{"id":339066,"date":"2021-03-14T19:50:20","date_gmt":"2021-03-14T19:50:20","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=339066"},"modified":"2021-03-14T19:50:20","modified_gmt":"2021-03-14T19:50:20","slug":"arendt-y-zambrano-el-derecho-de-un-pensar-libre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2021\/03\/14\/arendt-y-zambrano-el-derecho-de-un-pensar-libre\/","title":{"rendered":"Arendt y Zambrano: el derecho de un pensar libre"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-gallery columns-0 is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\"><ul class=\"blocks-gallery-grid\"><\/ul><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.filco.es\/uploads\/2021\/02\/Arendt-y-Zambrano-2.jpg?fit=1068%2C601&amp;ssl=1\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.filco.es\/uploads\/2021\/02\/Arendt-y-Zambrano-2.jpg?resize=696%2C392&amp;ssl=1\" alt=\"\" \/><\/a><figcaption>Izda.,\n Hannah Arendt, 1963 (1906-1975) (Levan Ramishvili, Flickr, dominio \np\u00fablico). Dcha., Mar\u00eda Zambrano (1904-1991) (davide vizzini, Flickr, \nlicencia CC BY 2.0).<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Hannah\n Arendt y Mar\u00eda Zambrano representan dos de las cumbres del pensamiento \nfilos\u00f3fico del siglo XX. Un periodo hist\u00f3rico que sintieron y pensaron \nen y desde lo m\u00e1s \u00edntimo. Olga Amar\u00eds Duarte, doctora en Filosof\u00eda y \ntraductora, publica un libro fundamental para acercarse a ambas figuras a\n trav\u00e9s de la dolorosa, pero tambi\u00e9n enriquecedora, vivencia del exilio \nque ambas sufrieron.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Por Carlos Javier Gonz\u00e1lez Serrano<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.herdereditorial.com\/una-poetica-del-exilio\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.filco.es\/uploads\/2021\/01\/COMPRA-EL-LIBRO-11.jpg?resize=200%2C330&amp;ssl=1\" alt=\"Una po\u00e9tica del exilio, de Olga Amar\u00eds (Herder).\" class=\"wp-image-40880\" \/><\/a><figcaption>Una po\u00e9tica del exilio, de Olga Amar\u00eds Duarte (Herder).<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong>\u00abEl exilio es, pues, creador\u00bb, dej\u00f3 escrito Mar\u00eda Zambrano<\/strong>\n (1904-1991). Tanto la pensadora malague\u00f1a como Hannah Arendt \n(1906-1975) padecieron, de primera mano, los horrores de tan \nproblem\u00e1tica experiencia, alienadora como pocas pero tambi\u00e9n rica en \ncontrastes. Una experiencia que Olga Amar\u00eds Duarte toma como centro \nneur\u00e1lgico de su nuevo libro, <em>Una po\u00e9tica del exilio. Hannah Arendt y Mar\u00eda Zambrano<\/em>,\n publicado por Herder, redactado con una prosa muy fluida y con profundo\n conocimiento del pensamiento de sendas mujeres, cualidades que invitan a\n cualquier lector, lego o especializado, a inmiscuirse en los complejos y\n apasionantes vericuetos del pensar de ambas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Escribe la autora en el prefacio que \u00abtodo exilio tiene una faceta de conquista y todo exiliado es un conquistador en potencia<\/strong>\n que irrumpe con su conspicua diferencia en una sociedad que, en \nprincipio, no cree necesitarle\u00bb. Por eso, contin\u00faa, \u00abla gran proeza del \nexiliado consiste en hacerse imprescindible por insustituible\u00bb. Y, desde\n luego, Arendt y Zambrano se hicieron imprescindibles como conocedoras \nde primera mano de un tiempo de oscuridad (como Arendt lo denomin\u00f3), en \nel que los totalitarismos y los se\u00f1alamientos se convirtieron en moneda \ncorriente de una Europa que naufragaba en t\u00e9rminos pol\u00edticos, sociales y\n antropol\u00f3gicos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Es adem\u00e1s nuestro tiempo, como recuerda Duarte, \u00abel de los setenta millones de desplazados forzados\u00bb; <\/strong>un\n tiempo en el que la experiencia del destierro, del exilio y de la \nerrancia vuelven a estar tristemente en boga. Fundamentalmente porque, a\n fin de cuentas, constituye una vivencia com\u00fan: el exilio lo sufre quien\n lo experimenta en sus propias carnes, pero tambi\u00e9n el espectador que \nasiste a \u00e9l. Por eso, se apunta en este libro, se hace urgente \u00abpensar y\n repensar el exilio como lo hicieron Mar\u00eda