{"id":357695,"date":"2022-02-05T13:24:16","date_gmt":"2022-02-05T13:24:16","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=357695"},"modified":"2022-02-05T13:24:16","modified_gmt":"2022-02-05T13:24:16","slug":"lou-andreas-salome-y-rilke-tras-la-huella-de-una-misma-alma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2022\/02\/05\/lou-andreas-salome-y-rilke-tras-la-huella-de-una-misma-alma\/","title":{"rendered":"Lou Andreas-Salom\u00e9 y Rilke: tras la huella de una misma alma"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-gallery columns-0 is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\"><ul class=\"blocks-gallery-grid\"><\/ul><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.files.wordpress.com\/2022\/01\/andreassalomerilke.png?w=460&amp;h=260&amp;crop=1\" alt=\"\" width=\"622\" height=\"352\" \/><\/figure>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">huella de una misma alma<\/h1>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/author\/adriantejeda\/\">Adri\u00e1n Tejeda<\/a> <\/p>\n\n\n\n<p>Mucho se ha escrito sobre la figura de la fil\u00f3sofa y escritora ruso-alemana Lu\u00edza Gust\u00e1vovna Salom\u00e9, m\u00e1s conocida como <strong><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2018\/05\/03\/mirada-retrospectiva-el-testimonio-de-la-primer-mujer-moderna-lou-andreas-salome\/\">Lou Andreas-Salom\u00e9<\/a><\/strong>\n (San Petersburgo, 1861-Gotinga, 1937). Se trata de uno de los \npersonajes m\u00e1s singulares y sobresalientes de finales del siglo XIX y \nprincipios del XX, vinculada a grandes artistas, escritores y fil\u00f3sofos \ncoet\u00e1neos como <strong><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2018\/07\/11\/nietzsche-y-el-porvenir-de-la-educacion\/\">Nietzsche<\/a><\/strong>, <strong><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2019\/07\/24\/freud-y-el-porvenir-de-la-terapia-psicoanalitica\/\">Freud<\/a><\/strong> o el poeta <strong><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2019\/02\/24\/las-cartas-a-un-joven-poeta-de-rilke-un-manual-para-la-vida\/\">Rainer Mar\u00eda Rilke<\/a><\/strong>,\n con quienes mantuvo una relaci\u00f3n muy estrecha tanto intelectual como \npersonalmente, hasta el punto de haber influido de manera definitiva en \nla obra de todos ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>Es en <strong>Rilke<\/strong> \n(1875-1926) sobre quien nos centramos en esta ocasi\u00f3n, entresacando \nalgunas evidencias que muestran la relevancia que el pensamiento y el \ncar\u00e1cter de la escritora rusa dispusieron en la obra filos\u00f3fico-po\u00e9tica \ndel autor checo. Para ello, y como hilo argumental, utilizaremos los \ntestimonios que la propia Andreas-Salom\u00e9 desgran\u00f3 en un diario escrito a\n prop\u00f3sito de su experiencia junto a Rilke en su pa\u00eds de nacimiento, \njusto en los albores del siglo XX, y que apareci\u00f3 traducido en \ncastellano en 2011 por Roberto Bravo de la Varga bajo el t\u00edtulo <em><strong>Rusia con Rainer<\/strong><\/em>. En este volumen se evidencia <strong>la importancia capital que Lou Andreas-Salom\u00e9 mantuvo en el desarrollo intelectual y personal de<\/strong> <strong>uno de los poetas m\u00e1s importantes del siglo XX<\/strong>. La obra y la personalidad de Rilke no se entender\u00edan sin la influencia de una de las mujeres m\u00e1s fascinantes de la historia.