{"id":339081,"date":"2021-04-25T11:12:06","date_gmt":"2021-04-25T11:12:06","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=339081"},"modified":"2021-04-25T11:12:06","modified_gmt":"2021-04-25T11:12:06","slug":"una-entrevista-con-umberto-eco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2021\/04\/25\/una-entrevista-con-umberto-eco\/","title":{"rendered":"Una entrevista con Umberto Eco"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-gallery columns-0 is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\"><ul class=\"blocks-gallery-grid\"><\/ul><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.eltiempo.com\/files\/article_content\/files\/crop\/uploads\/2021\/02\/19\/60300941f38f5.r_1618351414073.0-1600-3000-3850.jpeg\" alt=\"Umberto Eco - Revista BOCAS\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Desde el recuerdo&#8230;.<\/p>\n\n\n\n<p>El hombre que, siendo uno de los semi\u00f3logos m\u00e1s importantes del mundo, se reinvent\u00f3 en 1980 como novelista con <em>El nombre de la rosa<\/em>,  libro que lleva ya vendidos 50 millones de ejemplares, se dirige a su  casa, situada en una de las dos mejores plazas de Mil\u00e1n, frente al  imponente Castello Sforzesco, punto de atracci\u00f3n de los turistas y que  Eco desmitifica con una simple frase: \u201cBueno, es una copia del siglo  XIX, como todo el g\u00f3tico franc\u00e9s\u201d.<br><br>Una vez en casa, cuelga sus  cosas en el perchero \u2013donde reposan media docena de sombreros y, al  lado, muchos m\u00e1s bastones\u2013 y, mientras los visitantes se sorprenden del  moderno interiorismo, con paredes de color blanco, grandes ventanas  di\u00e1fanas, muebles de dise\u00f1o, butacas ergon\u00f3micas \u2013\u201c\u00bfqu\u00e9 pasa?,  \u00bfesperaban un monasterio medieval?\u201d\u2013, nos pasea por \u201cel pasillo de la  literatura\u201d, una parte de su impresionante biblioteca de 35.000  vol\u00famenes, que se distribuye de modo aleatorio por las dos plantas del  domicilio. \u201cEste es el estudio de los ensayos, all\u00e1 junto al lavabo  tengo a los l\u00f3gicos ingleses\u201d, dice se\u00f1alando un lugar en el que no  reina ning\u00fan orden aparente. Pero \u00bfpuede orientarse en este caos  bibliogr\u00e1fico?<br><br>\u201c\u00a1\u00bfCaos?!\u201d, clama fingiendo indignaci\u00f3n. \u201c\u00a1A ver, d\u00edgame el nombre de un fil\u00f3sofo!\u201d.<br><br>\u201cMmm&#8230;  Hume\u201d. Y Eco aparta una butaca giratoria que le hab\u00eda salido al paso y  avanza en\u00e9rgicamente hacia uno de los tres tabiques de estanter\u00edas de su  despacho, para agarrar un grueso volumen que contiene la Investigaci\u00f3n  sobre el entendimiento humano del ensayista escoc\u00e9s. \u201c\u00a1D\u00edgame otro!\u201d. Y,  as\u00ed, van apareciendo Arist\u00f3teles, Aquino, Wittgenstein&#8230; Como si  respondieran al llamado de este acelerado personaje al que nadie le  echar\u00eda sus 83 a\u00f1os. \u201cUn dicho alem\u00e1n dice: \u2018Aprendo una palabra al  d\u00eda\u2019, y yo las tengo todas aqu\u00ed\u201d, r\u00ede.<br><br>Cansados de que nunca  falle localizando sus vol\u00famenes \u2013a veces en los lugares m\u00e1s  inveros\u00edmiles\u2013 le preguntamos: \u00bfnunca ha perdido un libro? \u201cPor lo  general, no, tengo muy buena memoria posicional, el drama es cuando yo  recuerdo uno de hace treinta a\u00f1os con la portada verde y se ha  descolorido y vuelto ya amarilla, en ese caso no lo encuentro\u201d.