{"id":357653,"date":"2021-11-14T09:18:49","date_gmt":"2021-11-14T09:18:49","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=357653"},"modified":"2021-11-14T09:18:49","modified_gmt":"2021-11-14T09:18:49","slug":"individuo-y-pasion-una-critica-a-la-abstraccion-por-kierkegaard-y-nietzsche","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2021\/11\/14\/individuo-y-pasion-una-critica-a-la-abstraccion-por-kierkegaard-y-nietzsche\/","title":{"rendered":"Individuo y pasi\u00f3n: una cr\u00edtica a la abstracci\u00f3n por Kierkegaard y Nietzsche"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-gallery columns-0 is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\"><ul class=\"blocks-gallery-grid\"><\/ul><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.files.wordpress.com\/2021\/11\/kierkegaard.jpg?w=696\" alt=\"La imagen tiene un atributo ALT vac\u00edo; su nombre de archivo es kierkegaard.jpg\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/author\/cristinacalbarova\/\">Cristina C. Albarova<\/a> <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00a1T\u00fa deliras, orgullos\u00edsimo europeo\n del siglo diecinueve! Tu saber no ha llevado a la consumaci\u00f3n de la \nnaturaleza, sino que destruye la tuya propia. Mide s\u00f3lo durante un \ninstante tu altura como cognoscente en comparaci\u00f3n con tu capacidad de \nactuar (<em>Sobre la utilidad y el perjuicio de la historia para la vida. II Intempestiva<\/em>, Nietzsche).<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>Acci\u00f3n y reflexi\u00f3n, pasi\u00f3n y raz\u00f3n, individuo y sociedad<\/strong>.\n Como si de caminos irreconciliables se tratase, estas dicotom\u00edas han \nsido abordadas desde las conversaciones m\u00e1s triviales hasta los c\u00edrculos\n filos\u00f3ficos. Y es que, si bien delimitar dos \u00e1reas tan complejas de la \nvida humana es pr\u00e1cticamente imposible, la <strong>filosof\u00eda<\/strong> no ha dejado de intentarlo.<\/p>\n\n\n\n<p>El objeto del presente ensayo ser\u00e1 el de abordar este debate en el marco del siglo XIX, en un contexto en el que <strong><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2021\/08\/03\/rafael-aragues-experto-en-hegel-cuando-la-humanidad-reconoce-que-la-libertad-es-su-esencia-y-su-bien-mas-preciado-a-la-larga-no-acepta-otra-cosa\/\">el sujeto cognoscente hegeliano<\/a><\/strong> comenzaba a mostrar sus carencias, olvidando, en su progreso dial\u00e9ctico, la <strong>subjetividad<\/strong>. <strong><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2017\/07\/14\/kierkegaard-de-la-pasion-erotica-a-la-angustia-y-la-desesperacion\/\">S\u00f8ren Kierkegaard<\/a><\/strong> y <strong><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2018\/06\/23\/nietzsche-y-la-busqueda-de-una-amarga-soledad\/\">Friedrich Nietzsche<\/a><\/strong> pertenecen \u2014o as\u00ed se ha establecido tradicionalmente\u2014 a aquellos que advierten de los monstruos que crea el sue\u00f1o de la raz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>S\u00f8ren Kierkegaard, un pensador existencial<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Lo m\u00e1s \nllamativo a primera lectura de la producci\u00f3n filos\u00f3fica de S\u00f8ren \nKierkegaard no parece ser su contenido, sino, m\u00e1s bien, su forma. Frente\n al estereotipo de pensador sistem\u00e1tico predominante en la \u00e9poca, <strong>Kierkegaard se reivindicaba a s\u00ed mismo como un pensador subjetivo<\/strong>,\n \u201cacent\u00faa la subjetividad del lector frente a la objetividad del texto\u201d.\n Este autor, en su escribir, busca interpelar al lector. No responde a \nla pretensi\u00f3n de exponer una teor\u00eda filos\u00f3fica de forma neutral: en su \nmisma intenci\u00f3n est\u00e1n presentes sus dudas y visi\u00f3n propias. Kierkegaard \nno tiene como objetivo convertirse en un acad\u00e9mico desligado de su \nDinamarca natal, sino que, al igual que <a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2018\/03\/17\/el-imperativo-social-de-volver-a-karl-marx\/\"><strong>Karl<\/strong> <strong>Marx<\/strong><\/a>,\n cultiva el g\u00e9nero period\u00edstico como forma eficiente de acercarse a sus \ncoet\u00e1neos. Para Kierkegaard, la filosof\u00eda ven\u00eda ocup\u00e1ndose de examinar \nel espejo, cuando lo que debe llevar a cabo es el examen de uno mismo a \ntrav\u00e9s de \u00e9l, como expresa en <em>Para un examen de