{"id":1597,"date":"2018-09-16T10:08:54","date_gmt":"2018-09-16T10:08:54","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=1597"},"modified":"2018-09-16T10:08:54","modified_gmt":"2018-09-16T10:08:54","slug":"este-capitalismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2018\/09\/16\/este-capitalismo\/","title":{"rendered":"Este capitalismo&#8230;."},"content":{"rendered":"<h1 class=\"entry-title\" style=\"text-align: center\">C\u00e9sar Rendueles: \u201cEste capitalismo es incompatible con la vida humana\u201d<\/h1>\n<p><a href=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2018\/09\/rendueles.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-1611 aligncenter\" src=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2018\/09\/rendueles-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"651\" height=\"367\" srcset=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2018\/09\/rendueles-300x169.jpg 300w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2018\/09\/rendueles-624x351.jpg 624w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2018\/09\/rendueles.jpg 696w\" sizes=\"auto, (max-width: 651px) 100vw, 651px\" \/><\/a><\/p>\n<p><span class=\"td_btn td_btn_lg td_3D_btn\">C\u00e9sar Rendueles se refiere al capitalismo \u201ctal como lo conocemos\u201d y lo explica as\u00ed: \u201cEs imposible que subsista porque es medioambientalmente incompatible con la vida humana\u201d. Pero este doctor en Filosof\u00eda, profesor del departamento de Teor\u00eda Sociol\u00f3gica en la Universidad Complutense de Madrid, insiste en diferenciar el capitalismo del mercado, ese mercado al que tanto se ha nombrado y sobre el que tanto se ha discutido en el debate pol\u00edtico y econ\u00f3mico. \u201cA veces los mercados tienen efectos democratizadores porque rompen l\u00f3gicas clientelares. No creo que haya que despreciar esa forma de organizaci\u00f3n econ\u00f3mica. Lo que creo es que hay que ser muy conscientes de sus efectos negativos\u201d, aclara.<\/span><\/p>\n<p><strong>Luis Fern\u00e1ndez Mosquera<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00bfPara qu\u00e9 sirve la filosof\u00eda? \u00bfPara qu\u00e9 sirven los fil\u00f3sofos? \u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda si desapareciera la filosof\u00eda?<\/strong>\u00a0Todo esto se preguntaba C\u00e9sar Rendueles (Girona, 1975) en un\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2016\/07\/07\/opinion\/1467909206_684929.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">art\u00edculo de opini\u00f3n<\/a>\u00a0que publicaba hace ahora dos a\u00f1os en El Pa\u00eds. Y \u00e9l mismo se respond\u00eda: \u201cServimos para leer. Escribimos raro. Bastante mal, en realidad. Somos pedantes y b\u00e1sicamente incomprensibles. Pero leyendo os meamos (\u2026). Si Occidente consigui\u00f3 sobrevivir a la desaparici\u00f3n de la flauta de nariz (\u2026) seguramente tambi\u00e9n lo haga al fin de la filosof\u00eda acad\u00e9mica. No lo tengo tan claro por lo que toca a los lectores de filosof\u00eda: somos caricaturas inofensivas de algo que tal vez s\u00ed sea importante. Que nadie vuelva a leer a Plat\u00f3n ni a so\u00f1ar con el\u00a0<em>Tractatus<\/em>\u00a0me entristece. Que nadie vuelva a leer como se lee a Plat\u00f3n me aterra\u201d. Empezamos por hablar con \u00e9l de filosof\u00eda, pero tambi\u00e9n de relaciones sociales, organizaci\u00f3n econ\u00f3mica, desempleo, internet, trastornos ps\u00edquicos\u2026 o sea, la vida misma.<\/p>\n<p><strong>Usted es fil\u00f3sofo\u00a0de formaci\u00f3n, pero se dedica a la sociolog\u00eda. \u00bfQu\u00e9 relaci\u00f3n hay entre filosof\u00eda y sociolog\u00eda?<br \/>\n<\/strong>Me form\u00e9 como investigador en el campo de la epistemolog\u00eda de las ciencias sociales, as\u00ed que estaba razonablemente familiarizado con al menos algunos debates relevantes en distintas ciencias sociales, como la sociolog\u00eda, la politolog\u00eda, la econom\u00eda o la psicolog\u00eda. De hecho, mientras terminaba Filosof\u00eda empec\u00e9 a estudiar Sociolog\u00eda. Pero mi formaci\u00f3n fue filos\u00f3fica y as\u00ed me doctor\u00e9 en Filosof\u00eda. Lo que pasa sencillamente es que no encontr\u00e9 trabajo en ninguna facultad de Filosof\u00eda, me busqu\u00e9 la vida en la empresa privada y cuando se me present\u00f3 la ocasi\u00f3n de dar clase como profesor asociado fue en una facultad de Sociolog\u00eda, en la Universidad Carlos III, de Madrid (Espa\u00f1a). Desde entonces, he seguido mi camino por esa v\u00eda y me he ido interesando cada vez m\u00e1s por la reflexi\u00f3n sociol\u00f3gica y dejando olvidada, a veces para mi desgracia, la filosof\u00eda, que me gusta mucho pero que, como cualquier disciplina necesita ejercicio, \u00bfno? Los m\u00fasculos si no se ejercitan se atrofian y noto que mis m\u00fasculos filos\u00f3ficos van perdiendo tono.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEntonces no tiene demasiada aplicaci\u00f3n en el campo de la sociolog\u00eda?