{"id":357769,"date":"2022-07-10T19:10:04","date_gmt":"2022-07-10T19:10:04","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=357769"},"modified":"2022-07-10T19:10:04","modified_gmt":"2022-07-10T19:10:04","slug":"jorge-freire-solo-es-libre-quien-sabe-gobernarse","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2022\/07\/10\/jorge-freire-solo-es-libre-quien-sabe-gobernarse\/","title":{"rendered":"Jorge Freire: \u00abSolo es libre quien sabe gobernarse\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\"><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2022\/07\/imagen-1.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"394\" src=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2022\/07\/imagen-1.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-357770\" srcset=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2022\/07\/imagen-1.png 700w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2022\/07\/imagen-1-300x169.png 300w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2022\/07\/imagen-1-624x351.png 624w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Jorge Freire, fil\u00f3sofo y escritor, publica <em>Hazte quien eres.<\/em> Y advierte: no es un libro de autoayuda, a la que califica como \u00abuna ideolog\u00eda neoliberal envuelta en un discurso bobal\u00f3n y complaciente, que ofrece soluciones f\u00e1ciles apoy\u00e1ndose en el mito del individuo lib\u00e9rrimo y decisionista\u00bb. Muy al contrario, su obra es \u00abuna requisitoria contra el narcisismo individualista\u00bb, dice.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Por Gonzalo Mu\u00f1oz Barallobre<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La obra del fil\u00f3sofo y escritor Jorge Freire (Madrid, 1985) comienza con dos ensayos, <\/strong>uno sobre Edith Wharton y otro sobre Arthur Koestler. Pero es su obra <em>Agitaci\u00f3n. Sobre el mal de la impaciencia<\/em> (P\u00e1ginas de espuma, 2020) la que le lleva al gran p\u00fablico (fue uno de los libros m\u00e1s vendidos durante la cuarentena) y al reconocimiento de la cr\u00edtica (El Confidencial y El Cultural lo incluyeron entre los mejores libros de 2020). Ahora publica <em>Hazte quien eres. Un c\u00f3digo de costumbres<\/em> (Deusto, 2021), un libro lleno de sabidur\u00eda que recomendamos de manera activa a nuestros lectores.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En la portada leemos:&nbsp;<\/strong><em><strong>Hazte quien eres. Un c\u00f3digo de costumbres<\/strong><\/em><strong>. Lo primero de todo, \u00bfqu\u00e9 diferencia a un libro de filosof\u00eda de uno de autoayuda?&nbsp;<\/strong><br>La autoayuda no es m\u00e1s que ideolog\u00eda neoliberal envuelta en un discurso bobal\u00f3n y complaciente. Ofrece soluciones f\u00e1ciles apoy\u00e1ndose en el mito del individuo lib\u00e9rrimo y decisionista. Aunque su t\u00edtulo llame a enga\u00f1o,&nbsp;<em>Hazte&nbsp;quien eres&nbsp;<\/em>es una requisitoria contra el narcisismo individualista. Sobra decir que no hay en \u00e9l respuestas m\u00e1gicas.&nbsp;La&nbsp;filosof\u00eda, si se inscribe en la vieja tradici\u00f3n de las&nbsp;<em>consolatione<\/em>, como es el caso,&nbsp;ora te pone una mano en el hombro y te infunde \u00e1nimo, ora te agarra de la pechera y te zarandea.&nbsp;Quiero que este c\u00f3digo de costumbres sea un aldabonazo para el lector.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfQui\u00e9n es el <\/strong><em><strong>hartosopas<\/strong><\/em><strong> y por qu\u00e9 lo considera el s\u00edmbolo de nuestro tiempo?