{"id":357852,"date":"2022-12-03T12:38:44","date_gmt":"2022-12-03T12:38:44","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=357852"},"modified":"2022-12-03T12:38:44","modified_gmt":"2022-12-03T12:38:44","slug":"kant-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2022\/12\/03\/kant-2\/","title":{"rendered":"Kant"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\"><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2022\/12\/imagen.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"394\" src=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2022\/12\/imagen.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-357853\" srcset=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2022\/12\/imagen.png 700w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2022\/12\/imagen-300x169.png 300w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2022\/12\/imagen-624x351.png 624w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>\u00bfHay una naturaleza humana? Kant responde<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La noci\u00f3n de naturaleza humana es parte central de la cuesti\u00f3n filos\u00f3fica desde el propio nacimiento de la filosof\u00eda. \u00bfHay una naturaleza humana? \u00bfQu\u00e9 es el hombre? \u00bfPor qu\u00e9 el hombre? \u00bfPor qu\u00e9 este y no otro? \u00bfQu\u00e9 lo distingue de los otros seres vivos? \u00bfCu\u00e1l es su papel? \u00bfSon v\u00e1lidas estas preguntas? Desde una cierta perspectiva, estas preguntas son m\u00e1s o, por decir, otra cosa que una psicolog\u00eda o una antropolog\u00eda y pasan a ser el centro de la cuesti\u00f3n filos\u00f3fica. Para Kant, la esencia humana es inseparable de la metaf\u00edsica de las costumbres, que es otro nombre para la moral y la \u00e9tica.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Por Miguel Aponte<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"Naturaleza_humana_y_\u201creino_de_los_fines\u201d\"><strong>Naturaleza humana y \u00abreino de los fines\u00bb<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>Ya los griegos antiguos detectaron el asunto y se esforzaron por revisarlo repasando el abanico de posibilidades. <\/strong>Para ellos no hab\u00eda divisi\u00f3n objeto\u2013sujeto, sino cosmos y alma, y el hombre no se pensaba como sujeto, sino como alma establecida en un cuerpo. Para Kant, por muchas razones, se puede decir que el tema fue acuciante; el paso de nuestro fil\u00f3sofo de la reflexi\u00f3n desde el objeto, como centro de atenci\u00f3n, al sujeto, como productor esencial de ese objeto y, por tanto, de ese mundo que estudia, ya lo dice todo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La filosof\u00eda moderna ven\u00eda presuponiendo que es el sujeto quien refleja, bien o mal, las cosas, por v\u00eda emp\u00edrica o racional, pero siempre como sujeto pasivo, y es el objeto lo que importa.<\/strong> Kant invierte esto y, en cambio, es un sujeto activo quien vertebra la realidad al estructurarla categorialmente, esquem\u00e1ticamente, conforme a las intuiciones puras del espacio y el tiempo. Sus preocupaciones principian y terminan<strong><sup>1<\/sup><\/strong>&nbsp;en las preocupaciones morales que, como se sabe, ata\u00f1en exclusivamente al ser humano y as\u00ed siempre se trata de aquello \u00faltimo o primero que articula todo: la libertad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Este ejercicio intenta revisar la categor\u00eda de naturaleza humana a partir de la noci\u00f3n de \u00abreino de los fines\u00bb<\/strong> que el fil\u00f3sofo plantea en su primera&nbsp;<em>Fundamentaci\u00f3n de la metaf\u00edsica de las costumbres<\/em>, publicada en 1785. \u00bfD\u00f3nde se encuentra ese reino de los fines? Para Kant, en ninguna parte: es ideal, pues es concepto de una totalidad que no se da en la experiencia y es construido por la raz\u00f3n, algo pensado nada m\u00e1s. No es real, y no importa.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Tiene que ser as\u00ed porque es la \u00fanica manera de librarlo de las determinaciones de la naturaleza f\u00edsica.<\/strong> Adem\u00e1s, \u00bfc\u00f3mo articular un reino de los fines que es ideal y libre con un reino de la naturaleza que act\u00faa por necesidad y, por tanto, no es libre y que, de paso, contiene a aquel? \u00bfAcaso entonces lo libre est\u00e1 contenido en lo no-libre? Volveremos sobre esto. Recordemos: la articulaci\u00f3n es indispensable porque Kant quiere una filosof\u00eda completa y sistem\u00e1tica y porque un ser humano a la vez sujeto a las leyes de la naturaleza y libre es una antinomia que debe ser resuelta.