{"id":339086,"date":"2021-05-09T09:58:24","date_gmt":"2021-05-09T09:58:24","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=339086"},"modified":"2021-05-09T09:58:24","modified_gmt":"2021-05-09T09:58:24","slug":"por-que-voltaire-califico-la-obra-de-los-jesuitas-en-sudamerica-como-un-triunfo-de-la-humanidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2021\/05\/09\/por-que-voltaire-califico-la-obra-de-los-jesuitas-en-sudamerica-como-un-triunfo-de-la-humanidad\/","title":{"rendered":"Por qu\u00e9 Voltaire calific\u00f3 la obra de los jesuitas en Sudam\u00e9rica como \u201cun triunfo de la humanidad\u201d"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-gallery columns-0 is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\"><ul class=\"blocks-gallery-grid\"><\/ul><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El fil\u00f3sofo \nfranc\u00e9s, que no sol\u00eda emocionarse con nada que tuviera que ver con \nreligi\u00f3n, qued\u00f3 perplejo ante lo conseguido en este continente por la \norden fundada por Ignacio de Loyola en 1540.<\/h2>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\" \/>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.semana.com\/resizer\/S8ymSHFkQJSLqrrRwYmJvZTVYmE=\/1200x675\/filters:format(jpg):quality(70)\/\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/semana\/TA7CXL3H6BDWPCKWTPPIN3R444.jpg\" alt=\"Un hermoso ejemplo del barroco guaran\u00ed que brot\u00f3 del encuentro entre los ind\u00edgenas y los jesuitas en Paraquaria.\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p> Un hermoso ejemplo del barroco guaran\u00ed que brot\u00f3 del encuentro entre los ind\u00edgenas y los jesuitas en Paraquaria. &#8211; Foto: Getty Images<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El\n fil\u00f3sofo de la Ilustraci\u00f3n Voltaire (1694-1778), normalmente un gran \ncr\u00edtico de la religi\u00f3n organizada, estaba tan enamorado de un \nextraordinario periodo de 159 a\u00f1os de historia de Am\u00e9rica del Sur que se\n sinti\u00f3 impulsado a describirlo as\u00ed:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>El\n asentamiento en Paraguay, realizado solo por los&nbsp;(jesuitas)&nbsp;espa\u00f1oles, \nparece, en algunos aspectos, un&nbsp;triunfo&nbsp;de la humanidad. Parece expiar \nlas crueldades de los primeros conquistadores. Los cu\u00e1queros en Am\u00e9rica \ndel Norte y los jesuitas en&nbsp;Am\u00e9rica del Sur\u2026&nbsp;le dieron&nbsp;una nueva luz al \nmundo<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese \u201ctriunfo de la humanidad\u201d \neran unas misiones fundadas por los jesuitas en la extensa zona del \nParan\u00e1, en el sureste de Am\u00e9rica, conocidas como \u201c<strong>reducciones<\/strong>\u201d, que en el castellano de los siglos XVI y XVII significaba \u201ccomunidades\u201d.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\" \/>\n\n\n\n<p>Voltaire no fue el \u00fanico en resaltar sus m\u00e9ritos.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro de los patricios de la Ilustraci\u00f3n, el fil\u00f3sofo franc\u00e9s Montesquieu (1689-1755), las defini\u00f3 como \u201c<em><strong>la curaci\u00f3n de una de las m\u00e1s terribles heridas infligidas por hombres contra otros hombres<\/strong><\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Y, m\u00e1s tarde, el yerno de Karl Marx, Paul Lafargue (1842-1911), las declar\u00f3 el primer Estado socialista de todos los siglos.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1s, pero con un origen profundamente arraigado en la religi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\" \/>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\" \/>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El mejor mal<\/h2>\n\n\n\n<p>Para\n cuando los jesuitas llegaron a las tierras de los guaran\u00edes, que ya \npertenec\u00edan a la corona espa\u00f1ola, hab\u00eda pasado un siglo de aquel \n\u201cencuentro de culturas\u201d con toda su conquista y colonia.