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.files.wordpress.com\/2022\/01\/rusia-con-rainer-lou-andreas-salomecc81.jpg?w=700\" alt=\"\" class=\"wp-image-25189\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><br>Rainer Mar\u00eda Rilke y Lou Andreas \nSalom\u00e9 se conocieron a petici\u00f3n del poeta el 15 de mayo de 1897. Rilke \nse encontraba en M\u00fanich. Acababa de dejar atr\u00e1s su Praga natal, lugar \nque encerraba todos sus demonios infantiles. Demonios que, por cierto, \nle acompa\u00f1ar\u00edan durante toda su vida. <strong>En la capital muniquesa frecuent\u00f3 los c\u00edrculos culturales del momento, al igual que Lou Andreas-Salom\u00e9<\/strong>,\n de la que hab\u00eda o\u00eddo, entre otras cosas, sobre su particular relaci\u00f3n \ncon el fil\u00f3sofo Friedrich Nietzsche, al que el poeta admiraba.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal como apunta Antonio Pau en la biograf\u00eda sobre el autor checo (<em>Vida de Rainer Mar\u00eda Rilke. La belleza y el espanto<\/em>,\n Trotta, 2007), en aquel momento Rilke ten\u00eda veintid\u00f3s a\u00f1os; Lou ten\u00eda \ncatorce m\u00e1s. Ella era una mujer casada con el catedr\u00e1tico orientalista \nFriedrich Carl Andreas (\u00abel viejecito\u00bb, tal y como la escritora se \nrefer\u00eda a \u00e9l), con quien mantuvo una relaci\u00f3n abierta a lo largo de toda\n su vida, <strong>preservando as\u00ed una libertad impensable para los c\u00e1nones de la \u00e9poca<\/strong>. Por entonces, <strong>Rilke\n era un joven inseguro y exc\u00e9ntrico que no tardar\u00eda en sucumbir a los \nencantos de aquella mujer madura de extraordinaria belleza<\/strong>, por\n lo que acab\u00f3 por enamorarse de ella (aunque hay quien sostiene, como \nAntonio Pau, que Rilke era incapaz de amar). Por suerte para el poeta, \nfue correspondido por Andreas-Salom\u00e9, si bien a la manera de la \nescritora, con <strong>una intensidad tan atronadora como ef\u00edmera<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.files.wordpress.com\/2018\/05\/lou-andreas-salomc3a9.jpg?w=700\" alt=\"\" class=\"wp-image-23111\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><br>Naci\u00f3 as\u00ed un <strong>v\u00ednculo emocional <\/strong>muy\n estrecho que dur\u00f3 durante toda la vida del poeta (muerto \u00e9l en 1926; \nLou le sobrevivi\u00f3 once a\u00f1os m\u00e1s). Si bien la relaci\u00f3n sentimental no fue\n muy larga, unos dos a\u00f1os, acab\u00f3 transform\u00e1ndose paulatinamente en <strong>una relaci\u00f3n m\u00e1s materno-filial<\/strong>\n (Rilke busc\u00f3 en Lou a la figura de su madre ausente), de cuyo \ndesarrollo conservamos una jugosa evidencia epistolar de extraordinaria \nbelleza. Resulta claro que durante el per\u00edodo en el que estuvieron \njuntos se fraguaron, en el interior del poeta, una serie de posos que \nresonar\u00edan en toda su obra po\u00e9tica posterior.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La hondura de la relaci\u00f3n debi\u00f3 de ser abrumadora<\/strong>, como queda patente en los escritos conservados por uno y otro lado. Un fragmento de Andreas-Salom\u00e9 en su obra <em>Mirada retrospectiva<\/em> es del todo esclarecedor:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Si durante a\u00f1os fui tu mujer, fue \nporque t\u00fa fuiste para m\u00ed una realidad que descubr\u00eda por primera vez: \ncuerpo y alma, indiferenciables de cualquier otra. Palabra por palabra \nhabr\u00eda podido confesarte lo que t\u00fa me dijiste al confesar tu amor: \u00abS\u00f3lo\n t\u00fa eres real\u00bb. As\u00ed nos convertimos en esposos aun antes de habernos \nhecho amigos, y nuestra amistad apenas si fue elegida, sino que vino de \nbodas igualmente subterr\u00e1neas. No se buscaban en nosotros dos mitades: \nnos reconocimos, con un escalofr\u00edo, en la abrumadora totalidad. Y as\u00ed \nfuimos hermanos, pero como de tiempos remotos, antes de que el incesto \nse convirtiera en sacrilegio.