{"id":357720,"date":"2022-04-08T18:14:27","date_gmt":"2022-04-08T18:14:27","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=357720"},"modified":"2022-04-08T18:14:27","modified_gmt":"2022-04-08T18:14:27","slug":"diatriba-contra-el-surrealismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2022\/04\/08\/diatriba-contra-el-surrealismo\/","title":{"rendered":"Diatriba contra el Surrealismo"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-gallery columns-0 is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\"><ul class=\"blocks-gallery-grid\"><\/ul><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/dialektika.org\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/0x472529754D417B69315f4523Fa15aD647FF6a417_1621150777551.jpg?resize=480%2C384&amp;ssl=1\" alt=\"Diatriba contra el Surrealismo y Salvador Dal\u00ed\" width=\"721\" height=\"577\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>\u00d3scar S\u00e1nchez Vadillo<\/p>\n\n\n\n<p>La gente ahora emplea el t\u00e9rmino surrealista de un modo \nmagn\u00edficamente libre, sobre todo para referirse a cosas, actos o \ndeclaraciones verbales que parecen demasiado tontas, rid\u00edculas o \nchocantes para ser verdad.<\/p>\n\n\n\n<p>Y tienen completa raz\u00f3n, en mi opini\u00f3n, porque en general la  existencia diaria de todos nosotros es una tarea demasiado seria para  estar al alcance del surrealismo, seguramente el movimiento intelectual  m\u00e1s est\u00fapido e irresponsable de todos los tiempos. De hecho, es que  afirmo que no hay lugar para la expresi\u00f3n surreal de nada, ni en el arte  ni fuera del arte. Desde el momento en que un paraguas sobre la camilla  de un quir\u00f3fano es un caso de surrealismo, un lampar\u00f3n en mi  calzoncillo tambi\u00e9n es surrealismo porque todo y nada es surrealismo,  siempre y cuando sea lo suficientemente extra\u00f1o o molesto como para  \u201cepatar al burgu\u00e9s\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>No hay po\u00e9tica surreal, ni programa, ni proyecto, cualquier gesto \nest\u00e9tico es surrealista si lo mides tan s\u00f3lo por su efecto, que no es \nm\u00e1s que el de dar a conocer el nombre del estafador que lo ha realizado.\n Por eso Salvador Dal\u00ed fue el autor que mejor comprendi\u00f3 de qu\u00e9 iba el \nquilombo. Bastaba con unas pinturitas y unas decoraciones m\u00e1s bien \nfigurativas, para que no alejen a nadie, que contengan adem\u00e1s sorpresas \nvisuales enteramente kitsch, a fin de que sean f\u00e1ciles de recordar, y \npor \u00faltimo con un uso potente del color, como en una revista ilustrada, \npara que un mont\u00f3n de gente de la sociedad de masas y hasta Hitchcock \ncrean que eres un genio y puedas hacer realidad tu sue\u00f1o de ser un \nmaldito pesetero, un franquista por conveniencia y as\u00ed practicar hasta \nel fondo y de verdad siempre que tengas ocasi\u00f3n la amoralidad \nsurrealista.<\/p>\n\n\n\n<p>Ayer le\u00ed la conferencia de Andr\u00e9 Breton en Bruselas titulada <em>\u00bfQu\u00e9 es surrealismo?<\/em>,\n de 1934. Ese fue el a\u00f1o en que Mart\u00edn Heidegger abandon\u00f3 el nazismo, y \nsin embargo es \u00e9l el que carga con el sambenito, mientras que aquel \ntexto de ese cretino colosal que fue Breton traza algunas de las l\u00edneas \nm\u00e1s oligofr\u00e9nicas y m\u00e1s fascistas de la historia de la humanidad, dicho \nsea sin incurrir en exageraci\u00f3n alguna.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Hay que ser desmedidamente imb\u00e9cil y con un nulo sentido  de la oportunidad para defender la irracionalidad tras el ascenso del  fascismo en Europa.<\/p><p><\/p><p>Como parece que por entonces a estos se\u00f1oritingos, una docena a lo  m\u00e1s, se les ped\u00eda tomar partido en la tormenta pol\u00edtica que amenazaba al  mundo, Breton decidi\u00f3 apuntarse a \u00faltima hora a las filas del marxismo,  todav\u00eda un rollito <em>cool <\/em>en la \u00e9poca (nada se sab\u00eda de los  cr\u00edmenes de Stalin) y que encima, para gusto del animalillo este, tiene  el t\u00e9rmino \u201cRevoluci\u00f3n\u201d en las mimbres de su discurso. Hasta aqu\u00ed, la  pose habitual en aquellos a\u00f1os entre la \u00e9lite estetizante, Picasso  incluido.