{"id":357863,"date":"2022-12-17T19:59:04","date_gmt":"2022-12-17T19:59:04","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=357863"},"modified":"2022-12-17T19:59:04","modified_gmt":"2022-12-17T19:59:04","slug":"en-busca-del-sexo-perfecto-en-la-cama-hay-que-saltarse-el-guion-impuesto-por-freud","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2022\/12\/17\/en-busca-del-sexo-perfecto-en-la-cama-hay-que-saltarse-el-guion-impuesto-por-freud\/","title":{"rendered":"En busca del sexo perfecto: \u201cEn la cama hay que saltarse el guion impuesto por Freud\u201d"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\"><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2022\/12\/imagen-2.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"600\" height=\"400\" src=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2022\/12\/imagen-2.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-357864\" srcset=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2022\/12\/imagen-2.png 600w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2022\/12\/imagen-2-300x200.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>El fil\u00f3sofo Alexander Lacroix ha escrito un tratado amatorio actualizado a los tiempos de la pornograf\u00eda<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.larazon.es\/autor\/mgutierrez\/\">Macarena Guti\u00e9rrez<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Cada a\u00f1o se producen en el mundo 190.000 millones de encuentros sexuales, la mayor\u00eda de ellos fieles a un guion establecido en tiempos de Freud y, seg\u00fan <strong>Alexandre Lacroix<\/strong> (Poitiers, 1975), bastante mediocres. El fil\u00f3sofo franc\u00e9s acaba de publicar en castellano <strong>\u00abAprender a hacer el amor\u00bb (Arpa)<\/strong>, un tratado amatorio actualizado a los tiempos de la pornograf\u00eda. Seg\u00fan \u00e9l, la \u00fanica representaci\u00f3n del sexo con la que contamos hoy es la que nos ofrecen webs como PornHub, <a href=\"https:\/\/www.larazon.es\/cultura\/20211001\/s5hkdoycp5aujnp7yadwyefsrm.html\">un imaginario \u00abmuy cuestionable en el que la mujer no disfruta nunca, adem\u00e1s de ser v\u00edctima de la violencia y dominaci\u00f3n que se ejerce sobre ella\u00bb<\/a>. Contra eso propone una nueva manera de acercarse al sexo que nos conduzca al coito perfecto. Si es que eso es posible.<\/p>\n\n\n\n<p>-Es una disciplina que, tradicionalmente, ha sido liderada por hombres solteros. Son muy pocas las p\u00e1ginas dedicadas al arte amatorio en los libros cl\u00e1sicos de Filosof\u00eda. Pero si te remontas a Plat\u00f3n, te das cuenta de que el erotismo es una parte importante de su manera de ver el mundo. Mucho m\u00e1s tarde, en gente como Sartre, Roland Barthes o Foucault encontramos diferentes \u201cimputs\u201d y herramientas sobre el tema. En mi opini\u00f3n, la Filosof\u00eda debe responder a las preguntas existenciales del ser humano y quiz\u00e1 pueda iluminarnos sobre c\u00f3mo hacer el amor bien.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>-Esa b\u00fasqueda parece m\u00e1s importante ahora que hace unas d\u00e9cadas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>-La expresi\u00f3n en franc\u00e9s de hacer el amor se usa hace poco menos de un siglo. Dir\u00eda que antes de que acabara el XIX, las relaciones sexuales no eran un tema de conversaci\u00f3n. Hoy en d\u00eda es algo que est\u00e1 constantemente en el debate p\u00fablico, con el feminismo y el movimiento #MeToo hemos entendido que tambi\u00e9n es un tema pol\u00edtico. Y esto es bastante nuevo. Nuestra postura pol\u00edtica se refleja en lo que hacemos en la cama. Antes cre\u00edan que el sexo era algo completamente apol\u00edtico, una actividad natural y sin normas de ninguna clase, una dimensi\u00f3n de la vida salvaje e indomable. Nos hemos dado cuenta de que esa visi\u00f3n era falsa y que, adem\u00e1s, favorec\u00eda al factor dominante, que, en el caso de las relaciones heterosexuales, es el hombre.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>-\u00bfDe qu\u00e9 echa la culpa a Freud?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>-Cuando hacemos el amor estamos siguiendo un guion. Hay un gran malentendido al respecto porque mucha gente cree que es algo biol\u00f3gico, una pulsi\u00f3n natural. Nada que ver. La manera en que lo hacemos es totalmente cultural. Por ejemplo, besar. Es un acto que naci\u00f3 en la Antigua Roma.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>-\u00bfEs todo un constructo, entonces?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>-Claro, por eso sabemos lo que tenemos que hacer en cada momento. No hace falta siquiera que hayas le\u00eddo a Freud para seguir su patr\u00f3n. El orden siempre es el mismo: los preliminares seguidos de una penetraci\u00f3n cada vez m\u00e1s r\u00e1pido hasta llegar al cl\u00edmax, entendido como eyaculaci\u00f3n del hombre dentro de la mujer. Este guion fue el que propuso Freud para unas relaciones perfectas orientadas a la concepci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>-\u00bfEra tan conservador?