{"id":292778,"date":"2021-02-07T09:43:56","date_gmt":"2021-02-07T09:43:56","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=292778"},"modified":"2021-02-07T09:43:56","modified_gmt":"2021-02-07T09:43:56","slug":"fray-servando","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2021\/02\/07\/fray-servando\/","title":{"rendered":"Fray Servando"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-gallery columns-0 is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\"><ul class=\"blocks-gallery-grid\"><\/ul><\/figure>\n\n\n\n<p> <\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">Combates por la historia<\/h1>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Fray Servando, \u00bfindependentista?<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Por <a href=\"https:\/\/revistareplicante.com\/colaboradores\/benjamin-palacios-hernandez\/\">Benjam\u00edn Palacios Hern\u00e1ndez<\/a> <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Quiz\u00e1\n la m\u00e1s extendida entre las asunciones falsas de fray Servando Teresa de\n Mier sea aquella que lo instaura como independentista y antimon\u00e1rquico a\n partir de su c\u00e9lebre serm\u00f3n de 1794. Es asombrosa la cuasi\u2013unanimidad a\n este respecto, no s\u00f3lo entre historiadores, reputados o no, sino \ntambi\u00e9n entre literatos y todos aquellos que estudian los textos al \nparecer \u00fanicamente para descubrir en ellos lo que en ellos no se \nencuentra.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i2.wp.com\/revistareplicante.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/cuadro_fray_servando_teresa_de_mier.jpg?resize=688%2C962&amp;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-57010\" \/><figcaption>Fray Servando.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Hay que tener horror de lo peque\u00f1o, de lo mezquino, de lo pobre, de lo atrasado. En una palabra: hay que saber pensar.<br>\u2014Lucien Febvre<\/h5>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>La unicidad de la historia<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>A\n poco de pensarlo, adquiere un car\u00e1cter casi axiom\u00e1tico la convicci\u00f3n de\n que la historia constituye \u2014dentro del amplio y diversificado campo del\n conocimiento humano\u2014 un corpus singular. No s\u00f3lo por sus dificultades \nintr\u00ednsecas sino tambi\u00e9n por algunas circunstancias poco menos que \nparadojales a que ella da lugar, incluso en su desenvolvimiento y \ncaminos internos.<\/p>\n\n\n\n<p>La primera dificultad, y tambi\u00e9n la de menor \nalcance y la m\u00e1s elemental, es la que deriva del propio significado del \nt\u00e9rmino \u201chistoria\u201d, se\u00f1alado por Pierre Vilar en su doble contenido: un \nt\u00e9rmino que designa a la vez el conocimiento de una materia y la materia\n de ese conocimiento.<sup>1<\/sup> Dicho m\u00e1s llanamente: es tanto la \nexposici\u00f3n de sucesos como los sucesos mismos. Puede imaginarse adem\u00e1s \nuna historia de la historia pero no, por ejemplo, una f\u00edsica de la \nf\u00edsica ni una qu\u00edmica de la qu\u00edmica.<\/p>\n\n\n\n<p>Ninguna otra disciplina se ha\n movido, y se mueve, entre dos extremos contrarios, entre una presunci\u00f3n\n y una realidad que se miran a la cara desde posiciones encontradas: por\n un lado la exigencia \u2014arrogante s\u00f3lo en apariencia\u2014 de Lucien Febvre, \nquien ped\u00eda que en el frontispicio de los institutos y escuelas de \nhistoria se inscribiese la leyenda: \u201cNadie entre aqu\u00ed si no es muy \ninteligente\u201d, y por el otro una realidad presente en la historia y los \nhistoriadores no ideales que a\u00f1os despu\u00e9s suscit\u00f3 la queja de Vilar, a \nla vez amarga e ir\u00f3nica: \u201cEl comercio de la historia tiene en com\u00fan con \nel comercio de los detergentes el empe\u00f1o en hacer pasar la novedad por \nla innovaci\u00f3n. La diferencia estriba en que sus marcas est\u00e1n muy mal \nprotegidas. Todo el mundo puede llamarse historiador\u201d.