<\/p>\n\n\n\n<p>A\n los abor\u00edgenes en esas tierras que hoy son parte de los modernos \nParaguay, Argentina, Bolivia, Brasil, Chile y Uruguay no les quedaban \nm\u00e1s que dos opciones:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><strong>trabajar bajo el sistema de las encomiendas<\/strong>&nbsp;para\n los terratenientes espa\u00f1oles, quienes los explotaban a cambio de \n\u201csalvarlos\u201d a trav\u00e9s del cristianismo, \u201ceducarlos\u201d para que hablaran \nespa\u00f1ol y \u201cprotegerlos\u201d de los enemigos o&#8230;<\/li><li><strong>arriesgarse a ser presa de los&nbsp;<\/strong><em><strong>bandeirantes<\/strong><\/em>,\n o cazadores de esclavos, tambi\u00e9n llamados paulistas (pues ten\u00edan su \nbase en S\u00e3o Paulo, la frontera en esa \u00e9poca), que con frecuencia \norganizaban incursiones para atrapar ind\u00edgenas y venderlos como \nesclavos.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Los miembros de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, una orden m\u00e1s nueva que el Nuevo Mundo al que hab\u00edan llegado, tra\u00edan otras ideas.<a href=\"https:\/\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/semana\/6I2FLZDFOFG3BBSOCJUKWNKMKU.jpg\"> Ignacio de Loyola, el fundador de la orden jesuita, recibi\u00f3 la aprobaci\u00f3n del Papa Pablo III en 1540. &#8211; Foto: Getty Images<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>La\n orden jesuita hab\u00eda recibido la bendici\u00f3n formal del papa Pablo III en \n1540 y sus sacerdotes y hermanos se fueron a los confines del mundo \nconocido a predicar el evangelio cristiano.<\/p>\n\n\n\n<p>A Am\u00e9rica del Sur llegaron en 1549, con la intenci\u00f3n de implementar la bula de 1537 de ese mismo Papa,&nbsp;<em>Sublimis Dei,<\/em>&nbsp;que&nbsp;<strong>prohib\u00eda&nbsp;expresamente la esclavitud de los pueblos ind\u00edgenas<\/strong>&nbsp;y buscaba proteger su libertad y derecho a la propiedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Con eso en mente, en 1604 se form\u00f3 una nueva provincia jesuita llamada&nbsp;<strong>Paraquaria<\/strong>,\n para comenzar la labor misionera entre los indios guaran\u00edes, que \nhabitaban en peque\u00f1os asentamientos bajo la autoridad de caciques.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">2 jesuitas, 10 caciques<\/h2>\n\n\n\n<p>La\n primera incursi\u00f3n de los jesuitas en la regi\u00f3n selv\u00e1tica del r\u00edo Paran\u00e1\n fue emprendida en diciembre de 1609 por dos sacerdotes, Marcelo de \nLorenzana (1565-1632), el superior en Asunci\u00f3n y su joven asistente, \nFrancisco de San Mart\u00edn.<\/p>\n\n\n\n<p>Un cacique local, \nArapizand\u00fa, que demostr\u00f3 estar bien dispuesto a aprender sobre el \nevangelio cristiano, invit\u00f3 a los dos jesuitas a celebrar sus misas \nnavide\u00f1as en una r\u00fastica choza en su asentamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>A\n los pocos d\u00edas, nueve caciques m\u00e1s de la zona acudieron al lugar. Se \nhab\u00edan enterado de que los jesuitas estaban a punto de fundar una \nreducci\u00f3n, un paso que&nbsp;<strong>parec\u00eda ser una opci\u00f3n menos mala que las que ten\u00edan<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><\/p><cite>\u00ab(Era)\n ya el \u00fanico espacio de libertad posible que les restaba a los ind\u00edgenas\n y a \u00e9l se acogieron mayoritariamente fue la reducci\u00f3n\u00bb<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Aunque eso no quiere decir que todos les dieran la bienvenida.<\/p>\n\n\n\n<p>El\n sacerdote jesuita, misionero y escritor peruano Antonio Ru\u00edz de \nMontoya, autor de \u201cConquista espiritual hecha por los religiosos de la \nCompa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas en las provincias del Paraguay, Paran\u00e1, Uruguay y \nTape\u201d, relata por ejemplo que&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>Los chamanes encabezaron la resistencia contra los jesuitas.&nbsp;<\/em><em><strong>Los demonios nos han tra\u00eddo a estos hombres<\/strong><\/em><em>&nbsp;-dec\u00eda\n uno de estos dirigentes a su gente- pues quieren con nuevas doctrinas \nsacarnos del antiguo y buen modo de vivir de nuestros antepasados, los \ncuales tuvieron muchas mujeres, muchas criadas y libertad en escogerlas a\n su gusto y ahora quieren que nos atemos a una mujer sola<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, durante 1610 se desarroll\u00f3 la primera reducci\u00f3n jesuita de San Ignacio Guasu en territorio guaran\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>El esfuerzo fue tan exitoso que los misioneros jesuitas fundaron muchas m\u00e1s reducciones entre 1610 y 1707.