{"id":357656,"date":"2021-11-20T20:34:51","date_gmt":"2021-11-20T20:34:51","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=357656"},"modified":"2021-11-20T20:34:51","modified_gmt":"2021-11-20T20:34:51","slug":"las-tribulaciones-del-estudiante-torless-el-buen-malvado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2021\/11\/20\/las-tribulaciones-del-estudiante-torless-el-buen-malvado\/","title":{"rendered":"Las tribulaciones del estudiante T\u00f6rless: el buen malvado"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-gallery columns-0 is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\"><ul class=\"blocks-gallery-grid\"><\/ul><\/figure>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.files.wordpress.com\/2021\/11\/torless-musil-pelicc81cula.jpg?w=460&amp;h=260&amp;crop=1\" alt=\"\" width=\"630\" height=\"356\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/author\/joscarlosibarracuchillo\/\">Jos\u00e9 Carlos Ibarra Cuchillo<\/a> <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En la producci\u00f3n literaria de <strong><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2016\/08\/17\/edgar-allan-poe-pensar-desde-el-abismo\/\">Edgar Allan Poe<\/a><\/strong> encontramos dos ensayos que destacan sobre el resto: el <em>Eureka <\/em>y la <em>Filosof\u00eda de la composici\u00f3n. <\/em>Del\n primero admiro su penetrante olfato, capaz de rastrear a distancias \ninfinitas, atravesando el vac\u00edo y dejando atr\u00e1s las estrellas fijas, <strong>los secretos m\u00e1s inaccesibles del cosmos<\/strong>. Y eso sin m\u00e1s ayuda que la de su imaginaci\u00f3n. Es probable que el fil\u00f3sofo pesimista <strong><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2019\/06\/06\/libertad-fragmentada-voluntad-de-morir-y-muerte-de-dios-en-philipp-mainlander\/\">Philipp Mainl\u00e4nder<\/a><\/strong>\n lo conociera y que inspirase su cosmogon\u00eda. Del segundo, sin duda me \nquedo con aquello que precisamente algunos de sus contempor\u00e1neos y m\u00e1s \nfieros cr\u00edticos rechazan: su sistematicidad. A lo largo de sus p\u00e1ginas, \nPoe despliega un abultado muestrario de principios literarios. Hay \nquienes han se\u00f1alado que esta antip\u00e1tica presentaci\u00f3n encubre una \nparodia del positivismo ingl\u00e9s, y que habr\u00eda que leerla a la luz del \nsarcasmo y la chanza. Pero cuesta compartir esta opini\u00f3n, porque \ncontiene no pocas reglas que terminan mostr\u00e1ndose muy provechosas y que \nno estimo sino como sinceros regalos, sin otras intenciones. Hay una en \nconcreto que llama mi atenci\u00f3n. En resumidas cuentas, afirma que <strong>toda obra debe contener, a su modo y maneras, un estribillo que funcione como el eje de toda la narraci\u00f3n<\/strong>. Nos lo dice as\u00ed:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>El placer nace solamente de la \nsensaci\u00f3n de identidad, de repetici\u00f3n. Resolv\u00ed diversificar y acrecentar\n este efecto, manteniendo, en general, la monoton\u00eda de sonido, a la vez \nque alteraba continuamente el pensamiento; vale decir que decid\u00ed \nproducir de continuo nuevos efectos, variando la aplicaci\u00f3n del \nestribillo, sin que \u00e9ste sufriera mayores cambios.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Una obra no\n debe ser m\u00e1s que la repetici\u00f3n, ampliada y diversificada, de un solo \npero provechoso estribillo. Un pensamiento \u00fanico debe abrirse camino en \nel alma y retorcerse hasta hallar finalmente su hueco en el c\u00e9nit de la \nnarraci\u00f3n. A la postre, nos damos cuenta de que aqu\u00ed late la estructura \nnarrativa del monomito, s\u00f3lo que esta vez es un estribillo el que debe \nemprender la traves\u00eda; una traves\u00eda, sin embargo, que no es por mar ni \ntierra ni aire, sino <strong>por el alma<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.files.wordpress.com\/2020\/05\/edgar_allan_poe_circa_1849_restored_squared_off.jpg?w=728\" alt=\"\" class=\"wp-image-24210\" \/><figcaption>Edgar Allan Poe<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Si\n se nos permite as\u00ed decirlo, Dios debe de haber le\u00eddo a Poe y aplicado \nesta regla rigurosamente en la obra de la naturaleza. Su estribillo \nelegido nos suena a todos, sin excepci\u00f3n. Y aunque es una \u00fanica cosa, \nadopta diversas formas seg\u00fan el contexto, igual que las distintas clases\n de lluvia. Nadie se libra de su encuentro. Con que se oiga una vez, se \ngraba en la memoria para siempre, fij\u00e1ndose como el bajo continuo de la \nexistencia. Es, s\u00ed, un estribillo mon\u00f3tono en el libro de la vida, pero \ntambi\u00e9n estimulante en grado sumo; aun en su forma m\u00e1s d\u00e9bil, inspira a \nun tiempo las mejores y las peores ideas sobre la Tierra. Hablo, por \nsupuesto, del <strong>mal<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Del mal parece estar suficientemente versado el escritor austr\u00edaco <strong>Robert Musil<\/strong>, uno de cuyos personajes literarios da t\u00edtulo a este art\u00edculo: <strong>T\u00f6rless<\/strong>. El tema principal de la novela que nos ocupa, <em><strong>Las tribulaciones del estudiante T\u00f6rless<\/strong><\/em>, no es el mal, pero s\u00ed que hay mucho, much\u00edsimo mal presente en sus hojas. Un mal refinado, astuto, ladino. Si me preguntan: <strong>el peor mal que pueda concebirse<\/strong>.