{"id":339076,"date":"2021-04-03T17:34:22","date_gmt":"2021-04-03T17:34:22","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=339076"},"modified":"2021-04-03T17:34:22","modified_gmt":"2021-04-03T17:34:22","slug":"juan-carlos-perez-las-pantallas-son-el-alter-ego-del-sujeto-contemporaneo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2021\/04\/03\/juan-carlos-perez-las-pantallas-son-el-alter-ego-del-sujeto-contemporaneo\/","title":{"rendered":"Juan Carlos P\u00e9rez: \u00abLas pantallas son el \u2018alter ego\u2019 del sujeto contempor\u00e1neo\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-gallery columns-0 is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\"><ul class=\"blocks-gallery-grid\"><\/ul><\/figure>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\"><\/h1>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.filco.es\/uploads\/2021\/03\/Juan-Carlos-Perez-Jimenez.jpg?fit=1068%2C601&amp;ssl=1\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.filco.es\/uploads\/2021\/03\/Juan-Carlos-Perez-Jimenez.jpg?resize=696%2C392&amp;ssl=1\" alt=\"Juan Carlos P\u00e9rez Jim\u00e9nez, escritor y profesor, m\u00e1ster en Filosof\u00eda, doctor en Ciencias de la Informaci\u00f3n, licenciado en Ciencias Pol\u00edticas y Sociolog\u00eda y con formaci\u00f3n en psicoan\u00e1lisis lacaniano.\" \/><\/a><figcaption>Juan\n Carlos P\u00e9rez Jim\u00e9nez, escritor y profesor, m\u00e1ster en Filosof\u00eda, doctor \nen Ciencias de la Informaci\u00f3n, licenciado en Ciencias Pol\u00edticas y \nSociolog\u00eda y con formaci\u00f3n en psicoan\u00e1lisis lacaniano.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong><em>Ultrasaturados. El malestar en la cultura de las pantallas<\/em>\n es de esos textos que, si lo lees con un subrayador en la mano, \nacabar\u00eda con escasos espacios en blanco. El libro de Juan Carlos P\u00e9rez \nJim\u00e9nez contiene tantas ideas que resulta imposible retener todas. Se \ntrata de un ensayo sobre el exceso de pantallas con el que convivimos en\n la actualidad que bebe de la filosof\u00eda, la comunicaci\u00f3n y el \npsicoan\u00e1lisis.<\/strong> <strong>Hablamos con este escritor y profesor, \nm\u00e1ster en Filosof\u00eda, doctor en Ciencias de la Informaci\u00f3n, licenciado en\n Ciencias Pol\u00edticas y Sociolog\u00eda y con formaci\u00f3n en psicoan\u00e1lisis \nlacaniano.<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p><strong>Por Itziar Bernaola<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/tienda.filco.es\/es\/libro\/ultrasaturados_J220170012\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.filco.es\/uploads\/2021\/03\/COMPRA-EL-LIBRO-1.jpg?resize=200%2C330&amp;ssl=1\" alt=\"Filosof\u00eda &amp; co. - COMPRA EL LIBRO 1\" class=\"wp-image-42469\" \/><\/a><figcaption><em>Ultrasaturados, de P\u00e9rez Jim\u00e9nez <\/em>(Plaza y Vald\u00e9s).<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Bajo\n la lupa de estas tres perspectivas, la filosof\u00eda, la comunicaci\u00f3n y el \npsicoan\u00e1lisis, Juan Carlos P\u00e9rez Jim\u00e9nez observa atentamente la realidad\n que nos rodea<\/strong> desde que en 2002 publicara <em>S\u00edndromes modernos: tendencias de la sociedad actual.<\/em> Su \u00faltimo libro, <em>Ultrasaturados <\/em>(Plaza\n y Vald\u00e9s, 2020), pone el foco en el exceso de pantallas con el que \nconvivimos en la actualidad y que nos convierte en seres dependientes, \nsumisos, receptores de una aut\u00e9ntica avalancha de im\u00e1genes, mensajes, \ninformaci\u00f3n y ruido dif\u00edcil de digerir.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>No deja de ser \nparad\u00f3jico que la entrevista tenga que mantenerse a distancia, a trav\u00e9s \n\u2014precisamente\u2014 de una pantalla, debido a la pandemia. \u00bfC\u00f3mo influy\u00f3 la \nirrupci\u00f3n del Covid-19 en su libro?