{"id":357859,"date":"2022-12-10T00:17:13","date_gmt":"2022-12-10T00:17:13","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=357859"},"modified":"2022-12-10T00:17:13","modified_gmt":"2022-12-10T00:17:13","slug":"la-melancolia-como-fuente-de-creacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2022\/12\/10\/la-melancolia-como-fuente-de-creacion\/","title":{"rendered":"La melancol\u00eda como fuente de creaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\"><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2022\/12\/imagen-1.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"394\" src=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2022\/12\/imagen-1.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-357860\" srcset=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2022\/12\/imagen-1.png 700w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2022\/12\/imagen-1-300x169.png 300w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2022\/12\/imagen-1-624x351.png 624w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Por<a href=\"https:\/\/filco.es\/author\/blogjulietalomeli\/\">Julieta Lomel\u00ed<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El 27 de julio de 1890, Vincent Van Gogh se pega un tiro en el coraz\u00f3n. No muere de manera fulminante, sino dos d\u00edas despu\u00e9s, el 29.<\/strong> <strong>Record\u00e9 su historia al leer un libro que nuevamente pone sobre la mesa la discusi\u00f3n sobre la relaci\u00f3n entre locura y genio art\u00edstico, los problemas de salud mental y la creaci\u00f3n: <em>La melancol\u00eda creativa<\/em>, del neuropsiquiatra y escritor mexicano Jes\u00fas Ram\u00edrez Berm\u00fadez.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"El_declive_del_genio\"><strong>El declive del genio<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>Las hojas ca\u00edan de los \u00e1rboles en Arl\u00e9s, Francia.<\/strong> Entraba el oto\u00f1o en la peque\u00f1a provincia francesa casi al mismo tiempo que Paul Gauguin entraba en la morada del fren\u00e9tico Vincent Van Gogh. Ambos pintaban juntos durante largas horas a la par de compartir tambi\u00e9n los excesos placenteros del alcohol y las mujeres, convirti\u00e9ndose en visitantes cotidianos de burdeles.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Vincent lo pasaba mal.<\/strong> Era pobre y depend\u00eda de su compasivo hermano Th\u00e9o. El pintor expresionista y bohemio prefer\u00eda las terrazas y la cafe\u00edna al alimento, mientras que por las noches ten\u00eda episodios de sonambulismo e insomnio, de impulsos extravagantes y alucinaciones.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Una de las leyendas m\u00e1s conocidas sobre Vincent es la del incidente de la oreja.<\/strong> El mito cuenta que, tras una de sus frecuentes peleas con Gauguin, este decidi\u00f3 abandonarlo de una vez por todas, tomando sus cosas en v\u00edsperas de Navidad para hospedarse en un hotel de Arl\u00e9s, antes de emprender a la ma\u00f1ana siguiente su viaje hacia Breta\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Solo bast\u00f3 un d\u00eda de soledad para que Vincent manifestara al mundo su locura,<\/strong> haciendo un berrinche y tomando la navaja con la que antes hab\u00eda amenazado a su amigo. Entonces procedi\u00f3 a cortarse su propia oreja para ir a ofrec\u00e9rsela de regalo navide\u00f1o a una prostituta conocida como Gaby, la misma que d\u00edas anteriores \u00abamaba\u00bb y jugueteaba con su ahora mutilado miembro.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Despu\u00e9s de ofrecer tan original presente, el genio holand\u00e9s volv\u00eda a su cama para dormir \u00abapaciblemente\u00bb. <\/strong>Al siguiente d\u00eda, Gauguin retornaba a la morada del \u00abloco\u00bb artista a despedirse y, al verlo en tan grave estado, decidi\u00f3 dejarlo en manos de la polic\u00eda. Como la locura antes de volvernos populares tiende a aislar socialmente a quien la padece, Gauguin, aterrorizado, se alej\u00f3 para siempre de Vincent, sin volver a cruzar palabra alguna con \u00e9l nunca m\u00e1s. Pasado el esc\u00e1ndalo, Van Gogh fue internado un par de semanas, pero, repentinamente, a inicios de enero de 1889, fue dado de alta.