<\/p>\n\n\n\n<p>De\n \u00e9stas, un total de 30 sobrevivieron finalmente a la extensa destrucci\u00f3n\n causada por repetidas incursiones bandeirantes, que obligaron a algunas\n reducciones a tener que mudarse de ubicaci\u00f3n varias veces.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Mano a mano<\/h2>\n\n\n\n<p>Una\n reducci\u00f3n comprend\u00eda normalmente a dos jesuitas y hasta 5.000 hombres, \nmujeres y ni\u00f1os guaran\u00edes; cuando uno de los existentes crec\u00eda \ndemasiado, se formaba un nuevo asentamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque la mayor\u00eda de los guaran\u00edes que viv\u00edan en las reducciones buscaban el bautismo cristiano,&nbsp;<strong>ninguno estaba obligado a hacerlo<\/strong>.<a href=\"https:\/\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/semana\/AHHMP7H7PVF3VIAPNJT3H4GVKY.jpg\"> Sin\n los conocimientos de los guaran\u00edes, los jesuitas habr\u00edan logrado poco. \n(Ilustraci\u00f3n del padre jesuita Florian Baucke sobre la vida de los \nguaran\u00edes). &#8211; Foto: Getty Images<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>La genialidad de las reducciones radicaba en su desarrollo como empresa genuinamente colaborativa jesuita-guaran\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los jesuitas nunca&nbsp;habr\u00edan&nbsp;tenido \u00e9xito en sus esfuerzos sin el conocimiento&nbsp;de los&nbsp;guaran\u00edes<\/strong>,\n que pod\u00edan identificar lugares adecuados para nuevos asentamientos con \nabundante suministro de agua, abundante piedra para la construcci\u00f3n y \ntierra f\u00e9rtil para el cultivo; y los guaran\u00edes no podr\u00edan haber \nprosperado materialmente sin la experiencia t\u00e9cnica de los jesuitas, que\n inclu\u00eda el trabajo del hierro.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00danicamente \nlos jesuitas m\u00e1s capaces eran seleccionados para este exigente trabajo \nmisionero, y las solicitudes de puestos en Paraquaria excedieron con \ncreces las plazas disponibles.<\/p>\n\n\n\n<p>Los que eran \nenviados a Sudam\u00e9rica aprend\u00edan r\u00e1pidamente la lengua guaran\u00ed y, \nliderados por hombres como el padre Ru\u00edz de Montoya, publicaron los \nprimeros diccionarios guaran\u00edes, y les ense\u00f1aron a los ind\u00edgenas a leer y\n escribir su, anteriormente no escrito, idioma.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s\n de alcanzar elevados \u00edndices de alfabetizaci\u00f3n en guaran\u00ed, seg\u00fan \nalgunos historiadores, los pobladores de las reducciones ten\u00edan buenos \nconocimientos del lat\u00edn, espa\u00f1ol, alem\u00e1n, aritm\u00e9tica y m\u00fasica.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Alrededor de la plaza<\/h2>\n\n\n\n<p>Aunque\n cada reducci\u00f3n ten\u00eda un dise\u00f1o diferente, todas segu\u00edan un patr\u00f3n \ncom\u00fan: el asentamiento siempre se basaba en una plaza mayor central, que\n ten\u00eda en un extremo una iglesia muy grande capaz de albergar a toda la \ncomunidad, un cementerio comunal adyacente y un colegio donde se \nimpart\u00eda&nbsp;<strong>educaci\u00f3n<\/strong>&nbsp;y junto al cual viv\u00edan los jesuitas.<a href=\"https:\/\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/semana\/7OIJTUZEBRG2HBRJ3PB6BZVAYU.jpg\"> Todas las reducciones segu\u00edan un mismo patr\u00f3n. (Ilustraci\u00f3n del C\u00f3dice Zwettler del padre jesuita Florian Baucke 1749-1767). &#8211; Foto: Getty Images<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>En\n los talleres pr\u00f3ximos a la iglesia, cada reducci\u00f3n desarroll\u00f3 sus \npropias \u00e1reas de especializaci\u00f3n, que inclu\u00edan trabajos en hierro y \nplater\u00eda, carpinter\u00eda, dorado, tejido y fabricaci\u00f3n de instrumentos \nmusicales.