{"id":357681,"date":"2021-12-26T11:50:25","date_gmt":"2021-12-26T11:50:25","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=357681"},"modified":"2021-12-26T11:50:25","modified_gmt":"2021-12-26T11:50:25","slug":"necesitamos-el-reconocimiento-del-otro-para-forjar-nuestra-identidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2021\/12\/26\/necesitamos-el-reconocimiento-del-otro-para-forjar-nuestra-identidad\/","title":{"rendered":"\u00bfNecesitamos el reconocimiento del otro para forjar nuestra identidad?"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-gallery columns-0 is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\"><ul class=\"blocks-gallery-grid\"><\/ul><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.filco.es\/uploads\/2021\/11\/Amo-y-esclavo-3.jpg\" alt=\"En las \u00faltimas d\u00e9cadas, las demandas pol\u00edticas han virado desde posiciones econ\u00f3micas a posiciones m\u00e1s identitarias. Para comprender este viraje es fundamental el pasaje de Hegel: \u00abla dial\u00e9ctica del amo y el esclavo\u00bb. Dise\u00f1o realizado a partir de la ilustraci\u00f3n de StarGladeVintage distribuida por Pixabay (CC0).\" \/><\/figure>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>La dial\u00e9ctica del amo y el esclavo es uno de los \npasajes m\u00e1s famosos de la filosof\u00eda hegeliana. En este fragmento, Hegel \ndescribe la lucha entre dos conciencias que buscan ambas el \nreconocimiento de la otra. La dial\u00e9ctica del amo y el esclavo termina en\n una dominaci\u00f3n y en un reconocimiento imperfecto. Un tipo de relaci\u00f3n \nque, a pesar de no ser universal, describe perfectamente muchas de las \ndin\u00e1micas en las que estamos inmersos.<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p><strong>Por Javier Correa Rom\u00e1n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.filco.es\/actualidad-pensamiento-hegel\/\">Georg Wilhelm Friedrich Hegel<\/a> es uno de los fil\u00f3sofos m\u00e1s importantes de la historia de Occidente. <\/strong>Nacido\n en 1770 en Stuttgart, es el m\u00e1ximo exponente del idealismo alem\u00e1n. \nDesarroll\u00f3 una amistad con el poeta H\u00f6lderlin y el fil\u00f3sofo Schelling y \nfue el intelectual m\u00e1s importante de su \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Pese a que sus primeros escritos son teol\u00f3gicos y religiosos, no tardar\u00e1 en <a href=\"https:\/\/www.filco.es\/desentranando-a-hegel\/\">adentrarse en la filosof\u00eda<\/a>.<\/strong>\n En 1801, Schelling le invita a Jena, el centro cultural m\u00e1s importante \nde la Alemania en aquel tiempo. All\u00ed dio clases hasta 1807, cuando \npublic\u00f3 su<em> Fenomenolog\u00eda del esp\u00edritu<\/em>, el que es considerado su libro m\u00e1s importante. Es en esta obra donde se localiza el pasaje que vamos a analizar.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>La dial\u00e9ctica del amo y el esclavo<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p><strong>En la <a href=\"https:\/\/www.filco.es\/filconceptos-hegel\/\">dial\u00e9ctica del amo y el esclavo<\/a>, Hegel inserta a la conciencia en un escenario social.<\/strong>\n Un escenario en el que la conciencia no est\u00e1 sola, sino que entra en \ncontacto con otra conciencia. Cuando la conciencia est\u00e1 sola, no se \nsiente amenazada como certeza de conocimiento (nadie duda de ella). En \nel momento en que aparece otra conciencia, en cambio, esta seguridad \ntambalea. Cuando estamos solos determinamos la verdad sin oposici\u00f3n de \nnadie m\u00e1s, pero cuando llega otra conciencia no podemos estar tan \nseguros. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Para Hegel, los dem\u00e1s son fundamentales en la constituci\u00f3n de nuestra propia identidad.<\/strong>\n A pesar de que suponen una amenaza para nuestra certeza y nuestro deseo\n de ser la verdad del mundo, sin los dem\u00e1s no podr\u00edamos formar nuestra \nidentidad. \u00bfPor qu\u00e9? Porque para formar nuestra identidad es necesario \nel reconocimiento y esto solo lo puede proporcionar otro ser humano. <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>En el momento en que aparece otra conciencia, nos sentimos amenazados como certeza del mundo<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>En la dial\u00e9ctica del amo y esclavo hay un concepto que es fundamental: el deseo.