{"id":1552,"date":"2018-08-26T09:02:22","date_gmt":"2018-08-26T09:02:22","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=1552"},"modified":"2018-08-26T09:02:22","modified_gmt":"2018-08-26T09:02:22","slug":"miguel-de-unamuno-la-vida-de-un-rebelde","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2018\/08\/26\/miguel-de-unamuno-la-vida-de-un-rebelde\/","title":{"rendered":"Miguel de Unamuno: la vida de un rebelde"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center\"><strong><span class=\"td_btn td_btn_lg td_3D_btn\">Conflictos y pol\u00e9micas moldearon la imagen del Miguel de Unamuno contradictorio, irreductible. Pero, al tiempo, tambi\u00e9n era un ser tierno y familiar. Este es un perfil biogr\u00e1fico del personaje desde todos sus \u00e1ngulos.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center\">Pilar G. Rodr\u00edguez<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2018\/08\/unamunoooo.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-1563 aligncenter\" src=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2018\/08\/unamunoooo-300x251.jpg\" alt=\"\" width=\"483\" height=\"404\" srcset=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2018\/08\/unamunoooo-300x251.jpg 300w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2018\/08\/unamunoooo-624x523.jpg 624w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2018\/08\/unamunoooo.jpg 740w\" sizes=\"auto, (max-width: 483px) 100vw, 483px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Menos mal que los Rabet\u00e9 comparten aficiones e investigaciones literarias, porque de no ser as\u00ed su relaci\u00f3n ser\u00eda del todo inviable.<\/strong>\u00a0En medio de esta pareja de prestigiosos hispanistas: Unamuno. Lo han adoptado familiarmente en calidad de no se sabe bien qu\u00e9, pero ah\u00ed esta este personaje al que Colette y Jean Claude Rabat\u00e9 seguro que han incorporado a sus desayunos y meriendas. Le han dedicado media vida, si no m\u00e1s. Su publicaci\u00f3n m\u00e1s reciente sobre el fil\u00f3sofo es de este a\u00f1o, y adem\u00e1s es noticia puesto que acaba de ganar el primer premio en la categor\u00eda de Mejor Monograf\u00eda en Ciencias Jur\u00eddicas y Sociales de los Premios Nacionales de Edici\u00f3n Universitaria 2018. Se trata de\u00a0<em>Epistolario I<\/em>\u00a0(1880-1899)<em>,\u00a0<\/em>publicado por\u00a0<a href=\"https:\/\/edicionesusal.com\/obra\/978-84-9012-771-1\/\">Ediciones Universidad de Salamanca<\/a>, y recoge las cartas que un joven e hiperactivo Unamuno escribi\u00f3 en el decisivo periodo finisecular.<\/p>\n<p><strong>Colette y Jean Claude Rabat\u00e9 firmaban tambi\u00e9n la impresionante biograf\u00eda\u00a0<em>Miguel de Unamuno<\/em>\u00a0editada por Taurus en 2011.<\/strong>\u00a0Es el volumen que gu\u00eda este art\u00edculo. Entre sus fuentes ya se contaban numerosas cartas, adem\u00e1s de cuadernillos autobiogr\u00e1ficos, colaboraciones period\u00edsticas, discursos\u2026. Un material excepcional a la hora de recuperar al hombre que habitaba tras el nombre de Miguel de Unamuno.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>De afectos profundos pero secos<\/strong><\/p>\n<p><strong>1864 \u201cYo me he criado en una familia de puritanos, sequedad y f\u00f3rmula, as\u00ed es que mis afectos son afectos profundos pero secos (\u2026). He mamado con la leche el escepticismo\u201d.