{"id":357683,"date":"2022-01-02T20:51:33","date_gmt":"2022-01-02T20:51:33","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=357683"},"modified":"2022-01-02T20:51:33","modified_gmt":"2022-01-02T20:51:33","slug":"simone-weil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2022\/01\/02\/simone-weil\/","title":{"rendered":"Simone Weil"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-gallery columns-0 is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\"><ul class=\"blocks-gallery-grid\"><\/ul><\/figure>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">Simone Weil, el \u00fanico gran esp\u00edritu de nuestro tiempo<\/h1>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.filco.es\/uploads\/2021\/09\/Simone-Weil-la-virgen-roja.jpg\" alt=\"Simone Weil (1909-1943) fue una fil\u00f3sofa francesa que se situ\u00f3 siempre del lado de los m\u00e1s d\u00e9biles. Debido a sus ideales pol\u00edticos y su lucha activa, desde muy joven la llamaron \u00abla virgen roja\u00bb. Montaje a partir de imagen de thefuturistics (CC BY-NC 2.0).\" \/><\/figure>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>As\u00ed la llam\u00f3 Albert Camus. Simone Weil naci\u00f3 en el Par\u00eds de \n1909. Falleci\u00f3 exiliada, en Inglaterra, en 1943. Pese a su temprana \nmuerte, con solo 34 a\u00f1os, consigui\u00f3 dejar una producci\u00f3n filos\u00f3fica que \nnos sigue fascinando. Compasiva, cr\u00edtica, atenta y luchadora, Weil es \nuna pensadora a la que hay que conocer.<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p><strong>Por Mercedes L\u00f3pez Mateo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>De Simone Weil nos han llegado multitud de historias:<\/strong>\n que ya con cinco a\u00f1os dej\u00f3 de comer az\u00facar en solidaridad con los \nsoldados de las trincheras de la Gran Guerra, que quiso tirarse en \nparaca\u00eddas sobre la Francia ocupada, que sus l\u00e1grimas conmovieron a <a href=\"https:\/\/www.filco.es\/simone-de-beauvoir-mas-alla-de-segundo-sexo\/\">Simone de Beauvoir<\/a>\n en una ocasi\u00f3n entre los muros de la Sorbona\u2026 Pero \u00bfqu\u00e9 sabemos sobre \nsu filosof\u00eda? Repasamos el pensamiento, repleto de m\u00edstica y compromiso \npol\u00edtico, de quien <a href=\"https:\/\/www.filco.es\/albert-camus-libertad-y-rebelion-en-el-absurdo\/\">Albert Camus<\/a> consider\u00f3 \u00abel \u00fanico gran esp\u00edritu de nuestro tiempo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>1 <em>Malheur<\/em>. <\/strong>El <em>malheur<\/em> es la \ndesgracia. Va m\u00e1s all\u00e1 del dolor f\u00edsico o el malestar pasajero. Se trata\n de un nivel de sufrimiento extremo y profundo que est\u00e1 presente en la \nvida de todo ser humano, sin excepci\u00f3n, y que supone un enigma para la \nhumanidad. Es la pregunta sin respuesta de Cristo en la cruz: \u00abPadre, \nPadre, \u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado?\u00bb. Simone Weil no busca dar una \nsoluci\u00f3n al problema que supone la existencia de desgracia en el mundo, \nsino apreciarla como un medio para abrirse a \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLa extrema grandeza del cristianismo procede del hecho de que no \nbusca un remedio sobrenatural contra el sufrimiento, sino un uso \nsobrenatural del sufrimiento\u00bb. Debido al <em>malheur<\/em>, nuestra alma \nqueda vaciada y, de esta manera, dispuesta a acoger el sufrimiento del \npr\u00f3jimo. Para Weil, esta funci\u00f3n tiene un car\u00e1cter pol\u00edtico, pues todo \nser sumido en la desgracia se encuentra invisibilizado, silenciado en \nnuestra sociedad. Este <em>malheur<\/em> est\u00e1 ligado a otro concepto \ncentral en la filosof\u00eda de Simone Weil: la fuerza, pues es la que, al \ndesplegarse, provoca la desdicha.