<\/strong><br>Es un texto en el que he\n trabajado durante los \u00faltimos a\u00f1os y en marzo de 2020 lo ten\u00eda bastante\n avanzado. Enseguida result\u00f3 evidente que la pandemia demandaba un \nprotagonismo en el texto y una reescritura. Para mi sorpresa, lo que \nten\u00eda escrito se adaptaba perfectamente al nuevo escenario, aunque lo \nmagnificaba. Tuve que cambiar algunas cosas y quise a\u00f1adir un ep\u00edlogo \nque titul\u00e9 <em>Pandem\u00f3nium<\/em>, pero creo que lo que ha hecho el covid \nha sido exacerbar tendencias que ya estaban presentes y activar resortes\n hacia los que ten\u00edamos propensi\u00f3n. Y en particular, en lo que respecta \nal uso y abuso de las pantallas, que han sido y son las grandes \nprotagonistas de este nuevo modo de vivir.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfSon las pantallas el \u00faltimo \u00abs\u00edndrome moderno\u00bb, al que hac\u00eda referencia una de sus primeras obras hace ya dos d\u00e9cadas?<\/strong><br>Sin\n duda lo son. Y como cualquier s\u00edndrome, se trata de un conjunto de \nfen\u00f3menos complejos que se manifiestan con s\u00edntomas variados y, en este \ncaso, con los rasgos definitorios de una \u00e9poca. Las pantallas son el <em>alter ego<\/em>\n del sujeto contempor\u00e1neo, un sujeto multiplicado por una tecnolog\u00eda que\n despliega su omnipotencia hasta convertirnos en los \u00abdioses con \npr\u00f3tesis\u00bb que dec\u00eda Freud. Y a la vez, nos ponen en riesgo de adicci\u00f3n, \ndisparan la ansiedad e incluso abren nuevos conflictos entre los \nusuarios m\u00e1s j\u00f3venes.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00abLos \nsujetos contempor\u00e1neos somos sujetos multiplicados por una tecnolog\u00eda \nque despliega su omnipotencia hasta convertirnos en los \u2018dioses con \npr\u00f3tesis\u2019 que dec\u00eda Freud. Y a la vez, nos ponen en riesgo de adicci\u00f3n, \ndisparan la ansiedad\u00bb<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>En el pr\u00f3logo a su \nlibro, el periodista I\u00f1aki Gabilondo opina que, tras la pandemia, \u00aben \npoco tiempo recuperaremos los viejos tics, aunque algo s\u00ed habr\u00e1 \nocurrido\u00bb. \u00bfQu\u00e9 seguir\u00e1 igual y qu\u00e9 cambiar\u00e1?<\/strong><br>Prefiero no \nadelantar previsiones porque tiendo a ser pesimista en el diagn\u00f3stico y \noptimista en el pron\u00f3stico, y a hablar m\u00e1s de mi deseo. Pero no cabe \nduda de que una conmoci\u00f3n del calibre de lo que estamos viviendo desde \nhace m\u00e1s de un a\u00f1o dejar\u00e1 secuelas y tendr\u00e1 efectos en nuestro modo de \nvivir, como reacci\u00f3n, por traumatismo o por aprendizaje. Y ciertos modos\n de relaci\u00f3n y trabajo a distancia, por ejemplo, ocupar\u00e1n mucho m\u00e1s \nlugar que antes. Ojal\u00e1 ayude a enfocar las grandes cuestiones y las \nprioridades que realmente merecen nuestra atenci\u00f3n y nos aleje de esas \nderivas totalitarias y de ese extra\u00f1amiento con el otro que han ido \nganado un protagonismo tan peligroso.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En el texto refleja \nc\u00f3mo estamos saturados de im\u00e1genes, mensajes, informaci\u00f3n, est\u00edmulos de \ntodo tipo\u2026 \u00bfEl par\u00e9ntesis pand\u00e9mico ha mitigado algo esa saturaci\u00f3n? \u00bfO \nm\u00e1s bien lo contrario?<\/strong><br>La reclusi\u00f3n forzada nos ha obligado a\n mirar el mundo a trav\u00e9s de la ventana de los dispositivos. \nAfortunadamente, ten\u00edamos esa v\u00eda de conexi\u00f3n y evasi\u00f3n, pero ha sumado \nm\u00e1s horas de uso a unos h\u00e1bitos ya hipertrofiados, hasta el punto de \ninvadir casi todo nuestro tiempo de vigilia. Un famoso tuit de la cuenta\n de Netflix ya se\u00f1alaba hace unos a\u00f1os, con iron\u00eda o sin ella, que el \nsue\u00f1o es su mayor enemigo. Somos capaces de saltar de un dispositivo a \notro durante todo el d\u00eda, por trabajo o por ocio, sin mirar de cara lo \nque nos rodea. El poder de estar con todos, en todas partes y mirarlo \ntodo, aunque sea a distancia, compite demasiado bien con nuestro entorno\n inmediato, que resulta descuidado.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Toda esa avalancha de informaci\u00f3n que recibimos, \u00bfnos hace estar m\u00e1s y mejor informados que las generaciones anteriores?