<br \/>\n<\/strong>En realidad, s\u00ed. Hay amplias zonas de solapamiento entre las ciencias sociales y la filosof\u00eda. La teor\u00eda sociol\u00f3gica, la teor\u00eda pol\u00edtica o algunas \u00e1reas de la econom\u00eda est\u00e1n entreveradas de filosof\u00eda. Hay bastantes caminos de ida y vuelta. Hay muchos soci\u00f3logos que han hecho aportaciones importantes al campo de la epistemolog\u00eda y grandes soci\u00f3logos de formaci\u00f3n filos\u00f3fica, como Bourdieu. Wittgenstein es un fil\u00f3sofo que se utiliza much\u00edsimo en sociolog\u00eda. No son campos separados estrictamente, la contaminaci\u00f3n es constante.<\/p>\n<figure id=\"attachment_8450\" class=\"wp-caption alignnone\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-8450 td-animation-stack-type0-2\" src=\"https:\/\/blogs.herdereditorial.com\/filco\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2018\/07\/Captura-de-pantalla-2018-06-30-a-las-09.57.05-193x300.png\" alt=\"&quot;Sociofobia&quot;, de C\u00e9sar Rendueles, publicado por Capit\u00e1n Swing.\" width=\"193\" height=\"300\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">\u201cSociofobia. El cambio pol\u00edtico en la era de la utop\u00eda digital\u201d, de C\u00e9sar Rendueles, publicado por Capit\u00e1n Swing.<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>Usted escribi\u00f3 un libro titulado\u00a0<em>Sociofobia<\/em>. \u00bfQu\u00e9 significa ese concepto?<br \/>\n<\/strong>Bueno, us\u00e9 ese t\u00e9rmino, que en realidad es un pr\u00e9stamo de la psicolog\u00eda, para describir c\u00f3mo el proceso de fragilizaci\u00f3n de las relaciones sociales caracter\u00edstico de nuestras sociedades posmodernas induc\u00eda cierta desconfianza respecto de la democracia. Sociofobia, tal y como yo us\u00e9 el concepto, no es tanto el miedo a la sociedad como el miedo a la democracia. Quer\u00eda transmitir la idea de que los procesos de democratizaci\u00f3n tienen condiciones sociol\u00f3gicas, no solo pol\u00edticas, formales o econ\u00f3micas, y que en las sociedades muy fragmentadas es dif\u00edcil que esos procesos prosperen.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 relaci\u00f3n tiene esto con el capitalismo?<br \/>\n<\/strong>Los procesos de mercantilizaci\u00f3n caracter\u00edsticos de las sociedades capitalistas tienden a inducir procesos de fragilizaci\u00f3n social, nos hacen m\u00e1s individualistas y atomizan las sociedades. No es el \u00fanico contexto hist\u00f3rico en el que pasa esto, ha habido otras sociedades fragmentadas o individualistas, que finalmente han colapsado en su mayor parte, por cierto. Pero, desde luego, el capitalismo se caracteriza por hacer esto sistem\u00e1ticamente. Sencillamente porque se basa en la competici\u00f3n a gran escala, y la competici\u00f3n es incompatible con tejidos sociales s\u00f3lidos.<\/p>\n<blockquote><p>Hay amplias zonas de solapamiento entre las ciencias sociales y la filosof\u00eda. La teor\u00eda sociol\u00f3gica, la teor\u00eda pol\u00edtica o algunas \u00e1reas de la econom\u00eda est\u00e1n entreveradas de filosof\u00eda<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 otras sociedades han sufrido estos procesos?<br \/>\n<\/strong>Hay un libro terrible y muy divertido al mismo tiempo,\u00a0<em>Colapso,\u00a0<\/em>de Jared Diamond, que hace un recorrido por distintas sociedades que han colapsado a lo largo de la historia, casi siempre por motivos similares: agotamiento de los ecosistemas, sobrepoblaci\u00f3n y din\u00e1micas sociales competitivas. Un caso muy conocido es el de la Isla de Pascua, donde rituales competitivos extremos acabaron con las condiciones materiales para la vida humana. En general, las sociedades humanas son compatibles con niveles de competencia relativamente bajos. Por eso tradicionalmente las interacciones mercantiles ten\u00edan lugar no en el interior de las sociedades, con tus parientes o con tus vecinos, sino con extranjeros de los que se consideraba leg\u00edtimo sacar ventaja.<\/p>\n<p><strong>Dice tambi\u00e9n que esta mercantilizaci\u00f3n no afecta solo a las relaciones sociales, sino tambi\u00e9n a la identidad personal\u2026<br \/>\n<\/strong>La mercantilizaci\u00f3n extrema, el que buena parte de nuestra vida y de nuestras relaciones con los dem\u00e1s est\u00e9 mediada por relaciones mercantiles, acaba afectando a nuestra subjetividad, a nuestra manera de ver el mundo y de vernos a nosotros mismos. Sobre todo, hace que nos resulte complicado establecer compromisos a largo plazo, porque tendemos a entendernos a nosotros mismos como entendemos las relaciones en el mercado. \u00bfQu\u00e9 es lo caracter\u00edstico de las relaciones en el mercado? Que est\u00e1n dominadas por la l\u00f3gica de la preferencia. Los v\u00ednculos mercantiles est\u00e1n basados en una mec\u00e1nica hed\u00f3nica muy sencilla: basta con que desees comprar lo que vas a comprar. En principio, no se te exige ning\u00fan compromiso adicional. Si en un momento dado te deja de interesar la marca de champ\u00fa que usabas, la dejas de comprar y no pasa nada. En muchas de nuestras relaciones sociales opera una l\u00f3gica mucho m\u00e1s compleja que no se puede reducir solo al deseo, por eso no podemos revertir esas relaciones cuando queramos y de la forma en que queramos sin generar confusi\u00f3n, dolor y desorden a nuestro alrededor. Y, sin embargo, la mercantilizaci\u00f3n generalizada hace que lo veamos todo as\u00ed: nuestras relaciones personales, incluso c\u00f3mo nos relacionamos con nuestros propios compromisos\u2026<\/p>\n<p><strong>\u00bfY qu\u00e9 tiene de malo no comprometerse o no vincularse?