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Pero luego el pobre escritorzuelo, como no sabe ni lo que dice, \nreivindica lo siguiente: \u201cs\u00f3lo cab\u00eda, a nuestro entender, una Revoluci\u00f3n\n que cubriera todos los \u00e1mbitos, que fuera improbablemente radical, \nextremadamente represiva, absolutamente impracticable y que no dejara \nnunca de negarse tr\u00e1gicamente en cuanto de deseable y absurdo \nimplicara\u201d. Es decir, que el surrealismo no s\u00f3lo es la est\u00e9tica de moda,\n adem\u00e1s quiere ser una filosof\u00eda, en concreto la filosof\u00eda que exige el \napocalipsis. Para ello apela a Freud, al Dada\u00edsmo, tal vez a la \nFenomenolog\u00eda (no la menciona), y en general a cualquier doctrina que \nhalague al lector con el reclamo de que s\u00f3lo existe su conciencia \nsubjetiva -dice que se propone \u201chacer que la distinci\u00f3n entre lo \nsubjetivo y lo objetivo pierda vigencia y valor\u201d-, de que en ella cabe \ntodo un mundo fascinante -\u201cs\u00f3lo lo maravilloso es bello\u201d, escribe en el <em>Manifiesto<\/em>-,\n y de que adem\u00e1s esa cueva de Al\u00ed Bab\u00e1 es completamente irracional. Hay \nque ser desmedidamente imb\u00e9cil y con un nulo sentido de la oportunidad \npara defender la irracionalidad tras el ascenso del fascismo en Europa. \nPero si a ello adem\u00e1s le agregas dinamitar la moralidad e incitar al \negotismo individual en esos dif\u00edciles tiempos lo tuyo es de c\u00e1rcel o de \npsiqui\u00e1trico, y tampoco ahora exagero; l\u00e9ase, si no, el siguiente \np\u00e1rrafo:<ins><\/ins><\/p>\n\n\n\n<p>\u201cM\u00e1s all\u00e1 de lo discutible que me parezca\n la idea de responsabilidad, siento curiosidad por saber c\u00f3mo se \njuzgar\u00e1n los primeros actos delictivos de corte notoriamente \nsurrealista. Cuando los m\u00e9todos surrealistas pasen del papel al acto, \nuna moral nueva tendr\u00e1 que ocupar el lugar de la moral al uso, de esa \nmoral causante de todos nuestros males\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>No tengo palabras para calificar semejante pijer\u00eda intelectual \nintolerable. Porque eso que Bret\u00f3n se propone llevar a cabo, desafiando a\n la humanidad entera \u2014el pollopera dice que \u201c(\u2026) el surrealismo \npretend\u00eda ante todo provocar, en lo intelectual y moral, una crisis de \nconciencia del tipo m\u00e1s general y m\u00e1s grave posible\u201d\u2014, lo van hacer \u00e9l y\n siete amigos suyos de la catadura de Dal\u00ed a base de escritura \nautom\u00e1tica, relatos de sue\u00f1os y tres bobaditas m\u00e1s del estilo <em>Juegos Reunidos Geyper<\/em>.\n Como dec\u00eda a menudo una alumna m\u00eda alta y con gafas, \u201c\u00bfes que estamos \ntontos o es que estamos tontos?\u201d. El surrealismo, con ese ej\u00e9rcito, y \nesas armas, asegura que va a provocar un terremoto en la historia tal \nque se va a o\u00edr hasta en Marte. Ni siquiera los grandes rom\u00e1nticos del \ns. XIX les pueden hacer sombra; Breton es mejor poeta, pero sobre todo \nmucho m\u00e1s malvado que, por ejemplo, el gentil Keats: \u201clos d\u00edas del \nromanticismo err\u00f3neamente calificados de heroicos tan s\u00f3lo merecen, \nhonestamente, la calificaci\u00f3n de d\u00edas de vagidos de un ser que ahora \ncomienza a dar a conocer sus deseos a trav\u00e9s de nosotros, y que si se \nreconoce que todo pensamiento anterior a \u00e9l representaba, en el sentido \n\u201ccl\u00e1sico\u201d, el bien, ahora este romanticismo desea, sin lugar a la menor \nduda, <em>el mal en su totalidad<\/em>\u201d (esta \u00faltima cl\u00e1usula subnormal \nAndreito la subraya en cursiva, para que no se le escape a nadie la \nenorme magnitud de su estolidez).<\/p>\n\n\n\n<p>Entre tanto, el zorro de Dal\u00ed andaba haciendo lo que en realidad es \nlo \u00fanico que se puede hacer: explotar lucrativamente el esc\u00e1ndalo social\n hacia la pornograf\u00eda. Lo bueno del puritanismo es que da mucho dinero a\n los avispados como Hefner o Larry Flint. Pero eso es todo, no hay m\u00e1s \nsurrealismo que esa pornograf\u00eda, un cierto exhibicionismo, la \narbitrariedad total, irritar al burgu\u00e9s (que son todos menos ellos) y \nya. Bret\u00f3n proclamaba en sus dos Manifiestos que el surrealismo nos iba a\n llevar \u201chacia los \u00e1mbitos de lo inmortal\u201d -est\u00edmulo claramente \nreligioso-, o hacia \u201cel reverso de lo real\u201d -tanto jugo orientaloide le \nsac\u00f3 a esto Cort\u00e1zar-, puesto