{"id":274064,"date":"2020-12-27T19:49:31","date_gmt":"2020-12-27T19:49:31","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=274064"},"modified":"2020-12-27T19:49:31","modified_gmt":"2020-12-27T19:49:31","slug":"schopenhauer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2020\/12\/27\/schopenhauer\/","title":{"rendered":"Schopenhauer"},"content":{"rendered":"\n<h1 class=\"wp-block-heading\">Las fiestas con Schopenhauer<a href=\"https:\/\/api.whatsapp.com\/send?text=Las+fiestas+con+Schopenhauer%20%0A%0A%20https:\/\/www.filco.es\/fiestas-con-schopenhauer\/\"><\/a><\/h1>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.filco.es\/uploads\/2020\/12\/Schopenhauer-2.jpg?fit=1068%2C601&amp;ssl=1\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.filco.es\/uploads\/2020\/12\/Schopenhauer-2.jpg?resize=696%2C392&amp;ssl=1\" alt=\"Dise\u00f1o hecho a partir de un dibujo de Arthur Schopenhauer a l\u00e1piz de \u00c1lvaro Marqu\u00e9s Hijazo derivado de la imagen Arthur Schopenhauer by J Sch\u00e4fer, 1859, distribuida por Wikimedia Commons bajo licencia creative commons Attribution-ShareAlike 4.0 International (CC BY-SA 4.0).\" \/><\/a><figcaption>Dise\u00f1o hecho a partir de un dibujo de Arthur Schopenhauer a l\u00e1piz de \u00c1lvaro Marqu\u00e9s Hijazo derivado de la imagen Arthur Schopenhauer by J Sch\u00e4fer, 1859, distribuida por Wikimedia Commons bajo licencia Creative Commons Attribution-ShareAlike 4.0 International (CC BY-SA 4.0).<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfNos las hubiera amargado? El padre del pesimismo filos\u00f3fico nos ofrece algunas claves para desprendernos de las ilusiones huecas, pisar firmemente la realidad y no caer en la vana ilusi\u00f3n de una esperanza que siempre nos promete tiempos mejores. El pesimismo de Schopenhauer nos redime de un peligroso buenismo y nos reconcilia con el aspecto m\u00e1s terrible y oscuro del mundo: al contrario de lo que suele pensarse, el pesimismo nos fortifica gracias a un vitalismo muy realista que no cae en dulzonas recetas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Por Carlos Javier Gonz\u00e1lez Serrano<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Arthur Schopenhauer (1788-1860) suele ser tenido como un pesimista irredento. Y desde luego que lo fue.&nbsp;<\/strong>Al menos en t\u00e9rminos te\u00f3ricos. Pero \u00bfqu\u00e9 ocurre si echamos un vistazo a su vida, a sus avatares existenciales cotidianos? Schopenhauer fue un hombre de fuerte car\u00e1cter que no dudaba en comer, a diario, en el agradable&nbsp;<em>Englischer Hof&nbsp;<\/em>de Frankfurt, rodeado de \u00abdespreciables humanos\u00bb que se acercaban a \u00e9l como si de una atracci\u00f3n se tratara, pero acept\u00f3 de buena gana su postrera fama y cada tarde, con buen ritmo, sal\u00eda a pasear junto con su perrito de lanas&nbsp;<em>Atman&nbsp;<\/em>(a quien llamaba \u00abhumano\u00bb cuando quer\u00eda reprenderlo).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Aunque su temperamento le empujaba a defender tesis netamente pesimistas, lo cierto es que Schopenhauer fue un individuo de charla vivaz e inteligente<\/strong>&nbsp;y nunca consider\u00f3 el suicidio como una soluci\u00f3n acertada para afrontar los problemas m\u00e1s hondos de nuestra existencia, si bien pens\u00f3 que la muerte es la aut\u00e9ntica inspiradora de la actividad filos\u00f3fica. La filosof\u00eda, al fin y al cabo, es una&nbsp;<em>meditatio mortis<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Pero \u00bfqu\u00e9 habr\u00eda ocurrido si hubi\u00e9ramos podido pasar con \u00e9l una fiesta de cumplea\u00f1os, una celebraci\u00f3n cualquiera, una noche de parranda o esta Navidad?<\/strong>&nbsp;\u00bfQu\u00e9 nos hubiera dicho el \u00abBuda de Frankfurt\u00bb? Quiz\u00e1 nos habr\u00eda dado los siguientes consejos:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>1 No temas a la muerte, porque puede compararse con el dulce despertar de un sue\u00f1o que ha estado plagado de desagradables pesadillas.