<br \/>\n<\/strong>Miguel de Unamuno nace en la calle Ronda del casco viejo de Bilbao. Era el tercer hijo y primer var\u00f3n, tras Mar\u00eda Felisa y Mar\u00eda Jesusa, del matrimonio del panadero y comerciante de harinas F\u00e9lix de Unamuno Larraza y su sobrina, Salom\u00e9 Jugo Unamuno. El oficio permit\u00eda que la familia viviera con cierta holgura, de modo que seguir\u00e1n naciendo hijos: F\u00e9lix, Susana y Mar\u00eda Mercedes\u2026 Pero pronto la desgracia llega a casa de los Unamuno. El padre muere prematuramente, a los 47 a\u00f1os, y tambi\u00e9n una hermana. El clima de severidad y austeridad se instala en el hogar y los escasos momentos de celebraci\u00f3n apenas son capaces de esquivarlo.<\/p>\n<p><strong>1875 \u201cPara unos marca el uso del pantal\u00f3n largo, para otros el del rel\u00f3, para todos el principio de la edad del pavo y de las concupiscencias del saber\u201d.<br \/>\n<\/strong>Tras ser testigo del asedio de Bilbao, durante la III Guerra Carlista, el joven Unamuno de 11 a\u00f1os se prepara para entrar al instituto. Dibujando caricaturas de sus profesores gana cierta popularidad. En paralelo a sus clases, acude a sesiones de dibujo y pintura con Antonio Lecuona. Durante toda su vida cultivar\u00e1 el dibujo y durante toda su vida lamentar\u00e1 no dominar el uso del color, lo que le hizo desistir de la carrera art\u00edstica.<\/p>\n<p>La infancia de Unamuno transcurre en una familia recia marcada por la prematura muerte del padre. El peque\u00f1o Unamuno se distrae dibujando, para lo que demuestra cierta habilidad<\/p>\n<p><strong>1880 \u201cSoy vascongado y llego con recelo y cautela a terreno poco y mal espigado hasta hoy\u201d.<\/strong><br \/>\nEl baile de lecturas y los descubrimientos que para \u00e9l representan Kant, Descartes o Hegel le hacen adoptar la decisi\u00f3n de estudiar Filosof\u00eda, para lo que debe marchar a Madrid. La ciudad no le causa buena impresi\u00f3n en un principio. Se siente aislado y le pesa la soledad, por lo que se concentra en el estudio, mientras echa dolorosamente de menos a la novia que se ha dejado en Bilbao y que se convertir\u00e1 en su esposa. Con su tesis,\u00a0<em>Cr\u00edtica del problema sobre el origen y prehistoria de la raza vasca,\u00a0<\/em>bajo el brazo regresa a Bilbao lleno de nuevos proyectos.<\/p>\n<p><strong>La pelea por la c\u00e1tedra<\/strong><\/p>\n<p><strong>1884 \u201cQuerr\u00e1n decir los se\u00f1ores de la comisi\u00f3n para qu\u00e9 se dec\u00eda en el anuncio de la provisi\u00f3n de la plaza que se presentaran con la solicitud los documentos que se tuvieran por conveniente? \u00bfPara arrollarlo en papel higi\u00e9nico?\u201d.<br \/>\n<\/strong>La carrera por hacerse con una plaza de catedr\u00e1tico de Instituto o Universidad le proporcionar\u00e1 no pocos sinsabores y una amarga sensaci\u00f3n de fracaso. Para hacer frente a la mala situaci\u00f3n econ\u00f3mica da clases en un colegio y particulares. Poco a poco se va haciendo un hueco como cronista en la prensa local. Desde all\u00ed entrar\u00e1 en pol\u00e9micas con personajes como Sabino Arana, que lo considerar\u00e1 espa\u00f1olista ya que Unamuno hab\u00eda afirmado que el vascuence estaba pr\u00f3ximo a desaparecer y que el biling\u00fcismo no era posible.