\n Lo pondr\u00eda justo al lado del mal brutal, del que carece de cualquier \ncomplejo y cumple a rajatabla con sus amenazas. El mal empingorotado, el\n que se reviste de dignidad, puede ser tan perjudicial como el mal \nbrutal y sincero, sobre todo a toro pasado, cuando descubrimos con \nconsternaci\u00f3n que sus primeros y t\u00edmidos temblores ya anunciaban un \nse\u00edsmo de grandes proporciones. De esta suerte de mal nos habla Musil en\n la novela. Y de este mal, en verdad terror\u00edfico, sat\u00e1nico, les voy a \nhablar a continuaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Como \nalgunas veces habr\u00e1n escuchado, el mal suele presentarse con su cara m\u00e1s\n amable y familiar. De este modo puede causar m\u00e1s da\u00f1o. Quien lo recibe,\n lo recibe con los brazos abiertos, dejando desprotegida su carne m\u00e1s \nblanda y allanando el camino m\u00e1s corto a su coraz\u00f3n. De hecho, el mal \nm\u00e1s devastador, y pienso en el terremoto de Lisboa del a\u00f1o 1755, suele \ncobijarse primero bajo el ala de aquel en quien m\u00e1s confianza se ha \ndepositado. En el caso de Lisboa, <strong>Dios<\/strong>, el amado Dios, \nse convierte en fratricida. Acaba con poco menos de cien mil almas en \nquince minutos, corta el resuello de la fe y demuestra, como decimos, \nque el mal proviene de lo mejor conocido. Si decimos con <strong>Schelling<\/strong>\n que el mal es algo, bien un elemento positivo, bien una privaci\u00f3n, \nentonces podemos atribuirle, si me lo permiten, una especie de \nsabidur\u00eda. <strong>El mal sabe bien que para herir m\u00e1s profundamente y \npara asegurarse de que la herida no sane nunca, tiene que ir de la mano \nde la decepci\u00f3n<\/strong>; y con ella, la humillaci\u00f3n, la profanaci\u00f3n, la\n vejaci\u00f3n y el desprecio. Un mal sin estos componentes no es mal, es \ns\u00f3lo brutalidad. Para que sea mal, tiene que hallar eco en quien lo \nrecibe, tiene que ser capaz de parasitar al hu\u00e9sped y adue\u00f1arse de su \naliento.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero no lo \nreconocemos (y padecemos) en toda su extensi\u00f3n hasta que lo entendemos.Y\n lo entendemos cuando reconocemos que es posible, esto es, que hay \nrazones que lo preceden y que lo incorporan con mayor o menor \ninteligibilidad al discurso racional. <strong>Cuanto m\u00e1s se entiende el mal, m\u00e1s duele<\/strong>,\n porque la raz\u00f3n parece haber abandonado en un punto espec\u00edfico el \nconcurso de las facultades humanas. En todo acto horroroso interviene \nuna duda muy concreta, a saber: \u00bfc\u00f3mo y d\u00f3nde encaja ahora esto en el \nmundo?, y una certeza, tambi\u00e9n muy concreta: de alg\u00fan modo, en alg\u00fan \nlugar. <strong>El mal exige una comprensi\u00f3n que \u00e9l mismo obstaculiza, porque no parece de este mundo<\/strong>, y sin embargo es el h\u00e1lito que anima la vida, que de forma clandestina mueve sus resortes.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed pues, \ntenemos por un lado que el mal exige comprensi\u00f3n, y por el otro que \nsupone un esc\u00e1ndalo en virtud de su naturaleza parad\u00f3jica, que, como \ndir\u00eda <strong><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2017\/07\/14\/kierkegaard-de-la-pasion-erotica-a-la-angustia-y-la-desesperacion\/\">Kierkegaard<\/a><\/strong>,\n pone a la \u00e9tica en suspensi\u00f3n teleol\u00f3gica. Parece que est\u00e1 fuera y \ndentro del mundo, que puede y reh\u00faye explicarse. Por eso quien sufre un \nmal, si bien sabe que no alcanzar\u00e1 a entenderlo del todo, no deja de \nsacudirlo en busca de respuestas<em>.<\/em> Gran parte de su capacidad de\n seducci\u00f3n reside en este hecho, que es como un irresistible anzuelo que\n zarandea frente a nuestros ojos, \u00e1vidos de contemplar la imposible \nverdad que oculta. Pero esto no quita que, al margen de que lleguemos a \nsu comprensi\u00f3n o no, sea absolutamente aterrador. Que pueda haber una \nserie de motivos, enlazados qui\u00e9n sabe por qu\u00e9 <strong>l\u00f3gica mefistof\u00e9lica<\/strong>, por ejemplo, para cometer el asesinato de un inocente, hiela la sangre a cualquiera.<\/p>\n\n\n\n<p>El mal<strong>, por consiguiente, aumenta con el conocimiento<\/strong> <strong>de su g\u00e9nesis y desarrollo<\/strong>.\n Cuantas m\u00e1s razones le asisten, m\u00e1s grande se hace, m\u00e1s aterrador se \nvuelve. El ser humano, si bien no de forma expl\u00edcita, siempre ha tenido \nintuici\u00f3n de esta hip\u00f3tesis. En el plano jur\u00eddico, por ejemplo, la \npremeditaci\u00f3n se considera un agravante. En el plano moral, vemos que se\n excusan los males eternos e inmotivados llam\u00e1ndolos \u00ableyes de la \nnaturaleza\u00bb, porque carecen de razones de ser<em>, <\/em>porque parecen \nno ir precedidos de ninguna motivaci\u00f3n. La muerte y la vejez, en fin, no\n escandalizan a nadie. No pueden ser males m\u00e1s que en un sentido \nfigurado o po\u00e9tico. En cambio, <strong>a los males que, entre comillas, m\u00e1s razones le acompa\u00f1an, el esc\u00e1ndalo est\u00e1 asegurado<\/strong>.