<br \/>\n<\/strong>Efectivamente, muchas veces no tiene nada de malo. Al rev\u00e9s, a veces desvincularse y saber romper con ciertos compromisos t\u00f3xicos es muy bueno. Hay, por ejemplo, familias terribles de las que hay que huir como de la peste. Pero tambi\u00e9n hay \u00e1mbitos de nuestra vida en los que esa l\u00f3gica de la preferencia es catastr\u00f3fica. Suelo poner siempre el mismo ejemplo porque es muy ilustrativo. Si cualquier padre o cualquier madre espera, cuando llora un beb\u00e9 por la noche, a sentir que prefiere levantarse a darle el biber\u00f3n o a cambiarle el pa\u00f1al, probablemente ese beb\u00e9 se muera de hambre. \u00bfQui\u00e9n prefiere levantarse a las tres de la ma\u00f1ana a darle el biber\u00f3n a un ni\u00f1o? Nadie prefiere cuidar de su padre con alzh\u00e9imer, incluso nadie prefiere sacar a pasear a su perro a las siete de la ma\u00f1ana lloviendo\u2026 Es otra l\u00f3gica, no la de la preferencia, la que domina esos v\u00ednculos. Y son aspectos que la mayor\u00eda de la gente consideramos muy importantes en nuestras vidas. Ser\u00eda terrible que todo en nuestra vida estuviera dominado por esos v\u00ednculos profundos. Est\u00e1 muy bien que haya espacios donde domine la preferencia, yo estoy encantado, por ejemplo, de dejar libros que no me est\u00e1n gustando. Pero cuando esas din\u00e1micas basadas en la preferencia colonizan todo tipo de relaciones es igualmente terrible.<\/p>\n<blockquote><p>\u00bfQu\u00e9 es lo caracter\u00edstico de las relaciones en el mercado? Que est\u00e1n dominadas por la l\u00f3gica de la preferencia. Los v\u00ednculos mercantiles est\u00e1n basados en una mec\u00e1nica hed\u00f3nica muy sencilla: basta con que desees comprar lo que vas a comprar<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>Siempre pienso al o\u00edr hablar de esto en el\u00a0<a href=\"https:\/\/blogs.herdereditorial.com\/filco\/el-principito-leccion-de-vida\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Principito<\/a>\u00a0y su rosa\u2026<br \/>\n<\/strong>\u00bfEn qu\u00e9 sentido?<\/p>\n<p><strong>El Principito tiene una rosa en su planeta y hay un momento que dice que esa rosa, que \u00e9l ha regado y ha protegido del viento, no es cualquier rosa que pueda encontrar en la Tierra, es su rosa, la que \u00e9l ha cuidado.<br \/>\n<\/strong>S\u00ed, efectivamente. Eso lo explicaba muy bien Santiago Alba Rico. No es verdad, dec\u00eda \u00e9l, que la vida sea sagrada, la vida se vuelve valiosa en la medida en que se usa. \u00bfY c\u00f3mo se usa? Cuid\u00e1ndola. Los hijos se vuelven valiosos en la medida en que \u201clos usamos\u201d, y los usamos cuid\u00e1ndolos. Santi contaba tambi\u00e9n que una vez le hizo una pregunta a una ni\u00f1a: \u201c\u00bfPara qu\u00e9 sirven los beb\u00e9s?\u201d Y la ni\u00f1a le dijo: \u201cPara cuidarlos, claro\u201d. Y curiosamente yo les he hecho esa pregunta a m\u00e1s ni\u00f1os y muchos responden eso, igual que si les preguntas para qu\u00e9 sirve una mascota. Una tortuga, \u00bfpara qu\u00e9 sirve una tortuga?, \u00bfpara qu\u00e9 sirve un perro?, \u00bfpara qu\u00e9 lo quieres? \u201cPara cuidarlo\u201d, muchos ni\u00f1os responden as\u00ed. Es una respuesta que se te va olvidando de adulto, pero que en realidad es muy intuitiva. Y yo creo que es muy importante. Hay cierta l\u00f3gica del cuidado que te lleva a establecer compromisos diferentes de los que estableces en otros \u00e1mbitos donde prima la l\u00f3gica del deseo m\u00e1s inmediato. Y est\u00e1 bien que sea as\u00ed, \u00bfno? Por ejemplo, cuando uno aprende a tocar un instrumento musical, los primeros d\u00edas es terrible: aquello no suena, es aburrid\u00edsimo; pero cuanto m\u00e1s lo usas, cuanto m\u00e1s lo pr\u00e1cticas, m\u00e1s comprometido te sientes con esa pr\u00e1ctica, y al final si no lo tocas tres o cuatro horas al d\u00eda te sientes incompleto. Y en el mercado es justo lo contrario: en el mercado en cuanto compras la cosa ya est\u00e1 obsoleta.<\/p>\n<p><strong>Creo que en alg\u00fan momento dice que renunciar o dejar de lado esta vinculaci\u00f3n hace que nuestras personalidades sean m\u00e1s incoherentes, que tengan menos sentido.