<br><br>Tiene  etiquetas tem\u00e1ticas sobre los estantes, \u201cpero todas est\u00e1n equivocadas\u201d,  superadas por la constante acumulaci\u00f3n. En una cajita guarda su  colecci\u00f3n de pipas, sobre la mesa de trabajo reposa una lupa, tras unas  vitrinas adivinamos manuscritos medievales, y en el sal\u00f3n hay una  escultura de Hermes de m\u00e1rmol, unos facs\u00edmiles de los evangelios sobre  un atril\u2026 Tambi\u00e9n pasamos ante un muro que \u00e9l llama \u201cmi cementerio\u201d  porque en \u00e9l cuelga fotos de sus amigos muertos, como la actriz Franca  Rame, esposa de su vecino, el nobel Dario Fo. Pero lo que a \u00e9l le hace  m\u00e1s gracia es una vi\u00f1eta de The New Yorker que ha enmarcado, \u201cla mejor  de su historia\u201d: en ella se ve a un ni\u00f1o a quien su madre le dice: \u201cNo,  t\u00fa has sido parido, no descargado\u201d.<br><br>El escritor conserva tambi\u00e9n  la caricatura que le hizo el dibujante Georges Wolinski, del semanario  Charlie Hebdo, asesinado el pasado enero en Par\u00eds, en la que se lee:  \u201c\u00a1Viva Umberto!\u201d. \u201cTen\u00eda mi misma edad\u2026\u201d, sacude la cabeza. Hay dos  ordenadores al lado, uno para su secretaria y otro para \u00e9l, en el lugar  donde escribe sus novelas, aunque confiesa que \u201cno tengo reglas. Puedo  pasarme horas escribiendo sentado en el ba\u00f1o, de hecho bastantes veces. Y  en mi casa del campo soy a\u00fan m\u00e1s productivo, la tengo en Montefeltro,  no lejos de Urbino y San Marino, en las colinas, con valles y bosques  alrededor, una zona salvaje, huyendo de la Toscana, que es un pa\u00eds de  pijos extranjeros. En realidad, mis mejores ideas me vienen cuando nado,  ya sea en el mar o en la piscina. Hay escritores profesionales, como mi  amigo Vargas Llosa, que se marcan un horario estricto, escriben hasta  las cuatro y luego ven a los amigos, pero yo ser\u00eda incapaz de hacer una  cosa as\u00ed, tan met\u00f3dica, soy italiano\u201d.<br><br>Muerde  tabaco constantemente y su interlocutor llega a temer que, en alg\u00fan  momento, vaya a escupir todo ese material, pero no, por lo que se deduce  que acaba trag\u00e1ndoselo. \u201cNo se asusten, fum\u00e9 en pipa de los 20 a los 60  a\u00f1os, pero la ten\u00eda siempre en la boca y la tuve que dejar. S\u00e9 que da  una imagen rara esto de mascar un cigarrillo, el otro d\u00eda una se\u00f1ora me  dijo: \u2018\u00bfPor qu\u00e9 no lo enciende? Va todo el d\u00eda con eso en la boca\u2019 y yo  le respond\u00ed: \u2018Se\u00f1ora, \u00bfno ha tenido nunca usted cosas en la boca sin  encenderlas?\u2019\u201d.<br><br>En el recorrido por la vivienda, solamente hay  una zona vedada: \u201c\u00a1No, ah\u00ed no se les ocurra entrar! \u00a1Es el territorio  privado de mi mujer. \u00a1Zona sagrada!\u201d. \u201cUmberto, por favor\u2026\u201d, sonr\u00ede, al  otro lado, la alemana Renate Ramge, su esposa desde 1962.<br><br>\u00c9l  insiste en que nunca ordenar\u00e1 todo lo que vemos: \u201cNo quiero que nadie  ponga sus manos aqu\u00ed. En el s\u00f3tano guardo las cajas con los manuscritos.