<\/strong>&nbsp;De hecho, y a menudo, la muerte se nos aparece como un bien, \u00abcomo algo deseado, como algo amistoso\u00bb, pues nos da la posibilidad de \u00abretornar al seno de la naturaleza\u00bb, del cual salimos por un corto lapso de tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>2<\/strong>&nbsp;<strong>El bien m\u00e1s preciado al que podemos aspirar no es la felicidad&nbsp;<\/strong>(ese \u00aberror innato\u00bb de los humanos que creen poder alcanzar y que se muestra siempre enga\u00f1osa), sino la tranquilidad de \u00e1nimo y la ausencia de pasiones violentas que nos convierten en marionetas vapuleadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Schopenhauer nunca consider\u00f3 el suicidio como una soluci\u00f3n acertada para afrontar los problemas m\u00e1s hondos de nuestra existencia, si bien pens\u00f3 que la muerte es la aut\u00e9ntica inspiradora de la actividad filos\u00f3fica<\/p>\n\n\n\n<p><strong>3<\/strong>&nbsp;<strong>El pesimismo, y de su mano la filosof\u00eda, nos ayuda a comprender que el mundo est\u00e1 presidido por un mecanismo que no tiene principio ni fin,<\/strong>&nbsp;<strong>la voluntad,&nbsp;<\/strong>cuya din\u00e1mica consiste en devorarse a s\u00ed misma: el principio de un individuo supone el final de otro, en un ciclo circular imposible de modificar.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>4<\/strong>&nbsp;<strong>El apego que tenemos por la vida es del todo ciego e irracional:<\/strong>&nbsp;si lo pensamos fr\u00edamente, empleando nuestras herramientas intelectuales, caeremos en la cuenta de que la inexistencia es mucho m\u00e1s preferible a la existencia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>5<\/strong>&nbsp;<strong>No merece la pena hacer caso a las pasiones desenfrenadas de otros individuos,<\/strong>&nbsp;pues solo responden al hecho de que somos pura voluntad de vivir que lucha por imponerse. M\u00e1s bien, deben causarnos pena e incluso invitarnos a la compasi\u00f3n. La suprema sabidur\u00eda consiste en desprenderse de estos movimientos an\u00edmicos y acceder a un estado de ascetismo que, paulatinamente, nos aleje de la vida hasta sumergirnos en la muerte, que no es sino el renacimiento en el ciclo eterno de la naturaleza.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>6<\/strong>&nbsp;<strong>El miedo a la muerte solo responde a que somos seres con conciencia;<\/strong>&nbsp;mas, cuando esta desaparezca, tambi\u00e9n desaparecer\u00e1n todas nuestras preocupaciones y tribulaciones.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>7<\/strong>\u00a0<strong>El amor se funda en la sexualidad, en el empe\u00f1o de la voluntad de vivir<\/strong>\u00a0por perseverar en una existencia que, sin embargo, solo nos da quebraderos de cabeza.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>8 No conviene sucumbir a los influjos del coraz\u00f3n,<\/strong>&nbsp;que solo nos exponen a nuevas penalidades que concluyen, en el mejor de los casos, en una siempre ef\u00edmera satisfacci\u00f3n de nuestro deseo sexual.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>9<\/strong>&nbsp;<strong>La vida es una continua estafa.<\/strong>&nbsp;Por eso, es imprescindible aprovechar los escasos momentos de alegr\u00eda cuando llegan y no despreciar jam\u00e1s la oportunidad de sonre\u00edr frente al sinsentido. La iron\u00eda es la m\u00e1s cabal respuesta ante la estupidez.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>10<\/strong>&nbsp;<strong>En la medida en que aumentan nuestros (aparentes) goces, tambi\u00e9n disminuye, con ello, nuestra capacidad para apreciarlos.<\/strong>&nbsp;Por eso: moderaci\u00f3n. Lo que se hace habitual deja de sentirse.