{"id":1620,"date":"2018-09-23T18:08:17","date_gmt":"2018-09-23T18:08:17","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=1620"},"modified":"2018-09-23T18:08:17","modified_gmt":"2018-09-23T18:08:17","slug":"aldous-huxley","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2018\/09\/23\/aldous-huxley\/","title":{"rendered":"Aldous Huxley"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"entry-title\" style=\"text-align: center\">La armon\u00eda perenne de Aldous Huxley<\/h1>\n<p style=\"text-align: center\"><a class=\"author\" href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/author\/kopinaxd\/\" rel=\"author\">Nadia Smirnova<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2018\/09\/huxley.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-1623 aligncenter\" src=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2018\/09\/huxley-229x300.jpg\" alt=\"\" width=\"334\" height=\"438\" srcset=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2018\/09\/huxley-229x300.jpg 229w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2018\/09\/huxley.jpg 280w\" sizes=\"auto, (max-width: 334px) 100vw, 334px\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"normal\"><span lang=\"ru\">El escritor brit\u00e1nico\u00a0<strong>Aldous Huxley<\/strong>\u00a0es ampliamente conocido por su contribuci\u00f3n al g\u00e9nero de la distop\u00eda con\u00a0<strong><i>Un mundo feliz\u00a0<\/i><\/strong>(1932), una obra provocadora, prof\u00e9tica, que habla del fin de la individualidad provocado por\u00a0<strong>el progreso y la globalizaci\u00f3n<\/strong>. M\u00e1s all\u00e1 de la novel\u00edstica, podemos encontrar un amplio espectro de g\u00e9neros en la creaci\u00f3n literaria del autor, desde tratados y guiones cinematogr\u00e1ficos hasta teatro y poes\u00eda. Un hombre de una mente infatigable, y un notable inconformismo, Huxley tuvo infinitas inquietudes\u00a0<strong>\u2013la m\u00fasica, la psicolog\u00eda, el misticismo, la medicina, el arte\u2013<\/strong>, que de una forma u otra se reflejan en sus obras.<\/span><\/p>\n<p class=\"normal\"><span lang=\"ru\">En su gran parte, un campo de intereses tan inmenso puede explicarse por la procedencia de Aldous, puesto que creci\u00f3 en una familia de grandes intelectuales:\u00a0<strong>su padre era bi\u00f3logo y profesor; su madre, una de las primeras mujeres para graduarse de Oxford y fundadora de una escuela femenina<\/strong>. Su abuelo por la parte paterna, Thomas H. Huxley, adem\u00e1s de gran dibujante, era cient\u00edfico y colaborador de\u00a0<strong>Darwin<\/strong>, mientras que en la parte materna de la familia encontramos al ilustre poeta Matthew Arnold y a la novelista Mrs. Humphry Ward. As\u00ed, los ancestros de Aldous desarrollaron una notable actividad,\u00a0<strong>tanto en el campo de las humanidades como en el de las ciencias<\/strong>, mundos que actualmente se conciben como opuestos e irreconciliables.<\/span><\/p>\n<p class=\"normal\"><span lang=\"ru\">Precisamente es Huxley quien hereda ese doble legado: desde los primeros momentos de su carrera como escritor, demostr\u00f3 una gran preocupaci\u00f3n por los dos mundos, y \u201cse hab\u00eda esforzado, incansable, en agrupar los conocimientos humanos, cient\u00edficos, intuitivos, art\u00edsticos, en un equilibrio capaz de armonizar hombre y naturaleza\u201d, como expresa MacDermott.