{"id":357902,"date":"2023-03-04T09:33:21","date_gmt":"2023-03-04T09:33:21","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=357902"},"modified":"2023-03-04T09:33:21","modified_gmt":"2023-03-04T09:33:21","slug":"un-manifiesto-que-se-enfrenta-al-mundo-moderno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2023\/03\/04\/un-manifiesto-que-se-enfrenta-al-mundo-moderno\/","title":{"rendered":"Un manifiesto que se enfrenta al mundo moderno"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\"><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2023\/03\/imagen.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"394\" src=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2023\/03\/imagen.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-357903\" srcset=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2023\/03\/imagen.png 700w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2023\/03\/imagen-300x169.png 300w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2023\/03\/imagen-624x351.png 624w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Con <em>Escolios a un texto impl\u00edcito<\/em>, Nicol\u00e1s G\u00f3mez D\u00e1vila ofreci\u00f3 al p\u00fablico una obra concebida con paciencia y precisi\u00f3n, en la que se enfrentaba al mundo moderno: capitalismo, comunismo, industrializaci\u00f3n, secularizaci\u00f3n, sentido de la historia\u2026 Sirvi\u00e9ndose de disciplinas como la historia o la literatura, los textos que contiene esta obra son considerados por muchos algunos de los m\u00e1s originales del siglo XX.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Por Alfredo Abad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los dos primeros vol\u00famenes de <em>Escolios a un texto impl\u00edcito<\/em> vieron la luz en 1977, <\/strong>cuando su autor, despu\u00e9s de un amplio silencio, pod\u00eda ver publicados los dos primeros tomos de su obra magna. En efecto, desde la aparici\u00f3n de su primer libro, <em>Notas<\/em>, en 1954, y concretamente, <em>Textos I, <\/em>en 1959, transcurrieron casi dos d\u00e9cadas sin que el desconocido <a href=\"https:\/\/filco.es\/nicolas-gomez-davila-lo-bueno-y-lo-breve\/\">pensador de Bogot\u00e1<\/a> llegase a publicar una l\u00ednea<strong><sup>1<\/sup><\/strong>. Sin embargo, lo que se gest\u00f3 durante ese periodo fue la consolidaci\u00f3n de una de las m\u00e1s depuradas obras fragmentarias del pasado siglo. Ya en plena madurez estil\u00edstica y filos\u00f3fica, el autor de 64 a\u00f1os entregaba al p\u00fablico la cr\u00edtica m\u00e1s denodada frente al mundo moderno.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/es.bookshop.org\/a\/7996\/9788493724719\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/filco.es\/uploads\/2023\/02\/38-davila-Portada-para-Prensa-Escolios-652x1024.jpg\" alt=\"Filosof\u00eda &amp; co. - 38 davila Portada para Prensa Escolios\" class=\"wp-image-74666\" title=\"Un manifiesto que se enfrenta al mundo moderno\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Escolios a un texto impl\u00edcito, de Nicol\u00e1s G\u00f3mez D\u00e1vila (Atalanta).<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Los <em>Escolios a un texto impl\u00edcito<\/em>, t\u00edtulo por dem\u00e1s enigm\u00e1tico y del cual no sobran interpretaciones, fueron concebidos con paciencia, con suma cautela y precisi\u00f3n. <\/strong>Aqu\u00ed la madurez \u00abgomezdaviliana\u00bb se concreta con una expresi\u00f3n estil\u00edstica y un pensamiento bastante particular que derivan de un trabajo cuidadoso al cual el autor consagr\u00f3 su vida. Con esta afirmaci\u00f3n no se intenta resaltar una condici\u00f3n que bien puede sonar exagerada. Al estimar que Nicol\u00e1s G\u00f3mez D\u00e1vila involucra la vida misma en la escritura de su obra deben precisarse los alcances de esta consideraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Es claro que el autor tuvo un compromiso supremamente arraigado con el ejercicio escritural,<\/strong> aspecto que se plasma desde sus primeros textos juveniles, algunos de los cuales se reproducen en<em> Notas<\/em>, concretando as\u00ed esta actividad dentro de un proceso insoslayable. Es muy importante resaltar esta particularidad en la medida de destacar en ella el compromiso est\u00e9tico y pr\u00e1ctico que all\u00ed se gesta. En efecto, la vida \u00abgomezdaviliana\u00bb se desarrolla a la par de este manifiesto. De esta manera es imprescindible leer al autor sin dejar de destacar el hecho de que su obra no est\u00e1 de ninguna manera desconectada de su vivir, de su contexto inmediato.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La aparici\u00f3n de los <em>Escolios<\/em> explicita una muy fuerte marginalidad en el sentido del car\u00e1cter extempor\u00e1neo que los envuelve<\/strong>. Y es que, en efecto, la obra da al traste con el pensamiento, las formas, los gustos, las pautas de escritura y el entorno que envolv\u00eda al escritor. Sin embargo, excluido \u00e9l mismo de estos contextos y modelos, los <em>Escolios<\/em> son un manifiesto que se enfrenta al mundo moderno, al siglo XX, de una manera bastante contundente y precisa. Por eso, al asumir que el autor se aleja, se margina de su entorno, hay que especificar que en ello se establece ante todo un enfrentamiento.