{"id":357931,"date":"2023-04-22T09:20:12","date_gmt":"2023-04-22T09:20:12","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=357931"},"modified":"2023-04-22T09:20:22","modified_gmt":"2023-04-22T09:20:22","slug":"hablamos-de-filosofia-o-son-solo-libros-de-autoayuda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2023\/04\/22\/hablamos-de-filosofia-o-son-solo-libros-de-autoayuda\/","title":{"rendered":"\u00bfHablamos de filosof\u00eda o son solo libros de autoayuda?"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\"><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2023\/04\/imagen-3.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"394\" src=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2023\/04\/imagen-3.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-357933\" srcset=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2023\/04\/imagen-3.png 700w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2023\/04\/imagen-3-300x169.png 300w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2023\/04\/imagen-3-624x351.png 624w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Un alud de obras rebajan la Filosof\u00eda a meros argumentos motivacionales. Charles Senard nos devuelve el aut\u00e9ntico pensamiento de los epic\u00fareos<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.larazon.es\/autor\/dhdelafuente\/\">David Hern\u00e1ndez de la Fuente<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 tienen en com\u00fan los millonarios de Wall Street, los gur\u00fas de Silicon Valley, nuestro ex-seleccionador nacional de f\u00fatbol, Clinton y Schwarzenegger? Pese a su disparidad, todos han sucumbido al encanto irresistible de una antigua escuela filos\u00f3fica grecorromana: el estoicismo. Buscando serenidad ante las decisiones cruciales en la pol\u00edtica global, pero tambi\u00e9n \u00e9xito empresarial y deportivo y, sobre todo, una vida feliz, nuestra postmodernidad ha le\u00eddo con devoci\u00f3n los textos de S\u00e9neca, <a href=\"https:\/\/www.larazon.es\/opinion\/20180402\/ejgecrrhv5h5xjmzevipcusj5m.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Marco Aurelio<\/a> o Epicteto.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos atrae acaso la cercan\u00eda del mundo helen\u00edstico-romano tan parecido al nuestro, cosmopolita e interconectado, pero tambi\u00e9n en continuas crisis migratorias, pand\u00e9micas, clim\u00e1ticas y b\u00e9licas. Se dir\u00eda que este \u201cneoestoicismo\u201d fuera la panacea para las diversas emergencias que nos azacanean. Magnates como <a href=\"https:\/\/www.larazon.es\/temas\/jeff-bezos-1\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Bezos<\/a>, <a href=\"https:\/\/www.larazon.es\/temas\/bill-gates-1\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Gates<\/a> o <a href=\"https:\/\/www.larazon.es\/temas\/elon-musk-1\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Elon Musk<\/a> (\u201cper aspera ad astra\u201d, tuiteaba hace poco este), entre otras \u201ccelebridades\u201d, \u201cYouTubers\u201d e \u201cInfluencers\u201d se dedican a soltar, en peque\u00f1as p\u00edldoras, algunas frases selectas de los fil\u00f3sofos favoritos de los romanos. Pero, \u00bfse adopta con ello filosof\u00eda cl\u00e1sica o m\u00e1s bien una c\u00f3moda muletilla para hacer \u201ca la romana\u201d puro pragmatismo? Lo apuntaba recientemente la popular latinista <a href=\"https:\/\/www.larazon.es\/cultura\/20211029\/qkc45dbi6vd65cpy7j7ocy6qha.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Mary Beard<\/a>, <strong>sorprendida ante el \u00e9xito global y sin asimilar del antiguo fatalismo de un Marco Aurelio<\/strong> devenido hoy casi un manual moderno con clich\u00e9s de autoayuda. Y es que, si no se profundiza en la \u00e9tica del d\u00eda a d\u00eda, ni las \u201cMeditaciones\u201d ni las \u201cDiatribas\u201d servir\u00e1n. Aunque mejor son, sin duda, estas adaptaciones neoestoicas que un telepredicador, una teletienda o el ocio embrutecido del \u201csmartphone\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces <strong>\u00bfc\u00f3mo desandar el camino desde la autoayuda simplista a la filosof\u00eda para la buena vida? <\/strong>Soy de los que creen que nuestros queridos viejos maestros, los fil\u00f3sofos cl\u00e1sicos, tienen