s\u00ed mismo recomendado a este tiempo<\/em>. La meta, m\u00e1s que exponer una teor\u00eda omniabarcante, es <strong>sacudir conciencias<\/strong>. En este sentido, para el pensador dan\u00e9s el personaje que se muestra como el mayor y mejor ejemplo de <strong>pensador existencial<\/strong>, y que, como tal, estar\u00e1 presente de una u otra forma a lo largo de toda su obra es <strong><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2021\/01\/20\/socrates-en-el-agora-filosofia-y-ciudadania\/\">S\u00f3crates<\/a><\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>La palabra de un hombre de quien \nno puede afirmarse que cristianamente le deba algo, pues era un pagano, \npero a quien personalmente creo deberle tanto, alguien que tambi\u00e9n vivi\u00f3\n bajo circunstancias que, seg\u00fan mi parecer, se corresponden del todo con\n las condiciones de nuestro tiempo: me refiero al sencillo sabio de la \nAntig\u00fcedad (<em>Para un examen de s\u00ed mismo recomendado a este tiempo<\/em>, Kierkegaard).<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan Kierkegaard, y como explica James Collins en <em>El pensamiento de Kierkegaard<\/em>, S\u00f3crates ten\u00eda un \u201capasionado y humilde inter\u00e9s por la <strong><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2021\/11\/02\/contra-la-dictadura-de-la-felicidad-el-danino-pensamiento-positivo\/\">felicidad<\/a><\/strong>\u201d,&nbsp;y\n su acci\u00f3n no se encontraba meramente significada en el pensamiento, \nsino que era ejercitada en hechos reales. Es decir, no consideraba a \nS\u00f3crates como un hombre reflexivo o, al menos, no cre\u00eda que ese fuera su\n rasgo m\u00e1s determinante. <strong>El m\u00f3vil de S\u00f3crates no era la raz\u00f3n, sino la pasi\u00f3n<\/strong>.\n En esta l\u00ednea, Kierkegaard se manifiesta en contra la prudencia, \ndefendiendo un actuar no por insensatez, sino en contra de la sensatez.<\/p>\n\n\n\n<p>No\n se debe dejar de tener presente que, ante todo, y as\u00ed reconocido por el\n mismo Kierkegaard, el objetivo primordial de la actividad filos\u00f3fica \nque desempe\u00f1a es <strong>encontrar una raz\u00f3n por la que vivir o morir<\/strong> y, para \u00e9l, esto implica la b\u00fasqueda de un cristianismo capaz de <strong>aliviar la angustia existencial<\/strong>.\n Marcado profundamente por la muerte de sus familiares, la separaci\u00f3n de\n su amada Regine Olsen y la incomprensi\u00f3n de un mundo que le resultaba \ncruel, necesit\u00f3 encontrar una escapatoria. \u00c9sta se trata de la fe, una \nparadoja que nace de la bifurcaci\u00f3n entre la incertidumbre objetiva, \naquello que es de una determinada manera y somos incapaces de entender; y\n la certeza subjetiva, que consiste en la decisi\u00f3n y la apuesta \napasionada. Cuando S\u00f3crates fue condenado a muerte, y clama en la <em>Apolog\u00eda<\/em>\n que \u201ces absurdo aferrarse a la vida si se pierde aquello por lo que \nmerece la pena estar vivo\u201d, Kierkegaard entiende que se est\u00e1 produciendo\n <strong>un salto de fe<\/strong>. Muere por algo sobre lo que no puede estar seguro, esto es, muere de forma insensata y apasionada.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El salto de fe a trav\u00e9s de la pasi\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Este <strong>morir apasionado<\/strong>, esta decisi\u00f3n imprudente, es la que abre un abismo fundamental con el <strong><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2016\/01\/31\/kant-el-conocimiento-de-la-naturaleza-humana-es-algo-de-lo-que-carecen-la-mayoria-de-los-filosofos-de-la-moral-y-los-clerigos\/\">pensamiento kantiano<\/a><\/strong>.\n As\u00ed, para Kierkegaard en la vida del hombre existen tres estadios, no \nen un sentido temporal, aunque puedan darse varios de ellos en una misma\n vida, sino como posibilidades de existencia. En primer lugar, el <strong>estadio est\u00e9tico<\/strong>,\n representado por Don Juan, se caracteriza por la concupiscencia y la \nentrega a los placeres carnales e inmediatos. El esteta es representado \nen<em> Diario de un seductor,<\/em> v\u00edctima de un profundo individualismo. En segunda instancia, el <strong>estadio \u00e9tico<\/strong>\n (que podr\u00edamos igualar al imperativo categ\u00f3rico kantiano) es en el que \nel hombre, habiendo comprendido que debe darse a la comunidad,&nbsp;basa sus \nacciones en un profundo