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.files.wordpress.com\/2018\/05\/mirada-retrospectiva-lou-andreas-salomc3a9.jpg?w=690\" alt=\"\" class=\"wp-image-23110\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La respuesta, igualmente maravillosa, bien pudi\u00e9ramos encontrarla en este poema que el autor checo incluy\u00f3 en <em><strong>El libro de las horas<\/strong><\/em>, obra en la que Lou Andreas-Salom\u00e9 est\u00e1 muy presente:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Ap\u00e1game los ojos, y te seguir\u00e9 viendo,<br>cierra mis o\u00eddos, y te seguir\u00e9 oyendo,<br>sin pies te seguir\u00e9,<br>sin boca continuar\u00e9 invoc\u00e1ndote.<br>arr\u00e1ncame los brazos, te estrechar\u00e1<br>mi coraz\u00f3n, como una mano.<br>P\u00e1rame el coraz\u00f3n, y latir\u00e1 mi mente.<br>Lanza mi mente al fuego<br>y seguir\u00e9 llev\u00e1ndote en la sangre.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Estos versos aparecieron publicados \nfinalmente dentro del aludido poemario, en un contexto que escapaba del \ntodo de lo que debiera ser una declaraci\u00f3n de amor, pues Rilke lo acab\u00f3 \nencajando en uno de sus momentos m\u00e1s solemnes de oraci\u00f3n dirigida a \nDios, a \u00absu\u00bb Dios. Pero en realidad, en sus inicios, fue Lou \nAndreas-Salom\u00e9 la que le hab\u00eda inspirado <strong>ese arrebato tan sublime de pasi\u00f3n<\/strong>, tal como apuntan tanto Antonio Pau como Federico Berm\u00fadez-Ca\u00f1ete en el estudio preliminar de su traducci\u00f3n del <em>Libro de las horas<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>La influencia de Andreas-Salom\u00e9 afect\u00f3 no s\u00f3lo a la maduraci\u00f3n \npersonal del autor (por ejemplo, que Rilke asumiera el nombre de \u00abRainer\n Mar\u00eda\u00bb se debe a ella, dejando atr\u00e1s el apelativo infantil y \nafrancesado de \u00abRen\u00e9\u00bb, o que su caligraf\u00eda pasara de ser sucia y \nfarragosa a limpia y clara). La importancia de la presencia de la \nescritora en la vida del poeta debemos adscribirla, tambi\u00e9n y sobre \ntodo, a su contribuci\u00f3n para<strong> desarrollar \u00abel espacio interior\u00bb de Rilke<\/strong>, desde el punto de vista del crecimiento de <strong>dos de los pilares fundamentales de su ideario po\u00e9tico: el del misticismo y la introspecci\u00f3n <\/strong>de su primera gran etapa madura, as\u00ed como el de la mirada exterior hacia las cosas.<\/p>\n\n\n\n<p>Este<strong> proceso de crecimiento<\/strong>\n se dio en tres momentos bien diferenciados. El primero de ellos \npodr\u00edamos definirlo como la del presentimiento, transcurrido desde su \nprimer encuentro hasta el momento de sus viajes a Rusia (1897-1899), y \nque incluye tanto su per\u00edodo en Wolfratshausen, en el que vivieron \ndurante dos meses como \u00abcasados aun no siendo amigos\u00bb, como la etapa \nposterior en la que ya no compart\u00edan relaci\u00f3n carnal alguna, si bien \nsegu\u00edan estando lo suficiente cerca el uno del