<br \/>\n<\/strong>Claro, si te das cuenta, desde el punto de vista de la l\u00f3gica del deseo o de la preferencia (aunque quiero insistir: me parece muy necesario reservar espacios vitales y sociales para esa clase de din\u00e1micas), la \u00fanica perspectiva correcta es la del ahora. \u00bfCu\u00e1l es mi deseo correcto? El de ahora. Que hace una hora me apeteciera o no un cigarrillo no cuenta, lo que cuenta es que me apetece ahora, punto. Mi deseo de antes no me compromete ni me deja de comprometer. Pero, claro, desde ese punto de vista, toda mi identidad personal es una sucesi\u00f3n de fragmentos, una sucesi\u00f3n infinitesimal de momentos puntuales con deseos puntuales. Y, de nuevo, eso en parte es verdad, somos as\u00ed en parte. Pero solo en parte. Tambi\u00e9n tenemos una cierta coherencia: hacemos proyectos de vida, tenemos un pasado que nos orienta hacia el futuro, una cierta aspiraci\u00f3n de completud. Cuando se imponen en exclusiva las infinit\u00e9simas del puro deseo, creo que eso choca contra alguna estructura antropol\u00f3gica profunda muy asentada en nosotros, porque somos animales que aspiran a tener esa cierta proyecci\u00f3n hacia el futuro y que tienen capacidad para mirar hacia el pasado.<\/p>\n<p><strong>En cambio, pese a todo lo que est\u00e1 diciendo ahora, insiste en que el mercado, en s\u00ed mismo, no es malo.<br \/>\n<\/strong>S\u00ed, soy muy pesado con esto: una cosa es el capitalismo y otra es el mercado. El capitalismo puede ser definido, al menos en parte, como un sistema mercantil, pero un sistema mercantil es algo diferente del mercado. Mercados ha habido en casi todas las sociedades que conocemos, pero en la mayor parte de ellas han sido muy limitados. Eran espacios sociales muy restringidos, en algunas ocasiones marginales, y que pod\u00edan tener efectos sociales muy positivos. A veces hace falta competencia, hace falta que el deseo de ventaja individual rija algunos \u00e1mbitos de nuestra sociedad. A veces los mercados tienen efectos democratizadores porque rompen l\u00f3gicas clientelares. As\u00ed que no creo que haya que despreciar esa forma de organizaci\u00f3n econ\u00f3mica. Lo que creo es que hay que ser muy conscientes de sus efectos negativos, potencialmente catastr\u00f3ficos, para encapsularlos donde no hagan da\u00f1o y por tanto sean beneficiosos.<\/p>\n<p><strong>A este respecto, dice en el libro algo as\u00ed como que estamos inmersos en un experimento hist\u00f3rico delirante. \u00bfEn qu\u00e9 sentido?<br \/>\n<\/strong>Porque la sociedad mercantil puede ser entendida como una aut\u00e9ntica excepci\u00f3n hist\u00f3rica, una sociedad muy ex\u00f3tica que rompe totalmente con lo que ha sido la normalidad antropol\u00f3gica hasta hace muy poco, un suspiro en t\u00e9rmino hist\u00f3ricos. Probablemente vaya a ser un experimento fallido y breve, de apenas unos pocos siglos, frente a sociedades y modos de vida que han durado milenios porque se enfrenta a l\u00edmites materiales infranqueables. El capitalismo tal y como lo conocemos es imposible que subsista porque es medioambientalmente incompatible con la vida humana.<\/p>\n<p>En t\u00e9rminos pol\u00edticos y sociol\u00f3gicos, es un experimento que forma parte de las utop\u00edas del siglo XIX. El capitalismo en el fondo es un poco como si los partidarios de los falansterios hubiesen triunfado, como si aquellos experimentos tan locos de los saintsimonianos se hubieran impuesto. La diferencia es que, como ha triunfado, nos parece normal, pero es algo tan loco como eso. Los de los falansterios quer\u00edan mandarnos a todos a vivir a comunas y los capitalistas quieren convertir el mundo en una especie de estadio deportivo donde estamos echando carreras de cien metros los unos contra los otros todo el tiempo. Es una aut\u00e9ntica locura, un delirio. Ninguna sociedad ha sido tan idiota como para hacer esto.<\/p>\n<blockquote><p>\u201cLos capitalistas quieren convertir el mundo en una especie de estadio deportivo donde estamos echando carreras de cien metros los unos contra los otros todo el tiempo. Es una aut\u00e9ntica locura\u201d<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 ha pasado para que nuestra sociedad haya sido tan idiota?<br \/>\n<\/strong>Bueno, han pasado varias cosas. En el fondo nuestra sociedad no ha sido tan idiota, lo que pasa es que los que no eran tan idiotas fueron derrotados. Digamos que a principios del siglo XIX mucha gente ten\u00eda claro que hab\u00eda una cuenta pendiente entre la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica, la revoluci\u00f3n burguesa heredera de la Ilustraci\u00f3n que aspiraba a racionalizar el mundo social, y la revoluci\u00f3n econ\u00f3mica que se hab\u00eda puesto en marcha en Inglaterra y que no se hab\u00eda afectada por la democratizaci\u00f3n. Esa disputa se sald\u00f3 con el triunfo de los que ten\u00edan el poder econ\u00f3mico frente a quienes aspiraban a democratizar la pol\u00edtica. Eso es lo que pas\u00f3. Y as\u00ed pudieron imponer un proyecto ut\u00f3pico, ut\u00f3pico en el sentido de que es insostenible. Ha sido insostenible socialmente, pero tambi\u00e9n materialmente, algo que los ecologistas llevan diciendo mucho tiempo.<\/p>\n<p><strong>Dice tambi\u00e9n que es un delirio el desempleo. \u00bfNunca ha habido desempleo m\u00e1s que en la sociedad capitalista?