<\/strong><br>La\n carta del men\u00fa informativo ha crecido tanto como los comensales \nsentados a la mesa de las noticias. Nuestro m\u00f3vil nos convierte en un \nmedio de comunicaci\u00f3n a todos y cada uno de nosotros. Y la calidad de la\n informaci\u00f3n se resiente con tantos informadores no preparados para \nhacer periodismo. A eso se suma la posibilidad de distorsionar \nvoluntariamente la informaci\u00f3n que facilitan las nuevas tecnolog\u00edas y \nlas redes sociales. Las <em>fake news<\/em> o la calumnia no son algo \nnuevo, pero s\u00ed lo es el altavoz que les permite tener alcance. Creo que \nes posible estar mejor informados que nunca, pero eso requiere una \ncierta dedicaci\u00f3n, aprendizaje y voluntad cr\u00edtica para identificar el \nperiodismo honesto y las fuentes contrastadas.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00abEl\n pensamiento ut\u00f3pico que alimenta la esperanza contiene el reverso de \nayudarnos a soportar lo insoportable. Y llega un momento en el que lo \nque hay que hacer es cambiarlo. Las pantallas son el campo de juego en \nel que se libra nuestra contienda contempor\u00e1nea, y que hagamos un buen \nuso de ellas no es solo una decisi\u00f3n personal, porque un individuo \naislado no puede contener el tsunami de los medios\u00bb<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfActualmente estamos m\u00e1s informados o m\u00e1s entretenidos?<\/strong><br>El c\u00f3ctel del <em>infotainment<\/em>\n ha triunfado, mezclando peligrosamente dos g\u00e9neros con una intenci\u00f3n \nm\u00e1s comercial que did\u00e1ctica. Resulta m\u00e1s arduo leer una resoluci\u00f3n \njudicial, que estar\u00eda a nuestro alcance, que seguir un agresivo debate \ntelevisado con posturas enfrentadas de los que se la han le\u00eddo. Queremos\n que todo nos divierta, que nos llegue el mensaje sin esfuerzo, desde la\n educaci\u00f3n en las aulas hasta el periodismo. Y se puede conseguir sin \nperder calidad, pero no es lo mismo interesar que entretener. Para \ninteresar hay que hacer un esfuerzo mayor.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfDeber\u00edamos recuperar algo de la era anal\u00f3gica?<\/strong><br>No\n soy nost\u00e1lgico y no cambio esta \u00e9poca por ninguna otra, quiz\u00e1 solo lo \nhar\u00eda por experimentar algo del futuro. Lo que s\u00ed creo es que ahora \ntenemos una mayor responsabilidad por tener m\u00e1s medios que nunca para \nmejorar las cosas. Cuando viv\u00edamos de modo anal\u00f3gico era porque no \nten\u00edamos otra opci\u00f3n. A casi nadie se le ocurre prescindir del m\u00f3vil \nvoluntariamente. Pero para lo que los estoicos o Foucault describen como\n el \u00abcuidado de s\u00ed\u00bb, <em>epimeleia heautou, <\/em>en lo verdaderamente \nrelevante a la hora de hacernos cargo de nosotros, los otros y el mundo,\n no hace falta ninguna herramienta digital. El di\u00e1logo, la escucha, la \nlectura o la meditaci\u00f3n pueden hacerse a trav\u00e9s de una pantalla, pero la\n experiencia gana si no la hay.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En su obra recurre a la \nfilosof\u00eda, el psicoan\u00e1lisis, la comunicaci\u00f3n y el arte para abordar la \ncultura de las pantallas que nos domina. Desde todas estas perspectivas,\n \u00bfhay motivos para caer en el desaliento o hay hueco para la esperanza?<\/strong><br>El\n pensamiento ut\u00f3pico que alimenta la esperanza contiene el reverso de \nayudarnos a soportar lo insoportable. Y llega un momento en el que lo \nque hay que hacer es cambiarlo. Las pantallas son el campo de juego en \nel que se libra nuestra contienda contempor\u00e1nea, y que hagamos un buen \nuso de ellas no es solo una decisi\u00f3n personal, porque un individuo \naislado no puede contener el tsunami de los medios, como dice Beigbeder.