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>G\u00f3mez D\u00e1vila fustiga lo que lo rodea, <\/strong>no de una manera abstracta; sus cr\u00edticas nacen en contacto pleno con el mundo, con la experiencia vivida. Sus fragmentos contrastan el capitalismo, el comunismo, la industrializaci\u00f3n, la pedagog\u00eda, la secularizaci\u00f3n (paralela al car\u00e1cter desacralizado del mundo, la muerte de Dios y del arte), el sentido de la historia; todo esto aunado a una gran cantidad de apreciaciones que nacen de la experiencia \u00edntima, de su muy instaurada conexi\u00f3n con la cotidianidad. Desde esta condici\u00f3n, G\u00f3mez D\u00e1vila escribe una de las obras m\u00e1s originales del pasado siglo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Original en el sentido mismo de su car\u00e1cter <em>sui generis<\/em>,<\/strong> pues es justo recordar que el autor se considera arraigado en una tradici\u00f3n, la reaccionaria, que nada nuevo tiene para declarar, sino simplemente constatar y afianzar su compromiso con la lucidez. Ciertos t\u00f3picos son reconocibles al adentrarse en la lectura de este pensador a veces inclasificable. Algunos de ellos dan cuenta de los temas que se acaban de se\u00f1alar, precisando, claro est\u00e1, el hecho de que estas perspectivas se convierten en rutas que pueden servir de gu\u00eda dentro del c\u00famulo de fragmentos, mas no en orientaciones definitivas para un autor que ante todo siempre conserva una alta posibilidad de asombro.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>La aparici\u00f3n de los <em>Escolios<\/em> explicita una muy fuerte marginalidad en el sentido del car\u00e1cter extempor\u00e1neo que los envuelve, son un manifiesto que se enfrenta al mundo moderno, al siglo XX, de una manera bastante contundente y precisa<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"_Filosof\u00eda_y_literatura\"><strong>Filosof\u00eda y literatura<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>La relaci\u00f3n entre filosof\u00eda y literatura es un campo f\u00e9rtil dentro del entramado de los <em>Escolios<\/em> \u00abgomezdavilianos\u00bb. <\/strong>Lo es porque no solo es una preocupaci\u00f3n que \u00e9l mismo aborda, sino porque en su escritura esta conjugaci\u00f3n se ofrece de manera expl\u00edcita. Forma y contenido se manejan pues desde ambas especificidades. G\u00f3mez D\u00e1vila se preocupa por el tema y, adem\u00e1s, lo desenvuelve a trav\u00e9s de su estilo mismo. Esta capacidad para destacar la reciprocidad o mejor, la unidad, entre el car\u00e1cter est\u00e9tico y su materializaci\u00f3n en un pensamiento permite poner en evidencia un rasgo altamente significativo de la configuraci\u00f3n que el pensador despliega, y de acuerdo a la cual la relaci\u00f3n filosof\u00eda-literatura no es un asunto menor o balad\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La relevancia de la orientaci\u00f3n est\u00e9tica se plasma en las alusiones que comprometen el valor de una escritura depurada.<\/strong> \u00abLa filosof\u00eda se vuelve m\u00e1s sensata cuanto m\u00e1s se aproxima a la literatura. La prosa limpia es el escollo de la especulaci\u00f3n extravagante\u00bb. No es una novedad este escolio si se corroboran los \u00e9nfasis en torno al compromiso \u00abgomezdaviliano\u00bb de pulir, casi esculpir las frases. Este ejercicio puede corroborarse al cotejar los <em>Escolios<\/em> que fueron publicados con los que fueron mecanografiados por \u00e9l mismo y obsequiados en distintas oportunidades a algunos amigos previamente a su publicaci\u00f3n<strong><sup>2<\/sup><\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El estilo requiere pues de un trabajo arduo, y compromete el oficio escritural,<\/strong> que ante todo reivindica la claridad del pensamiento al contrastarla con la extravagancia estil\u00edstica que caracteriza buena parte de la filosof\u00eda contempor\u00e1nea. Esta exigencia es, adem\u00e1s, un compromiso vital, pues forma y contenido no son nunca para G\u00f3mez D\u00e1vila dos aspectos que puedan asumirse cada uno aparte.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Por el contrario, el trabajo de depuraci\u00f3n estil\u00edstica, <\/strong>la b\u00fasqueda de una concisi\u00f3n precisa, el hallazgo de una contundente expresi\u00f3n, concuerdan con la motivaci\u00f3n por expresar un dominio que logre unificarlos con un contenido. Por eso puede decir: \u00abForma y fondo son una sola cosa, pero no nacen como una sola. En su fusi\u00f3n perfecta culmina un largo proceso laborioso\u00bb. Sin embargo, no es solamente en el atributo que logra unificar el aspecto est\u00e9tico con el contenido contundente de su pensamiento en donde pueda rastrearse el fuerte v\u00ednculo que constituye la relaci\u00f3n entre filosof\u00eda y literatura.