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El pintor estrafalario tuvo que dejar Arl\u00e9s para pasar unas semanas junto a su hermano Th\u00e9o en Par\u00eds <\/strong>y posteriormente mudarse a una nueva pensi\u00f3n en Auvers-sur-Oise, donde poder comenzar de nuevo lejos del escrutinio negativo de los vecinos. En su nuevo hogar, fue adoptado por un m\u00e9dico que afortunadamente era amante del arte. Este m\u00e9dico era Paul Gachet, de quien el holand\u00e9s har\u00eda un famoso autorretrato.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Gachet cuid\u00f3 del artista durante su estancia. <\/strong>Pero los impulsos man\u00edacos visitaban recurrentemente la vida de Vincent, volvi\u00e9ndolo un asesino en potencia. Por aquel entonces, el pintor amenaz\u00f3 con un revolver a su nuevo anfitri\u00f3n, lo cual autom\u00e1ticamente lo volvi\u00f3 un hu\u00e9sped no deseado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Es julio de 1890. Th\u00e9o escribe a Vincent anunci\u00e1ndole que se ha casado<\/strong> y ha engendrado un hijo enfermo a quien deber\u00e1 cuidar, por lo que le resulta imposible seguir manteniendo sus caprichos art\u00edsticos. Van Gogh, sinti\u00e9ndose una carga para su hermano e incapaz de seguir cuidando de s\u00ed mismo, sale a su acostumbrada caminata solitaria que da por los jardines cercanos. Su \u00faltimo paseo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El 27 de julio de 1890, el genio holand\u00e9s se pega un tiro en el coraz\u00f3n.<\/strong> Sin embargo, su tino no es suficiente para matarse de manera fulminante, ya que la bala se alojar\u00eda en su t\u00f3rax dej\u00e1ndolo semivivo. Despu\u00e9s del intento de suicidio, Vincent todav\u00eda logra caminar unos pasos hacia la pensi\u00f3n donde habitaba y es atendido de modo inmediato por Gachet, quien da aviso al hermano Th\u00e9o de la irrecuperable salud del artista.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Th\u00e9o, conmocionado por el delirio de su hermano, corre a visitarlo para ver sus ojos claros con vida por \u00faltima vez. <\/strong>Tras preguntar la causa de su acci\u00f3n suicida, Vincent contesta: \u00abEs asunto m\u00edo, es lo mejor para todos\u00bb. La noche estrellada ve morir su mejor astro un 29 de julio de 1890.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"El_arte,_flor_de_la_melancol\u00eda\"><strong>El arte, flor de la melancol\u00eda<\/strong><\/h2>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/filco.es\/uploads\/2022\/07\/41E3oI1X6RL.jpg\" alt=\"La melancol\u00eda como fuente de creaci\u00f3n\n\" class=\"wp-image-66700\" title=\"La melancol\u00eda como fuente de creaci\u00f3n\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">La melancol\u00eda creativa, de Jes\u00fas Ram\u00edrez Berm\u00fadez (Debate).<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><strong>S\u00e9 que la telenovela personal de Vincent Van Gogh es una historia ya muy contada<\/strong> \u2014y que su vulnerabilidad emocional no justifica su monstruosidad est\u00e9tica ni su talento art\u00edstico innegable\u2014, pero quise recordarla como pretexto de un libro que nuevamente pone sobre la mesa la discusi\u00f3n sobre la relaci\u00f3n entre locura y genio art\u00edstico: <em>La melancol\u00eda creativa<\/em> (Debate, 2022), del neuropsiquiatra y escritor mexicano Jes\u00fas Ram\u00edrez Berm\u00fadez.