{"id":339088,"date":"2021-05-15T21:34:42","date_gmt":"2021-05-15T21:34:42","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=339088"},"modified":"2021-05-15T21:34:42","modified_gmt":"2021-05-15T21:34:42","slug":"la-filosofia-fantastica-de-margaret-cavendish","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2021\/05\/15\/la-filosofia-fantastica-de-margaret-cavendish\/","title":{"rendered":"La filosof\u00eda fant\u00e1stica de Margaret Cavendish"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-gallery columns-0 is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\"><ul class=\"blocks-gallery-grid\"><\/ul><\/figure>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/sharer.php?u=https%3A%2F%2Fwww.filco.es%2Ffilosofia-fantastica-margaret-cavendish%2F\">\n                                        \n                                        \n                                    <\/a><a href=\"https:\/\/twitter.com\/intent\/tweet?text=La+filosof%C3%ADa+fant%C3%A1stica+de+Margaret+Cavendish&amp;url=https%3A%2F%2Fwww.filco.es%2Ffilosofia-fantastica-margaret-cavendish%2F&amp;via=Filosof%C3%ADa+%26+co.\">\n                                        \n                                        \n                                    <\/a><a href=\"https:\/\/pinterest.com\/pin\/create\/button\/?url=https:\/\/www.filco.es\/filosofia-fantastica-margaret-cavendish\/&amp;media=https:\/\/www.filco.es\/uploads\/2021\/05\/Margaret-Cavendish.jpg&amp;description=La+filosof%C3%ADa+fant%C3%A1stica+de+Margaret+Cavendish\">\n                                        \n                                        \n                                    <\/a><a href=\"https:\/\/api.whatsapp.com\/send?text=La+filosof%C3%ADa+fant%C3%A1stica+de+Margaret+Cavendish %0A%0A https:\/\/www.filco.es\/filosofia-fantastica-margaret-cavendish\/\">\n                                        \n                                        \n                                    <\/a><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/www.filco.es\/uploads\/2021\/05\/Margaret-Cavendish.jpg\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.filco.es\/uploads\/2021\/05\/Margaret-Cavendish-696x392.jpg\" alt=\"Margaret Cavendish (1623-1673). Dise\u00f1o hecho a partir de una ilustraci\u00f3n de Sampathkumar 1640280 distribuida por Wikimedia Commons bajo licencia Creative Commons CC BY-SA 4.0.\" \/><\/a><figcaption>La\n inglesa Margaret Cavendish (1623-1673). Dise\u00f1o hecho a partir de una \nilustraci\u00f3n de \tSampathkumar 1640280 distribuida por Wikimedia Commons \nbajo licencia  Creative Commons CC BY-SA 4.0.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Margaret Cavendish es la autora de la primera novela de \nciencia ficci\u00f3n escrita por una mujer. Hizo una rehabilitaci\u00f3n \nfilos\u00f3fica de la fantas\u00eda. Escribi\u00f3 tambi\u00e9n varios libros de filosof\u00eda \nnatural y particip\u00f3 en numerosos debates sobre esta tem\u00e1tica. Fue \ninvitada a una reuni\u00f3n de la Royal Society londinense, cuando solo \nparticipaban hombres, en la que se hablar\u00eda de&nbsp;microscopia,&nbsp;materia de \nla que ella ten\u00eda un amplio conocimiento.<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p><strong>Por Melina A. Varnavoglou<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1ntas veces se nos ha acusado a las mujeres de \n\u00abfantasiosas\u00bb? \u00bfDe \u00abno tener los pies en la tierra\u00bb, de vivir en \u00abuna \nrealidad aparte\u00bb?<\/strong> Seguramente muchas y, si nos fijamos en los diferentes \u00e1mbitos que transitamos, quiz\u00e1s hasta varias veces por d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Hasta hace no tanto, a\u00fan circulaban estudios que pretend\u00edan \nprobar, en una suerte de eugenesia revisitada, que el cerebro de las \nmujeres ten\u00eda el hemisferio derecho (encargado de controlar la vida \nemocional) m\u00e1s desarrollado<\/strong> y los hombres, en cambio, el \nizquierdo (\u00abel cerebro racional\u00bb). A\u00fan hoy existen anuncios \npublicitarios y productos segmentados para p\u00fablico femenino que nos \ninstan a aprovechar nuestro costado \u00absensible\u00bb y \u00abrom\u00e1ntico\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Expulsarnos del mundo de lo racional<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p><strong>Como tod@s, las mujeres podemos equivocarnos, decir mentiras, y