{"id":339101,"date":"2021-06-13T09:47:50","date_gmt":"2021-06-13T09:47:50","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=339101"},"modified":"2021-06-13T09:47:50","modified_gmt":"2021-06-13T09:47:50","slug":"civilizados-hasta-la-muerte-el-precio-del-progreso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2021\/06\/13\/civilizados-hasta-la-muerte-el-precio-del-progreso\/","title":{"rendered":"Civilizados hasta la muerte: el precio del progreso"},"content":{"rendered":"\n<h1 class=\"wp-block-heading\">Carlos Javier Gonz\u00e1lez Serrano<\/h1>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.files.wordpress.com\/2021\/04\/christopherryan_civilizadoshastalamuerte.jpg?w=656\" alt=\"La imagen tiene un atributo ALT vac\u00edo; su nombre de archivo es christopherryan_civilizadoshastalamuerte.jpg\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Desde tiempos de la <strong>Revoluci\u00f3n Industrial<\/strong>, y con el auge del <strong>positivismo <\/strong>a finales del siglo XIX, hemos vivido sujetos al <strong>imperativo del<\/strong> <strong>progreso<\/strong>. Un concepto que <strong>Christopher Ryan<\/strong> cuestiona en <em><strong>Civilizados hasta la muerte<\/strong><\/em>,\n contundente y revelador ensayo en el que pone sobre la mesa el precio \nque hemos tenido que pagar por esa continua y quiz\u00e1 mendaz sujeci\u00f3n al \ncontinuo progreso.<\/p>\n\n\n\n<p>Christopher Ryan comienza este necesario manifiesto contra el progreso, publicado en Capit\u00e1n Swing, con una constataci\u00f3n: <strong>\u201cLa fe en el progreso -la promesa y la premisa de la civilizaci\u00f3n- se derrite como un glaciar\u201d<\/strong>.\n Resulta indudable que los avances cient\u00edficos y tecnol\u00f3gicos han \nmejorado nuestro mundo hasta convertirlo en un lugar m\u00e1s c\u00f3modo y \naccesible, pero <strong>quiz\u00e1 no m\u00e1s habitable<\/strong>, pues, como \nasegura el autor, \u201cun an\u00e1lisis detallado permite observar que muchos de \nlos supuestos dones de la civilizaci\u00f3n son poco m\u00e1s que una compensaci\u00f3n\n parcial por el precio que ya hemos pagado, o que en realidad causan \ntantos problemas como afirman resolver\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace ya m\u00e1s de tres siglos, el fil\u00f3sofo <strong><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2018\/02\/03\/jean-jacques-rousseau-un-caracter-filosofico-indomito\/\">Jean-Jacques Rousseau<\/a><\/strong> no tuvo reparos en denunciar que toda <strong>civilizaci\u00f3n <\/strong>acaba\n por destruir el componente m\u00e1s bondadoso y humano de nuestra sociedad. Y\n es que, si echamos un vistazo a nuestro alrededor, por ejemplo en el \n\u00e1mbito de la medicina, han aparecido nuevos remedios para subsanar males\n que, precisamente, los propios humanos hemos puesto sobre la mesa: han \nsurgido enfermedades infecciosas que nunca fueron un problema hasta que \ncomenzamos a domesticar animales de manera industrial y desproporcionada\n (y tambi\u00e9n, por supuesto, masiva y cruel). Ryan no se muerde la lengua a\n la hora de denunciar estos hechos: \u201cLa gripe, la varicela, la \ntuberculosis, el c\u00f3lera, las enfermedades card\u00edacas, la depresi\u00f3n, la \nmalaria, la caries, la mayor\u00eda de los tipos de c\u00e1ncer y casi todas las \nenfermedades importantes responsables de causar sufrimiento a gran \nescala a nuestra especie derivan de alg\u00fan aspecto relacionado con la \ncivilizaci\u00f3n: animales domesticados, pueblos y ciudades densamente \npoblados, alcantarillas abiertas, alimentos contaminados con pesticidas,\n perturbaciones en nuestro microbioma, etc.\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Ryan defiende que <strong>el progreso, la ilusi\u00f3n b\u00e1sica de nuestra era, se ha agotado<\/strong>.  Adem\u00e1s, los escenarios dist\u00f3picos (cuando antes la utop\u00eda era lo m\u00e1s  caracter\u00edstico del progreso) se han convertido en moneda de uso  corriente y, lo que es m\u00e1s preocupante, se han vuelto m\u00e1s reales y  amenazantes: vertidos de petr\u00f3leo y desperdicios al oc\u00e9ano, niveles  apabullantes de CO2, y todo, afirma Ryan, \u201cmientras que los partidos  pol\u00edticos nombran a patanes que son incapaces de ponerse de acuerdo  sobre qu\u00e9 est\u00e1 sucediendo, y ya no digamos sobre qu\u00e9 hacer al respecto\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n el psicoanalista <strong><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2017\/08\/08\/jung-y-el-inconsciente\/\">Carl Jung<\/a><\/strong>, privilegiado analista de su tiempo y predilecto disc\u00edpulo de <strong><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2019\/07\/24\/freud-y-el-porvenir-de-la-terapia-psicoanalitica\/\">Freud<\/a> <\/strong>(aunque\n su relaci\u00f3n acab\u00f3 muy deteriorada), explicaba en sus d\u00edas que se vive \ncon una \u201cp\u00e9rdida de vinculaci\u00f3n con el pasado\u201d, sin arraigo alguno, lo \nque conduce a vivir \u201cm\u00e1s del futuro y de sus promesas quimeras de una \nera dorada que del presente\u201d. Y en sus memorias, apuntaba: \u201c<strong>Desenfrenadamente se arroja uno a lo nuevo llevado por un creciente sentimiento de insatisfacci\u00f3n, descontento y desasosiego<\/strong>.