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En efecto, la proximidad es m\u00e1s estrecha, va m\u00e1s all\u00e1 de la comparaci\u00f3n o de la necesidad de hacer expl\u00edcitas las semejanzas entre una y otra.<\/strong> Lo que se precisa en el pensamiento \u00abgomezdaviliano\u00bb al respecto es el hecho de que la literatura permite revelar un tipo de esclarecimiento particular, una inteligencia que solo ella puede entregar. Dos escolios lo confirman de manera muy precisa: \u00abLa literatura es la m\u00e1s sutil, y quiz\u00e1 la \u00fanica exacta, de las filosof\u00edas\u00bb; igualmente este: \u00abLa inteligencia literaria es la capacidad de pensar lo concreto\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Como buen lector, sin desde\u00f1ar la capacidad que la literatura brinda para la comprensi\u00f3n del mundo,<\/strong> se permite apreciar y valorar la posibilidad que ella confiere al identificar con precisi\u00f3n aspectos sutiles, contextuales, de la realidad humana. Su exactitud radica en la pertinencia de sus juicios, pues sus abordajes determinan una connotaci\u00f3n que solo puede brindar aquello que se margina del universalismo derivado de las concepciones generales.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La literatura piensa, pues, lo concreto;<\/strong> <strong>y lo hace generalmente desde un marco eximido de la necesidad de establecer una regularidad, un patr\u00f3n.<\/strong> Adem\u00e1s, entonces de asumir que la filosof\u00eda es un g\u00e9nero literario, G\u00f3mez D\u00e1vila se\u00f1ala tambi\u00e9n el car\u00e1cter filos\u00f3fico propio de la literatura. Esta filosofa a su manera, de ella se extrae una comprensi\u00f3n en donde el terreno de la exactitud no se ve lacerado por la vacuidad abstracta de las generalidades. Integrado a estas reflexiones, no pasa desapercibido el hecho de que G\u00f3mez D\u00e1vila inmiscuya una reflexi\u00f3n impl\u00edcita sobre el lenguaje, y espec\u00edficamente sobre la facultad ret\u00f3rica del mismo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Justo a partir de esta sospecha logra concretarse de una manera m\u00e1s arraigada el sentido de una constituci\u00f3n literaria de la filosof\u00eda.<\/strong> Y es justamente eso, una sospecha. No se trata de encontrar una consideraci\u00f3n definitiva o contundente al respecto. As\u00ed lo revela cuando consigna: \u00abMuchos son los argumentos que nos mueven a risa porque apelan altivamente a la l\u00f3gica, cuando quiz\u00e1 nos inquietar\u00edan si comparecieran humildemente como ret\u00f3rica\u00bb. La puesta en escena de una duda como la que sugiere este escolio identifica gran parte del talante de este pensador.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Al filosofar de esta manera confronta la comodidad a la que suele habituarse quien vive entre certezas,<\/strong> y sobre todo, las que ofrece la seguridad ofrecida por la contundencia de todo dogmatismo. Probablemente nos circunda de manera m\u00e1s amplia la ret\u00f3rica que la l\u00f3gica, y sea la primera el fundamento de nuestras reflexiones. De esta manera logra plasmar una vez m\u00e1s la importancia del car\u00e1cter formal, las implicaciones que tiene el estilo y su relaci\u00f3n indistinguible con el contenido, aludiendo al hecho de que la ret\u00f3rica constituye y cimienta una nada despreciable manifestaci\u00f3n de nuestras argumentaciones.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Quiz\u00e1 por eso pueda sentenciar con su muy acostumbrado humor, pero tambi\u00e9n con certera cr\u00edtica:<\/strong> \u00abLa filosof\u00eda es la parte de la ret\u00f3rica donde orador y auditorio se confunden en una sola persona. Fil\u00f3sofo es el que no adopta sino los argumentos con que se convenci\u00f3 a s\u00ed mismo\u00bb. Justamente desde este tipo de consideraciones G\u00f3mez D\u00e1vila realza su papel como fil\u00f3sofo, agente cr\u00edtico y desmitificador, aspecto que vale la pena destacar y precisar desde asuntos en los que inmiscuye ciertas alusiones de lo que bien puede catalogarse como filosof\u00eda de la sospecha.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u00abLa filosof\u00eda se vuelve m\u00e1s sensata cuanto m\u00e1s se aproxima a la literatura. La prosa limpia es el escollo de la especulaci\u00f3n extravagante\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/es.bookshop.org\/a\/7996\/9788494729751\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/filco.es\/uploads\/2023\/02\/119-davila-BREVIARIO-DE-ESCOLIOS-652x1024.jpg\" alt=\"Nicol\u00e1s G\u00f3mez D\u00e1vila\" class=\"wp-image-74667\" title=\"Un manifiesto que se enfrenta al mundo moderno\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Brevario de Escolios, de Nicol\u00e1s G\u00f3mez D\u00e1vila (Editorial Atalanta).