como veremos en este art\u00edculo, nada hay de malo en <em>fantasear<\/em>;<\/strong>\n pero esta idea de asignar al g\u00e9nero femenino como el portador exclusivo\n y natural de una imaginaci\u00f3n inusitada tiene la contrapartida de \nexpulsarnos del mundo de la racionalidad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La intenci\u00f3n de estas intervenciones, por lo general, apunta a desautorizar nuestra palabra<\/strong>\n y deslegitimar nuestro criterio, en pos de mantener la hegemon\u00eda y la \nprimac\u00eda de un criterio oficial que puede estar asociado al \u00abmasculino\u00bb,\n algo as\u00ed como lo que hoy se menta con el popularizado t\u00e9rmino de <em>gaslighting<\/em><sup><strong>1<\/strong><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En el campo de la filosof\u00eda, esta operaci\u00f3n tuvo y tiene \nconsecuencias graves: sepultar, casi por completo, el pensamiento de \ncientos de mujeres en la historia de las ideas.<\/strong> Tal es el caso \nde la escritora y fil\u00f3sofa inglesa Margaret Cavendish (1623-1673), cuya \nvida y obra podemos leer como una refinad\u00edsima respuesta \u2014propia de una \nduquesa de Newcastle\u2014 al <em>gaslighting<\/em> del que fue objeto en los \nc\u00edrculos intelectuales y cient\u00edficos exclusivamente masculinos de su \n\u00e9poca (como suceder\u00e1 con su intervenci\u00f3n en la Royal Society de Londres \nen 1667). <\/p>\n\n\n\n<p><strong>En lugar de <em>rigorizar<\/em> su m\u00e9todo filos\u00f3fico hacia una exposici\u00f3n m\u00e1s \u00abordenada\u00bb y \u00abracional\u00bb,<\/strong> la estrategia de<em> Mad Marge<\/em> (la <em>Loca Marge<\/em>,\n como era vituperada) ser\u00e1 radicalizar su diferencia, mostrando que la \nfilosof\u00eda no est\u00e1 tan separada como se cree del mundo de la fantas\u00eda, \ndando lugar as\u00ed a un pensamiento \u00fanico e influyente.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>La vida y la obra de la escritora y\n fil\u00f3sofa inglesa Margaret Cavendish podemos leerlas como una \nrefinad\u00edsima respuesta al fen\u00f3meno \u00abluz de gas\u00bb del que fue objeto en \nlos c\u00edrculos intelectuales y cient\u00edficos exclusivamente masculinos de su\n \u00e9poca<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Margaret Cavendish, La Primera<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>\u00ab<em>Dado que no puedo ser Enrique I, ni Carlos II, me \ntomar\u00e9 el esfuerzo, sin embargo, de llegar a ser Margaret, La Primera; \naunque no tenga ning\u00fan Poder, Tiempo u Ocasi\u00f3n para ser un gran \nConquistador como Alejandro o el C\u00e9sar; de la misma manera, ya que \ntampoco ser\u00e9 la Se\u00f1ora del Mundo, porque ni la Fortuna ni el Destino me \nser\u00e1n dados para ello, fue que me hice mi Propio Mundo\u00bb<sup><strong>2<\/strong><\/sup><\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>As\u00ed se presenta nuestra fil\u00f3sofa en su libro <em>Descripci\u00f3n del Nuevo Mundo,<\/em><\/strong> cuyo t\u00edtulo completo es: <em>\u2026 llamado el Mundo Resplandeciente, escrito por la triplemente noble, ilustre y excelente princesse, la Duquesa de Newcastle.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mirado a simple vista y desde nuestra \u00e9poca, ciertamente este t\u00edtulo parece el de una <em>lady <\/em>con mucho ego<\/strong>\n (e \u00ednfulas de princesa) que vive dentro de un cuento de hadas. Y \nprobablemente un poco as\u00ed sea, pero veremos que toda esta ret\u00f3rica est\u00e1 \ndebidamente justificada.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Adem\u00e1s de ser duquesa, t\u00edtulo noble que tiene por casarse con\n el duque de Newcastle (William Cavendish), Margaret fue dama de honor \nde Mar\u00eda Enriqueta<\/strong> (la primera \u00abprincesa real\u00bb \u2014o sea, la \nprimera en suceder a un rey var\u00f3n en el trono de Inglaterra\u2014) y la \nacompa\u00f1\u00f3 en su exilio en Par\u00eds en 1644, luego de que estallara la Guerra\n Civil Inglesa y las fuerzas realistas fueran derrotadas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Despu\u00e9s de la restauraci\u00f3n mon\u00e1rquica (1660), que la trae de nuevo a Inglaterra, escribe esta utop\u00eda, <\/strong>donde\n una chica viaja a trav\u00e9s del Polo Norte, sorteando diferentes peligros y\n aventuras, hasta llegar a un mundo compuesto por animales parlantes y \notras