<sup>2<\/sup><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>La\n elegancia de la prosa no mermaba el filo del sarcasmo. Febvre se \nrefer\u00eda a los demasiados historiadores que \u201chacen historia de la misma \nmanera que tapizaban sus abuelas. Al puntillo. Son aplicados. Pero si se\n les pregunta el porqu\u00e9 de todo ese trabajo, lo mejor que saben \nresponder, con una sonrisa infantil, es la c\u00e1ndida frase del viejo \nRanke: \u2018Para saber exactamente c\u00f3mo pas\u00f3\u2019. Con todo detalle, \nnaturalmente\u201d.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>El relato sin comprensi\u00f3n, la cr\u00f3nica \nde acontecimientos sin la red que los entrelaza y puede ayudar a \nexplicarlos. El mismo Febvre a\u00f1adi\u00f3 su parte a este canon de \nlamento\u2013burla\u2013denuncia. En el Manifiesto de los nuevos <em>Annales,<\/em>\n ya que por la historia era que se combat\u00eda, se preguntaba: \u201cPero \u00bfqu\u00e9 \nhistoria? \u00bfLa que \u2018cuenta\u2019 la vida de Mar\u00eda Estuardo? \u00bfLa que proyecta \n\u2018toda la luz\u2019 sobre el caballero de Eon y sus faldas?\u201d La elegancia de \nla prosa no mermaba el filo del sarcasmo. Febvre se refer\u00eda a los \ndemasiados historiadores que \u201chacen historia de la misma manera que \ntapizaban sus abuelas. Al puntillo. Son aplicados. Pero si se les \npregunta el porqu\u00e9 de todo ese trabajo, lo mejor que saben responder, \ncon una sonrisa infantil, es la c\u00e1ndida frase del viejo Ranke: \u2018Para \nsaber exactamente c\u00f3mo pas\u00f3\u2019. Con todo detalle, naturalmente\u201d.<sup>3<\/sup><\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>El documento derribado por \u201cla interpretaci\u00f3n\u201d<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Sin\n embargo, la historia es tan bondadosamente compleja que, por si lo \nanterior no bastare, da tambi\u00e9n para posibilidades adicionales de signo \ndiverso pero tambi\u00e9n delet\u00e9reo. Lo mismo puede albergar bajo su manto a \nlas cr\u00f3nicas \u2014en ocasiones particular\u00edsimas\u2014 inconexas pero saturadas de\n detalles, fechas y nombres, que al extremo contrario encarnado en la \ninterpretaci\u00f3n lib\u00e9rrima. Si aquella menesterosa tradici\u00f3n hace \u201cdel \ndocumento\u201d un icono sagrado, \u00e9sta otra relativamente nueva \u2014igualmente \npaup\u00e9rrima pero adornada de todos los oropeles posibles, desde los \npsicol\u00f3gicos hasta los intertextuales\u2014 no se detiene ni ante el m\u00e1s \ncomprobado y n\u00edtido documento en su empe\u00f1o de construir una \n\u201cinterpretaci\u00f3n\u201d. Y si los documentos contradicen a la interpretaci\u00f3n, \npeor para los documentos.<\/p>\n\n\n\n<p>Es sabido que las biograf\u00edas, pero \ntambi\u00e9n los ensayos e incluso los sesudos tratados, son un instrumento \nde dos usos. Como los cuchillos, que igual pueden utilizarse para cortar\n pan que para asesinar. En ellos el personaje hist\u00f3rico se encuentra \ninerme y a merced de su int\u00e9rprete, el cual posee la libertad impune \npara convertirlo en santo, h\u00e9roe o genio \u2014seg\u00fan el caso lo requiera\u2014 o \npara defenestrarlo.<\/p>\n\n\n\n<p>La historia, al fin y al cabo, es una materia \nd\u00factil, moldeable al gusto y a la ocasi\u00f3n: el bi\u00f3grafo, como el \nensayista y el rese\u00f1ador, siempre pueden representar a Procusto, sus \ntextos cumplir la funci\u00f3n del lecho y tanto la historia como el \npersonaje hacer el papel de v\u00edctimas. Al contrario de aquellos \nhistoriadores que hacen labor de ganchillo, los c\u00e9lebres documentos \n\u2014anta\u00f1o tan anhelados y sacros\u2014 han dejado de ser un obst\u00e1culo para esta\n carnicer\u00eda: si no se los encuentra se echa mano de \u201cla imaginaci\u00f3n\u201d; si\n est\u00e1n ah\u00ed pero nos contradicen se les omite o, en el m\u00e1s desconcertante\n de los casos, se citan pero se deduce o \u201cinterpreta\u201d lo contrario de lo\n que ellos dicen. Y que el mundo ruede.