<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"_G\u00f3mez_D\u00e1vila_fil\u00f3sofo_de_la_sospecha\"><strong>G\u00f3mez D\u00e1vila, \u00abfil\u00f3sofo de la sospecha\u00bb<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>De un esp\u00edritu esc\u00e9ptico, de una obra de estirpe moralista,<\/strong> de alguien que recomienda <em>mirar con malicia<\/em>, pueden extraerse no pocas apreciaciones en las que est\u00e1 de por medio una consideraci\u00f3n cr\u00edtica en torno a la racionalidad, los valores ilustrados y en general, los alcances del hombre. Esta caracter\u00edstica, desde la cual m\u00e1s que afirmar se intenta poner en tela de juicio muchos de los proyectos que legitiman y afianzan la modernidad, es frecuente en el pensador colombiano. Por eso la actitud de sospecha, de inquisitivo examen ante muchos de nuestros afianzamientos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Gran parte de los fragmentos que dan cuenta de la desconfianza \u00abgomezdaviliana\u00bb se centran en torno a la discrepancia para con los atributos de la raz\u00f3n,<\/strong> aspecto que logra desplegarse en la manera como se increpa la posibilidad de encontrar un dominio esclarecedor y leg\u00edtimo en ella. \u00abEl modelo contempor\u00e1neo de bobo se caracteriza por el apasionamiento con que se proclama libre de prejuicios\u00bb. Agudo discernimiento que recuerda en gran medida la experiencia hermen\u00e9utica del c\u00edrculo de interpretaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En efecto, este escolio da cuenta de la imposibilidad de extraerse de los cimientos que fundan todo juicio,<\/strong> y corrobora la imprecisi\u00f3n del prejuicio m\u00e1s frecuente: creer estar al margen de cualquiera de ellos. Por supuesto, el \u00e9nfasis del autor no radica en este caso en hacer expl\u00edcita la imposibilidad de extraerse de todo juicio previo, sino en ridiculizar la visi\u00f3n de quien as\u00ed lo crea.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Y no ser\u00e1n pocos, si atendemos a la muy amplia lista de quienes llegan a considerarse agentes y exponentes de la clara raz\u00f3n.<\/strong> Sin embargo, la lucidez del autor va m\u00e1s all\u00e1, pues la confianza en esta \u00faltima est\u00e1 definida por \u00e9l a partir de lo que la contradice: \u00abNunca hubo conflicto entre raz\u00f3n y fe, sino entre dos fes\u00bb. Semejante ataque a los presupuestos del racionalismo, especificado en la reducci\u00f3n de la racionalidad a una fe que tiene entre otras cosas su cl\u00edmax en la modernidad, corrobora el talante de quien ve en ella y espec\u00edficamente en el ideal dem\u00f3crata una opci\u00f3n religiosa<strong><sup>3<\/sup><\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Al configurar la raz\u00f3n no como lo opuesto a la fe,<\/strong> <strong>sino como un \u00e1mbito paralelo en el que se cree,<\/strong> con las mismas caracter\u00edsticas de una religiosidad que ve en ella la \u00fanica esfera que legitima nuestras opciones de interpretaci\u00f3n del mundo, G\u00f3mez D\u00e1vila contrasta la muy acogida legitimidad de la raz\u00f3n y sus prerrogativas.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Que la raz\u00f3n deje de tener ese h\u00e1lito de supremac\u00eda en el andamiaje de la interpretaci\u00f3n del mundo es por supuesto una expl\u00edcita expresi\u00f3n de la gran sospecha que se instituye en la obra \u00abgomezdaviliana\u00bb.<\/strong> \u00abTemblemos si nos dan la raz\u00f3n. Hemos coincidido con los prejuicios del auditorio\u00bb. As\u00ed, se contradice la ingenuidad racionalista de posicionarse m\u00e1s all\u00e1 de cualquier prejuicio para establecer un canon ideal de la raz\u00f3n. <em>Tener raz\u00f3n<\/em> es coincidir con los prejuicios del pr\u00f3jimo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En muy buena medida, los <em>Escolios<\/em> exigen cuestionar muchas de las valoraciones que pueden asumirse v\u00e1lidas por la mentalidad imperante.<\/strong> El cuestionamiento, la puesta en suspenso de ciertas consideraciones, el proceso de percepci\u00f3n cr\u00edtica de la cultura y t\u00f3picos reinantes, hacen parte de las consignas de este esc\u00e9ptico contempor\u00e1neo en quien se puede cifrar el paradigma de execraci\u00f3n del pensamiento moderno. Marginado de los condicionamientos y modelos expresados y luego exigidos por la mentalidad iluminista de la modernidad, G\u00f3mez D\u00e1vila representa fielmente la actitud filos\u00f3fica que niega, subvierte, increpa.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Y, por supuesto, advierte sobre la pretensi\u00f3n humanista de consolidar una autonom\u00eda que el colombiano contrasta rotundamente.<\/strong> \u00abLa \u00e9tica que pierde su dureza heteron\u00f3mica acaba en onanismo sentimental\u00bb. Kant y Nietzsche hipot\u00e9ticamente impugnados en un mismo fragmento. El primero, a partir de su inmersi\u00f3n en una autonom\u00eda moral de ascendencia pietista; el segundo, a trav\u00e9s de su pretensi\u00f3n de consolidar una legislaci\u00f3n propia que termina para G\u00f3mez D\u00e1vila en un sentimentalismo banal. Pero \u00bfqu\u00e9 sustenta esta perspectiva? \u00bfQu\u00e9 motiva este rechazo y esta afirmaci\u00f3n del car\u00e1cter heteron\u00f3mico que circunda la existencia y por ende la praxis humana?