<\/strong>\n Hegel llama deseo al movimiento de la conciencia hacia el exterior. El \ndeseo de la conciencia es para Hegel el proceso por el que la conciencia\n sale de s\u00ed misma y conoce el mundo. Ocurre que, visto de esta manera, \nel deseo es siempre una negaci\u00f3n porque, cuando conoce los objetos, los \nagota. En otras palabras, la conciencia descubre un objeto nuevo y lo \nconoce (\u00ab\u00a1oh, una mesa!\u00bb) y, en ese mismo instante, ese objeto se \nconsume, se agota (porque ya lo ha conocido). <\/p>\n\n\n\n<p><strong>En un mundo conformado solo por objetos, el deseo es pura insatisfacci\u00f3n.<\/strong>\n El motivo es que los objetos se agotan en cuanto los conocemos. El \ndeseo de la conciencia es su movimiento hacia el mundo, pero seg\u00fan \nconoce un objeto, necesita pasar a otro para mantener el deseo. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cuando llega un ser humano \u2014otra conciencia\u2014 para la conciencia supone una amenaza.<\/strong>\n Hasta ahora era nuestra conciencia la que determinaba la verdad del \nmundo: esto es una silla, esto est\u00e1 bien, esto est\u00e1 mal. El mundo no \nopone resistencia cuando lo conocemos (el bol\u00edgrafo no grita: \u00ab\u00a1No soy \nun bol\u00edgrafo!\u00bb). La llegada de otro ser humano supone la llegada de \nalguien que puede empezar a dudar de nuestras verdades en el mundo (\u00abyo \ncreo que en esto te equivocas\u00bb). La seguridad que ten\u00eda nuestra \nconciencia como garante y certeza del conocimiento empieza a tambalear. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>La conciencia no tolera esto. <\/strong>Para Hegel, el deseo \nde la conciencia quiere ser absoluto e independiente. Cada ser humano \nquiere tener la verdad sin que haya nadie que desaf\u00ede su conocimiento. \nEl ser humano que lleg\u00f3 en segundo lugar quiere tambi\u00e9n ser lo que \ndetermina la verdad del mundo. Este es el verdadero conflicto: dos \nconciencias que quieren ser las que determinan la verdad de las cosas. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sin embargo, a pesar de ser una amenaza, la llegada de otro ser humano es tambi\u00e9n una oportunidad.<\/strong>\n \u00bfOportunidad? \u00bfPor qu\u00e9? Porque, como dijimos antes, los objetos se \nconsumen en el mismo instante en el que conciencia los conoce. No dan \nm\u00e1s juego y, por eso, nuestra conciencia estaba insatisfecha. La \nconciencia de otro ser humano, en cambio, no se agota. En otras \npalabras, cuando sentenciamos: \u00abEsto es as\u00ed\u00bb, el mundo no nos aplaude ni\n nos verifica. Si otra conciencia dice: \u00abTiene raz\u00f3n, es as\u00ed\u00bb, nuestra \nconciencia se siente reconocida y satisfecha. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Se abre entonces una oportunidad para que nuestra conciencia pueda estar satisfecha.<\/strong>\n La oportunidad pasa por el reconocimiento de otro ser humano, por el \nhecho de que otro ser humano reconozca que tenemos raz\u00f3n, que somos la \nverdad del mundo. El conflicto surge porque, en este encuentro entre dos\n seres humanos, ninguno quiere ceder. Ambos quieren ser reconocidos como\n la certeza del conocimiento. <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>El verdadero conflicto son dos conciencias que quieren ser las que determinan la verdad de las cosas<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>En un primer momento, en el choque inicial, los dos seres humanos \u2014las dos conciencias\u2014 se ven la una a la otra.<\/strong>\n Se reconocen. Una ve a la otra y ve que la est\u00e1 viendo. Hegel dice: \u00abEl\n movimiento es, por tanto, sencillamente el movimiento duplicado de \nambas autoconciencias. Cada una de ellas ve a la otra hacer lo mismo que\n ella hace\u00bb. Es decir, las dos conciencias saben que lo que ven no es un\n objeto, saben que la otra conciencia tambi\u00e9n le est\u00e1 mirando. En este \npunto, \u00bfqu\u00e9 ocurre? \u00bfC\u00f3mo reaccionan las dos conciencias una respecto a \nla otra? <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Lo que quiere cada conciencia es doblegar a la otra para que la reconozca como verdad del mundo.