<br><br>Tengo  ofertas de las universidades norteamericanas. Un conocido autor  italiano, que no quiero nombrar, recibi\u00f3 una oferta de una universidad  por el manuscrito de su novela\u2026 y \u00e9l lo hab\u00eda tirado a la basura. \u00bfSaben  qu\u00e9 hizo? Tom\u00f3 un libro impreso y se lo dio a una secretaria para que  lo volviera a pasar a m\u00e1quina, luego borr\u00f3 muchas l\u00edneas, simul\u00f3 unos  tachones y volvi\u00f3 a escribir lo que estaba escrito pero a mano, como si  fueran correcciones\u2026 y lo vendi\u00f3 por varios miles de d\u00f3lares, \u00bfqu\u00e9 les  parece? Yo lo dejo todo as\u00ed, porque \u00bfqu\u00e9 har\u00edan, si no, mis estudiantes  cuando me muera? Hay que pensar en dejar trabajo a las generaciones  futuras\u2026\u201d.<br><br>Umberto Eco lleva m\u00e1s de 40 a\u00f1os viviendo en Mil\u00e1n, la  capital editorial de Italia, donde tienen su sede los grandes grupos  como Mondadori, Rizzoli o Mauro Spagnol, mientras que Tur\u00edn y Roma  albergan editoriales m\u00e1s peque\u00f1as.<br><br>Naci\u00f3 en Alessandria (no la  egipcia, sino la italiana) en 1932, y empez\u00f3 a publicar en 1956, en  concreto su tesis doctoral, titulada El problema est\u00e9tico en Tom\u00e1s de  Aquino.<br><br>Le seguir\u00edan, a\u00f1os despu\u00e9s, ensayos m\u00edticos como  Apocal\u00edpticos e integrados (1964) y el Tratado de semi\u00f3tica general  (1975). El \u00e9xito que obtuvo en su estreno como novelista, con El nombre  de la rosa en 1980 \u2013adaptada al cine en 1986 por Jean-Jacques Annaud,  con Sean Connery\u2013 le hizo publicar despu\u00e9s otras ficciones como El  p\u00e9ndulo de Foucault (1988), La isla del d\u00eda antes (1994), Baudolino  (2000), La misteriosa llama de la Reina Loana (2004) o El cementerio de  Praga (2010).<br><br>Este a\u00f1o ha sacado a la calle N\u00famero cero, una  s\u00e1tira ambientada en la Italia de 1992, donde un empresario parecido a  Berlusconi pone en marcha un peri\u00f3dico que no se publica, solo cierra  n\u00fameros cero, con la intenci\u00f3n de traficar con la informaci\u00f3n y  conquistar espacios de poder.\u00bfC\u00f3mo era su padre, professore?<\/p>\n\n\n\n<p>Era\n el director de una empresa que vend\u00eda hierro y ba\u00f1eras. Combati\u00f3 en \ntodas las guerras: la del 14-18, luego lo enviaron al frente de Libia, y\n en la Segunda Guerra Mundial. No tuvo una vida f\u00e1cil.\u00bfQu\u00e9 influencia tuvo en su vocaci\u00f3n de escritor?<\/p>\n\n\n\n<p>Era\n hijo de un tip\u00f3grafo, y yo he puesto en mi \u00faltima novela nombres de \nfamilias tipogr\u00e1ficas a los personajes. Mi padre tuvo 12 hermanos, no \npod\u00edan comprarse libros, y se iba a los quioscos a leer los fasc\u00edculos \nde las novelas por entregas, hasta que el quiosquero lo echaba, se iba a\n otro quiosco y all\u00ed le\u00eda otro trozo. Colecciono a\u00fan libros impresos por\n mi abuelo. Yo le\u00eda en su casa, recuerdo Los tres mosqueteros de Dumas, \nilustrado por Maurice Leloir. Cuando muri\u00f3, se le quedaron muchos \nmanuscritos por editar en una caja, novelas populares a las que nadie \nhizo caso. Esa caja termin\u00f3 en el almac\u00e9n de mi familia y yo a los 8 o \n10 a\u00f1os devor\u00e9 esos manuscritos, eran aventuras fant\u00e1sticas. La otra \ninfluencia fue mi abuela materna, una mujer que no ten\u00eda educaci\u00f3n, tal \nvez la primaria, pero s\u00ed una pasi\u00f3n incre\u00edble por la lectura, se iba a \nlas bibliotecas y siempre ten\u00eda un mont\u00f3n de novelas en casa. Le\u00eda \nBalzac