{"id":187,"date":"2015-03-24T19:51:47","date_gmt":"2015-03-24T19:51:47","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=187"},"modified":"2015-03-24T20:05:58","modified_gmt":"2015-03-24T20:05:58","slug":"un-genio-vagabundo-amante-de-la-logica-el-padre-incomprendido-de-la-cibernetica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2015\/03\/24\/un-genio-vagabundo-amante-de-la-logica-el-padre-incomprendido-de-la-cibernetica\/","title":{"rendered":"Un genio vagabundo amante de la l\u00f3gica, el padre incomprendido de la cibern\u00e9tica"},"content":{"rendered":"<p>Walter Pitts, un genio atormentado, huy\u00f3 de su hogar cuando era adolescente para cumplir su sue\u00f1o: aprender l\u00f3gica. En los a\u00f1os 40, el neurocient\u00edfico Warren McCulloch, al que Turing consideraba un charlat\u00e1n, le acogi\u00f3 en su casa y juntos desarrollaron la primera teor\u00eda matem\u00e1tica\u00a0del cerebro. La historia de estos dos cient\u00edficos revolucionarios\u00a0no tuvo un final feliz y su investigaci\u00f3n siempre se\u00a0asoci\u00f3\u00a0con la inteligencia artificial pese a que sus ideas iban mucho m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n<p class=\"mce\">\u00ab\u00bfT\u00fa qu\u00e9 quieres hacer en la vida?\u00bb, pregunta el maestro. \u00abYo quiero saber lo que es un n\u00famero que una persona puede conocer, y saber lo que es una persona, un cerebro, que puede conocer un n\u00famero. <strong class=\"mce\"> Saber la relaci\u00f3n entre el conocimiento abstracto y la persona y el cerebro<\/strong>\u00ab, responde el alumno. Esta fue la conversaci\u00f3n que mantuvieron <strong class=\"mce\"> <a class=\"mce\" href=\"http:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Warren_Sturgis_McCulloch\"> Warren McCulloch<\/a><\/strong> y su profesor de filosof\u00eda en una clase de bachillerato a principios del siglo XX. El maestro le advirti\u00f3 que estar\u00eda ocupado toda su vida. Y as\u00ed fue.<\/p>\n<p class=\"mce\">El joven de Nueva Jersey<strong class=\"mce\"> estudi\u00f3 teolog\u00eda, matem\u00e1ticas, medicina y psiquiatr\u00eda<\/strong> para alcanzar ese prop\u00f3sito. <a class=\"mce\" href=\"http:\/\/www.ulpgc.es\/noticia\/robertomoreno_030409\"> <strong class=\"mce\"> Roberto Moreno<\/strong><\/a>, catedr\u00e1tico em\u00e9rito de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, disc\u00edpulo e \u00edntimo amigo de McCulloch durante su estancia como investigador en el Instituto Tecnol\u00f3gico de Massachusetts (MIT) en los a\u00f1os 60, desvela estas an\u00e9cdotas a <a class=\"mce\" href=\"http:\/\/www.hojaderouter.com\"> HojaDeRouter.com<\/a>. <strong class=\"mce\"> \u00abWarren quer\u00eda desarrollar un modelo de funcionamiento del cerebro\u00bb,<\/strong> explica este investigador.<\/p>\n<div class=\"no-adv-socios\"><\/div>\n<p class=\"mce\">Casi con la misma edad que aquel Warren que sorprendi\u00f3 a un maestro con su ingenio, aunque unos cuantos a\u00f1os despu\u00e9s, <strong class=\"mce\"> Walter Pitts<\/strong> hu\u00eda de su hogar en Detroit. Su padre no aceptaba que su hijo adolescente tuviera el firme prop\u00f3sito de dedicar su vida al <strong class=\"mce\"> estudio de la l\u00f3gica<\/strong>. No comprend\u00eda que era un genio autodidacta. Pitts nunca estudi\u00f3 el bachiller ni ninguna carrera, pero <strong class=\"mce\"> aprendi\u00f3 l\u00f3gica y matem\u00e1tica por su cuenta<\/strong>, adem\u00e1s de varios idiomas, incluyendo el griego y el lat\u00edn.