sentido del deber al que llega por la raz\u00f3n. Por\n \u00faltimo, la superaci\u00f3n del estadio \u00e9tico se produce en el <strong>estadio religioso<\/strong>,\n superaci\u00f3n en la que, al partir de la condici\u00f3n del hombre como \n\u201cs\u00edntesis de infinito y finito\u201d, como equilibrio dial\u00e9ctico y, por ende,\n como un ser marcado por su ansia de imposibilidad, s\u00f3lo podr\u00e1 ver \naliviada la angustia de las limitaciones de su existencia a trav\u00e9s de \nDios. Por tanto, el individuo capaz de alcanzar el estadio religioso es \naquel que acepta <strong>el car\u00e1cter parad\u00f3jico de la existencia<\/strong>. El ejemplo que con m\u00e1s claridad ilustra esta posibilidad de realizaci\u00f3n es Abraham en <em>Temor y temblor<\/em>,\n que recibir\u00e1 el apodo de caballero de la fe. El actuar de S\u00f3crates \nresponder\u00eda a este \u00faltimo estadio de la existencia, pues no act\u00faa por \nsimple deber, sino que lleva a cabo una apuesta, un decisi\u00f3n dr\u00e1stica.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.files.wordpress.com\/2021\/11\/9788420674568-el-concepto-de-la-angustia-1.jpg?w=683\" alt=\"\" class=\"wp-image-24996\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Esta aceptaci\u00f3n de lo parad\u00f3jico de la existencia es <strong>el salto de fe<\/strong>, cuyo sustento, precisamente por este car\u00e1cter contradictorio e irracional, se encuentra en la <strong>duda<\/strong>. Es por ese motivo que Kierkegaard critica una de las m\u00e1s famosas tesis de <strong>Hegel<\/strong>: el hecho de que todo lo racional es real, y todo lo real es racional. Aqu\u00ed se presenta el razonamiento opuesto: <strong>la imposibilidad de la racionalidad de Dios es la base de la fe<\/strong>.\n Kierkegaard arguye que Hegel identifica dos dimensiones diferenciadas \nde la cosa como una sola: la esencia&nbsp;\u2014lo que algo es\u2014 y la existencia \n\u2014el hecho de que algo sea\u2014. \u00c9sta se presenta como la distinci\u00f3n entre lo\n universal y lo particular, que en la filosof\u00eda de Hegel consiste tan \ns\u00f3lo en la determinabilidad particular del ser universal de hombre.<\/p>\n\n\n\n<p>Kierkegaard contrapone la raz\u00f3n especulativa al <strong><em>pathos<\/em> (pasi\u00f3n)<\/strong>.\n Aquella primera se concibe como una soluci\u00f3n obtenida a partir de una \nreflexi\u00f3n abstra\u00edda de la existencia, mientras que la pasi\u00f3n se conforma\n como resoluci\u00f3n, es decir, como salto en el sentido mencionado. Se \nconstata la defensa de la p\u00e9rdida de la existencia en el proceso de \nreflexi\u00f3n hegeliano. Sabemos qu\u00e9 es la vida, pero no sabemos vivir. En \npalabras de L\u00f6with:&nbsp;\u201cDesde el triunfo del \u2018sistema\u2019 ya no es uno mismo \nquien ama, cree y obra: s\u00f3lo se quiere saber qu\u00e9 es todo eso\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El exceso de la raz\u00f3n en \u201cLa \u00e9poca presente\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Kierkegaard marca <strong>una ruptura con el concepto de verdad fruto del an\u00e1lisis objetivo<\/strong>,\n puesto que, para \u00e9l, la verdad no es sino un principio pr\u00e1ctico. El \nelemento que determina la separaci\u00f3n de Kierkegaard respecto a Hegel, \nquien sostiene que la b\u00fasqueda de la verdad ha de ser desinteresada por \nlo concreto, es \u2014coincidiendo con Marx\u2014 el especial inter\u00e9s del ser \nhumano en la contingencia, al que ofrecer\u00e1n una respuesta muy distinta: \npara Kierkegaard la existencia se encuentra en la individualidad, en el \nser arrojado al mundo, mientras que para Marx la existencia tiene \ncategor\u00eda social.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta concepci\u00f3n de la verdad como principio pr\u00e1ctico terminar\u00e1 en la <strong>feroz cr\u00edtica a la abstracci\u00f3n hegeliana<\/strong>\n que Kierkegaard ejerce en una obra, breve pero potente, en la que \ncontrapone la \u00e9poca de la Revoluci\u00f3n, caracterizada por la pasi\u00f3n, a la \n\u00e9poca presente (expresi\u00f3n que da t\u00edtulo al texto), representada por la \nm\u00e1s profunda indolencia:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>La \u00e9poca presente es esencialmente\n sensata, reflexiva, desapasionada, encendi\u00e9ndose en fugaz entusiasmo e \ningeniosamente descansando en la indolencia.