\n Y no me interpreten mal. Una raz\u00f3n no justifica un crimen. De ning\u00fan \nmodo lo vuelve\u2026 razonable. Una raz\u00f3n, en este contexto, puede ser, de \nhecho, una <strong>sinraz\u00f3n<\/strong>. Puede ser un error manifiesto, una\n inversi\u00f3n de la \u00e9tica, un atentado contra el sentido com\u00fan, un \nsacrilegio contra la vida; lo que ustedes deseen. Pero si un padre acaba\n con la vida de su hijo, inmediatamente todos nos volvemos hacia sus \nmotivaciones. Y lo primero que nos decimos no es: \u00abEst\u00e1 loco\u00bb, sino que \nnos preguntamos: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9?\u00bb. Pues de un modo oscuro e impreciso \nintuimos que hay razones detr\u00e1s. Piensen ahora en las complejas \nrelaciones que se establecen entre los miembros de una familia, tan \nproclives a la discordia. \u00a1Cu\u00e1ntas razones para herirse y qu\u00e9 bien se \nentiende que debe de haberlas!<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.files.wordpress.com\/2021\/11\/musil.jpg?w=998\" alt=\"\" class=\"wp-image-25021\" \/><figcaption>Robert Musil<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Este\n af\u00e1n de conocer el porqu\u00e9, a simple vista inocente, nos delata. Nos \ntransporta a un lugar siniestro. Y nos arrastra a un espanto may\u00fasculo. \n\u00ab\u00bfC\u00f3mo pudo haber matado a su hijo?\u00bb. En esta pregunta, en el <em>c\u00f3mo, <\/em>observo\n el reconocimiento t\u00e1cito de su facticidad, y un poco, pero s\u00f3lo un \npoco, su aprobaci\u00f3n como acto autorizado dentro del alambicado sistema \nde relaciones humanas. Pero <strong>\u00bfde veras es concebible un <em>c\u00f3mo?<\/em><\/strong>\u00bfEs\n que puede haber una raz\u00f3n para matar a un inocente? Entonces, \u00bfpor qu\u00e9 \nnos lo preguntamos? Si de verdad no crey\u00e9ramos en que hay una respuesta,\n no habr\u00edamos preguntado.<\/p>\n\n\n\n<p>Habr\u00eda que \ncuestionarse hasta qu\u00e9 punto parte del horror procede de que nos haga \ndudar acerca de nuestras capacidades para reproducir un acto semejante. \nAnte un crimen salvaje, las piernas flaquean y nos ruborizamos; ante un \ncrimen salvaje, la raz\u00f3n, el criterio de lo bueno y de lo malo, el \u00f3bice\n de nuestras pasiones m\u00e1s violentas, se torna sospechosa. Pero sin \nraz\u00f3n, todo el orden moral se descompone. Y <strong>deseamos que los peores delitos se cometiesen al margen de todo razonamiento<\/strong>.\n \u00bfC\u00f3mo es posible que un crimen atroz venga acompa\u00f1ado de razones, de \nentendimiento y de voluntad, y no venga, como deber\u00eda ser siempre, como \npor ensalmo, por un salto epistemol\u00f3gico inexplicable, por un hiato \nm\u00e1gico, por algo de todo punto heterog\u00e9neo, algo que bajo ninguna luz \npueda alcanzar a adoptar una figura, algo de otro mundo y tan ajeno a \nnuestra realidad que nos fuerce a decir: \u00abEsto no me concierne para \nnada\u00bb? <strong>Pero el mal, desgraciadamente, tiene muy poco que ver con la locura<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>En la \nnovela de Musil, me parece a m\u00ed, se disecciona este mal sirvi\u00e9ndose de \nla afilada amistad de un grupo de estudiantes. Ve\u00e1moslo ahora.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Malas ideas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El arco argumental de <em>Las tribulaciones del estudiante T\u00f6rless<\/em> sigue las pautas de las <strong>novelas de aprendizaje (<em>Bildungsroman<\/em>) <\/strong>t\u00edpicamente alemanas. Nos narra <strong>la historia de un adolescente que deber\u00e1 crecer sorteando numerosos desencuentros<\/strong>:\n romper\u00e1 lazos con la misma facilidad con que los cre\u00f3; sufrir\u00e1 \nepisodios de abulia, donde su imaginaci\u00f3n echar\u00e1 a volar y ser\u00e1 v\u00edctima \nde pensamientos intrusivos y violentos; observar\u00e1 con estupor en sus \ncompa\u00f1eros comportamientos que prematuramente juzgar\u00e1 con la severidad \npropia de quien no se ha apartado a\u00fan de la mirada punitiva de sus \npadres; y se ver\u00e1 arrojado a una guerra de respeto disputada por \nmuchachos arrogantes y \u00e1vidos de reconocimiento que provocar\u00e1 que \ntermine <strong>replante\u00e1ndose muchos de sus presupuestos morales<\/strong>. Sin embargo, todo esto no es sino el marco donde se encuadra un mal de dimensiones considerables.<\/p>\n\n\n\n<p>La novela \ncomienza con la entrada de su protagonista, T\u00f6rless, en una escuela de \ncadetes. Lo acompa\u00f1an varios de sus mejores amigos: los acaudalados \nBeneberg y Reiting, y el humilde Basini. Pero al poco se produce el robo\n de unas pocas monedas de las arcas de uno de los amigos mencionados: \nBeineberg. Aunque nadie conoce a\u00fan la identidad de su perpetrador, las \nprimeras especulaciones apuntan, c\u00f3mo no, a quien podr\u00eda estar m\u00e1s \nnecesitado de cometer el crimen: el m\u00e1s pobre de todos ellos, Basini. Lo\n que comienza como un rumor sin pruebas, no obstante, acaba confirmado \ncuando el propio Basini, tras las amenazas de sus compa\u00f1eros, reconoce \nhaber sustra\u00eddo esas monedas. Las hab\u00eda robado para pagar una deuda. \nPero implora que este hecho no salga a la luz, o podr\u00edan echarlo del \ninstituto. <strong>A cambio del silencio de sus compa\u00f1eros ofrece su servidumbre<\/strong>. He aqu\u00ed el principio del calvario para el joven.