{"id":357724,"date":"2022-04-23T14:20:31","date_gmt":"2022-04-23T14:20:31","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=357724"},"modified":"2022-04-23T14:20:31","modified_gmt":"2022-04-23T14:20:31","slug":"como-podre-vivir-sin-ti-historia-de-una-amistad-las-cartas-entre-hannah-arendt-y-hilde-frankel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2022\/04\/23\/como-podre-vivir-sin-ti-historia-de-una-amistad-las-cartas-entre-hannah-arendt-y-hilde-frankel\/","title":{"rendered":"\u00abC\u00f3mo podr\u00e9 vivir sin ti\u00bb. Historia de una amistad: las cartas entre Hannah Arendt y Hilde Fr\u00e4nkel"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-gallery columns-0 is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\"><ul class=\"blocks-gallery-grid\"><\/ul><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.files.wordpress.com\/2022\/04\/hannah-arendt.jpg?w=460&amp;h=260&amp;crop=1\" alt=\"\" width=\"656\" height=\"371\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/author\/oamaris\/\">Olga Amar\u00eds Duarte<\/a> <\/p>\n\n\n\n<p>La <strong>amistad <\/strong>crea\n un espacio de comunicaci\u00f3n en donde dos o m\u00e1s personas se comprometen a\n la b\u00fasqueda conjunta de la verdad. \u00abLa verdad s\u00f3lo se encuentra entre \ndos\u00bb es la premisa de <strong><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2018\/06\/23\/nietzsche-y-la-busqueda-de-una-amarga-soledad\/\">Nietzsche<\/a> <\/strong>que <strong><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2021\/03\/23\/maria-zambrano-y-hannah-arendt-pensar-desde-y-a-traves-del-exilio\/\">Hannah Arendt<\/a><\/strong>\n hace suya, eligiendo entre sus amigos a interlocutores id\u00f3neos que \nsepan llegar sin v\u00e9rtigo a la cima de su pensamiento. De ah\u00ed que no sea \nextra\u00f1o que la mayor\u00eda de sus amigos est\u00e9n vinculados al mundo de la \nintelectualidad de una u otra manera. Hay un caso, sin embargo, que se \nsale de la norma por su car\u00e1cter extraordinario. Y es justo por la \nabsoluta particularidad del acontecimiento que podr\u00eda denominarse la \namistad perfecta de la que habla <strong>Arist\u00f3teles <\/strong>en donde el amigo es, en efecto, <strong>otro \u00abs\u00ed mismo\u00bb<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Hilde Fr\u00e4nkel<\/strong>\n no es una intelectual a los ojos de Arendt, pese a la obviedad de haber\n recibido una formaci\u00f3n acad\u00e9mica filos\u00f3fica y teol\u00f3gica en la \nUniversidad de Frankfurt, en donde ambas se conocen a principio de los \na\u00f1os 30 del siglo XX. Seg\u00fan Arendt, no puede ser una intelectual porque \nes una \u00abbohemia\u00bb, queriendo dar a entender <strong>un esp\u00edritu que danza libre sin las cadenas de un discurso opresor<\/strong>\n que imprime sus rigores con m\u00e9todos de adiestramiento. Devolviendo el \nhalago, Fr\u00e4nkel contesta a su amiga: \u00abMe alegro de que t\u00fa no seas tan \ns\u00f3lo una intelectual\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.files.wordpress.com\/2022\/04\/arendt.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-25368\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>La gran fortuna de esta amistad tiene como v\u00e9rtice un no-ser-intelectual<\/strong> que pone al descubierto la atracci\u00f3n incomprensible e irracional de dos personalidades. El concepto de <em><strong>philia<\/strong><\/em>,\n antes de pasar a los asuntos humanos, fue utilizado por los primeros \nfil\u00f3sofos, los f\u00edsicos, para referirse a las leyes de atracci\u00f3n que \nrigen la naturaleza. <strong>La amistad se entiende como una fuerza natural que une a las personas de forma inevitable en el movimiento arbitrario del cosmos<\/strong>.\n En las pocas cartas que atestiguan la estrecha relaci\u00f3n entre las dos \nmujeres, Arendt incide en la importancia de haber encontrado gracias a \nFr\u00e4nkel una conexi\u00f3n con esa parte m\u00e1s personal, alejada de las \ndisquisiciones racionales y vinculada a su verdadero ser:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>No llego a imaginarme c\u00f3mo podr\u00e9 \nvivir sin ti. Como si de repente a alguien, nada m\u00e1s haber aprendido a \nhablar, se le condenase a callar sobre aquello realmente importante por \nmedio de una inconcebible privaci\u00f3n.