<br \/>\n<\/strong>Claro, a lo largo de la historia las sociedades humanas se han enfrentado a dos situaciones. Una era que no hubiera comida o recursos para alimentar a toda la poblaci\u00f3n: entonces se produc\u00eda una hambruna y la gente se mor\u00eda de hambre. O dos: que por una crisis demogr\u00e1fica no hubiera suficientes brazos para aprovechar los recursos disponibles, para cultivar o cuidar el ganado. Pero las dos cosas a la vez es una especie de imposibilidad l\u00f3gica. \u00bfC\u00f3mo puede ser que haya recursos de sobra pero que, al mismo tiempo, haya gente que no puede ganarse el sustento? O lo uno o lo otro, \u00bfno? Y de hecho, lo normal a lo largo de la historia es que la pobreza fuera compartida: algunas sociedades pod\u00edan morirse de hambre, pero se mor\u00edan de hambre a la vez, todos por igual.<\/p>\n<p>El paro es una exoticidad, ser\u00eda muy dif\u00edcil explicarle a alguien del siglo XIII lo que es el paro. Y solo a alguien del siglo XIII. Hace a\u00f1os estuve en Cuba, justo al final del periodo especial, y me costaba mucho explicarles a los cubanos de aquel entonces lo que era el paro. Me dec\u00eda uno: \u201cYo voy a ir a Espa\u00f1a a trabajar porque soy anestesista\u201d. Y yo le contestaba: \u201cBueno, t\u00fa ir\u00e1s a Espa\u00f1a, pero otra cosa es que encuentres trabajo\u201d. \u201cNo, no, que soy anestesista. Y soy bueno, adem\u00e1s\u201d. \u201cS\u00ed, s\u00ed, pero eso no significa que vayas a encontrar trabajo\u201d. Era un di\u00e1logo de besugos, completamente absurdo. \u00c9l pensaba que yo no entend\u00eda que ten\u00eda estudios y yo no consegu\u00eda explicarle lo que era el paro, porque en la Cuba de entonces, si ten\u00edas estudios y eras anestesista y se te daba bien, ten\u00edas trabajo.<\/p>\n<figure><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-8433 td-animation-stack-type0-2 aligncenter\" src=\"https:\/\/blogs.herdereditorial.com\/filco\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2018\/06\/Ce%CC%81sar-Rendueles-2-200x300.png\" alt=\"C\u00e9sar Rendueles. Foto: Elvira Meg\u00eda.\" width=\"200\" height=\"300\" \/><\/figure>\n<p><strong style=\"font-size: 1rem\">Usted trata por extenso en el libro la racionalidad instrumental y los recursos de uso com\u00fan y los pone como ejemplo de la l\u00f3gica capitalista.<\/strong><\/p>\n<p>Digamos que hay dos orientaciones en sociolog\u00eda y en otras ciencias sociales que se suelen contraponer de forma muy radical. Una entiende que nuestra estructura de racionalidad privilegiada es la racionalidad instrumental, que sencillamente rige nuestra conducta una l\u00f3gica muy elemental que consiste en buscar los medios que consideramos id\u00f3neos para un conjunto de fines dados y que cualquier tipo de conducta se puede reducir a esa l\u00f3gica. Y en cambio hay otra corriente que plantea exactamente lo contrario, que lo que rige nuestra vida social son las normas, las reglas que nos hemos dado, y que cualquier conducta puede ser reducida a esto, e incluso que la expansi\u00f3n de la conducta instrumental caracter\u00edstica de nuestro tiempo puede ser entendida como el tipo de norma idiosincr\u00e1sica que domina las sociedades occidentales capitalistas, pero que en el fondo ser\u00eda un universo normativo m\u00e1s. A m\u00ed me parece que ambas posiciones son muy maximalistas y que exageran. En algunos momentos de nuestras vidas somos racionalistas instrumentales y en otros momentos somos kantianos, con normas muy r\u00edgidas y no reducibles a ning\u00fan fin.<\/p>\n<p>Los recursos de uso com\u00fan o bienes comunes han sido un espacio social muy importante hist\u00f3ricamente en el que no nos comportamos como kantianos, porque rige una cierta instrumentalidad, ni tampoco como ego\u00edstas racionales, porque tambi\u00e9n se dan normas de reciprocidad. Si todos los dem\u00e1s se ponen a sacar partido como gorrones, seguramente nosotros tambi\u00e9n lo haremos, si nadie colabora nosotros tampoco. Pero si los dem\u00e1s colaboran y se comportan conforme a normas de generosidad y reciprocidad, nosotros no nos comportaremos como gorrones para sacar provecho como dicta la racionalidad instrumental, sino que adoptaremos ese espacio intermedio que en realidad es muy caracter\u00edstico de muchas interacciones sociales (me atrever\u00eda a decir que de la mayor\u00eda) y que se ve muy bien en los recursos de uso com\u00fan, que han sido muy estables en el tiempo y muy importantes en la subsistencia de muchas sociedades.<\/p>\n<blockquote><p>\u201cEn algunos momentos de nuestras vidas somos racionalistas instrumentales y en otros momentos somos kantianos, con normas muy r\u00edgidas y no reducibles a ning\u00fan fin\u201d<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfTiene esto algo que ver con el dilema del prisionero? Porque me viene a la memoria una frase de Carlos Fern\u00e1ndez Liria que dice algo as\u00ed como que los soci\u00f3logos se dedicaron a estudiar el dilema del prisionero, que dec\u00eda que \u201c<\/strong><strong>si todo el mundo se comporta como un miserable ego\u00edsta mentiroso, sorprendentemente el resultado no es siempre el mejor de los posibles\u201d.