<\/p>\n\n\n\n<p>En tres lados de la plaza hab\u00eda&nbsp;<strong>viviendas<\/strong>&nbsp;para familias guaran\u00edes individuales. Cada reducci\u00f3n ten\u00eda un&nbsp;<em>koty guasu<\/em>&nbsp;o albergue separado para viudas, hu\u00e9rfanos y mujeres solteras.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo ello estaba construido al estilo barroco guaran\u00ed, el \u00fanico barroco aut\u00f3ctono de Am\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p>El&nbsp;<strong>agua corriente y el saneamiento<\/strong>&nbsp;completo estaban disponibles para toda la comunidad, y todas contaban con un hospital.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Prosperidad y envidia<\/h2>\n\n\n\n<p>La justicia estaban en manos del cacique, que ocupaba el cargo&nbsp;<em>parokaitara<\/em>&nbsp;o&nbsp;<em>poro puaitara<\/em>, o \u2018el que da \u00f3rdenes\u2019 en guaran\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Notablemente,&nbsp;<strong>no hab\u00eda pena de muerte<\/strong>&nbsp;as\u00ed\n que es probable que haya sido la primera sociedad occidental en \nabolirla, si se tiene en cuenta que el primero en hacerlo en Europa fue \nel ducado de Toscana en 1786.<\/p>\n\n\n\n<p>Bajo el cacique o corregidor, estaban los alcaldes o&nbsp;<em>v\u00edrayucu&nbsp;<\/em>-que\n significa \u2018el primero entre los que llevan vara\u2019-, quienes velaban por \nlas buenas costumbres, castigando a los holgazanes y vagabundos.<\/p>\n\n\n\n<p>Y es que se manten\u00eda&nbsp;<strong>un cuidadoso equilibrio entre trabajo y ocio<\/strong>, con jornadas de trabajo comunal de 6 horas, la mitad que en las encomiendas pero mucho m\u00e1s productivas.<a href=\"https:\/\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/semana\/UTDDVL5OCJCLZDKU3QZODIJNGA.jpg\"> El\n \u00e9xito del experimento jesuita, particularmente su elevada \nproductividad, empez\u00f3 a verse como una amenaza para los intereses de la \neconom\u00eda colonial&#8230; \u00a1hasta las ruinas de esta reducci\u00f3n jesuita en \nParaguay son magn\u00edficas! &#8211; Foto: Getty Images<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Para\n cumplir, los ind\u00edgenas tuvieron que marchar al ritmo de un aparato \ntra\u00eddo de Europa, el reloj mec\u00e1nico, que dictaba lo que antes s\u00f3lo sus \ncostumbres y la naturaleza les hab\u00eda indicado, desde cu\u00e1ndo despertar \nhasta cu\u00e1ndo volver a descansar, y todo entre medias.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada reducci\u00f3n operaba una econom\u00eda de trueque y, con muchas posesiones en com\u00fan, era&nbsp;<strong>una comunidad aut\u00f3noma y autosuficiente<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Exist\u00eda\n la propiedad privada -parcelas que le pertenec\u00edan a los ind\u00edgenas y les\n proporcionaban su sustento familiar- y la tierra de Dios -comunal, en \nla que todos trabajaban por turnos y cuyos beneficios se invert\u00edan en \ngastos, mejoras o el fomento de la econom\u00eda de la reducci\u00f3n-.<\/p>\n\n\n\n<p>A\n trav\u00e9s de m\u00e9todos de cultivo eficientes, la variedad y el volumen de \nproductos cultivados en una reducci\u00f3n, incluida la yerba mate, y la \ncantidad de ganado y caballos criados en ellas a menudo exced\u00edan las \nnormas prevalecientes.<\/p>\n\n\n\n<p>En tama\u00f1o y escala, \nlas edificaciones de muchas de las 30 reducciones, que en conjunto \nllegaron a albergar a m\u00e1s de 120.000 guaran\u00edes,&nbsp;<strong>igualaban a los&nbsp;grandes monasterios de la Europa medieval<\/strong>.<a href=\"https:\/\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/semana\/6J2AMLSFMZC2VP33LWJJYO7Y5A.jpg\"> Para tener una idea de los logros, estas ruinas de la misi\u00f3n jesuita guaran\u00ed de San Ignacio Mini, en Misiones, Argentina&#8230; &#8211; Foto: Getty Images<\/a><a href=\"https:\/\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/semana\/UFVBQRL5CBELFN6MJXWMCSZRAA.jpg\"> &#8230;o las pinturas religiosas en el techo con el Sol dentro de la nave de la reducci\u00f3n jesuita en San Miguel, en Bolivia. &#8211; Foto: Getty Images<\/a><a href=\"https:\/\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/semana\/EY4BOK7TXZBTPA3Y4H3PVNPYHA.jpg\"> \u00bfQu\u00e9\n