\n Pero s\u00ed podemos aspirar a librarnos de las <em>servidumbres voluntarias<\/em>, en el sentido en que lo enunci\u00f3 De la Boetie en el siglo XVI. El sujeto <em>consumiso<\/em>,\n consumidor y sumiso, puede hacer un ejercicio de emancipaci\u00f3n del \nmandato de goce, del r\u00e9gimen que le coloca en la posici\u00f3n de \u00abempresario\n de s\u00ed mismo\u00bb, y aspirar a pasar de la <em>consumisi\u00f3n<\/em> a la <em>manumisi\u00f3n<\/em>, el acto mediante el que un esclavo consigue su libertad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Dice en <\/strong><em><strong>Ultrasaturados<\/strong><\/em><strong> que las pantallas son la interfaz perfecta para ese sujeto \u00abconsumiso\u00bb. \u00bfPor qu\u00e9?<\/strong><br>En\n la pantalla se mezcla a la perfecci\u00f3n el est\u00edmulo del deseo y la \nfantas\u00eda de colmar la falta que nos provoca no tener ese objeto, ese \ncuerpo, esa vida. Y se nos sugiere que, para conseguirlo, no hay m\u00e1s que\n un camino, que se resume en la f\u00f3rmula <em>\u00abwork, buy, consume, die\u00bb<\/em>.\n Las im\u00e1genes tienen un poder de seducci\u00f3n mayor que las palabras, eso \nlo descubrieron los cat\u00f3licos en la Contrarreforma: Lutero ten\u00eda el \nlibro, pero el papa ten\u00eda a Miguel \u00c1ngel. Tenemos menos filtro cr\u00edtico \npara protegernos de sus efectos, y por esa v\u00eda regia de acceso a nuestro\n inconsciente que son los ojos, nos conquista el mensaje publicitario.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00abYa\n en los a\u00f1os cuarenta, Heidegger afirmaba que la distancia y la cercan\u00eda\n se hab\u00edan plegado a una uniformidad en la que nada estaba ni lejos ni \ncerca. Estar en todas partes es no estar en ninguna y acabamos en un \u2018no\n lugar\u2019, solos e hiperconectados\u00bb<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfLa \nhiperconexi\u00f3n actual nos aleja o nos acerca a la soledad y el \naislamiento? \u00bfC\u00f3mo puede afectar esto a los nativos digitales, a los \nadultos del futuro?<\/strong><br>Conf\u00edo en que los j\u00f3venes que est\u00e1n \ncreciendo entre pantallas desde beb\u00e9s aprendan a hacer un uso menos \ncompulsivo del que hacemos muchos adultos. Para eso, los padres y \neducadores tambi\u00e9n tienen que poner de su parte y no es f\u00e1cil competir \ncon el poder magn\u00e9tico del despliegue audiovisual. Pero muchos j\u00f3venes \nsorprenden con un manejo m\u00e1s relajado de los dispositivos, eso que Amber\n Case denomina la \u00abtecnolog\u00eda calmada\u00bb, decant\u00e1ndose por un \u00abminimalismo\n digital\u00bb, como lo llama tambi\u00e9n Cal Newport. Son propuestas que nos \ninvitan a sacar partido a la tecnolog\u00eda, sin que nos aliene m\u00e1s de lo \nnecesario. Ya en los a\u00f1os cuarenta, Heidegger afirmaba que la distancia y\n la cercan\u00eda se hab\u00edan plegado a una uniformidad en la que nada estaba \nni lejos ni cerca. Estar en todas partes es no estar en ninguna y \nacabamos en un \u00abno lugar\u00bb, solos e hiperconectados.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las \nredes sociales son vanidad, adicci\u00f3n y fuente de frustraci\u00f3n. Usted las \nrelaciona con Eros, pero tambi\u00e9n con T\u00e1natos. \u00bfEn qu\u00e9 sentido?<\/strong><br>El\n ideal de belleza que promocionan las redes sociales es tan ficticio \ncomo inalcanzable. Y en todos los casos supone una condena de la vejez y\n una negaci\u00f3n de la muerte. El canon establecido que demanda juventud \neterna no es m\u00e1s que otro dispositivo para la venta de moda, cosm\u00e9tica e\n intervenciones quir\u00fargicas. La realidad es que, como mucho, \nconseguiremos sintetizar el elixir de la eterna senectud, pero la \nfrustraci\u00f3n est\u00e1 garantizada. No mirar a los ojos a la finitud del ser \nhumano y querer maquillarla con postproducci\u00f3n y cirug\u00eda no van a \nlibrarnos de lo inevitable.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo afecta esta presencia \nconstante de las pantallas en nuestras vidas al concepto de \n\u00ababurrimiento\u00bb al que se refiri\u00f3 Kierkegaard?