criaturas, adem\u00e1s de los humanos. Luego de erigirse en reina de \neste \u00abmundo resplandeciente\u00bb organiza una invasi\u00f3n contra el mundo \nanterior\u2026 \u00a1comandada por hombres-pez arriba de submarinos! Publicada en \n1666, se considera <a href=\"https:\/\/shakespeareandbeyond.folger.edu\/2018\/03\/20\/blazing-world-margaret-cavendish-science-fiction-novel\/\" rel=\"noreferrer noopener\" target=\"_blank\">la primera novela de ciencia ficci\u00f3n escrita por una mujer<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sin contradecir esto, es importante decir que esta novela decidi\u00f3 publicarse acompa\u00f1ando a otra obra: sus <em>Observaciones sobre Filosof\u00eda Experimental<\/em>.<\/strong> Dedicado a \u00abtodas las nobles y loables se\u00f1oritas\u00bb, explica esta decisi\u00f3n del modo siguiente:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<em>La presente <\/em>Descripci\u00f3n de un Nuevo Mundo<em> se escribi\u00f3 como un ap\u00e9ndice a mis <\/em>Observaciones sobre Filosof\u00eda Experimental <em>y,\n teniendo cierta similitud y coherencia una con la otra, fueron unidas \nambas como dos mundos distintos por sus dos polos. Pero, ya que a la \nmayor\u00eda de las mujeres no les placen los argumentos filos\u00f3ficos, he \nseparado algunas de las observaciones citadas y as\u00ed estas est\u00e1n aparte \npor s\u00ed mismas, por lo que debo expresar mis respetos present\u00e1ndoles \ntales imaginaciones como si fueran mis contemplaciones. La primera parte\n es rom\u00e1ntica; la segunda, filos\u00f3fica; y la tercera es puramente \nimaginada, o (si as\u00ed puedo llamarlo), fant\u00e1stica\u00bb<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Podemos pensar que Margaret Cavendish lo que quiz\u00e1s pretend\u00eda con este libro era dar a conocer su filosof\u00eda, <\/strong>elaborando\n este artificio literario (una novela entretenida) para que as\u00ed las \nmujeres de su \u00e9poca no acostumbradas a leer este tipo de textos lo \nhicieran.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Mientras muchas mujeres rara vez \nllegaban a publicar sus obras, o de hacerlo utilizaban un seud\u00f3nimo, \nCavendish fue una de las primeras en firmar con su nombre propio<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>Aunque fuera rica, el caso de Margaret Cavendish es at\u00edpico entre otras mujeres de su estatus que escrib\u00edan.<\/strong>\n Mientras muchas rara vez llegaban a publicar sus obras, o de hacerlo \nutilizaban un seud\u00f3nimo, Cavendish fue una de las primeras en firmar con\n su nombre propio. No contenta con esto, colocaba adem\u00e1s en sus libros \nun grabado con un frontispicio\u2026 de s\u00ed misma.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.filco.es\/uploads\/2021\/05\/image.png\" alt=\"Filosof\u00eda &amp; co. - image\" class=\"wp-image-44326\" \/><figcaption>Imagen del frontispicio extra\u00edda del libro <em>Fantas\u00edas filos\u00f3ficas, <\/em>de la editorial Rara Avis.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><em>\u00c9chale un vistazo a esta figura.<br>Pero como si fuera por casualidad pura,<br>no fijes tus ojos, no deben posarse en ella,<br>pues como sombras a la luz que destella,<br>solo sabe representar; porque todav\u00eda<br>su belleza escapa de la maestr\u00eda<br>del mejor pintor, para intentar<br>estas bellas l\u00edneas en su rostro capturar.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Mira el dibujo de su alma, su ingenio, su juicio.<br>Luego lee las l\u00edneas que escribi\u00f3 sin desperdicio<br>dibujadas por el l\u00e1piz de las fantas\u00edas,<br>piezas que solo ella puede decir:<\/em> son m\u00edas.<br>Traducci\u00f3n de Camila Zito Lema<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Fantasear es filosofar<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p><strong>Vayamos entonces directamente a ver en qu\u00e9 consisten estas \u00abfantas\u00edas\u00bb tan centrales en el pensamiento de nuestra fil\u00f3sofa.<\/strong> De la mano de la editorial argentina Rara Avis llegan por primera vez a l@s lectores de habla hispana sus <em>Fantas\u00edas filos\u00f3ficas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Publicadas mucho antes que <em>El mundo resplandesciente <\/em>y<em> Observaciones\u2026<\/em>, aqu\u00ed el registro fant\u00e1stico, m\u00e1s que una parte, constituye el todo.