o Stendhal como si fueran una novela rosa, sin sentido cr\u00edtico, \npero me prestaba esos libros y yo me sumerg\u00eda en la gran novela francesa\n a los 12 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.eltiempo.com\/files\/article_content\/files\/crop\/uploads\/2021\/02\/19\/60300559e2d7a.r_1618351414044.188-94-2463-1800.jpeg\" alt=\"Umberto Eco - Bocas\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Umberto Eco creci\u00f3 con un fuerte legado de las guerras europeas, la tipograf\u00eda y la lectura en su familia.<\/p>\n\n\n\n<p>\n\u00bfY su madre?<\/p>\n\n\n\n<p>Mi  madre le\u00eda revistas, cuentos de las revistas femeninas\u2026 Ley\u00f3 Madame  Bovary, de vez en cuando aceptaba esos libros. Pero la verdad es que yo  no crec\u00ed en una casa rodeada de libros. Ahora, esta tarde, viene mi  nieta, que tiene 14 meses, y ella ya podr\u00e1 decir otra cosa, porque se  pone a jugar con mis incunables.<br><br>Siempre  tienes la nostalgia de la infancia. La m\u00eda es la de aquellas noches en  los refugios antibombardeos, en un s\u00f3tano muy oscuro y h\u00famedo, fuera se  escuchaban las bombas. Nos despertaban en casa a las tres de la  madrugdaa y nos llevaban abajo r\u00e1pidamente, los padres estaban asustados  mientras los ni\u00f1os jug\u00e1bamos. Para m\u00ed es un recuerdo agradable, y  hubiera podido morir.\u00bfQu\u00e9 quer\u00eda ser de mayor?<\/p>\n\n\n\n<p>Antes\n de los cinco a\u00f1os, conductor de tranv\u00eda, porque siempre que sub\u00eda a uno\n me fascinaba la maleta tan bonita que ten\u00eda, con todos los billetes \ndentro. Mi editora, hace veinte a\u00f1os, encontr\u00f3 una maleta de esas y me \nla regal\u00f3. Luego quise ser oficial del ej\u00e9rcito, crec\u00ed en la \u00e9poca \nfascista. Andaba como un soldado por la calle, digamos que hasta los \nocho o nueve a\u00f1os. Luego ya quise ser periodista. Pero me inscrib\u00ed en la\n Facultad de Filosof\u00eda, aunque no me ve\u00eda haciendo carrera \nuniversitaria, me parec\u00eda algo muy complejo, buscaba trabajo en \neditoriales con la idea de, a los 40-45 a\u00f1os, hacerme profesor sin mucho\n compromiso, sin dar muchas clases, como externo, la libre docencia. \nPero, en realidad, hice eso a los 29 a\u00f1os.Nadie se cree que un libro de Umberto Eco se lea en dos tardes. Este \u00faltimo, <em>N\u00famero cero<\/em>, no parece escrito por usted\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Mis\n novelas anteriores eran sinfon\u00edas, este es un solo de Charlie Parker. \nLo mejor fue la llamada de mi editor franc\u00e9s, que me hizo mucha ilusi\u00f3n:\n \u201cUmberto, \u00a1esta novela parece escrita por un jovencito!\u201d. Mis novelas \nanteriores me tomaron al menos seis a\u00f1os de trabajo cada una, pero esta \nse basa en experiencias personales, en noticias pol\u00edticas f\u00e1ciles de \nencontrar y solo me ha ocupado durante un a\u00f1o.\u00bfTan mala imagen tiene de los periodistas?