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>11<\/strong>&nbsp;<strong>La mayor parte de las vidas humanas transcurren entre dos polos, el aburrimiento y el dolor.<\/strong>&nbsp;Las grandes empresas lo saben y por eso nos manejan con el aguij\u00f3n continuo del entretenimiento (por supuesto, previo pago), que nos impide parar a pensar sobre nuestras condiciones de vida y cuestionarlas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>12<\/strong>&nbsp;<strong>El sexo es el entretenimiento por antonomasia de la voluntad de vivir<\/strong>&nbsp;que nos enga\u00f1a con la promesa de una definitiva satisfacci\u00f3n para entregarnos, una y otra vez, a las inasaciables fauces del deseo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>13<\/strong>&nbsp;<strong>Todos los seres humanos, por lo com\u00fan, son interesados y ego\u00edstas:<\/strong>&nbsp;no debemos esperar lo bueno ni lo mejor de ellos, salvo contadas excepciones en las que la voluntad se pierde de vista (a trav\u00e9s del arte, la religi\u00f3n o el amor puro).<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>La vida es una ardua tarea, no una celebraci\u00f3n: estamos sujetos, por el hecho de haber nacido, a tener que luchar continuamente contra la miseria<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>14<\/strong>&nbsp;<strong>Incluso los genios, en ocasiones, est\u00e1n sujetos a diab\u00f3licas pasiones<\/strong>&nbsp;que no se corresponden con la belleza que pueden llegar a crear. No puedes fiarte ni siquiera de la m\u00e1s excelsa inteligencia; solo de un buen coraz\u00f3n, que eclipsa las luces de cualquier intelecto privilegiado.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>15<\/strong>&nbsp;<strong>La vida es una ardua tarea, no una celebraci\u00f3n:<\/strong>&nbsp;estamos sujetos, por el hecho de haber nacido, a tener que luchar continuamente contra la miseria. La vida es una deuda que, precisamente, se ha contra\u00eddo en el acto sexual de los padres.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>16<\/strong>&nbsp;<strong>Sabernos miserables, y saber que los otros tambi\u00e9n lo son, nos hace m\u00e1s prudentes,&nbsp;<\/strong>sobre todo con los otros, de los que no debemos esperar nada. Pero si por casualidad el bien o lo bueno llegan, hay que acogerlos con alegr\u00eda, sin despreciarlos\u2026 aunque teniendo en cuenta que son excepciones a la regla.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>17<\/strong>&nbsp;<strong>La vida se renueva en su continua destrucci\u00f3n,<\/strong>&nbsp;y vida y muerte son las artima\u00f1as de la voluntad para mantener este ciclo eterno en constante funcionamiento. No te enga\u00f1es, no ganar\u00e1s nada con esta vida; pero tampoco perder\u00e1s nada importante.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>18<\/strong>\u00a0<strong>No vistas la sexualidad con las galas del amor, que no es m\u00e1s que la m\u00e1s destructiva ilusi\u00f3n del ser humano.<\/strong>\u00a0Si amas, te haces esclavo de una pasi\u00f3n que te har\u00e1 sufrir y que, adem\u00e1s y seguramente, se ver\u00e1 recompensada con un nuevo engranaje para la vida (y la muerte): el nacimiento de un nuevo individuo. Hay que despreciar el amor cuando s\u00f3lo supone el mejor disfraz para el instinto sexual. Es decir, siempre.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente:<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.filco.es\/fiestas-con-schopenhauer\/\">https:\/\/www.filco.es\/fiestas-con-schopenhauer\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las fiestas con Schopenhauer \u00bfNos las hubiera amargado? El padre del pesimismo filos\u00f3fico nos ofrece algunas claves para desprendernos de las ilusiones huecas, pisar firmemente la realidad y no caer en la vana ilusi\u00f3n de una esperanza que siempre nos promete tiempos mejores. 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