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Una obra que no pretende romantizar las enfermedades mentales<\/strong> ni ser tampoco una apolog\u00eda del aluvi\u00f3n ps\u00edquico en aras de crear un excepcional producto art\u00edstico, literario o intelectual. Al contrario, la motivaci\u00f3n de Ram\u00edrez Berm\u00fadez es reflexionar sobre el sufrimiento emocional \u2014que \u00e9l sigue bajo el hilo conductor de la \u00abmelancol\u00eda\u00bb\u2014 y c\u00f3mo la sublimaci\u00f3n art\u00edstica podr\u00eda ayudar a sobrellevar una existencia atormentada, e incluso volverse un medio de expresi\u00f3n para que el otro, el espectador, logre adentrarse en la psique de un artista o literato. Al mismo tiempo, la obra del artista puede volverse una inspiraci\u00f3n com\u00fan para conocerse a s\u00ed mismo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Pero \u00bfqu\u00e9 entiende el autor por \u00abmelancol\u00eda\u00bb? <\/strong>La <a href=\"https:\/\/filco.es\/la-melancolia-entre-la-luz-y-la-sombra\/\">melancol\u00eda<\/a> es un concepto rizom\u00e1tico que ha brotado desde m\u00faltiples ra\u00edces a lo largo de la historia, creciendo indefinidamente a partir de la descripci\u00f3n de una variedad de s\u00edntomas que incluso en la actualidad no se explican con total claridad o unicidad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ram\u00edrez Berm\u00fadez traza una bella genealog\u00eda \u2014coloreada por el arte, la medicina, la literatura y la filosof\u00eda\u2014 de la melancol\u00eda, <\/strong>desde la Antig\u00fcedad griega hasta su significado actual, tratando de encontrar un epicentro com\u00fan que la identifique como una categor\u00eda fundamental de la cultura occidental. El autor piensa la melancol\u00eda como el <em>Zeitgeist<\/em> de toda \u00e9poca, como\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab\u2026 <em>el s\u00edmbolo de la desilusi\u00f3n y el sufrimiento; un signo cr\u00edtico que indica el desenlace de los disturbios colectivos y las limitaciones de todo esfuerzo civilizatorio. Pero tambi\u00e9n es un punto de partida de la traves\u00eda art\u00edstica<\/em>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El autor no solo piensa en el melanc\u00f3lico que se recluye en su solipsismo, <\/strong>en ese que hace de la patria de la creatividad un exilio interior, sino que tambi\u00e9n considera la melancol\u00eda provocada por la efervescencia del \u00abdolor social\u00bb. Un dolor que brota en el centro de las relaciones verticales, de los v\u00ednculos destructivos entre unos y otros. Unos v\u00ednculos que provocan que tanto individuos, comunidades y grupos vulnerables sean sometidos a una l\u00f3gica de abuso y de violencia sist\u00e9mica, legitimada por instancias de poder, l\u00f3gicas del privilegio y de la exclusi\u00f3n dif\u00edciles de erradicar.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En este sentido, es interesante pensar hasta qu\u00e9 punto los ciudadanos de un pa\u00eds como M\u00e9xico, <\/strong>ahogado por el crimen organizado, los feminicidios, homicidios y la notable impunidad ante dichos cr\u00edmenes \u2014como sucede en el contexto mexicano\u2014 est\u00e1n abatidos y dominados por un \u2014y me atrevo a citar a <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Heidegger,_Martin\" target=\"_blank\">Heidegger<\/a>\u2014 <em>Grundstimmung <\/em>melanc\u00f3lico, por un \u00abestado de \u00e1nimo fundamental\u00bb expresado en sufrimiento y dolor social.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La pregunta ser\u00eda a\u00fan m\u00e1s radical si pensamos en c\u00f3mo este sentimiento comunitario de un pa\u00eds en llamas contribuye a volver al depresivo m\u00e1s depresivo,<\/strong> y al posible suicida, un suicida resuelto. Pero, como escribe Jes\u00fas Ram\u00edrez, \u00abla g\u00e9nesis del dolor social rebasa cualquier intento de este ensayo por abarcarla\u00bb. Mejor pensemos en una alternativa que d\u00e9 el salto m\u00e1s all\u00e1 de la tragedia que un dolor social comunitario provoca, ideando una forma diferente de operar ante el nihilismo acarreado por la melancol\u00eda social, reconociendo que tambi\u00e9n la melancol\u00eda puede volverse la inspiraci\u00f3n de una labor est\u00e9tica y \u00abcreativa