<\/p>\n\n\n\n<p>Describo\n un peri\u00f3dico asqueroso, que juega con la informaci\u00f3n no para \npublicarla, sino para especular. Por lo general, los peri\u00f3dicos no son \nas\u00ed. Pero ilustres periodistas italianos como Scalfari me han dicho: \n\u201cUmberto, se\u00f1alas algunos de nuestros problemas m\u00e1s graves, las taras \ndel periodismo de hoy\u201d. Roberto Saviano, tal vez exagerando, ha dicho \nque es un manual de periodismo. \u00bfQu\u00e9 denuncio yo? Si un peri\u00f3dico \nentrevista al presidente, el poder de influencia de esa entrevista \ndeber\u00eda ser sobre el p\u00fablico, no sobre las altas esferas, que es lo que \nest\u00e1 sucediendo. Se hace periodismo para las \u00e9lites. El chantaje de hoy \nno es que yo le digo a mucha gente que usted ha robado, sino que se lo \ncuento solamente a dos. Voy a la mesa de una persona importante, le \ncuento la noticia y sugiero que podr\u00eda contar m\u00e1s. Ah\u00ed es donde los \nperi\u00f3dicos tienen su verdadero poder, no sobre el hombre de la calle que\n lee el mismo texto de una forma distra\u00edda y no se da cuenta de los \nmensajes en clave. \u00bfPor qu\u00e9 hay tantos peque\u00f1os peri\u00f3dicos que venden \nmuy poco pero reciben subvenciones? Porque su funci\u00f3n es la de enviar un\n mensaje privado. Dicen: \u201cYo s\u00e9 algunas cosas y podr\u00eda decir m\u00e1s\u201d, y con\n eso consiguen favores.<\/p>\n\n\n\n<p>Si un peri\u00f3dico entrevista al  presidente, el poder de influencia de esa entrevista deber\u00eda ser sobre  el p\u00fablico, no sobre las altas esferas. Se hace periodismo para las  \u00e9lites<\/p>\n\n\n\n<p>\nUsted dice que se puede enga\u00f1ar diciendo la verdad. \u00bfC\u00f3mo?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Claro!\n Es lo que hacen los periodistas que activan la m\u00e1quina del fango, no es\n necesario lanzar acusaciones muy graves: de asesinato, robo\u2026 Si no \ntienes eso, y quieres desacreditar a alguien, basta una sombra de \nsospecha sobre el comportamiento cotidiano. Hay un juez italiano al que \ndestruyeron con una chorrada: lo describieron sentado en un banco, en un\n parque p\u00fablico, no hay nada malo en eso, pero no se corresponde a la \nimagen cl\u00e1sica que tenemos del juez. Se dijo que quiz\u00e1s fumaba marihuana\n como otra gente que iba al parque, que era extra\u00f1o que estuviera all\u00ed \ncon tantos casos pendientes en su juzgado, se puso \u00e9nfasis en sus \ncalcetines rid\u00edculos de colores\u2026 Y, hace un tiempo, un peri\u00f3dico que me \nten\u00eda man\u00eda public\u00f3 unas insinuaciones sobre m\u00ed, dijo que me hab\u00edan \nvisto comiendo en un restaurante chino, con palillos, y con un \ndesconocido. Un desconocido para ellos, claro, porque era un amigo m\u00edo. \nPero lo explicaban de una manera que daba pie a sospechas, porque decir \nque alguien est\u00e1 con un desconocido te hace pensar en una novela de \nespionaje, y si hay palillos y chinos de por medio casi puedes ver al \nDoctor Fu Manch\u00fa. As\u00ed act\u00faa el ventilador del fango\u2026En\n Internet hay p\u00e1ginas que aseguran que usted est\u00e1 a punto de ser padre, \nque tiene inversiones en restaurantes y en empresas de vodka\u2026 Parece que\n haya creado usted estas webs de noticias falsas como promoci\u00f3n\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Ni\n lo sab\u00eda! Una vez se escribi\u00f3 en Wikipedia que \u00e9ramos 13 hermanos y que\n me hab\u00eda casado con la hija de mi editor. Tambi\u00e9n se public\u00f3 mi muerte,\n una noticia que considero algo prematura. Sus novelas anteriores daban \npie a teor\u00edas de la conspiraci\u00f3n, pero ahora parece usted re\u00edrse de \nellas\u2026 Uno de los periodistas se pregunta: \u201c\u00bfY si en vez de ejecutar a \nMussolini hubieran matado a su doble?