otro como para que el \nautor pudiera desarrollar un prol\u00edfico per\u00edodo de inspiraci\u00f3n que le \npermiti\u00f3 desarrollar algunas obras tan notables como \u00abEl libro de la \nvida mon\u00e1stica\u00bb (primera parte de <em>El libro de las horas<\/em>), <em>Para festejarme<\/em>, <em>La princesa Blanca <\/em>o el enigm\u00e1tico relato \u00abCanci\u00f3n de amor y muerte del alf\u00e9rez Joseph Rilke\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.files.wordpress.com\/2022\/01\/vida-de-rilke-pau-trotta.jpg?w=640\" alt=\"\" class=\"wp-image-25196\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El segundo momento o per\u00edodo de la revelaci\u00f3n, que ser\u00e1 aqu\u00ed \nanalizado con m\u00e1s detalle, corresponde a sus dos viajes por el vasto \nterritorio del <strong>imperio de los zares<\/strong>, patria de la \nautora (\u00abmi patria es el Volga, a donde llego una y otra vez\u00bb, escribi\u00f3 \nella), y que realizaron en dos etapas. Por \u00faltimo, el periodo de las \nresonancias, comprendido desde el retorno de Rilke a Alemania (para \nalejarse definitivamente, pues ya no volvieron a verse salvo en alg\u00fan \nencuentro espor\u00e1dico, lo que no impidi\u00f3 que siguieran manteniendo un \nintercambio epistolar muy relevante) hasta el final de los d\u00edas del \npoeta. Pero centr\u00e9monos ahora en la experiencia rusa.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00abEn Rusia lo extra\u00f1o es cotidiano y lo cotidiano es extra\u00f1o\u00bb<\/strong>.\n As\u00ed se refer\u00eda Lou Andreas-Salom\u00e9 a su patria, aquella que le \narrebataron en su ni\u00f1ez, tal y como expone en el diario redactado en su \nsegundo viaje por la tierra de sus antepasados, esa tierra que flu\u00eda por\n su sangre como el curso del Volga en su transici\u00f3n desde Oriente a \nOccidente, y a la que le cant\u00f3 de esta manera:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Aunque est\u00e9s lejos, te contemplo.<br>Aunque est\u00e9s lejos, te entregas a m\u00ed<br>en un presente que nada puede destruir.<br>Rodeas mi vida, eres mi paisaje.<br>Me envuelves una y otra vez con tu risue\u00f1a grandeza.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>No resulta extra\u00f1o comprender pues el \ninter\u00e9s de Rilke por una de las tierras que m\u00e1s influir\u00eda en su esp\u00edritu\n po\u00e9tico (al igual que <strong>Italia<\/strong> y <strong>Espa\u00f1a<\/strong>). Rusia: un pa\u00eds de cielos infinitos, monta\u00f1as, isbas, estanques, chopos, abedules e individuos sencillos pero que <strong>albergaban en su interior una grandeza reservada solamente a los esp\u00edritus m\u00e1s puros<\/strong>,\n tal y como explicar\u00eda la propia Lou Salom\u00e9. De ah\u00ed que podamos imaginar\n cu\u00e1l debi\u00f3 de ser la emoci\u00f3n que tuvo que experimentar el poeta cuando \nle fuera propuesto acompa\u00f1ar al matrimonio Andreas en una visita corta \npero fecunda al inmenso territorio ruso.