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>2 La fuerza. <\/strong>A este concepto le dedicar\u00e1 un espacio central en <em>La Il\u00edada o el poema de la fuerza<\/em>, ya que, para Weil, esta es la verdadera protagonista del poema \u00e9pico de Homero. El texto en castellano se recoge en <em>La fuente griega<\/em>,\n donde explica que existen dos tipos de fuerza, aunque normalmente \nacostumbramos a identificar una, la m\u00e1s tosca: aquella que mata sin \npudor y destruye al hombre.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>El <em>malheur<\/em> es un nivel de sufrimiento extremo y profundo que est\u00e1 presente en la vida de todo ser humano sin excepci\u00f3n<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Sin embargo, \u00abla otra fuerza\u00bb es mucho m\u00e1s sutil, pues es \u00abla que no \nmata todav\u00eda. Matar\u00e1 seguramente, o matar\u00e1 quiz\u00e1, o bien est\u00e1 suspendida\n sobre el ser al que en cualquier momento puede matar\u00bb. En otras \npalabras, esta fuerza se corresponde con la potencia del mundo para \nreducir al hombre a una mera cosa, de convertirlo en piedra. La fuerza \nes capaz de que un ser con alma quede muerto en vida. Cuando la fuerza \nse despliega hasta el extremo y provoca la desgracia, el ser humano se \nencuentra completamente desarraigado del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>3 El desarraigo. <\/strong>Weil explica que todo ser humano, \ndel mismo modo que tiene necesidades f\u00edsicas como comer o dormir, \ntambi\u00e9n tiene necesidades del alma. De todas ellas, la m\u00e1s importante \u2014y\n olvidada en nuestros d\u00edas\u2014 es la necesidad de arraigo. A ello dedica su\n \u00faltima gran obra, de 1943, poco antes de fallecer, <em>Echar ra\u00edces<\/em>.\n Estas ra\u00edces pueden tomar diferentes formas: una comunidad en la que \narraigar puede construirse en base a elementos como un pasado com\u00fan, una\n tierra compartida, una lengua o una religi\u00f3n, por ejemplo.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, en su an\u00e1lisis identifica varias fuentes de desarraigo\n en nuestra sociedad, como son el colonialismo, el fascismo de su \u00e9poca o\n la condici\u00f3n obrera en el sistema capitalista de producci\u00f3n (por \nejemplo, el paro o la alienaci\u00f3n). El desarraigo, adem\u00e1s, se reproduce \ncon velocidad, porque todo aquel que est\u00e1 desarraigado, desarraiga a los\n dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>4 Lo sagrado del ser humano. <\/strong>La persona no es \nsagrada, no hay nada de sagrado en ella. \u00abLo que es sagrado, lejos de \nser la persona, es lo que en un ser humano es impersonal\u00bb. Weil pone de \nejemplos de lo impersonal a la verdad y a la belleza, que son perfectas.\n Al igual que en la ciencia hay una parte de sagrado, gracias a su \nverdad, y en el arte, gracias a su belleza, nosotros tambi\u00e9n podemos \nllegar a nuestra parte sagrada, transitando a lo impersonal.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>De todas las necesidades del alma, la m\u00e1s importante \u2014y olvidada en nuestros d\u00edas\u2014 es la necesidad de arraigo<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Pese a esta necesidad de arraigo y comunidad de la que hablamos, para\n poder acceder a lo impersonal necesitamos alejarnos de todo y realizar \nese proceso en una \u00absoledad moral\u00bb. Esta distancia es importante para no\n confundir la idolatr\u00eda de la comunidad con lo sagrado de lo impersonal.