{"id":1840,"date":"2019-01-24T08:46:10","date_gmt":"2019-01-24T08:46:10","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=1840"},"modified":"2019-01-24T08:46:10","modified_gmt":"2019-01-24T08:46:10","slug":"zambrano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2019\/01\/24\/zambrano\/","title":{"rendered":"Zambrano"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"entry-title\" style=\"text-align: center\">Mar\u00eda Zambrano: ser de luz<\/h1>\n<p><a href=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2019\/01\/zambranoz.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-1843 aligncenter\" src=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2019\/01\/zambranoz-300x216.jpg\" alt=\"\" width=\"449\" height=\"323\" srcset=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2019\/01\/zambranoz-300x216.jpg 300w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2019\/01\/zambranoz-624x450.jpg 624w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2019\/01\/zambranoz.jpg 691w\" sizes=\"auto, (max-width: 449px) 100vw, 449px\" \/><\/a><\/p>\n<p><span class=\"td_btn td_btn_lg td_3D_btn\">A la mujer luminosa que fue Mar\u00eda Zambrano le toc\u00f3 vivir una \u00e9poca guerrera y oscura. Obviamente, su tiempo defini\u00f3 su peripecia vital y marc\u00f3 su pensamiento: un legado heterodoxo y moderno de una vitalidad renovada con cada lectura.<\/span><\/p>\n<p><strong>\u00a0Por Pilar G. Rodr\u00edguez<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u201cLa figura central era Mar\u00eda, quien, de hecho, hab\u00eda convertido la\u00a0<em>trattoria<\/em>en su sal\u00f3n. En torno a ella se sentaban hispanistas destacados, algunos intelectuales,<\/strong>\u00a0y visitantes espa\u00f1oles o latinoamericanos de paso por Roma\u201d. Ese era el caso de un joven Sergio Pitol. El escritor mexicano conoci\u00f3 a las hermanas Zambrano en 1926 y retrataba as\u00ed el c\u00edrculo que rodeaba a Mar\u00eda. \u201cCuando llegaba alg\u00fan grupo de espa\u00f1oles j\u00f3venes, Mar\u00eda se crec\u00eda. Les hablaba de su juventud republicana, de su maestro Ortega, de los escritores de su generaci\u00f3n, de la guerra civil, de la derrota y del exilio. Se convert\u00eda entonces en un personaje tr\u00e1gico: H\u00e9cuba, Cassandra y, por supuesto, Ant\u00edgona. Envuelta en el humo de su cigarrillo, mirando hacia lo alto, escanciaba las palabras, como si un esp\u00edritu superior visitara su cuerpo, se posesionase de ella y utilizara su boca para expresarse (\u2026). No le gustaba cerrar en un momento de\u00a0<em>pathos.<\/em>\u00a0Una vez logrado, pasaba, como si nada, a relatar an\u00e9cdotas de Cernuda o de Lezama Lima o de Prados (\u2026)\u201d.<\/p>\n<p><strong>En esas pocas l\u00edneas de\u00a0<em>El arte de la fuga,<\/em>\u00a0Pitol pone en boca de Mar\u00eda Zambrano el trepidante relato de su vida:<\/strong>\u00a0la militancia republicana, el eterno maestro Ortega, el sustento de las amistades, la guerra, la derrota y el exilio con sus muchas caras y destinos. Solo faltaba la vuelta a Espa\u00f1a y algunas l\u00edneas m\u00e1s personales, sentimentales acaso, que rellenaran de m\u00fasculo el esqueleto biogr\u00e1fico de Zambrano.<\/p>\n<blockquote><p>\u201cEnvuelta en el humo de su cigarrillo, mirando hacia lo alto, escanciaba las palabras, como si un esp\u00edritu superior visitara su cuerpo\u201d. As\u00ed describ\u00eda Sergio Pitol a Zambrano en\u00a0<em>El arte de la fuga<\/em><\/p><\/blockquote>\n<h4><strong>Viajes y amores de infancia<\/strong><\/h4>\n<p><strong>Hija de maestros, Mar\u00eda naci\u00f3 el 22 de abril de 1904 en V\u00e9lez-M\u00e1laga.