{"id":357954,"date":"2023-06-02T10:03:49","date_gmt":"2023-06-02T10:03:49","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=357954"},"modified":"2023-06-02T10:03:49","modified_gmt":"2023-06-02T10:03:49","slug":"heraclito-y-el-hilo-de-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2023\/06\/02\/heraclito-y-el-hilo-de-la-vida\/","title":{"rendered":"Her\u00e1clito y el hilo de la vida"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\"><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2023\/06\/imagen.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"394\" src=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2023\/06\/imagen.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-357955\" srcset=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2023\/06\/imagen.png 700w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2023\/06\/imagen-300x169.png 300w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2023\/06\/imagen-624x351.png 624w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_1\"><strong>No sabemos si la conciencia racional es un feliz acontecimiento o una desgracia<\/strong>. Los animales viven en la eternidad. Para ellos solo existe el instante, lo inmediato. No piensan en el ma\u00f1ana, sino en el aqu\u00ed y ahora. El ser humano no percibe el instante como una experiencia de plenitud, sino como una p\u00e9rdida. Su brev\u00edsima duraci\u00f3n le sobrecoge, pues le revela la fugacidad de su propia vida, apenas un soplo en el caudal del tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_2\">\u00bfC\u00f3mo encarar esa perspectiva? \u00bfEs el universo un fen\u00f3meno irracional o una totalidad con un significado? \u00bfCu\u00e1l es el papel de la humanidad en este escenario? Corremos el riesgo de afrontar estas preguntas con angustia, pero deber\u00edamos celebrarlas como una prueba de la singularidad de nuestra especie.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_3\"><strong>En Grecia, cuna de la filosof\u00eda, el ser humano se convierte en un animal racional<\/strong>. A la esperanza de sobrevivir, principal anhelo de nuestra historia prerracional, sucede la esperanza de perdurar. No nos conformamos con estar. Queremos no ser desalojados del tiempo y la historia, afincarnos en el ser de forma indefinida, participar de esa eternidad que se presupone a los dioses.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En tiempos de la <em>Il\u00edada<\/em>, no se conceb\u00eda otra inmortalidad que la huella sembrada en la memoria colectiva por las haza\u00f1as b\u00e9licas<\/strong>. Solo el que desafiaba a la muerte en el campo de batalla pod\u00eda llegar a vencerla. No f\u00edsicamente, pero s\u00ed como recuerdo. Las gestas inspiran cantos que mantienen vivos a los h\u00e9roes.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_5\"><strong>La <em>Odisea<\/em> muestra escaso fervor por esa idea<\/strong>. Cuando Ulises visita a Aquiles en el reino de Hades y lo felicita por seguir siendo un rey entre los Inmortales, el h\u00e9roe de Troya le contesta que prefer\u00eda estar vivo, aunque fuera como un pobre, sucio y rudo campesino. La vida breve y gloriosa que tanto exalt\u00f3 ahora le parece mucho menos apetecible que una existencia dilatada y sin gloria. \u00bfCambi\u00f3 de mentalidad Homero al envejecer o quiz\u00e1s tienen raz\u00f3n los helenistas que atribuyen la <em>Il\u00edada<\/em> y la <em>Odisea<\/em> a autores diferentes?<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_6\"><strong>\u00d3rficos, pitag\u00f3ricos y plat\u00f3nicos<\/strong> introdujeron una nueva perspectiva al asegurar que <strong>el alma era inmortal<\/strong>. Solo el cuerpo declinaba y se extingu\u00eda. El alma \u00fanicamente peregrinaba, reencarn\u00e1ndose una y otra vez. De hecho, su vinculaci\u00f3n al cuerpo era fruto de una lejana e imprecisa falta y si se observaba una serie de preceptos, se librar\u00eda del ciclo de las reencarnaciones.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_7\">Esa creencia ayud\u00f3 a <strong>S\u00f3crates<\/strong> a beber la copa de cicuta con serenidad. Mientras agonizaba, pidi\u00f3 que se ofrendara un gallo a Asclepio, dios de la medicina, sugiriendo que morir no era una desdicha, sino una forma de curaci\u00f3n. Solo as\u00ed recobraba el alma su condici\u00f3n original, cuando no se hallaba uncida al lastre de un cuerpo mortal.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_8\"><strong>Arist\u00f3teles<\/strong> no compart\u00eda esa convicci\u00f3n. Aunque hab\u00eda sido disc\u00edpulo de Plat\u00f3n, consideraba que la verdad deb\u00eda prevalecer sobre el afecto. Por eso <strong>neg\u00f3 la existencia de trasmundos<\/strong> y afirm\u00f3 que el alma solo era la forma del cuerpo, su principio vital. Cuando el organismo colapsa, el alma se disipa. No puede subsistir de forma independiente. No hay una realidad espiritual que le sirva de morada. El mundo f\u00edsico, sujeto a los estragos del tiempo, es lo \u00fanico que existe.