<\/p>\n\n\n\n<p>Una falta \nleve, como puede ser la de Basini, debe tener una respuesta \nproporcionada: un peque\u00f1o escarnio, una colleja o, dependiendo del rigor\n con que el director acate las normas, una expulsi\u00f3n. Pero juzgamos la \n\u00faltima como la opci\u00f3n m\u00e1s severa de todas. As\u00ed deber\u00eda ser. Estoy seguro\n de que Basini, en el momento que confes\u00f3 su autor\u00eda, pens\u00f3 que la \nexpulsi\u00f3n era, con toda seguridad, lo peor que pod\u00eda pasarle y, tal vez,\n como solemos expresarlo a veces, el fin del mundo<em>. <\/em>No pod\u00eda \nhaber nada peor que eso. Las consecuencias ser\u00edan nefastas: \ndesaprovechar la gran oportunidad que le hab\u00edan ofrecido de labrarse una\n posici\u00f3n social, quedar mal ante sus amigos y el mundo acad\u00e9mico, \nmanchar su expediente para siempre, y tener que volver a casa cabizbajo y\n asumiendo que pronto el flagelo de su madre restallar\u00eda sobre su \nespalda.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.files.wordpress.com\/2021\/11\/tocc88rless.jpg?w=582\" alt=\"\" class=\"wp-image-25017\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Sin embargo, cuando nos ponemos en lo que creemos peor, cuando nos volvemos, como suele decirse, <strong><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2020\/03\/31\/pesimismo-y-filosofia-como-no-caer-en-un-dulzon-optimismo\/\">pesimistas<\/a><\/strong>,\n en realidad seguimos siendo mucho m\u00e1s optimistas de lo que creemos. El \npeor de los peores futuros posibles no suele ser, ni mucho menos, el \nfuturo m\u00e1s oscuro que s\u00ed nos depara el destino. <strong>La vida siempre golpea m\u00e1s fuerte de lo que podemos llegar a imaginar<\/strong>.\n A menudo el pesimismo es, por tanto, una concesi\u00f3n, una indulgencia, \nsobre todo, optimista, que trata de amortiguar el seguro topetazo del \nfuturo. Gracias a \u00e9l, nos libramos de asumir, mediante aserciones de \ncu\u00f1o dram\u00e1tico, que las condiciones ser\u00e1n luego mucho m\u00e1s terribles. \nEsto es lo que desgraciadamente le ocurri\u00f3 a Basini: se acogi\u00f3 a un \npesimismo que enseguida quedar\u00eda desacreditado por una realidad \nimplacable.<\/p>\n\n\n\n<p>Poco \ndespu\u00e9s del robo, Reiting, que ha obligado a confesar a Basini, le \ncuenta a T\u00f6rless sobre lo sucedido. Le explica que ha llegado a un \nacuerdo con Basini: a cambio de su silencio, Basini tiene que hacer \nciertas cosas por \u00e9l, tiene que postrarse ante su voluntad y convertirse\n en algo as\u00ed como su criado. Esta conversaci\u00f3n marca un punto de \ninflexi\u00f3n en la novela, puesto que T\u00f6rless responde a su amigo con \ncierta indignaci\u00f3n, como dando a entender que con ello Reiting est\u00e1 \nsiendo excesivamente ben\u00e9volo con Basini. \u00bfPor qu\u00e9 le da esa \noportunidad? Lo que T\u00f6rless desea, o piensa que desea, es el destino m\u00e1s\n duro para el italiano. Cualquier otra cosa que no sea su denuncia es \ncobard\u00eda y debilidad. Esta conversaci\u00f3n es un hito importante en la \nnovela porque, p\u00e1ginas despu\u00e9s, nos daremos cuenta de que, precisamente,\n lo que parec\u00eda m\u00e1s inflexible e incluso malvado (una respuesta r\u00e1pida, \nsin posible apelaci\u00f3n, que defenestre de un empuj\u00f3n a lo que comenzaba a\n ser un fiel amigo), se mostrar\u00e1 como la alternativa m\u00e1s inocente y, sin\n duda, menos malvada de todas. Pero, de momento, T\u00f6rless es el malvado y\n Reiting el misericordioso. En un r\u00e1pido juego de manos que nuestra \nmirada no ha podido seguir, Musil ha deslizado sobre terreno f\u00e9rtil las \nsemillas de <strong>una especie de \u00e1rbol del mal que brotar\u00e1 lentamente<\/strong> pero que no se detendr\u00e1 hasta que sea casi imposible extirpar de ra\u00edz.<\/p>\n\n\n\n<p>Cabe \npregunt\u00e1rselo: \u00bfqu\u00e9 recorrido habr\u00eda tenido el mal con un Basini \nexpulsado del colegio? Uno muy corto. Tan corto que apenas si se le \nhubiese podido denominar \u00abmal\u00bb. En realidad, si as\u00ed hubiese sucedido, \npresumo que la vida de Basini no hubiese cambiado tanto. Tal vez hubiese\n acabado estudiando otra cosa o intent\u00e1ndolo de nuevo en otra escuela de\n cadetes. Tal vez, incluso, su madre no se lo hubiese tomado tan a pecho\n y, atendiendo a su situaci\u00f3n, hubiese comprendido el acto de su hijo, \nno tan deshonroso en el fondo. Nada para echarse las manos a la cabeza.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero <strong>el mal escoge siempre el camino m\u00e1s largo, aquel que le garantiza un desarrollo continuado<\/strong>\n de su contenido. Su camino, de hecho, a veces atraviesa momentos que, \nde forma aislada, pueden llegar incluso a resplandecer de bondad. Todo \nsea por un final peor. La l\u00ednea que traza el mal en el espacio est\u00e1 \nconstituida de puntos discretos en los que entran todo tipo de matices y\n de grados intermedios. Para que pueda darse el mal en grado sumo, por \nejemplo, en el <strong>amor<\/strong>, de antemano tiene que \naprovisionarse durante a\u00f1os del cari\u00f1o que se ha propuesto derribar de \nun plumazo. Cuanto m\u00e1s tiempo pasa, mayor es la recompensa. Por este \nmotivo, el vate malvado de Musil no hace que echen a Basini, sino que lo\n mantengan encerrado, como en un pote en salmuera, siendo curado poco a \npoco, tal y como sin duda prefiere su alimento el demonio.