\u00a0De este modo, Aldous se posiciona en el punto de intersecci\u00f3n y crea\u00a0<strong>un equilibrio perfecto entre el racionalismo y la sensibilidad<\/strong>. Podemos encontrar la demostraci\u00f3n de ello en cualquiera de sus obras. En el\u00a0<strong><i>Contrapunto<\/i><\/strong>, publicado en 1928, Huxley escribe:<\/span><span lang=\"ru\">\u00a0<\/span><span lang=\"ru\">\u00a0<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"normal\"><span lang=\"ru\">El griego sensato, armonioso, obtiene el mayor rendimiento posible de esos dos grupos de estados. No es tan tonto que quiera matar una parte de s\u00ed mismo. Guarda el equilibrio. Esto no es f\u00e1cil, por supuesto: es hasta endiabladamente dif\u00edcil. Las fuerzas que hay que conciliar son intr\u00ednsecamente hostiles. El alma consciente pugna contra las actividades de la parte inconsciente, f\u00edsica, instintiva del ser total. La vida de la una es la muerte de la otra, y viceversa. Pero el hombre sensato trata al menos de guardar el equilibrio. Los cristianos, que no eran sensatos, han dicho a las gentes que deb\u00edan echar la mitad de s\u00ed mismas al cesto de los papeles. Y ahora vienen los cient\u00edficos y los hombres de negocios y nos dicen que debemos arrojar la mitad de lo que nos han dejado los cristianos. Pero yo no quiero estar muerto en las tres cuartas partes. Prefiero estar vivo, enteramente vivo. Es hora de que se inicie una revoluci\u00f3n en favor de la vida y de la plenitud.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p class=\"normal\"><span lang=\"ru\">Este pasaje tambi\u00e9n sirve como una demostraci\u00f3n del inter\u00e9s que manifest\u00f3 Huxley hacia un tema tan controvertido como\u00a0<strong>la relaci\u00f3n entre la ciencia y la religi\u00f3n<\/strong>. Sus conclusiones con respecto a ello pueden encontrarse en varios escritos, como\u00a0<i><strong>La filosof\u00eda perenne<\/strong>\u00a0<\/i>(1945)\u00a0<i><\/i>o\u00a0<strong><i>Cielo e Infierno\u00a0<\/i><\/strong>(1956), pertenecientes a la \u00e9poca tard\u00eda de la obra de Huxley, caracterizada por el misticismo y la religi\u00f3n. En 1952 publica\u00a0<strong><i>Los demonios de Loudun<\/i><\/strong>, una novela testimonio que narra los hechos sucedidos en el primer tercio del siglo XVII en Loudun \u2013un pol\u00e9mico caso de posesi\u00f3n demon\u00edaca sobre un convento de monjas ursulinas\u2013. Como en la gran parte de los escritos de Aldous, el caso hist\u00f3rico es un pretexto para una serie de reflexiones sobre la\u00a0<i>natura hominum\u00a0<\/i>y todo lo que a ella concierne.\u00a0<i>Los demonios de Loudun\u00a0<\/i>es un libro que habla de los infiernos del ser humano, con sus demonios particulares en forma de\u00a0<strong>deseos de autoafirmaci\u00f3n y de autotrascendencia<\/strong>, de sus vicios y sus pecados, hasta llegar al c\u00edrculo de la infrahumanidad.<\/span><span lang=\"ru\">\u00a0<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"normal\"><span lang=\"ru\">Los hombres desean reforzar dentro suyo la conciencia de que son aquello que ellos mismos siempre han considerado ser, pero tambi\u00e9n desean \u2013reiteradamente y con incontenible violencia\u2013 llegar a alcanzar la conciencia de que son algo m\u00e1s. Se arrojan fuera de s\u00ed mismos para poder rebasar los l\u00edmites del peque\u00f1o y aislado universo dentro del que cada uno se halla confinado. Este deseo de trascendencia que invade a un individuo no es id\u00e9ntico al deseo de escapar al dolor f\u00edsico o al dolor moral. Es verdad que, en muchos casos, el deseo de escapar al dolor refuerza el deseo de trascendencia que uno tiene; pero este \u00faltimo puede existir sin el otro. Si no fuera as\u00ed, los individuos sanos y afortunados que \u201chan hecho un excelente ajuste con la vida\u201d nunca sentir\u00edan la urgencia de ir m\u00e1s all\u00e1 de s\u00ed mismos. Pero lo hacen. Hasta entre aquellos a quienes la naturaleza y la fortuna han dotado con m\u00e1s esplendidez, encontramos un profundo y arraigado horror de su propia personalidad, un ardiente anhelo de quedar libres de esa repulsiva identidad a la que la misma perfecci\u00f3n de su \u201cajuste con la vida\u201d los ha condenado. Cualquier hombre o mujer, tanto el ser m\u00e1s feliz, como el m\u00e1s desgraciado y miserable, pueden llegar, s\u00fabita o gradualmente, a lo que el autor de\u00a0<i>La nebulosa de lo desconocido\u00a0<\/i>denomina \u201cdesnudos conocimientos y sentimiento del propio ser\u201d. Esta conciencia inmediata de la propia personalidad engendra un ag\u00f3nico deseo de rebasar la isla del yo que est\u00e1 en cada uno.