<\/p>\n\n\n\n<p>Como apunta Antonio Pau, aquel primer viaje dur\u00f3 apenas una semana, en la que visitaron <strong>Mosc\u00fa<\/strong> y San Petersburgo. De la primera ciudad siempre recordar\u00edan el sonido de las campanas del <strong>Kremlin<\/strong>\n y la vivencia de la Pascua, celebraci\u00f3n esta \u00faltima que para el poeta \nfue crucial y de la que dejar\u00eda constancia en su obra m\u00e1s conocida y \ncelebrada, las <em><strong>Eleg\u00edas de Duino<\/strong><\/em>. Durante aquel periplo, adem\u00e1s, podemos destacar un primer encuentro con <strong><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2020\/04\/05\/una-guia-animica-para-saber-vivir-el-camino-de-la-vida-de-tolstoi\/\">Tolst\u00f3i<\/a><\/strong>,\n ya convertido en una celebridad y al que Lou Andreas-Salom\u00e9 define como\n \u00abun hombre sencillo, que viv\u00eda en su casa como si fuera un extra\u00f1o\u00bb. \nPero sin duda lo m\u00e1s destacable fue la aparici\u00f3n de un asombro tan \ndeterminante que cristalizar\u00eda en la necesidad de un segundo viaje, que \nrealizar\u00edan al a\u00f1o siguiente, ya solos los dos, tras haberse preparado \nintelectualmente durante un a\u00f1o con la intenci\u00f3n de sentir y entender, \ncomo si fuera una ofrenda, el alma de un pueblo al que ambos tildaban de\n <em>sagrado<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.files.wordpress.com\/2022\/01\/rilke-salomecc81.jpg?w=408\" alt=\"\" class=\"wp-image-25198\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El 10 de mayo de 1900, Lou \nAndreas-Salom\u00e9 y Rainer Mar\u00eda Rilke regresan a Mosc\u00fa. All\u00ed les espera el\n pr\u00edncipe Serg\u00e9i Ivanovich Shajovskoi, miembro de la antigua nobleza \nrusa y escritor amigo de <strong><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2016\/09\/25\/anton-chejov-el-retratista-de-lo-tragico-en-las-pequenas-cosas\/\">Ch\u00e9jov<\/a><\/strong>;\n Shajovskoi actuar\u00eda como cicerone en su visita al palacio del Kremlin y\n sus museos, adem\u00e1s de ayudarles a organizar el viaje que estaban a \npunto de realizar. En aquella peregrinaci\u00f3n, la pareja se adentra en el \ncoraz\u00f3n de la Rusia m\u00e1s ancestral, viajando, adem\u00e1s de a la ciudad de la\n patria moscovita (\u00abel verdadero origen del pueblo ruso\u00bb, seg\u00fan sostiene\n la autora), a Tula (donde vuelven a encontrarse con Tolst\u00f3i en su \nm\u00edtica hacienda <strong>Yasnaia Poliana<\/strong>), Kiev, Poltava, \nS\u00e1ratov y otra serie de enclaves repartidos por buena parte de la \ngeograf\u00eda del extenso pa\u00eds que une Oriente y Occidente.<\/p>\n\n\n\n<p>Visitaron toda suerte de museos, \nmonumentos de toda clase e iglesias, edificios supervivientes de \u00e9pocas \nde tiran\u00eda ideol\u00f3gica. En ellos apreciaron una amplia muestra del arte \nruso. Debemos aqu\u00ed destacar un aspecto importante del mencionado diario \nde viaje, pues, a veces, el texto se transforma en una riqu\u00edsima <strong>gu\u00eda de arte<\/strong>\n en la que se suceden minuciosas descripciones de c\u00fapulas, iconos o \ncuadros con apasionados comentarios y opiniones cr\u00edticas que reflejan el\n alcance del conocimiento enciclop\u00e9dico en la materia que Lou \nAndreas-Salom\u00e9 albergaba. De hecho, es en este aspecto en el que podemos\n encontrar una de las marcas que mejor y m\u00e1s hondamente muestra la \ninfluencia de la escritora sobre el pensamiento del poeta checo, sin \nduda desarrollado en parte gracias al influjo de Lou Andreas-Salom\u00e9. \nBien es sabido que, en Rilke, <strong>el arte juega un papel fundamental<\/strong>, as\u00ed como el misticismo pante\u00edstico y el existencialismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Su idea trascendente de lo que supone \nla expresi\u00f3n art\u00edstica est\u00e1 muy pr\u00f3xima, si no es la misma, a la que \ntiene la escritora rusa. Tan s\u00f3lo hay que analizar algunas