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Tortura<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>T\u00f6rless \nest\u00e1 molesto con Reiting. \u00bfPor qu\u00e9 defiende a Basini? \u00bfPor qu\u00e9 lo \nprotege? \u00bfPor qu\u00e9 parece hacer todo lo posible por evitar su denuncia al\n director? Por su parte, Reiting piensa que T\u00f6rless no es m\u00e1s que un \nciego idealista, alguien que todav\u00eda no ha comprendido que los \nprincipios y los valores son sombras de una realidad mucho mayor que \nsiempre se impone. Una realidad mostrenca que reclama dominaci\u00f3n. Una \nrealidad moldeada por la voluntad y reconquistada por quienes son \ncapaces de imponerse brutalmente sobre los dem\u00e1s. Resulta, como \nimagin\u00e1bamos, que Reiting no es tan ben\u00e9volo. No defiende a Basini \nporque quiera aliviar las verg\u00fcenzas de su amigo, m\u00e1s pobre que ellos, \nsino porque quiere ajusticiarlo seg\u00fan unos principios que nos recuerdan a\n los que <strong>Calicles<\/strong> despliega en el <em>Gorgias <\/em>de <strong><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2018\/11\/04\/platon-sobre-el-amor-la-filosofia-y-los-poetas\/\">Plat\u00f3n<\/a><\/strong>. Tiene la fuerza y, por tanto, el derecho. Del mismo modo que en <em>La soga <\/em>de <strong>Hitchcock<\/strong>,\n donde los protagonistas se ven justificados para cometer un asesinato \nen raz\u00f3n de su superioridad intelectual, los amigos de T\u00f6rless asumen \nque el peque\u00f1o hurto de Basini les permite desviarse de la justicia \nestablecida y hacer con \u00e9l lo que quieran. Aunque nadie le ha \npreguntado, est\u00e1n convencidos de que Basini ha renunciado <em>voluntariamente<\/em> a todos sus derechos, tambi\u00e9n el de ser tratado como una persona<em>. <\/em>Lo\n que le hace rechinar (no mucho) los dientes a Reiting, entiendo, es que\n Basini haya dado al traste con su esperanza (completamente impostada) \nde que pudiese ser diferente a los dem\u00e1s. Una vez m\u00e1s, el pobre ha \ndemostrado la bajeza de su catadura moral: ha robado a sus amigos. As\u00ed \npues, en un silogismo ciertamente apresurado, se demuestra que todos los\n pobres carecen de criterios \u00e9ticos. No tienen valores ni principios. Y \nBasini y Beineberg, quienes por un momento han llegado a <em>creer <\/em>en\n Basini, pueden por fin convertir su afectada decepci\u00f3n en hostilidad \npara con el italiano. Maldita sea la hora en que pensaron que Basini \npod\u00eda ser, pese a sus or\u00edgenes, uno m\u00e1s, uno de ellos. <strong>La traici\u00f3n debe pagarse<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Tenemos\n que Basini ha pecado a cuenta de la confianza (si es que merece tal \nnombre) que Beineberg y Reiting han depositado en \u00e9l. Y estos se \nsienten, o dicen sentirse, heridos. Pero es un dolor atildado. No nos \ndejemos enga\u00f1ar: es el aspaviento buscado por quien ha hecho de su \nadversario un falso amigo cuya primera falta le servir\u00e1 de excusa para \naplastarlo. \u00bfC\u00f3mo, pues, van a dejar que Basini se vaya de rositas? En \nesta situaci\u00f3n, Musil le hace decir a Beineberg:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Por m\u00ed, pod\u00e9is hacer lo que \nquer\u00e1is; el dinero no me importa y la justicia tampoco. En la India le \nhabr\u00edan atravesado las v\u00edsceras con una afilada ca\u00f1a de bamb\u00fa; por lo \nmenos, ser\u00eda divertido. Basini es tonto y cobarde. Eso ser\u00e1 una&nbsp; l\u00e1stima\n para \u00e9l; en cuanto a m\u00ed, me tiene sin cuidado lo que pueda ocurrirle a \ntales gentes. Son insignificantes, y lo que pueda suceder en su alma es \ncosa que no sabemos.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Basini ya \nno es merecedor ni siquiera de la reprobaci\u00f3n moral de sus semejantes, \nporque al haber cumplido con su destino de pobre, al haber demostrado \nvoluntariamente que pertenece al despreciable c\u00edrculo de eternos \nmalhechores de la humanidad, est\u00e1 fuera de las categor\u00edas con que se \njuzgan por lo general a los miembros regulares de la sociedad. La l\u00f3gica\n perversa que subyace a la declamaci\u00f3n de Beineberg es esta: la falta de\n Basini es la prueba de que ning\u00fan pobre merece vivir. A ojos de sus \nantiguos amigos, Basini ya no es un ser humano. Ha tropezado con un \nescal\u00f3n y se ha ca\u00eddo hasta lo m\u00e1s bajo de la escalera ontol\u00f3gica. \nBeineberg dice m\u00e1s adelante:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Lo mismo me da que lo acusemos \nahora, que le demos una paliza o que, de puro gusto, lo atormentemos \nhasta que quede medio muerto; porque no puedo imaginarme que un \nindividuo como ese llegue a tener alguna significaci\u00f3n dentro del \nmaravilloso mecanismo del mundo. Me parece un elemento s\u00f3lo fortuito, \nque ha sido creado fuera del orden general.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.files.wordpress.com\/2021\/11\/tocc88rless-pelicc81cula.jpg?w=732\" alt=\"\" class=\"wp-image-25023\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Basini es ya un elemento fuera del orden general. Un sujeto de pruebas. La carne donde la <strong>perversidad<\/strong> puede desatarse sin mancharse. De todo lo que se haga con \u00e9l no quedar\u00e1 registro. No es una profanaci\u00f3n <em>stricto sensu, <\/em>porque\n no le subyace una dignidad lastimada. Tampoco es violencia, porque el \nsujeto de la violencia no puede ser sino el ser humano. Puede ser \natravesado por una ca\u00f1a de bamb\u00fa, se le puede retorcer el pescuezo y \nmatarlo, o se le puede someter a voluntad hasta que ya no se le necesite\n m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Dado que, seg\u00fan mi tesis, el mal escoge el camino m\u00e1s largo y doloroso, <strong>el grupo de amigos decide convertir a Basini en un esclavo expuesto diariamente a todo tipo de penalidades<\/strong>.