\u00a0<i>Soy amargura<\/i>, escribe Hopkins.<\/span><span lang=\"ru\">\u00a0<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p class=\"normal\"><span lang=\"ru\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"  wp-image-23341 alignleft\" src=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.files.wordpress.com\/2018\/09\/aldous-huxley1.jpg?w=314&amp;h=391\" alt=\"aldous huxley.jpg\" width=\"314\" height=\"391\" \/>Huxley introduce sus propios comentarios e hip\u00f3tesis para reinterpretar los hechos desde la racional visi\u00f3n del hombre moderno, donde la epistemolog\u00eda, la fisiolog\u00eda y, sobre todo, la perspectiva hist\u00f3rica tienen una gran relevancia. As\u00ed, analiza aspectos como los modos de vida, los ideales y los problemas de la \u00e9poca, arrojando luz sobre las premoniciones, convicciones y depravaciones de las personas implicadas.<\/span><span lang=\"ru\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"normal\"><span lang=\"ru\">Bien es sabido que la Edad Moderna se caracteriza por la constante presencia de dos grandes protagonistas inseparables:\u00a0<strong>la Iglesia y la Monarqu\u00eda<\/strong>, de modo que en el siglo XVII la religiosidad\u00a0 estaba estrechamente ligada a la pol\u00edtica. El nombre de Dios sol\u00eda usarse para fines personales, de prestigio, venganza o autoafirmaci\u00f3n, por lo cual cabe destacar la separaci\u00f3n entre dos fen\u00f3menos que, a primera vista, han de ir de la mano: la religiosidad y la fe. Huxley analiza los v\u00ednculos sociopol\u00edticos de todos los integrantes de la historia de aquellas monjas endemoniadas, llegando hasta el cardenal Richelieu y los reyes de Francia. No es de extra\u00f1ar que en esta coyuntura un caso de posesi\u00f3n puede explicarse como un simple fraude causado por la desmesura de ambiciones personales en el contexto de una sociedad totalitaria, y no como un pacto con Satan\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p class=\"normal\"><span lang=\"ru\">Evidentemente, en aquella \u00e9poca esa perspectiva no era viable, dado que se trataba de \u201cuna sociedad que se dedicaba a la captura de los demonios\u201d. Por esta misma raz\u00f3n, en Loudun no se dispens\u00f3 de\u00a0<strong>los exorcismos y los procedimientos m\u00e9dicos<\/strong>, por lo que Huxley dedica una gran parte del libro a los m\u00e9todos de tratamiento de la \u00e9poca, donde el hecho fundamental es el desconocimiento de las v\u00edas del funcionamiento tanto de la fisiolog\u00eda (estructura celular o qu\u00edmica) como de la psicolog\u00eda humana (el\u00a0<strong>subconsciente<\/strong>, no estudiado debidamente hasta principios del siglo XX). As\u00ed, lo que ahora podr\u00eda interpretarse como un caso de histeria, neurosis o hipocondr\u00eda, se explicaba supersticiosamente como un mal causado por\u00a0<strong>los hechizos, encantamientos o el exceso de la bilis negra<\/strong>. Para acercarnos a la mentalidad del siglo XVII, Huxley recurre a la menci\u00f3n del ingl\u00e9s\u00a0<strong><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2017\/10\/22\/melancolia-esa-nada-que-duele\/\">Robert Burton<\/a><\/strong>, cuyo ensayo\u00a0<strong><i>Anatom\u00eda de la