{"id":357706,"date":"2022-02-19T08:21:04","date_gmt":"2022-02-19T08:21:04","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=357706"},"modified":"2022-02-19T08:21:04","modified_gmt":"2022-02-19T08:21:04","slug":"infancia-y-filosofia-la-necesidad-de-preguntar-por-que","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2022\/02\/19\/infancia-y-filosofia-la-necesidad-de-preguntar-por-que\/","title":{"rendered":"Infancia y filosof\u00eda: la necesidad de preguntar \u00abpor qu\u00e9\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-gallery columns-0 is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\"><ul class=\"blocks-gallery-grid\"><\/ul><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.files.wordpress.com\/2022\/02\/a2ddbd89-d864-8877-37bc-cd3dce12c37c.jpg?w=460&amp;h=260&amp;crop=1\" alt=\"\" width=\"604\" height=\"341\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p> <a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/author\/providencia\/\">Carlos Javier Gonz\u00e1lez Serrano<\/a> <\/p>\n\n\n\n<p>Da la impresi\u00f3n, en ocasiones, cuando nos sentimos desamparados y sin consuelo, de que la aut\u00e9ntica <em>matria<\/em> \u2013acogedora, confortable y vivificante\u2013 es la <strong>infancia<\/strong>. Quiz\u00e1, los adultos s\u00f3lo creamos ficciones para <strong>poder\n regresar a ese tiempo en el que todo est\u00e1 lleno de asombro, de una \nmaravillosa y envolvente sensaci\u00f3n de pertenecer a este mundo<\/strong>. E\n incluso deseamos con toda nuestra fuerza abandonar ese tempestuoso mar \nal que llamamos \u00abedad adulta\u00bb, en el que muchas veces nos vemos \nobligados a vivir como aut\u00e9nticos n\u00e1ufragos: <strong>solos, abandonados y a la deriva<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo relato\n vital encierra ese doble movimiento: el del adulto que quisiera \nregresar a una tierra perdida, de la que se siente para siempre \ndesterrado, y el del ni\u00f1o o la ni\u00f1a que, con los<strong> \u00abojos en pasmo\u00bb <\/strong>(en expresi\u00f3n de <strong><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2019\/03\/23\/ortega-y-gasset-de-la-filosofia-a-la-psicologia\/\">Jos\u00e9 Ortega y Gasset<\/a><\/strong>), observa cuanto le rodea con mirada virgen, casi extraviada, pero por eso mismo cargada de <strong>ilusi\u00f3n ante lo novedoso<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>El ni\u00f1o siente <em>dentro de s\u00ed<\/em> <strong>una incontrolable inmensidad<\/strong> que tambi\u00e9n observa <em>ah\u00ed fuera<\/em>\n (en el cielo, en los p\u00e1jaros, en los adultos \u2013esos seres \nincomprensibles\u2013, en el juego), y se ve y se juzga fr\u00e1gil por primera \nvez, sujeto al cambio, que no sabe a\u00fan c\u00f3mo conjugar ni manejar. Pero \nsiempre est\u00e1n los padres para reinstaurar el equilibrio perdido. A pesar\n de ello, van apareciendo, igualmente, <strong>las primeras ideas sobre la caducidad, sobre la fugacidad de todo cuanto sucede<\/strong>,\n y cobra consciencia (\u00a1qu\u00e9 palabra, qu\u00e9 gran carga la conciencia!), \npaulatina o s\u00fabitamente, de que todo eso que ve ante s\u00ed tiene un \ncomienzo y tiene tambi\u00e9n un final. Es el amanecer de los contrarios en \nel \u00e1nimo del ni\u00f1o, que piensa a\u00fan ese cambio como algo gen\u00e9rico, extra\u00f1o\n y ajeno, que todav\u00eda no puede aplicarse a su individualidad, porque se \npiensa permanente, eterno: intocable.<\/p>\n\n\n\n<p>La \nnaturaleza, para el alma infantil, se configura como una madre y como un\n refugio, pero tambi\u00e9n como escenario inherente al ser humano donde \npuede correr, saltar y jugar. <strong>Sobre todo jugar<\/strong>. Donde puede comunicarse, en una extra\u00f1a uni\u00f3n, con todo lo que la circunda: <strong>sin opresi\u00f3n ni sumisiones<\/strong>,\n aunque todo juego, por supuesto, tenga sus normas. Porque ah\u00ed est\u00e1n los\n adultos para decir \u00abbasta\u00bb: basta de juegos, basta de tiempo ocioso, \nvolvamos a la obligaci\u00f3n. Y el ni\u00f1o, as\u00ed, cae en la cuenta de que ese \npresente de la diversi\u00f3n ya pas\u00f3, y <strong>que el tiempo transcurre, avanza, se desliza sin que tengamos dominio sobre \u00e9l<\/strong>.