capaz de reconocer y respetar la finitud, sin perder el amor por el juego vital\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Para demostrarlo \u2014y sobran ejemplos\u2014 basta recordar la literatura y el pensamiento filos\u00f3fico y psiqui\u00e1trico que aflor\u00f3 de las l\u00facidas mentes exiliadas,<\/strong> y de tradici\u00f3n jud\u00eda, tras la ca\u00edda del aberrante nacionalsocialismo alem\u00e1n. Vale recordar, con mucho amor, el concepto de \u00abresiliencia\u00bb ideado por Boris Cyrulnik, que consiste en el ejercicio psicol\u00f3gico, terap\u00e9utico y neuronal para liberar la memoria doliente \u2014la memoria coagulada\u2014, a partir de la narrativa compartida con los otros. O la concepci\u00f3n del \u00abrostro\u00bb levinasiano como ese \u00abOtro infinito\u00bb, ese pr\u00f3jimo puesto como categor\u00eda universal que fundamenta cualquier comprensi\u00f3n propia del mundo. Jes\u00fas Ram\u00edrez, por su parte, nos recuerda a <em>Pedro P\u00e1ramo<\/em>:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<em>La novela mexicana fundacional en la que Juan Rulfo captur\u00f3 el delirio posmelanc\u00f3lico de las comunidades que padecen la deserci\u00f3n de los patriarcas: se trata de una suerte de delirio po\u00e9tico acerca de las voces y las reminiscencias de los muertos, en una comunidad empobrecida durante&nbsp;d\u00e9cadas por el abandono y la violencia de un patriarca. Se trata de Comala, pero podr\u00eda ser cualquier otro espacio rural del M\u00e9xico posrevolucionario<\/em>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>S\u00ed, Pedro P\u00e1ramo podr\u00eda ser cualquier \u00abotro espacio\u00bb rural y urbano, incluso, cualquiera del contexto actual mexicano.<\/strong> Pero volvamos al tema de la melancol\u00eda creativa ejercida desde el microcosmos privado del escritor o artista, esa melancol\u00eda que Jes\u00fas Ram\u00edrez pinta con un estilo bello y erudito. Nuestro autor retoma varias veces el hipot\u00e9tico v\u00ednculo entre genio art\u00edstico o intelectual, o mejor dicho, entre el \u00abtalento excepcional\u00bb y la melancol\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abLa relaci\u00f3n puede plantearse de muchas maneras: la depresi\u00f3n mayor obsequia una visi\u00f3n tr\u00e1gica y menos superficial de la vida a personas con talento, y sus obras adquieren profundidad psicol\u00f3gica\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>O, por otro lado, tambi\u00e9n podr\u00eda ser que esa vulnerabilidad emocional pueda desencadenar conductas aditivas y autodestructivas<\/strong> y entonces terminar tambi\u00e9n con el proceso de creaci\u00f3n. Jes\u00fas Ram\u00edrez advierte los sentimientos ambivalentes que la depresi\u00f3n mayor \u2014que alguna vez fue pensada como parte de lo que se entend\u00eda por \u00abmelancol\u00eda\u00bb\u2014 podr\u00eda provocar en una misma persona. Pero eso no significa que no exista una larga tradici\u00f3n \u2014nacida desde Hip\u00f3crates y retomada por Arist\u00f3teles, hasta nuestros d\u00edas\u2014 que acepte de manera explicita la \u00edntima relaci\u00f3n entre un talento monstruoso y el desarrollo de la melancol\u00eda \u2014o expresado mejor desde t\u00e9rminos contempor\u00e1neos, el desarrollo de padecimientos psiqui\u00e1tricos\u2014. Jes\u00fas Ram\u00edrez considera que una sensibilidad o una lucidez extraordinaria podr\u00eda tener su\u2026<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00ab\u2026 nexo con otros trastornos mentales en los cuales hay estados depresivos, pero tambi\u00e9n estados de man\u00eda, dentro de eso que ayer fue llamado psicosis man\u00edaco-depresiva, y hoy llamamos trastorno bipolar. En los episodios de man\u00eda o hipoman\u00eda, las personas con talento podr\u00edan tener m\u00e1s actividad art\u00edstica, cient\u00edfica o pol\u00edtica. No se puede descartar de antemano una relaci\u00f3n&nbsp;con la esquizofrenia: las alucinaciones y los delirios