<\/strong>\n No hay a\u00fan tal necesidad de separar ciencia de literatura, o aquel \nreparo de estar haciendo pasar sus \u00abimaginaciones por contemplaciones\u00bb. \nEscrito al cumplir 30 a\u00f1os y en solo tres semanas, este libro pareciera \nconcentrar el pensamiento de Margaret Cavendish en estado puro. Como \nbien explica Claudia Aguilar en su pr\u00f3logo, \u00abCavendish no solo produce \nmundos resplandecientes, sino que es autora de un mundo filos\u00f3fico en \nuna completa continuidad, o, mejor dicho, fusi\u00f3n de lo filos\u00f3fico y lo \nliterario, fusi\u00f3n que produce una fantas\u00eda filos\u00f3fica\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Estas consisten en peque\u00f1as ep\u00edstolas,<\/strong> eleg\u00edas \n\u2014tambi\u00e9n hay di\u00e1logos\u2014, a veces rimadas (que la traducci\u00f3n se encarga \nmuy bien de reponer) y con juegos de palabras o preguntas abiertas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Este m\u00e9todo de exposici\u00f3n filos\u00f3fica ya propone una forma de leer su contenido: <\/strong>estimulando\n la imaginaci\u00f3n. No buscando dar definiciones cerradas, sino suscitando a\n esforzarse en \u00abpensar m\u00e1s\u00bb. Como pasa, por ejemplo, con las f\u00e1bulas o \nlos acertijos. Deja en claro Cavendish: \u00abNo es a trav\u00e9s de conocimiento,\n sino de conjeturas, que es posible expresar los distintos movimientos \nde todo lo que se mueve en la mente\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Adem\u00e1s de esto, las fantas\u00edas \u00abexisten\u00bb. <\/strong>Act\u00faan \nefectivamente como fuerzas vivas en la naturaleza y tambi\u00e9n desempe\u00f1an \nun rol an\u00edmico: ayudan a los pensamientos y la raz\u00f3n a enriquecerse y a \nequilibrarse entre s\u00ed. Como explica l\u00fadicamente:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abPensamientos no molesten, no molesten al alma con \ndiscusiones, tomando partido, con miedo esperanza y dubitaciones. Bailen\n en cambio con las musas, con pie medido, escoltando a las fantas\u00edas \ncuando las encuentran en su camino\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La fantas\u00eda ense\u00f1a a la raz\u00f3n a <a href=\"https:\/\/www.filco.es\/marie-bardet-filosofia-cuerpo\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">bailar,<\/a> y esto no se trata de una forma de decir, sino la condici\u00f3n para poder pensar.<\/strong>\n Porque, seg\u00fan la metaf\u00edsica de Cavendish, la materia se ordena en \n\u00abcomplexiones\u00bb, formando \u00abfiguras\u00bb que la mente, a trav\u00e9s del baile \nentre los \u00abesp\u00edritus racionales\u00bb (pensamientos) y \u00absensitivos\u00bb \n(sensaciones), aprende a reconocer y as\u00ed distingue, por ejemplo, la \nfigura de un animal de la de una planta que la de los objetos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.filco.es\/uploads\/2021\/05\/Portada_cavendish.jpeg\" alt=\"Fantas\u00edas filos\u00f3ficas, de Margaret Cavendish, publicado en Argentina por Rara Avis.\" class=\"wp-image-44428\" \/><figcaption>Fantas\u00edas filos\u00f3ficas, de Margaret Cavendish, publicado en Argentina por Rara Avis.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>La met\u00e1fora del baile se elige porque sirve para describir la\n regularidad o irregularidad con la que se dan los movimientos entre la \nmateria y la mente.<\/strong> En su propuesta, razonar m\u00e1s que a un c\u00e1lculo, se parecer\u00e1 a un concierto:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<em>As\u00ed, estos esp\u00edritus se mueven de manera medida, se\n funden y ubican en las figuras, produciendo un concierto, una armon\u00eda, a\n trav\u00e9s del n\u00famero\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Este modelo le permite pensar su relaci\u00f3n de manera cambiante pero tambi\u00e9n precisa para describir diferentes facultades.<\/strong>\n Cuando un objeto se presenta a los sentidos y los esp\u00edritus racionales \n\u00abbailan enseguida\u00bb su figura, a esto le llamamos memoria. Cuando la \nbailan, sin que est\u00e9 presente el objeto, estamos rememorando. Y cuando \nbailan la figura \u00aba la perfecci\u00f3n\u00bb, es decir, \u00absin perder ni la m\u00e1s \nm\u00ednima parte de aquellas figuras tra\u00eddas por los sentidos\u00bb, podemos \nhablar de entendimiento.