<\/strong>\n La conciencia de cada ser humano, dice Hegel, es ego\u00edsmo total y su \n\u00fanico deseo es determinar la verdad del mundo. En este choque, entonces,\n cada una se siente amenazada. La conciencia no quiere matar a la otra \nconciencia porque la dejar\u00eda otra vez en un mundo de objetos sin ning\u00fan \ntipo de reconocimiento. La conciencia necesita afirmarse, someter a la \notra conciencia. En resumidas cuentas, y como se\u00f1ala el profesor Dar\u00edn \nMcNabb:  <\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abEl deseo no desea la muerte del otro, sino que \ndesea el deseo del otro, desea que el otro lo reconozca. El paso de la \npostura del deseo a la postura del reconocimiento da un giro a la \nmaquinaria dial\u00e9ctica introduciendo una nueva din\u00e1mica que resultar\u00e1 no \nen la muerte de uno, sino en una peculiar relaci\u00f3n entre los dos, uno \ncomo amo y el otro como esclavo\u00bb.<\/em> <\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfY qui\u00e9n es el amo y qui\u00e9n es el esclavo? <\/strong>La  conciencia que se erigir\u00e1 como ganadora, la que llamaremos \u00abel amo\u00bb,  ser\u00e1 aquella que en la lucha no le tenga miedo a nada. Aquella que no  tenga miedo a desprenderse de sus \u00abcontingencias\u00bb, aquella \u2014dice Hegel\u2014  que no le tenga miedo ni a la muerte. Por poner un ejemplo m\u00e1s  cotidiano, en una relaci\u00f3n de pareja el amo es aquel o aquella que no  muestra miedo a que la relaci\u00f3n se acabe. La conciencia-amo es la que  puede \u00abmostrar que no est\u00e1 vinculado a ninguna existencia determinada, a la vida\u00bb. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Esta lucha es fundamental para las dos conciencias porque la identidad de cada una depende de que la otra la reconozca.<\/strong>\n En otras palabras, la conciencia se ha dado cuenta de que su identidad \nsolo puede constituirse a trav\u00e9s del otro, a trav\u00e9s de su \nreconocimiento. A diferencia de los animales \u2014y este es un punto clave \nde la tesis hegeliana\u2014, nuestra conciencia no desea objetos (pues estos \ndejan a la conciencia insatisfecha), sino que nuestra conciencia desea \nel deseo del otro, su reconocimiento. Desea que reconozcan sus verdades y\n sus certezas. \u00abEl ganador es el amo \u2014resume McNabb\u2014 y el que se rinde, \nel esclavo. Lo que este pierde y el amo gana es el honor, el \nreconocimiento\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>La conciencia que se erigir\u00e1 como ganadora, la que llamaremos \u00abel amo\u00bb, ser\u00e1 aquella que en la lucha no le tenga miedo a nada<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>Pasemos a analizar la relaci\u00f3n entre amo y esclavo. <\/strong>El\n amo es ahora reconocido como tal. Es, en palabras de Hegel, un \u00abser \npara s\u00ed\u00bb. Es la certeza del mundo y no lo es porque \u00e9l lo diga, sino \nporque otro \u2014y esta es la clave\u2014 tambi\u00e9n lo cree as\u00ed. Lo que el amo \nsentencia como verdad, el esclavo lo reconoce. Este \u00faltimo, habi\u00e9ndose \ndejado llevar por su miedo a la muerte y a la finitud, se ha convertido \nen un \u00abser para un otro\u00bb m\u00e1s que en un \u00abser para s\u00ed\u00bb. El esclavo es, en \neste punto, una conciencia que se niega a s\u00ed misma como verdad del \nmundo. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Para el amo, lo mejor del esclavo es que a \u00e9l no tiene que negarlo, porque el esclavo se niega a s\u00ed mismo. <\/strong>La\n derrota del esclavo en la lucha de ambos significa que el esclavo no es\n absoluto e independiente, sino que es un ser m\u00e1s d\u00e9bil que el amo. El \nesclavo lo reconoce como due\u00f1o y certeza del mundo y le reafirma \nconstantemente. Pero hay m\u00e1s: en esta nueva situaci\u00f3n, el amo ahora \npuede disfrutar los objetos o cosas que antes le causaban tanto problema\n porque el esclavo se ocupa de ellos mediante el trabajo. En esta nueva \nrelaci\u00f3n el esclavo trabaja para el amo. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ahora, el amo domina al esclavo consumiendo lo que produce. <\/strong>Mientras\n que el primero se siente libre y disfruta del trabajo del esclavo, este\n trabaja para \u00e9l. Para el amo, es una situaci\u00f3n perfecta. Ha conseguido \nimponerse y ahora disfruta de los beneficios. Sin embargo, \u00bfes esta \nsituaci\u00f3n tan id\u00edlica? \u00bfEst\u00e1 satisfecho el deseo del amo? No del todo \nporque en esta relaci\u00f3n empiezan a surgir problemas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Con el paso del tiempo, el amo se da cuenta de que su \nreconocimiento descansa en un otro \u2014el esclavo\u2014 que es un ser \ninsignificante, una conciencia dependiente.<\/strong> \u00a1Un esclavo! \u00a1Un \nser miedoso y d\u00e9bil! \u00bfQu\u00e9 valor tiene que nos reconozca una persona \nd\u00e9bil y cobarde, dice Hegel? De repente, el amo no tiene la certeza de \nser verdaderamente el amo. Le entran dudas. Que sea un esclavo el que lo\n confirme no le da ninguna seguridad. El amo ahora descubre las \nconsecuencias indeseables de esta situaci\u00f3n: el reconocimiento de un ser\n sumiso no tiene apenas valor. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>En este momento, el amo materialmente apenas tiene carencia, pero espiritualmente est\u00e1 vac\u00edo.<\/strong>\n Su esp\u00edritu se rebaja al mero consumo de cosas que el esclavo prepara \npara \u00e9l con su trabajo. Respecto al esclavo, \u00bfqu\u00e9 es lo que le va a \npermitir alcanzar la libertad? Su servidumbre consiste en tres pilares: \nel miedo, el servicio y el trabajo. En la lucha a vida o muerte el \nesclavo sinti\u00f3 miedo, un miedo no tanto a su oponente, como ya dijimos, \nsino miedo a la muerte. Esta experiencia de miedo, a la conciencia del \nesclavo le ha:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<em>Disuelto interiormente, le ha hecho temblar en s\u00ed \nmisma y ha hecho estremecerse cuanto de fijo hab\u00eda en ella. Pero este \nmovimiento universal puro, la fluidificaci\u00f3n absoluta de toda \nsubsistencia, es la esencia simple de la autoconciencia, la negatividad \nabsoluta, el ser-para-s\u00ed-puro\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El primer paso para la liberaci\u00f3n del esclavo es ser consciente de su condici\u00f3n de esclavo. <\/strong>Cuando\n el esclavo acepta su miedo, entonces se da cuenta de su propia \nsituaci\u00f3n de esclavitud. En otras palabras, el esclavo empieza a dejar \nde ser esclavo en el momento en que es consciente de su servidumbre. A \npartir de aqu\u00ed, las cosas empiezan a cambiar poco a poco. Veamos lo que \nocurre en el \u00e1mbito del trabajo del esclavo. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Lo que es distintivo del esclavo es que su actividad, el \ntrabajo, no agota ni extingue los objetos como antes hac\u00eda el amo, sino \nque los trabaja y, as\u00ed, los transforma. <\/strong>Volvamos a la relaci\u00f3n \nde pareja: la conciencia-ama tan s\u00f3lo consume los regalos hechos por la \nconciencia-esclava. Esta \u00faltima, sin embargo, no consume objetos, sino \nque los hace y esto es una diferencia crucial. Es fundamental porque con\n esto la conciencia-esclava forja con su trabajo un mundo a su imagen y \nsemejanza. Con el trabajo, el esclavo plasma su propia subjetividad en \nel objeto; expande su identidad a los objetos con los que trabaja. Estos\n dejan de ser meros objetos naturales para convertirse en productos \nhumanos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El trabajo, dice Hegel, condena al esclavo, pero tambi\u00e9n le libera.<\/strong>\n El amo dejaba que el esclavo tratase con los objetos del mundo porque \n\u00e9l aspiraba a la independencia de los objetos y al reconocimiento del \nesclavo. Y el amo, recordamos, quer\u00eda esto para tener su deseo \nsatisfecho. Pero ahora el esclavo experimenta una relaci\u00f3n con los \nobjetos de forma diferente y mucho m\u00e1s positiva, ya que mediante su \ntrabajo es c\u00f3mo el esclavo se encuentra a s\u00ed mismo.