Melancol\u00eda\u00a0<\/i><\/strong>presenta una perfecta demostraci\u00f3n de la teor\u00eda de la naturaleza humana, incluyendo los convencimientos filos\u00f3ficos y m\u00e9dicos de todo un per\u00edodo de la historia de la humanidad. Se hacen evidentes las carencias de la medicina de los primeros tiempos de la Edad Moderna \u2013eran los azotes, la sangraci\u00f3n o el uso de antimonio met\u00e1lico como una purga lo que se empleaba como tratamiento para casos que hoy en d\u00eda se reconocen como meramente psicol\u00f3gicos\u2013: \u201cPor experiencia puedo afirmar que muchos hombres melanc\u00f3licos e hipocondr\u00edacos se curaron con la exclusiva aplicaci\u00f3n de lavativas\u201d (Robert Burton).<\/span><\/p>\n<p class=\"normal\"><span lang=\"ru\">Huxley presenta un estudio \u00edntegro de la historia de las ursulinas, incluyendo un factor tan complejo como lo es la\u00a0<b>humanidad\u00a0<\/b>en su plenitud.<\/span><span lang=\"ru\">\u00a0<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"normal\"><span lang=\"ru\">Nadie puede concentrar su atenci\u00f3n en el mal o en la simple idea del mal, sin verse afectado por \u00e9l. Una posici\u00f3n m\u00e1s profunda\u00a0<i>contra\u00a0<\/i>el demonio que\u00a0<i>con\u00a0<\/i>Dios, es peligrosa. La posesi\u00f3n es con mayor frecuencia secular que sobrenatural. Los hombres son pose\u00eddos por los propios pensamientos de odio a una persona, a una clase, a una raza, a una naci\u00f3n. Actualmente, los destinos del mundo se hallan en manos de los que se han endemoniado por s\u00ed mismos, de esos hombres que son pose\u00eddos por, y que manifiestan, el mal que han elegido ver en otros. No creen en los demonios, pero han hecho todo lo posible para ser pose\u00eddos y lo han logrado. Y puesto que creen menos en Dios que en el diablo, parece inveros\u00edmil que sean capaces de curarse a s\u00ed mismos de su posesi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p class=\"normal\"><span lang=\"ru\">En su an\u00e1lisis de los sucesos de Loudun tienen cabida las inquietudes de los individuos, todos ellos, con sus sentimientos, sus propias maneras de percibir la realidad y sus cuerpos, inevitablemente unidos con sus esp\u00edritus\u2026 La\u00a0<strong>psicof\u00edsica<\/strong>\u00a0era un tema de especial inter\u00e9s para Huxley, y en consecuencia, recurrente en sus obras. \u201c\u00bfEs que el desorden mental tiene por causa un desorden qu\u00edmico? Y \u00bfel desorden qu\u00edmico se debe a su vez a angustias psicol\u00f3gicas que afectan a las suprarrenales?\u201d (<i>Las puertas de la percepci\u00f3n<\/i>). En\u00a0<i>Los demonios de Loudun\u00a0<\/i>el autor ingl\u00e9s insiste en la correspondencia entre el estado an\u00edmico y el f\u00edsico de uno, destacando sobre todo\u00a0<strong>la causalidad espiritual\u00a0<\/strong>del malestar del organismo humano.<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"normal\"><span lang=\"ru\">Durante a\u00f1os de un cr\u00f3nico desasosiego hab\u00eda mantenido tan escaso aliento en sus pulmones, que parec\u00eda vivir en todo momento al borde de la asfixia. Casi s\u00fabitamente, su diafragma se pon\u00eda en movimiento; respiraba profundamente y era capaz de llenar sus pulmones de aire que daba vida. Realmente experimentaba en su cuerpo un fen\u00f3meno an\u00e1logo al de su liberaci\u00f3n espiritual.<\/span><span lang=\"ru\">\u00a0<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p class=\"normal\"><span lang=\"ru\">Huxley da una explicaci\u00f3n racionalista y justificada de los acontecimientos; no obstante, el libro no es privado de misticismo. En\u00a0<i>Los demonios de Loudun\u00a0<\/i>se hace evidente la aspiraci\u00f3n de Huxley de\u00a0<strong>combinar la materia con el esp\u00edritu<\/strong>, una necesidad intr\u00ednseca de su persona. En consecuencia, en ocasiones plantea ideas que incluso hoy en d\u00eda podr\u00edan considerarse radicalmente innovadoras e ins\u00f3litas, pero en ning\u00fan caso faltas de sentido o razonamiento.