\n \u00bfQui\u00e9n no sinti\u00f3, de ni\u00f1o, las horas de la siesta como una suspensi\u00f3n \nsopor\u00edfera de la vida, en la que un cierto hedor temporal adulto \nestrangulaba y colapsaba las ganas, las ansias, las fuerzas de la \ninfancia, que pujaban por no perder ni un solo segundo de ese presente \nque escapa y que, misteriosamente, los adultos dejaban ir mientras \ndorm\u00edan o ve\u00edan el informativo o una telenovela?<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.files.wordpress.com\/2022\/02\/english_school_19th_century_-_boy_blowing_a_bubble.jpg?w=879\" alt=\"\" class=\"wp-image-25236\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n los ni\u00f1os se sorprenden de estos <strong>saltos generacionales<\/strong>,\n y se preguntan por la exclusividad de su experiencia, y de si esos \nadultos, que tantas trabas ponen a su libertad, son iguales a ellos. \nSurge as\u00ed la <strong>sorpresa<\/strong> por verse diferente de aquellos que los gu\u00edan y tutelan: <strong>les proporcionan una extra\u00f1a y enrarecida seguridad que, a la vez, restringe y lima su libertad<\/strong>.\n Se presiente ya, aunque no se entiende \u2013ni se quiere entender\u2013, la \nangustia por ese tiempo fugitivo que los adultos compartimentan y \ndespachan como si fuera una posesi\u00f3n de la que pueden disponer a su \nantojo.<\/p>\n\n\n\n<p>La <strong>filosof\u00eda<\/strong>, y su ense\u00f1anza, es necesaria en las instancias m\u00e1s tempranas de la educaci\u00f3n porque <strong>ni\u00f1os y ni\u00f1as, desde muy pronto, comienzan a revelarse como inocentes \u2013pero muy fervientes\u2013 escrutadores de la realidad<\/strong>.\n La pregunta surge espont\u00e1neamente, y una de las primeras expresiones \nque aprendemos a balbucear, junto a \u00abmam\u00e1\u00bb o \u00abpap\u00e1\u00bb, es \u00abpor qu\u00e9\u00bb. Un \n\u00abpor qu\u00e9\u00bb dirigido casi siempre a esos mismos progenitores que, en \nmuchas ocasiones, se conforman con responder con un insuficiente y ufano\n halo de autoridad: \u00abPorque es as\u00ed\u00bb, \u00abPorque lo digo yo\u00bb. Una extra\u00f1a \nsem\u00e1ntica que no sacia <strong>la natural curiosidad infantil<\/strong> o\n que, de hacerlo (debido a la connatural confianza que emana de los \nni\u00f1os respecto a sus padres o profesores), cercena nuestras capacidades \ncr\u00edticas y creativas.<\/p>\n\n\n\n<p>Es este el horizonte desde el que debemos afrontar <strong>el derecho (y a\u00f1adir\u00eda, la obligaci\u00f3n civil) a una ense\u00f1anza integral desde la ni\u00f1ez<\/strong>, que no se resigne a \u2013ni se agote en\u2013 una contaminada <strong>pedagog\u00eda utilitarista<\/strong>\n encaminada en exclusiva a la obtenci\u00f3n de un empleo, y que, en fin, \ntome la filosof\u00eda (y las humanidades en general) como una disciplina \nfundamental para <strong>que ni\u00f1os y ni\u00f1as cuestionen la p\u00e9rdida de libertad que los adultos sufren<\/strong> y asumen deliberada y paulatinamente a medida que avanzan en su camino hacia etapas m\u00e1s avanzadas de la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>La \nfilosof\u00eda forja la necesidad interior de mantener y desarrollar un \nprogresivo compromiso individual con cuanto nos rodea. Como apunt\u00f3 la \npensadora <strong><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2017\/02\/19\/hannah-arendt-verdad-y-mentira-en-la-politica\/\">Hannah Arendt<\/a><\/strong>,\n atreverse a insertar el propio yo en el mundo y comenzar una historia \npersonal es la potencia que fomenta la filosof\u00eda. Nada m\u00e1s y nada menos.\n Pero esta tarea resulta imposible en soledad. <strong>La acci\u00f3n no puede llevarse a cabo en el aislamiento<\/strong>:\n la acci\u00f3n real se efect\u00faa con y frente a los dem\u00e1s, en el espacio \np\u00fablico, all\u00ed donde nos vemos las caras e intercambiamos palabras, \ndiscursos. De otra manera, si nos ce\u00f1imos al espacio privado, a la casa \n(a un voluntario arresto domiciliario del pensamiento propio), nuestras \nacciones no repercuten ni pueden repercutir en el otro, y <strong>acabamos convertidos, tristemente, en individuos que todo lo padecen y todo lo consienten<\/strong>: adviene entonces la manipulaci\u00f3n desde instancias de muy diverso calado, pol\u00edticas, econ\u00f3micas, estatales.