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"La_libertad_es_la_condici\u00f3n_de_posibilidad_de_lo_humano\"><strong>La libertad es la condici\u00f3n de posibilidad de lo humano<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>Kant menciona la categor\u00eda naturaleza humana en la&nbsp;<em>Fundamentaci\u00f3n de la metaf\u00edsica de las costumbres&nbsp;<\/em>once veces<sup>2<\/sup>,<\/strong> y lo hace como \u00abnaturaleza humana\u00bb, \u00abnaturaleza del hombre\u00bb y \u00abnaturaleza del sujeto\u00bb: una vez en el&nbsp;Pr\u00f3logo; ninguna en el&nbsp;cap\u00edtulo I, \u2018Tr\u00e1nsito del conocimiento moral vulgar de la raz\u00f3n al conocimiento filos\u00f3fico\u2019; ocho veces en el&nbsp;cap\u00edtulo II, \u2018Tr\u00e1nsito de la filosof\u00eda moral popular a la metaf\u00edsica de las costumbres\u2019; y apenas dos veces en el&nbsp;cap\u00edtulo III, \u2018\u00daltimo paso de la metaf\u00edsica de las costumbres a la cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura pr\u00e1ctica\u2019.<\/p>\n\n\n\n<p>https:\/\/email.filco.es\/p\/6VWV-3AN#https:\/\/filco.es\/hay-una-naturaleza-humana-kant-responde\/<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Por su parte, la expresi\u00f3n \u00abreino de los fines\u00bb es mencionada diecinueve veces,<\/strong> todas en el&nbsp;cap\u00edtulo II; as\u00ed pues, este&nbsp;cap\u00edtulo II, podr\u00edamos decir, es el cap\u00edtulo del reino de los fines y es este el concepto que da lugar al an\u00e1lisis de la noci\u00f3n de la libertad como clave del paso de la metaf\u00edsica de las costumbres a la cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura pr\u00e1ctica que dilucidar\u00e1 en el&nbsp;cap\u00edtulo III. \u00bfPor qu\u00e9? Porque, como dice el propio Kant, \u00abel concepto de libertad es la clave para explicar la autonom\u00eda de la voluntad\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Vinculamos, pues, en este ejercicio ambas nociones, naturaleza humana y reino de los fines,<\/strong> para validar la hip\u00f3tesis de que la libertad, que no existe en la realidad material, que es ideal, extranatural, es, sin embargo y precisamente por eso, la condici\u00f3n de posibilidad de lo humano, solo ella y nada m\u00e1s, lo que no significa que no se apuntale en la naturaleza f\u00edsica; y sin ignorar que, en el fondo, este reino no es m\u00e1s que otra de manera de referirnos a la categor\u00eda esencial de esta obra: el imperativo categ\u00f3rico, que se abre paso no solo a la libertad del individuo, sino a la posibilidad de la pol\u00edtica<sup><strong>3<\/strong><\/sup>. No encontraremos para Kant lo humano, como naturaleza o materia, en la naturaleza ni sus leyes generales y cuando se refiere a naturaleza humana siempre la separa precisamente de toda condici\u00f3n natural y m\u00e1s all\u00e1: antropolog\u00eda (psicolog\u00eda), teolog\u00eda, f\u00edsica, hiperf\u00edsica e hipof\u00edsica<sup><strong>4<\/strong><\/sup>, como explica Jes\u00fas Sarmiento:<\/p>\n\n\n\n<p><em>1\u00ba La antropolog\u00eda, el estudio emp\u00edrico de las diferentes costumbres. &nbsp;<\/em><br><em>2\u00ba La teolog\u00eda, pues de ser as\u00ed depender\u00eda de un ejemplo, esto es, de un ente de cuya estructura depender\u00eda la ley moral. El hombre actuar\u00eda moralmente por inter\u00e9s, evitando las consecuencias de no cumplir la ley. &nbsp;<\/em><br><em>3\u00ba La f\u00edsica, pues en este caso la ley moral se derivar\u00eda de la estructura de la naturaleza. &nbsp;<\/em><br><em>4\u00ba Una hiperf\u00edsica <\/em>(hyperphysik).<em> Kant probablemente tiene en mientes a la corriente que supon\u00eda que hab\u00eda un alma sobrepuesta al mundo, la cual lo animaba en su totalidad. Henry More y el platonismo de Cambridge suscribieron este punto de vista, que influy\u00f3 sobre Newton. Leibniz lo critic\u00f3 firmemente desde la filosof\u00eda,&nbsp;vgr., en su correspondencia con Samuel Clarke.<\/em><br><em>5\u00ba Cualidades ocultas<\/em> (verborgenen&nbsp;qualit\u00e4ten).<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abLo que Kant quiere acentuar con estas expresiones es que la metaf\u00edsica de las costumbres tiene que ser completamente&nbsp;<\/em>a priori&nbsp;<em>y por lo tanto no puede depender ni tener mezcla de: &nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>La filosof\u00eda moderna, sobre todo de la mano de Descartes y despu\u00e9s Leibniz, critic\u00f3 duramente la noci\u00f3n de las cualidades de la f\u00edsica tradicional aristot\u00e9lico-escol\u00e1stica. Esta f\u00edsica trataba de explicar al ente natural a partir de los conceptos de formas sustanciales y cualidades (p. ej., los colores, la dureza, etc.), que supon\u00edan exist\u00edan en las sustancias en tanto subyacentes de dichas formas y cualidades. Para los modernos, tales cualidades son inexistentes, no aclaran nada y m\u00e1s bien ellas mismas requieren de explicaci\u00f3n a partir de la extensi\u00f3n y el movimiento de la materia de acuerdo con las leyes de la naturaleza, por lo que hab\u00eda que expulsarlas de la filosof\u00eda natural. Las llamaron cualidades ocultas. Kant tiene en mientes esto cuando dice que uno las puede llamar hipof\u00edsicas <\/em>(hypophysisch)<em>\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>La articulaci\u00f3n es indispensable porque Kant quiere una filosof\u00eda completa y sistem\u00e1tica y porque un ser humano, a la vez sujeto a las leyes de la naturaleza y libre, es una antinomia que debe ser resuelta<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"\u00bfCu\u00e1ndo_es_humano_el_ser_humano?