<\/p>\n<p class=\"mce\">Con tan solo 12 a\u00f1os, <strong class=\"mce\"> Pitts ya se hab\u00eda ventilado &#8216;Principia Mathematica&#8217; de Bertrand Russell<\/strong> en solo tres d\u00edas e incluso lleg\u00f3 a escribir una carta al fil\u00f3sofo y matem\u00e1tico detall\u00e1ndole algunos errores de su obra. Russell le contest\u00f3 con una invitaci\u00f3n para estudiar en Inglaterra.<\/p>\n<p class=\"mce\">Precisamente en una clase de este autor, ya en la Universidad de Chicago, Pitts conocer\u00eda posteriormente al que ser\u00eda profesor de ingenier\u00eda el\u00e9ctrica y biom\u00e9dica en el MIT, <strong class=\"mce\"> Jerome Lettvin<\/strong>, seg\u00fan el ya fallecido\u00a0<a class=\"mce\" href=\"http:\/\/books.google.es\/books?hl=es&amp;lr=&amp;id=-l-yim2lNRUC&amp;oi=fnd&amp;pg=PR7&amp;dq=Talking+Nets+An+Oral+History+of+Neural+Networks&amp;ots=k64CANw0yf&amp;sig=0oOmcqPHYnXBflATHrC0c0NF0cw#v=onepage&amp;q=library&amp;f=false\"> Lettvin desvel\u00f3 hace algunos a\u00f1os<\/a>. En poco tiempo se hicieron inseparables. \u00abLettvin era un buen estudiante de medicina, aunque un poco bohemio, y <strong class=\"mce\"> le cogi\u00f3 simpat\u00eda a aquel chiflado al que le gustaba la l\u00f3gica matem\u00e1tica<\/strong>\u00ab, nos cuenta Moreno.<\/p>\n<p class=\"ladillo\">DOS VAGABUNDOS DE BIBLIOTECA Y UN PSIQUIATRA QUE QUER\u00cdA ENTENDER EL CEREBRO<\/p>\n<p class=\"mce\"><strong class=\"mce\"> Ambos eran vagabundos de biblioteca<\/strong> hasta que conocieron a Warren McCulloch. En 1942, Warren<strong class=\"mce\"> invit\u00f3 a aquellos pobres diablos a vivir con su familia<\/strong>. Este genio de larga barba, penetrantes ojos grises e inmensa capacidad creativa encontrar\u00eda en un jovenc\u00edsimo Walter Pitts el mejor complemento para su prop\u00f3sito de realizar una teor\u00eda del cerebro.<\/p>\n<p class=\"mce\">Por aquel entonces, Alan Turing ya hab\u00eda descrito su m\u00e1quina autom\u00e1tica, la famosa <a class=\"mce\" href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Alan_Turing\"> m\u00e1quina de Turing<\/a>, un dise\u00f1o abstracto de una computadora con una memoria infinita. <strong class=\"mce\"> \u00abTuring se reuni\u00f3 con McCulloch en una ocasi\u00f3n y pens\u00f3 que era un charlat\u00e1n,<\/strong> pero creo que simplemente estaba subestimando a McCulloch\u00bb, se\u00f1al\u00f3 en cierta ocasi\u00f3n Jack Cowan, profesor de matem\u00e1ticas y neurolog\u00eda, que <a class=\"mce\" href=\"http:\/\/thesciencenetwork.org\/media\/videos\/52\/Transcript.pdf\"> trabaj\u00f3 como investigador en el MIT<\/a> con el psiquiatra. \u00ab<strong class=\"mce\"> Alan Turing pecaba de extremos<\/strong>: era demasiado riguroso, no ten\u00eda imaginaci\u00f3n, y Warren ten\u00eda mucha imaginaci\u00f3n\u00bb, a\u00f1ade Moreno.<\/p>\n<p class=\"mce\">La imaginaci\u00f3n de McCulloch y sus conocimientos de fisiolog\u00eda, medicina y psiquiatr\u00eda se fundieron con la cultura l\u00f3gico-matem\u00e1tica de Pitts. Juntos desarrollaron la <strong class=\"mce\"> primera explicaci\u00f3n l\u00f3gico-matem\u00e1tica del cerebro de la historia<\/strong>, un modelo neuronal formal para explicar su funcionamiento\u00a0que recogieron en <strong class=\"mce\"> <a class=\"mce\" href=\"http:\/\/www.cse.chalmers.se\/%7Ecoquand\/AUTOMATA\/mcp.pdf\"> &#8216;Un c\u00e1lculo l\u00f3gico de las ideas inmanentes en la actividad nerviosa\u00a0&#8216;<\/a><\/strong>. Este