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>-Totalmente. Para \u00e9l los preliminares deb\u00edan ser muy cortos porque, si dedicas demasiado tiempo, por ejemplo, al sexo oral, est\u00e1s derivando hacia la perversi\u00f3n. El problema es que en un escenario tan predeterminado no eres realmente libre. \u00bfPor qu\u00e9 los juegos preliminares deben hacerse al principio y la penetraci\u00f3n ha de ser el plato principal? En mi opini\u00f3n, hay muchas carreteras secundarias que puedes tomar en lugar de seguir por la autopista hasta el destino final, que ser\u00eda el orgasmo. No existe un orden correcto o incorrecto, cada uno debe hacer lo que le salga en cada instante, por placer y por la relaci\u00f3n que se va construyendo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Usted dice en el libro que el deseo sexual es imposible de satisfacer, a diferencia de la sed o el hambre.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>-En mi opini\u00f3n no se trata de una cuesti\u00f3n meramente biol\u00f3gica porque el deseo no desaparece cuando se culmina el acto. Adem\u00e1s, si fuera algo solo f\u00edsico hay una manera de satisfacerlo: la masturbaci\u00f3n. Es algo m\u00e1s. Por otro lado, tambi\u00e9n puedes mantener un matrimonio maravilloso y no estar contento con la vida sexual despu\u00e9s de diez a\u00f1os. As\u00ed que no es algo ni meramente f\u00edsico ni meramente emocional. Hay algo metaf\u00edsico en el sexo, un deseo que siempre permanece y nunca acaba de satisfacerse del todo ni despu\u00e9s del orgasmo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1les son los requisitos del coito perfecto?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>-Lo interesante es que nunca alcanzamos la perfecci\u00f3n en esta \u00e1rea, as\u00ed que tenemos que repetir y repetir. Siempre hay algo que mejorar. En el libro trato aspectos diferentes del sexo de una forma que no es la mayoritaria, la que llamo \u00abfreudporn\u00bb. Si te quieres salir de ese camino hay una serie de cosas que puedes hacer, entre otras, saltarte el guion. Tambi\u00e9n integrar la idea de que no hay necesidad de estar todo el rato inmerso en la interacci\u00f3n. Se puede parar, tomar un vaso de vino, volver&#8230; Otra cosa muy importante es deshacerse de la idea de que hay un objetivo, una meta. Que tienes que dar un orgasmo al otro. Esto no es un trabajo en el que se te eval\u00faa por tu rendimiento al final.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>-El capitalismo, que est\u00e1 por todas partes.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>-Exacto. Hay que deshacerse de las viejas concepciones. El orgasmo est\u00e1 bien, pero no se trata solo de eso, que se puede conseguir en tres minutos y ya est\u00e1. Cuando hacemos el amor con otra persona estamos creando algo. Si bailas con alguien o tocas m\u00fasica juntos lo haces sin meta. Es una forma de expresarte y de descubrir al otro. Es una forma de disfrutar, de celebrar el presente. No es un acto consumista.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>-Su manera de verlo es, en cierto sentido, rom\u00e1ntica.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>-Creo que el cristianismo y la pornograf\u00eda se parecen bastante. En ambos observo un cierto desprecio del cuerpo humano, que lo ven como algo vulgar. Hay cierta degradaci\u00f3n sobre el concepto del sexo y los \u00f3rganos genitales. Es como si les diera asco la desnudez.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>-En el libro habla de una amiga que ha decidido creerse todo lo que le digan en sus citas, aunque sea por unas horas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>-Es bastante interesante esto. Ha decidido que va a usar Tinder como quien va a al cine. Si te pones a ver una pel\u00edcula pensando en todo lo que puede ser mentira no te metes en la historia, no la disfrutas. Hay que hacer una inmersi\u00f3n completa. Puede sonar un poco fantasioso, pero es necesario para pasar un buen rato. Quiz\u00e1 al d\u00eda siguiente veas que solo fueron unas horas, pero, \u00bfes tan horrible?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>-Tambi\u00e9n propone un cambio de vocabulario. Por ejemplo, interludios en lugar de preliminares. O \u00abswing\u00bb en lugar de repetici\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>-Es que el concepto de los preliminares arranca con Freud, antes no hab\u00eda nada parecido. Me gusta m\u00e1s interludio porque transmite que puedes hacer esos juegos sexuales en cualquier momento, no tienen que ir primero ni conducir a nada.