<\/span><span lang=\"ru\">\u00a0<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"normal\"><span lang=\"ru\">No hay nada intr\u00ednsecamente absurdo o contradictorio en la idea de la admisibilidad de esp\u00edritus no humanos, sean buenos, malos o indiferentes. Nada nos obliga a creer que la \u00fanicas inteligencias que hay en el universo se hallan conectadas al cuerpo del ser humano y de los animales en general. Si se acepta el testimonio que nos ofrecen la clarividencia, la telepat\u00eda y la previsi\u00f3n, entonces debemos admitir que hay procesos mentales en verdad independientes del espacio, del tiempo y de la materia. Si esto es as\u00ed, parece que no existe raz\u00f3n alguna para negar\u00a0<i>a priori<\/i>que puede haber inteligencias no humanas, enteramente descarnadas o asociadas con la energ\u00eda c\u00f3smica de un modo hasta ahora para nosotros desconocido.<\/span><\/p>\n<p class=\"normal\"><span lang=\"ru\">Todav\u00eda ignoramos c\u00f3mo se halla asociada la mente de una persona con esa vor\u00e1gine de tan compleja organizaci\u00f3n, ese v\u00e9rtice misterioso de la energ\u00eda c\u00f3smica al que llamamos cuerpo. Que existe alguna asociaci\u00f3n es evidente; ahora bien, de lo que no tenemos idea es de c\u00f3mo la energ\u00eda se transforma en proceso mental y c\u00f3mo el proceso mental afecta a la energ\u00eda.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"  wp-image-23342 aligncenter\" src=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.files.wordpress.com\/2018\/09\/ahuxley.jpg?w=619&amp;h=412\" alt=\"AHuxley.jpg\" width=\"619\" height=\"412\" \/><\/p>\n<p class=\"normal\"><span lang=\"ru\">En su introducci\u00f3n al tomo de la poes\u00eda completa de Aldous Huxley, Jes\u00fas Isa\u00edas G\u00f3mez L\u00f3pez afirma que la forma po\u00e9tica impregna toda la producci\u00f3n narrativa del escritor brit\u00e1nico. Efectivamente, en cualquier de sus escritos, es un constante modo de expresi\u00f3n, a trav\u00e9s del cual se puede observar su fascinaci\u00f3n por el lenguaje y su soltura po\u00e9tica, independientemente de la materia sobre la que se indaga.\u00a0<i>Los demonios de Loudun\u00a0<\/i>no es una excepci\u00f3n, y de hecho, tanto la poes\u00eda como el lenguaje forman todo un tema en la susodicha obra.<\/span><span lang=\"ru\">\u00a0<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"normal\"><span lang=\"ru\">La pluma es m\u00e1s eficaz que la espada, pues es por el pensamiento hecho verbo por lo que nosotros dirigimos y mantenemos nuestros esfuerzos y realizamos nuestras obras. Pero tambi\u00e9n est\u00e1 el riesgo de usar las palabras como sustitutos, viviendo en un universo puramente verbal y no en el mundo concreto de la experiencia inmediata. Cambiar un vocabulario es f\u00e1cil; cambiar las circunstancias externas o nuestros h\u00e1bitos inveterados es duro y enojoso. [\u2026] La letra mata o, al menos, deja inerte. Es el esp\u00edritu, la realidad que subyace bajo los signos verbales, lo que procura nueva vida.