ins\u00f3litos y extra\u00f1os quiz\u00e1 tendr\u00edan un papel en la generaci\u00f3n de una obra art\u00edstica<\/em>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>La genealog\u00eda que Ram\u00edrez elabora del concepto de melancol\u00eda deja claro lo dif\u00edcil y absurdo que es sostener explicaciones absolutas y universales de los padecimientos mentales<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>Uno de los cap\u00edtulos que m\u00e1s he valorado del libro es el dedicado a la compleja naturaleza de la esquizofrenia,<\/strong> la cual significaba en el siglo XIX el \u00abnuevo paradigma de la medicina psiqui\u00e1trica\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Para ilustrar mejor la relaci\u00f3n entre el padecimiento y el ejercicio creativo, Ram\u00edrez piensa en la analog\u00eda entre la ca\u00f3tica pero \u00abinsoportable lucidez\u00bb<\/strong> del discurso de Joyce en su <em>Ulises<\/em> y la esquizofrenia de Lucia, la hija del escritor. El autor medita una comparaci\u00f3n interesante:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<em>Al igual que el lenguaje creativo de James Joyce, la producci\u00f3n verbal en la esquizofrenia se aparta de las construcciones sem\u00e1nticas se aparta de las construcciones convencionales y entra en el cap\u00edtulo psicol\u00f3gico del pensamiento divergente<\/em>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La diferencia radical entre la divergencia esquizofr\u00e9nica y la de la creatividad es que la \u00faltima est\u00e1 construida desde la intencionalidad del escritor,<\/strong> la desorganizaci\u00f3n conceptual y la ruptura sint\u00e1ctica o l\u00f3gica del discurso. Est\u00e1 dada desde la consciencia de una mente creativa, mientras que, en el paciente con esquizofrenia, la desorganizaci\u00f3n conceptual no deriva del artificio literario, sino que es la manera en que cotidianamente piensa.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Actualmente la esquizofrenia, escribe Ram\u00edrez Berm\u00fadez, \u00abse asocia de manera consistente a deficiencias en el volumen cerebral,<\/strong> en regiones necesarias para la operaci\u00f3n del lenguaje, la memoria y el procesamiento emocional\u00bb. El autor nos remite a las investigaciones de la neuropsiquiatra estadounidense Nancy Andreansen, quien estudi\u00f3 casos celebres de mentes brillantes, pero con familiares que padec\u00edan de esquizofrenia, como el caso de Einstein y su hija, o el ya mencionado Joyce y Lucia Joyce, encontrando \u00abuna posible relaci\u00f3n gen\u00e9tica entre las habilidades creativas dependientes de procesos l\u00f3gicos-secuenciales (como la literatura y las matem\u00e1ticas) y la psicopatolog\u00faa esquizofr\u00e9nica\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Esto significa que la gen\u00e9tica de la creatividad requiere procesos biol\u00f3gicos y culturales que dan origen a aprendizajes<\/strong> ling\u00fc\u00edsticos, conceptuales y complejos, que, en su estado \u00f3ptimo, llevan al desarrollo de habilidades creativas eficaces e incluso excepcionales, que habr\u00e1n de estar ancladas en el sentido de la realidad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En esta misma hip\u00f3tesis, esa misma gen\u00e9tica,<\/strong> pero con variaciones o modificada por el neurodesarrollo, tambi\u00e9n puede conducir a una \u00abforma frustrada o fallida\u00bb, de la creatividad y del principio de realidad, desembocando en un diagn\u00f3stico de esquizofrenia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Por ello Andreasen escribe que la esquizofrenia algunas veces es \u00abel precio que la humanidad paga por tener lenguaje\u00bb.