mucho que decir en el mundo de hoy. Pero lejos de sus mensajes simplificados, hemos de acudir primero a sus textos, bien traducidos hoy, y a los mejores comentaristas que los actualizan. Acudamos con preferencia a las \u201cMeditaciones\u201d, por ejemplo en la espl\u00e9ndida versi\u00f3n de Jorge Cano (Edaf, pronto Trotta) o al \u201cManual\u201d de Epicteto, que acaba de ser traducido brillantemente por Ignacio Paj\u00f3n como \u201cEl arte de vivir en tiempos dif\u00edciles\u201d (Alianza). Pero si, dentro del auge de la filosof\u00eda helen\u00edstica en nuestros tiempos, llama especialmente la atenci\u00f3n, el estoicismo romano, que copa las librer\u00edas, tambi\u00e9n hay que romper una lanza por la escuela rival y a su modo complementaria: el epicure\u00edsmo. Todo en la justa medida, dec\u00edan los cl\u00e1sicos. <\/p>\n\n\n\n<p>Y es que, en el camino a la serenidad, \u201cSer estoico no basta\u201d, como reza el t\u00edtulo del estupendo ensayo que publica ahora el latinista franc\u00e9s Charles Senard, publicado por Rosamer\u00f3n. El autor, que se autodefine como padre, profesor y escritor, da, a mi ver, con las claves del camino que va de la filosof\u00eda a la vida pr\u00e1ctica: son las m\u00e1s claras y a la vez inefables. Quiz\u00e1 <strong>el gran secreto resida precisamente en la literatura, es decir, en la altura literaria de los textos.<\/strong> No solo se trata de seguir esa antigua sabidur\u00eda, sino de emocionarse con sus testimonios sobre el bien vivir bajo la gu\u00eda de la mejor literatura.<\/p>\n\n\n\n<p>Se dir\u00eda que, para el d\u00eda a d\u00eda, los mejores fil\u00f3sofos son siempre los grandes escritores, como pone de manifiesto el libro de Senard en el caso de los dos grandes poetas romanos que centran su atenci\u00f3n, Horacio y Lucrecio, dos epic\u00fareos le\u00eddos con veneraci\u00f3n a lo largo de las edades. No en vano, en una manera muy francesa de abordar el ensayo sobre el oficio de vivir, este libro forma casi un d\u00edptico con otro texto singular que atina de nuevo en las claves, \u201cNada hago sin alegr\u00eda. Un paseo con Montaigne\u201d, tambi\u00e9n publicado por Rosamer\u00f3n. Un dueto epic\u00fareo como ant\u00eddoto a la rigidez de nuestros d\u00edas (y pienso no solo en los neoestoicos, sino tambi\u00e9n en el dolor de cuello de los que andan todo el d\u00eda encorvados mirando el m\u00f3vil).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Memoria colectiva<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hay algo m\u00e1s all\u00e1 de la filosof\u00eda que convierte los pensamientos en m\u00fasica, rebasando cualquier buen consejo de \u00e9tica o especulaci\u00f3n metaf\u00edsica. Los enraizan en nuestra conciencia casi como el ritmo de la poes\u00eda. Ah\u00ed est\u00e1n los versos de acento filos\u00f3fico, desde los griegos a esta parte. No en vano<strong> recomendaba Arqu\u00edloco a su \u201ccoraz\u00f3n, de irremediables penas agitado\u201d atender al \u201critmo de la existencia\u201d <\/strong>y<a href=\"https:\/\/www.larazon.es\/temas\/homero-1\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"> Homero<\/a> \u2013como Sem\u00f3nides o Machado\u2013 cantaba la vanidad ef\u00edmera de los hombres que caen \u201ccomo la generaci\u00f3n de las hojas\u201d. Queda esto tan impreso en nuestra memoria colectiva como una partitura eterna. Primero est\u00e1 <a href=\"https:\/\/www.larazon.es\/historico\/4355-encuentro-con-lucrecio-por-agustin-garcia-calvo-KLLA_RAZON_491547\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Lucrecio<\/a>, el poeta investigador de la naturaleza de las cosas, epic\u00fareo, atomista, condenado por la iglesia durante el medievo por su materialismo y su supuesto ate\u00edsmo, aunque dedica su obra a la potencia de la \u201cVenus genetrix\u201d, diosa del impulso esencial que mueve el mundo. Lucrecio, vivificado por su rescate manuscrito de un monasterio centroeuropeo por el humanista Bracciolini en el Quattrocento \u2013como muestra el \u201cbest-seller\u201d filos\u00f3fico de S. Greenblatt\u2013 precipit\u00f3 el Renacimiento europeo al ser le\u00eddo con devoci\u00f3n. La manera en la que esta literatura aborda la existencia, y sobre todo c\u00f3mo nos libra del miedo a la muerte, entendida como disoluci\u00f3n de los \u00e1tomos, es estupendamente recordada en este libro en sus versos emblem\u00e1ticos y en su amplia recepci\u00f3n posterior, en Valla, Petrarca o Rousseau.