\n Cegarnos en el \u00abyo\u00bb desde nuestra alma nos impide transitar a lo \nsagrado, \u00abpero la parte del alma que dice \u2018nosotros\u2019 es todav\u00eda \ninfinitamente m\u00e1s peligrosa\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>5 <em>Metaxu<\/em>. <\/strong>Weil recupera este concepto de la tradici\u00f3n griega de la que tanto bebe. Lo presenta en su obra <em>La gravedad y la gracia<\/em> y literalmente significa \u00abentre medio\u00bb. La imagen m\u00e1s clara para entender la funci\u00f3n del <em>metaxu<\/em>\n es la de un puente o un muro: \u00abDos encarcelados en celdas vecinas que \nse comunican dando golpes en la pared. La pared es lo que los separa, \npero tambi\u00e9n lo que les permite comunicarse. [\u2026] Toda separaci\u00f3n es un \nv\u00ednculo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Simone Weil entiende el mundo como un <em>metaxu<\/em> entre el ser \nhumano y Dios, es decir, aquello que los separa, pero que al mismo \ntiempo los conecta y posibilita su relaci\u00f3n. Todo <em>metaxu<\/em> debe comprenderse como un medio y jam\u00e1s como un fin, de lo contrario, correremos el riesgo de instalarnos en ellos. Un <em>metaxu<\/em> es un pelda\u00f1o que nos acerca a lo trascendente, no un \u00eddolo o una meta en la que detenernos. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>6 <em>Amor fati<\/em>. <\/strong>Simone Weil toma el <em>amor fati<\/em>\n del estoicismo, aunque esta idea tambi\u00e9n est\u00e1 presente en otras \ntradiciones como la cristiana (paralelismo al que dedica obras como <em>Intuiciones precristianas<\/em> o <em>La fuente griega<\/em>, en las que revela una gran similitud entre ambas). El <em>amor fati <\/em>hace\n referencia a la aceptaci\u00f3n del orden del mundo y de los designios \ndivinos, como lo fue el \u00abs\u00ed sin condiciones\u00bb de Mar\u00eda en la Anunciaci\u00f3n.\n La elecci\u00f3n del ejemplo es muy importante, porque el <em>amor fati <\/em>se diferencia en un detalle imprescindible de lo que entendemos por resignaci\u00f3n: la valent\u00eda de un \u00abs\u00ed\u00bb activo.<\/p>\n\n\n\n<p>Frente al despliegue de la fuerza que consume a toda persona sin \nexcepci\u00f3n, propone respetarla y aceptarla. No obstante, esto no la \nconvierte en una conformista. Como ve\u00edamos con el <em>metaxu<\/em>, toda \nrealidad que nos obstaculiza puede servir tambi\u00e9n para avanzar. Por esa \nraz\u00f3n, Weil tuvo durante toda su vida un horizonte ut\u00f3pico en la mirada.\n El <em>amor fati<\/em> implica aceptar lo que es y luchar siempre por lo que deber\u00eda ser.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>El <em>amor fati <\/em>se diferencia en un detalle imprescindible de lo que entendemos por resignaci\u00f3n: la valent\u00eda de un \u00abs\u00ed\u00bb activo<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>7 <em>Anathema sit<\/em>.<\/strong> Un ejemplo de este inconformismo lo encontramos en relaci\u00f3n al principio de <em>anathema sit<\/em>.\n A pesar de su origen jud\u00edo, Simone Weil tuvo tres experiencias \nreligiosas que la acercan al catolicismo, en As\u00eds (Italia), Portugal y \nSolesmes (Francia). Aun as\u00ed, decidi\u00f3 vivir su espiritualidad a su \nmanera, siendo cr\u00edtica con los dogmas, y no lleg\u00f3 nunca a bautizarse. \nLas 35 razones por las que se mantuvo en el umbral de la Iglesia las \npresenta en <em>Carta a un religioso,<\/em> su correspondencia al padre dominico Jean Couturier en 1942.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de estos motivos es el <em>anathema sit<\/em>, el castigo que \ncondena a la excomuni\u00f3n a todo aquel que cometa una herej\u00eda al no \ncumplir con los preceptos de la Iglesia. Weil identifica esto como un \nsigno de totalitarismo inaceptable para la esencia del cristianismo. \nTanto en su filosof\u00eda como en su vida espiritual y personal, la \nparisiense siempre estaba del lado de los marginados como tambi\u00e9n lo \nestuvo Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>8 Anarquismo. <\/strong>Desde bien temprano Simone Weil fue \nconocida como \u00abla virgen roja\u00bb, apodo puesto \u2014algunos opinan que \ndespectivamente\u2014 por su gran maestro del liceo Alain debido a su \npensamiento pol\u00edtico \u00abradical\u00bb. Ya en 