<\/strong> Es el precio que algunas mentes sometidas al azar de una naturaleza que gusta poner a prueba el ensayo y error \u2014el perfeccionamiento, o el desarrollo de anomal\u00edas en el \u00e1rea de Broca\u2014 tiene que pagar por tener el privilegio de poder expresar en conceptos e im\u00e1genes complejas, en mensajes profundos o banales, en narrativas deplorables o excepcionales obras de arte, sus alegr\u00edas y sufrimientos, sus ideas y pensamientos: su inteligencia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sin embargo, ning\u00fan hombre o mujer ha pronunciado la \u00faltima palabra al respecto, mucho menos en los asuntos que tienen que ver con la mente humana.<\/strong> Y la genealog\u00eda que Jes\u00fas Ram\u00edrez elabora del concepto de melancol\u00eda entendido desde la Antig\u00fcedad como \u00abbilis negra\u00bb, atravesando por la modernidad que la explicaba a partir de diversos s\u00edntomas que oscilaban entre la man\u00eda, la depresi\u00f3n y abruptos cambios de \u00e1nimo, hasta la actual asimilaci\u00f3n de la melancol\u00ed como \u00abdepresi\u00f3n mayor\u00bb, nos deja claro lo dif\u00edcil y absurdo que es sostener explicaciones absolutas y universales de los padecimientos mentales.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Esta imposibilidad es m\u00e1s clara con la consideraci\u00f3n contempor\u00e1nea de la descripci\u00f3n cl\u00ednica de la esquizofrenia,<\/strong> consideraci\u00f3n que ha sido tan importante como el diagn\u00f3stico e investigaci\u00f3n de la melancol\u00eda a lo largo de los siglos. Jes\u00fas Ram\u00edrez enfatiza que el concepto de esquizofrenia sigue teniendo un sentido impreciso que se usa \u00abpara aglutinar problemas de salud mental muy diversos\u00bb. La complejidad de dicho padecimiento goza de una heterogeneidad cl\u00ednica que no ha logrado resolverse ni unificarse en s\u00edntomas claros e innamovibles que nos hagan establecer de manera tajante qu\u00e9 s\u00ed es, o no, esquizofrenia.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Para seguir investigando sobre los asuntos del cerebro, la mente y sus tormentos cl\u00ednicos, es necesario entender que toda respuesta se transforma con el tiempo y var\u00eda dependiendo de los anteojos desde los cuales se mire cada \u00e9poca<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>Igualmente a como ha sucedido a lo largo de las centurias esto que podr\u00edamos llamar, de manera muy general, la historia de la locura,<\/strong> el estudio de cualquier condici\u00f3n o psicopatolog\u00eda mental es un reto que habr\u00e1 de afrontarse de manera interdisciplinaria desde la honestidad epist\u00e9mica y con la furia y violencia que merece cualquier dogmatismo cient\u00edfico.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Una pr\u00e1ctica \u00e9tica de la psiquiatr\u00eda tambi\u00e9n implica reconocer que es imposible tener una respuesta definitiva sobre cualquier condici\u00f3n de la naturaleza humana,<\/strong> y que incluso pensar en la idea de que hay \u00abuna naturaleza\u00bb nos podr\u00eda poner en el riesgo de volvernos deterministas y no asumir la complejidad de dicha condici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En el profundo mar de autores, obras art\u00edsticas, fragmentos po\u00e9ticos, estudios m\u00e9dicos y sociales en el que Jes\u00fas Ram\u00edrez \u2014pl\u00e1cidamente\u2014 nos invita a navegar <\/strong>a lo largo de su genealog\u00eda sobre la melancol\u00eda, subyace esta bella idea de humildad epist\u00e9mica. Una humildad que reconoce que para seguir investigando sobre los asuntos del cerebro, la mente y sus tormentos cl\u00ednicos, es necesario entender que toda respuesta se transforma con el tiempo y var\u00eda dependiendo de los anteojos desde los cuales se mire cada \u00e9poca. No es lo mismo apreciar desde el faro los monstruos marinos que experimentarlos estando al frente del tim\u00f3n. Por ello, escribe el autor:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abLas disciplinas m\u00e9dicas y psicol\u00f3gicas no deber\u00edan olvidar la dimensi\u00f3n social donde se gestan los problemas de la salud mental:&nbsp;la psiquiatr\u00eda y la psicoterapia deben enriquecerse con los avances de las s\u00edntesis, cuando