de las \ndisertaciones que aparecen en el diario para confirmarlo. Para Lou \nAndreas-Salom\u00e9, <strong>el artista se convierte en una suerte de sacerdote que es capaz de evocar el alma de las cosas<\/strong>,\n transformando lo espiritual en algo sensible. Es un intermediario entre\n el ser humano y Dios. En ese proceso de unificaci\u00f3n del mundo resulta \nmuy importante la <strong>contemplaci\u00f3n<\/strong>, y por ello la mirada \nobjetiva \u2014o lo que es lo mismo, la objetivaci\u00f3n de las cosas, si \nhablamos en t\u00e9rminos rilkeanos\u2014 se convierte en una necesidad imperiosa.\n <strong>Hay que mirar al mundo sin el influjo subjetivo<\/strong>, \nabandonar las ideas preconcebidas; solamente decir, describir, hacer que\n las cosas hablen por s\u00ed solas, que nos muestren su alma. Eso es lo que \nha de conseguir <strong>el artista, que es un ungido de Dios<\/strong>, tal y como tambi\u00e9n piensa Rilke sobre el poeta.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.files.wordpress.com\/2022\/01\/elegicc81as-de-duin.jpg?w=693\" alt=\"\" class=\"wp-image-25200\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Este <strong>papel sacro del artista<\/strong>,\n a juicio de Andreas-Salom\u00e9 (y tambi\u00e9n para Rilke), lo ejercen \nigualmente los hombres de campo, una figura ret\u00f3rica repleta de \nsimbolismo y a la que conocen y enaltecen tras adentrarse en el \nmicrocosmos de las aldeas rusas y de sus paisajes. De hecho, ambos \nsostienen que fue precisamente el viaje hacia <strong>aquel mundo rural repleto de silencios, interioridad, religiosidad <\/strong>(singular, sin duda, ya que en ella confluye la ortodoxia eslava con el paganismo de las supersticiones) y <strong>arraigo con la tierra<\/strong>\n uno de los momentos m\u00e1s \u00e1lgidos de su segundo viaje. Dos fueron los \nacontecimientos m\u00e1s se\u00f1alados de aquella experiencia: el primero de \nellos, su estancia durante una semana en Kresta, peque\u00f1a aldea cercana a\n la ciudad de Yoroslov. All\u00ed, en el calor de una isba tradicional, \ninmersos en una cultura ancestral sencilla pero igualmente grandiosa, \ncompartieron experiencias con la esencia de lo que Lou define como \u00abel \nhombre ruso\u00bb: el ser que aglutina en su interior la m\u00e1s arcaica pero a \nla vez m\u00e1s joven de todas las almas posibles. El alma del aut\u00e9ntico \nhombre ruso es el alma de un ni\u00f1o, aseguraba la escritora \n(\u00bfreminiscencia de su relaci\u00f3n con Nietzsche?). Dicho legado se \nencuentra fosilizado, encapsulado, a la espera de que alguien pueda \nliberarlo (tal vez los artistas o los poetas). Para Lou Andreas-Salom\u00e9, \nel ruso es consciente de esta verdad, y de ah\u00ed derivar\u00eda su <strong>fuerte espiritualidad<\/strong> y, en contraste, su carencia de voluntad frente a los cambios, lo cual le conduce inexorablemente al <strong><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2014\/02\/24\/mistica-ascetismo-y-filosofia\/\">ascetismo<\/a><\/strong>\n y a la vida interior individual que, parad\u00f3jicamente, le abre la puerta\n a la comunidad (todos los rusos piensan de la misma manera y eso les \nconecta entre s\u00ed, defend\u00eda la escritora).