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p class=\"normal\"><em><span lang=\"ru\">L<\/span><\/em><i><span lang=\"ru\">os Demonios de Loudun\u00a0<\/span><\/i><span lang=\"ru\">es un libro enriquecido con abundantes referencias y citas. Huxley recurre a los escritos anteriores y contempor\u00e1neos de la posesi\u00f3n (como A. Lef\u00e8vre, S. J. o Kramer y Sprenger), lo que hace que el libro se asemeje al\u00a0<strong><i>Passagenwerk<\/i><\/strong>, la inacabada obra maestra de\u00a0<strong>Walter Benjamin<\/strong>, donde el alem\u00e1n pinta el retrato de la \u00e9poca decimon\u00f3nica \u00fanicamente a trav\u00e9s de la citaci\u00f3n. Evidentemente, el objetivo de Huxley no fue el mismo, por tanto, aparte de los autores fundamentales para la interpretaci\u00f3n del caso de las monjas endemoniadas, alude a autores como\u00a0<strong><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2017\/09\/04\/walt-whitman-el-gozo-del-cuerpo-y-la-apuesta-por-lo-nimio\/\">Whitman<\/a>, Plinio, Corneille,\u00a0<a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2016\/10\/27\/un-filosofo-del-xix-muy-actual-soren-kierkegaard\/\">Kierkegaard<\/a>\u00a0y Flaubert<\/strong>, entre muchos m\u00e1s. As\u00ed, a la hora de hablar de la infrahumanidad, recurre a dos poemas de\u00a0<strong><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2013\/11\/15\/charles-baudelaire-el-encuentro-con-el-mal\/\">Baudelaire<\/a><\/strong>\u00a0y\u00a0<strong><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2018\/01\/14\/por-que-una-tirada-de-dados-es-incapaz-de-suprimir-el-azar-el-simbolismo-de-mallarme\/\">Mallarm\u00e9<\/a><\/strong>\u00a0que nos acercan a diferentes formas de enfrentarse a\u00a0<strong>la Nada<\/strong>; y cuando lleva a cabo un an\u00e1lisis ps\u00edquico de los protagonistas de la historia, anticipa la citaci\u00f3n de\u00a0<a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2016\/08\/28\/filosofia-pictorica-el-genio-artistico-mistico-de-william-blake\/\"><strong>Blake<\/strong><\/a>\u00a0que posteriormente dar\u00e1 origen al t\u00edtulo de uno de sus tratados m\u00e1s destacables que tuvo un notable impacto sobre la cultura de su tiempo,\u00a0<i><strong>Las puertas de la percepci\u00f3n<\/strong>\u00a0<\/i>(1954):<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"normal\"><span lang=\"ru\">Espont\u00e1neamente, y por una especie de bendito acontecimiento, hab\u00eda penetrado en aquel mundo infinito y eterno que todos nosotros podr\u00edamos habitar con tan s\u00f3lo \u2013seg\u00fan expresi\u00f3n de Blake\u2013 \u201ctener purificadas las ventanas de la percepci\u00f3n\u201d.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p class=\"normal\"><span lang=\"ru\">A primera vista, parece que los pensadores de per\u00edodos tan separados en el eje temporal no tienen relaci\u00f3n alguna con el estudio del caso particular, no obstante, hemos de acordarnos que se trata de un libro que presenta una perspectiva transversal y atemporal del g\u00e9nero humano. Las referencias de Huxley constituyen un recurso que demuestra, en las palabras del propio autor, que:<\/span><span lang=\"ru\">\u00a0<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"normal\"><span lang=\"ru\">El encanto de la historia y de sus enigm\u00e1ticas lecciones consiste en el hecho de que nada cambia a lo largo de los siglos y, sin embargo, todo es completamente distinto. En los personajes de otros tiempos y de culturas extra\u00f1as reconocemos nuestra demasiado humana identidad y sabemos, mientras lo hacemos, que el marco de referencia de nuestras vidas ha cambiado, que ciertas proposiciones que entonces parec\u00edan axiom\u00e1ticas son ahora insostenibles y que lo que nosotros consideramos como evidentes postulados no pod\u00edan, en un per\u00edodo anterior, tener cabida en la mentalidad m\u00e1s osadamente especulativa. Sin embargo, las diferencias entre aquellos tiempos y el nuestro son siempre perif\u00e9ricas. una identidad fundamental subsiste en el n\u00facleo. Los seres humanos, como mentes encarnadas, sujetas al desgaste f\u00edsico y a la muerte, capaces de sentir dolor y placer, sometidas a sus anhelos y aversiones, y oscilantes entre el deseo de autoafirmaci\u00f3n y el de autotrascendencia, se enfrentan, en todo tiempo y lugar, con los mismos problemas, arrostran las mismas tentaciones y el orden de las cosas les permite realizar la misma elecci\u00f3n entre la pasividad y el esclarecimiento. El contexto cambia, pero la sustancia y el significado son invariables.