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>El amo descubre las consecuencias indeseables de esta situaci\u00f3n: el reconocimiento de un ser sumiso no tiene apenas valor<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>En resumen, el esclavo atisba su independencia personal a trav\u00e9s de su trabajo.<\/strong>\n Cuando trabaja, el esclavo ejerce su libertad para dar la forma que \nquiere a los objetos. El mundo va tomando la forma que \u00e9l lo da. Esta es\n la raz\u00f3n principal de que el esclavo deje de sentirse enajenado de s\u00ed \nmismo. Volviendo a nuestro ejemplo: fabricar objetos para que el otro \nlos consuma en la pareja puede ser servil, pero en este hacer, en este \nfabricar, uno se da cuenta de sus propios gustos y se desarrolla a s\u00ed \nmismo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La relaci\u00f3n ya no queda entonces tan clara.<\/strong> El \nesclavo es un poco m\u00e1s independiente y ha encontrado una forma de lidiar\n con los objetos (el trabajo) de forma que estos no se consumen y, a la \nvez, le permiten desarrollarse. El amo, en cambio, se ha descubierto m\u00e1s\n dependiente, pues depende del reconocimiento de alguien inferior. No \ndebemos pensar que es el esclavo el que sale ganando, porque, desde el \npunto de Hegel, hacia finales de este apartado no hay mucha diferencia \nentre el amo y el esclavo: ninguno de los dos es totalmente libre ni \ntotalmente dependiente.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Llegados a este punto, la dial\u00e9ctica no ha producido lo que \nlos dos buscan: la libertad, la independencia y el reconocimiento del \notro.<\/strong> El reconocimiento en esta din\u00e1mica ha sido sesgado y \nparcial, no mutuo (\u00a1ha sido una lucha!), lo que ha dejado a los dos en \nuna condici\u00f3n terriblemente insatisfecha e infeliz.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Conclusiones<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p><strong>Varias cosas resultan importantes de este pasaje. <\/strong>El\n primero es constatar que la identidad necesita el reconocimiento del \notro para constituirse. Esto ha influido enormemente en los movimientos \npol\u00edticos de nuestra \u00e9poca. Estos, seg\u00fan autoras como <a href=\"https:\/\/www.filco.es\/nancy-fraser-necesitamos-politica-de-division\/\">Nancy Fraser<\/a>, han variado desde las peticiones econ\u00f3micas hacia reivindicaciones identitarias y de reconocimiento.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Otra cosa importante a tener en cuenta es que Hegel no postula que as\u00ed sean todas las relaciones entre humanos, <\/strong>pues  \u2014como hemos visto\u2014 el reconocimiento que se da no es un reconocimiento  sim\u00e9trico. El contexto que describe Hegel es el de un reconocimiento  imperfecto y de lucha. Para llegar a una situaci\u00f3n de reconocimiento  igualitario la conciencia tendr\u00e1 que recorrer aun varios cap\u00edtulos de la  <em>Fenomenolog\u00eda<\/em> <em>del esp\u00edritu<\/em> .<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed-wordpress wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-filosofia-amp-co\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"jEViVSfPjD\"><a href=\"https:\/\/filco.es\/el-amo-y-el-esclavo-hegel\/\">F+ \u00bfNecesitamos el reconocimiento del otro para forjar nuestra identidad?<\/a><\/blockquote><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00ab&lt;span class=&quot;content-title-filco-plus&quot;&gt;F&lt;span&gt;+&lt;\/span&gt;&lt;\/span&gt; \u00bfNecesitamos el reconocimiento del otro para forjar nuestra identidad?\u00bb \u2014 FILOSOF\u00cdA&amp;CO\" src=\"https:\/\/filco.es\/el-amo-y-el-esclavo-hegel\/embed\/#?secret=vd4QN1EiFB#?secret=jEViVSfPjD\" data-secret=\"jEViVSfPjD\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La dial\u00e9ctica del amo y el esclavo es uno de los pasajes m\u00e1s famosos de la filosof\u00eda hegeliana. 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