Zambrano y Hannah Arendt, sin\n escatimar en los sinsentidos y en el horror, para llegar, finalmente, a\n comprenderlo en su totalidad poli\u00e9drica\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00abLa\n gran proeza del exiliado consiste en hacerse imprescindible por \ninsustituible\u00bb escribe Olga Amar\u00eds Duarte. Arendt y Zambrano se hicieron\n imprescindibles como conocedoras de un tiempo de oscuridad en el que \nlos totalitarismos y los se\u00f1alamientos se convirtieron en moneda \ncorriente de una Europa que naufragaba en t\u00e9rminos pol\u00edticos, sociales y\n antropol\u00f3gicos<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>Ello por una raz\u00f3n muy clara,<\/strong> que Arendt expresa con dureza te\u00f3rica y ret\u00f3rica en el pr\u00f3logo de <em>Los or\u00edgenes del totalitarismo<\/em> (1951), en un fragmento que Olga Amar\u00eds Duarte recoge en su obra y que supone el pistoletazo de salida de su libro:<\/p>\n\n\n\n<p><em>La\n comprensi\u00f3n no significa negar el horror, deducir de precedentes lo que\n no tiene igual o explicar los fen\u00f3menos mediante tales analog\u00edas y \ngeneralidades que no se sientan ya ni el impacto de la realidad ni el \nchoque de la experiencia. Significa, m\u00e1s bien, examinar y soportar de \nforma consciente el fardo que nuestro siglo ha puesto sobre nosotros sin\n negar su existencia ni someterse d\u00f3cilmente a su peso. La comprensi\u00f3n, \nen suma, implica un enfrentamiento no premeditado, atento y resistente \ncon la realidad, cualquiera que \u00e9sta sea.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Duarte expresa de una forma sencilla lo complejo.<\/strong>\n Con la habilidad del escultor experimentado, este imperdible volumen \nmuestra cada pormenor con suavidad, sin perder con ello ning\u00fan detalle \npor el camino. Es un libro que se lee con gusto literario, con el que se\n aprende y se viaja a hombros de Arendt y Zambrano: sintiendo, \npadeciendo, educ\u00e1ndonos con ellas. Porque si en algo creyeron ambas \nautoras fue en esa antigua <em>paideia<\/em> (formaci\u00f3n) griega, que \ncincela el esp\u00edritu no tanto para contar con las herramientas \nintelectuales necesarias como para tener el valor suficiente para no \nsortear la realidad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Tanto Zambrano como Arendt, desde sus particulares y tan distintos estilos, trascendieron su propia realidad,<\/strong>\n mas no para soslayarla, sino para poder convivir con la inquietud que \nles suscitaba, en una labor constructora del exiliado. Como apunta \nDuarte, en ambas pensadoras \u00abel exilio se convierte en un acontecimiento\n propiciatorio e inici\u00e1tico que, en complicidad con los tejemanejes de \nla historia, logra aquello que el m\u00edstico s\u00f3lo consigue empezar a \nvislumbrar tras arduos ejercicios asc\u00e9ticos\u00bb, de manera que \u00abalcanza en \nel salto abism\u00e1tico hacia lo desconocido un estado total de desarraigo\u00bb.\n Tanto Arendt \u2014con su concepto de \u00abvida desnuda\u00bb\u2014 como Zambrano \u2014con la \nexperiencia descarnada del exilio\u2014 reivindican m\u00e1s justamente \u00abla \nposici\u00f3n privilegiada del l\u00edmite que se abre en toda crisis para empezar\n a poner los cimientos de un modo alternativo de expresi\u00f3n y de \nintelecci\u00f3n capaz de comprensi\u00f3n total de la realidad, incluyendo \naquellas regiones desterradas\u00bb. En esto fueron maestras y, casi se puede\n decir, gu\u00edas espirituales.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>Una po\u00e9tica del exilio<\/em>\n es uno de los ensayos m\u00e1s relevantes publicados en nuestro idioma en \nlos \u00faltimos a\u00f1os. Un viaje detallado y agradable por el coraz\u00f3n y las \nvivencias de dos pensadoras que se dejaron la vida en el desarrollo de \nsu propio pensar: pensaron porque vivieron y vivieron porque pensaron<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>Pero no. Ni en Zambrano ni en Arendt el pensamiento queda petrificado en las zonas et\u00e9reas de la filosof\u00eda. <\/strong>Ambas\n pujan por tocar el suelo de la realidad, de su realidad, para pensarla \ny, a partir de ese contacto filos\u00f3fico, emerger en y con la acci\u00f3n. Hay \nque comprenderlo todo y del todo, aunque no por un gusto fatuo por lo \nte\u00f3rico, sino, m\u00e1s bien, con la mente puesta en la acci\u00f3n que, tambi\u00e9n y\n por supuesto, se traduce a veces en el pensar. Pero un pensar sin \nacci\u00f3n resulta inoperante y vac\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En este sentido apunta \nmuy certeramente Olga Amar\u00eds Duarte que no debemos creer, sin embargo, \nque \u00abla experiencia del exilio es concebida por ambas autoras como un \nestado pasivo de aceptaci\u00f3n y de sublimaci\u00f3n de los acontecimientos de \nla \u00e9poca\u00bb.