<\/p>\n\n\n\n<p>Perm\u00edtaseme echar mano de \nun ejemplo ilustre e ilustrativo. Lo uno por la entidad del personaje, \nlo otro por el maltrato al que se le ha sometido; me refiero a fray Jos\u00e9\n Servando de Santa Teresa de Mier Noriega y Guerra Buentello e Iglesias \n(si a detalles vamos\u2026). Por comodidad me basar\u00e9 parcialmente en lo ya \ndicho en mi edici\u00f3n de sus <em>Memorias<\/em> publicada por la Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n en 2009.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1\n la m\u00e1s extendida entre las asunciones falsas del padre Mier sea aquella\n que lo instaura como independentista y antimon\u00e1rquico a partir de su \nc\u00e9lebre serm\u00f3n de 1794. Es asombrosa la cuasi\u2013unanimidad a este \nrespecto, no s\u00f3lo entre historiadores, reputados o no, sino tambi\u00e9n \nentre literatos y todos aquellos que estudian los textos al parecer \n\u00fanicamente para descubrir en ellos lo que en ellos no se encuentra. En \ntodos los casos se trata, precisamente, de interpretaciones que se \nsustentan, algunas, en el simple desconocimiento, y las m\u00e1s en la \nprevalencia de la \u201cdeducci\u00f3n interpretativa\u201d por encima de los \ndocumentos. En un caso la ignorancia de los textos no impide la f\u00e1cil \nconclusi\u00f3n. En el otro, lo que los textos dicen tiene menos valor que lo\n que el int\u00e9rprete quiere que digan.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>En\n todos los casos se trata, precisamente, de interpretaciones que se \nsustentan, algunas, en el simple desconocimiento, y las m\u00e1s en la \nprevalencia de la \u201cdeducci\u00f3n interpretativa\u201d por encima de los \ndocumentos. En un caso la ignorancia de los textos no impide la f\u00e1cil \nconclusi\u00f3n.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Y m\u00e1s asombra que estas elucubraciones y \naquellas gruesas catalogaciones sigan d\u00e1ndose no solamente contra el \ntexto del serm\u00f3n, que es un documento largamente conocido y que nada \ntiene de antimon\u00e1rquico ni de antiguadalupano, sino incluso sobre y en \ncontra del documentado y prolijo estudio emprendido por Edmundo \nO\u2019Gorman, disponible desde 1981.<\/p>\n\n\n\n<p>Justamente el prop\u00f3sito fundamental de O\u2019Gorman en <em>El heterodoxo guadalupano<\/em>\n era detectar y seguir la ruta del desarrollo de las ideas de fray \nServando, lo que en mi opini\u00f3n constituye en s\u00ed mismo su novedad y \naportaci\u00f3n m\u00e1s valiosas. Ah\u00ed donde la mayor\u00eda de los ex\u00e9getas han visto a\n un Mier republicano, antimon\u00e1rquico y descre\u00eddo del milagro guadalupano\n a partir del serm\u00f3n del 12 de diciembre de 1794, los documentos \nesgrimidos por O\u2019Gorman demuestran algo que debiera ser asumido como \ngnoseol\u00f3gicamente natural: que ning\u00fan cuerpo de ideas nace completo y \narmado, como Minerva de la cabeza de J\u00fapiter, sino que transita siempre a\n trav\u00e9s de un proceso m\u00e1s o menos largo en cuyos meandros se va \nconstruyendo, decantando, corrigiendo, precisando. Veamos si no.<\/p>\n\n\n\n<p>Existen\n tres eventos previos al serm\u00f3n de la Colegiata: el primero de enero de \n1792 fray Servando predica en la iglesia conventual de Santo Domingo \npara impugnar la Declaraci\u00f3n sobre los derechos del hombre y del \nciudadano, recientemente proclamada por la Asamblea Nacional francesa. \nEl 19 de mayo de 1793 Mier discursea en la catedral condenando la \ndecapitaci\u00f3n de Luis XVI, amparado en la antigua y venerable norma que \nreputaba como esencialmente cristiana la obediencia a los reyes. Y en \nv\u00edsperas del c\u00e9lebre serm\u00f3n, el 8 de noviembre de 1794, pronuncia la \noraci\u00f3n f\u00fanebre de Hern\u00e1n Cort\u00e9s en la iglesia del Hospital de Jes\u00fas; \nuna oraci\u00f3n que fue, en propias palabras de Mier, \u201cun paneg\u00edrico de los \nreyes de Espa\u00f1a, especialmente los reinantes, con ocasi\u00f3n de la \nfidelidad de don Hernando\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto \u00faltimo, por ejemplo, no le impidi\u00f3 a una tal