<\/strong>\u00a0Las ideas y el car\u00e1cter de su padre, Blas Zambrano, activo militante socialista y buen amigo de Machado, influyeron en el desarrollo de una joven acostumbrada desde chica a ir de ac\u00e1 para all\u00e1: de M\u00e1laga a Madrid y finalmente Segovia, donde es una de las pocas chicas que visita el instituto.<\/p>\n<p><strong>Siendo casi una ni\u00f1a descubre al amor de su vida, su primo Miguel Pizarro, de quien dir\u00e1 que es \u201cel ser m\u00e1s bello\u201d.<\/strong>\u00a0En el verano de 1923, en Estoril, los amores entre los primos superan lo que el padre de Mar\u00eda, a\u00fan en su progresismo, est\u00e1 dispuesto a soportar. Blas Zambrano cierra la relaci\u00f3n: \u00e9l se traslada a Jap\u00f3n como lector de espa\u00f1ol y ella contin\u00faa en Madrid los estudios de Filosof\u00eda que hab\u00eda comenzado. Es as\u00ed como entra en contacto con Ortega, que, a pesar de las diferencias, siempre ser\u00e1 su maestro. No solo a Ortega. Mar\u00eda conoce y se integra de forma muy activa en todos los c\u00edrculos intelectuales, universitarios y pol\u00edticos hasta que la salud le da un toque; una tuberculosis le obliga a guardar reposo.<\/p>\n<blockquote class=\"recuadrodeapoyo\">\n<h4><strong>Zambrano y un limonero<\/strong><\/h4>\n<figure id=\"attachment_14161\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/tienda.filco.es\/es\/libro\/heroinas-secretas_AK20030035\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-14161 size-full td-animation-stack-type0-2\" title=\"&quot;Hero\u00ednas secretas de la historia de Espa\u00f1a&quot;, de El fisg\u00f3n hist\u00f3rico, editado por Plan B.\" src=\"https:\/\/blogs.herdereditorial.com\/filco\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2019\/01\/Copia-de-COMPRA-AQU%C3%8D-1.png\" alt=\"&quot;Hero\u00ednas secretas de la historia de Espa\u00f1a&quot;, de El fisg\u00f3n hist\u00f3rico, editado por Plan B.\" width=\"151\" height=\"265\" \/><\/a><\/figure>\n<p>Mar\u00eda Zambrano y otras 49 hist\u00f3ricas hero\u00ednas espa\u00f1olas m\u00e1s o menos \u201csecretas\u201d son la materia con la que el ilustrador Juan de Arag\u00f3n,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.elfisgonhistorico.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">El fisg\u00f3n hist\u00f3rico,<\/a>\u00a0ha elaborado su \u00faltimo libro. Editado por\u00a0<a href=\"https:\/\/www.megustaleer.com\/libros\/heronas-secretas\/MES-099479\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Plan B<\/a>,\u00a0<em>Hero\u00ednas secretas de la historia de Espa\u00f1a<\/em>recupera las vidas ejemplares de mujeres pioneras en diversos campos. Descubre as\u00ed las peripecias de la primera enfermera de la historia de Espa\u00f1a, la primera cirujana, de mujeres aventureras y de otras guerreras que se disfrazaron de hombre para luchar\u2026 Desde la filosof\u00eda, Mar\u00eda Zambrano integra esa panor\u00e1mica de mujeres excepcionales. Mar\u00eda Zambrano\u2026 junto a un limonero al que el ilustrador da una especial relevancia. Lo saca de las palabras de la fil\u00f3sofa, quien a\u00f1os antes de morir dec\u00eda recordando su existencia viajera: \u201cEl olor del limonero, el rumor del agua de V\u00e9lez-M\u00e1laga, no ha podido ser borrado por las enormes bellezas de todo el mundo que el destino me ha dado a conocer\u201d. Ella est\u00e1 enterrada en su querido pueblo, bajo un limonero\u2026<\/p><\/blockquote>\n<h4><strong>En la Rep\u00fablica y en la guerra<\/strong><\/h4>\n<p><strong>Recuperada la salud, vive con entusiasmo los acontecimientos pol\u00edticos<\/strong>\u00a0del 30, la ca\u00edda de la dictadura de Miguel Primo de Rivera, la imposibilidad de la \u201cdictablanda\u201d de Berenguer y finalmente la proclamaci\u00f3n de la Rep\u00fablica en abril del 31. Pol\u00edtica