<\/strong><br>La democratizaci\u00f3n del se\u00f1oritismo corre pareja al empobrecimiento de la clase media. Nos damos \u00ablujos\u00bb como cenar unas salchichas&nbsp;<em>premium<\/em>&nbsp;o una hamburguesa&nbsp;<em>gourmet<\/em>, y despu\u00e9s de comernos un men\u00fa de nueve euros en Casa Emilio, ponemos en&nbsp;TripAdvisorque el servicio era mediocre. \u00bfC\u00f3mo no va a ser el <em>hartosopas<\/em> el santo patr\u00f3n de nuestra \u00e9poca? Este castizo personaje, en tiempos idos,&nbsp;nunca sal\u00eda de casa sin llenarse el jub\u00f3n de migas y engrasarlo con tocino, aun cuando no tuviera dos reales. Era su forma de patentizar que no era pobre, puesto que iba harto de sopas. Hoy&nbsp;se pringar\u00eda el blus\u00f3n de salpicaduras y lo ense\u00f1ar\u00eda en&nbsp;Instagram.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00abLa democratizaci\u00f3n del se\u00f1oritismo corre pareja al empobrecimiento de la clase media. Nos damos \u2018lujos\u2019 como cenar unas salchichas&nbsp;<em>premium<\/em>&nbsp;o una hamburguesa&nbsp;<em>gourmet<\/em>\u00bb<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>Menciona que hoy la gente practica una sinceridad a discreci\u00f3n\u2026 \u00bfQu\u00e9 opinas de aquellos que se autodenominan \u00absincericidas\u00bb?&nbsp;<\/strong><br>No puedo con ellos. Cuando alguien pretexta que es muy sincero, es que va a soltar alguna groser\u00eda. Ya dec\u00eda Ortega, con raz\u00f3n, que lo espont\u00e1neo del hombre es el mono. \u00a1Qu\u00e9 man\u00eda tienen algunos de hablar \u00absin pelos en la lengua\u00bb y decir \u00ablas cosas claras\u00bb!&nbsp;\u00bfSinceridad a discreci\u00f3n? Mejor practicar la discreci\u00f3n a secas y que la sinceridad se la guarde uno donde le quepa.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Her\u00e1clito escribi\u00f3 que \u00abel car\u00e1cter es destino\u00bb. \u00bfCree que la gente sabe distinguir entre temperamento y car\u00e1cter?\u00a0<\/strong><br>El car\u00e1cter no cambia. Cosa bien distinta es el temperamento, cuyas aristas conviene limar. Por supuesto, muchos no se atreven a hacerlo, y por eso lucen p\u00e9treos, uniformes y desgastados, como cantos rodaos. Si no lo haces t\u00fa, ya lo hace la vida por ti. El otro d\u00eda, viendo un v\u00eddeo de Jero Garc\u00eda en el que reconven\u00eda a un chaval con un genio terrible, me preguntaba por qu\u00e9 no se ense\u00f1a a nuestros adolescentes a controlar la impulsividad. Cuando es incapaz de empu\u00f1ar las riendas del caballo d\u00edscolo, el auriga se expone a un casta\u00f1azo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En el cap\u00edtulo&nbsp;<\/strong><em><strong>Despierta del letargo<\/strong><\/em><strong>&nbsp;dice: \u00abLe encantar\u00eda plantar un \u00e1rbol, pintar un cuadro, montar una maqueta del Titanic o escribir un libro, o al menos eso dice, pero, mira t\u00fa por d\u00f3nde, se pasa el d\u00eda mirando el WhatsApp\u00bb. \u00bfNo dec\u00eda Spinoza que la impotencia era una forma de tristeza?&nbsp;<\/strong><br>Quien renuncia a cultivar los dones que le han sido otorgados es como el campesino que lanza semillas fuera de surco, haciendo que se agosten; pero el campo, en este caso, es uno mismo. Cultura es cultivo. Por eso quien renuncia a cultivarse r\u00e1pidamente se llena de yerbajos y se enmaleza. Nada hay tan malo, a este respecto, como la pereza. Acertaron los Padres del Desierto cuando la declararon pecado mortal. El perezoso es una caricatura de s\u00ed mismo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En otro cap\u00edtulo,&nbsp;<\/strong><em><strong>Dom\u00ednate<\/strong><\/em><strong>,&nbsp;habla de la importancia de postergar la gratificaci\u00f3n. \u00bfPor qu\u00e9 es tan importante?&nbsp;<br><\/strong>Porque solo es libre quien sabe gobernarse. Como dec\u00eda hace unos d\u00edas Juan Arnau, si la libertad se redujese a satisfacer deseos, un beb\u00e9 satisfecho ser\u00eda libre.&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.filco.es\/socrates-maestro-de-maestros\/\">S\u00f3crates<\/a> llamaba&nbsp;<em>enkrateia<\/em>&nbsp;al dominio de uno sobre s\u00ed mismo. Quien carece de ello sufre de&nbsp;<em>akrasia<\/em>&nbsp;y es, en consecuencia, un incontinente, como ese beb\u00e9 que se hace pis encima.