\"><strong>\u00bfCu\u00e1ndo es humano el ser humano?<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>Que la moral sea un reino libre, sin embargo, no la excluye del reino de la naturaleza en el cual se expresa para Kant una teleolog\u00eda que es indispensable para garantizar que la creaci\u00f3n no es caos, que hay armon\u00eda y sentido<\/strong><sup><strong>5<\/strong><\/sup>. Tal y como afirma Kant en <em>Fundamentaci\u00f3n de la metaf\u00edsica de las costumbres<\/em>, hay una teleolog\u00eda inmanente en la naturaleza y all\u00ed act\u00faan \u00ableyes de causas eficientes exteriormente forzadas\u00bb que son objeto de estudio de la raz\u00f3n pura<sup><strong>6<\/strong><\/sup>. En este sentido, dentro de ese reino de la naturaleza en alg\u00fan lugar, para Kant, est\u00e1n los seres racionales \u2014hombres y cualquier otro ser racional\u2014 en tanto tales y por tanto figuran como \u00abfines (o prop\u00f3sitos) de la naturaleza\u00bb; y de hecho es esto lo que hace Kant cuando reclama que con la legislaci\u00f3n moral \u00abpuedas querer al mismo tiempo que se torne ley universal\u00bb. Pero esta figuraci\u00f3n no se asemeja para nada con la pertenencia correspondiente de cualquier otro elemento de la naturaleza.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El hombre, a la vez, pertenece como fen\u00f3meno y no pertenece como&nbsp;<em>no\u00fameno<\/em><sup>7<\/sup>.<\/strong> El asunto es adicionalmente complejo porque no es que se requiere la cooperaci\u00f3n de la naturaleza para que el bien act\u00fae en el mundo (aunque s\u00ed para que alcance sus fines o no<sup><strong>8<\/strong><\/sup>; y, mucho menos, la idea burda de que el bien o la virtud sean el premio que la naturaleza o Dios otorgan en t\u00e9rminos de felicidad. Nada de esto funciona para Kant. Con ninguna de las dos \u2014cooperaci\u00f3n o premio\u2014 se puede contar para Kant y el valor moral de una acci\u00f3n no est\u00e1 vinculado a estas condiciones como quiera que se enuncien.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El bien que una conducta moral recta puede poner en el mundo no est\u00e1 condicionado por la naturaleza natural ni divina y, en realidad, estas no interesan.&nbsp;<\/strong>El valor de la conducta moral como ley universal no depende para nada de la naturaleza. Y, sin embargo, con todo, repetimos, para Kant, que la moral sea un reino libre no la excluye del reino de la naturaleza pues los seres racionales son, tiene que ser, figuran como \u00abfines (o prop\u00f3sitos) de la naturaleza\u00bb<sup><strong>9<\/strong><\/sup>; y tiene que ser as\u00ed para que, por analog\u00eda, ambas funcionen reforz\u00e1ndose mientras a la vez nada las vincule.<\/p>\n\n\n\n<p>El hecho es que ese sujeto es humano justo cuando no obedece a su naturaleza \u2014a su condici\u00f3n natural\u2014, sino porque precisamente es capaz de colocarse \u00abpor deber\u00bb por encima de sus inclinaciones, instintos y leyes, no solo naturales, sino divinas y mundanas, esto es, religiosas, hist\u00f3ricas y sociales; y esto, sin excepci\u00f3n. As\u00ed, la libertad es la condici\u00f3n de posibilidad de lo humano y nada m\u00e1s. Una consecuencia directa de esto, es que el ser humano no habr\u00eda sido creado para un prop\u00f3sito espec\u00edfico ninguno; por ejemplo, ser feliz ni para ning\u00fan otro prop\u00f3sito natural, pr\u00e1ctico o te\u00f3rico, religioso, cient\u00edfico o filos\u00f3fico cualquiera. Tampoco para expresar algo que se encuentre en la materia, su cuerpo o lo que se quiera. Entonces, tenemos a un ser humano,&nbsp;<em>cosa-en-s\u00ed<\/em>, fuera del \u00e1mbito sensible, desvinculado por definici\u00f3n de toda constituci\u00f3n natural, ser extra\u00f1o a m\u00e1s no poder, tal y como afirma en <em>Cr\u00edtica a la raz\u00f3n pura.