\u201d. Todo se basa en detalles de la \nverdad hist\u00f3rica. La historia de Mussolini me atrae, cuando hu\u00eda de \nItalia y le sali\u00f3 al paso su esposa, no quiso ni saludarla, eso es un \nhecho real, del que el periodista fantasioso extrae la conclusi\u00f3n de que\n no era el aut\u00e9ntico Mussolini. Mussolini forma parte de mi vida, fui \nmuy amigo de Pedro, el militar que lo arrest\u00f3. Y conoc\u00ed al coronel \nValerio, que lo mat\u00f3, del cual se descubri\u00f3 a\u00f1os despu\u00e9s qui\u00e9n era, \nWalter Audisio, que viv\u00eda a dos manzanas de mi casa. Mi padre siempre lo\n saludaba por la calle en Alessandr\u00eda, aunque no llegaron a ser \u00edntimos.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1980 se estren\u00f3 como novelista  con &#8216;El nombre de la rosa&#8217;, uno de sus libros insignia, que lleva  vendidos 50 millones de ejemplares en el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Es\n escalofriante ver todos los cr\u00edmenes que cometen a diario los Estados, \npero no solo las dictaduras, sino tambi\u00e9n los Estados democr\u00e1ticos. No \nse salva un solo pa\u00eds. Mis personajes de N\u00famero cero acaban diciendo que\n se ir\u00e1n a Am\u00e9rica Latina.Pero no ser\u00e1 porque no hay all\u00ed cr\u00edmenes\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00ed,\n pero ellos dicen que al menos all\u00ed no son secretos, porque ya se sabe \nque el narcotr\u00e1fico forma parte de las estructuras de ciertos Estados. \nItalia, a principios de los noventa, todav\u00eda parec\u00eda que pod\u00eda salvarse,\n porque empezaban los grandes procesos judiciales contra la corrupci\u00f3n, \npero hoy ya est\u00e1 igual que esos pa\u00edses que han asumido como una \nfatalidad que el crimen se introduzca en las estructuras estatales. \nItalia asume que el crimen forma parte del Estado, que est\u00e1 ah\u00ed \ninfiltrado.\u00bfEn qu\u00e9 a\u00f1o se jodi\u00f3 Italia?, parafraseando a Vargas Llosa\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Hacia 1994, cuando lleg\u00f3 Berlusconi.\u00bfA\u00fan da clases?<\/p>\n\n\n\n<p>Bueno,\n voy una vez al mes a Bolonia. Doy alguna, sobre todo conferencias, \ndirijo la escuela superior que organiza los doctorados. Tengo la \nnecesidad de hablar en p\u00fablico y explicarme, debo calmar esa necesidad. \nDar clases permite darte cuenta de que haber escrito un libro sobre un \ntema no quiere decir que conozcas bien ese tema, en un libro te quedas \ntan ancho, dices: \u201cla influencia de Baudelaire en Joyce\u201d, y ya est\u00e1, \npero en clase los alumnos te exigen que se lo aclares bien y as\u00ed \ndescubres nuevas cosas y planteamientos falsos. Yo ya nunca escribo un \nlibro sobre un tema sin haber dado antes clases sobre eso.De hecho, su libro m\u00e1s influyente es C\u00f3mo se hace una tesis, \u00bfverdad?<\/p>\n\n\n\n<p>Yo\n dir\u00eda que hasta el m\u00e1s le\u00eddo. Millones de estudiantes lo han usado en \ntodo el mundo como gu\u00eda para redactar sus tesis. Ahora lo han publicado \nen Estados Unidos y tiene unas cr\u00edticas entusiastas, sigue siendo \u00fatil \nen la era de Internet aunque yo la haya escrito a mano. Despu\u00e9s de mi \nmuerte, ese ser\u00e1 el \u00fanico libro que me sobrevivir\u00e1.Usted solo ha escrito siete novelas, pero 40 ensayos\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Bueno, 42.Pero para la gente es un novelista. \u00bfLe disgusta?