<\/p>\n\n\n\n<p>De esta manera, el alma del pueblo \nruso se ha preservado incorruptible frente a las transformaciones de las\n \u00e9pocas sucesivas. No obstante, Lou Andreas-Salom\u00e9 ya apunt\u00f3 que dicho \ntesoro de la humanidad no estaba exento de los peligros de \u00abla mala \neducaci\u00f3n\u00bb, que en aquella \u00e9poca ya se dejaba sentir en Rusia por tres \nv\u00edas diferentes: la de \u00ablos educadores del pueblo\u00bb, es decir, aquellos \nhombres que formar\u00edan parte de <strong>la <em>Intelligentsia<\/em> revolucionaria<\/strong>\n posterior y que se embarcaron en misiones educativas en las aldeas en \nla \u00faltima parte del siglo XIX. A ellos les acusa de sembrar un cierto <strong>nihilismo<\/strong> entre el campesinado, un hecho que, como sabemos y a la larga, servir\u00eda para que el vac\u00edo generado en estas gentes por la <strong><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2016\/08\/14\/nuestro-lado-oscuro-muerte-de-dios-en-schopenhauer-nietzsche-y-mainlander\/\">muerte de Dios<\/a> <\/strong>fuese cubierto por el <strong>esp\u00edritu revolucionario<\/strong>\n que, a la postre, ser\u00eda determinante en el \u00e9xito de la Revoluci\u00f3n de \n1917. Por otro lado est\u00e1n los cl\u00e9rigos de la ortodoxia oficial, a \nquienes Salom\u00e9 no duda en criticar por su corrupci\u00f3n y ego\u00edsmo. \nFinalmente, tambi\u00e9n alude al da\u00f1o provocado por los desertores de la \nnobleza tradicional, convertidos ahora en gu\u00edas espirituales \u00abdel \npueblo\u00bb, como en el caso de Tolst\u00f3i, a quien admira pero sobre el que no\n deja de denunciar su manera desp\u00f3tica de tratar a la masa, mostrando \nas\u00ed sus prejuicios de clase.<\/p>\n\n\n\n<p>Todas estas amenazas existen, y el \n\u00abaut\u00e9ntico\u00bb hombre ruso, que tiene en el campesino a su m\u00e1ximo \nexponente, debe sortearlos para que no desaparezca la grandeza de su \nser, la sencillez, la cual da paso a un espacio en el que se puede \nasumir absolutamente todo: <strong>\u00abGrande es aquel que se procura un espacio para hacer o sentir todo tipo de cosas\u00bb<\/strong>, apuntaba Lou Andreas-Salom\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.files.wordpress.com\/2018\/05\/lou-andreas-salomc3a91.jpg?w=700\" alt=\"\" class=\"wp-image-23113\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>A poco que analicemos estas \ncuestiones, reconoceremos algunas ideas del cuerpo filos\u00f3fico-po\u00e9tico \nm\u00e1s maduro de Rilke, el periodo conocido como visionario. Recordemos que\n hay una figura sobre la que el poeta erige su cosmogon\u00eda, la del <strong>pastor<\/strong>,\n incluido en un paisaje de cielos infinitos que aparece bien \nrepresentado en su afamado poema \u00abTrilog\u00eda espa\u00f1ola\u00bb. Poema, por cierto,\n escrito durante la estancia del poeta en Ronda y al que el fil\u00f3sofo <a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2017\/08\/02\/martin-heidegger-y-la-critica-a-la-modernidad\/\"><strong>Martin<\/strong> <strong>Heidegger<\/strong><\/a>\n se refiri\u00f3 como el m\u00e1s importante de Rilke. Recordemos que el poeta \ncheco fue una influencia determinante para el pensador alem\u00e1n, como \u00e9l \nmismo confes\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la experiencia campesina de la pareja no terminar\u00eda aqu\u00ed: \ndurante el segundo viaje ruso visitaron tambi\u00e9n al poeta campesino \nSpiridon Dimitriovich Drozhahn, admirado por la pareja y del que Rilke \nten\u00eda alg\u00fan poemario. De su hospitalidad (vivieron en su isba junto a su\n familia durante unos d\u00edas) da testimonio Lou Salom\u00e9 en sus diarios. De \naquellos