<br \/>\n<\/strong>A ver,\u00a0<a href=\"https:\/\/blogs.herdereditorial.com\/filco\/carlos-fernandez-liria-filosofia-es-como-la-luz-de-la-razon-en-la-humanidad\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Carlos<\/a>\u00a0se pasa de vehemente a veces [<em>risas<\/em>]. El dilema del prisionero genera mucha risa entre algunos fil\u00f3sofos que lo miran como una idiotez propia de economistas y soci\u00f3logos, pero no es as\u00ed para nada. El dilema del prisionero es muy importante. \u00bfPor qu\u00e9? Porque es un experimento mental que permiti\u00f3 someter a examen una posibilidad que hab\u00eda que recorrer: la de intentar explicar la vida social conforme a un modelo de individualismo metodol\u00f3gico basado en la teor\u00eda de la elecci\u00f3n racional. Y eso era muy atractivo porque es un marco te\u00f3rico mucho m\u00e1s parsimonioso que las hip\u00f3tesis colectivistas. Y dentro de ese proyecto, que insisto en que merec\u00eda la pena recorrer, el dilema del prisionero es muy interesante porque es un teorema de imposibilidad.<\/p>\n<p>Lo que dice el dilema del prisionero es que hay al menos una situaci\u00f3n en que ese proyecto individualista fracasa. Y es una situaci\u00f3n muy com\u00fan en nuestras relaciones sociales. Pero, claro, es importante saber si de verdad es un teorema de imposibilidad, y eso ha originado muchas respuestas diferentes, y por el camino hemos aprendido mucho, por ejemplo por qu\u00e9 no se da con tanta frecuencia, qu\u00e9 condiciones se tienen que cumplir para que se pueda dar el dilema del prisionero\u2026 Hemos aprendido mucho por el camino, entonces yo ese desprecio hacia la teor\u00eda de la elecci\u00f3n racional la verdad es que no lo comparto.<\/p>\n<blockquote class=\"recuadrodeapoyo\">\n<h4><strong>\u00bfEn qu\u00e9 consiste el dilema del prisionero?<\/strong><\/h4>\n<p>C\u00e9sar Rendueles nos lo explica: \u201cEs una situaci\u00f3n estrat\u00e9gica en la que el punto de equilibrio es sub\u00f3ptimo. Se suele explicar con un experimento mental. Imag\u00ednate que la polic\u00eda arresta a dos personas acusadas de un atraco. No hay pruebas suficientes para acusarlos, as\u00ed que los separan, los incomunican y les ofrecen un trato. Si uno confiesa y su c\u00f3mplice no, el c\u00f3mplice ser\u00e1 condenado a veinte a\u00f1os, y el que confiesa saldr\u00e1 libre. Si ambos confiesan, los dos ser\u00e1n condenados a cinco a\u00f1os. Si ninguno confiesa, ir\u00e1n a la c\u00e1rcel durante un a\u00f1o. El caso es que a los dos, desde el punto de vista de la racionalidad instrumental, les interesa delatar a su compa\u00f1ero, haga lo que haga el otro. Pero, si ambos se comportan racionalmente y hacen eso, estar\u00e1n peor que si hubieran sido menos racionales. Esa es la gracia\u201d.<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>Frente a la confianza en las posibilidades emancipatorias de Internet, usted es muy cr\u00edtico y habla incluso de \u201cciberfetichismo\u201d. \u00bfPor qu\u00e9?<br \/>\n<\/strong>En los \u00faltimos veinte o treinta a\u00f1os, a medida que \u00edbamos siendo m\u00e1s pesimistas con respecto a las posibilidades pol\u00edticas de emancipaci\u00f3n, sobre todo en un momento muy fuerte de despolitizaci\u00f3n de las sociedades occidentales a principios del siglo XXI, se fueron desplazando las esperanzas hacia la tecnolog\u00eda. Y a m\u00ed eso me resultaba muy sospechoso, la verdad. Me resultaba muy curioso que justo cuando se cerraban las posibilidades de cambio pol\u00edtico apareciese como por arte de magia un\u00a0<em>deus ex machina<\/em>, nunca mejor dicho, que las abr\u00eda por otro sitio. Yo, como buen materialista, soy muy desconfiado de esas casualidades hist\u00f3ricas. Me parece que las evoluciones hist\u00f3ricas son mucho m\u00e1s lentas, m\u00e1s confusas y m\u00e1s conflictivas\u2026 Cuando las cosas est\u00e1n demasiado claras no me suelo fiar. Y me parece que eso es lo que ha pasado sistem\u00e1ticamente, que se recurre a la tecnolog\u00eda digital a medida que desaparecen otras posibilidades. Cuando colapsan las posibilidades de crecimiento econ\u00f3mico industrial, productivo y material, aparecen los polvos de hada de la econom\u00eda del conocimiento. Cuando fracasa la econom\u00eda financiera, aparece el Big Data y el\u00a0<em>bitcoin<\/em>. Es una detr\u00e1s de otra\u2026<\/p>\n<p>Lo que pasa es que Internet tiene caracter\u00edsticas muy peculiares y no solo abr\u00eda un \u00e1mbito de falsas esperanzas, sino que incid\u00eda en algo que hasta entonces hab\u00eda estado ajeno a otros procesos similares, que es el de la propia sociabilidad. Parece que en Internet se remediaba tambi\u00e9n esa fragilizaci\u00f3n de las relaciones sociales, que all\u00ed era posible construir nuevos v\u00ednculos sociales, nuevas formas de organizaci\u00f3n m\u00e1s intensas que las que exist\u00edan en el mundo anal\u00f3gico y que esos d\u00e9ficits de organicidad y asociaci\u00f3n que padec\u00edamos en el mundo real all\u00ed quedaban mitigados. Y adem\u00e1s quedaban mitigados no por l\u00f3gicas organizativas nuevas, sino por la propia arquitectura digital. Como si la propia estructura de Internet llevara incorporada una muleta sociol\u00f3gica que generara sociabilidad como por arte de magia, sin ning\u00fan esfuerzo por nuestra parte.