Margarita Pe\u00f1a decir \u2014en un art\u00edculo publicado en la <em>Revista de la Universidad de M\u00e9xico,<\/em>\n 27 a\u00f1os despu\u00e9s de que O\u2019Gorman recogiese aquel texto de fray Servando y\n obviamente sin tener ni idea del documento original ni de la \nrecuperaci\u00f3n hecha por O\u2019Gorman\u2014 a prop\u00f3sito de la oraci\u00f3n f\u00fanebre, que \n\u201cpodemos suponer que el radicalismo antimon\u00e1rquico de fray Servando debe\n haber hecho de tal oraci\u00f3n, m\u00e1s que un elogio f\u00fanebre, una diatriba\u201d. \nLo m\u00e1s que probar\u00eda esto y lo menos que se puede decir de ello es que \nlas suposiciones son recursos muy riesgosos, sobre todo para el \nprestigio del que supone y en particular si esas suposiciones se vierten\n cuando existen documentos y estudios que no s\u00f3lo las convierten en \nrid\u00edculas sino que las contradicen.<\/p>\n\n\n\n<p>El serm\u00f3n de la Colegiata se \naleja de aquellos tres discursos s\u00f3lo en el tema de la aparici\u00f3n, y aun \nen ello fray Servando se apega en general a la ortodoxia de la \nparafernalia guadalupana tal como exist\u00eda ya entonces: el numen \nservandiano no rebasa m\u00e1s l\u00edmite que el de la tilma de Juan Diego \ntransformada en la capa del ap\u00f3stol Santo Tom\u00e1s, con la consiguiente \nremisi\u00f3n de la predicaci\u00f3n cristiana en el llamado nuevo mundo mucho m\u00e1s\n atr\u00e1s de la llegada de los espa\u00f1oles, hasta el mism\u00edsimo siglo I. En \nello, como se ver\u00e1 m\u00e1s adelante, el padre Mier ni siquiera era original.<\/p>\n\n\n\n<p>Justo\n en este punto, como se\u00f1ala O\u2019Gorman, es que la tesis de Mier entronca \ncon la tradici\u00f3n aceptada: en el serm\u00f3n fray Servando no cuestiona las \napariciones en el Tepeyac sino \u00fanicamente \u201cel error\u201d de haber cre\u00eddo que\n la imagen se hab\u00eda estampado en 1531 en la humilde tilma de un indio \nne\u00f3fito, cuando seg\u00fan \u00e9l estaba impresa en la capa de un ap\u00f3stol desde \nhac\u00eda mil quinientos a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>En el transcurso de los a\u00f1os que corren del serm\u00f3n de 1794 a la Apolog\u00eda, parte primera de las <em>Memorias<\/em>\n escritas en 1819, esta sumisi\u00f3n de Mier a la tradici\u00f3n guadalupana \n\u2014cuya \u00fanica salvedad y modificaci\u00f3n, ciertamente importante pero no \ndefinitiva pues fray Servando s\u00f3lo la \u201caventuraba a la correcci\u00f3n de los\n sabios\u201d, le vali\u00f3 la inmediata persecuci\u00f3n del arzobispo Haro y su \nexilio a Espa\u00f1a\u2014 se transformar\u00eda hasta concluir en una negaci\u00f3n \nabsoluta.<\/p>\n\n\n\n<p>Las dudas sobre aquella ortodoxia guadalupana germinan \nen Mier al conocer las deliberaciones de la Real Academia de la \nHistoria, llevadas a cabo entre octubre de 1799 y marzo de 1800, a la \ncual el Consejo de Indias solicit\u00f3 estudio y dictamen atendiendo la \napelaci\u00f3n que fray Servando hab\u00eda presentado en mayo del primer a\u00f1o \ncontra la condena de Haro. Es entonces cuando Mier entra en contacto con\n las posiciones ilustradas y esc\u00e9pticas del milagro guadalupano, \nse\u00f1aladamente las de uno de los dictaminadores, Joaqu\u00edn Traggia \nUrribari.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>De este modo, meses \nantes de que Mier sellara su suerte escandalizando a las autoridades \neclesi\u00e1sticas mexicanas con una simple modificaci\u00f3n de la tradici\u00f3n \nguadalupana, en Espa\u00f1a un acad\u00e9mico la demol\u00eda.