<\/p>\n<p><strong>1889 \u201c\u00a1Oh! Cuando yo tenga hijos de carne y hueso, con vida con amor y dulzura. Es uno de mis sue\u00f1os y como el ni\u00f1o que guarda sus ochavos en la hucha hasta recoger un duro con que comprar alg\u00fan juguete, as\u00ed yo guardo mis ternuras para cuando tenga un hijo\u201d.<br \/>\n<\/strong>La etapa de Bilbao no satisfizo sus expectativas, pero el joven y vigoroso Unamuno persevera y vuelve a Madrid para seguir estudiando oposiciones. El dolor por no tener cerca a su amada se mitiga en enero de 1891, cuando por fin se casa con ella dispuesto a formar la familia que a\u00f1ora. Pero sus estudios lo reclaman y pocos meses despu\u00e9s regresa a Madrid, porque llegan las ansiadas oposiciones a la c\u00e1tedra de la Universidad de Salamanca. En junio de ese a\u00f1o sus esfuerzos son recompensados.<\/p>\n<p><strong>1891 es un a\u00f1o decisivo y feliz para Unamuno: consigue la c\u00e1tedra de Griego de la Universidad de Salamanca poco despu\u00e9s de casarse con su novia de siempre, Concha Liz\u00e1rraga<\/strong><\/p>\n<p><strong>Un socialista m\u00e1s<\/strong><\/p>\n<p><strong>1894 \u201cHa acabado por penetrarme la convicci\u00f3n de que el socialismo limpio y puro, sin disfraz ni vacuna (\u2026) es el \u00fanico ideal hoy vivo de veras, es la religi\u00f3n de la humanidad\u201d.<br \/>\n<\/strong>En Salamanca, mientras van naciendo hijos a buen ritmo, Unamuno se centra en su actividad acad\u00e9mica y de traducci\u00f3n. Pero la agitaci\u00f3n pol\u00edtica que siempre se encarg\u00f3 de promover lo lleva a Bilbao, en cuya prensa aparecen sus art\u00edculos con mucha frecuencia. En octubre de 1894 env\u00eda a\u00a0<em>La lucha de clases<\/em>\u00a0la carta\u00a0<em>Un socialista m\u00e1s,<\/em>\u00a0con la que queda reflejado su compromiso. La colaboraci\u00f3n durar\u00e1 tres a\u00f1os, hasta la crisis personal de 1897, donde se juntan cansancio, angustia, dolor ante la enfermedad de un hijo y pensamientos suicidas. Finalmente cae en una gran depresi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>1898 \u201cMientras subsistan m\u00e1ximas tan est\u00fapidas, inhumanas y criminales como aquellas de Espa\u00f1a para los espa\u00f1oles, Am\u00e9rica para los americanos, Bilbao para los bilba\u00ednos, ni habr\u00e1 nunca paz verdadera, ni verdadero progreso\u201d.<br \/>\n<\/strong>Representante destacado de la Generaci\u00f3n del 98, Unamuno fue uno de los pocos intelectuales que quer\u00edan la independencia de Cuba. El Desastre acabar\u00eda por darle la raz\u00f3n, pero a costa de un sufrimiento al que Unamuno siempre se mostr\u00f3 muy sensible. Su actividad literaria, period\u00edstica, ensay\u00edstica y filos\u00f3fica, especialmente en esta \u00e9poca, es una reflexi\u00f3n continua sobre la historia, el presente del pa\u00eds y su necesidad de renovaci\u00f3n y regeneraci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Predicador laico<\/strong><\/p>\n<p><strong>1901 \u201cSoy de un pa\u00eds de grandes jugadores de pelota y yo juego a la pelota con las ideas, por las que no siento respeto alguno. Cuando a fuerza de pelotazos reviento una, cojo otra\u201d.