d\u00edas hay que rese\u00f1ar un hecho que qued\u00f3 grabado en una de las <em>Elegias de Duino<\/em>:\n la imagen de un caballo que trotaba al atardecer por una de las estepas\n de la ribera del Volga en su descenso hacia el sur. Tambi\u00e9n el r\u00edo, \nsiempre tan presente en estos diarios rusos, as\u00ed como los bosques, \nmonta\u00f1as y, en definitiva, todo el paisaje sobre el que ambos escritores\n reflejan <strong>la imagen de un Dios<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Mucho se ha hablado de la \u00ab<strong>teolog\u00eda rilkeana<\/strong>\u00ab, puesta de manifiesto, esencialmente, en <em><strong>El libro de las horas<\/strong><\/em>.\n Algunos incluso han afirmado que aborda una idea de Dios manifestado \npero ausente. Lou Andreas-Salom\u00e9, que comparte con el poeta la misma \nidea teol\u00f3gica \u2014que podr\u00edamos tildar como pante\u00edstica\u2014, afirma en estos \ndiarios rusos: <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Dios es lo sustantivo, lo \nredentor, lo que expresa por completo nuestro ser, porque nos entregamos\n a \u00e9l pr\u00e1cticamente sin reservas de forma total. <\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Por otro lado, tambi\u00e9n proclama que Dios est\u00e1 en las cosas, en lo cercano, y que a \u00e9l llegamos cuando\u2026 <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u2026 las cosas se abren francamente, \nconvirti\u00e9ndose en una patria insospechada, una experiencia completamente\n nueva, la m\u00e1s humana y la m\u00e1s gratificante que existe, tan profunda que\n esp\u00edritus como Spinoza se ahogaron en ella y balbuceando la llamaban \nDios.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>En ambos se urde la idea de un Dios (manifestado pero desconocido en esencia, <em>absconditus<\/em>)  que est\u00e1 junto al ser humano, m\u00e1s cerca de lo que \u00e9ste sospecha. Por  eso no es necesario ning\u00fan intermediario en su di\u00e1logo. No son  necesarias las intermediaciones; tan s\u00f3lo existe la oraci\u00f3n, el  recogimiento individual como \u00fanica v\u00eda de contacto con lo Absoluto, con  Dios. De ah\u00ed que en Rusia se pueda encontrar m\u00e1s f\u00e1cilmente al Padre: <strong>all\u00ed todo es inmensidad, todo es naturaleza<\/strong>, aut\u00e9ntico elemento de la espiritualidad rusa.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-link is-provider-el-vuelo-de-la-lechuza\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"403HNtDwxz\"><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2022\/01\/23\/lou-andreas-salome-y-rilke-tras-la-huella-de-una-misma-alma\/\">Lou Andreas-Salom\u00e9 y Rilke: tras la huella de una misma&nbsp;alma<\/a><\/blockquote><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00abLou Andreas-Salom\u00e9 y Rilke: tras la huella de una misma&nbsp;alma\u00bb \u2014 El vuelo de la lechuza\" src=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2022\/01\/23\/lou-andreas-salome-y-rilke-tras-la-huella-de-una-misma-alma\/embed\/#?secret=GYjwtEOtfT#?secret=403HNtDwxz\" data-secret=\"403HNtDwxz\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>huella de una misma alma Adri\u00e1n Tejeda Mucho se ha escrito sobre la figura de la fil\u00f3sofa y escritora ruso-alemana Lu\u00edza Gust\u00e1vovna Salom\u00e9, m\u00e1s conocida como Lou Andreas-Salom\u00e9 (San Petersburgo, 1861-Gotinga, 1937). 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