&nbsp;Que la sociedad consumista no nos enga\u00f1e: cumplir voliciones no nos hace ser quienes somos. La liebre siempre corre m\u00e1s que los lebreles.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Habla del <\/strong><em><strong>thymos<\/strong><\/em><strong>, del coraje, y su importancia en el d\u00eda a d\u00eda de todos nosotros. \u00bfNo le parece que la educaci\u00f3n de hoy crece de espaldas a esta noci\u00f3n?<\/strong><br>El <em>thymos<\/em> era, seg\u00fan Plat\u00f3n, la tercera parte del alma. Puede traducirse como honor, como arrojo, como coraje\u2026 Palabras, todas ellas, que hoy no est\u00e1n bien vistas. Por eso el sujeto contempor\u00e1neo, compuesto de raz\u00f3n y deseo, no es m\u00e1s que un zampabollos consumista. El&nbsp;<em>homo economicus<\/em>&nbsp;no da para m\u00e1s. \u00bfPor qu\u00e9 tantos docentes renuncian a educar a sus catec\u00famenos en la fortaleza de car\u00e1cter, en la valent\u00eda, en la nobleza? Porque son hijos de su tiempo. Ante eso solo queda seguir el consejo de Schiller: vive con tu siglo, pero no seas obra suya. Seamos, pues, extempor\u00e1neos.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00abS\u00f3crates llamaba&nbsp;<em>enkrateia<\/em>&nbsp;al dominio de uno sobre s\u00ed mismo. Quien carece de ello sufre de&nbsp;<em>akrasia<\/em>&nbsp;y es, en consecuencia, un incontinente.&nbsp;Cumplir voliciones no nos hace ser quienes somos\u00bb<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>En el cap\u00edtulo 3 del libro se\u00f1ala que la naturaleza humana es mim\u00e9tica. \u00bfQu\u00e9 importancia tiene para usted la capacidad de admirar?&nbsp;<\/strong><br>Es bueno tener un superior ante el que velar armas. Hasta Julio Cesar derram\u00f3 l\u00e1grimas en C\u00e1diz ante la estatua de Alejandro. Poner la proa hacia el ideal no basta para llegar a puerto, pero al menos avanzas un buen trecho.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Escribe: \u00ab[\u2026]el pobre viejo no era m\u00e1s que un ejemplar t\u00edpico, y su verg\u00fcenza resultaba insignificante: no ten\u00eda siquiera el ingenio de inventar un vicio nuevo.\u00bb \u00bfCu\u00e1l es el vicio principal de nuestra sociedad?<\/strong><br>Cuando la virtud mengua, el vicio se desdibuja. Y el vicio de nuestra sociedad es, precisamente, su falta de sustancia. Quienes son ajenos a la voluptuosidad, el azar y la ebriedad tienen que contentarse con el porno, las tragaperras y el botell\u00f3n. En sus pecadillos, que son veniales, llevan la penitencia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En el libro habla sobre la necesaria b\u00fasqueda del placer y al hacerlo menciona el placer in\u00fatil. \u00bfNo estamos ante un ox\u00edmoron?&nbsp;<\/strong><br>La vida es un juego, y por ello la observancia de sus reglas resulta preceptiva. De igual manera, hay placeres que son in\u00fatiles, y ello no les resta importancia; son, de hecho, los mejores.&nbsp;\u00bfC\u00f3mo disfrutar de ellos? Educando el gusto. Para los ilustrados, tan importante era consultar la Enciclopedia como ejercitar la conversaci\u00f3n en los salones. Convendr\u00e1s conmigo en que es bueno que algunas cosas&nbsp;se sustraigan de lo instrumental.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Me gusta mucho el concepto que aparece en el cap\u00edtulo&nbsp;<\/strong><em><strong>Desconf\u00eda de los expertos<\/strong><\/em><strong>: tecnodicea. \u00bfPuede explicarlo?<\/strong><br>Es uno de los mitos de nuestro tiempo. Con ese concepto \u2014que antes hab\u00edan usado Patxi Lanceros y Manuel Luna, cosa que entonces yo desconoc\u00eda\u2014 aludo a la creencia seg\u00fan la cual la tecnolog\u00eda solucionar\u00e1 todos nuestros problemas. De esta superstici\u00f3n se sirven los expertos cuando proyectan un futuro ineluctable en que, al calor de la Cuarta Revoluci\u00f3n Industrial, nuestras condiciones laborales se ver\u00e1n seriamente alteradas. Ocioso es a\u00f1adir que, por mucha jerga con que disfracen su ch\u00e1chara, media poco trecho entre dichos expertos y el ar\u00faspice romano que escrutaba las entra\u00f1as de una oca.