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>El exceso de reflexi\u00f3n, en la concepci\u00f3n kierkegaardiana, act\u00faa como aletargamiento<\/strong>.\n La pasi\u00f3n, por otro lado, resulta constituyente de la acci\u00f3n concreta \ndel hombre existencial. Es aqu\u00ed pertinente la siguiente puntualizaci\u00f3n: \ncuando Kierkegaard se refiere a la pasi\u00f3n, no alude a una emoci\u00f3n \nmoment\u00e1nea y pasajera fruto del impulso, sino que la entiende como una \nmanera de vivir que conforma un car\u00e1cter. La reflexi\u00f3n no es, pues, \ncriticada en s\u00ed misma, sino por su falta de practicidad, al ser la \npasi\u00f3n consecuencia de una reflexi\u00f3n condici\u00f3n de posibilidad con su \nfoco en la acci\u00f3n concreta.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.files.wordpress.com\/2021\/11\/la-ecc81poca-presente-kiekegaard.jpg?w=608\" alt=\"\" class=\"wp-image-25000\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Es\n rese\u00f1alable que, a pesar de la posibilidad de una reflexi\u00f3n excesiva \ncomo elemento asesino de la pasi\u00f3n, \u00e9sta no es algo as\u00ed como un enemigo a\n aniquilar. As\u00ed, <strong>la cl\u00e1sica divisi\u00f3n entre raz\u00f3n y pasi\u00f3n<\/strong> no supone de ning\u00fan modo una especie de equilibrio entre fuerzas antag\u00f3nicas. M\u00e1s bien, el <em>pathos<\/em>\n se produce en una dimensi\u00f3n existencial, nos viene dado, y es mediante \nesa experiencia por la que somos capaces de encontrar la verdad. No es \nque la pasi\u00f3n sea la negaci\u00f3n de unos valores racionales, sino que en \nella reside la <strong>voluntad creadora <\/strong>de nuevos valores para poder existir en la realidad. <strong>La raz\u00f3n procede de forma contemplativa, mientras que la pasi\u00f3n es potencia creadora<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>La <strong>nivelaci\u00f3n<\/strong>\n es el fen\u00f3meno que deviene consecuencia del exceso de reflexi\u00f3n. Nadie \nact\u00faa ya tomando por gu\u00eda la distinci\u00f3n entre el bien y el mal, sino por\n la sumisi\u00f3n en la ambig\u00fcedad. De este modo, dejan de existir las \nrelaciones tal y como se hab\u00edan conocido hasta entonces: el profesor \nestricto y el adolescente d\u00edscolo, el hombre y la mujer y el amo y el \nesclavo hegelianos han dejado de entrar en conflicto; simplemente se \nobservan en la distancia.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>El v\u00ednculo se est\u00e1 acabando porque\n en realidad ya no se est\u00e1n relacionando el uno con el otro en el \nv\u00ednculo, sino que la relaci\u00f3n se ha vuelto un problema, en el que las \npartes, como en un juego, se observan unas a otras en lugar de \nrelacionarse, y se cuentan mutuamente los rec\u00edprocos reconocimientos de \nrelaci\u00f3n, en lugar de la entrega resuelta de un verdadero v\u00ednculo.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>El \u00fanico sentimiento que tiene en s\u00ed la capacidad de sustentar tal nivelaci\u00f3n es la <strong>envidia<\/strong>,\n en la que Kierkegaard distingue dos facetas: el ego\u00edsmo propio y la \noposici\u00f3n reflexiva de los circundantes. Prueba de esto son los dos \nmomentos correspondientes al sometimiento del individuo: a un juez \ninterno que le impide pasar a la acci\u00f3n y a la superaci\u00f3n del mismo que,\n al ser lograda, producir\u00e1 la envidia de los dem\u00e1s que tratar\u00e1 de \ndetenerlo.<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>p\u00fablico<\/strong>\n constituye el fantasma necesario para que la nivelaci\u00f3n \u2014a trav\u00e9s de la\n envidia\u2014 pueda darse de forma efectiva, y sucede con la ayuda de la \nprensa, que se convierte en abstracci\u00f3n. El concepto de \u201cp\u00fablico\u201d en \nKierkegaard es base de sus m\u00e1s evidentes cr\u00edticas a la abstracci\u00f3n fruto\n del pensamiento hegeliano. El p\u00fablico no se trata solamente de un \nconjunto de individuos que conforman una sociedad, sino de <strong>\u201cuna monstruosa nada\u201d<\/strong>.\n No es simplemente el pensamiento imperante, puesto que incluso en las \nmayor\u00edas existe la responsabilidad de los individuos respecto a aquello \nque defienden. Sin embargo, el p\u00fablico \u201cpuede llegar a ser lo opuesto\u201d, <strong>un mecanismo de opresi\u00f3n<\/strong>\n para los individuos que no les permite realizarse. Su voluntad debe ser\n la de una nivelaci\u00f3n creada por la abstracci\u00f3n donde no est\u00e1 permitido \nsobresalir y en la que siempre se podr\u00e1 juzgar una cosa y, a su vez, su \ncontraria.