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Como cuando bailamos ya sin pensar si estamos o no haciendo \nbien los pasos, cuando bailamos habiendo incorporado plenamente todos \nlos movimientos.<\/strong> Sin recurrir ni a una idea (una coreograf\u00eda) \nni a los sentidos (mirar c\u00f3mo bailan los dem\u00e1s, por ejemplo) para \nhacerlo. Por eso declara contundentemente que \u00abla voluntad consiste en \nelegir un baile\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>De este modo, Cavendish har\u00e1 una rehabilitaci\u00f3n filos\u00f3fica de la fantas\u00eda, en tres sentidos:<\/strong>\n al introducir la \u00abfantas\u00eda filos\u00f3fica\u00bb como m\u00e9todo de exposici\u00f3n; \nluego, al describir la fantas\u00eda como una fuerza vital dentro del mundo \nnatural, y por \u00faltimo, por restablecerla como una facultad en s\u00ed misma, \nen pie de igualdad con la raz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Como en su novela, Margaret Cavendish conjurar\u00e1 ambos mundos<\/strong>\n (pero esta vez, sin atacar ninguno) mostrando que las fantas\u00edas son de \nalguna manera este instrumento \u00abde pasaje\u00bb, a trav\u00e9s del cual podemos \nacceder a aquello que la naturaleza, como dec\u00eda Her\u00e1clito en sus <em>Fragmentos<\/em>, ama ocultar. Pero que <em>resplandece<\/em><sup><strong>3<\/strong><\/sup><em>. <\/em>As\u00ed, el pensamiento en lugar de conocer, <em>descubre<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Escrito al cumplir 30 a\u00f1os y en solo tres semanas, el libro <em>Fantas\u00edas filos\u00f3ficas<\/em> pareciera concentrar el pensamiento de Margaret Cavendish en estado puro<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Un materialismo espiritualizado<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p><strong>A contramano del esp\u00edritu racionalista de su \u00e9poca, para Cavendish la tarea de la filosof\u00eda no ser\u00eda la de ir a \u00abiluminar\u00bb<\/strong> u ordenar la materia sensible seg\u00fan un orden l\u00f3gico (la <em>matesis universalis<\/em>\/matematizaci\u00f3n del mundo), sino la de estar atent@s a la expresi\u00f3n de la propia l\u00f3gica material del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>De ella participan los \u00abesp\u00edritus sensitivos\u00bb y los \n\u00abesp\u00edritus racionales\u00bb que, como hemos visto, operan sobre la materia \n(bailan) dando lugar a diferentes figuras.<\/strong> Estas fuerzas \nintelectuales y sensibles habitan la materia y la mente a la vez, no \npertenecen exclusivamente al sujeto. Por eso, para Cavendish no ser\u00eda \nposible distinguir, como en la propuesta de <a href=\"https:\/\/www.filco.es\/descartes-piensa-luego-existe\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Descartes,<\/a> entre una <em>res cogitans<\/em> y una <em>res extensa<\/em> separadas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Margaret Cavendish conoci\u00f3 personalmente a Descartes y discuti\u00f3 varios de sus argumentos en sus <em>Cartas filos\u00f3ficas<\/em>.<\/strong>\n Ambos investigaron, por ejemplo, sobre la posibilidad o no de una \nexplicaci\u00f3n mec\u00e1nica de la naturaleza. Sin embargo, la obra de ella \nqued\u00f3 absolutamente relegada en comparaci\u00f3n al cartesianismo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Al respecto, comparto la excelente pregunta que se hace Renata Prati en su <a href=\"https:\/\/www.revistaotraparte.com\/ensayo-teoria\/fantasias-filosoficas\/\" rel=\"noreferrer noopener\" target=\"_blank\">rese\u00f1a<\/a> del libro:<\/strong> \u00ab\u00bfC\u00f3mo habr\u00eda sido la historia del pensamiento y la cultura occidentales si su obra fundacional, en vez de las cartesianas <em>Meditaciones metaf\u00edsicas<\/em>, de 1641, hubieran sido estas <em>Fantas\u00edas filos\u00f3ficas<\/em>, publicadas en 1653 por la muy singular duquesa de Newcastle?\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Hagamos ahora mismo el ejercicio.<\/strong> Comparemos una parte de la <em>Meditaci\u00f3n primera <\/em>de Descartes con la <em>Ep\u00edstola a la contemplaci\u00f3n<\/em> de Cavendish. <\/p>\n\n\n\n<p>La <em>Meditaci\u00f3n primera<\/em>, de Descartes:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abAunque los sentidos nos enga\u00f1an a veces respecto de\n las cosas poco sensibles y muy alejadas, existen quiz\u00e1 muchas otras de \nlas que no se puede razonablemente dudar, aunque las conozcamos por su \nintermedio: por ejemplo, que estoy aqu\u00ed, sentado junto al fuego, vestido\n con una bata teniendo este papel en las manos y otras cosas por el \nestilo\u00bb<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>La <em>Ep\u00edstola a la contemplaci\u00f3n<\/em>, de Cavendish:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Contemplando junto al fuego en el fr\u00edo invernal,<\/em><br><em>salen mis pensamientos de cacer\u00eda por el pajonal.