{"id":339123,"date":"2021-08-23T15:16:46","date_gmt":"2021-08-23T15:16:46","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=339123"},"modified":"2021-08-23T15:16:46","modified_gmt":"2021-08-23T15:16:46","slug":"etica-para-celia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2021\/08\/23\/etica-para-celia\/","title":{"rendered":"\u00c9tica para Celia"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-gallery columns-0 is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\"><ul class=\"blocks-gallery-grid\"><\/ul><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/s1.eestatic.com\/2021\/06\/23\/mujer\/actualidad\/591203143_192954750_1024x576.jpg\" alt=\"Ana de Miguel, fil\u00f3sofa y feminista, profesora titular de Filosof\u00eda Moral y Pol\u00edtica en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.\" \/><\/figure>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">\u00c9tica para Celia&#8217;: el libro de la fil\u00f3sofa Ana de Miguel que desaf\u00eda el machismo de Arist\u00f3teles     <\/h1>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">En esta \nobra, De Miguel propone una filosof\u00eda de veras universal -no s\u00f3lo \ndirigida a los hombres- y les pide a ellos que, por fin, se pongan en el\n lugar de la mujer, no s\u00f3lo en el lugar de su propio deseo.<\/h2>\n\n\n\n<p>El \u00faltimo libro de la brillante <a href=\"https:\/\/www.elespanol.com\/mujer\/20200611\/onlyfans-social-sexo-ganas-euros-no-feminista\/496701536_0.html\">fil\u00f3sofa feminista <strong>Ana de Miguel<\/strong> es, ya desde su t\u00edtulo, toda una declaraci\u00f3n de intenciones, una manera de abrir fuego<\/a> y de agitar las conciencias sexistas -que a\u00fan son legi\u00f3n-: su <em>\u00c9tica para Celia<\/em>&nbsp;(Ediciones B) aspira la universalidad igual que lo hizo la <em>\u00c9tica para Nic\u00f3maco<\/em> del mism\u00edsimo <strong>Arist\u00f3teles<\/strong>,\n aunque este \u00faltimo cayese en el colch\u00f3n blando que el patriarcado lleva\n amasando siglos y sonase, de entrada, interpelante hacia toda la \nhumanidad yendo abiertamente dedicado a un hijo, a un hombre. \u201c<strong>La idea es que las fil\u00f3sofas nos quitemos los complejos y tengamos autoridad para igualarnos a Arist\u00f3teles<\/strong>, ni m\u00e1s ni menos\u201d, explica la autora a este peri\u00f3dico.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cCuando lees \u00c9tica a Nic\u00f3maco ves que en el fondo se\n dirige a hombres, a chicos, a la mitad de la humanidad, porque en ese \nmomento adem\u00e1s las mujeres no \u00e9ramos consideradas sujetos morales. \nEst\u00e1bamos encerradas en el gineceo. Mi libro s\u00ed es para chicos y para \nchicas conscientemente: <strong>es una petici\u00f3n a los hombres para que de una vez adopten la posici\u00f3n moral de ponerse en el lugar de las mujeres<\/strong>\u201d,\n sostiene. Recuerda De Miguel que uno de los grandes mandatos de la \n\u00e9tica es \u201cponte en el lugar del otro\u201d, pero que, curiosamente, eso es \nalgo que los hombres nunca han hecho con las mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p>Cita a<strong> Concepci\u00f3n Arenal<\/strong> cuando \ndec\u00eda que un caballero puede comportarse como un sinverg\u00fcenza, como un \ncanalla, que, con tal de que lo haga con una mujer, no pierde ni un \n\u00e1pice de su moralidad. \u201c<strong>Hay un elogio del \u2018tipo infame\u2019, hay una\n idealizaci\u00f3n del canalla con las mujeres: es un hombre al que se le ha \ndado puntos de reconocimiento<\/strong>\u201d, resopla la experta. \u201cEstamos \nhablando de hombres que en el siglo XIX o principios del XX se acostaban\n con una joven, la dejaban embarazada y luego desaparec\u00edan, encarnando \nla llamada \u2018teor\u00eda del seductor\u2019 o del \u2018coleccionista de mujeres\u2019. \nLlevamos siglos escuchando historias de mujeres destruidas por hombres y\n casi hemos asumido que es su simp\u00e1tica naturaleza\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Empat\u00eda y androcentrismo<\/h3>\n\n\n\n<p>Menciona la pel\u00edcula <em>Filomena<\/em>,\n donde \u201cunas monjas de Irlanda acog\u00edan a estas chicas embarazadas y les \nquitaban los hijos y los daban en adopci\u00f3n en contra de su voluntad\u201d: \n\u201cEra una cr\u00edtica bestial a la instituci\u00f3n religiosa, claro, pero acaban \nhaciendo un retrato del hombre como de un ser maravilloso. Se va de \nrositas. A los hombres no se les ha responsabilizado jam\u00e1s de lo que le \nhan hecho a las mujeres. <strong>Pensemos en la violaci\u00f3n, que es la aniquilaci\u00f3n del reconocimiento de la mujer<\/strong>. Si los chicos de verdad adoptasen la posici\u00f3n moral de ponerse en el lugar de la mujer, la violaci\u00f3n no existir\u00eda\u201d, expresa.