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Indefectiblemente, la conciencia de un sentido que sobrepasa la permanencia del hombre.<\/strong> \u00abEl hombre moderno se encarcel\u00f3 en su autonom\u00eda, sordo al misterioso rumor de oleaje que golpea contra nuestra soledad\u00bb. El rechazo a la autonom\u00eda del hombre no deriva de una simple negaci\u00f3n de los presupuestos que la modernidad ha legado. En el anterior escolio, como derivaci\u00f3n de la vida contemplativa que tanto merece la atenci\u00f3n de G\u00f3mez D\u00e1vila y que no pocas veces comenta, es palpable el sentido de inquietud metaf\u00edsica que respalda su cr\u00edtica a partir de la inmersi\u00f3n del hombre en un universo inexplicable desde el racionalismo.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Marginado de los condicionamientos y modelos expresados y luego exigidos por la mentalidad iluminista de la modernidad, G\u00f3mez D\u00e1vila representa fielmente la actitud filos\u00f3fica que niega, subvierte, increpa<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"_La_consideraci\u00f3n_tr\u00e1gica_de_la_condici\u00f3n_humana\"><strong>La consideraci\u00f3n tr\u00e1gica de la condici\u00f3n humana<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>Centrado en un sentido inmanente, individual, explicable y aut\u00f3nomo, el hombre moderno da la espalda al misterio del mundo, al amplio espectro de su incertidumbre.<\/strong> La impugnaci\u00f3n pues de la autonom\u00eda, de la divinizaci\u00f3n del hombre, est\u00e1 precisada a partir de la asimilaci\u00f3n del hombre dentro de una consideraci\u00f3n tr\u00e1gica que da al traste con las orientaciones teleol\u00f3gicas que la modernidad lega. Por eso puede afirmar: \u00abRaz\u00f3n, Progreso, Justicia, son las tres virtudes teologales del tonto\u00bb. Y lo cree as\u00ed porque, en efecto, G\u00f3mez D\u00e1vila postula una idea enteramente tr\u00e1gica de la experiencia humana.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Vana ser\u00eda la tarea de explicitar ciertos asuntos \u00abgomezdavilianos\u00bb si se excluyera la representatividad que tiene dentro de sus asertos el car\u00e1cter dependiente, heter\u00f3nomo, tr\u00e1gico,<\/strong> en fin, de la vida y posibilidades del hombre. El griego antiguo, al considerar su posici\u00f3n ante la divinidad, se reconoce como inmerso en la <em>\u03b1\u03bd\u03b1\u03b3\u03ba\u03ae<\/em> (necesidad), ese car\u00e1cter envolvente del destino que contrasta su libertad. No se niega esta \u00faltima, pero, por supuesto, logra involucrar los l\u00edmites que condicionan su desenvolvimiento. De igual manera, G\u00f3mez D\u00e1vila no est\u00e1 tan lejos de establecer una comprensi\u00f3n del puesto del hombre en la historia desde estos mismos par\u00e1metros.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<em>El griego estima que s<\/em>o<em>lo se hallan en situaci\u00f3n tr\u00e1gica ciertos individuos, o ciertas familias que subleva privativamente un acto inicial de soberbia. El cristianismo ense\u00f1a, en contra, que la condici\u00f3n humana es, universalmente y en s\u00ed, una situaci\u00f3n tr\u00e1gica. El cristianismo es interpretaci\u00f3n de la condici\u00f3n del hombre mediante las categor\u00edas de la tragedia griega\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Valdr\u00eda la pena apreciar con mayor detenimiento la idiosincrasia \u00abgomezdaviliana\u00bb con respecto al cristianismo y a su conexi\u00f3n con el pensamiento griego y en general con el \u00e1mbito tr\u00e1gico;<\/strong> no siendo el caso en este momento es imprescindible destacar al menos el hecho de que su aprehensi\u00f3n de lo que define al hombre pasa por la ineludible manifestaci\u00f3n de una contradicci\u00f3n, de una serie de situaciones conflictivas que conforman la nada lineal realidad humana.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Si bien varios escolios aluden a la explicitaci\u00f3n de esta relaci\u00f3n estrecha entre el destino del hombre y lo expuesto en la tragedia griega,<\/strong> es en el aspecto de la impredecible constituci\u00f3n de nuestra existencia, en lo inexplicable que la rodea, en el \u00e1mbito oscuro que configura la imagen del mundo, en donde G\u00f3mez D\u00e1vila acent\u00faa el proceso que instituye los l\u00edmites que nos envuelven.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En el enigma del mundo, en los \u00e9nfasis sobre la imagen poco clara en que nos desenvolvemos,<\/strong> en el car\u00e1cter incierto y restringido de nuestras propias posibilidades, este escoliasta reconoce la condici\u00f3n humana, ligada a la imagen que expresa cuando afirma: \u00abTragedia griega o dogma cristiano son meditaciones de adulto sobre el destino del hombre, frente al sentimentalismo adolescente de la filosof\u00eda moderna\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>De nuevo nos topamos con dos concepciones antag\u00f3nicas que ocupan las preocupaciones \u00abgomezdavilianas\u00bb. <\/strong>Ese sentimentalismo que caracteriza, seg\u00fan el autor, la percepci\u00f3n moderna sobre el destino humano impregna las concepciones de la modernidad afianzadas en la acentuaci\u00f3n de la libertad como ejercicio pleno de las posibilidades del hombre. M\u00e1s que reclamante, el hombre para G\u00f3mez D\u00e1vila aparece como mendigo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Se trata, pues, de una apreciaci\u00f3n antropol\u00f3gica de dependencia que el hombre moderno sustituye a trav\u00e9s de su propia divinizaci\u00f3n.