\n No se vive ya de lo que se posee, sino de promesas, no a la luz del \npresente d\u00eda, sino en las tinieblas del futuro en que se aguarda el \naut\u00e9ntico amanecer\u201d. Igualmente, el c\u00e9lebre economista <strong>Keynes <\/strong>escribi\u00f3\n en 1928: \u201cPor primera vez desde la creaci\u00f3n, el ser humano se \nenfrentar\u00e1 con su problema real, su problema permanente: c\u00f3mo usar su \nlibertad respecto de las preocupaciones econ\u00f3micas, c\u00f3mo ocupar su ocio,\n que la ciencia y el inter\u00e9s habr\u00e1n ganado para \u00e9l\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya nos encontramos en ese tan ansiado futuro, y <strong>las cosas, lejos de mejorar, han empeorado en muchos campos de nuestra existencia<\/strong>.\n De forma muy amena y enriquecedora, Christopher Ryan repasa y analiza \ntodos los testimonios que, desde el pasado, nos vienen avisando de los \npeligros de centrarnos en ese nunca alcanzado, pero siempre anhelado, \nprogreso. Pero, como \u00e9l mismo apunta, \u201ccuando uno avanza en la direcci\u00f3n\n equivocada, el progreso es lo \u00faltimo que se necesita. El progreso que \ndefine nuestra \u00e9poca a menudo se parece m\u00e1s a la progresi\u00f3n de una \nenfermedad que a su curaci\u00f3n. La civilizaci\u00f3n a menudo parece estar \ntomando velocidad con la misma vertiginosidad con la que desaparecen las\n cosas por el desag\u00fce\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s all\u00e1 del sustancioso y muy instructivo desarrollo de las cr\u00edticas al progreso que lleva a cabo en este muy recomendable <em>Civilizados hasta la muerte<\/em>, el aspecto fundamental del libro de Ryan es que nos invita a <strong>pensar y cuestionar nuestro mundo<\/strong>.\n D\u00f3nde estamos, qu\u00e9 hicimos, qu\u00e9 haremos y, sobre todo, qu\u00e9 tipo de \nficciones nos estamos contando para quedar tranquilos sobre nuestra \nposici\u00f3n y nuestras acciones en el escenario que ocupamos. Y se \npregunta: \u201c\u00bfAcaso la feroz creencia en el progreso es una especie de \nanalg\u00e9sico, un ant\u00eddoto de fe en el futuro para un presente cuya \ncontemplaci\u00f3n resulta demasiado aterradora?\u201d. Lo que nos diferencia de \notras civilizaciones (Roma, Sumeria, Grecia, Egipto o los mayas) es que \ntodas sus crisis desembocaron en problemas y conflictos regionales, pero\n la civilizaci\u00f3n que ahora se derrumba a nuestro alrededor es global.<\/p>\n\n\n\n<p>El gran \nm\u00e9rito del libro de Ryan es que nos empuja a reflexionar sin sentirnos \ndogmatizados o violentamente dirigidos. A trav\u00e9s de un an\u00e1lisis \ndescriptivo de cuanto nos rodea y tras mostrar diferentes testimonios \ndel pasado, <em>Civilizados hasta la muerte<\/em> re\u00fane un imprescindible material para <strong>preguntarnos si hemos instrumentalizado nuestras acciones y nuestro entorno hasta el punto de que ni siquiera ya seamos libres<\/strong>\n para elegir lo que est\u00e1 por llegar. \u201cCada d\u00eda creamos el mundo que \nnosotros y nuestros descendientes vamos a habitar\u201d, concluye.<\/p>\n\n\n\n<p>La obra  toma partido, desde luego, pero pone ante el lector numerosas v\u00edas para  que \u00e9ste pueda decantarse por la que considere m\u00e1s oportuna. <strong>M\u00e1s justa. M\u00e1s humana<\/strong>.  Ryan habla de la \u201caceptaci\u00f3n\u201d, en contraposici\u00f3n a las constantes  \u201cnegociaci\u00f3n y depresi\u00f3n\u201d a la que nos aboca la enfermiza obsesi\u00f3n por  el progreso. El autor plantea, en fin, <strong>una atenuaci\u00f3n del sufrimiento individual y globa<\/strong>l,  reemplazando las estructuras multinacionales jer\u00e1rquicas por redes  progresistas de pares y colectivos organizados horizontalmente,  construyendo una infraestructura energ\u00e9tica m\u00e1s local y menos  contaminante, reduciendo el gasto armament\u00edstico y reorientando los  recursos hacia una renta b\u00e1sica global que fomentara una reducci\u00f3n de la  poblaci\u00f3n mundial de forma inteligente y no coercitiva. Y asegura: \u201cUna  vez empez\u00e1ramos a recorrer esta senda, cada paso nos acercar\u00eda a un  futuro que reconoce, celebra, honra y reproduce los or\u00edgenes y la  naturaleza de nuestra especie. Este es, en mi opini\u00f3n, el \u00fanico camino a  casa\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2021\/04\/23\/civilizados-hasta-la-muerte-el-precio-del-progreso\/<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carlos Javier Gonz\u00e1lez Serrano Desde tiempos de la Revoluci\u00f3n Industrial, y con el auge del positivismo a finales del siglo XIX, hemos vivido sujetos al imperativo del progreso. 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