y escritura concentran sus esfuerzos. Zambrano escribe incansable \u2013actividad y cualidad que mantendr\u00e1 toda su vida\u2013 numerosos art\u00edculos y rese\u00f1as. No solo es asidua e imprescindible en los c\u00edrculos literarios de la capital \u2013en el de Ortega y su\u00a0<em>Revista de Occidente;<\/em>\u00a0en el de Bergam\u00edn y la suya,\u00a0<em>Cruz y Raya;<\/em>\u00a0en el de Los Cuatro Vientos, de los poetas del 27\u2026\u2013, sino que ella va conformando el suyo propio a base de tertulia de domingo en su casa de la Plaza del Conde de Barajas. Acad\u00e9micamente, la alumna exitosa y crecida de Ortega le pide significarse desde sus art\u00edculos y, cuando estalla la sublevaci\u00f3n militar del 36, cree que es la \u00fanica capaz de arrancar a Ortega una firma para un manifiesto de apoyo a la Rep\u00fablica de parte de la Alianza de Intelectuales para la Defensa de la Cultura.<\/p>\n<blockquote><p>La carism\u00e1tica alumna de Ortega se viene arriba y le pide significarse a su maestro cuando estalla la sublevaci\u00f3n del 36<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>Su vida da un vuelco al casarse con el historiador Alfonso Rodr\u00edguez Aldave en septiembre del 37 porque ambos se van a Chile,<\/strong>\u00a0donde \u00e9l es nombrado secretario de la embajada espa\u00f1ola. La estancia no da mucho de s\u00ed. Lo m\u00e1s importante que ocurre en esa \u00e9poca es entrar en conocimiento con Lezama Lima, al que le unir\u00e1 una amistad inquebrantable a trav\u00e9s de los a\u00f1os. Un a\u00f1o despu\u00e9s, el matrimonio est\u00e1 de vuelta en Espa\u00f1a. Le preguntan a Mar\u00eda, cuenta su bi\u00f3grafo Jes\u00fas Moreno, por qu\u00e9 vuelven si la guerra est\u00e1 perdida. \u201cPor eso mismo\u201d, dicen que responde. Viven en Valencia y Barcelona desarrollando una intensa labor en favor de la Rep\u00fablica, mediando entre los diversos sectores enfrentados\u2026 La vida se complica: la guerra definitivamente est\u00e1 perdida, muere el padre de Mar\u00eda\u2026 En enero del 39 se ven obligados a partir al exilio. Marchan familiarmente: su madre, las hermanas, algunos primos, la criada\u2026<\/p>\n<h4><strong>El exilio (a\u00fan no querido)<\/strong><\/h4>\n<p><strong>El 28 de agosto de 1980 aparece en ABC el art\u00edculo de Mar\u00eda Zambrano titulado\u00a0<em>Amo mi exilio,<\/em>\u00a0<\/strong>donde apunta cosas como: \u201cDesde esa mirada del regreso, el exilio que me ha tocado vivir es esencial. No concibo mi vida sin el exilio que he vivido. Ha sido como mi patria o como una dimensi\u00f3n de una patria desconocida, pero que una vez se conoce es irrenunciable (\u2026). Amo mi exilio, ser\u00e1 porque no lo busqu\u00e9, porque no fui persigui\u00e9ndolo, no, lo acept\u00e9 y cuando se acepta algo de coraz\u00f3n, porque s\u00ed, cuesta trabajo renunciar a ello\u201d.\u00a0Estoica, serena y sabia como nunca, Zambrano responde a la peque\u00f1a muerte que significa un exilio con el renacer a una segunda vida. El exilio es un lugar privilegiado donde Zambrano se convierte en privilegiada observadora no solo de las miserias de Espa\u00f1a, sino del destrozo de Europa y de la ruina que ella atisba en la condici\u00f3n humana. Es un nuevo impulso para su pensamiento y una obra que seguir \u201cdilapidando\u201d en cientos de art\u00edculos, diarios, confesiones, poemas\u2026, pues ni un solo d\u00eda de su vida dej\u00f3 de escribir.<\/p>\n<blockquote><p>Estoica, serena y sabia como nunca, Zambrano responde a la peque\u00f1a muerte que significa un exilio con el renacer a una segunda vida<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>La \u00e9poca latinoamericana del exilio tiene paradas en M\u00e9xico, Cuba y Puerto Rico.