<\/strong> Una antropolog\u00eda que representa un sentido de subordinaci\u00f3n y acatamiento no solamente frente a Dios, sino ante la percepci\u00f3n de la dependencia expl\u00edcita que recae sobre el hombre dentro de las m\u00e1rgenes que le son impuestas. Tambi\u00e9n en este mismo contexto, la situaci\u00f3n del hombre frente al misterio, al abismo insondable que se despliega ante \u00e9l como derrotero incierto.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El rechazo \u00abgomezdaviliano\u00bb de la modernidad se centra fundamentalmente en las anteriores l\u00edneas.<\/strong> Es la imagen del hombre incapaz de reconocer su condici\u00f3n tr\u00e1gica la que constituye el objeto de esta animadversi\u00f3n, y por ello se sit\u00faa en el contexto de una apreciaci\u00f3n antigua en la que el hombre se siente condicionado y no condicionante de su realidad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En esta concepci\u00f3n, la idea del hombre emancipado de sus condicionamientos se torna una quimera que solo puede desvelarse a trav\u00e9s de un contacto descarnado con la historia.<\/strong> \u00abEl hombre moderno lleva adelante su noviazgo con una f\u00e1bula, mientras lo casan con la historia\u00bb. El anterior escolio ofrece una muy acertada explicitaci\u00f3n de la idea que conecta la consideraci\u00f3n tr\u00e1gica, ausente del ideario moderno, con la experiencia que la historia brinda en t\u00e9rminos de su impredecible, laber\u00edntica e insondable transitoriedad.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Como lector asiduo de textos hist\u00f3ricos, G\u00f3mez D\u00e1vila no solo ofrece en sus <em>Escolios <\/em>una comprensi\u00f3n amplia y minuciosa de los mismos, sino una interpretaci\u00f3n fundamental de lo que representa la historia<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"\u00a0_Historicidad:_c\u00f3mo_contradecir_un_sentido_de_la_Historia\"><strong>Historicidad: c\u00f3mo contradecir un sentido de la historia<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>Como lector asiduo de textos hist\u00f3ricos,<\/strong> <strong>G\u00f3mez D\u00e1vila no solo ofrece en sus <em>Escolios <\/em>una comprensi\u00f3n amplia y minuciosa de los mismos, sino una interpretaci\u00f3n fundamental de lo que representa la historia,<\/strong> su sentido, su sistematicidad (en este caso negadas), su condici\u00f3n constituida desde una historicidad marginada de cualquier cohesi\u00f3n racional y teleol\u00f3gica que la determine (historicismo). De igual manera, aparecen algunas consideraciones en torno a la historiograf\u00eda, referidas a los procesos subjetivos, a los intereses, a los manejos que acontecen dentro del oficio del historiador.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Derivable entonces del apartado anterior, la imagen que G\u00f3mez D\u00e1vila ofrece de la historia est\u00e1 conectada totalmente con una apreciaci\u00f3n tr\u00e1gica de la misma.<\/strong> Ajeno a cualquier concepci\u00f3n teleol\u00f3gica, el pensamiento del autor se inserta por el contrario en una visi\u00f3n de la historia en la que solo es considerable su desenvolvimiento, no su sentido. Es interesante esta apreciaci\u00f3n en la medida de estar sujeta al condicionamiento ideol\u00f3gico que G\u00f3mez D\u00e1vila expresa con respecto al cristianismo. Interesante, porque la negaci\u00f3n del sentido de la historia desde la comprensi\u00f3n de la propia linealidad hist\u00f3rica que tiene en la encarnaci\u00f3n su punto de referencia y fundamento, es a veces o malinterpretada o se torna un tanto oscura.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Varios escolios dan cuenta de este problema y lo asumen de manera clara y precisa.<\/strong> Al identificar la encarnaci\u00f3n como aspecto central del desenvolvimiento hist\u00f3rico \u2014\u00abLa historia, para el cristiano, no tiene rumbo, sino centro\u00bb\u2014, se estipulan dos condiciones dentro de la precisi\u00f3n \u00abgomezdaviliana\u00bb. En primer lugar, se identifica el hecho central en la figura de Cristo, aspecto que fundamentalmente sostiene la visi\u00f3n que el autor establece con respecto al car\u00e1cter fortuito del desenvolvimiento hist\u00f3rico. En efecto, la transitoriedad, el movimiento, los accidentes, las referencias concretas circunscritas al devenir est\u00e1n marginadas de un proceso definido, dirigido a partir de leyes que rijan desde un sentido un\u00edvoco.