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Siendo as\u00ed, cabe la pregunta: \u00bfpara o por qu\u00e9 existe algo as\u00ed, por qu\u00e9 existe el hombre, entonces? \u00bfTiene sentido esta pregunta? \u00bfEs v\u00e1lido preguntar por qu\u00e9 existen las monta\u00f1as, el cielo, los animales? <\/strong>Ning\u00fan ser no racional se lo pregunta, simplemente es, cumple su&nbsp;<em>telos<\/em>. Esta forma de preguntar remite a Leibniz. Leibniz preguntaba, recordemos: \u00bfpor qu\u00e9 es as\u00ed y no de otra manera? Para Kant la pregunta \u00bfpor qu\u00e9 el hombre?, tiene sentido solamente si se hace para la especie \u00abal mismo nivel que otras especies animales\u00bb<sup>10 <\/sup>como un todo e imposible si se considera al hombre individualmente o como ser moral, porque como tal no es v\u00e1lido preguntar por qu\u00e9 existe, puesto que es un fin en s\u00ed mismo: es libre y no determinado.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Para Kant, ser humano es ser moral y esto equivale a ser racional. <\/strong>El enlace se produce a trav\u00e9s de la tr\u00edada voluntad \u2013 libertad \u2013 racionalidad y todo se articula a partir de la idea de autonom\u00eda de la voluntad, esto es, la libertad moral. El fil\u00f3sofo ya hab\u00eda formulado su cuestionario fundamental acerca del hombre, se trata de la triple formulaci\u00f3n de Kant: \u00bfQu\u00e9 puedo conocer? \u00bfQu\u00e9 debo hacer? \u00bfQu\u00e9 cabe esperar?, que terminaba con una cuarta: \u00bfqu\u00e9 es el hombre? Aunque la segunda remite aparentemente a la experiencia, \u00bfqu\u00e9 debo hacer?, no se trata del hacer, sino del deber lo que aqu\u00ed se cuestiona. Es pura racionalidad, pura idealidad. No hay empiria aqu\u00ed para Kant.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Tampoco de manera garantizada, sino como mera posibilidad de ser.<\/strong> Por eso, el reino de los fines es estrictamente ideal. Sin embargo, \u00bfinexiste? Solo si pretendemos con esta palabra hablar \u00fanicamente de corporeidad; si no, es claro que existe precisamente en su idealidad, que para nada limita sus efectos sobre la realidad, mientras a la vez crea ese reino de los fines como mundo humano, estrictamente humano y abierto. As\u00ed, el imperativo categ\u00f3rico sale de la burbuja individualista, para reintegrar la moral individual con el inter\u00e9s colectivo de seres libres y fines-de-s\u00ed que entonces se abren a la pol\u00edtica como creaci\u00f3n com\u00fan, como \u00e1mbito de ejercicio pleno de la libertad, pues ese reino de los fines es p\u00fablico y compartido por todos<sup><strong>11<\/strong><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>El bien que una conducta moral recta puede poner en el mundo no est\u00e1 condicionado por la naturaleza natural ni divina y, en realidad, estas no interesan.&nbsp;El valor de la conducta moral como ley universal no depende para nada de la naturaleza<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"El_imperativo_categ\u00f3rico\"><strong>El imperativo categ\u00f3rico<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>Ahora bien, \u00bfqu\u00e9 deber es ese que coloca al hombre por encima de toda ley heter\u00f3noma natural, divina y humana <\/strong>y que no tiene prop\u00f3sito espec\u00edfico (tampoco hacerlo feliz, salvarlo, justificar su vida, conquistar el cielo o hundirse en el infierno); un deber que, adem\u00e1s, no puede eludir aunque nunca cumpla y sin el cual pierde su condici\u00f3n humana? Para Kant ese deber consiste solamente en su propio principio de deber, para lo cual de paso no es necesaria ni ciencia ni filosof\u00eda ni religi\u00f3n alguna: es una capacidad propia de todo hombre, incluso el \u00abm\u00e1s vulgar\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Para Kant, el campo de la \u00e9tica, el \u00e1mbito del juicio pr\u00e1ctico, es la facultad superior;<\/strong> superior incluso a todo juicio te\u00f3rico, pues no solamente lo antecede, sino que lo supera. De hecho, incluso Kant ni ning\u00fan fil\u00f3sofo dispone de otro principio que este. Esto porque para ser honrado, bueno, sabio o virtuoso no hace falta ciencia ni filosof\u00eda, tampoco religi\u00f3n<sup><strong>12<\/strong><\/sup>; y este es el principio kantiano. Obedecer a tu propio principio y nada m\u00e1s. Pero esta ventaja del juicio pr\u00e1ctico no deriva tampoco, \u00a1atenci\u00f3n!, de los impulsos sensibles del hombre ordinario no te\u00f3rico; estos impulsos o inclinaciones, todos, por el contrario, deben ser excluidos radicalmente.