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Kierkegaard acerca del individuo y la comunidad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Existe una \ncierta lectura de la obra de Kierkegaard que interpreta esta cr\u00edtica en \nclave individualista al considerar lo colectivo como factor opresivo, \ndando lugar a una concepci\u00f3n de libertad negativa y sus correspondientes\n consecuencias pol\u00edticas reaccionarias. Esta ser\u00e1 la lectura, entre \notras tantas, de <strong>Luk\u00e1cs<\/strong>, quien sostuvo que las \ncarencias que encuentra Kierkegaard en su sociedad no son sino las \ndebilidades de la burgues\u00eda a la que \u00e9l pertenec\u00eda.&nbsp;Si bien es cierto \nque, aunque Kierkegaard no pueda ser tomado como un autor \nrevolucionario, sino que es m\u00e1s bien conservador, una interpretaci\u00f3n tan\n tajante ha quedado desacreditada con el paso de los a\u00f1os. <strong>Una filosof\u00eda dirigida al individuo no es necesariamente individualista<\/strong>.\n A pesar de que Kierkegaard ensalce al sujeto, la comprensi\u00f3n err\u00f3nea de\n esto como defensa del individualismo frente a una construcci\u00f3n de \ncomunidad es algo que \u00e9l mismo desmiente y rechaza:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>La contemporaneidad con personas \nreales, cuando cada una de ellas es algo, en un instante real y una \nsituaci\u00f3n real, fortalece al individuo. Pero la existencia de un p\u00fablico\n no crea ni una situaci\u00f3n ni una comunidad. [\u2026] La abstracci\u00f3n que los \nindividuos en forma paralog\u00edstica crean, aliena a los individuos en \nlugar de ayudarlos (<em>La \u00e9poca presente<\/em>, Kierkegaard).<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Kierkegaard\n no efect\u00faa una contraposici\u00f3n entre individuo y comunidad, ni \nidentifica a esta \u00faltima necesariamente con una masa abstracta, sino que\n se erige en la defensa de la existencia con sentido de los integrantes \nde la misma. El p\u00fablico no se identifica con la comunidad, puesto que \nresulta imposible obtener con \u00e9l una aproximaci\u00f3n personal. No existe \nuna interacci\u00f3n, sino que simplemente un tercero observa.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Se puede hablar a toda una naci\u00f3n en el nombre de p\u00fablico, y, sin embargo, el p\u00fablico vale menos que una sola persona real (<em>La \u00e9poca presente<\/em>, Kierkegaard).<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>Nietzsche y la historia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>No son \npocas las similitudes, a pesar de que a primera vista pueda resultar \nextra\u00f1o, entre un fil\u00f3sofo que ante todo se define como un escritor \nreligioso y aquel que vaticina y anuncia <strong><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2016\/08\/14\/nuestro-lado-oscuro-muerte-de-dios-en-schopenhauer-nietzsche-y-mainlander\/\">la muerte de Dios<\/a><\/strong>. Tanto S\u00f8ren Kierkegaard como Friedrich Nietzsche comparten cierta cr\u00edtica a la sociedad imperante de su \u00e9poca en <strong>b\u00fasqueda de nuevos valores y en el rescate del individuo<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Habi\u00e9ndose \npreviamente constatado que para Kierkegaard la verdad se presentaba como\n un principio pr\u00e1ctico en el estadio religioso, se aprecia en el \npensamiento nietzscheano la verdad en un plano m\u00e1s all\u00e1 del bien y del \nmal. Para Nietzsche, el concepto, que es el nombre en el que se encierra\n una existencia del mundo, <strong>mata la vida debido al olvido del ser humano de su condici\u00f3n de creador del mismo<\/strong>.\n Se equiparan, de esta forma, concepto y realidad, cuando \u00e9ste es \nsimplemente una creaci\u00f3n humana. El ser humano se ha subordinado al \nconcepto, otorg\u00e1ndole una especie de autoridad metaf\u00edsica. Esta f\u00e9rrea \nadecuaci\u00f3n de los sucesos a los conceptos no tiene en cuenta que <strong>la realidad es din\u00e1mica y ca\u00f3tica<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>En la <em>Segunda consideraci\u00f3n intempestiva<\/em>, la concepci\u00f3n de verdad de Nietzsche es encarnada en su cr\u00edtica a la historia que, al igual que la verdad, debe ser fruto del<strong> esp\u00edritu creador del ser humano<\/strong>,\n y no de un meticuloso estudio que diseccione los acontecimientos \npasados mortific\u00e1ndolos.