<\/p>\n<p><strong>Y no es as\u00ed\u2026<br \/>\n<\/strong>No, no es as\u00ed.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEs justo al rev\u00e9s?<br \/>\n<\/strong>Dir\u00eda que es m\u00e1s complejo. En general, no creo que la tecnolog\u00eda digital sea tan importante. Pienso que hist\u00f3ricamente, al menos de momento, ha sido mucho m\u00e1s importante la televisi\u00f3n que Internet, sin comparaci\u00f3n. En t\u00e9rminos antropol\u00f3gicos, el cambio que introdujo la televisi\u00f3n me parece mucho m\u00e1s impactante, no creo que Internet haya provocado cambios tan profundos salvo en algunos aspectos muy concretos. Lo que s\u00ed ha hecho es acelerar procesos en marcha.<\/p>\n<blockquote><p>\u201cNo creo que Internet haya provocado cambios tan profundos salvo en algunos aspectos muy concretos. El cambio que introdujo la televisi\u00f3n me parece mucho m\u00e1s impactante. Lo que s\u00ed ha hecho Internet es acelerar procesos en marcha\u201d<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>O sea, que en ese aspecto, m\u00e1s que ser un elemento democratizador, \u00bfser\u00eda solidario con el capitalismo?<br \/>\n<\/strong>A menudo las tecnolog\u00edas digitales intensifican los procesos de individualizaci\u00f3n y despolitizaci\u00f3n en cursos. Pero no es algo consustancial a ellas. Cuando se dan din\u00e1micas de repolitizaci\u00f3n y de organizaci\u00f3n emancipadora, tambi\u00e9n pueden servir de aceleradores. Lo cual, por cierto, tampoco es necesariamente bueno: hay algunos de esos procesos que no necesitan aceleraci\u00f3n sino parsimonia.<\/p>\n<figure id=\"attachment_8465\" class=\"wp-caption aligncenter\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-8465 td-animation-stack-type0-2\" src=\"https:\/\/blogs.herdereditorial.com\/filco\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2018\/07\/Capitalismo-canalla-177x300.jpg\" alt=\"&quot;Capitalismo canalla. Una historia personal del capitalismo a trav\u00e9s de la literatura&quot;, de C\u00e9sar Rendueles, publicado por Seix Barral.\" width=\"177\" height=\"300\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">\u201cC apitalismo canalla. Una historia personal del capitalismo a trav\u00e9s de la literatura\u201d, de C\u00e9sar Rendueles, publicado por Seix Barral.<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>Ha publicado otro libro que se titula\u00a0<em>Capitalismo canalla<\/em>. \u00bfQu\u00e9 significa este sintagma?<br \/>\n<\/strong>Bueno, hace referencia a la idea de que, frente a ciertas historias del capitalismo muy edulcoradas, lo cierto es que el origen hist\u00f3rico del capitalismo es mucho m\u00e1s s\u00f3rdido, es una historia de bajos fondos. Los primeros mercaderes eran buscavidas. El comercio, no solo la usura, estaba mal visto, en particular cuando se trataba de bienes de primera necesidad. Los mercaderes eran gente que viv\u00eda un poco en los l\u00edmites de lo correcto y lo incorrecto, las ovejas descarriadas que abandonaban su modo de vida tradicional para buscarse la vida. Puede parecer que tiene un halo rom\u00e1ntico, pero la verdad es que a menudo se buscaban la vida mediante el robo y la esclavitud. La distancia entre el pillaje, la pirater\u00eda y el mercado era difusa. Se comerciaba cuando no se pod\u00eda robar, m\u00e1s o menos.<\/p>\n<p><strong>En este libro explica la historia del capitalismo a trav\u00e9s de textos literarios. \u00bfSirve la literatura para entender los sistemas econ\u00f3micos? \u00bfEn qu\u00e9 sentido?<br \/>\n<\/strong>Depende. Sirve de distintas maneras. Se puede hacer una historia literaria de los sistemas econ\u00f3micos, que es algo complicado, yo no lo he hecho ni lo sabr\u00eda hacer. Esto ser\u00eda ver qu\u00e9 informaci\u00f3n proporcionan los textos literarios sobre la \u00e9poca en que fueron escritos. Otra forma, que es lo que he hecho yo, es usarlo como ilustraci\u00f3n, para arrojar luz sobre aspectos de la historia que en narraciones convencionales han quedado opacados. Son dos aproximaciones distintas que no tienen nada que ver entre s\u00ed. Yo lo utilizo de esta forma un poco benjaminiana, usar los textos literarios para crear iluminaciones, que dec\u00eda Benjamin, usar esos instantes en los que aparece una nueva articulaci\u00f3n hist\u00f3rica, una nueva forma de entender las cosas\u2026 Por ejemplo, la idea de que el capitalismo naci\u00f3 de los buscavidas: para eso es muy \u00fatil usar textos literarios, como puede ser\u00a0<em>Robinson Crusoe<\/em>. Pero no buscando el rigor hist\u00f3rico, sino porque arroja como un\u00a0<em>flash<\/em>, un rayo de luz sobre esa realidad.