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00abSi la historia tuviera sentido, la encarnaci\u00f3n sobrar\u00eda\u00bb, <\/strong>y justamente porque desde este presupuesto (la encarnaci\u00f3n) se condiciona la visi\u00f3n del proceso hist\u00f3rico a partir de la negaci\u00f3n de una l\u00ednea definible que lo cohesione. En efecto, la puesta en escena de un presupuesto tal exime o hace inviables las condiciones de un proceso atado a factores como los que promulga cualquier teor\u00eda que haga del devenir hist\u00f3rico una fuente de racionalidad y coherencia, pues, si las tuviese, el presupuesto referido no tendr\u00eda por qu\u00e9 ser necesario.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Completamente ajeno a la promulgaci\u00f3n de leyes que rijan sobre la historia, <\/strong>el pensamiento \u00abgomezdaviliano\u00bb aprecia el desarrollo a partir de su propia manifestaci\u00f3n emp\u00edrica, no a partir de una conceptualizaci\u00f3n coherente de lo que pueda ser asimilado como historicidad y mucho menos un historicismo. Ninguna sustancialidad se mueve bajo el terreno hist\u00f3rico, tal es el dictamen al cual llegan las pautas que dejan revelar los escolios referidos a este \u00e1mbito. \u00abLa historicidad no es evoluci\u00f3n, ni dial\u00e9ctica, ni progreso. Ni germen que crece, ni aproximaci\u00f3n a una meta. La historicidad no es definible. Meramente ejemplarizable\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>No es definible porque ninguna cohesi\u00f3n o car\u00e1cter sustancial permea su movimiento, <\/strong>solo ejemplarizable porque en el desenvolvimiento hist\u00f3rico da cuenta de la multiplicidad de fen\u00f3menos, hechos o acontecimientos que pueden mostrarse mas no comprenderse desde un foco de interpretaci\u00f3n universalista y omnicomprensivo. Que esta visi\u00f3n de la historia est\u00e9 plenamente enraizada en la naturaleza tr\u00e1gica, en el car\u00e1cter ininteligible del movimiento en el que nos desenvolvemos, es algo que queda plenamente clarificado al dimensionar la espec\u00edfica improcedencia de precisar causas que esclarezcan la aparici\u00f3n de lo acontecido y mucho menos de lo que est\u00e9 por acontecer.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>G\u00f3mez D\u00e1vila ofrece as\u00ed un minucioso discernimiento en torno a las posibilidades de una hermen\u00e9utica hist\u00f3rica,<\/strong> puesto que conlleva a hacer manifiesta la improcedencia de ubicar las causas de cualquier suceso. En otras palabras, G\u00f3mez D\u00e1vila cuestiona la posibilidad de una genealog\u00eda constitutivamente asertiva. Marginado de la posibilidad de establecer una l\u00f3gica, una raz\u00f3n, un orden, un progreso, una linealidad definida, entonces los marcos de la propia historiograf\u00eda se ven sacudidos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>De una interpretaci\u00f3n como esta deriva entonces la posibilidad de establecer un principio historiogr\u00e1fico,<\/strong> que cuestione la b\u00fasqueda de una clarificaci\u00f3n de las causas que en este caso se asimilan como estipulaciones metaf\u00edsicas. \u00abLa historia se emancipa al fin, como las ciencias, cuando renuncia a buscar \u2018causas\u2019. La b\u00fasqueda del porqu\u00e9, en historia como en f\u00edsica, esconde metaf\u00edsicas vergonzantes\u00bb. Este escolio cuestiona la b\u00fasqueda geneal\u00f3gica-determinista, contradice toda consideraci\u00f3n exeg\u00e9tica esclarecedora. No porque ella se d\u00e9 desde una determinada postura \u2014que, por supuesto, estar\u00e1 condicionada y sesgada\u2014 la negaci\u00f3n se sustenta en la imposibilidad de dar claridad a lo que de por s\u00ed es un movimiento emancipado de sustancialidad y racionalidad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Darle claridad a ese movimiento, o una orientaci\u00f3n sujeta a leyes, a condiciones racionales,<\/strong> ser\u00eda entonces asumir un historicismo que, para el autor, impide el acercamiento a la historicidad, es decir, a las condiciones en las que en el devenir se desarrollan los acontecimientos sin m\u00e1s regla que su pertenencia a la temporalidad, sin sujetarse a una regulaci\u00f3n preestablecida que siempre deriva de una comprensi\u00f3n metaf\u00edsica de la historia. Con claridad lo expresa G\u00f3mez D\u00e1vila al precisar: \u00abEl historismo es Hegel digerido. El historicismo es Hegel indigestado\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El primero, las diferentes configuraciones o fen\u00f3menos hist\u00f3ricos dados en un proceso en el que todos estamos insertos,<\/strong> del cual se ha de tomar conciencia en tanto el tiempo es la posibilidad de configuraci\u00f3n para la comprensi\u00f3n de un saber, sujeto siempre a su entorno y \u00e9poca. El segundo, la pretensi\u00f3n de hallar un sentido en esos fen\u00f3menos, un sentido que los determina y los regula; una teleolog\u00eda de claro talante racionalista y metaf\u00edsico. Tomando partido por el primero, G\u00f3mez D\u00e1vila exime a la historia de la necesidad, de la sujeci\u00f3n metaf\u00edsica a un programa, y consolida su movimiento dentro de las contradicciones del devenir. Impregna, pues, de condici\u00f3n hist\u00f3rica nuestra realidad, vierte sobre la historia su indefectible constituci\u00f3n temporal.