<\/strong>\u00a0Desde esas atalayas cultiva la actualidad y sufre al conocer la posici\u00f3n de Ortega que califica de franquista, escribe ensayos titulados\u00a0<em>La agon\u00eda de Europa<\/em>\u00a0o\u00a0<em>La violencia europea,\u00a0<\/em>pero sin descuidar nunca la filosof\u00eda cl\u00e1sica (S\u00e9neca, Descartes, Nietzsche despu\u00e9s) ni los m\u00edsticos, San Agust\u00edn y sobre todo su admirado y querido San Juan de la Cruz.\u00a0De mediados de los 40 son tambi\u00e9n sus estudios sobre la piedad, el cristianismo y sus relaciones con la filosof\u00eda. Trascendental ser\u00e1 su pertenencia al grupo Or\u00edgenes en cuya revista publica valiosos estudios a la hora de clarificar lo que significa su concepto de raz\u00f3n-po\u00e9tica.<\/p>\n<p><strong>La parte europea de su exilio se inicia con un viaje a Par\u00eds,<\/strong>\u00a0donde aguardan una madre moribunda y su hermana Araceli. Por problemas burocr\u00e1ticos, cuando llega, su madre est\u00e1 ya enterrada. A partir de ese momento las hermanas formaran una pareja de hecho, ya que el matrimonio de Mar\u00eda, de hecho tambi\u00e9n, no existe. En Par\u00eds conoce a Albert Camus, con quien estrechar\u00e1 lazos de amistad, y al t\u00e1ndem Sartre-Beauvoir, con quien no congenia.<\/p>\n<p><strong>Un nuevo paso por La Habana le servir\u00e1 para tomar impulso hacia su nuevo destino: Roma,<\/strong>\u00a0tras volverse imposible un supuesto regreso a Espa\u00f1a al asentarse y reconocerse internacionalmente, en el a\u00f1o 1950, el r\u00e9gimen de Franco. Pero ese primer establecimiento no es definitivo, pues las Zambrano pasan casi un a\u00f1o en Par\u00eds. All\u00ed, Mar\u00eda deja entregado a Camus, como relata Jes\u00fas Moreno, el manuscrito de<em>\u00a0El hombre y lo divino,<\/em>\u00a0entre otros textos que concentran sus inquietudes e intereses de esa \u00e9poca. En La Habana esperan los buenos amigos de siempre, con Lezama Lima a la cabeza y uno m\u00e1s, Luis Cernuda, que le causa \u2013y a quien causa\u2013 una buena y honda impresi\u00f3n.<\/p>\n<blockquote class=\"recuadrodeapoyo\">\n<h4><strong>La gran obra de sus obras completas<\/strong><\/h4>\n<figure id=\"attachment_9529\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/tienda.filco.es\/es\/busqueda\/listaLibros.php?tipoBus=full&amp;palabrasBusqueda=maria+zambrano&amp;boton=Buscar\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-9529 td-animation-stack-type0-2\" src=\"https:\/\/blogs.herdereditorial.com\/filco\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2018\/07\/Zambranocomplet-300x90.png\" alt=\"Las \u201cObras completas\u201d de Maria Zambrano que publica Galaxia Gutenberg. Falta el quinto tomo por aparecer. La segunda parte del cuarto ver\u00e1 la luz en unos meses.\" width=\"630\" height=\"191\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-caption-text\">Las \u201cObras completas\u201d de Maria Zambrano que publica Galaxia Gutenberg. Falta el quinto tomo por aparecer. La segunda parte del cuarto ver\u00e1 la luz en unos meses.<\/figcaption><\/figure>\n<p>En 2011 comenz\u00f3 el trabajo \u00edmprobo de publicar las obras completas de Mar\u00eda Zambrano en seis tomos que dieran a conocer todos sus escritos. Decir todos sus escritos viene a ser lo mismo que decir toda su vida, porque Mar\u00eda Zambrano escribi\u00f3 mucho, de hecho se dice que escribi\u00f3 todos los d\u00edas de su vida. El volumen de lo publicado vendr\u00eda a corroborarlo. Al frente de la tarea, Jes\u00fas Moreno como director de una obra que se ha convertido en referencia del cat\u00e1logo de Galaxia Gutenberg\/C\u00edrculo de lectores.