<\/strong><br>Nos espanta la\n idea de aburrirnos y nos aferramos a las pantallas buscando esa \ndistracci\u00f3n incesante que nos aleja del encuentro a solas con nosotros \nmismos. Pero Kierkegaard nos recomienda cultivar lo que \u00e9l llama la \n\u00abinventiva solitaria\u00bb. En tiempos de confinamiento, dej\u00e1ndome llevar por\n esa idea, he recalado inesperadamente en el dibujo. Y ahora puedo decir\n que encuentro tanta o m\u00e1s distracci\u00f3n en un l\u00e1piz y una hoja de papel \nque en una plataforma de v\u00eddeo.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00abNos\n espanta la idea de aburrirnos y nos aferramos a las pantallas buscando \nesa distracci\u00f3n incesante que nos aleja del encuentro a solas con \nnosotros mismos. Pero Kierkegaard nos recomienda cultivar lo que \u00e9l \nllama la \u2018inventiva solitaria\u2019\u00bb<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>El t\u00e9rmino \n\u00abnarcisismo\u00bb aparece de manera recurrente a lo largo de su libro. \u00bfNos \nhacen las pantallas m\u00e1s narcisistas? \u00bfO acaso son nuestras tendencias \nnarcisistas las que nos arrojan al multipantallismo?<\/strong><br>De la \nllamada \u00abepidemia de narcisismo\u00bb ya se hablaba en Estados Unidos en los \nsetenta. Esa propensi\u00f3n al individualismo egocentrado se ha ido \ncultivando de un modo creciente a trav\u00e9s del espejo de vanidad que son \nalgunas redes sociales. Con un alto precio para los y, especialmente, \nlas adolescentes. Las tasas de autolesiones y suicidio se han duplicado \nen las chicas de diez a diecinueve a\u00f1os desde que se popularizaron las \nredes, seg\u00fan datos de 2020 del CDC (Center for Disease Control and \nPrevention) de Estados Unidos. No creo que se trate de una coincidencia.\n No podemos apartar la mirada del fascinante <em>feed<\/em> de los <em>influencers<\/em>\n de Instagram, que exhiben sus cuerpos perfectos y sus vidas falsamente \nideales. Creo que se ha creado una alianza altamente explosiva entre \nnuestra necesidad de ser reconocidos por el otro y la facilidad para \nexhibir nuestra imagen y contemplar la ajena que proporcionan las redes.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Por  \u00faltimo, parece evidente que no hay marcha atr\u00e1s, no volveremos a un  mundo sin pantallas. \u00bfO quiz\u00e1 s\u00ed? \u00bfC\u00f3mo intuye el futuro? \u00bfPodr\u00edamos  aprender a convivir con ellas de una forma m\u00e1s saludable?<\/strong><br>Siempre  he pensado que el futuro deber\u00eda parecerse a una democratizaci\u00f3n de las  vidas que tienen los m\u00e1s privilegiados en el presente. Igual que con la  comida son aquellos que tienen menos formaci\u00f3n y recursos los que  padecen obesidad por exceso o malnutrici\u00f3n por defecto, con las  pantallas puede suceder lo mismo. Ni queremos ni podemos prescindir de  las pantallas, pero no pueden seguir incrementando su presencia en  nuestras vidas al ritmo en que lo vienen haciendo porque lo siguiente es  no dormir. Uno de los detonantes para escribir este libro fue pensar si  iba a tener el m\u00f3vil en la mano desde hoy hasta el d\u00eda que me muera. Es  posible que s\u00ed, pero me gustar\u00eda hacer otras cosas entretanto.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed-wordpress wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-filosofia-amp-co\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"aOHL1WSb7f\"><a href=\"https:\/\/filco.es\/juan-carlos-perez-las-pantallas-son-el-alter-ego-del-sujeto-contemporaneo\/\">F+ Juan Carlos P\u00e9rez: \u00abLas pantallas son el &#8216;alter ego&#8217; del sujeto contempor\u00e1neo\u00bb<\/a><\/blockquote><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00ab&lt;span class=&quot;content-title-filco-plus&quot;&gt;F&lt;span&gt;+&lt;\/span&gt;&lt;\/span&gt; Juan Carlos P\u00e9rez: \u00abLas pantallas son el &#8216;alter ego&#8217; del sujeto contempor\u00e1neo\u00bb\u00bb \u2014 FILOSOF\u00cdA&amp;CO\" src=\"https:\/\/filco.es\/juan-carlos-perez-las-pantallas-son-el-alter-ego-del-sujeto-contemporaneo\/embed\/#?secret=3c4REKVG0Y#?secret=aOHL1WSb7f\" data-secret=\"aOHL1WSb7f\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ultrasaturados. 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