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>-Pero los preliminares se antojan algo necesario desde el punto de vista f\u00edsico para facilitar la penetraci\u00f3n, \u00bfno?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>-La forma de plantearlo de Freud es, no obstante, que si hay una justificaci\u00f3n f\u00edsica para que se ejecuten esas interacciones a modo de preludio tambi\u00e9n la hay desde un punto de vista moral. En su visi\u00f3n, por ejemplo, el sexo oral es una profanaci\u00f3n porque es una cavidad con la que se habla, se come, pero no est\u00e1 designada para el sexo. Solo sirve como medio de excitaci\u00f3n que favorece el coito posterior. Y hay otras formas de excitarse, como una conversaci\u00f3n, un buen vino, un beso o una determinada manera de mirarse.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>-Dice que la desnudez es algo imperativo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>-Se da una importancia excesiva a las zonas er\u00f3genas, a los orificios, una visi\u00f3n muy reduccionista. Deber\u00edamos resaltar el valor de la piel como un todo. En embriog\u00e9nesis se ve c\u00f3mo muy desde el principio tanto el cerebro como los ojos se construyen como prolongaciones de la piel. Se trata de un argumento m\u00e9dico que refuta la teor\u00eda de Nietzsche de que no hay nada m\u00e1s profundo que la piel. Cuando est\u00e1s desnudo o descubres la desnudez del otro se derriban los muros sociales que representa tu ropa, hay una gran vulnerabilidad en ese acto. Expones las partes que menos te gustan de tu cuerpo, tus defectos, as\u00ed que tambi\u00e9n es una cuesti\u00f3n de confianza. El contacto de una piel con otra es de los m\u00e1s intensos que existen.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>-\u00bfEn ese ambiente sobran las palabras y las risas?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>-Ha habido much\u00edsimas reacciones al cap\u00edtulo de las palabras. En \u00e9l digo que las conversaciones en la cama deben ser planas y con lugares comunes. Clich\u00e9s. Y eso es porque cualquier charla m\u00e1s elaborada te saca completamente de la situaci\u00f3n. Para tener un di\u00e1logo de esos que te cambian la vida tienes que estar totalmente dedicado a ello. No se puede montar en bici y tocar el viol\u00edn al mismo tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>Con la risa pasa lo mismo. Si, de pronto, uno suelta una carcajada en medio del acto, la atenci\u00f3n pasa directamente a la dimensi\u00f3n mec\u00e1nica del asunto. Nos entrar\u00e1 la duda sobre lo que estamos haciendo, o sobre nuestro cuerpo. Nos har\u00e1 sentir rid\u00edculos. Mejor la sonrisa que la risa en el sexo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>-Describe como realista la manera en que Houellebecq describe las relaciones sexuales. \u00bfCon qu\u00e9 escritores se identifica?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>-Me gusta mucho c\u00f3mo lo hace Annie Ernaux. Es directa, intensa. Escribe desde el punto de vista femenino de una manera cruda y rom\u00e1ntica al mismo tiempo. Muy interesante. Se puede ser muy expl\u00edcito y, al mismo tiempo, po\u00e9tico. Tambi\u00e9n me gusta Henry Miller, sobre todo en \u00abTr\u00f3pico de C\u00e1ncer\u00bb. El problema con esos libros m\u00e1s antiguos es que la forma de hablar del sexo ha cambiado tanto que suenan vintage.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>-\u00bfEl sexo est\u00e1 sobrevalorado a fin de cuentas?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>-El problema no es ese porque realmente es una parte muy importante de la vida. Si analizas la cantidad de tiempo que dedicamos a pensar en ello a lo largo de nuestra vida es enorme. Mucho m\u00e1s que en cuestiones filos\u00f3ficas. Otra cosa es que la forma de imaginarlo es muy pobre, basada en pornograf\u00eda y no en el buen sexo. Estamos encerrados en una representaci\u00f3n muy fr\u00eda de la materia. Quiz\u00e1 lo que haya que cambiar no sea la cantidad de tiempo que dedicamos a pensar en ello sino la forma. M\u00e1s positiva, bella y est\u00e9tica. Al final todo se reduce a eso.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\" \/>\n\n\n\n<p>Fuente: https:\/\/www.larazon.es\/cultura\/20221204\/ki7z3zhoana7vnemwdgqltakue.html<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El fil\u00f3sofo Alexander Lacroix ha escrito un tratado amatorio actualizado a los tiempos de la pornograf\u00eda Macarena Guti\u00e9rrez Cada a\u00f1o se producen en el mundo 190.000 millones de encuentros sexuales, la mayor\u00eda de ellos fieles a un guion establecido en tiempos de Freud y, seg\u00fan Alexandre Lacroix (Poitiers, 1975), bastante mediocres. 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