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Es \nprobable que en esas mismas fechas Mier haya conocido tambi\u00e9n la \n\u201cMemoria sobre las apariciones y el culto de Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe\n de M\u00e9xico, le\u00edda en la Real Academia de la Historia por su individuo \nsupernumerario Don Juan Bautista Mu\u00f1oz\u201d, que el tambi\u00e9n Cosm\u00f3grafo Mayor\n de Indias hab\u00eda publicado en Madrid el 18 de abril de 1794, ocho meses \nantes de que Mier pronunciara el serm\u00f3n en la Colegiata. Es esta una \ndevastadora y puntual cr\u00edtica de la tradici\u00f3n, que suscit\u00f3 una cascada \nde airadas reacciones cuando a\u00f1os m\u00e1s tarde fue publicada en M\u00e9xico. De \neste modo, meses antes de que Mier sellara su suerte escandalizando a \nlas autoridades eclesi\u00e1sticas mexicanas con una simple modificaci\u00f3n de \nla tradici\u00f3n guadalupana, en Espa\u00f1a un acad\u00e9mico la demol\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre\n aquel expl\u00edcito \u201cno niego las apariciones ni la pintura milagrosa\u201d de \nla Virgen de Guadalupe manifestado en el serm\u00f3n de 1794 y el \ndescreimiento y la negaci\u00f3n totales tanto de la epifan\u00eda guadalupana \ncomo del car\u00e1cter sobrenatural de la imagen estampada existe un largo y \nsinuoso camino.<\/p>\n\n\n\n<p>El fin de esta ruta se encuentra en dos textos: la\n Apolog\u00eda y las seis cartas ap\u00f3crifas a Juan Bautista Mu\u00f1oz, ambos \nredactados por Mier en las c\u00e1rceles de la Inquisici\u00f3n despu\u00e9s del \nfracaso de la expedici\u00f3n de Mina. En ellos fray Servando ha llegado ya a\n varias conclusiones: que la historia de las apariciones no es m\u00e1s que \nuna f\u00e1bula nacida de una comedia escrita por el indio Valeriano, s\u00f3lo \ndespu\u00e9s transformada en historia a partir de la aparici\u00f3n del libro \nfundador del padre Miguel S\u00e1nchez publicado en 1648; que, por tanto, no \nhubo tales apariciones ni existi\u00f3 Juan Diego.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto al \ncar\u00e1cter divino o humano de la imagen, Mier arriba a la conclusi\u00f3n \n(cartas II y V y la Apolog\u00eda) de que tanto la de la Virgen de los \nRemedios como la de Guadalupe<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">fueron hechas en \nla escuela de pintura que puso para los indios a espaldas de San \nFrancisco el leguito flamenco fray Pedro de Gante (\u2026) pues as\u00ed como la \nde Guadalupe tiene los defectos anexos al pincel de los indios, la de \nlos Remedios es tan parecida a las de mala talla que ellos tienen en sus\n santo\u2013callis, que se conoce ser del mismo cincel.<\/h5>\n\n\n\n<p>Convertido ya,\n ahora s\u00ed, no s\u00f3lo en heterodoxo guadalupano sino tambi\u00e9n en un pensador\n pol\u00edtico independentista aunque todav\u00eda no decididamente antimon\u00e1rquico\n ni republicano \u2014como atestiguan desde 1811\u20131812 las dos Cartas escritas\n en pol\u00e9mica con Jos\u00e9 Mar\u00eda Blanco White, y con mayor fuerza y difusi\u00f3n \nsu <em>Historia de la Revoluci\u00f3n de Nueva Espa\u00f1a<\/em> de 1813\u2014, Mier enlaza en esta \u00e9poca ambos caracteres: el religioso y el pol\u00edtico. En la <em>Relaci\u00f3n<\/em> (parte segunda de las <em>Memorias<\/em>)\n denuncia la hipocres\u00eda guadalupana de espa\u00f1oles y europeos: \u201cNo hay, ni\n sue\u00f1a haber devoci\u00f3n en ninguna parte de Espa\u00f1a ni de Europa con \nnuestra Virgen de Guadalupe ni con ninguna otra cosa de Am\u00e9rica, sino \nlos pesos duros\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>De c\u00f3mo \u201cla historia\u201d se utiliza para deshistorizar<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Es\n a este Mier posterior, construido a s\u00ed mismo en el exilio y que incluso\n entonces no era todav\u00eda el Mier diputado en el Congreso mexicano, al \nque una troup\u00e9 de entusiastas de la etiqueta y de la novedad pretende \nubicar ya en la \u00e9poca del serm\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta peculiar pieza oratoria, \ncon la cual fray Servando no pretend\u00eda disminuir sino glorificar a\u00fan m\u00e1s\n el tema de las apariciones, ha dado pie tambi\u00e9n a otra de esas \nestridentes extemporaneidades tan comunes cuando se intenta hacer \nhistoria en retrospectiva.