<br \/>\n<\/strong>No iba a tener la universidad de Salamanca rector m\u00e1s at\u00edpico \u2013ni m\u00e1s conocido\u2013 que Miguel de Unamuno. En esa \u00e9poca, cuando est\u00e1 a punto de nacer su s\u00e9ptimo hijo, Unamuno cultiva con esmero su labor de conferenciante en los llamados sermones laicos. Ning\u00fan tema \u2013econom\u00eda, pol\u00edtica, religi\u00f3n\u2013 se le resiste y, como \u00e9l mismo dice, juega a la pelota con las ideas en un toma y daca que le ocasionar\u00e1 sonadas pol\u00e9micas, por ejemplo, con el obispo de Salamanca y otros jerarcas de la Iglesia cat\u00f3lica a ra\u00edz de un escrito filtrado donde Unamuno declaraba haberse vuelto hacia un cierto \u201cprotestantismo liberal\u201d y donde las autoridades religiosas ven que se ha apartado de la \u201cmadre Iglesia\u201d. Unamuno polemiza con todos \u2013ataca a los latifundistas, a los pol\u00edticos, se posiciona como antitaurino\u2013, y vuelve su pluma hacia Latinoam\u00e9rica, donde se siente mejor valorado y m\u00e1s c\u00f3modo.<\/p>\n<p><strong>1914 \u201cPido, pues, que se me forme expediente por mi gesti\u00f3n y que se aclaren los hechos por una visita de inspecci\u00f3n hecha por persona imparcial y competente y con la ilustraci\u00f3n necesaria, y no por cualquier pobre diablo que venga con prejuicios\u201d.<br \/>\n<\/strong>El ministro de Instrucci\u00f3n P\u00fablica destituye a Unamuno del rectorado por razones pol\u00edticas, convirti\u00e9ndolo as\u00ed en m\u00e1rtir de la oposici\u00f3n liberal. Por supuesto, no conseguir\u00e1n callarlo. Solo los acontecimientos internacionales, el inicio de la Gran Guerra, lo desviar\u00e1n de su cruzada personal. Unamuno se manifiesta como aliad\u00f3filo y contra la neutralidad de Espa\u00f1a en la guerra mundial.<\/p>\n<p><strong>Un exilio que se parece al Ed\u00e9n<\/strong><\/p>\n<p><strong>1920 \u201cEst\u00e1 perdido y nos pierde (habla de Alfonso XIII). Se mete en negocios turbios, juega, bebe \u2013y no agua\u2013 y putea\u201d.<\/strong><br \/>\nInmerso en diversos juicios por \u201cdelitos de impresa\u201d, es condenado a prisi\u00f3n por injurias al Rey, aunque la sentencia no llega a cumplirse. En 1921 es nombrado vicerrector, pero de nuevo sus constantes ataques al rey y al dictador Primo de Rivera, del que dir\u00e1 \u201cque no tiene m\u00e1s seso que una rana\u201d, son esgrimidos como causas de una nueva destituci\u00f3n y posterior destierro a Fuerteventura, en febrero de 1924. Las vacaciones en el exilio de Fuerteventura, donde lee, pase y escribe innumerables cartas, no duran mucho. Pronto ser\u00e1 indultado, aunque \u00e9l decide continuar de forma voluntaria su exilio en Francia. La acogida en Par\u00eds le causar\u00e1 una grata impresi\u00f3n, pero tampoco esta ciudad le durar\u00e1 mucho a Unamuno, que enseguida parte para Hendaya.<\/p>\n<p>Contra pron\u00f3stico, el destierro en Fuerteventura se transforma en una experiencia de los m\u00e1s placentera<\/p>\n<p><strong>1930 \u201cComienza una nueva era y termina una dinast\u00eda que nos ha empobrecido, envilecido y entontecido\u201d.<br \/>\n<\/strong>Con la ca\u00edda del r\u00e9gimen de Primo de Rivera, Unamuno ultima su vuelta a Espa\u00f1a. Salamanca le prepara una calurosa acogida. Como est\u00e1 cubierta su c\u00e1tedra de Griego, se le concede la de Historia de la Lengua Espa\u00f1ola. Unamuno vuelve a la vida docente y a la escena pol\u00edtica con renovados br\u00edos: se presenta como candidato a concejal por la uni\u00f3n republicano-socialista para las elecciones del 12 de abril de 1931 y resulta elegido. Desde el balc\u00f3n del ayuntamiento, el fil\u00f3sofo proclama dos d\u00edas despu\u00e9s la Rep\u00fablica. De nuevo es nombrado Rector de la Universidad de Salamanca. Tambi\u00e9n progresa la\u00a0carrera pol\u00edtica de Unamuno. Se presenta a las elecciones a Cortes y es elegido diputado como independiente por la candidatura de la conjunci\u00f3n republicano-socialista en Salamanca.