<\/p>\n\n\n\n<p>No,\n porque la mayor\u00eda de mis obras se dirige a un p\u00fablico m\u00e1s restringido. \nYo escrib\u00ed mi primera novela tard\u00edamente, cuando sali\u00f3 <em>El nombre de la rosa<\/em>\n ya ten\u00eda 48 a\u00f1os. Quer\u00eda editar unos 2.000 ejemplares de ese libro en \nuna peque\u00f1a editorial muy selecta, pero me llamaron enseguida el gran \nGiulio Enaudi y el director de Mondadori para ofrecerme un gran contrato\n y una tirada de 30.000 ejemplares, sin haberlo le\u00eddo. Me emocion\u00e9 y con\n el dinero de ese adelanto me compr\u00e9 una maleta de cuero, muy bonita, \nque todav\u00eda conservo.Hay varios editores que cuentan que usted salv\u00f3 sus editoriales con <em>El nombre de la rosa<\/em>\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Ah,\n s\u00ed, como Esther Tusquets, que la public\u00f3 en espa\u00f1ol. Cuando empec\u00e9 con \nella, trabajaba all\u00ed, en Lumen, Beatriz de Moura, la fundadora luego de \nTusquets y su marido; estaban reconvirtiendo una editorial de libros \nreligiosos en otra m\u00e1s literaria, y no fue sino conmigo, y con Mafalda \nde Quino, cuando empezaron a tener \u00e9xito. \u00a1Ah, Beatriz de Moura era la \nmujer m\u00e1s guapa de la feria del libro de Fr\u00e1ncfort! Eso es mucho\u2026\u00bfQu\u00e9 son los eruditos hoy?<\/p>\n\n\n\n<p>Es\n una paradoja, pero la verdad es que suelen ser perdedores. Vivimos en \nun mundo en que el f\u00edsico que gana el Premio Nobel no sabe nada de la \nhistoria de la literatura. Puede haber un corrector de libros que sea un\n sabio, pero ese conocimiento excelso no le sirve para nada en la vida. \nHoy se da un fen\u00f3meno de hiperespecializaci\u00f3n, que es muy \nestadounidense. As\u00ed que los grandes sabios son muchas veces empleados de\n correos a media jornada u oficinistas grises. El otro d\u00eda le dije a un \nprestigioso profesor de literatura francesa de una universidad de \nEstados Unidos que est\u00e1bamos llegando a un \u201ctaylorismo\u201d de la cultura, \nes decir, que cada uno es capaz de hacer solo una sola cosa. Y me \npregunt\u00f3: \u201c\u00bfQu\u00e9 es el taylorismo, Umberto?\u201d. Pues eso mismo que le pasa a\n \u00e9l, que no sabe casi nada de ninguna otra cosa que no sea lo suyo.Lleva m\u00e1s de 40 a\u00f1os viviendo aqu\u00ed en Mil\u00e1n. \u00bfC\u00f3mo ve la pol\u00edtica en el norte de Italia?<\/p>\n\n\n\n<p>La\n Liga Norte quer\u00eda dividir Italia proclamando la independencia, pero \nahora se ha unido a los fascistas, nacionalistas italianos, porque el \nnuevo l\u00edder de la Liga es un oportunista, y lo de la independencia ya no\n resulta prioritario. Es un hombre sin ideolog\u00eda que se sube al caballo \nganador y se est\u00e1 mezclando con la extrema derecha. Cada vez es m\u00e1s \ndif\u00edcil saber qu\u00e9 es este partido.Se ha publicado que prepara usted una secuela de <em>El nombre de la rosa.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>No.\n S\u00ed me lo pidieron, pero dije que no. Fue mi editor en ingl\u00e9s. No le \ndir\u00e9 la cantidad que me ofreci\u00f3. Pero ese libro ya est\u00e1 escrito y no hay\n m\u00e1s que a\u00f1adir.\u00bfPerdi\u00f3 la fe estudiando a Tom\u00e1s de Aquino?