<\/em><br><em>Las persiguen, y si alcanzan a las fantas\u00edas,<\/em><br><em>La persecuci\u00f3n traer\u00e1 algarab\u00edas.<\/em><br><em>Si matan al ciervo o alcanzan a la liebre,<\/em><br><em>Animan a la mente con verso alegre.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Qu\u00e9 sensibilidades filos\u00f3ficas tan distintas, \u00bfno?<\/strong> \nLa diferencia va mucho m\u00e1s all\u00e1, creo, del tema que tratan o del estilo.\n Cavendish no solo elige met\u00e1foras para explicar, sino que las met\u00e1foras\n que elige para el pensamiento son activas. En lugar de examinar los \nsentidos para llegar a una certeza indubitable, el deseo de conocimiento\n involucra al cuerpo en toda su ferocidad. Sus pensamientos \u00absalen de \ncacer\u00eda\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Del soliloquio en la comodidad de una habitaci\u00f3n cerrada<\/strong>\n \u00abvestido con una bata, junto al fuego\u00bb, al cual la parafrasea casi \nexacto (\u00abjunto al fuego en el fr\u00edo invernal\u00bb), se pasa a la \nincertidumbre del afuera; transportando as\u00ed la \u00abescena del pensar\u00bb al \naire libre, en relaci\u00f3n con otras especies adem\u00e1s de la humana.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Cavendish no solo elige met\u00e1foras \npara explicar, sino que las met\u00e1foras que elige para el pensamiento son \nactivas. En lugar de examinar los sentidos para llegar a una certeza \nindubitable, el deseo de conocimiento involucra al cuerpo en toda su \nferocidad. Sus pensamientos \u00absalen de cacer\u00eda\u00bb<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Margaret Cavendish, naturalista<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Si algo podemos decir de la filosof\u00eda de Margaret Cavendish es que es\n naturalista. Para ella la tesis en la que se apoyar\u00e1 la gran mayor\u00eda de\n la filosof\u00eda moderna, seg\u00fan la cual s\u00f3lo seres humanos tienen el don de\n la raz\u00f3n y el resto de las especies no, se reduce a un supuesto de \nsuperioridad antropoc\u00e9ntrico que no tiene fundamento.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal como se pregunta:\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 no podr\u00edan los vegetales, al\n igual que los animales, tener vista, audici\u00f3n, gusto, tacto, si el \nmismo tipo de movimiento mueve el mismo tipo de materia en ellos? \u00bfQui\u00e9n\n sabe si la savia de las plantas, tal vez, podr\u00eda ser de la misma \nsustancia y grado que el cerebro?\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>El conocimiento moviente<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p><strong>Cavendish tambi\u00e9n conoci\u00f3 personalmente a Thomas Hobbes.<\/strong>\n Sus historias de vida son similares: ambos vivieron la guerra civil, \nfueron tutores o acompa\u00f1antes de reyes, se exiliaron en Par\u00eds y fueron \ninfluenciados por la filosof\u00eda de Descartes. Pero, ante todo, compart\u00edan\n la siguiente tesis fundamental: la idea de que el movimiento es la \nfuente del conocimiento.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Es por eso que para Cavendish todo lo que<em> se mueve <\/em>(plantas, animales, humanos, hadas) puede tener conocimiento, diferenci\u00e1ndose as\u00ed de la materia inerte, sin movimiento.<\/strong> De este estudio del movimiento f\u00edsico (a menudo llamado <em>fisicalismo<\/em>)\n surgir\u00e1n para ambos pensamientos pol\u00edticos tambi\u00e9n, que Cavendish no se\n limita en expresar en un tono tan aguerrido como el del <em>Leviat\u00e1n<\/em>:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abLa guerra natural y la paz proceden de la \nautopreservaci\u00f3n, que pertenece \u00fanicamente a la figura, porque nada es \naniquilado en la naturaleza, salvo las impresiones particulares o las \ndistintas complexiones que el movimiento realiza de la materia, \nmovimiento que en cada figura se esfuerza en mantener lo que ha creado. \nCuando algunas figuras destruyen a otras, lo hacen por su mantenimiento o\n su seguridad\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Empa\u00f1ando las lentes cientificistas<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p><strong>En 1667, con varias obras publicadas bajo el brazo, y si bien\n cuestionada, con una fama considerable, Margaret Cavendish irrumpe en \nla Royal Societyde Londres.