\n Inequ\u00edvocamente, pese a que T\u00f6rless se ha opuesto al principio, es \nseguro que este acabar\u00e1 siendo seducido por las malas ideas de los \ndem\u00e1s. Pero \u00bfpor qu\u00e9 Basini y no T\u00f6rless, Beineberg o Reiting? Porque \npertenece a un colectivo social que todav\u00eda no ha conquistado su \nreconocimiento. Basini ha ca\u00eddo tan f\u00e1cilmente porque su dignidad no \nconstituye un atributo conquistado, sino regalado. A principios del \nsiglo XX, el <strong>proletariado<\/strong>, la clase a la que pertenece \nBasini, no hab\u00eda logrado ninguna conquista moral de peso. A mucho tirar,\n los burgueses, en un acto de cinismo insuperable, se disputaban su \nagradecimiento; pero no el agradecimiento sincero y definitivo, sino el \nagradecimiento m\u00ednimo y suficiente para aliviar el remordimiento. \nPiensen en la pel\u00edcula de <strong>Luis Berlanga<\/strong>: <em>Pl\u00e1cido<\/em>. \u00ab\u00a1Siente a un pobre a su mesa!\u00bb. Su dignidad, pues, es una dignidad falsa, prestada con usura.<\/p>\n\n\n\n<p>De un \nsoplo, Basini se ha quedado sin representaci\u00f3n social, humana, \nmetaf\u00edsica. Ha cumplido con su destino: reconocer su estatuto ontol\u00f3gico\n de pobre. Ahora s\u00f3lo queda que pague. Que pague por un crimen cuyas \nconsecuencias quedan redobladas si las perpetra un pobre, y que pague \npor haber traicionado la confianza de quienes creyeron en su \nregeneraci\u00f3n moral. Pues es as\u00ed: el pobre, a principios del siglo XX, \nest\u00e1 en manos de sus tutores, quienes le procuran una reconversi\u00f3n de \ntodas sus facultades, orientada a la extracci\u00f3n de sus vicios m\u00e1s \nculpables y de sus faltas eternas. Pero el pobre no debe convertirse \njam\u00e1s en un nuevo miembro de los c\u00edrculos pudientes; antes bien, debe \ncontinuar en el foso. Lo que debe cambiar, eso s\u00ed, es su car\u00e1cter, a \nmenudo indomable, espont\u00e1neo, molesto. El rico puede expoliar a sus \nsemejantes, porque la jerarqu\u00eda es cosa tan natural como la existencia \nmisma, pero el pobre no puede rebelarse contra quien lo somete, porque \nentonces el orden se subvierte. <strong>Y el orden es di<\/strong>vino.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Culminaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A mitad de \nnovela, Beineberg le dice a T\u00f6rless que su inter\u00e9s por Basini va m\u00e1s \nall\u00e1 del aleccionamiento, que quiere aprender con \u00e9l<em>. <\/em>Y a\u00f1ade \nque por eso quiere atormentarlo. Es su p\u00e9rfida forma de aprender. A \nT\u00f6rless le asaltan las dudas. Y \u00bfsi la empat\u00eda para con los m\u00e1s \ndesfavorables no fuese m\u00e1s que una forma d\u00e9bil de condescendencia? Y \u00bfsi\n no hace falta? La condescendencia pertenece a esa clase de atributos \nanticuados que ya no encajan tan bien entre la juventud de principios \ndel XX, \u00e1vida de un nuevo <strong>orden moral<\/strong>. Por lo pronto, \ntanto Reiting como Beineberg, de quienes tiene, con matices, buena \nopini\u00f3n, se han mostrado de acuerdo en torturar a Basini. \u00bfQuiz\u00e1 se lo \nmerece de verdad? \u00bfLe asisten razones al hombre superior para hacer lo \nque quiera con sus cong\u00e9neres inferiores, una vez estos, eso s\u00ed, hayan \ndado su permiso impl\u00edcito por medio de la subversi\u00f3n de la norma? <strong><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2018\/10\/11\/las-vidas-de-nietzsche\/\">Nietzsche<\/a><\/strong>\n afirma que los poderosos se inventan sus propias leyes y que luego \nolvidan que lo han hecho. Y que as\u00ed es como se constituye la verdad. El \nestadista m\u00e1s famoso de Alemania, Heinrich von Treitschke, afirma que \nAlemania tiene el derecho de aplastar a los Estados menores por el \nsimple hecho de que estos carecen de un gran ej\u00e9rcito. <strong>El poder, el sometimiento, la destrucci\u00f3n del rival pertenecen al orden general del universo<\/strong>.\n Y \u00bfsi resulta que el rostro amable que ha encontrado en Basini es la \nm\u00e1scara de quienes ocultan un plan para invertir los roles sociales y, \ncon ello, la ley m\u00e1s antigua del universo? Basini, qu\u00e9 duda cabe, es un \nenemigo.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada uno de\n los amigos piensa en una forma diferente de servirse de Basini. Por su \nparte, Beineberg, que est\u00e1 obsesionado con la <strong>filosof\u00eda india<\/strong>,\n desea purificarse a s\u00ed mismo a trav\u00e9s del cuerpo lacerado de Basini. Lo\n obligar\u00e1 a desnudarse, a arrastrarse como un gusano por el suelo, a \nsubirse a techos altos para que se sienta como un mu\u00f1eco de trapo, como \nsi pudiera redirigir hacia s\u00ed mismo los efectos benefactores de una \nredenci\u00f3n sin costes. Como si neutralizar el deseo de otro mediante la \nrenuncia al miedo y al orgullo contase igual, a ojos del orden general, \nque hacerlo con uno mismo. El misticismo burgu\u00e9s y acomodado que se \nhab\u00eda apoderado de la Alemania de principios de siglo (pienso en Rudolf \nSteiner) se encarna ahora en Beineberg. <strong>El cuerpo debe ser purificado por v\u00eda del dolor<\/strong>\n (de otro, a ser posible). Beineberg sue\u00f1a con realizar el sacrificio \nante los ojos de su padre, un soldado que ha vuelto enajenado de la \nIndia y que se yergue en su imaginaci\u00f3n, pienso, al modo como cuelga la \ngigantesca campana en la catedral que el compositor Aleksandr Scriabin \ndesea construir para musicalizar el gran y \u00faltimo sacrificio de la \nhumanidad, donde toda vida, la de los burgueses primero, debe perecer y \nsalir renacida (pero sin menos dinero).