ser por encima de \u00e9l debe, necesariamente, existir, pues de no existir podr\u00eda pensarse en otro Ser superior a \u00e9l por cuanto ese otro Ser, adem\u00e1s de ser pensado, tendr\u00eda una propiedad m\u00e1s: la existencia.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Empero, gracias a Kant sabemos que este argumento tiene una falla l\u00f3gica fundamental. En efecto, si Dios existe debe ser, ciertamente, el creador de la realidad (su causa primera; no necesariamente como antecedente temporal, pero s\u00ed como causa eficiente). En consecuencia, debe ser omnisciente y omnipotente. Pero, esta necesidad (que la causa primera debe ser omnisapiente, omnipotente, suprema) no implica su existencia; de la definici\u00f3n del ser necesario no se puede deducir la existencia de un ser necesario. La existencia no es un predicado l\u00f3gico (aunque s\u00ed gramatical). Si decimos que Dios, adem\u00e1s de omnipotente, omnisciente y bondadoso, es existente no estamos a\u00f1adiendo un nuevo atributo (la existencia) a la noci\u00f3n de Dios, pues la existencia (o inexistencia) del objeto de una idea no es una cualidad de esa idea.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><strong>2.El argumento cosmol\u00f3gico<\/strong>, que enuncia la existencia de Dios por el hecho de que la contingencia (no necesidad) de todos los dem\u00e1s seres del mundo prueba la existencia de un Ser necesario. De nuevo, estamos infiriendo la existencia extramental de un concepto de la propia necesidad de tal concepto. De la imposibilidad de una serie infinita de causas hacia atr\u00e1s queremos deducir la existencia de una causa primera; pero la imposibilidad de la regresi\u00f3n infinita es un principio del pensar, un axioma l\u00f3gico necesario para poder argumentar; no una caracter\u00edstica de lo real.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><strong>3. La prueba f\u00edsico-teol\u00f3gica<\/strong>, que quiere deducir la existencia de un ordenador y dise\u00f1ador inteligente para el mundo en virtud del orden y regularidad que la ciencia descubre en \u00e9ste. Nuevamente, ello puede legitimarnos a pensar que, en caso de que existiera un Creador, \u00e9ste ser\u00eda, ciertamente, sabio y ordenado pero no nos prueba su existencia.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">En suma, la noci\u00f3n de la necesidad solo reside en el pensamiento; es una condici\u00f3n formal de nuestro pensar. Todas las pruebas de la existencia de Dios incurren en la ilusi\u00f3n dial\u00e9ctica de extrapolar el concepto y la noci\u00f3n de necesidad e hipostasiarla como una condici\u00f3n material del mundo real.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><strong>\u00bfCu\u00e1l puede ser, entonces, una soluci\u00f3n al problema de Dios?<\/strong> Es verdad que las referidas pruebas filos\u00f3ficas han demostrado que la idea de un ser supremo, de una causa primera o de la unidad de los fen\u00f3menos en un \u00fanico Todo es una idea que se nos revela l\u00f3gica y racionalmente necesaria, inexorable; pero de la necesidad de una idea no se puede deducir la existencia de su referente fuera del pensamiento. Empero s\u00ed podemos y debemos postular esa existencia del siguiente modo: <a href=\"http:\/\/www.abc.es\/opinion\/abci-pata-negra-201701200555_noticia.html\">Karl Popper<\/a> y otros han demostrado que todo nuestro conocimiento cient\u00edfico descansa, entre otras cosas, sobre el principio de raz\u00f3n suficiente (a saber, todo lo que ocurre tiene, al menos, una explicaci\u00f3n suficiente, aunque la desconozcamos). Y bien, s\u00f3lo cabe un \u00fanico tipo de raz\u00f3n suficiente para la referida necesidad racional de la idea de Dios; esa raz\u00f3n suficiente es que postulemos la existencia de Dios tambi\u00e9n fuera de nuestro pensamiento. En otras palabras, el hecho de que, en virtud de los argumentos de arriba, nuestra raz\u00f3n no pueda, desde el punto de vista l\u00f3gico, sustraerse de la idea de un Ser supremo nos obliga a aceptar el axioma de que ese Ser existe. Tal idea es un principio regulativo de nuestra racionalidad, es decir, aquello que nos permite mirar las cosas como si procedieran de una causa necesaria, algo imprescindible para nuestra experiencia epistemol\u00f3gica y moral.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Fuente: http:\/\/www.abc.es\/opinion\/abci-problema-filosofico-dios-201801050437_noticia.html<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estos d\u00edas celebramos la fiesta del nacimiento de una divinidad; para los cristianos, la Divinidad: Cristo. 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