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro tanto ocurre con el inolvidable Horacio, con quien sin duda se alcanza el culmen de la fusi\u00f3n entre literatura y filosof\u00eda. Es heredero del viejo Arqu\u00edloco y de Alceo, pero tambi\u00e9n de otros poetas l\u00edricos griegos \u2013Safo, a quien Senard evoca tambi\u00e9n\u2013 y ac\u00f3lito de la \u201cpiara\u201d del gran Epicuro. Vino, verdad, amor, serenidad: palabras clave de la poes\u00eda del mejor l\u00edrico romano que se presentan en un florilegio de maravillas del autor que condens\u00f3 y acu\u00f1\u00f3 grandes lemas po\u00e9ticos para la vida.<strong> La glosa del \u201cCarpe diem\u201d ocupa gran parte del libro y nos ense\u00f1a c\u00f3mo ser felices actualmente,<\/strong> solo con esta f\u00e1cil filosof\u00eda trufada de amor, poes\u00eda, m\u00fasica, artes pl\u00e1sticas y sensibilidad. Esta es la buena mesa con la que Horacio quiere deleitarnos entre el consuelo del vino \u2013real y del esp\u00edritu, como en Jayam\u2013 y la amistad en esa \u201cvida oculta\u201d, como quer\u00eda Epicuro (\u201clathe biosas\u201d) de la \u201caurea mediocritas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>A trav\u00e9s de un hilo sublime de literatura epic\u00farea, en suma, hay que reivindicar el legado actual de esta escuela, pese al desprestigio que sufri\u00f3 durante tanto tiempo. Parad\u00f3jicamente, Epicuro rechazaba el cultivo de la poes\u00eda por parte del sabio \u2013como el de la pol\u00edtica\u2013 pero acaso no hubiera visto nada mal que la usaran sus seguidores m\u00e1s populares, los poetas, para divulgar su hermosa doctrina desde un Jard\u00edn amical. Pensamos en Filodemo desde su villa de Herculano o en Horacio desde su villa sabina. O en <a href=\"https:\/\/www.larazon.es\/temas\/montaigne-1\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Montaigne<\/a> retirado del mundo en su torre campestre: <strong>\u00e9l es la simbiosis perfecta entre epic\u00fareo y estoico<\/strong>, como muestra bellamente el escritor mexicano Pablo Sol Mora en \u201cNada hago sin alegr\u00eda\u201d, llev\u00e1ndonos de la mano a pasear, con una prosa envidiable, por los ensayos del \u201cse\u00f1or de la Monta\u00f1a\u201d, como lo llamaba Quevedo. Su obra es un hermoso compendio destilado de las claves del buen \u201cethos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cBeatus ille\u201d, feliz aquel que, en su jard\u00edn interior, <strong>vive alejado de toda turbaci\u00f3n: lejos de la ciudad, de la pol\u00edtica y la empresa,<\/strong> claro. Tras leer a Senard y a Sol me reafirmo en la certeza de que existe el para\u00edso y que este ha de ser un \u201clocus amoenus\u201d, un jard\u00edn deleitable junto a la persona amada, leyendo, por toda la eternidad, entre vino, queso, higos, d\u00e1tiles o frutos secos, este tipo de l\u00edrica grecolatina, persa o \u00e1rabe. Tal es el verdadero esp\u00edritu de la filosof\u00eda antigua, el \u201cc\u00f3mo vivir\u201d, y no la autoayuda de millonarios y aspirantes, con sus consignas r\u00e1pidas, para ocio y negocios, mal sacadas de los fil\u00f3sofos antiguos. M\u00e1s all\u00e1 de su \u201cneoestoicismo\u201d, sigamos los consejos de los poetas cl\u00e1sicos, de los renacentistas, del bueno de Montaigne, para ser felices en nuestro paso por el mundo. <strong>Afrontaremos as\u00ed cualquier apocalipsis que venga con la sabia e inolvidable felicidad que proporciona la palabra<\/strong> alada.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: https:\/\/www.larazon.es\/cultura\/hablamos-filosofia-son-solo-libros-autoayuda_202304226442b5b67adfa80001c59e32.html<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un alud de obras rebajan la Filosof\u00eda a meros argumentos motivacionales. Charles Senard nos devuelve el aut\u00e9ntico pensamiento de los epic\u00fareos David Hern\u00e1ndez de la Fuente \u00bfQu\u00e9 tienen en com\u00fan los millonarios de Wall Street, los gur\u00fas de Silicon Valley, nuestro ex-seleccionador nacional de f\u00fatbol, Clinton y Schwarzenegger? 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