<\/p>\n\n\n\n<p>La mayor\u00eda de los comentaristas de fray\n Servando han cre\u00eddo ver, siempre descubriendo en el serm\u00f3n m\u00e1s de lo \nque en \u00e9l se encuentra, una supuesta intenci\u00f3n del fraile regiomontano \nde socavar la legitimidad de la conquista. Esta atribuci\u00f3n de \nintenciones elaboradas en el presente y remitidas con car\u00e1cter de \nretroactividad al pasado, tan frecuente al historiar, ha demostrado no \nser exclusiva de los historiadores al extenderse a toda clase de \nopinantes, ensayistas e int\u00e9rpretes.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed remito tan s\u00f3lo a una de\n ellos, pues resume lo que el resto ha dicho. Para Linda Egan, de la \nUniversidad de California (en \u201cServando Teresa de Mier y su s\u00e1tira \ngeneral de las cosas de la Vieja Espa\u00f1a\u201d, en <em>Literatura Mexicana,<\/em>\n vol. XV, n\u00fam. 2, UNAM\/Instituto de Investigaciones Filol\u00f3gicas, 2004, \npp. 7\u201322), el argumento servandiano de la predicaci\u00f3n apost\u00f3lica<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">anul\u00f3\n en minutos tres siglos de legitimaci\u00f3n espa\u00f1ola en Am\u00e9rica, cancelando \nla justificaci\u00f3n providencialista para la conquista, evangelizaci\u00f3n y \ncolonizaci\u00f3n, y fortaleci\u00f3 el sentimiento criollista para cortar los \nlazos con la metr\u00f3poli (\u2026) a mediados de los noventa, arma una \nescaramuza simb\u00f3lica en v\u00edsperas de la guerra de independencia (\u2026).<\/h5>\n\n\n\n<p>Esto\n es decir poco e implicar demasiado. Quiz\u00e1 pueda discutirse que si se \nprolongara la secuencia l\u00f3gica de los asertos de Mier en el serm\u00f3n, \nellos podr\u00edan conducir al descr\u00e9dito de aquella justificaci\u00f3n de la \nconquista al anular \u2014seg\u00fan una l\u00f3gica lineal, insisto\u2014 sus bases \nevangelizadoras. Pero una cosa son la l\u00f3gica y las posibilidades \nlatentes de unas tesis y otra muy diferente sus consecuencias efectivas,\n de las cuales por lo dem\u00e1s a menudo sus autores no son conscientes.<\/p>\n\n\n\n<p>Para\n finales de 1794, cuando Mier y el licenciado Borunda \u2014que fue quien le \nsopl\u00f3 al o\u00eddo a fray Servando lo de la capa de Santo Tom\u00e1s\u2014 se ocuparon \ndel tema, la especie de la predicaci\u00f3n apost\u00f3lica era ya vieja de m\u00e1s de\n doscientos a\u00f1os. Y no bajo la forma de una \u201cproposici\u00f3n\u201d deslizada en \nun simple serm\u00f3n, sino expuesta en numerosos libros de autores \nimportantes y respetados que conten\u00edan largos cap\u00edtulos dedicados a \nsustentarla.<\/p>\n\n\n\n<p>Nadie observ\u00f3 en esos textos derivaciones negativas \nque vulnerasen los t\u00edtulos ni la primicia evangelizadora de los \nconquistadores; ninguno estuvo bajo sospecha y a ninguno se le incluy\u00f3 \npor ello en el \u00cdndice de la Inquisici\u00f3n. Todo lo contrario: se trata de \nlibros impresos con todas las bendiciones del caso, esto es, las \nentonces obligadas licencias y aprobaciones eclesi\u00e1sticas y del poder \nregio. Tan no fueron motivo de esc\u00e1ndalo \u2014y ha de tenerse en cuenta que \ntales libros aparecieron desde el \u00faltimo tramo del siglo XVI hasta la \npropia \u00e9poca de fray Servando, varios de ellos tan s\u00f3lo unos pocos a\u00f1os \nantes de su serm\u00f3n\u2014 ni suspectos de impiedad teol\u00f3gica ni de subversi\u00f3n \npol\u00edtica, que la predicaci\u00f3n apost\u00f3lica en el Nuevo Mundo se convirti\u00f3 \nen una tradici\u00f3n m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Ni siquiera el dictamen oficial que conden\u00f3 a\n Mier al destierro, elaborado por Jos\u00e9 Patricio Fern\u00e1ndez de Uribe, se \nsustenta en la temprana predicaci\u00f3n del ap\u00f3stol Tom\u00e1s \u2014a la que Uribe \ncalifica de \u201cpoco probable\u201d pero no de falsa\u2014 sino en la modificaci\u00f3n de\n la tradici\u00f3n guadalupana. Y en cuanto a la numerosa y acreditada \ncohorte que durante m\u00e1s de dos siglos hab\u00eda mantenido la realidad de \naquella predicaci\u00f3n, sea suficiente con se\u00f1alar entre ellos a Luis \nBecerra Tanco \u2014para desgracia de estos \u201chistoriadores\u201d de los que \nhablamos, uno de los autores venerados en el M\u00e9xico antiguo como \nevangelistas guadalupanos\u2014 e incluso a un rey espa\u00f1ol, Carlos V, de \nquien habr\u00eda que suponer, entonces, que era de la estirpe de los que \nsuelen apu\u00f1alarse por la espalda y se deslegitimaba a s\u00ed mismo.