ignoramos la subjetividad del otro y lo reducimos a una cosa. Parafraseando al erudito de Cambridge Germ\u00e1n Berrios, reificar significa ver las relaciones humanas como si fueran objetos o cosas inanimadas, rest\u00e1ndoles todo dinamismo, sentido o valor personal. Cosificar el dolor emocional dispone al m\u00e9dico a olvidar la trama din\u00e1mica de las interacciones humanas [\u2026] El estudio de la causalidad f\u00edsica, objetiva, tal y como lo buscan las ciencias m\u00e9dicas y las neurociencias, no&nbsp;se opone al ejercicio de la comprensi\u00f3n interpersonal, que atiende los significados personales de una historia\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"Entre_la_disfuncionalidad_y_la_creaci\u00f3n\"><strong>Entre la disfuncionalidad y la creaci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>Me gustar\u00eda terminar con una \u00faltima reflexi\u00f3n.<\/strong> El libro de Jes\u00fas Ram\u00edrez me ha devuelto la confianza en la transparencia que expresan y significan las emociones propias y ajenas. Me ha quitado el pudor de manifestar lo que siento m\u00e1s all\u00e1 del miedo que esto pueda provocar en los dem\u00e1s y de valorar a quien s\u00ed tiene la capacidad de sentir demasiado, sobre todo en una sociedad que tiende hacia la practicidad y el calculo de los afectos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En una sociedad de individuos que se autocensuran afectivamente, quiz\u00e1 s\u00ed hace falta darnos cuenta de que algunos hombres y mujeres necesitan vivir las experiencias de una forma distinta<\/strong> y con una intensidad que a veces podr\u00eda acercarlos a la frontera de la disfuncionalidad, pero tambi\u00e9n a la patria de la creaci\u00f3n literaria y art\u00edstica.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Quiz\u00e1, como me ha escrito un amigo en noches pasadas, \u00absentir mucho tambi\u00e9n es conocer; sentir mucho quiz\u00e1 es ser artista\u00bb.<\/strong> El hecho de sentir todo \u00abdemasiado intenso\u00bb no es algo que deba aterrorizarnos, ni despreciar a quien sacrifica su serenidad mental en aras de exprimir sus emociones, y as\u00ed desarrollar una creatividad o talento extraordinario.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En una bella ep\u00edstola que Vincent escribi\u00f3 a su hermano Theo desde el noscomio psiqu\u00edatrico, le<\/strong> <strong>cuenta:<\/strong> \u00abEl sufrimiento por este lado, en el hospital, ha sido atroz y sin embargo aun en los estados de mayor desvanecimiento, puedo decirte como curiosidad, que he seguido pensando en Degas\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: https:\/\/filco.es\/la-melancolia-como-fuente-de-creacion\/<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PorJulieta Lomel\u00ed El 27 de julio de 1890, Vincent Van Gogh se pega un tiro en el coraz\u00f3n. No muere de manera fulminante, sino dos d\u00edas despu\u00e9s, el 29. Record\u00e9 su historia al leer un libro que nuevamente pone sobre la mesa la discusi\u00f3n sobre la relaci\u00f3n entre locura y genio art\u00edstico, los problemas de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"gallery","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-357859","post","type-post","status-publish","format-gallery","hentry","category-members","post_format-post-format-gallery"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p5OYFZ-1v5V","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/357859","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=357859"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/357859\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":357862,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/357859\/revisions\/357862"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=357859"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=357859"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=357859"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}