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Volvamos al reino de los fines. Ocurre que la raz\u00f3n humana es igualmente capaz de actuar en favor del reino de los fines,<\/strong> como de trabajar y servir de la manera m\u00e1s incondicional a favor de inclinaciones a las que tambi\u00e9n debe atender un sujeto finito; no siempre para degradarse, sino en muchos casos de forma m\u00e1s que justificada. A\u00fan en el caso de que el deber que anime al hombre se corresponda con el m\u00e1s puro fundamento moral, no hay forma de demostrar con certeza que su m\u00e1xima se corresponda con la ley moral<sup><strong>13<\/strong><\/sup>, y as\u00ed llegamos a la paradoja de que a\u00fan aquel hombre que durante toda su vida y siempre haya actuado de acuerdo con la ley moral, si no ha atendido a una raz\u00f3n basada en la autonom\u00eda de la voluntad, por propio deber, no habr\u00e1 acumulado ni siquiera el m\u00e1s peque\u00f1o de los m\u00e9ritos \u00e9ticos, no fue libre nunca y no podr\u00eda considerarse como perteneciente a aquel reino de los fines y esto independientemente de que haya logrado o no sus prop\u00f3sitos en la vida.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Y, atenci\u00f3n, insistimos, ni la ciencia, y menos a\u00fan la religi\u00f3n<sup>14<\/sup>, si fuesen gu\u00edas morales jam\u00e1s garantizar\u00e1n nada en t\u00e9rminos morales. <\/strong>Es decir, aun en el caso de que el conocimiento cient\u00edfico o el religioso mejorasen las condiciones de posibilidad de la conducta moral, esto no significa que la determinar\u00e1n. La moral se determina en otro \u00e1mbito, y es en la raz\u00f3n pura pr\u00e1ctica. As\u00ed, actuar bien o mal, en sentido \u00e9tico o moral, no depende de lo que s\u00e9, sino de lo que soy, que es otra cosa; y puede darse o no, y por eso ni ciencia ni religi\u00f3n tendr\u00e1n nunca todas las respuestas a los problemas humanos m\u00e1s all\u00e1 que ofrecer vida despu\u00e9s de la vida o alg\u00fan tipo de ilusi\u00f3n inmortal, es decir, consolaci\u00f3n<sup><strong>15<\/strong><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Entonces, quien cifra la vida solo en cumplir con leyes heter\u00f3nomas, religiosas, cient\u00edficas o sociales, y no por deber no solamente se equivocar\u00e1 en muchas circunstancias, sino que no tendr\u00e1 una vida \u00e9tica puesto que esta s\u00f3lo es v\u00e1lida gracias al imperativo de la ley moral.<\/strong> Entonces, tal y como afirma Kant <em>Fundamentaci\u00f3n de la metaf\u00edsica de las costumbres<\/em>, tenemos a un supuesto hombre moral, esto es, que no act\u00faa conforme al deber, sino por deber. \u00bfPor qu\u00e9? \u00ab\u2026 porque cuando se trata de valor moral no importan las acciones, que se ven, sino aquellos \u00edntimos principios que no se ven\u00bb. Estamos as\u00ed ya frente a la definici\u00f3n del imperativo categ\u00f3rico, que Kant formula tres veces, con dos variantes:<\/p>\n\n\n\n<p>F\u00f3rmula 1 o F\u00f3rmula universal:<br>Obra solo seg\u00fan una m\u00e1xima tal que puedas querer al mismo tiempo que se torne ley universal [\u2026]<br>F\u00f3rmula 1a o F\u00f3rmula de la ley de la naturaleza:<br>Obra como si la m\u00e1xima de tu acci\u00f3n debiera tornarse, por tu voluntad, ley universal de la naturaleza [\u2026]<br>F\u00f3rmula 2 o F\u00f3rmula del fin en s\u00ed mismo:<br>Obra de tal modo que uses la humanidad, tanto en tu persona como en la persona de cualquier otro, siempre como un fin al mismo tiempo y nunca simplemente como medio [\u2026]<br>F\u00f3rmula 3 o F\u00f3rmula de autonom\u00eda:<br>Obra como si&nbsp; tu voluntad, por su m\u00e1xima, pudiera considerarse a s\u00ed misma al mismo tiempo como universalmente legisladora [\u2026]<br>F\u00f3rmula 3\u00aa o F\u00f3rmula del reino de los fines:<br>Obra por m\u00e1ximas de un miembro legislador universal en un posible reino de los fines.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Actuar bien o mal, en sentido \u00e9tico o moral, no depende de lo que s\u00e9, sino de lo que soy; y puede darse o no, por eso ni ciencia ni religi\u00f3n tendr\u00e1n nunca todas las respuestas a los problemas humanos m\u00e1s all\u00e1 que ofrecer vida despu\u00e9s de la vida o alg\u00fan tipo de ilusi\u00f3n inmortal, es decir, consolaci\u00f3n<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"La_moral_no_es_fantas\u00eda_y_s\u00ed_expresi\u00f3n_de_libertad\"><strong>La moral no es fantas\u00eda y s\u00ed expresi\u00f3n de libertad<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>Ahora bien, frente a la compleja red de exigencias que el propio Kant teje en torno a la f\u00f3rmula del imperativo, cabe la pregunta que \u00e9l mismo cuestiona:<\/strong> \u00bfes la moral pura fantas\u00eda irrealizable? \u00bfD\u00f3nde hay virtud? \u00bfC\u00f3mo esta ley moral puede mandar si jam\u00e1s es sino ideal? \u00bfTiene que existir la moral como realidad en la naturaleza del mundo o del hombre para que tenga sentido y existencia? \u00bfSe origina en la experiencia? \u00bfLa dicta la experiencia? La respuesta de Kant a todas estas interrogantes es \u00abno\u00bb. No se trata de que haya habido o habr\u00e1 alguna vez actos buenos y morales; no es del \u00abejemplo\u00bb que se construye la validez del principio moral absoluto para Kant; por tanto, que nunca los haya habido simplemente no importa.