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Los \nprimeros titubeos de esta amistad extraordinaria no se precipitan en \nAlemania; y es muy probable que, de no haberse dado el derrumbe de la \nhistoria humana, ambas mujeres nunca hubieran mostrado el menor inter\u00e9s \nen conocerse. El viraje de la subjetividad encuentra su exponente m\u00e1s \nsignificativo en la autonom\u00eda de un ser forzado a encontrar nuevas \nformas de comunicarse con la realidad que le rodea. All\u00ed, en el acto de \nregeneraci\u00f3n tras la disoluci\u00f3n, <em>das Werden im Vergehen<\/em> de <strong><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2016\/01\/21\/las-cartas-de-friedrich-holderlin\/\">H\u00f6lderlin<\/a><\/strong>,\n dos jud\u00edas llegan a Nueva York en 1941 y deciden, en plena consciencia \nde su contingencia, emprender el camino p\u00fablico de una amistad que \npronto, muy pronto, desembocar\u00e1 en la senda menos transitada de la \nintimidad.<\/p>\n\n\n\n<p>De la nueva vida en Estados Unidos se sabe que Fr\u00e4nkel trabaja de secretaria de <strong>Paul Tillich<\/strong>,\n te\u00f3logo evang\u00e9lico alem\u00e1n de la Universidad de Frankfurt, y se \nconvierte en su amante. Tambi\u00e9n se sabe, porque lo desvela Arendt, que \nFr\u00e4nkel tiene una fenomenal disposici\u00f3n para el <strong>erotismo<\/strong>.\n Ella misma se denomina \u00abgenio de Eros\u00bb, haciendo alusi\u00f3n a una fantas\u00eda\n especialmente dotada para el juego sexual. Jugando, imaginando, \ncomparte con Tillich una colecci\u00f3n pornogr\u00e1fica que Arendt, desde su \ncondici\u00f3n de \u00abvulgar mortal\u00bb, califica de un aburrido intento por \nencontrar imposibles \u00abvariaciones de lo mismo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Las escasas\n cartas conservadas de las dos amigas son la cr\u00f3nica de un viaje a \ntrav\u00e9s de las ruinas. El de Arendt atraviesa los deshechos de una Europa\n convaleciente de 1949 a 1950. En su cargo de directora de la \norganizaci\u00f3n para la <strong>Reconstrucci\u00f3n Cultural Jud\u00eda (JCR)<\/strong>,\n tiene el cometido de recuperar el material cultural robado como mot\u00edn \nde guerra durante el nacionalsocialismo para traerlo de vuelta, primero a\n los Estados Unidos y, finalmente, a Israel. El recuerdo sumergido de \nAlemania vuelve carta a carta, escombro a escombro. Un pa\u00eds nada \nexcitante, \u00abni una iniciativa, ni un tono nuevo\u00bb, tan s\u00f3lo la mon\u00f3tona \nletan\u00eda de un resentimiento que se afana en reproducir el pasado hasta \nel \u00faltimo detalle para empezar desde el antes como si nada hubiese \nsucedido.<\/p>\n\n\n\n<p>El periplo de Fr\u00e4nkel se encuentra marcado por <strong>un lento c\u00e1ncer que devora el cuerpo y las ganas de seguir viviendo<\/strong>. En una batalla que no encuentra razones para mantenerse en la lucha, Fr\u00e4nkel se fuerza a mecanografiar la ingente <em>Teolog\u00eda sistem\u00e1tica<\/em> del amante como \u00fanico acto de resistencia. <strong>Sola, dopada de morfina para acallar el dolor, trabajar hasta en los momentos de mayor languidecimiento de su enfermedad<\/strong>. Dos obsesiones se reflejan en las cartas enviadas a Arendt: terminar la <em>Teolog\u00eda<\/em>\n y tener a la amiga de vuelta antes de morir. Cada d\u00eda de demora supone \npara Arendt una traici\u00f3n hacia aquella que le pide que regrese antes de \nla primavera. A modo de disculpa, las cartas de la polit\u00f3loga empiezan \nsiempre con el mismo saludo, <em>darling<\/em>, y se despiden con un mantra que va perdiendo su efecto a fuerza de repetici\u00f3n: <strong>\u00abMi m\u00e1s querida, aguanta, enseguida estoy de vuelta\u00bb<\/strong>.