&nbsp;La historia, para este autor, es concebida en \nsu \u00e9poca como una ciencia cuya meta sea dilucidar qu\u00e9 fue lo que ocurri\u00f3\n en un determinado momento hist\u00f3rico:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Estos ingenuos historiadores \ndenominan \u201cobjetividad\u201d justamente a medir las opiniones y acciones del \npasado desde las opiniones comunes del momento presente: aqu\u00ed ellos \nencuentran el canon de todas las verdades. Su trabajo es adaptar el \npasado a la trivialidad del tiempo presente (<em>zeitgemass<\/em>) \nmientras, por el contrario, llaman \u201csubjetiva\u201d a cualquier \nhistoriograf\u00eda que no tome como can\u00f3nicas aquellas opiniones comunes y \nnormales.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.files.wordpress.com\/2021\/11\/nietzsche1.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-25002\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La\n historia, tal y como se concibe seg\u00fan Nietzsche, no pretende crear nada\n nuevo, simplemente juzgar desde una c\u00f3moda posici\u00f3n aletargada lo que \nuna vez sucedi\u00f3. Y el problema no es tanto la imposibilidad de referirse\n propiamente a lo sucedido en el pasado mientras uno se halla inserto en\n otras condiciones culturales e hist\u00f3ricas, pues \u201ctodo pasado es digno \nde ser condenado\u201d, sino la implicaci\u00f3n de un estancamiento. <strong>La \nhistoria no es creada por sujetos con un determinado inter\u00e9s, sino que \ns\u00f3lo es observada en tanto que objeto de estudio como historia muerta<\/strong>. As\u00ed, <strong>la objetividad se convierte en pasividad<\/strong>: el exceso de conocimiento de los sujetos que estudian la historia se vuelve imposibilidad de crearla. El hombre, a trav\u00e9s del <em>pathos<\/em>, debe enfrentarse a ella con esp\u00edritu creador, y \u201ctransformar la historia en obra de arte\u201d.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Sin embargo, la \u201cobjetividad\u201d a \nmenudo no es m\u00e1s que una palabra: en lugar de esa oscura calma \nrelampagueante en el interior e inmutable externamente del ojo \nart\u00edstico, no aparece m\u00e1s que la exageraci\u00f3n de la calma, de modo \nsimilar a como la falta de <em>p\u00e1thos<\/em> y de fuerza moral suele a \nveces disfrazarse de fr\u00eda y penetrante contemplaci\u00f3n. [\u2026] Es entonces \ncuando se busca, ante todo, lo que en general no llama la atenci\u00f3n y \ncuando la palabra m\u00e1s seca se supone m\u00e1s justa. Se llega incluso al \npunto de suponer que precisamente a quien <em>no le interesa<\/em> en <em>absoluto<\/em> un momento del pasado es el m\u00e1s adecuado para describirlo (<em>Sobre la utilidad y el perjuicio de la historia para la vida. Segunda consideraci\u00f3n Intempestiva<\/em>, Nietzsche).<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Una vez m\u00e1s, en contraposici\u00f3n a Hegel, como con Kierkegaard y Marx, se resalta <strong>la importancia de un inter\u00e9s por la realidad concreta y el presente<\/strong>.\n No es leg\u00edtimo tratar al pasado como si fuera algo totalmente ajeno; el\n acercamiento debido ha de ser llevado a cabo mediante el inter\u00e9s del \nmomento presente. Tanto en las ideas de Nietzsche como en las de \nKierkegaard, la <strong>libertad<\/strong> se halla \u00edntimamente ligada a \nla existencia. Para Kierkegaard, la libertad se encuentra al dar el \nsalto de fe, en la superaci\u00f3n de la angustia a trav\u00e9s del mismo. Por \notra parte, para Nietzsche, la libertad es <strong>la<\/strong> <strong>voluntad de querer, la afirmaci\u00f3n de la vida<\/strong>.