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_9\"><strong>Arist\u00f3teles solo cree en la inmortalidad que se adquiere mediante las obras del esp\u00edritu<\/strong>. Las haza\u00f1as militares son logros menores, hitos abocados al olvido. Lo verdaderamente notable es la investigaci\u00f3n cient\u00edfica y la creaci\u00f3n art\u00edstica. Los epic\u00fareos suscribieron las teor\u00edas aristot\u00e9licas sobre el alma. Asumieron que la muerte constitu\u00eda un final irreversible, pero estimaron que no deber\u00eda infundirnos temor. Es absurdo sufrir por algo que no percibiremos. <strong>La muerte solo es una expectativa, no una vivencia. Al morir, cesamos de experimentar emociones. No hay tristeza ni duelo. Solo ausencia, no ser<\/strong>. Algunos estoicos, como Marco Aurelio, negaron la inmortalidad personal, pero se consolaron especulando con alguna forma de inmortalidad impersonal. Nuestra conciencia se integra en la vida del cosmos, como una nota en una melod\u00eda imperecedera.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_10\">M\u00edstico y visionario, <strong>Her\u00e1clito de \u00c9feso<\/strong>, que renunci\u00f3 a sus privilegios aristocr\u00e1ticos para vivir pobremente en mitad de la naturaleza, opinaba que lo \u00fanico permanente era el devenir. Todo fluye, nada es inmutable. El ser es un r\u00edo cuyas aguas nunca se detienen. <strong>La muerte no es una calamidad, sino una fuerza creadora y necesaria. Si la muerte no afectara a todas las cosas, no surgir\u00edan nuevas formas de vida<\/strong>. El universo se alimenta de lo que devora. Su renovaci\u00f3n depende de su poder destructor. El cosmos no ha sido creado por los dioses ni por los hombres. Siempre ha existido y siempre existir\u00e1. Es un fuego eternamente vivo. Seg\u00fan Her\u00e1clito, cada diez mil a\u00f1os se autodestruye para iniciar un nuevo ciclo.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_11\">Los estoicos asimilaron esta doctrina y la f\u00edsica moderna la ha desarrollado mediante la <strong>hip\u00f3tesis del universo pulsante<\/strong>, seg\u00fan la cual el universo finaliza su expansi\u00f3n cuando la fuerza gravitacional contrarresta la radiaci\u00f3n de la explosi\u00f3n original y todo vuelve a su origen.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_12\">Her\u00e1clito aventura que los sabios gozan de una inmortalidad inaccesible a los hombres comunes. No consiste en una prolongaci\u00f3n de la existencia individual, sino en una suerte de incorporaci\u00f3n al Logos. Para el vulgo, el mundo se parece a \u201cun mont\u00f3n de basura dispersado al azar\u201d. Por el contrario, el sabio sabe que todo obedece a una raz\u00f3n. <strong>No vivimos en el caos, sino en un orden que podemos conocer y comprender. Al hacerlo, nos situamos m\u00e1s all\u00e1 de nuestros l\u00edmites<\/strong>. <strong>No hay otra forma de trascendencia<\/strong>. \u201cDios es d\u00eda y noche, invierno y verano, guerra y paz, abundancia y hambre\u201d. Her\u00e1clito despreciaba la concepci\u00f3n de la divinidad reflejada en la mitolog\u00eda. No cre\u00eda en dioses personales, sino en el Logos. Pensaba que la inteligencia individual es un espejismo. En realidad, forma parte de la Inteligencia o Logos que regula vida del universo. <strong>Somos una brizna del Logos y nuestro destino es regresar a su seno<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_13\">Solo conservamos fragmentos de Her\u00e1clito, aforismos a veces revestidos de oscuridad y de dif\u00edcil interpretaci\u00f3n, lo cual nos aboca a lo especulativo e impreciso cada vez que abordamos su filosof\u00eda. No creo que ese hecho le desagradara. Her\u00e1clito dijo que a la Naturaleza le gusta esconderse, una reflexi\u00f3n que se puede aplicar tambi\u00e9n a \u00e9l. No en vano la posteridad le ha llamado \u201cel oscuro\u201d. Sin un laboratorio para contrastar sus intuiciones, sus teor\u00edas surgen de la introspecci\u00f3n. \u201cMe he buscado a m\u00ed mismo\u201d, confes\u00f3, pero no le concedi\u00f3 demasiada importancia a su yo.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_14\">En cambio, <strong>Pascal contemplaba su propia muerte con desolaci\u00f3n<\/strong>. Su fe le ayudaba a sobrellevar el malestar que le produc\u00eda la posibilidad de extraviarse en la nada, pero a veces sus creencias sufr\u00edan el asalto de la duda. En esos momentos, solo le reconfortaba la idea de que el ser humano, infinitamente peque\u00f1o en comparaci\u00f3n con el vasto universo, es en realidad superior a todo lo que existe, pues solo \u00e9l posee conciencia. <strong>Un pensamiento es un prodigio m\u00e1s sorprendente que cualquier galaxia.<\/strong> Her\u00e1clito habr\u00eda dicho que el pensar no es un atributo meramente humano, sino la esencia del ser y la evidencia de que <strong>todo est\u00e1 conectado por una secreta armon\u00eda. El hilo de la vida nunca se rompe<\/strong>. El tiempo es un tigre que nos destroza, como dijo Borges, pero cada uno de sus zarpazos contiene una semilla de vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: https:\/\/www.elespanol.com\/el-cultural\/blogs\/entreclasicos\/20230523\/heraclito-hilo-vida\/765793425_12.html<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No sabemos si la conciencia racional es un feliz acontecimiento o una desgracia. Los animales viven en la eternidad. 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