<sup>4<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfD\u00f3nde\n queda entonces el car\u00e1cter pol\u00edticamente subversivo del serm\u00f3n? \u00bfD\u00f3nde \nest\u00e1 el sustento de esa pretendida vocaci\u00f3n anticolonial de fray \nServando ya en 1794? \u00bfEn qu\u00e9 realidad hist\u00f3rica se ampara esa veta de la\n \u201cdeslegitimaci\u00f3n\u201d como motivo de Mier y a la vez causa de su ca\u00edda en \ndesgracia? \u00bfQu\u00e9 se ficieron los documentos, los testimonios que avalen \nesta interpretaci\u00f3n, de esas que suelen atribuir desde el presente a los\n personajes hist\u00f3ricos las motivaciones y las intenciones que se cree, \npor mera excogitaci\u00f3n, que aquellos debieron tener aunque algunos, como \nes el caso de fray Servando, lo nieguen expl\u00edcitamente? Yo no lo s\u00e9, y \nellos tampoco.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00bfD\u00f3nde queda \nentonces el car\u00e1cter pol\u00edticamente subversivo del serm\u00f3n? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el\n sustento de esa pretendida vocaci\u00f3n anticolonial de fray Servando ya en\n 1794? \u00bfEn qu\u00e9 realidad hist\u00f3rica se ampara esa veta de la \n\u201cdeslegitimaci\u00f3n\u201d como motivo de Mier y a la vez causa de su ca\u00edda en \ndesgracia?<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Es el propio Mier, como acabo de decir, \nquien se defiende de estos infundados elogios a su reconocida vanidad, y\n no deja de ser una iron\u00eda p\u00f3stuma el que fray Servando se queje en sus <em>Memorias<\/em> de que algunos lo acusaban precisamente de aquello por lo que sus int\u00e9rpretes actuales lo alaban:<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Digo\n esto porque algunos me acusaban de que hab\u00eda intentado quitar a los \nespa\u00f1oles la gloria de haber tra\u00eddo el Evangelio. \u00bfC\u00f3mo pude haber \npensado en quitarles una gloria que es muy nuestra, pues fue de nuestros\n padres los conquistadores, o los primeros misioneros, cuya sucesi\u00f3n \napost\u00f3lica est\u00e1 entre nosotros? <em>Gloria filiorum patres eorum<\/em>. \nLa gloria de los Ap\u00f3stoles tampoco perjudica a la de sus sucesores; y \ntan glorioso es haber introducido el Evangelio al principio como \nrestablecerlo despu\u00e9s que se hab\u00eda olvidado o trastornado.<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Yo\n pienso aun que es cosa m\u00e1s gloriosa para los espa\u00f1oles la predicaci\u00f3n \nantigua de Santo Tom\u00e9, que el no haber precedido; porque constando de \nsus propias historias que debieron la posesi\u00f3n de la Am\u00e9rica, menos a su\n espada que a las profec\u00edas antiguas sobre su venida y dominio, cre\u00eddas \ngeneralmente en toda la Am\u00e9rica como de Santo Tom\u00e9, es m\u00e1s glorioso, sin\n duda, haber debido este favor a un ap\u00f3stol de Jesucristo que no al \ndiablo, o a cosa suya como profetas id\u00f3latras.<\/h5>\n\n\n\n<p>La f\u00e1bula del fray\n Servando deslegitimador fue inaugurada por Jos\u00e9 Mar\u00eda Luis Mora en la \nprimera mitad del siglo XIX, y si a\u00fan ahora en el XXI contin\u00faa \nrepiti\u00e9ndose en libros, ensayos y art\u00edculos acad\u00e9micos no puede deberse \nm\u00e1s que a lo ya se\u00f1alado: a una ex\u00e9gesis tan entusiasta como \nirresponsable y a la deficiente y apresurada, por decir lo menos, labor \nde investigaci\u00f3n que se apoya en lo conocido y sabido, en las verdades \nestablecidas y en el lugar com\u00fan. Qu\u00e9 importa que el propio fray \nServando diga exactamente lo contrario de eso que se enuncia con la \nsatisfacci\u00f3n y la seguridad de quien profetiza la salida del sol el d\u00eda \nde ma\u00f1ana, y que los propios autores, libros y documentos m\u00e1s citados \ncontradigan tanto las circunstancias como los razonamientos que \navalar\u00edan aquella interpretaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Con la ventaja adicional de que \naqu\u00ed no se profetiza el futuro sino que se profetiza el pasado, nos \nencontramos en s\u00edntesis ante uno de los m\u00e1s perniciosos vicios en la \nlabor historiogr\u00e1fica; un vicio muy tentador puesto que su \u00fanica bondad \nes la extrema simplificaci\u00f3n de la complejidad de los vericuetos \nhist\u00f3ricos.