<\/strong> En Arendt, por ejemplo, \u00abel refugiado se convierte en part\u00edcipe de la <em>vita activa<\/em>,\n influyendo y conformando la esfera p\u00fablica mediante sus actos y sus \npalabras\u00bb; en Zambrano, se resurge a una vida nueva que \u00abva instituyendo\n una patria tras otra, porque todas las ciudades han sido fundadas un \nd\u00eda por un extranjero que vino de lejos con la sola intenci\u00f3n de crear, \nde dar sin m\u00e1s\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Un libro necesario, de prosa excelente y cautivadora, <\/strong>y\n sin duda uno de los ensayos m\u00e1s relevantes publicados en nuestro idioma\n en los \u00faltimos a\u00f1os. Un viaje tan detallado como agradable por el \ncoraz\u00f3n y las vivencias de dos pensadoras que se dejaron la vida en el \ndesarrollo de su propio pensar: pensaron porque vivieron y vivieron \nporque pensaron. Quiz\u00e1 en esta doble direccionalidad se encuentre su \nmayor hondura: en la decisi\u00f3n de existir en la tensi\u00f3n del pensamiento \nque se implica con los retos de su tiempo. Inexcusablemente.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La b\u00fasqueda conjunta de un sentido al sinsentido en los que el ejercicio de pensar anduvo en cuarentena, <\/strong>el  descubrimiento y el desarrollo de una l\u00ednea de pensamiento muy singular  y personal, en cr\u00edtica abierta contra el canon y porosa a fuentes de  conocimiento m\u00e1s alternativas y de car\u00e1cter tan subjetivo como los  sue\u00f1os, la imaginaci\u00f3n y la tradici\u00f3n religiosa, son algunos de estos  puntos de conexi\u00f3n en dos discursos que se dan la mano, aun en la  distancia (p. 305, Olga Amar\u00eds Duarte).<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Fuente:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed-wordpress wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-filosofia-amp-co\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"bpcyebdKVG\"><a href=\"https:\/\/filco.es\/arendt-y-zambrano-derecho-pensar-libre\/\">Arendt y Zambrano: el derecho de un pensar libre<\/a><\/blockquote><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00abArendt y Zambrano: el derecho de un pensar libre\u00bb \u2014 FILOSOF\u00cdA&amp;CO\" src=\"https:\/\/filco.es\/arendt-y-zambrano-derecho-pensar-libre\/embed\/#?secret=fVnPiEekWg#?secret=bpcyebdKVG\" data-secret=\"bpcyebdKVG\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hannah Arendt y Mar\u00eda Zambrano representan dos de las cumbres del pensamiento filos\u00f3fico del siglo XX. Un periodo hist\u00f3rico que sintieron y pensaron en y desde lo m\u00e1s \u00edntimo. Olga Amar\u00eds Duarte, doctora en Filosof\u00eda y traductora, publica un libro fundamental para acercarse a ambas figuras a trav\u00e9s de la dolorosa, pero tambi\u00e9n enriquecedora, vivencia [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"gallery","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-339066","post","type-post","status-publish","format-gallery","hentry","category-members","post_format-post-format-gallery"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p5OYFZ-1qcO","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/339066","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=339066"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/339066\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":339067,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/339066\/revisions\/339067"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=339066"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=339066"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=339066"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}