art\u00edculo, publicado en 1943, est\u00e1 <a class=\"mce\" href=\"https:\/\/books.google.es\/books?id=rNmAY-RcGKYC&amp;pg=PA8&amp;lpg=PA8&amp;dq=warren+mcculloch+artificial+intelligence+walter+pitts&amp;source=bl&amp;ots=tBtO_dr1Ks&amp;sig=2zy18nDCKirRbFClAC7gr9wvRdA&amp;hl=es&amp;sa=X&amp;ei=X-YHVdCaEoKrUe2_hJAB&amp;ved=0CF4Q6AEwDA#v=onepage&amp;q=pitts&amp;f=false\"> considerado<\/a> uno de los <strong class=\"mce\"> estudios fundadores de la inteligencia artificial, <\/strong>aunque este concepto no se desarrollar\u00eda hasta a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n<p class=\"mce\">Moreno defiende que la inteligencia artificial <strong class=\"mce\"> solo se ha aprovechado de las ideas de estos dos pioneros<\/strong>, que no buscaban una teor\u00eda de la inteligencia artificial sino del cerebro. \u00abYo creo que la gente los utiliza de disculpa. La inteligencia artificial son artefactos &#8216;ad hoc&#8217;, sistemas basados en el desarrollo tecnol\u00f3gico para resolver problemas concretos que se parecen a los intelectuales, pero no era lo que ellos pretend\u00edan \u00ab, se\u00f1ala este investigador, que cree que pocos cient\u00edficos han entendido el sentido del art\u00edculo general.<\/p>\n<p class=\"mce\">\u00abEllos crearon un modelo te\u00f3rico de c\u00f3mo funciona el cerebro, el primero modelo, err\u00f3neo pero el primero\u00bb, detalla Moreno. \u00abEs una primera teor\u00eda formal de c\u00f3mo unidades b\u00e1sicas, sencillas, conectadas, pueden computar por lo menos lo que por entonces era la m\u00e1quina de computaci\u00f3n m\u00e1s compleja, la m\u00e1quina de Turing\u00bb. McCulloch y Pitts no quer\u00edan simplemente conocer c\u00f3mo funcionaba una m\u00e1quina; deseaban descubrir c\u00f3mo trabaja un sistema mucho m\u00e1s potente: nuestro cerebro.<\/p>\n<p class=\"ladillo\">EL GRUPO DE GENIOS DE LA CIBERN\u00c9TICA QUE SE SEPAR\u00d3 POR UN L\u00cdO DE FALDAS<\/p>\n<p class=\"mce\">En 1943, Pitts conoci\u00f3 al que despu\u00e9s consider\u00f3 su verdadero padre: <strong class=\"mce\"> Norbert Wiener<\/strong>, <strong class=\"mce\"> precursor tambi\u00e9n de la cibern\u00e9tica<\/strong> y defensor de que los seres biol\u00f3gicos pueden ser en gran parte expresados de forma matem\u00e1tica. Lettvin le dijo a Wiener que hab\u00eda descubierto a alguien extraordinario que deb\u00eda conocer. Efectivamente, <strong class=\"mce\"> qued\u00f3 fascinado por Walter. \u00a0<\/strong><\/p>\n<p class=\"mce\"><strong class=\"mce\"> \u00ab\u00c9l era en cierto sentido el genio del grupo.<\/strong> Era absolutamente incomparable en qu\u00edmica, f\u00edsica o todo lo que pudieras hablar sobre historia, bot\u00e1nica, etc. Cuando t\u00fa le preguntabas una cuesti\u00f3n, te contestaba con todo un libro de texto.<strong class=\"mce\"> Te sentabas y le escuchabas durante dos o tres horas porque \u00e9l segu\u00eda y segu\u00eda. <\/strong>Para \u00e9l, el mundo estaba conectado de un modo complejo y maravilloso\u00bb, escribi\u00f3 <a class=\"mce\" href=\"http:\/\/books.google.es\/books?hl=es&amp;lr=&amp;id=-l-yim2lNRUC&amp;oi=fnd&amp;pg=PR7&amp;dq=Talking+Nets+An+Oral+History+of+Neural+Networks&amp;ots=k64CANw0yf&amp;sig=0oOmcqPHYnXBflATHrC0c0NF0cw#v=onepage&amp;q=library&amp;f=false\"> despu\u00e9s Lettvin sobre su colega Pitts.