<\/p>\n\n\n\n<p>Coincidi\u00f3,\n s\u00ed, percib\u00ed unos problemas pol\u00edtico-religiosos que me alejaron de la \nIglesia. Mi tesis doctoral la empec\u00e9 habitando el mundo de santo Tom\u00e1s y\n la entregu\u00e9 ya desenga\u00f1ado, cuando ya viv\u00eda en otro mundo. Eso le da al\n texto un car\u00e1cter m\u00e1s rico, porque tiene ambas visiones, desde dentro y\n desde fuera.Fue tambi\u00e9n guionista de televisi\u00f3n\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>A\n finales de 1954, en los inicios de la televisi\u00f3n, la RAI tuvo un nuevo \npresidente que quiso abrir puertas. Convocaron un concurso para \nreporteros televisivos, con el fin de renovar las caras. Nos fueron a \ncooptar a unos cuantos. El fil\u00f3sofo Gianni Vattimo y yo sacamos la \nm\u00e1xima puntuaci\u00f3n y nos contrataron, sin haber hecho ni siquiera un \ncurso de TV ni nada previamente. Me fui a los tres o cuatro a\u00f1os, pero \nlos que se quedaron llegaron a ser grandes jefes. Yo me fui al \ndepartamento art\u00edstico, que hac\u00eda la parrilla de programaci\u00f3n, era un \ntrabajo muy aburrido, pero que me permiti\u00f3 conocer toda la organizaci\u00f3n y\n estructura de la RAI. Entonces hab\u00eda un solo canal, en blanco y negro, \npero a las nueve de la noche pon\u00edan Shakespeare, Guerra y paz, o \nPirandello, y a la gente le iba bien, lo ve\u00eda. Ahora veo programas en \nque gritan y se insultan. La televisi\u00f3n antigua era mejor en eso, casi \nno hab\u00eda programaci\u00f3n basura. Los j\u00f3venes ahora miran m\u00e1s YouTube, no s\u00e9\n si ser\u00edan capaces de ver una pel\u00edcula de Wim Wenders que dura cuatro \nhoras.\u00bfEn qu\u00e9 trabaja?<\/p>\n\n\n\n<p>En\n cosas filos\u00f3ficas y semi\u00f3ticas, preparo la edici\u00f3n de todos mis \nescritos de semi\u00f3tica, ser\u00e1n unas 3.000 p\u00e1ginas. La semi\u00f3tica es muy \n\u00fatil, yo la llam\u00e9 la teor\u00eda de la mentira porque hay unos signos que se \nocupan de algo que me permite decir lo que hay, pero, a\u00fan m\u00e1s, hay otros\n que me permiten decir lo que no hay y nunca ha estado. La semi\u00f3tica es \ntodo aquello que se utiliza para decir mentiras. Otro trabajo enorme que\n tengo es revisar todas las traducciones de mi nueva novela, y debatir \ncon los traductores de cada lengua.\u00bfA\u00fan lee c\u00f3mics?<\/p>\n\n\n\n<p>Solo\n los antiguos, que compro en los mercadillos, cosas de mis tiempos, \nporque las novelas gr\u00e1ficas de ahora me parecen demasiado dif\u00edciles.\u00bfM\u00e1s que esos textos medievales que tiene por ah\u00ed?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Sin duda! El c\u00f3mic hoy se ha convertido en un g\u00e9nero extremadamente dif\u00edcil de descifrar.Este a\u00f1o se celebra la Exposici\u00f3n Universal de Mil\u00e1n, \u00bfqu\u00e9 va a hacer?<\/p>\n\n\n\n<p>Huir  a mi casa de campo. Me corresponde presentar un acto sobre el primer  libro publicado en Italia de Cicer\u00f3n\u2026 y luego me ir\u00e9 corriendo.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Fuente:<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.eltiempo.com\/bocas\/bocas-una-entrevista-con-umberto-eco-568098\">https:\/\/www.eltiempo.com\/bocas\/bocas-una-entrevista-con-umberto-eco-568098<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde el recuerdo&#8230;. 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