\n Por tanto, seg\u00fan este autor, la libertad exige la desvinculaci\u00f3n con \nlos valores occidentales tradicionales, y ha de tener como objetivo el <em>amor fati<\/em>, esto es, amor al destino. Este <em>amor fati<\/em> no se reduce a una mera resignaci\u00f3n con tintes estoicos, no es pasividad, sino <strong>afirmaci\u00f3n plena<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La repetici\u00f3n y el eterno retorno<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El concepto de <strong>repetici\u00f3n<\/strong> resulta crucial en ambos autores. Si <strong><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2014\/03\/11\/heraclito-y-parmenides-el-problema-del-devenir\/\">Her\u00e1clito<\/a><\/strong>\n ya sentenci\u00f3, mucho tiempo antes, que no hay posibilidad de ba\u00f1arse dos\n veces en el mismo r\u00edo, Constantin Constantius (pseud\u00f3nimo bajo el que \nKierkegaard firma <em>La repetici\u00f3n<\/em>) lo reafirma en Berl\u00edn, ciudad \nen la que fue una vez feliz, y a la que decide volver. All\u00ed alquila la \nmisma posada, acude a los mismos lugares\u2026 y, sin embargo, se da cuenta \nde que es imposible repetir su juventud. Ah\u00ed es donde se establece una \ndiferencia fundamental: lo que Constantin estaba llevando a cabo era una\n rememoraci\u00f3n, no una repetici\u00f3n. Precisamente, el recuerdo hace \ninfelices y melanc\u00f3licos a los hombres, porque la repetici\u00f3n lleva en su\n misma esencia la novedad. \u201cEl que s\u00f3lo desea esperar es un pusil\u00e1nime\u201d,\n mientras que \u201cquien desea la repetici\u00f3n ha de tener, sobre todo, \ncoraje\u201d. Al igual que la fe, la repetici\u00f3n es una paradoja que se \nescoge.<\/p>\n\n\n\n<p>En estas obras de Kierkegaard podemos observar una especial influencia en el <strong>existencialismo<\/strong> franc\u00e9s del siglo XX. <strong><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2020\/10\/09\/albert-camus-vivir-el-absurdo-y-gracias-a-el\/\">Albert Camus<\/a><\/strong>, por ejemplo, dir\u00e1 que la vida es esencialmente <strong>absurdo<\/strong>, y sostiene como met\u00e1fora m\u00e1s representativa la imagen de <strong>S\u00edsifo<\/strong>\n subiendo una y otra vez la piedra hasta la cima de la colina; un \nsinsentido en el cual \u201chay que imaginarse a S\u00edsifo feliz\u201d. Salvando las \ndistancias entre estos autores, s\u00ed podr\u00edamos decir, haciendo uso de este\n s\u00edmil, que cada vez que S\u00edsifo sube la colina encuentra novedad, y de \nla misma forma todo acontecimiento que ocurre dos veces es un \nacontecimiento nuevo. No se renuncia a la herencia de las generaciones \nprecedentes, sino que se toma desde el inter\u00e9s existencial. Vivir en el \npasado es perjudicial en tanto que depositamos ah\u00ed nuestro presente y \ndejamos escapar la existencia, pero saltar consiste en una apuesta que \nse lleva a cabo en el existir presente para un futuro incierto y oscuro.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.files.wordpress.com\/2012\/01\/ouroboro.jpg?w=576\" alt=\"\" class=\"wp-image-2954\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>En la obra de <a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2018\/10\/11\/las-vidas-de-nietzsche\/\">Nietzsche<\/a> es destacada la importancia del concepto de<strong> eterno retorno<\/strong>. De la misma forma que Kierkegaard llama <em>melanc\u00f3lico<\/em> al individuo que vive en el recuerdo, <strong>Nietzsche dir\u00e1 que la memoria es mortificadora, y que el sujeto feliz es capaz de olvidar<\/strong>.\n Ve al hombre resentido como un hombre con un exceso de historia, pues \n\u201csin capacidad de olvido no puede haber ninguna felicidad, ninguna \njovialidad, ninguna esperanza, ning\u00fan orgullo, ning\u00fan presente\u201d (<em>La genealog\u00eda de la moral<\/em>).\n Al ser humano le es debida, en cierto modo, la ahistoricidad. El eterno\n retorno tiene por base el deseo de que los acontecimientos se repitan, \npor crueles que sean; <strong>no es una resignaci\u00f3n a lo impuesto, no es pasividad: es un profundo s\u00ed a la vida<\/strong>, el mayor acto de amor por ella. Esta es la relaci\u00f3n que mantiene con el mencionado <em>amor fati<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan <strong>Deleuze<\/strong> en <em>Diferencia y repetici\u00f3n<\/em>,\n la repetici\u00f3n es la forma com\u00fan en Kierkegaard y Nietzsche. Tambi\u00e9n \nmatizar\u00e1 que no es necesaria la obtenci\u00f3n de novedad a partir de la \nrepetici\u00f3n, siendo esto imposible, sino que constituye una tarea de \nlibertad para Kierkegaard, as\u00ed como el objeto mismo del querer para \nNietzsche.