<\/p>\n<p><strong>En alg\u00fan lugar ha dicho que el libro m\u00e1s importante de nuestra \u00e9poca es el\u00a0<em>DSM<\/em>, el manual de diagn\u00f3stico de la Asociaci\u00f3n Americana de Psiquiatr\u00eda. \u00bfPor qu\u00e9 es tan importante y qu\u00e9 tiene que ver, si es que tiene algo que ver, con todo lo anterior?<br \/>\n<\/strong>S\u00ed, tiene mucho que ver. Es una idea que se me ocurri\u00f3 leyendo a Ballard, un novelista de ciencia ficci\u00f3n que me gusta mucho. Una vez le preguntaron qu\u00e9 libros le\u00eda, qu\u00e9 le influ\u00eda. Y dec\u00eda que \u00e9l, literatura, le\u00eda poca, pero que le\u00eda mucha documentaci\u00f3n t\u00e9cnica de empresas, publicidad, las p\u00e1ginas amarillas\u2026 y que aprend\u00eda much\u00edsimo. Y yo me di cuenta de que es verdad, hay toda una literatura que normalmente no tenemos en cuenta pero que es extremadamente influyente, puede cambiar much\u00edsimo las cosas. Y el\u00a0<em>DSM\u00a0<\/em>es un texto que ha transformado tremendamente nuestra sociedad. Piensa que hay trastornos psiqui\u00e1tricos, como por ejemplo el trastorno bipolar, que en algunos pa\u00edses se supone que afecta a m\u00e1s del 20% de la poblaci\u00f3n. Por supuesto, no son exactamente enfermedades, sino malestares difusos relacionados con problemas sociales, pero cuya catalogaci\u00f3n como enfermedades tratadas farmacol\u00f3gicamente, el hecho de que haya profesionales que se dedican a ayudar a la gente que es etiquetada con esos nombres, es crucial para entender nuestro tiempo.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, tiene una historia interesant\u00edsima, absurda desde el punto de vista cient\u00edfico, porque el\u00a0<em>DSM<\/em>\u00a0se hizo por votaci\u00f3n. Antes de que se impusiera el paradigma del\u00a0<em>DSM<\/em>,\u00a0<em>Manual estad\u00edstico de diagn\u00f3stico<\/em>\u00a0en espa\u00f1ol, hab\u00eda distintas escuelas psiqui\u00e1tricas, cada una con sus criterios diagn\u00f3sticos, muchos de ellos contradictorios entre s\u00ed pero eso no generaba grandes problemas. La cosa se torci\u00f3 cuando, a principios de los a\u00f1os setenta, un profesor de Stanford, David Rosenhan, reclut\u00f3 a ocho amigos y, cada uno por separado, se present\u00f3 en hospitales psiqui\u00e1tricos de distintos puntos de Estados Unidos diciendo que o\u00eda voces. Todos ellos fueron ingresados inmediatamente. Desde el primer minuto de su internamiento se comportaron con normalidad e informaron a los m\u00e9dicos de que ya no o\u00edan voces. Sin embargo, nadie detect\u00f3 que no padec\u00edan ninguna enfermedad. Rosenhan public\u00f3 un art\u00edculo que tuvo mucha difusi\u00f3n. El problema empez\u00f3 cuando las aseguradoras estadounidenses dijeron que no pensaban seguir pagando medicaci\u00f3n y tratamientos si los psiquiatras no eran capaces de distinguir a un enfermo de una persona sana. La asociaci\u00f3n profesional norteamericana de psiquiatr\u00eda respondi\u00f3 encarg\u00e1ndole a un psiquiatra llamado Robert Spitzer que elaborara un cat\u00e1logo diagn\u00f3stico exhaustivo y coherente de los trastornos mentales. Spitzer form\u00f3 un grupo que trabaj\u00f3 durante a\u00f1os para catalogar m\u00e1s de trescientas enfermedades. \u00bfC\u00f3mo lo hicieron? No con criterios cient\u00edficos, sino intentando contentar a todas las escuelas psiqui\u00e1tricas, acordando criterios consensuales y muy inclusivos, sin discusiones causales. En cualquier caso, el DSM es un texto que ha redefinido completamente nuestra contemporaneidad. Interpretamos nuestros conflictos sociales en maneras que han quedado definidas en ese texto. Nuestros conflictos laborales los interpretamos como acoso, como\u00a0<em>mobbing<\/em>, por ejemplo.<\/p>\n<p><strong>Estoy entendiendo que, seg\u00fan dice, sirve para individualizar e incluso patologizar relaciones sociales.<br \/>\n<\/strong>S\u00ed, a m\u00ed me parece horrible, pero, aunque no te parezca malo, me parece importante pensar el modo en que esa consideraci\u00f3n de muchas de nuestras relaciones sociales surgen de etiquetas que han quedado definidas en el\u00a0<em>DSM,<\/em>\u00a0un texto con una historia peculiar. As\u00ed que deber\u00edamos cuestionarnos, por ejemplo, la epidemia actual de hiperactividad y trastorno de d\u00e9ficit de atenci\u00f3n entre los ni\u00f1os\u2026 En mi opini\u00f3n, un porcentaje alt\u00edsimo se limita a redescribir lo que es la infancia. La infancia consiste en buena parte en tener hiperactividad y d\u00e9ficit de atenci\u00f3n [<em>risas<\/em>]. Pero bueno, aceptamos esas etiquetas, \u00bfno? De ah\u00ed la idea de que es un libro tan importante.<\/p>\n<p>Fuente:<\/p>\n<p>https:\/\/blogs.herdereditorial.com\/filco\/cesar-rendueles-capitalismo-incompatible-vida-humana\/<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>C\u00e9sar Rendueles: \u201cEste capitalismo es incompatible con la vida humana\u201d C\u00e9sar Rendueles se refiere al capitalismo \u201ctal como lo conocemos\u201d y lo explica as\u00ed: \u201cEs imposible que subsista porque es medioambientalmente incompatible con la vida humana\u201d. 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