<\/a><\/p>\n<p class=\"mce\">Norbert Wiener consigui\u00f3 que Pitts y McCulloch trabajaran juntos en el Laboratorio de Investigaci\u00f3n Electr\u00f3nica del MIT, en 1952, junto con Jerome Lettvin o <a class=\"mce\" href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Humberto_Maturana\"> Humberto Maturana<\/a>. En 1959, los cuatro publicaron <strong class=\"mce\"> <a class=\"mce\" href=\"http:\/\/jerome.lettvin.info\/lettvin\/Jerome\/WhatTheFrogsEyeTellsTheFrogsBrain.pdf\"> &#8216;Lo que el ojo de la rana dice al cerebro de la rana&#8217;<\/a><\/strong>,<strong class=\"mce\"> \u00a0<\/strong>descubriendo que el ojo proporciona al cerebro informaci\u00f3n que es en cierta forma organizada e interpretada.<\/p>\n<p class=\"mce\">Para entonces, este grupo de investigadores revolucionarios ya se hab\u00eda fracturado, una situaci\u00f3n que enloquecer\u00eda\u00a0a Walter Pitts<strong class=\"mce\"> . Estos genios no\u00a0discutieron por sus teor\u00edas ni por sus visiones, sino por un l\u00edo de faldas.<\/strong><\/p>\n<p class=\"mce\">McCulloch era un hombre muy <strong class=\"mce\"> atractivo<\/strong> (\u00abse las llevaba a todas de calle\u00bb, nos cuenta Roberto Moreno) y <strong class=\"mce\"> liberal<\/strong> (el investigador canario recuerda c\u00f3mo todos se ba\u00f1aban desnudos en su rancho en Connecticut), mientras que la familia de Wiener era muy puritana. <strong class=\"mce\"> \u00abNorbert era un genio pero tambi\u00e9n era un calzonazos,<\/strong><strong class=\"mce\"> y<\/strong><strong class=\"mce\"> ten\u00eda un terrible miedo a su mujer<\/strong>\u00ab. La estricta esposa de Wiener oblig\u00f3 a su familia a separarse de todo el\u00a0grupo despu\u00e9s de que su hija asegurara que McCulloch le hab\u00eda seducido. Pitts jam\u00e1s lo super\u00f3.<\/p>\n<p class=\"ladillo\">EL SUICIDIO COGNITIVO DE WALTER PITTS<\/p>\n<p class=\"mce\">Este genio de la l\u00f3gica matem\u00e1tica<strong class=\"mce\"> quem\u00f3<\/strong><strong class=\"mce\"> todos sus manuscritos<\/strong>, incluyendo su trabajo sobre redes tridimensionales, una investigaci\u00f3n \u00fanica, y se aisl\u00f3 por completo. \u00abVerle destroz\u00e1ndose a s\u00ed mismo fue una experiencia terrible para todos lo que le conoc\u00edamos bien\u00bb, detall\u00f3 Lettvin.<\/p>\n<p class=\"mce\">Moreno se incorpor\u00f3 a la plantilla del Laboratory of Electronics y al Charles Stark Draper Laboratory del MIT en 1965. Nunca conoci\u00f3 a Pitts, aunque era supuestamente su compa\u00f1ero de laboratorio. Pese a la afinidad que le un\u00eda con el\u00a0 chileno Humberto Maturana, este bi\u00f3logo nunca le habl\u00f3 de \u00e9l. \u00abLo que me dijeron fue que se hab\u00eda suicidado, pero <strong class=\"mce\"> no era verdad que se hubiera muerto, solo se hab\u00eda suicidado socialmente, cognitivamente\u00bb.<\/strong><\/p>\n<p class=\"mce\">Pitts se dio a la bebida y dedic\u00f3 sus \u00faltimos a\u00f1os a la lectura. Moreno nos cuenta que Lettvin le dej\u00f3 un manuscrito in\u00e9dito, en el que afirmaba que Walter Pitts <strong class=\"mce\"> viv\u00eda entonces \u00abcomo el que se va a morir ma\u00f1ana,<\/strong><strong class=\"mce\"> leyendo por leer\u00bb<\/strong>. Falleci\u00f3 en 1969 sin que su cari\u00f1oso amigo Lettvin se enterara. Ese mismo a\u00f1o muri\u00f3 tambi\u00e9n Warren McCulloch, su gran aliado.<\/p>\n<p class=\"mce\">El enigm\u00e1tico y fascinante cient\u00edfico McCulloch se\u00a0convirti\u00f3 en el primer presidente de la Asociaci\u00f3n Americana de Cibern\u00e9tica, <a class=\"mce\" href=\"http:\/\/www.asc-cybernetics.org\/organization\/history.htm\"> fundada en 1964<\/a>. \u00abEstuve con Warren hasta una fecha muy pr\u00f3xima a su muerte y <strong class=\"mce\"> sigui\u00f3 persiguiendo sus ideas. Buscaba otra l\u00f3gica.