que \u201csurrealismo\u201d supon\u00eda postular y \nexprimir la \u201comnipotencia del deseo\u201d -se entend\u00eda el suyo, el m\u00edo o el \nde Adolf Hitler, es lo mismo, da igual, que cada uno haga lo que le \nvenga en gana, que para eso llevamos todos un artista reprimido dentro\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>El propio Dal\u00ed, otro fil\u00f3sofo de mierda <em>y de la mierda<\/em>, enuncia en <em>La mujer invisible<\/em>\n que el m\u00e9todo paranoico-cr\u00edtico consiste en \u201csistematizar la confusi\u00f3n y\n desacreditar as\u00ed, por completo, el mundo de la realidad\u201d. Apuesto lo \nque sea a que Dal\u00ed ten\u00eda en gran consideraci\u00f3n la claridad absoluta y la\n substantividad ontol\u00f3gica de su cuenta bancaria, con eso no se andar\u00eda \ncon paranoias cr\u00edticas\u2026 En fin, ya digo, el surrealismo es el movimiento\n intelectual m\u00e1s est\u00fapido, pero antes que eso y de modo mucho m\u00e1s \ndestacado el m\u00e1s irresponsable jam\u00e1s concebido. Lo curioso es que nada \nde estos disparates bretonianos tienen la menor relaci\u00f3n con el \nmarxismo, al que \u00e9l denomina \u201cmaterialismo dial\u00e9ctico\u201d sin tener la \nmenor idea de lo que est\u00e1 hablando (difama a Hegel, por cierto, pero \nluego insiste mucho en que el surrealismo es un intento de transformar \nla vida desde el pensamiento\u2026 Esteeee\u2026 Oye, Andr\u00e9\u2026 una cosita\u2026 \u00bfalguien \nal volante ah\u00ed dentro?). Y termina su charla con estas solemnes \npalabras:<ins><\/ins><\/p>\n\n\n\n<p>\u201cNo cabe ninguna duda de que una \nactividad como la nuestra, por sus mismas caracter\u00edsticas, no puede \nllevarse a cabo dentro de los l\u00edmites de las actuales organizaciones \nrevolucionarias: habr\u00eda de interrumpirse tan pronto pusiera un pie \ndentro de la organizaci\u00f3n. Pero si se reconoce que nuestra actividad ha \nservido para separar definitivamente la creaci\u00f3n intelectual de las \nilusiones con que la sociedad burguesa la envolv\u00eda, hasta nuestra \nllegada, s\u00f3lo veo motivos para proseguir con nuestra actividad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Ah, bueno, eso s\u00ed que ya nos tranquiliza m\u00e1s. De manera que \u00e9l y sus  cuatro amigos van a poner todo patas arriba, revolucionariamente,  \u00a1ostontoreamente!, pero a su bola y sin pegar ni recibir ni medio tiro  ni \u201ccometer actos delictivos de corte netamente surrealista\u201d, sino  \u00fanicamente a fuerza de escritura autom\u00e1tica y vomitona on\u00edrica. No es,  pues, necesario echarse a temblar todav\u00eda. Dylan Thomas, en su <em>Manifiesto po\u00e9tico<\/em>,  rechazaba el m\u00e9todo surrealista, argumentando que si bien es  interesante la idea de aprovechar la materia prima del inconsciente, el  poeta no es poeta si no acierta a darle una forma intencionada y  disciplinada (como hiciera genialmente Lorca en <em><a href=\"https:\/\/amzn.to\/3LTcFAn\">Poeta en Nueva York<\/a><\/em>).  En caso contrario, podr\u00edamos terminar por acoger entre los brazos del  arte los balbuceos de un beb\u00e9, los alaridos de un torturado, los cromos  raritos del impostor de Dal\u00ed o la obra literaria del mism\u00edsimo Andr\u00e9  Breton. Y, vaya, yo creo que hasta la m\u00e1s catacl\u00edsmica de las  revoluciones ha de tener alg\u00fan l\u00edmite infranqueable\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed-wordpress wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-dialektika\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"VN4oOPE9I9\"><a href=\"https:\/\/dialektika.org\/2022\/04\/08\/diatriba-contra-el-surrealismo\/\">Diatriba contra el Surrealismo<\/a><\/blockquote><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00abDiatriba contra el Surrealismo\u00bb \u2014 Dialektika\" src=\"https:\/\/dialektika.org\/2022\/04\/08\/diatriba-contra-el-surrealismo\/embed\/#?secret=v4tM1IYTGZ#?secret=VN4oOPE9I9\" data-secret=\"VN4oOPE9I9\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00d3scar S\u00e1nchez Vadillo La gente ahora emplea el t\u00e9rmino surrealista de un modo magn\u00edficamente libre, sobre todo para referirse a cosas, actos o declaraciones verbales que parecen demasiado tontas, rid\u00edculas o chocantes para ser verdad. 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