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cPorque si un chico se pone en el lugar de una chica\n que est\u00e1 inconsciente, tirada en el suelo, lo que har\u00eda ser\u00eda lo que \nhar\u00edamos las mujeres si fuese al contrario: ofrecerle al chico nuestra \nayuda. <strong>Sabemos de ese caso tan famoso que ocurri\u00f3 hace unos a\u00f1os en Boston, en una universidad de \u00e9lite<\/strong>,\n en el que un chico vio as\u00ed a una chica tirada junto a unos cubos de \nbasura y lo que hizo fue bajarse el pantal\u00f3n y violarla. Otros chicos \nsuecos lo pillaron y lo llevaron a la comisar\u00eda. C\u00e9lebre fue cuando el \npadre del violador lanz\u00f3 una carta a la opini\u00f3n p\u00fablica donde dec\u00eda: \n\u00bfpor diez minutos va a ir mi hijo a la c\u00e1rcel? Una c\u00e1rcel donde le iban a\n violar a \u00e9l, claro.<strong> \u00a1Y eso a todo el mundo le conmovi\u00f3! Porque nos pusimos en el lugar de \u00e9l, pero nadie se puso en el lugar de ella<\/strong>\u201d, relata De Miguel.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que Ana propone a los hombres es que se pongan en\n el lugar de las mujeres, no s\u00f3lo en el lugar de su deseo. \u201cTenemos que \nromper ese androcentrismo. Y la idea de que lo que les sucede a los \nhombres est\u00e1 unido a la historia de la humanidad, pero lo que nos sucede\n a las mujeres son, simplemente, cosas de mujeres. Siempre hemos estado \nexcluidas de la historia, de los derechos. <strong>El problema no es s\u00f3lo que nos excluyan, sino que al excluirnos todo se percibe mal: todo es un gran error o una gran hipocres\u00eda<\/strong>\u201d, lanza.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cY\n es importante tambi\u00e9n que las mujeres comprendan que los hombres nos \nhan anulado como personas a lo largo de toda la historia. <strong>Para ellos el ser Plat\u00f3n, el ser Da Vinci, el hacer el teorema de Pit\u00e1goras, para ellos ser Newton<\/strong>.\n Para ellos el subirse en nuestros hombros y anularnos para desarrollar \nsus capacidades est\u00e9ticas, filos\u00f3ficas, cient\u00edficas, culturales, \u00a1de \naventuras! Lo han hecho todo a nuestra costa\u201d, esboza.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cTenemos que volver todos a nuestro tama\u00f1o. Que se \nbajen ya de nuestros hombros. Que nosotras recuperemos nuestra altura. \nLa filosof\u00eda se ha construido en base a esta doble verdad: con un \nsentido de la vida para los hombres y otro sentido de la vida para las \nmujeres\u201d, esgrime la experta. \u201c<strong>Es cierto que hemos logrado mucho progreso, pero muy poco progreso moral. La desigualdad sigue siendo tremenda<\/strong>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Fil\u00f3sofas ninguneadas<\/h3>\n\n\n\n<p>Le comento a Ana de Miguel que me parece, cuanto \nmenos, curioso, que mientras que el pensamiento o la filosof\u00eda -as\u00ed, con\n palabras grandes-, ha sido patrimonio de los hombres, en la vida \ncotidiana somos las mujeres las que recibimos el cl\u00e1sico comentario de \nque le damos \u201cdemasiadas vueltas a las cosas\u201d, de que \u201cnos hacemos \ndemasiadas preguntas\u201d, de que nos \u201crayamos\u201d demasiado. <strong>Es como \nen la cocina: en la vida diaria han sido las mujeres las grandes \ncocineras -gratuitas- de sus casas, pero en cuanto la cuesti\u00f3n se \nprofesionaliza<\/strong>, se premia o se vuelve un oficio de prestigio, los hombres han sido los cocineros mejor pagados.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEso es as\u00ed\u201d, sonr\u00ede, con amargura. \u201cPero adem\u00e1s \nhar\u00eda una distinci\u00f3n aqu\u00ed. Las mujeres fil\u00f3sofas, en general, han sido \nninguneadas, pero a algunas como a Hannah Arendt se les ha dado m\u00e1s \nautoridad y respeto por parte de los compa\u00f1eros fil\u00f3sofos hombres que a \notras como Simone de Beauvoir. <strong>El club de chicos siempre admite a una mujer o a dos, de toda la vida, pero parece que no hubiera otra fil\u00f3sofa m\u00e1s que Arendt<\/strong>.