<\/strong> Nos puso a algunos de sus pupilos a pensar en ello, pero no se ha podido llegar muy lejos por ahora\u00bb, explica Moreno.<\/p>\n<p class=\"mce\">McCulloch nunca logr\u00f3 su prop\u00f3sito ni tampoco ning\u00fan otro cient\u00edfico posterior. \u00abAhora solo se <strong class=\"mce\"> presta atenci\u00f3n a resolver problemas puntuales, parroquiales y concretos que se pueden vender<\/strong>\u00ab, explica este cient\u00edfico canario que, despu\u00e9s de su labor en el MIT, regres\u00f3 a Espa\u00f1a y fund\u00f3 un grupo de investigaci\u00f3n en redes neuronales en la Universidad de Zaragoza y el Instituto Universitario de Ciencias y Tecnolog\u00edas Cibern\u00e9ticas en La Universidad de Las Palmas, el primero de nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<p class=\"mce\">En 1995, Moreno reuni\u00f3 en una conferencia en Las Palmas a todos los supervivientes de la<strong class=\"mce\"> \u00e9poca gloriosa de la cibern\u00e9tica, desde Heinz von Foerster a Jerome Lettvin<\/strong>. Este investigador rememora aquella reuni\u00f3n con nostalgia, ya que, en su opini\u00f3n, <strong class=\"mce\"> los fil\u00f3sofos y cient\u00edficos con base s\u00f3lida han tendido a desaparecer.<\/strong> Ahora los cient\u00edficos no tienen tiempo para filosof\u00edas, solo para buscar financiaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"mce\">\u00abEl gran efecto que tuvo el trabajo pionero de Pitts, McCulloch o Wiener fue <strong class=\"mce\"> poner a la gente a pensar en teor\u00edas que explicaran c\u00f3mo funcionan los seres vivos<\/strong>, y marginalmente, en la \u201cmecanizaci\u00f3n de los procesos mentales\u00bb, nos cuenta Moreno.\u00a0\u00abSus teor\u00edas <strong class=\"mce\"> tuvieron un \u00e9xito peque\u00f1o, relativo,<\/strong> pero dispararon un mont\u00f3n de actividad, <strong class=\"mce\"> dispararon la curiosidad<\/strong> de investigar fen\u00f3menos cognitivos y mecanizarlos por procedimientos computacionales\u00bb, concluye este cient\u00edfico, que ha realizado 130 trabajos de investigaci\u00f3n sobre neurocibern\u00e9tica, teor\u00eda retinal y visi\u00f3n natural y artificial.<\/p>\n<p class=\"mce\">En la actualidad, queremos saber qu\u00e9 hace nuestro cerebro solo para lograr que la tecnolog\u00eda contin\u00fae su camino\u00a0y mecanice nuestros pasos. Estos pensadores, sin embargo, persegu\u00edan una cuesti\u00f3n mucho m\u00e1s importante y m\u00e1s profunda: <strong class=\"mce\"> descubrir c\u00f3mo est\u00e1 unida nuestra mente a la materia, al cerebro<\/strong>, y poder expresarlo de manera cient\u00edfica. Un interrogante que, hoy en d\u00eda, sigue sin tener soluci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"mce\">Art\u00edculo de Cristina S\u00e1nchez en <a href=\"http:\/\/www.eldiario.es\/\" target=\"_blank\">eldiario.es<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Walter Pitts, un genio atormentado, huy\u00f3 de su hogar cuando era adolescente para cumplir su sue\u00f1o: aprender l\u00f3gica. En los a\u00f1os 40, el neurocient\u00edfico Warren McCulloch, al que Turing consideraba un charlat\u00e1n, le acogi\u00f3 en su casa y juntos desarrollaron la primera teor\u00eda matem\u00e1tica\u00a0del cerebro. 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