<\/p>\n<p>El \u00faltimo de los tomos en aparecer (no lo han hecho de forma correlativa) ha sido el cuarto y es doble: se ha publicado la primera parte, mientras que la segunda est\u00e1 prevista para dentro de unos meses. El volumen IV, en sus respectivos tomos, recoge los seis \u00faltimos libros de Mar\u00eda Zambrano. Cuatro de ellos \u2014<em>Claros del bosque\u00a0<\/em>(1977),\u00a0<em>De la Aurora<\/em>\u00a0(1986),\u00a0<em>Notas de un m\u00e9todo<\/em>\u00a0(1989) y\u00a0<em>Los bienaventurados<\/em>\u00a0(1990)\u2014 parten de un tronco com\u00fan, crecido entre 1954-1974, que desarrolla la raz\u00f3n po\u00e9tica, y del que se ir\u00e1n desgajando estos cuatro libros, que configuran as\u00ed el \u00e1rbol final de este pensamiento. Ese mismo tronco com\u00fan afecta tambi\u00e9n a los otros dos libros que figuran en este volumen IV:\u00a0<em>Senderos<\/em>\u00a0(1986) y\u00a0<em>Algunos lugares de la pintura<\/em>\u00a0(1989).<\/p>\n<p>Todos los vol\u00famenes de las\u00a0<em>Obras completas<\/em>\u00a0de Mar\u00eda Zambrano van acompa\u00f1ados de una completa edici\u00f3n cr\u00edtica.<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>Hasta el 53 las hermanas no se asientan en Roma, donde prosigue su activa vida social y literaria<\/strong>\u00a0rodeadas de personajes como Jaime Gil de Biedma, Carlos Barral o Alfonso Costrafreda. Tambi\u00e9n las rodean multitud de gatos que causan molestias al vecindario hasta que consiguen echarlas. De M\u00e9xico llegan ecos del divorcio formal de quien en alg\u00fan momento fue el marido de Zambrano\u2026<\/p>\n<p><strong>El siguiente destino de las Zambrano es una casa-refugio en las monta\u00f1as del Jura, en los Alpes franco-suizos.<\/strong>\u00a0Es la \u00e9poca donde cristalizan obras clave de la fil\u00f3sofa como\u00a0<em>De la aurora, Los bienaventurados, La tumba de Ant\u00edgona.<\/em>.. y comienza a elaborar\u00a0<em>Claros del bosque.<\/em>\u00a0En ese libro trabaja cuando muere su hermana Araceli de una tromboflebitis, en 1972. La d\u00e9cada ver\u00e1 morir tambi\u00e9n, en el 77, a su amigo Lezama Lima, a quien dedica emocionadas palabras de homenaje en su art\u00edculo:\u00a0<em>Lezama Lima, Hombre verdadero.<\/em>\u00a0\u00c9l ya lo hab\u00eda hecho: \u201cLa ve\u00edamos con la frecuencia necesaria y nos daba la compa\u00f1\u00eda que necesit\u00e1bamos. \u00c9ramos tres o cuatro personas que nos acompa\u00f1\u00e1bamos y nos disimul\u00e1bamos la desesperaci\u00f3n (\u2026). Recuerdo aquellos a\u00f1os como los mejores de mi vida\u201d, hab\u00eda escrito el poeta cubano un par de a\u00f1os antes de morir.<\/p>\n<h4><strong>El regreso<\/strong><\/h4>\n<p><strong>Los a\u00f1os pasan y el declive f\u00edsico avanza. Mar\u00eda Zambrano est\u00e1 en contacto intenso con Jos\u00e9 \u00c1ngel Valente, el poeta, que le ayuda a ordenar<em>\u00a0Claros de bosque,<\/em><\/strong>\u00a0y con Jes\u00fas Moreno, que se convertir\u00e1 en bi\u00f3grafo, en la m\u00e1xima autoridad sobre la pensadora malague\u00f1a. Para variar, llegan noticias de Espa\u00f1a que no son malas: a propuesta de la colonia asturiana de Ginebra, donde Zambrano reside desde 1981, es nombrada hija adoptiva del Principado de Asturias. No solo su nombre, tambi\u00e9n su voz se empieza o\u00edr en Espa\u00f1a, en grabaciones que lleva Jes\u00fas Moreno a conferencias y cursos. Ese a\u00f1o, 1981, le es concedido el premio Pr\u00edncipe de Asturias de Humanidades y con \u00e9l se le dedican p\u00e1ginas en los suplementos de los peri\u00f3dicos, minutos de entrevista en radio, el ayuntamiento de V\u00e9lez-M\u00e1laga la nombra hija predilecta\u2026 Si alg\u00fan momento era propicio para volver sin duda era ese. Es la resoluci\u00f3n que adopta Zambrano y que, por motivos de salud, se demorar\u00e1 algo m\u00e1s de lo previsto. El 20 de noviembre de 1984 regresa a Espa\u00f1a y se instala en un piso cercano a El Retiro, en Madrid.