{"id":1997,"date":"2019-03-17T19:30:12","date_gmt":"2019-03-17T19:30:12","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=1997"},"modified":"2019-03-17T19:30:12","modified_gmt":"2019-03-17T19:30:12","slug":"especismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2019\/03\/17\/especismo\/","title":{"rendered":"Especismo"},"content":{"rendered":"<h1 id=\"articulo-titulo\" class=\"articulo-titulo \" style=\"text-align: center\">\u00bfQu\u00e9 es el especismo y por qu\u00e9 deber\u00edamos rechazarlo?<\/h1>\n<p><a href=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2015\/08\/cuestionar.jpg\"><br \/>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-544 aligncenter\" src=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2015\/08\/cuestionar.jpg\" alt=\"\" width=\"399\" height=\"226\" \/><\/a><\/p>\n<h2 class=\"articulo-subtitulo\" style=\"text-align: center\">Supongamos que no supi\u00e9semos si fu\u00e9ramos a nacer como seres humanos o como animales de otras especies: \u00bfqu\u00e9 clase de mundo elegir\u00edamos?<\/h2>\n<p>Cada vez m\u00e1s gente entiende que todos los seres humanos deber\u00edamos recibir pleno respeto. A menudo se asume que esto\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2019\/03\/15\/ideas\/1552668230_738699.html\">deber\u00eda ser as\u00ed por el simple hecho de que somos humanos<\/a>. Pero, en realidad, la mera pertenencia a una determinada especie\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2016\/05\/12\/ciencia\/1463063308_272178.html\">es m\u00e1s que nada una clasificaci\u00f3n biol\u00f3gica<\/a>. No es lo que determina que nos puedan da\u00f1ar. Lo relevante para esto \u00faltimo\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2016\/05\/13\/ciencia\/1463151967_428059.html\">es algo mucho m\u00e1s simple: nuestra posibilidad de sentir y sufrir<\/a>. A esto es a lo que se llama tambi\u00e9n sintiencia. La sintiencia es la capacidad de tener experiencias, que pueden ser positivas, como el disfrute,\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/sociedad\/2019\/01\/26\/actualidad\/1548516480_501246.html\">o negativas, como el sufrimiento<\/a>.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 1rem\">Ahora bien, esta capacidad no la poseen exclusivamente los seres humanos. Tambi\u00e9n la tienen much\u00edsimos otros animales. Sin embargo, se asume habitualmente que \u00fanicamente los seres humanos merecen nuestra consideraci\u00f3n. Como consecuencia, los animales (o, m\u00e1s bien deber\u00edamos decir, los animales no humanos) son tratados como cosas. Son\u00a0<\/span><a style=\"font-size: 1rem\" href=\"https:\/\/elpais.com\/tag\/maltrato_animal\/a\">explotados diariamente de las formas m\u00e1s terribles<\/a><span style=\"font-size: 1rem\">. Y\u00a0<\/span><a style=\"font-size: 1rem\" href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2018\/08\/29\/opinion\/1535535880_299021.html\">se les deja sufrir a su suerte<\/a><span style=\"font-size: 1rem\">\u00a0cuando est\u00e1n en situaci\u00f3n de necesidad, sin preocuparnos por darles ayuda.<\/span><\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo puede justificarse esta actitud? Muchas veces se afirma que los animales no merecen consideraci\u00f3n porque esta solo ha de darse a quienes\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2018\/05\/01\/ciencia\/1525187303_898604.html\">poseen unas capacidades intelectuales complejas<\/a>. Pero quienes defendemos que se respete plenamente a todos los seres humanos debemos rechazar este argumento discriminatorio. Los seres humanos con diversidad funcional intelectual significativa, as\u00ed como los beb\u00e9s que sufren alguna enfermedad terminal, merecen exactamente el mismo respeto que cualquier otro ser humano, pues pueden sufrir por igual. Asimismo, en otras ocasiones se afirma que solo hemos de respetar a los seres humanos porque \u00fanicamente sentimos estima por ellos. Pero la estima tampoco es un criterio justo. Una ni\u00f1a hu\u00e9rfana, sin nadie que la quiera y proteja, necesita y merece el mismo respeto que otra rodeada de seres queridos.<\/p>\n<p>En contraste, hay un m\u00e9todo sencillo para juzgar de forma ecu\u00e1nime a qui\u00e9n deber\u00edamos respetar. Entendemos normalmente que la justicia requiere imparcialidad. Pensemos, pues, en lo siguiente. Supongamos que no supi\u00e9semos si fu\u00e9ramos a nacer como seres humanos o como animales de otras especies: \u00bfqu\u00e9 clase de mundo elegir\u00edamos? Bajo tales condiciones de imparcialidad, si pens\u00e1semos honestamente, seguramente escoger\u00edamos un mundo\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/sociedad\/2018\/12\/11\/actualidad\/1544551603_944814.html\">en el que se respetase a los animales<\/a>. Esto indica que la actitud de desconsideraci\u00f3n hacia estos no est\u00e1 justificada.<\/p>\n<p>Estas razones han llevado a que cada vez m\u00e1s personas vean tal actitud como una forma de especismo. Con este t\u00e9rmino, acu\u00f1ado ya hace medio siglo, se llama a la discriminaci\u00f3n de quienes no pertenecen a una cierta especie. La idea de que deber\u00edamos rechazar el especismo es todav\u00eda novedosa. Por ello, y porque cuestiona\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/sociedad\/2019\/01\/26\/actualidad\/1548516480_501246.html\">el provecho que obtenemos del sufrimiento animal<\/a>, es a\u00fan f\u00e1cil de ridicu\u00adlizar. Pero lo que importa no es eso, sino que es tambi\u00e9n una idea muy dif\u00edcil de rebatir. Y ese es el motivo por el cual el rechazo del especismo y la defensa de los animales han llegado para quedarse.<\/p>\n<p>Fuente:<\/p>\n<p>https:\/\/elpais.com\/elpais\/2019\/03\/15\/ideas\/1552654326_316628.html<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfQu\u00e9 es el especismo y por qu\u00e9 deber\u00edamos rechazarlo? Supongamos que no supi\u00e9semos si fu\u00e9ramos a nacer como seres humanos o como animales de otras especies: \u00bfqu\u00e9 clase de mundo elegir\u00edamos? Cada vez m\u00e1s gente entiende que todos los seres humanos deber\u00edamos recibir pleno respeto. A menudo se asume que esto\u00a0deber\u00eda ser as\u00ed por el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"gallery","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":""},"categories":[1,4],"tags":[],"class_list":["post-1997","post","type-post","status-publish","format-gallery","hentry","category-members","category-opinion","post_format-post-format-gallery"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p5OYFZ-wd","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1997","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1997"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1997\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2001,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1997\/revisions\/2001"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1997"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1997"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1997"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}