{"id":357997,"date":"2023-08-20T08:12:15","date_gmt":"2023-08-20T08:12:15","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=357997"},"modified":"2023-08-20T08:12:15","modified_gmt":"2023-08-20T08:12:15","slug":"ernst-junger","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2023\/08\/20\/ernst-junger\/","title":{"rendered":"Ernst J\u00fcnger"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2023\/07\/imagen-1.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"394\" data-id=\"357978\" src=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2023\/07\/imagen-1.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-357978\" srcset=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2023\/07\/imagen-1.png 700w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2023\/07\/imagen-1-300x169.png 300w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2023\/07\/imagen-1-624x351.png 624w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\" id=\"H1_js_64b01a94fdddff8b7b8b45af\">Ernst J\u00fcnger y el pensamiento prof\u00e9tico: decir no al siglo XX<\/h1>\n\n\n\n<p>Tusquets recupera este cl\u00e1sico de la filosof\u00eda social, en el que Ernst J\u00fcnger explora la idea de independencia y resistencia moral del individuo frente a las coacciones del poder.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La obra y la vida de <\/strong><a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/cultura\/literatura\/2017\/10\/07\/59d8acecca47413a648b45b2.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><strong>Ernst J\u00fcnger<\/strong><\/a><strong> (1895-1998) atraviesan el siglo XX con un fulgor y una intensidad a la vez imantada y repelente<\/strong>. Hijo de las trincheras de la Primera Guerra Mundial, a la que acudi\u00f3 voluntario con tan s\u00f3lo 19 a\u00f1os, no vio en esa \u00abmatanza inm\u00f3vil\u00bb, como la definir\u00eda Fran\u00e7ois Furet, ni el sinsentido de la civilizaci\u00f3n, como C\u00e9line, ni una exaltaci\u00f3n del h\u00e9roe nacional, como D&#8217;Annunzio, ni un canto irresponsable de la muerte, como Apollinaire, sino <strong>el nacimiento de un nuevo arquetipo humano, el Soldado Desconocido, una figura que, junto a la del Trabajador, oprimido por la t\u00e9cnica, ser\u00e1n centrales en su prof\u00e9tica lectura de su \u00e9poca<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>J\u00fcnger crey\u00f3 como nadie en la guerra y en el Estado-naci\u00f3n y fue un c\u00f3mplice activo, gracias a sus <em>Tempestades de acero<\/em>, del desmoronamiento de los valores democr\u00e1ticos y liberales de la Rep\u00fablica de Weimar. Al mismo tiempo, y <strong>pese a que sus diarios y libros b\u00e9licos eran del agrado de la jerarqu\u00eda nazi, nunca comulg\u00f3 con esa ideolog\u00eda<\/strong>. Rechazaba la democracia asamblearia de Hitler y su antisemitismo. J\u00fcnger fue militarista y nacionalista, pero no un nazi.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero si la Gran Guerra le forj\u00f3 el car\u00e1cter, le dio el material para su primera (y mejor) obra y lo situ\u00f3 en el escenario cultural de Alemania (la liberal y la nazi),<strong> la Segunda Guerra Mundial lo puso delante del horror an\u00f3nimo del fanatismo y la ceguera asesina de la t\u00e9cnica al servicio de una idea<\/strong>. El precio que pag\u00f3 fue alto, incluida la muerte de su hijo en el frente italiano. Sus diarios durante la contienda, <em>Radiaciones<\/em>, difirieren radicalmente del tono de <em>Tempestades de acero<\/em>: son esc\u00e9pticos y pacifistas; <strong>el entusiasmo b\u00e9lico, a pesar del dolor por la muerte de tantos camaradas en las trincheras, se vuelve un grito de impotencia ante el crimen de Estado<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">De guerrero a entom\u00f3logo<\/h2>\n\n\n\n<p>Su figura ambigua no encontr\u00f3 f\u00e1cil lugar en la reconstrucci\u00f3n alemana. <strong>Sus libros permanecieron prohibidos durante la d\u00e9cada de los 50 casi completa. El memorialista dej\u00f3 paso al ensayista y al narrador dist\u00f3pico<\/strong>. El guerrero fue sustituido por el entom\u00f3logo. Su obra fue di\u00e1logo con la historia y la naturaleza. Fue un doble rechazo de las min\u00fasculas miserias de la vida burguesa.