\n\n\n\nAnuncios\n                \n                    \n            \n        \n                \n            Informa sobre este anuncioPrivacidad<\/p>\n\n\n\n<p>Hilde tiene 52 a\u00f1os y va a morir. Arendt es nueve a\u00f1os m\u00e1s joven y est\u00e1 a punto de publicar la obra que le dar\u00e1 reconocimiento, <em><strong>Los or\u00edgenes del totalitarismo<\/strong>. <\/em>El <strong>amor <\/strong>es\n nostalgia de lo que alg\u00fan d\u00eda ya no existir\u00e1. La excepcionalidad del \nmomento que se agota convierte la amistad en un acontecimiento \ninigualable, como subraya Arendt:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>La felicidad de haberte encontrado\n es a\u00fan m\u00e1s intensa por el hecho de que te est\u00e9s yendo, porque en ella \nel dolor est\u00e1 comprendido.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Para Fr\u00e4nkel, por su parte, <strong>en esa sensibilidad enardecida del cuerpo hecho pedazos<\/strong>,\n todo y todos resultan demasiado, tambi\u00e9n el \u00aboso torpe\u00bb de Tillich. \nSolo la amiga, desde la distancia, sabe darse en su justa medida. En una\n medida, por otra parte, que no encuentra reemplazo. Nadie es capaz de \nllegar a la dimensi\u00f3n absoluta de Arendt. Les falta altura:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Hannah, eres la m\u00e1s encantadora \ndel mundo y sabes hacer feliz como nadie. Ayer llegaron tus flores \nrojas, tan especiales y maravillosas.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>No solo \nrosas, sino pr\u00edmulas en invierno y frutas olorosas y \u00abest\u00e9ticas\u00bb llegan \nde parte de la amiga. Arendt es pr\u00f3diga en esencia y <strong>sabe hacerse \u00fatil en los tiempos de precariedad<\/strong>. A la amiga de la infancia, Anne Weil, le env\u00eda ropa y zapatos nuevos, a su maestro <strong><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2017\/01\/22\/karl-jaspers-vivimos-en-la-imposibilidad-de-encontrar-una-forma-adecuada-de-vida\/\">Karl Jaspers<\/a><\/strong>, caf\u00e9 y viandas que escasean en Europa, y a la mujer de \u00e9ste, <strong>Gertrude Jaspers<\/strong>, aquella blusa que tanto alab\u00f3 \u00e9l d\u00eda que Hannah la llevaba puesta.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.files.wordpress.com\/2022\/04\/arendt-cartas.jpg?w=657\" alt=\"\" class=\"wp-image-25370\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>En consonancia con los relatos de amistades sublimes, Arendt pierde a su amiga como <strong>Michel de Montaigne<\/strong> a su inestimable amigo-hermano, <strong><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2020\/05\/13\/la-necesaria-pervivencia-de-la-subversion-ejercer-la-libertad\/\">\u00c9tienne de La Bo\u00e9tie<\/a><\/strong>.\n Y ninguno de los dos, aunque les preguntasen, acertar\u00edan a explicar en \nqu\u00e9 reside la singularidad de esa amistad incomparable. Arendt, como \nMontaigne, tan s\u00f3lo balbucear\u00eda: \u00abPorque ella era ella, porque yo era \nyo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Pese a la amenaza del inminente abandono, no hay ning\u00fan rasgo de zozobra en el intercambio epistolar entre las amigas, sino <strong>la manifestaci\u00f3n directa del goce de haberse encontrado<\/strong>.\n La dimensi\u00f3n er\u00f3tica y espiritual que exhala esta correspondencia \ntrasciende la dualidad que rige las pulsiones de los hombres con las \nmujeres y de las mujeres entre s\u00ed. <strong>El <em>eros<\/em> de la relaci\u00f3n entre las amigas se articula en esa libertad que no atiende a lugares comunes ni a patrones de comportamiento<\/strong>. No hay nada preestablecido, sino aquello que ambas van haciendo l\u00edcito en el juego amoroso de la amistad. <strong>Y lo permitido, en la pr\u00e1ctica del amor, es todo lo posible<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Los \narrebatos l\u00edricos de tan intensa profundidad emocional no son \ncomparables con ninguna otra correspondencia de Arendt, ni siquiera con \nlas cartas a su marido <strong>Heinrich Bl\u00fccher<\/strong>. Una de las \nmanifestaciones m\u00e1s conmovedoras de esta entrega sin fisuras a la \npersonalidad de la amiga se encuentra en las palabras que Fr\u00e4nkel le \ndedica a Arendt en el A\u00f1o Nuevo de 1950:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Eres la \u00fanica persona en mi vida a\n la que de forma rotunda le digo s\u00ed. Siempre falta lo humano o lo \nespiritual. T\u00fa tienes todo al completo. Lo que me has dado y has sido \npara m\u00ed es algo tan grande.