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Desde la perspectiva moral, el hombre, si es miembro del reino de los fines, no hace nada porque se haya hecho, sino porque debe ser as\u00ed; <\/strong>y esa convicci\u00f3n vac\u00eda es su soporte, su \u00fanico soporte: la raz\u00f3n dicta \u2014no puede ser de otra manera\u2014 y el hombre falla, incluso eternamente, eso no importa, el imperativo categ\u00f3rico es, con todo, la ley absoluta universal \u00fanica de la moral. No interesan los ejemplos. No hacen falta. Lo cual tampoco implica que no tengan ning\u00fan valor:&nbsp;los ejemplos pueden tener eso, valor ejemplar; lo que ocurre es que de ninguna manera pueden constituir \u00abmodelos\u00bb ni fundar principio alguno.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>De los pocos ejemplos que ofrece Kant, tomemos uno: la amistad.<\/strong> Ser leal en la amistad, aunque jam\u00e1s nunca nadie lo haya sido, es un imperativo categ\u00f3rico; debe ser, no puede no ser exigible, si queremos sostener la idea de amistad<sup><strong>16<\/strong><\/sup>. Fin del imperativo. Es as\u00ed, \u00bfpor qu\u00e9? Porque solo esta m\u00e1xima es universalizable sin contradicci\u00f3n y es muy f\u00e1cil ver que, si se pretende validez para su opuesto, ser desleal, la amistad ser\u00eda imposible y ese falso imperativo se autodestruir\u00eda a s\u00ed mismo. No soporta la ley de la universalidad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En lenguaje kantiano: la lealtad, como la ley moral, es un juicio sint\u00e9tico&nbsp;<em>a priori<\/em>,<\/strong>&nbsp;por eso determina la voluntad como principio universalizable cuyo opuesto, \u00abser desleal\u00bb, es una condici\u00f3n que se autoliquida al ejercerse haciendo imposible la amistad, y entonces, preguntemos: \u00bfacaso es posible una vida humana sin la idea de amistad como fin en s\u00ed misma? Este es el punto. Ahora bien, sobre la realidad simult\u00e1nea del car\u00e1cter ideal de la ley moral en la forma del imperativo categ\u00f3rico, Kant intent\u00f3 otro argumento apelando \u00abal hecho de la raz\u00f3n\u00bb o&nbsp;<em>das Faktum der Vernunft<\/em>, que vendr\u00eda siendo no la ley moral propiamente, sino \u00abla conciencia que tenemos de ella\u00bb. Este argumento, aparentemente inofensivo, implica a la vez al deber y la libertad requerida para actuar o no por \u00abese deber\u00bb<sup><strong>17<\/strong><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Implica que un ser racional, para Kant, necesariamente tiene conciencia latente (inconsciente) de que es libre de deber: si puedo, es porque puedo-no.<\/strong> Garrido, en el ensayo citado antes, recuerda la frase de Kant: \u00abDebes, luego puedes\u00bb; ac\u00e1 de nuevo se siente la fuerza de las convicciones teleol\u00f3gicas de Kant y la libertad al igual que esa conciencia latente, aunque no puedan ser probados, est\u00e1n all\u00ed en tanto hechos internos de la raz\u00f3n pura pr\u00e1ctica, por s\u00ed mismos, como hechos no experienciales sint\u00e9ticos&nbsp;<em>a priori<\/em>. No los puede probar, pero \u00bfc\u00f3mo entender la libertad si no existieran? As\u00ed pues, son ideales y a la vez existen: deben existir. Es&nbsp;<em>apercepci\u00f3n pura&nbsp;<\/em>u&nbsp;<em>originaria<\/em><sup><strong>18<\/strong><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La moral no puede derivar de la experiencia, porque esta es siempre contingente y aquella no.<\/strong> La raz\u00f3n pura pr\u00e1ctica origina la moral como juicio&nbsp;<em>a priori<\/em>&nbsp;y es este car\u00e1cter el que le da valor intr\u00ednseco, dignidad, valor apod\u00edctico. As\u00ed pues, \u00abla imitaci\u00f3n no tiene lugar alguno en lo moral, y los ejemplos solo sirven de aliento\u00bb. Quien act\u00faa moralmente por imitaci\u00f3n no tiene en realidad actuaci\u00f3n moral ninguna, pues el \u00fanico original v\u00e1lido para el acto moral reside en la raz\u00f3n. Por lo tanto, jam\u00e1s debemos actuar por ejemplos, sino por la raz\u00f3n<sup><strong>19<\/strong><\/sup>, si queremos hacerlo bajo el imperativo categ\u00f3rico, si queremos ser personas y miembros del reino de los fines. No estamos obligados ni lo haremos por necesidad, ser\u00e1 una decisi\u00f3n libre o no ser\u00e1, pero aun no siendo es un imperativo, es ley y determina nuestra humanidad. Lo que ocurre es que, como seres libres, tambi\u00e9n podemos elegir no elegir<sup><strong>20<\/strong><\/sup>, elegir la esclavitud, la heteronom\u00eda y una vida sometida a la ley de otro.