<\/strong> Fundada cinco a\u00f1os antes,\n y constituida \u00abpara el avance de la ciencia natural\u00bb, es una de las \nprimeras \u00abcomunidades cient\u00edficas\u00bb que existen. Formaron parte de ella \npersonajes como Isaac Newton, Charles Darwin, Gottfried Leibniz, <a href=\"https:\/\/www.filco.es\/secreto-einstein-gran-genio\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Albert Einstein<\/a>\u2026 <a href=\"https:\/\/www.filco.es\/stephen-hawking-frente-al-horizonte-de-sucesos\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Stephen Hawking.<\/a> Si seguimos la lista de quienes la integraban vemos que el elenco es exclusivamente masculino.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Pero Cavendish fue invitada a participar de una reuni\u00f3n, en la que se presentar\u00edan los experimentos de Robert Boyle,<\/strong> asistente de Robert Hooke, quien acababa de publicar su libro <em>Microscopia,<\/em> materia en la que Margaret ten\u00eda un amplio conocimiento.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Durante el exilio en Par\u00eds, Margaret adquiri\u00f3 una colecci\u00f3n de microscopios y telescopios gigantesca,<\/strong>\n dos de ellos elaborados por Torricelli. Es decir, ten\u00eda acceso y \nconoc\u00eda c\u00f3mo funcionaban estos instrumentos dos d\u00e9cadas antes de esta \nreuni\u00f3n, donde la microscopia fue expuesta como el m\u00e9todo que permitir\u00eda\n conocer, al poder observar la composici\u00f3n interna de los objetos, la \nnaturaleza entera.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Cavendish compart\u00eda con Hobbes la idea de que el movimiento es la fuente del conocimiento<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>Ante esto Cavendish, tuvo naturalmente una posici\u00f3n cr\u00edtica<\/strong> que hab\u00eda ya expresado en sus <em>Observaciones sobre Filosof\u00eda Experimental<\/em>: \u00ab\u00bfCu\u00e1l es la m\u00e1s verdadera luz, posici\u00f3n, medio que permitir\u00eda presentar a un objeto naturalmente tal como es?\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Le era imposible aceptar que un instrumento por observar con \naumento un corte de material en un momento fijo y en condiciones \naisladas pudiera dar un conocimiento absoluto e invariable de la \nnaturaleza. <\/strong>Estaba tan comprometida y convencida de los \ninfinitos cambios de la materia que ve\u00eda en la microscopia m\u00e1s que una \nverdad definitiva, simplemente un instrumento de investigaci\u00f3n, que, \ncomo todos, puede darnos un conocimiento limitado de la naturaleza.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Esto es lo que en filosof\u00eda posteriormente llamaremos<em> criticismo:<\/em><\/strong>\n la idea de que es imposible un conocimiento objetivo por parte del \nsujeto, y la propuesta de que, al decir de Kant, solo podemos conocer <em>c\u00f3mo <\/em>conocemos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Contempor\u00e1neos de Cavendish,<\/strong> Hobbes (quien, por \nejemplo, compar\u00f3 la bomba de aire de Robert Boyle con las pistolas de \njuguete que usaban los ni\u00f1os \u00absolo que m\u00e1s cara y sofisticada\u00bb) y <a href=\"https:\/\/www.filco.es\/locke-el-conocimiento-parte-de-la-experiencia\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">John Locke,<\/a> tambi\u00e9n adoptaron una posici\u00f3n cr\u00edtica ante la microscopia, pero como muestra la investigadora <a href=\"https:\/\/royalsocietypublishing.org\/doi\/10.1098\/rsnr.2014.0015\" rel=\"noreferrer noopener\" target=\"_blank\">Ema Wilkins<\/a>, ella fue la \u00fanica cuyos argumentos fueron desestimados (\u00bf<em>gaslighting?<\/em>)\n en la Royal Society, acus\u00e1ndola de contradecir el m\u00e9todo experimental, \npor estar \u00absacando sus teor\u00edas de su propio cerebro fant\u00e1stico\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s que un insulto, lo tomaremos como un elogio: el cerebro de \nMargaret Cavendish es fant\u00e1stico y con \u00e9l que dio lugar a una singular \nfilosof\u00eda. Como ya ella misma se defendi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Porque todas las fantas\u00edas que hay en mi cerebro<\/em><br><em>yo las imprimir\u00eda y con ellas el mundo celebro.