<\/p>\n\n\n\n<p>Es por \nello, tambi\u00e9n, que desde los poderes establecidos se nos trata como una \nmasa indiferenciada, como \u00abhumanidad\u00bb o \u00abciudadan\u00eda\u00bb; porque<strong> la masa es indolente e inoperante<\/strong> \u2013en t\u00e9rminos de disidencia\u2013 y se deja manejar, sobre todo emocionalmente. Ah\u00ed est\u00e1n las <em>fake news<\/em>,\n el imperio de la posverdad. Sin embargo, el individuo es impredecible y\n tiene la capacidad de convencer y mover a otros a la acci\u00f3n. <strong>La filosof\u00eda despierta este ah\u00ednco por pensar y pensarnos<\/strong>\n desde la individualidad para intervenir en la colectividad que somos y \nconformamos. Hacer filosof\u00eda es una forma de cuidado y de preservar lo \nm\u00e1s propiamente humano: <strong>el pensamiento que se traduce en acci\u00f3n<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Quienes hacemos, ejercemos, ense\u00f1amos o fomentamos la filosof\u00eda, tambi\u00e9n formamos una <em>polis<\/em>, <strong>una ciudadela rebelde<\/strong>\n frente a esa violencia institucional que nos quiere tristes, \nautomatizados, homog\u00e9neos, dependientes y separados, y que anhela una \ngran masa informe a la que poder manejar a su antojo y al albur de las \ncircunstancias de turno. Precisamente, <strong>ense\u00f1ar y hacer filosof\u00eda es atreverse a decir \u00abyo pienso\u00bb o, es m\u00e1s, \u00abyo pienso esto o lo otro\u00bb<\/strong>, <em>con<\/em> y <em>frente<\/em>\n al otro; un otro que, a su vez, expresa sus convicciones y diferencias y\n las confronta con sus semejantes. Y todo porque quien hace filosof\u00eda \nasume el riesgo de poder estar equivocado.<\/p>\n\n\n\n<p>Los ni\u00f1os  se preguntan por el porqu\u00e9 a medida que despiertan a un mundo que  intuyen comprensible y descifrable pero que se les hace inasumible en su  pluralidad e inmensidad. De ah\u00ed el \u00abpor qu\u00e9\u00bb interrogativo y bellamente  indagatorio que barrunta y se asoma a todos los porqu\u00e9s. <strong>El adulto acaba por perder esta faceta, tan fundamental, de preguntarse la raz\u00f3n por la que las cosas suceden<\/strong>,  y las asume de una manera cada vez m\u00e1s preocupante, m\u00e1s indolente. Si  educamos a las nuevas generaciones en esta irrazonable y tan perniciosa y  perversa inercia, se perder\u00e1 con ello la capacidad para cuestionar <em>qui\u00e9nes queremos ser<\/em> en un mundo en el que, con <strong>una funesta normalidad<\/strong>, nos vemos empujados y finalmente obligados a ser, tan s\u00f3lo, quienes podemos ser, sin plantearnos <em>qui\u00e9nes podemos llegar a ser<\/em>.  Ayudemos a cada ni\u00f1a, a cada ni\u00f1o, a todos los protagonistas de cada  aventura infantil (y juvenil), a no perder ese ah\u00ednco \u2013tan humanamente  natural y espont\u00e1neo\u2013 de preguntar: sin verg\u00fcenza ni temor a ser  amonestados. <strong>Porque la pregunta es principio, pero tambi\u00e9n el fin, de la filosof\u00eda.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Fuente:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-link is-provider-el-vuelo-de-la-lechuza\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"EH0UfKBHaZ\"><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2022\/02\/06\/infancia-y-filosofia-la-necesidad-de-preguntar-por-que\/\">Infancia y filosof\u00eda: la necesidad de preguntar \u00abpor&nbsp;qu\u00e9\u00bb<\/a><\/blockquote><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00abInfancia y filosof\u00eda: la necesidad de preguntar \u00abpor&nbsp;qu\u00e9\u00bb\u00bb \u2014 El vuelo de la lechuza\" src=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2022\/02\/06\/infancia-y-filosofia-la-necesidad-de-preguntar-por-que\/embed\/#?secret=hDS9qUcnqS#?secret=EH0UfKBHaZ\" data-secret=\"EH0UfKBHaZ\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carlos Javier Gonz\u00e1lez Serrano Da la impresi\u00f3n, en ocasiones, cuando nos sentimos desamparados y sin consuelo, de que la aut\u00e9ntica matria \u2013acogedora, confortable y vivificante\u2013 es la infancia. 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