tal esta escultura de las Misiones Jesu\u00edticas de la Sant\u00edsima Trinidad \nde Paran\u00e1 y Jes\u00fas de Tavarangue, Itapua, Paraguay? &#8211; Foto: Getty Images<\/a><a href=\"https:\/\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/semana\/E3ZNMD2CCBFH3AX37G4ONDJLA4.jpg\"> \u00bfO\n esta imagen de madera policromada del Cristo resucitado en estilo \nmestizo-barroco en el altar principal de la misi\u00f3n jesuita de \nConcepci\u00f3n, departamento de Santa Cruz, Bolivia? &#8211; Foto: Getty Images<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Tantos logros, que incluyeron la producci\u00f3n de magn\u00edficas esculturas, arte&nbsp;<strong>y m\u00fasica&nbsp;barroco guaran\u00edes<\/strong>, despertaron los celos de ciertos pobladores que deseaban la expulsi\u00f3n de los jesuitas y la imposici\u00f3n el control colonial.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El principio del fin<\/h2>\n\n\n\n<p>Pero\n por m\u00e1s obedientes y exitosos que fueran, el destino de los guaran\u00edes \nque viv\u00edan en las reducciones nunca estuvo en sus manos.&nbsp;<strong>Estaba amarrado al de los jesuitas y a merced de la pol\u00edtica internacional<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>La\n corona espa\u00f1ola se benefici\u00f3 durante varias d\u00e9cadas de la existencia de\n las misiones que le serv\u00edan de barrera contra la expansi\u00f3n portuguesa, e\n incluso contribuy\u00f3 a armar y entrenar una milicia guaran\u00ed para \nprotegerse de las incursiones de los vecinos del norte.<\/p>\n\n\n\n<p>No\n obstante, cuando lleg\u00f3 la hora de poner las cosas en orden y \nregularizar las fronteras, Espa\u00f1a y Portugal firmaron el Tratado de \nMadrid de 1750.<a href=\"https:\/\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/semana\/LYJZWCUJZJFD3JQKGNT4JUZC6Y.jpg\"> Soldados hispanoamericanos dispuestos a luchar contra los indios, dibujados por el jesuita Florian Baucke. &#8211; Foto: Getty Images<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Siete\n reducciones al este del r\u00edo Uruguay fueron trasladadas a territorio \nportugu\u00e9s; sus 29.000 habitantes y los jesuitas recibieron la orden de \ntrasladarse a la orilla occidental.<\/p>\n\n\n\n<p>Los \njesuitas obedecieron, pero los guaran\u00edes se sublevaron. Y esa milicia \nque la corona espa\u00f1ola hab\u00eda patrocinado tuvo que enfrentarse contra los\n ej\u00e9rcitos de ambos poderes coloniales.<\/p>\n\n\n\n<p>La sangrienta guerra culmin\u00f3 en 1756 con&nbsp;<strong>la batalla de Caiboat\u00e9 en la que murieron m\u00e1s de 1.500 guaran\u00edes<\/strong>, incluido su carism\u00e1tico l\u00edder, Sepe Tiaraju.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\" \/>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\" \/>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Las dem\u00e1s<\/h2>\n\n\n\n<p>Sobreviv\u00edan,\n sin embargo, las reducciones en territorio espa\u00f1ol. Pero, nuevamente, \nsu destino se vio truncado por eventos ajenos a su voluntad.<\/p>\n\n\n\n<p>Con\n el correr de los a\u00f1os, la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas hab\u00eda sido desde el brazo \nderecho de los papas en la lucha de la Iglesia contra el protestantismo \nhasta la fuente de brillantes eruditos y te\u00f3logos, as\u00ed como misioneros \nque difundieron la fe en Asia y Am\u00e9rica del Norte y del Sur.<\/p>\n\n\n\n<p>Para\n mediados del siglo XVIII, los jesuitas eran un formidable ej\u00e9rcito \nespiritual, que contaba con unos 23.000 miembros, ten\u00eda 800 residencias,\n 700 colegios y universidades y supervisaba 300 misiones. Adem\u00e1s, eran \nlos confesores de los gobernantes cat\u00f3licos en toda Europa y educaban \ntanto a los hijos de los nobles y de la creciente clase media, como a \nlos de las masas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Dado su \u00e9xito, ten\u00edan muchos y poderosos enemigos<\/strong>, que los acusaban -justa e injustamente- de toda clase de fechor\u00edas.