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>A prop\u00f3sito de la tecnodicea, \u00bfqu\u00e9 opini\u00f3n le merece el transhumanismo?&nbsp;<\/strong><br>Chatarra averiada del capitalismo avanzado. Se afianza en un mito, cuando menos discutible, seg\u00fan el cual la naturaleza humana es infinitamente d\u00factil. Y cuenta con un elemento escatol\u00f3gico, tambi\u00e9n harto cuestionable, que establece la superaci\u00f3n de la humanidad por&nbsp;s\u00ed misma. Qu\u00e9 quieres que te diga\u2026 Me encantar\u00eda que, como al final de&nbsp;<em>2001,&nbsp;<\/em>pas\u00e1semos de ser el atribulado David Bowman a ser ese beb\u00e9 c\u00f3smico tan rozagante y tan luminoso. Pero me cuesta tomar en serio toda esta mitolog\u00eda redentorista. Conque a otro perro con ese hueso.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00abPensar que uno se basta y sobra, que a nadie debe nada, es como marcar gol y pensar que no precisas del concurso de los otros diez jugadores. Desconozco si la ingratitud est\u00e1 de moda, pero goza de muy buena salud\u00bb<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 es la turbonormalidad?&nbsp;<\/strong><br>La realidad hormonada y tumefacta que muestran las redes sociales. Nada hay m\u00e1s turbonormal que&nbsp;meterle filtros a la vida hasta que pegue el cantazo. El turbogusto, que es la deformaci\u00f3n del gusto por adecuaci\u00f3n a la turbonormalidad, establece un canon de belleza formado por los ojos de&nbsp;<em>anime<\/em>, las pesta\u00f1as magn\u00e9ticas y el bronceado artificial. Por eso el espa\u00f1olito medio ya no es Alfredo Landa, sino un tronista de&nbsp;<em>Mujeres, hombres y viceversa<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los futbolistas se dedican a s\u00ed mismos los goles; los m\u00fasicos, los premios\u2026 \u00bfEst\u00e1 de moda la ingratitud?&nbsp;<\/strong><br>Pensar que uno se basta y sobra, que a nadie debe nada, que es el \u00fanico art\u00edfice de su ventura, es como marcar gol y pensar que no precisas del concurso de los otros diez jugadores. Desconozco si la ingratitud est\u00e1 de moda, pero goza de muy buena salud.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La Academia se fund\u00f3 sobre el gimnasio de Academo. Nietzsche escribi\u00f3: \u00abEl cuerpo es una gran raz\u00f3n\u00bb. \u00bfPor qu\u00e9 el cuidado del cuerpo no aparece en este c\u00f3digo de costumbres?\u00a0\u00a0<\/strong><br>El \u00abculto al cuerpo\u00bb es una gran mentira. Lo que hoy cunde es el odio al cuerpo. \u00bfQu\u00e9 tiene que ver el deporte con el olimpismo? Ya no se trata de un ideal de perfecci\u00f3n, interior y exterior, sino una mera competici\u00f3n reducible a n\u00fameros. Y no me refiero a los atletas profesionales. Uno sale m\u00e1s o menos satisfecho del gimnasio en funci\u00f3n del n\u00famero de calor\u00edas quemadas, de kil\u00f3metros recorridos y de litros de l\u00edquido cefalorraqu\u00eddeo exhudados. Competir, competir, competir\u2026 El deporte limitado a lo cuantitativo no es m\u00e1s que otra cadena con la que nos aherrojamos.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: https:\/\/www.filco.es\/jorge-freire-hazte-quien-eres\/<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jorge Freire, fil\u00f3sofo y escritor, publica Hazte quien eres. Y advierte: no es un libro de autoayuda, a la que califica como \u00abuna ideolog\u00eda neoliberal envuelta en un discurso bobal\u00f3n y complaciente, que ofrece soluciones f\u00e1ciles apoy\u00e1ndose en el mito del individuo lib\u00e9rrimo y decisionista\u00bb. 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