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En este caso, incluso actuando conforme a la ley de Dios, somos los mismos hombres, s\u00ed, pero no miembros del reino de los fines; nuestra actuaci\u00f3n no tiene valor \u00e9tico o moral y estrictamente hablando no somos personas sino copias sin dignidad;<\/strong> un hombre bueno para Kant no es ni siquiera uno que nunca haga el&nbsp;mal y siempre haga el bien e incluso lo logre, esto no basta y no importa, si es que fuera posible ese logro, sino aquel que orienta su conducta desde el deber ser de una voluntad libre y aut\u00f3noma, porque solo as\u00ed se coloca por encima de la naturaleza y de todo mandato heter\u00f3nomo. Solo ese imperativo prevalece. Solo as\u00ed es libre y, por tanto, humano y miembro del reino de los fines. Un reino que aun ideal e inhabitado existe, es real, insustituible y el \u00fanico sustento plausible e irreductible de la metaf\u00edsica de las costumbres.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Notas:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><sup>1<\/sup><\/strong>&nbsp;La Fundamentaci\u00f3n como proyecto, estaba en Kant veinte a\u00f1os antes de su publicaci\u00f3n en 1785 y los dos vol\u00famenes de la Metaf\u00edsica de las costumbres de 1797, fue su \u00faltima publicaci\u00f3n. Kant muere en 1804 (Kant, 2005:21, Nota 4).<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;<strong><sup>2<\/sup><\/strong> Kant, Immanuel (2005), <em>Fundamentaci\u00f3n de la metaf\u00edsica de las costumbres,<\/em> Tecnos, Madrid, pp. 64, 88, 92, 112, 126, 134, 137, 141, 143.<\/p>\n\n\n\n<p><sup><strong>3<\/strong><\/sup><em> Ibid,<\/em> p. 208.<\/p>\n\n\n\n<p><sup><strong>4<\/strong><\/sup> <em>Ibid,<\/em> p. 92.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><sup>5<\/sup><\/strong> Kant, Immanuel (2011),<em> Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica,<\/em> FCE, M\u00e9xico, XXVII, estudio preliminar.<\/p>\n\n\n\n<p><sup><strong>6<\/strong><\/sup> El p\u00e1rrafo completo en la edici\u00f3n de Tecnos utilizada para este ejercicio, Kant, 2005:129, reza as\u00ed: \u00abUn reino de los fines solo es posible, pues, por analog\u00eda con un reino de la naturaleza: aquel, seg\u00fan m\u00e1ximas, esto es, seg\u00fan leyes de causas eficientes exteriormente forzadas.\u00bb Traducci\u00f3n confusa. Jos\u00e9 Mardomingo, en su traducci\u00f3n, Editorial Ariel, presenta el p\u00e1rrafo de Kant as\u00ed: \u00abUn reino de los fines, as\u00ed pues, s\u00f3lo es posible seg\u00fan la analog\u00eda con un reino de la naturaleza, pero aquel solo seg\u00fan m\u00e1ximas, esto es, reglas impuestas a s\u00ed mismo; y este solo seg\u00fan leyes de causas eficientes constre\u00f1idas exteriormente.\u00bb<br>Por su parte, Roberto Aramayo presenta su traducci\u00f3n, Alianza Editorial, p. 154, as\u00ed: \u00abUn reino de los fines s\u00f3lo es posible por analog\u00eda con un reino de la naturaleza, si bien en el primero todo se rige seg\u00fan m\u00e1ximas o leyes autoimpuestas y en el segundo seg\u00fan leyes de causas eficientes cuyo apremio es externo.\u00bb Las diferencias de estas dos traducciones frente a la de Tecnos, son claras por s\u00ed mismas.<\/p>\n\n\n\n<p><sup><strong>7<\/strong><\/sup> Kant, Immanuel (2011),<em> op. cit.<\/em>, p. 6.<\/p>\n\n\n\n<p><sup><strong>8<\/strong><\/sup> Kant, Immanuel (2005), <em>op. cit.<\/em>, p. 130 (nota 60).<\/p>\n\n\n\n<p><sup><strong>9<\/strong><\/sup> <em>Ibid, <\/em>p. 129 (nota 59).<\/p>\n\n\n\n<p><sup><strong>10<\/strong><\/sup> Arendt, Hannah&nbsp;(2012), <em>Conferencias sobre la filosof\u00eda pol\u00edtica de Kant,<\/em> Paid\u00f3s, Espa\u00f1a, p. 55.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><sup>11<\/sup>&nbsp;<\/strong>Sobre las nociones de lo \u00abp\u00fablico\u00bb y lo \u00abprivado\u00bb en Kant y algunas de sus implicaciones, (Zifeng: 2022). Los desprendimientos posibles para una filosof\u00eda pol\u00edtica a partir de estas nociones en <em>Conferencias sobre la filosof\u00eda pol\u00edtica de Kant<\/em> (Arendt: 2012).<\/p>\n\n\n\n<p><sup><strong>12<\/strong><\/sup> Kant, Immanuel (2005), <em>op. cit.,<\/em> pp. 83-4.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><sup>13<\/sup> <\/strong><em>Ibid,<\/em> p.88.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><sup>14<\/sup><\/strong>&nbsp;\u00ab\u2026, el concepto ontol\u00f3gico de la perfecci\u00f3n es mejor que el concepto teol\u00f3gico, que deriva la moralidad de una voluntad divina perfect\u00edsima\u00bb. (<em>Ibid,<\/em> p.135).