<a href=\"https:\/\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/semana\/STXLLHDTZZA33GXJ5Q52CUZRCI.jpg\"> El\n marqu\u00e9s de Pombal, en este retrato mostrando a los jesuitas siendo \nexpulsados de Portugal, marc\u00f3 el destino de las reducciones guaran\u00edes. &#8211;\n Foto: Getty Images<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Uno\n de sus principales enemigos fue Sebasti\u00e3o Jos\u00e9 de Carvalho e Melo, el \nmarqu\u00e9s de Pombal en Portugal, quien culp\u00f3 a los jesuitas de la rebeli\u00f3n\n de los guaran\u00edes del nuevo territorio portugu\u00e9s y empez\u00f3 una campa\u00f1a \npara acabar con ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>Los acus\u00f3 de estar \ndetr\u00e1s de un complot para asesinar al rey en 1758; los expuls\u00f3 de \nPortugal; los acus\u00f3 de haber establecido un reino independiente en \nAm\u00e9rica del Sur donde, seg\u00fan \u00e9l, hab\u00edan esclavizado a los indios y se \nhab\u00edan enriquecido con su trabajo.&nbsp;<strong>Voltaire mismo repiti\u00f3 esas historias en su novela \u201cC\u00e1ndido\u201d<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Las\n acusaciones no cayeron en o\u00eddos sordos. Otros, incluidos colonizadores \nde las ciudades aleda\u00f1as a las reducciones amargados al verlas prosperar\n m\u00e1s, hab\u00edan inventado rumores similares.<\/p>\n\n\n\n<p>Varios\n gobiernos empezaron a tomar medidas activas contra la Compa\u00f1\u00eda de \nJes\u00fas, entre ellos el rey Carlos III, quien la desterr\u00f3 de Espa\u00f1a y de \nsus colonias en el extranjero en 1767.<\/p>\n\n\n\n<p>A \npartir de entonces, sin el \u00edmpetu de los jesuitas, las reducciones \nfueron abandonadas gradualmente y algunos guaran\u00edes comenzaron a \ntrasladarse a las zonas urbanas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Ep\u00edlogo<\/h2>\n\n\n\n<p>El 21 de julio de 1773, el papa Clemente XIV suprimi\u00f3 la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>Las\n fabulosas construcciones y obras de arte que los guaran\u00edes hab\u00edan \ncreado en esas tierras parec\u00edan destinadas a no ser m\u00e1s que despojos \nhasta que en el siglo XX se inici\u00f3 un esfuerzo de recuperaci\u00f3n y \nconservaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy en d\u00eda, las impresionantes \nruinas de las reducciones de la que fue Paraquaria son un recordatorio \nperdurable de algo que, a pesar de sus defectos, fue un \u201ctriunfo de la \nhumanidad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Un triunfo que la UNESCO ha declarado Patrimonio de la Humanidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente:<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.semana.com\/cultura\/articulo\/por-que-voltaire-califico-la-obra-de-los-jesuitas-en-sudamerica-como-un-triunfo-de-la-humanidad\/202123\/\">https:\/\/www.semana.com\/cultura\/articulo\/por-que-voltaire-califico-la-obra-de-los-jesuitas-en-sudamerica-como-un-triunfo-de-la-humanidad\/202123\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El fil\u00f3sofo franc\u00e9s, que no sol\u00eda emocionarse con nada que tuviera que ver con religi\u00f3n, qued\u00f3 perplejo ante lo conseguido en este continente por la orden fundada por Ignacio de Loyola en 1540. Un hermoso ejemplo del barroco guaran\u00ed que brot\u00f3 del encuentro entre los ind\u00edgenas y los jesuitas en Paraquaria. &#8211; Foto: Getty Images [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"gallery","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-339086","post","type-post","status-publish","format-gallery","hentry","category-members","post_format-post-format-gallery"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p5OYFZ-1qd8","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/339086","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=339086"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/339086\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":339087,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/339086\/revisions\/339087"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=339086"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=339086"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=339086"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}