<\/em><br><em>No importa si est\u00e1n bien expresadas<\/em>,<br><em>mi voluntad est\u00e1 realizada<\/em><br><em>y eso es lo que m\u00e1s place a las damas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Notas:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>[1]<\/strong> El t\u00e9rmino proviene de la obra de teatro brit\u00e1nica <em>Gas Light<\/em>,\n escrita por Patrick Hamilton en 1938, la cual tuvo diferentes \nadaptaciones estadounidenses en el cine. El argumento habla de un hombre\n que intenta convencer a su mujer de que est\u00e1 loca, manipulando peque\u00f1os\n objetos de su entorno e insistiendo constantemente en que ella est\u00e1 \nequivocada o que est\u00e1 padeciendo lagunas de memoria cada vez que ella \nmenciona estos cambios. El t\u00e9rmino alude a las l\u00e1mparas de gas \u2014luz de \ngas (<em>gas light<\/em>)\u2014 que el marido usa en el \u00e1tico mientras busca \nel tesoro escondido. La mujer avista dichas luces y \u00e9l le insiste en que\n no son m\u00e1s que delirios.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>[2]<\/strong> La traducci\u00f3n es nuestra. Original en ingl\u00e9s: <em>\u00abThough\n I cannot be Henry the Fifth, or Charles the Second; yet, I will \nendeavour to be, Margaret the First and, though I have neither Power, \nTime nor Occasion, to be a great Conqueror, like Alexander, or Cesar; \nyet, rather than not be Mistress of a World, since Fortune and the Fates\n would give me none, I have made One of my own\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>[3] <\/strong>A diferencia de su hermano, Cavendish no tuvo \nacceso a formaci\u00f3n cl\u00e1sica (estudio de griego y lat\u00edn), pero pareciera \ncomprender bastante bien la etimolog\u00eda de la palabra fantas\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Proveniente del verbo griego <em>\u03c6\u03b1\u03af\u03bd\u03b5\u03b9 (phainei), <\/em>quiere decir \u00abaparecer\u00bb, \u00abmostrarse\u00bb, \u00abhacerse visible\u00bb, tambi\u00e9n \u00abbrillar\u00bb o \u00abresplandecer\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Fuente:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed-wordpress wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-filosofia-amp-co\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"v0Amy4BDwK\"><a href=\"https:\/\/filco.es\/filosofia-fantastica-margaret-cavendish\/\">F+ La filosof\u00eda fant\u00e1stica de Margaret Cavendish<\/a><\/blockquote><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00ab&lt;span class=&quot;content-title-filco-plus&quot;&gt;F&lt;span&gt;+&lt;\/span&gt;&lt;\/span&gt; La filosof\u00eda fant\u00e1stica de Margaret Cavendish\u00bb \u2014 FILOSOF\u00cdA&amp;CO\" src=\"https:\/\/filco.es\/filosofia-fantastica-margaret-cavendish\/embed\/#?secret=kGzQq5GMjF#?secret=v0Amy4BDwK\" data-secret=\"v0Amy4BDwK\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Margaret Cavendish es la autora de la primera novela de ciencia ficci\u00f3n escrita por una mujer. Hizo una rehabilitaci\u00f3n filos\u00f3fica de la fantas\u00eda. Escribi\u00f3 tambi\u00e9n varios libros de filosof\u00eda natural y particip\u00f3 en numerosos debates sobre esta tem\u00e1tica. Fue invitada a una reuni\u00f3n de la Royal Society londinense, cuando solo participaban hombres, en la que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"gallery","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-339088","post","type-post","status-publish","format-gallery","hentry","category-members","post_format-post-format-gallery"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p5OYFZ-1qda","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/339088","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=339088"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/339088\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":339089,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/339088\/revisions\/339089"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=339088"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=339088"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=339088"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}