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los anteriores temas no agotan a un autor tan amplio.<\/strong> Son rutas, ellas se encuentran con otras, se superponen, se mueven paralelas a vertientes m\u00e1s o menos relativas, se cruzan, se desplazan. G\u00f3mez D\u00e1vila declar\u00f3 haber escrito no un libro lineal, sino conc\u00e9ntrico. \u00bfY el centro? \u00bfLo tiene? No ser\u00eda prudente precisar cu\u00e1l sea. Encontrarlo, a pesar del \u00edmpetu que motiva a hacerlo, implicar\u00eda una reducci\u00f3n. Mejor no hacerlo, mejor adentrarse, fluir, pensar, meditar, sentirse estupefacto en algunos casos, re\u00edr (no poco), habitar la riqueza de un escoliasta cuyo texto afortunadamente fluctuar\u00e1 entre el enigma impl\u00edcito y el esfuerzo de darle un sentido.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>1<\/strong> Exceptuando algunos fragmentos que previamente public\u00f3 en 1955 en la revista<em> Mito.<\/em> All\u00ed aparecieron ciertos apartados de <em>Textos I<\/em> y tambi\u00e9n algunos escolios todav\u00eda con el nombre de <em>Notas,<\/em> que en algunos casos modificar\u00eda estil\u00edsticamente si se comparan con la versi\u00f3n definitiva de 1977.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>2 <\/strong>De estos <em>Escolios<\/em> mecanoescritos se conservan los que fueron obsequiados por G\u00f3mez D\u00e1vila a Ernesto Volkening. La importancia de estos escolios, adem\u00e1s de la posibilidad de contrastaci\u00f3n estil\u00edstica, radica en el di\u00e1logo que gestaron a partir de los comentarios, bastante importantes, por cierto, que de ellos realizara Volkening.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos comentarios (redactados a mano en cuadernos escolares), al igual que los mecanoescritos, se encuentran en la Biblioteca Luis \u00c1ngel Arango de Bogot\u00e1. Los dos primeros cuadernos fueron publicados como <em>Diario de lectura de los Escolios de Nicol\u00e1s G\u00f3mez D\u00e1vila<\/em>, Universidad de los Andes, Fondo Editorial Eafit, 2020. Edici\u00f3n acad\u00e9mica a cargo de Francia Goenaga, Efr\u00e9n Giraldo, Alfredo Abad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>3<\/strong> Sobre la idea de religi\u00f3n democr\u00e1tica puede consultarse: Serrano, Jos\u00e9 Miguel, <em>Democracia y nihilismo. Vida y obra de Nicol\u00e1s G\u00f3mez D\u00e1vila<\/em>. Eunsa, 2015, pp. 205ss; igualmente, Rabier, Micha\u00ebl, <em>Philosophie, Gnose et modernit\u00e9 Nicol\u00e1s G\u00f3mez D\u00e1vila lecteur d\u2019Eric Voegelin <\/em>Th\u00e8se doctoral Universit\u00e9 Paris-Est 2016. Y, por supuesto, el texto capital sobre el tema, el sexto ensayo de <em>Textos<\/em>, en el cual G\u00f3mez D\u00e1vila define y fundamenta la idea de la democracia como religi\u00f3n antropote\u00edsta.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Sobre el autor<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Alfredo Abad es doctor en Filosof\u00eda por la Universidad de Antioquia (Medell\u00edn, Colombia), traductor y editor. Profesor titular de la Escuela de Filosof\u00eda de la Universidad Tecnol\u00f3gica de Pereira (Colombia) y director del grupo de investigaci\u00f3n de Filosof\u00eda y escepticismo, ha publicado los libros <em>Dispersiones y fugacidad.<\/em> <em>Al margen del substancialismo<\/em> (2022), <em>Cioran en perspectivas<\/em> (2009), <em>Pensar lo impl\u00edcito en torno a G\u00f3mez D\u00e1vila<\/em> (2008) y <em>Filosof\u00eda y literatura. Encrucijadas actuales<\/em> (2007).<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: https:\/\/filco.es\/escolios-nicolas-gomez-davila\/<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con Escolios a un texto impl\u00edcito, Nicol\u00e1s G\u00f3mez D\u00e1vila ofreci\u00f3 al p\u00fablico una obra concebida con paciencia y precisi\u00f3n, en la que se enfrentaba al mundo moderno: capitalismo, comunismo, industrializaci\u00f3n, secularizaci\u00f3n, sentido de la historia\u2026 Sirvi\u00e9ndose de disciplinas como la historia o la literatura, los textos que contiene esta obra son considerados por muchos algunos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"gallery","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-357902","post","type-post","status-publish","format-gallery","hentry","category-members","post_format-post-format-gallery"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p5OYFZ-1v6C","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/357902","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=357902"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/357902\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":357904,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/357902\/revisions\/357904"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=357902"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=357902"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=357902"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}