<\/p>\n\n\n\n<p>Reiting\n tiene otros planes, pero no puede decirlos en voz alta. T\u00f6rless \nsospecha de \u00e9l, de lo que hace con Basini cuando nadie mira, cuando todo\n parece estar en calma. Y envidia su suerte. El maltratado cuerpo de \nBasini, lleno de ara\u00f1azos y moretones, resulta de una gran belleza bajo \nla luz mortecina del escondite donde los redentores se juntan y, en \nsecreta complicidad, torturan a su antiguo amigo. El cuerpo de Basini, \nsobre todo cuando nadie m\u00e1s se encuentra presente, se vuelve para \nT\u00f6rless como aquel trozo de alabastro con forma de deidad que la codicia\n de los coleccionistas ha mutilado. T\u00f6rless se aproxima aqu\u00ed m\u00e1s que \nnunca al peligro, pues sus amigos, pese a todo, guardan una distancia \nprudencial con su v\u00edctima, que aparece ante sus ojos como un medio para \nalcanzar fines m\u00e1s altos y como algo que puede abandonarse sin mayores \ndificultades. Beineberg descarga su furia con Basini esperando una \ncompensaci\u00f3n espiritual. Reiting tres cuartos de lo mismo: desea su \ncuerpo, aliviarse con \u00e9l. Cuando tiene ganas, le hace caso, pero cuando \nno, se desentiende de \u00e9l. Pero T\u00f6rless se relaciona con Basini de una \nforma m\u00e1s profunda y dif\u00edcil de extirpar. T\u00f6rless se entiendecon Basini.\n Adem\u00e1s de su cuerpo, desea su alma. De un modo que no comprende \ncompletamente, est\u00e1 enamorado de la persona en que se ha convertido \nBasini, de ese amante servil que <strong>ha aprendido a gozar confusamente con su malograda situaci\u00f3n<\/strong>.\n Le importa, sobre todo, que Basini siga sufriendo as\u00ed, que siga siendo \nlo que es. Su atractivo radica en su padecimiento. Su preocupaci\u00f3n hacia\n el italiano raya en lo aut\u00e9nticamente perverso.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.files.wordpress.com\/2021\/11\/m1500-1.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-25025\" \/><figcaption>Fotograma de la pel\u00edcula de Volker Schl\u00f6ndorff<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Pero el mal\n que se ha apoderado de T\u00f6rless no tiene nada que ver con sus \ninclinaciones homosexuales. No entiendan mal a Musil. El mal tiene que \nver con el hecho de que T\u00f6rless, bajo el influjo hom\u00f3fobo que ejerce \nsobre \u00e9l la sociedad de su tiempo, no va a aceptar jam\u00e1s que la \natracci\u00f3n que siente sea propiedad suya y no una suerte de arcano \nsibilino lanzado por Basini. Musil lo dice claro: T\u00f6rless no ve a un \nBasini f\u00edsico, corp\u00f3reo, un objeto de amor, sino una visi\u00f3n. Cuanto m\u00e1s \nse sienta atra\u00eddo T\u00f6rless, m\u00e1s culpa tendr\u00e1 Basini de provocar esas \nvisiones. M\u00e1s enfadado estar\u00e1 con \u00e9l. Todo el goce es redirigido hacia \nsu parte negativa. T\u00f6rless no es quien desea a Basini; Basini, el pobre \nBasini, el que apenas si se tiene en pie, es quien hace que T\u00f6rless lo \ndesee. \u00bfNo es este un mal supremo, puesto que hace de la sola existencia\n de la v\u00edctima la raz\u00f3n por la que esta debe seguir sufriendo? \u00bfNo nos \nrecuerda demasiado a esa clase de argumentos infames que han esgrimido \nlos mayores demonios de nuestro siglo pasado? Para llegar hasta aqu\u00ed, el\n mal ha trabajado infatigablemente. Pero al final ha logrado que la \nhomosexualidad se castigue serveramente y se considere como una \ninversi\u00f3n del orden general. Uno de los primeros en denunciar esta \nsituaci\u00f3n de un modo eminentemente filos\u00f3fico, <strong>Otto Weininger<\/strong>, ratifica esta situaci\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>En efecto, se ha incluido el \nfen\u00f3meno dentro de la esfera de la psicopatolog\u00eda, considerando la \ninversi\u00f3n como un s\u00edntoma de degeneraci\u00f3n, y como enfermos a los \ninvertidos.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Lo\n que deber\u00eda haber sido un episodio aproblem\u00e1tico, ha llevado a una \npersona al borde de la muerte. Un fen\u00f3meno que se puede observar con \ncierta asiduidad, el de la \u00abc\u00e1lida amistad de juventud\u00bb, como la llama \nWeininger, donde los amigos pueden llegar a acercarse m\u00e1s que de \ncostumbre, que nunca carece de un sentido sexual, se ha convertido en un\n <strong><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2016\/08\/25\/filosofia-cuerpo-y-sexualidad\/\">juego s\u00e1dico<\/a><\/strong>.\n Si no fuese por el mal, \u00bfc\u00f3mo deber\u00edamos explicar que de la m\u00e1s intensa\n amistad pueda surgir el m\u00e1s cruel sadismo? No me lo puedo explicar sino\n de la siguiente manera: cualquier relaci\u00f3n humana llevada hasta el \nextremo, como es el caso de la amistad de juventud, es indistinguible de\n la maldad. Hay un momento decisivo, tanto en la m\u00e1s extrema bondad como\n en la m\u00e1s extrema maldad, en que ambas pueden caer de un lado o de otro\n independientemente de la naturaleza moral del impulso que hayan cogido.