<\/p>\n\n\n\n<p><strong><sup>15<\/sup><\/strong>&nbsp;No hay necesariamente contradicci\u00f3n en afirmar la inmortalidad de la especie (o la del pueblo de Israel) y simult\u00e1neamente negar la inmortalidad de cada hombre; la segunda no se sigue de la primera. Jorge Luis Borges, por ejemplo, afirm\u00f3 su posici\u00f3n, as\u00ed: \u00abEn el Antiguo Testamento se ve que los jud\u00edos no cre\u00edan en la inmortalidad personal; cre\u00edan en la inmortalidad de Israel pero no en la inmortalidad de cada individuo;\u00bb. Esto a pesar del libro de Job. V\u00e9ase:&nbsp;<a href=\"https:\/\/borgestodoelanio.blogspot.com\/2014\/02\/jorge-luis-borges-entrevistado-por.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Borges entrevistado por Liliana Heker.<\/a> Ver tambi\u00e9n: <a href=\"https:\/\/epochemagazine.org\/54\/overturning-the-catechism-a-catholic-argument-for-abortion\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><em>Argumentos cat\u00f3licos a favor del aborto: el catecismo<\/em>.<\/a><br>Por otra parte, el asunto no ser\u00eda extra\u00f1o a Kant, que distingu\u00eda entre fen\u00f3meno y&nbsp;<em>no\u00fameno<\/em>, hombre y especie; el asunto se encuentra en la idea de&nbsp;<em>cosa-en-s\u00ed<\/em>. Esta es incognoscible y las leyes que aplican para el fen\u00f3meno no aplican para ella y viceversa.<\/p>\n\n\n\n<p><sup><strong>16<\/strong><\/sup> <em>Ibid,<\/em> p.89.<\/p>\n\n\n\n<p><sup><strong>17<\/strong><\/sup> <em>Ibid,<\/em> pp. 205, 206, 207.<\/p>\n\n\n\n<p><sup><strong>18<\/strong><\/sup> Kant, Immnauel (2009), <em>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura<\/em>, FCE, M\u00e9xico, pp. 163,164.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><sup>19<\/sup><\/strong> Kant, Immanuel (2005),<em> op. cit.,<\/em> pp. 90, 92.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><sup>20 <\/sup><\/strong>\u00bfQu\u00e9 ocurre para quien sin elegir se heteronomiz\u00f3? Respuesta: no perteneci\u00f3 al reino de los fines. \u00bfQu\u00e9 ocurre para quien sin elegir actu\u00f3 por deber? Respuesta: perteneci\u00f3. \u00bfCu\u00e1l ser\u00eda la hip\u00f3tesis del malvado, entendido como aquel que hace excepci\u00f3n consigo mismo? Obviamente, no pertenece. \u00bfQu\u00e9 ocurre para quien act\u00faa como ego\u00edsta racional? No pertenece. \u00bfEl liberal? No pertenece. \u00bfEl marxista? No pertenece.<br>As\u00ed, las ideolog\u00edas, como discursos normalizados que introyectan una \u00fanica perspectiva y hacen ver al mundo y la realidad de una determinada manera y, por tanto, secuestran la interioridad del sujeto, impedir\u00edan su pertenencia al reino de los fines; lo que, por supuesto, no impedir\u00eda que un marxista o un liberal cualquiera pudiera pertenecer, aunque, eso s\u00ed, para eso debe desapegarse de su ideolog\u00eda. \u00bfEl ateo y el creyente? Eso no los limitar\u00eda, siempre que act\u00faen por deber y nunca por su condici\u00f3n. Finalmente, siempre que se act\u00fae por un \u00abinter\u00e9s desinteresado\u00bb, se pertenece al reino de los fines.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Bibliograf\u00eda:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Sarmiento, Jes\u00fas (2022), Universidad Sim\u00f3n Bol\u00edvar (USB), Caracas, Venezuela, Departamento de Filosof\u00eda, m\u00e1ster en Filosof\u00eda, curso junio\u2013agosto, 2022: Kant,<em> Fundamentaci\u00f3n de la metaf\u00edsica de las costumbres<\/em> <em>V.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Referencias electr\u00f3nicas:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Borges, Jorge Luis (2014), <a href=\"https:\/\/borgestodoelanio.blogspot.com\/2014\/02\/jorge-luis-borges-entrevistado-por.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">entrevista de Liliana Heker.<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Valentin, Riely (2022), <a href=\"https:\/\/epochemagazine.org\/54\/overturning-the-catechism-a-catholic-argument-for-abortion\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><em>Volcando el catecismo: un argumento cat\u00f3lico para el abort<\/em>o.<\/a>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Zifeng\u00a0(2022), <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/epochemagazine.org\/53\/dialectic-of-the-public-and-private-uses-of-reason-kant-and-lacan\/\" target=\"_blank\"><em>Dial\u00e9ctica de los usos p\u00fablico y privado de la raz\u00f3n: Kant y Lacan<\/em>.<\/a>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: https:\/\/filco.es\/hay-una-naturaleza-humana-kant-responde\/<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfHay una naturaleza humana? Kant responde La noci\u00f3n de naturaleza humana es parte central de la cuesti\u00f3n filos\u00f3fica desde el propio nacimiento de la filosof\u00eda. \u00bfHay una naturaleza humana? \u00bfQu\u00e9 es el hombre? \u00bfPor qu\u00e9 el hombre? \u00bfPor qu\u00e9 este y no otro? \u00bfQu\u00e9 lo distingue de los otros seres vivos? \u00bfCu\u00e1l es su papel? 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