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Arendt le \nresponde en t\u00e9rminos muy semejantes, rubricando la gran fortuna de \nhaberse encontrado en uno de esos cruces que traza el exilio:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>No puedo llegar a expresarte lo \nmucho que tengo que agradecerte. No s\u00f3lo la distensi\u00f3n que procede de la\n intimidad entre mujeres, nunca antes experimentada por m\u00ed de tal \nmanera, sino por el inconfundible gozo de tenerte cerca.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>La <strong>felicidad <\/strong>de la cercan\u00eda se traduce tambi\u00e9n en la seguridad de <strong>haber encontrado una confidente a quien todo puede ser relatado sin temor al reproche o a la incomprensi\u00f3n<\/strong>.\n Con desprendida naturalidad, Arendt le habla de su \u00faltimo flirteo en el\n vag\u00f3n restaurante del tren de Par\u00eds a Wiesbaden y de su enojo por el \nretraso de cuatro semanas de la carta de Bl\u00fccher.<\/p>\n\n\n\n<p>Los \nhombres, esa \u00abpesada maleta sin importancia\u00bb que ambas arrastran y sin \nla cual, en opini\u00f3n de Arendt, la mayor\u00eda de mujeres no podr\u00eda vivir, es\n uno de los temas recurrentes de la conversaci\u00f3n. Al mal de amores de \nFr\u00e4nkel por un amante incapacitado que retrasa sus visitas, se suman las\n peripecias de Arendt con los hombres de su pasado. Fr\u00e4nkel opina al \nrespecto: \u00abEncuentro encantador que tengas hombres por todas partes del \nmundo\u00bb. En una de estas cartas, para amenizar la convalecencia de la \namiga, Arendt relata con gran jocosidad la tragicomedia escenificada por\n Heidegger en Friburgo tras m\u00e1s de diecisiete a\u00f1os de separaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Ajeno a la \nburla, la \u00abbestia de la Selva Negra\u00bb dedica un poema a la \u00abamiga de la \namiga\u00bb como disculpa por retener a Arendt a su lado, haciendo la \nausencia a\u00fan m\u00e1s larga:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Muerte es la cordillera del Ser&nbsp;<br>en el poema del mundo.&nbsp;<br>Muerte rescata lo tuyo y m\u00edo,&nbsp;<br>d\u00e1ndolo al peso que cae \u2013<br>a la altura de una calma,&nbsp;<br>puro, hacia la estrella de la tierra.&nbsp;<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>En  la espera, lo esperado se presenta. El estado s\u00fabito de estar-muerto  (que no de morirse) llega el 6 de junio de 1950. Dichosa de haber  cumplido el \u00faltimo deseo de tener a la amiga a su lado, Fr\u00e4nkel se  desprende de la consciencia y, al igual que hiciera el moribundo <strong><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2021\/01\/20\/socrates-en-el-agora-filosofia-y-ciudadania\/\">S\u00f3crates<\/a><\/strong>, sube sola la cordillera remota del ya-no-ser. <strong>Arendt,  el miembro abandonado de la unidad, se refugia en los otros amigos para  poder seguir viviendo dentro de una realidad repentinamente despoblada<\/strong>. Y as\u00ed, en una carta a Jaspers fechada el 25 de junio de 1959, confiesa: <strong>\u00abMe resulta dif\u00edcil volver a acostumbrarme al mundo\u00bb<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-link is-provider-el-vuelo-de-la-lechuza\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"KnAOs8DxS6\"><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2022\/04\/11\/como-podre-vivir-sin-ti-historia-de-una-amistad-las-cartas-entre-hannah-arendt-y-hilde-frankel\/\">\u00abC\u00f3mo podr\u00e9 vivir sin ti\u00bb. Historia de una amistad: las cartas entre Hannah Arendt y Hilde&nbsp;Fr\u00e4nkel<\/a><\/blockquote><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00ab\u00abC\u00f3mo podr\u00e9 vivir sin ti\u00bb. 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