\n El problema es que ellos diferencian a la mujer fil\u00f3sofa de la mujer \nfil\u00f3sofa que cuando piensa, piensa en la exclusi\u00f3n de las mujeres y \npiensa en las consecuencias de esa exclusi\u00f3n para toda la humanidad: por\n eso les gusta menos De Beauvoir\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Seres \u00abcuidables\u00bb<\/h3>\n\n\n\n<p>Indica De Miguel que no es s\u00f3lo que los seres \nhumanos seamos pol\u00edticos o sociables por naturaleza, es que antes de \nnada somos \u201ccuidables\u201d. Si no nos cuida alguien de peque\u00f1os, nos morimos\n y no llegamos a ser nada m\u00e1s. Cita a Celia Amor\u00f3s cuando subraya que \nlos humanos no somos una seta que se ha criado por reproducci\u00f3n \nespont\u00e1nea. \u201c<strong>La filosof\u00eda no ha contemplado los cuidados, y eso \nya genera un concepto err\u00f3neo a la hora de pensar qui\u00e9nes somos y qu\u00e9 le\n debemos a la sociedad<\/strong>. Le debemos cuidados. Tenemos una deuda \nde partida. Somos interdependientes. La idea de la autonom\u00eda parte del \nvar\u00f3n que se pregunta por qu\u00e9 debe \u00e9l hacer nada por la sociedad: bueno,\n porque t\u00fa no has dejado de recibir de ella. Si no te gusta, vete a una \nisla o a una cueva\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El deseo y el amor<\/h3>\n\n\n\n<p>\u00bfDesde qu\u00e9 momento se nos educa a las mujeres para \nque luchemos por ser deseadas? \u201cDesde siempre. Desde el momento en el \nque a una ni\u00f1a le ponen los pendientes: es toda una declaraci\u00f3n,<strong> lo que Amalia Valc\u00e1rcel llama la \u2018ley del agrado\u2019. Esa ley nos rige a las mujeres, igual que la gravedad rige a los planetas<\/strong>.\n Es el imperativo de \u2018intentar\u00e1s agradar a todos los que te rodean\u2019\u201d. \nPero, \u00bfno es, en el fondo, para hombres y mujeres, un gran anhelo ser \nqueridos? \u00bfC\u00f3mo buscamos el amor cada uno de nosotros? \u201cNo soy \nespecialista en esta cuesti\u00f3n pero si he le\u00eddo mucho a la gran <strong>Nancy Chodorow<\/strong>,\n psicoanalista, y s\u00e9 que al ni\u00f1o la madre acostumbra a mandarle siempre \nel mensaje de \u2018t\u00fa tienes que volar\u2019, \u2018t\u00fa no puedes ser como yo\u2019\u2019\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cA la ni\u00f1a no, la ni\u00f1a encuentra su esencia en el  reconocimiento de los dem\u00e1s, en gustar, en ser amada, por eso le es muy  dif\u00edcil romper con todo y seguir la llamada de la vocaci\u00f3n y de la  individualidad. Ni siquiera ha podido escuchar su voz, porque su voz  estaba muy apagada, y las feministas fueron mujeres que s\u00ed escucharon su  voz y fueron capaces de sufrir para romper la ley del agrado\u201d, indica.  \u201cQuiz\u00e1s les hemos ense\u00f1ado muchas cosas a nuestros hijos <strong>pero hemos olvidado explicarles por qu\u00e9 les hemos tra\u00eddo a este mundo y cu\u00e1l es el sentido de la vida<\/strong>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Fuente:<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.elespanol.com\/mujer\/actualidad\/20210624\/etica-celia-filosofa-ana-miguel-machismo-aristoteles\/591192183_0.html\">https:\/\/www.elespanol.com\/mujer\/actualidad\/20210624\/etica-celia-filosofa-ana-miguel-machismo-aristoteles\/591192183_0.html<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00c9tica para Celia&#8217;: el libro de la fil\u00f3sofa Ana de Miguel que desaf\u00eda el machismo de Arist\u00f3teles En esta obra, De Miguel propone una filosof\u00eda de veras universal -no s\u00f3lo dirigida a los hombres- y les pide a ellos que, por fin, se pongan en el lugar de la mujer, no s\u00f3lo en el lugar [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"gallery","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-339123","post","type-post","status-publish","format-gallery","hentry","category-members","post_format-post-format-gallery"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p5OYFZ-1qdJ","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/339123","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=339123"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/339123\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":339124,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/339123\/revisions\/339124"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=339123"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=339123"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=339123"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}