<\/p>\n<p><strong>Dolor de Espa\u00f1a<\/strong><\/p>\n<p><strong>1932 \u201cHe dicho que me dol\u00eda Espa\u00f1a y hoy me sigue doliendo. Y me duele, adem\u00e1s, su rep\u00fablica\u201d.<br \/>\n<\/strong>Prematuramente el\u00a0<a href=\"https:\/\/blogs.herdereditorial.com\/filco\/unamuno-novelista-tragico\/\">escritor e intelectual<\/a>\u00a0empieza a desencantarse con el gobierno en el que tantas expectativas hab\u00eda puesto y en 1933 decide no presentarse a la reelecci\u00f3n. Estamos en los \u00faltimos a\u00f1os de la vida de Unamuno y le llegan algunos honores. Cuando se jubila de su actividad docente, es nombrado rector vitalicio de la Universidad de Salamanca, que crea una c\u00e1tedra con su nombre. En 1935, en pleno desencanto pol\u00edtico que muestra como es habitual en \u00e9l con toda claridad, es nombrado ciudadano de honor de la Rep\u00fablica.<\/p>\n<p><strong>1936 \u2026 y entre brumas, en el puerto espera muriendo el muerto que fui yo.\u00a0<\/strong><br \/>\n<strong>Aqu\u00ed mis nietos se quedan alentando mientras puedan respirar,<\/strong><br \/>\n<strong>la vista fija en el suelo. \u00bfQu\u00e9 pensar\u00e1n de un abuelo singular?<br \/>\n<\/strong>El Unamuno incorregible, incombustible, contestatario, ajeno siempre al qu\u00e9 dir\u00e1n de todos, se pregunta en sus \u00faltimos tiempos por lo que sus nietos pensar\u00e1n de \u00e9l. Aparece el hombre tan humano que tambi\u00e9n fue. Pol\u00edticamente, la decepci\u00f3n de la Rep\u00fablica es tan profunda que le hace inclinarse, al iniciarse la guerra civil, hacia el bando rebelde, donde quiso ver posibilidades de regeneraci\u00f3n y cambio. Tampoco dur\u00f3 mucho el apoyo, especialmente tras la represi\u00f3n en Salamanca, que toc\u00f3 de lleno a muchos de los amigos personales de Unamuno. En su escritorio se amontonan cartas de mujeres de conocidos y desconocidos, que le piden que interceda por sus maridos o hermanos encarcelados, torturados y fusilados. El desastre humano le conmueve y le impide permanecer callado e impasible. Tendr\u00e1 oportunidad de exponer su desacuerdo en la fiesta de la raza, el 12 de octubre de 1936, cuando pronuncia su \u201cconquistar no es convertir. Vencer no es convencer\u201d en el famoso incidente con Mill\u00e1n Astray. Tras \u00e9l, es confinado en su propia casa de Salamanca. Tanto sus amigos republicanos como los fascistas lo ven como un traidor y desconf\u00edan de sus vaivenes. Aislado, experimenta un doloroso exilio interior mientras es testigo de c\u00f3mo el exterior va enloqueciendo con los avatares de la guerra incivil. No lo resistir\u00e1 ya muchos meses. Muere el \u00faltimo d\u00eda de 1936.<\/p>\n<p>Fuente:<\/p>\n<p>https:\/\/blogs.herdereditorial.com\/filco\/miguel-de-unamuno-vida-de-un-rebelde\/<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Conflictos y pol\u00e9micas moldearon la imagen del Miguel de Unamuno contradictorio, irreductible. Pero, al tiempo, tambi\u00e9n era un ser tierno y familiar. Este es un perfil biogr\u00e1fico del personaje desde todos sus \u00e1ngulos. Pilar G. 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