1932, con solo 23 a\u00f1os, se uni\u00f3 a \ngrupos anarcosindicalistas, participando adem\u00e1s en huelgas contra la \nprecariedad proletaria. As\u00ed, en 1940 escribi\u00f3 <em>Nota sobre la supresi\u00f3n general de los partidos pol\u00edticos<\/em>, donde dice que \u00abtodo partido es totalitario en germen y en aspiraci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Por si fuera poco, form\u00f3 parte de la columna Durruti, el grupo de \nmilicianos anarquistas que batall\u00f3 en la Guerra Civil Espa\u00f1ola para \nhacer frente a la sublevaci\u00f3n militar ileg\u00edtima del general Franco. Su \ndiario de aquellos meses est\u00e1 recogido en sus <em>Escritos hist\u00f3ricos y pol\u00edticos<\/em>,\n una obra tan cr\u00edtica como revolucionaria, pues a pesar de sus \ndesacuerdos con algunos m\u00e9todos antifascistas espa\u00f1oles, anima a tomar \nlas armas y combatir a su lado.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>En 1940 escribi\u00f3 <em>Nota sobre la supresi\u00f3n general de los partidos pol\u00edticos<\/em>, donde dice que \u00abtodo partido es totalitario en germen y en aspiraci\u00f3n\u00bb<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>9 Cr\u00edtica al marxismo.<\/strong>A pesar de \nsu presencia en huelgas, sindicatos y batallas, la posici\u00f3n de Simone \nWeil dentro del marxismo era del todo heterodoxa. En especial, marcaba \ndistancias con las decisiones tomadas por Stalin y con la URSS en \ngeneral. Su cr\u00edtica m\u00e1s contundente, demoledora y realista a la \nfilosof\u00eda marxista de la historia viene en sus <em>Reflexiones sobre las causas de la libertad y de la opresi\u00f3n social<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>All\u00ed explica que, aunque consigui\u00e9ramos acabar con el capitalismo, la\n opresi\u00f3n que recae sobre los trabajadores seguir\u00eda existiendo, ya que \nlo que debe cambiar es el modelo de producci\u00f3n, no solo la propiedad \nprivada de sus medios. Adem\u00e1s, el socialismo cient\u00edfico y el capitalismo\n no distan tanto en otro elemento: la fe ciega en el progreso infinito \ngracias a la ciencia y la t\u00e9cnica.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>10 F\u00e1brica Renault y Alsthom. <\/strong>Pero su cr\u00edtica no acaba ah\u00ed. En <em>La condici\u00f3n obrera<\/em>  recoge una carta donde dice que \u00ablos grandes jefes bolcheviques  pretend\u00edan crear una clase obrera libre y ninguno de ellos [\u2026] hab\u00eda  puesto sin duda los pies en una f\u00e1brica\u00bb. Por esta raz\u00f3n, Simone Weil  decide en 1934 y 1935 trabajar como operaria en las f\u00e1bricas de Renault y  Alsthom, donde experimenta la desgracia, el hast\u00edo y el agotamiento  f\u00edsico y mental que todos los obreros sienten a diario. En este diario  de f\u00e1brica, Weil propone como alternativa para dejar de ser \u00abcarne de  trabajo\u00bb reorganizar el sistema de producci\u00f3n, es decir, hacer que deje  de ser tan servil que nos arranque de la dignidad humana.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed-wordpress wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-filosofia-amp-co\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"iXUUPJ4RR1\"><a href=\"https:\/\/filco.es\/10-claves-sobre-simone-weil\/\">Simone Weil, el \u00fanico gran esp\u00edritu de nuestro tiempo<\/a><\/blockquote><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00abSimone Weil, el \u00fanico gran esp\u00edritu de nuestro tiempo\u00bb \u2014 FILOSOF\u00cdA&amp;CO\" src=\"https:\/\/filco.es\/10-claves-sobre-simone-weil\/embed\/#?secret=DnH5Z8i9I4#?secret=iXUUPJ4RR1\" data-secret=\"iXUUPJ4RR1\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Simone Weil, el \u00fanico gran esp\u00edritu de nuestro tiempo As\u00ed la llam\u00f3 Albert Camus. 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