\n El alborozo puede ser tan grande que incluso la bondad puede derivar en\n maldad. Puede creerse tan buena que no se responsabilice ya de nada. Lo\n \u00fanico que le preocupa no es repartir bien entre los dem\u00e1s, sino \nvolverse la representaci\u00f3n del Bien. Y ya no ve las miradas de quienes \nse supon\u00eda que ten\u00eda que cuidar. Cuando se pierde de vista a las \npersonas, el mal triunfa inexorablemente. Y da igual que haya sido en \npos de un sistema de filosof\u00eda con una \u00e9tica perfectamente coherente y \nsin ning\u00fan fleco suelto.<\/p>\n\n\n\n<p>T\u00f6rless y \nBasini al final se acuestan. Pasan una noche juntos, desnudos, \nabrazados. Pero esto no significa que T\u00f6rless haya podido romper la \nf\u00e9rula que lo tiene atado al sistema de prejuicios de su \u00e9poca. No es \nuna redenci\u00f3n. Sigue pensando lo mismo. De hecho, entiendo esto como la \nconsumaci\u00f3n del proyecto que al principio hab\u00edan puesto en marcha \nReiting y Beineberg pero que luego han abandonado por desinter\u00e9s. \nT\u00f6rless no volver\u00e1 a hablar del asunto con Basini. Lo culpar\u00e1 de su \nsuerte y de sus artes seductoras, y pondr\u00e1 tierra de por medio. El \nidealista, pues, ha ca\u00eddo. Ahora comparte con sus c\u00f3mplices la creencia \nde que la culpa de Basini es indisociable de su car\u00e1cter inteligible. <strong>El mal ha ganado<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>A Basini le\n costar\u00e1 mucho recomponerse. Ya queda muy poco del Basini que entr\u00f3 en \nla escuela de cadetes. Adem\u00e1s, en un \u00faltimo acto de sadismo, Beineberg y\n Reiting desnudan a Basini y lo empujan a una plaza, donde antes hab\u00edan \ncongregado a una multitud de estudiantes bajo la promesa de desvelar la \nidentidad del ladr\u00f3n. Todos lo patean, se r\u00eden de \u00e9l, incluso llegan a \nleer una carta de su madre, en la que en un tono tierno le pide a su \nhijo que se comporte bien. Nunca volver\u00e1 a ser el mismo. No se nos dice \nqu\u00e9 pasar\u00e1 con \u00e9l en el futuro. De hecho, Musil lo desaloja de las \n\u00faltimas p\u00e1ginas del libro. Es como si le diese por muerto.<\/p>\n\n\n\n<p>El director  llama a T\u00f6rless a su despacho para aclarar lo sucedido. T\u00f6rless le  habla de un modo filos\u00f3fico, oscuro, alambicado. Todo tiene sentido  dentro de su cabeza, pero es incapaz de hac\u00e9rselo entender. <strong>El mal tambi\u00e9n necesita recapacitar, encajar las piezas de su pasado. Es algo costoso<\/strong>.  El director llama a varios profesores, porque no sabe si su alumno est\u00e1  delirando. El \u00fanico que parece captar el sentido de su balbuceo es el  profesor de teolog\u00eda, puesto que est\u00e1 acostumbrado a justificar el mal  en el mundo. Lo llaman providencialismo. Parece que todo tiene un  porqu\u00e9, aunque no sea f\u00e1cil de entender. T\u00f6rless es un buen malvado.  Tiene un comentario ingenioso para cada falta. Parece que todo lo que le  ha ocurrido a Basini puede justificarse. Tambi\u00e9n hubo quien justific\u00f3  el terremoto de Lisboa. Y eso es espantoso.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-link is-provider-el-vuelo-de-la-lechuza\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"8pC1j2A5kW\"><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2021\/11\/09\/las-tribulaciones-del-estudiante-torless-el-buen-malvado\/\">Las tribulaciones del estudiante T\u00f6rless: el buen&nbsp;malvado<\/a><\/blockquote><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00abLas tribulaciones del estudiante T\u00f6rless: el buen&nbsp;malvado\u00bb \u2014 El vuelo de la lechuza\" src=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2021\/11\/09\/las-tribulaciones-del-estudiante-torless-el-buen-malvado\/embed\/#?secret=paviaElbCA#?secret=8pC1j2A5kW\" data-secret=\"8pC1j2A5kW\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Carlos Ibarra Cuchillo Introducci\u00f3n En la producci\u00f3n literaria de Edgar Allan Poe encontramos dos ensayos que destacan sobre el resto: el Eureka y la Filosof\u00eda de la composici\u00f3n. Del primero admiro su penetrante olfato, capaz de rastrear a distancias infinitas, atravesando el vac\u00edo y dejando atr\u00e1s las estrellas fijas, los secretos m\u00e1s inaccesibles del [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"gallery","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-357656","post","type-post","status-publish","format-gallery","hentry","category-members","post_format-post-format-gallery"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p5OYFZ-1v2E","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/357656","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=357656"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/357656\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":357658,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/357656\/revisions\/357658"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=357656"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=357656"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=357656"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}