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa basculaci\u00f3n entre historia y naturaleza tiene en <em>La emboscadura<\/em> su mejor s\u00edntesis. El agudo lector del Antiguo Testamento y de Shakespeare, que sabe que toda vida digna acaba en tragedia, abre paso al jardinero de almas que ante la alineaci\u00f3n colectiva llama a la rebeld\u00eda personal. <strong>El emboscado no es un anacoreta ni un anarquista<\/strong>. No vive en los m\u00e1rgenes ni subvierte con violencia el mundo que rechaza. <strong>Es un ser com\u00fan y corriente que simplemente dice \u00abno\u00bb<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>El emboscado es ese min\u00fasculo porcentaje de la humanidad del que depende la civilizaci\u00f3n, ese asistente al mitin que no aplaude al l\u00edder carism\u00e1tico, <strong>ese 2% que arruina la unanimidad del refer\u00e9ndum de afirmaci\u00f3n nacionalista, ese incorruptible que no acepta las novedades vejatorias ni le r\u00ede las gracias al jefe abusivo<\/strong>. El emboscado acepta la imposibilidad de cambiar el mundo y asume su sacrificio como la \u00fanica respuesta \u00e9tica el poder del Estado, de la t\u00e9cnica, de la masa.<\/p>\n\n\n\n<p><em>La emboscadura<\/em> es un libro breve, de cap\u00edtulos cortos, que colinda con el tratado herm\u00e9tico y con la colecci\u00f3n de aforismos. <strong>Puede ser le\u00eddo como un manual de resistencia en caso de cat\u00e1strofe, como una invitaci\u00f3n a perpetuar la \u00abnobleza de esp\u00edritu\u00bb<\/strong> (en palabras de Thomas Mann) y como un canto aleg\u00f3rico por la libertad: \u00abHa de admitirse, de todos modos, que hoy resulta especialmente dif\u00edcil sostener la libertad. La oposici\u00f3n exige de grandes sacrificios; eso explica el ingente n\u00famero de seres humanos que prefieren la coacci\u00f3n. No obstante, s\u00f3lo los hombres libres pueden hacer aut\u00e9ntica historia.<strong> La historia es la impronta que el hombre libre da al destino<\/strong>. En ese sentido el hombre libre puede actuar ciertamente en representaci\u00f3n de los dem\u00e1s; su sacrificio cuenta tambi\u00e9n por los otros\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><em>La emboscadura<\/em> fue publicado en 1951, en plena efervescencia de la Guerra Fr\u00eda y el mundo en dos bloques, <strong>con Alemania ocupada y dividida, a\u00fan insegura de su destino, lo que explica su tono apocal\u00edptico<\/strong>. Esta nueva edici\u00f3n no s\u00f3lo conserva la magn\u00edfica traducci\u00f3n de Andr\u00e9s S\u00e1nchez Pascual sino que incorpora una precisa nota introductoria suya, lo que lo confirma como el mejor aliado de J\u00fcnger en espa\u00f1ol y uno de esos modestos trabajadores de la industria editorial de los que al final depende la salud de una cultura. Otro emboscado.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El problema de la libertad<\/h2>\n\n\n\n<p>\u00abEl aut\u00e9ntico problema es que una mayor\u00eda no quiere la libertad y a\u00fan le tiene miedo. Para llegar a ser libre hay que ser libre, pues la libertad es existencia, concordancia consciente con la existencia, y es el placer, sentido como destino, de hacerla realidad\u00bb, afirm\u00f3 J\u00fcnger, cuya larga y prol\u00edfica vida intelectual le llev\u00f3 del belicismo de los a\u00f1os 20 y 30 al desenga\u00f1o estoico y templado posterior a la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: https:\/\/www.elmundo.es\/la-lectura\/2023\/07\/19\/64b01a94fdddff8b7b8b45af.html<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ernst J\u00fcnger y el pensamiento prof\u00e9tico: decir no al siglo XX Tusquets recupera este cl\u00e1sico de la filosof\u00eda social, en el que Ernst J\u00fcnger explora la idea de independencia y resistencia moral del individuo frente a las coacciones del poder. 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