<\/p>\n<blockquote><p>Desde los 80 llegan a Mar\u00eda Zambrano noticias de Espa\u00f1a y, para variar, no son malas: comienzan los reconocimientos. El primero, ser nombrada hija adoptiva del Principado de Asturias<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>En este nuevo tiempo la diferencia es el reconocimiento. Se repiten las veladas con amistades que convertir\u00e1n su casa en lo que ella quer\u00eda: un arca de No\u00e9,<\/strong>\u00a0donde cab\u00edan las especies de m\u00e1s diverso pelaje, y los esfuerzos, cada vez mayores, por proseguir con su tarea, si era menester, dictada, ya que sus ojos apenas ve\u00edan ya. Y sin embargo, la pensadora segu\u00eda l\u00facida, clarividente: en una de las entrevista que le realiz\u00f3 Jos\u00e9 Miguel Ull\u00e1n afirma: \u201cEs terrible lo feo que est\u00e1 el mundo. No hay un rostro de verdad, un rostro, puro o impuro, pero un rostro. El mundo est\u00e1 perdiendo figura, rostro, se est\u00e1 volviendo monstruoso (\u2026). S\u00ed, encuentro que el mundo se est\u00e1 vaciando de pensamiento. Es horrible\u201d. Es el mismo mundo tambi\u00e9n que est\u00e1 empe\u00f1ado en resarcir sus disgustos, su tiempo de exilio, a golpe de premio y homenaje. En 1988 se le concede el Cervantes, pero necesita asistencia para redactar el discurso oficial. En realidad, ya necesita ayuda para casi todo. Sumar\u00e1 dos a\u00f1os m\u00e1s en esa situaci\u00f3n hasta que muere el 6 de febrero de 1991. Sus restos reposan en V\u00e9lez-M\u00e1laga, junto con los de su madre y hermana. Ella misma eligi\u00f3 la inscripci\u00f3n de su l\u00e1pida, un verso del\u00a0<em>Cantar de los Cantares: Surge amica mea et veni\u201d<\/em>\u00a0(lev\u00e1ntate amada m\u00eda y ven\u201d). De esa forma quiso despedirse la fil\u00f3sofa de la aurora y partir hacia un nuevo y desconocido exilio. En vida pronunci\u00f3 palabras que tambi\u00e9n sirven para saludar la muerte: \u201cSalimos del presente para caer en el futuro desconocido, pero sin olvidar el pasado. Nuestra alma est\u00e1 cruzada por sedimentos de siglos; son m\u00e1s grandes las ra\u00edces que las ramas que ven la luz\u201d.<\/p>\n<p>Fuente:<\/p>\n<p>https:\/\/blogs.herdereditorial.com\/filco\/maria-zambrano-ser-de-luz\/<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mar\u00eda Zambrano: ser de luz A la mujer luminosa que fue Mar\u00eda Zambrano le toc\u00f3 vivir una \u00e9poca guerrera y oscura. Obviamente, su tiempo defini\u00f3 su peripecia vital y marc\u00f3 su pensamiento: un legado heterodoxo y moderno de una vitalidad renovada con cada lectura. \u00a0Por Pilar G. Rodr\u00edguez \u201cLa figura central era Mar\u00eda, quien, de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"gallery","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":""},"categories":[41,1],"tags":[],"class_list":["post-1840","post","type-post","status-publish","format-gallery","hentry","category-filosofia-a-la-vista","category-members","post_format-post-format-gallery"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/s5OYFZ-zambrano","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1840","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1840"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1840\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1844,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1840\/revisions\/1844"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1840"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1840"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1840"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}