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras la marca de la historia no est\u00e9 tan protegida\n al menos como la de los detergentes, seguir\u00e1 siendo moneda corriente \n\u2014como en este caso ilustrativo\u2014 la man\u00eda tan insustentada como \nintelectualmente caqu\u00e9ctica que imagina que sostener aquella predicaci\u00f3n\n apost\u00f3lica significa <em>eo ipso<\/em> vulnerar los t\u00edtulos de \nlegitimaci\u00f3n de la Conquista. Y tambi\u00e9n, en general, la elucubraci\u00f3n \nelaborada no a partir de una exhaustiva investigaci\u00f3n sino de lecturas a\n trozos o de lecturas ahorradas por lo que \u201cya otros han dicho\u201d, rasgos \ntodos que degradan la interpretaci\u00f3n al rango de simple ocurrencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Merecer\u00edan entonces, estos fans de la novedad, la violenta cr\u00edtica lanzada por Albornoz desde el siglo XVI:<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">[\u2026]\n porque toman la Decisi\u00f3n desnuda, sin entender los medios por do lo \nprueban, y comien\u00e7an por donde tienen de acabar, y quieren ser primero \nMaestros que discipulos, siguiendo su propio juizio y fantasia, que es \nuna pestilencia perniciosissima en los mui letrados, quanto mas en los \nidiotas y faltos de principios, aunque entiendan la lengua de el libro \nque leen [\u2026].<sup>5 <\/sup>\u00ae<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\"><strong>Notas<\/strong><br>1. Pierre Vilar, <em>Iniciaci\u00f3n al vocabulario del an\u00e1lisis hist\u00f3rico,<\/em> Barcelona, Cr\u00edtica\u2013Grijalbo, 1980, p. 17.<br>2. Pierre Vilar, <em>Historia marxista, historia en construcci\u00f3n,<\/em> Barcelona, Anagrama, 1975, p. 7.<br>3. Lucien Febvre, <em>Combates por la historia,<\/em> Barcelona, Ariel, 1975, p. 68.<br>4. Para quien pudiese interesarse, de todo ello me he ocupado por extenso en la segunda de las cuatro partes de <em>El universo intelectual en el entorno de las Memorias de fray Servando Teresa de Mier<\/em>\n editado por la UANL en noviembre de 2018, pp. 171\u2013346. Una versi\u00f3n \nparcial y muy sintetizada puede encontrarse tambi\u00e9n en \u201cDiscurso contra \nla leyenda de Mier como deslegitimador de la Conquista espa\u00f1ola\u201d, \npublicado posteriormente como el primero de los <em>Cuadernos del Centro de Estudios Parlamentarios<\/em> de la misma universidad.<br>5. <em>Arte de los contractos compuesto por Bartolome de Albornoz estudiante de Talavera,<\/em> Valencia, 1573, folio 176 vta.<\/h5>\n\n\n\n<p>Fuente:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed-wordpress wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-revista-replicante\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"rCKkJ02b86\"><a href=\"https:\/\/revistareplicante.com\/combates-por-la-historia\/\">Combates por la historia<\/a><\/blockquote><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00abCombates por la historia\u00bb \u2014 Revista Replicante\" src=\"https:\/\/revistareplicante.com\/combates-por-la-historia\/embed\/#?secret=SZQaLSxySN#?secret=rCKkJ02b86\" data-secret=\"rCKkJ02b86\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Combates por la historia Fray Servando, \u00bfindependentista? Por Benjam\u00edn Palacios Hern\u00e1ndez Quiz\u00e1 la m\u00e1s extendida entre las asunciones falsas de fray Servando Teresa de Mier sea aquella que lo instaura como independentista y antimon\u00e1rquico a partir de su c\u00e9lebre serm\u00f3n de 1794. 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