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p class=\"normal\"><span lang=\"ru\">Dentro de la obra de Aldous Huxley,\u00a0<i>Los demonios de Loudun\u00a0<\/i>es una demostraci\u00f3n m\u00e1s de la extraordinaria educaci\u00f3n del autor y de su deseo de la claridad en el discurso hist\u00f3rico, que de forma directa se relaciona con la aspiraci\u00f3n a concienciaci\u00f3n del ser humano. Como expresa en la novela, \u201cel pensamiento independiente y propio es el mejor ant\u00eddoto contra los que se hallan sumergidos en la masa\u201d. Huxley procura abrir sus propias puertas de percepci\u00f3n, invitando a sus lectores al\u00a0<strong>viaje hacia lo desconocido y fascinante<\/strong>, pero sobre todo, hacia lo armonioso, donde las ciencias y las humanidades no son maniqueas, sino que forman parte del mismo discurso.<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"normal\"><span lang=\"ru\">Una poes\u00eda que representa al hombre aislado de la naturaleza, lo hace inadecuadamente. Y, de modo an\u00e1logo, una espiritualidad que anhela conocer a Dios s\u00f3lo en las almas de los hombres, sin considerar al propio tiempo el mundo que no es de naturaleza humana y con el cual nos hallamos de hecho indisolublemente ligados, es una espiritualidad que desconoce la plenitud del ser divino.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Fuente:<\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"y8jVuSq2pl\"><p><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2018\/09\/16\/la-armonia-perenne-de-aldous-huxley\/\">La armon\u00eda perenne de Aldous&nbsp;Huxley<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00abLa armon\u00eda perenne de Aldous&nbsp;Huxley\u00bb \u2014 El vuelo de la lechuza\" src=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2018\/09\/16\/la-armonia-perenne-de-aldous-huxley\/embed\/#?secret=H2RQAhNNeJ#?secret=y8jVuSq2pl\" data-secret=\"y8jVuSq2pl\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<p>https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La armon\u00eda perenne de Aldous Huxley Nadia Smirnova El escritor brit\u00e1nico\u00a0Aldous Huxley\u00a0es ampliamente conocido por su contribuci\u00f3n al g\u00e9nero de la distop\u00eda con\u00a0Un mundo feliz\u00a0(1932), una obra provocadora, prof\u00e9tica, que habla del fin de la individualidad provocado por\u00a0el progreso y la globalizaci\u00f3n. M\u00e1s all\u00e1 de la novel\u00edstica, podemos encontrar un amplio espectro de g\u00e9neros en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"gallery","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":""},"categories":[2,1,4],"tags":[],"class_list":["post-1620","post","type-post","status-publish","format-gallery","hentry","category-blogs-de-filosofia","category-members","category-opinion","post_format-post-format-gallery"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p5OYFZ-q8","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1620","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1620"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1620\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1625,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1620\/revisions\/1625"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1620"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1620"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1620"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}