<\/p>\n\n\n\n<p>La \ndiferencia entre Kierkegaard y Nietzsche es la diferencia entre \u201csaltar y\n bailar\u201d. As\u00ed, en Kierkegaard el movimiento es entendido como un \nreencuentro entre Dios y el yo, mientras que el eterno retorno est\u00e1 \nfundado en el movimiento de la <em>physis<\/em> sobre la muerte de Dios y\n la disoluci\u00f3n del yo. El movimiento de Kierkegaard toma lugar por \nencima de todas las leyes de la moral; el de Nietzsche, siendo lo m\u00e1s \nnatural de todo, tiene por base la corporalidad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La superaci\u00f3n del nihilismo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se atribuye a <strong>Chesterton<\/strong>\n la afirmaci\u00f3n de que \u201cquien deja de creer en Dios pasa a creer en \ncualquier cosa\u201d. Quiz\u00e1 Nietzsche estuviera de acuerdo, pues su proyecto \nno se estanca en un <strong>nihilismo<\/strong> provocado por la ausencia de dioses: <strong>es menester encontrar nuevas pasiones que eleven al ser humano<\/strong>. Cuando en <em>La gaya ciencia<\/em>\n el loco de la plaza anuncia la muerte de Dios, se pregunta c\u00f3mo se ha \ndesencadenado la Tierra de su Sol, c\u00f3mo se ha bebido el agua del mar. \n\u201cLlego temprano\u201d, sentencia m\u00e1s tarde. El \u00faltimo hombre todav\u00eda no es \ncapaz de convertirse en <em><strong>\u00dcbermensch<\/strong><\/em> porque, \ndesprovisto de todos sus valores vitales, es todav\u00eda el ser m\u00e1s \ndespreciable. El nihilismo es una etapa necesaria para la construcci\u00f3n \ndel nuevo hombre, pero la m\u00e1s oscura y dif\u00edcil de todas. Es por este \ncar\u00e1cter novedoso por el que no se trata de pensar a Nietzsche como un \nnost\u00e1lgico de su \u00e9poca que tilda de d\u00e9biles a quienes no comparten su \n\u00e9pica, sino que debemos entender que la filosof\u00eda nietzscheana mira al \npresente; no habla del teatro antiguo, sino del teatro del porvenir.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Toda filosof\u00eda exige un despertar<\/strong>.\n La salida de la caverna, el hombre que se vuelve mayor de edad, \nresolverse a matar al hijo, superar la muerte de Dios. La necesidad de \nllegar m\u00e1s all\u00e1 de la angustia o del nihilismo arrastra un desencanto, \nuna cierta p\u00e9rdida de la inocencia a la que nos aferramos. Al tratar la \ntormentosa relaci\u00f3n de Nietzsche y <strong><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2020\/11\/03\/beethoven-y-wagner-entre-la-musica-y-el-pensamiento\/\">Wagner<\/a><\/strong>,\n Safranski lanza una pregunta que asalta a Nietzsche, y que le hace \nsentir que su filosof\u00eda se tambalea: \u201cPero el hecho de tener raz\u00f3n, \n\u00bfcompensa el amor perdido?\u201d. \u00bfQu\u00e9 pasa con aquellos elementos que no \nqueremos dejar atr\u00e1s? \u00bfCon la religi\u00f3n, con el arte, con la tradici\u00f3n, \ncon el amor? Camus dir\u00e1 que \u201cel hombre es preso de sus verdades; en el \nmomento en el que las descubre, no puede apartarse de ellas\u201d (<em>El mito de S\u00edsifo<\/em>). Entonces nuestra \u00faltima alternativa ser\u00e1, como sugiere Nietzsche, dotar a la verdad del poder suficiente para <strong>bailar entre esas caden<\/strong>as:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Es preciso haber amado la religi\u00f3n  y el arte, como se ama a la madre y a la nodriza: de otra manera no se  puede llegar a ser sabio. Pero es menester dirigir la mirada m\u00e1s all\u00e1,  saber crecer m\u00e1s todav\u00eda, por encima de todo eso; si nos quedamos dentro  de esos l\u00edmites no comprenderemos todo aquello (<em>Humano, demasiado humano<\/em>, Nietzsche).<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Fuente:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-link is-provider-el-vuelo-de-la-lechuza\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"fn3apo7a7P\"><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2021\/11\/05\/individuo-y-pasion-una-critica-a-la-abstraccion-por-kierkegaard-y-nietzsche\/\">Individuo y pasi\u00f3n: una cr\u00edtica a la abstracci\u00f3n por Kierkegaard y&nbsp;Nietzsche<\/a><\/blockquote><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00abIndividuo y pasi\u00f3n: una cr\u00edtica a la abstracci\u00f3n por Kierkegaard y&nbsp;Nietzsche\u00bb \u2014 El vuelo de la lechuza\" src=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2021\/11\/05\/individuo-y-pasion-una-critica-a-la-abstraccion-por-kierkegaard-y-nietzsche\/embed\/#?secret=ZlXESPG4ma#?secret=fn3apo7a7P\" data-secret=\"fn3apo7a7P\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cristina C. 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