{"id":358034,"date":"2023-10-16T10:01:10","date_gmt":"2023-10-16T10:01:10","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=358034"},"modified":"2023-10-16T10:01:10","modified_gmt":"2023-10-16T10:01:10","slug":"susan-sontag-como-visibilizar-el-sufrimiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2023\/10\/16\/susan-sontag-como-visibilizar-el-sufrimiento\/","title":{"rendered":"Susan Sontag: c\u00f3mo visibilizar el sufrimiento"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\"><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2023\/10\/susan_sontag_2-transformed-1536x864-1.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"394\" src=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2023\/10\/susan_sontag_2-transformed-1536x864-1.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-358035\" srcset=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2023\/10\/susan_sontag_2-transformed-1536x864-1.jpeg 700w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2023\/10\/susan_sontag_2-transformed-1536x864-1-300x169.jpeg 300w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2023\/10\/susan_sontag_2-transformed-1536x864-1-624x351.jpeg 624w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Conocida como la \u00abdama negra\u00bb de las letras estadounidenses (Nelson, 2018, p\u00e1g. 178), Susan Sontag (1933-2004) es una de las autoras m\u00e1s sugerentes del siglo pasado.<\/strong> Con un estilo ecl\u00e9ctico dif\u00edcilmente clasificable, Sontag abord\u00f3 temas muy dispares. Gracias al libro que public\u00f3 su hijo, el reportero de guerra David Rieff, hoy sabemos que la obra de Sontag es diversa porque toma en consideraci\u00f3n los eventos que se abren paso y forman parte de su vida. La revoluci\u00f3n sexual, la enfermedad, su oposici\u00f3n a la guerra de Vietnam y su pasi\u00f3n por la literatura aparecen como tel\u00f3n de fondo de toda su obra.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Conocemos lo esencial de su pensamiento<\/strong> a trav\u00e9s de 10 ideas clave.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"_Escritura_y_ficci\u00f3n\"><strong>1 Escritura y ficci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>La ficci\u00f3n se alimenta de los recuerdos.<\/strong> Escribe Sontag: \u00abCada detalle de una obra narrativa fue alguna vez una observaci\u00f3n o un recuerdo o un deseo, o es el sincero homenaje a una realidad independiente de la identidad\u00bb (<em>Cuesti\u00f3n de \u00e9nfasis<\/em>, p\u00e1g. 47). La ficci\u00f3n es un homenaje a una realidad que no ha sido o, mejor, que todav\u00eda no es. En este sentido, la recuperaci\u00f3n de <a href=\"https:\/\/filco.es\/susan-sontag-etica-de-la-memoria\/\">la memoria<\/a> es entendida como una obligaci\u00f3n \u00e9tica: \u00abLa obligaci\u00f3n de persistir en el esfuerzo de percatarse de la verdad\u00bb (p\u00e1g. 94).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sin embargo, Sontag reconoce una cierta autonom\u00eda de la literatura<\/strong> y distingue entre \u00abla \u2018yo\u2019 que escribe\u00bb y \u00abla \u2018yo\u2019 que vive\u00bb, y hace de la primera una versi\u00f3n diferente a trav\u00e9s de la especializaci\u00f3n y la mejora seg\u00fan \u00abdeterminadas metas y lealtades literarias\u00bb (p\u00e1g. 294). Sontag no era, seg\u00fan ella misma escribi\u00f3, m\u00e1s que una sirvienta de la literatura.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"_Interpretaci\u00f3n\"><strong>2 Interpretaci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>Sontag defiende que hay una agresividad inherente al ejercicio de interpretaci\u00f3n de un texto.<\/strong> Esta posici\u00f3n va en contra de la idea de que <a href=\"https:\/\/filco.es\/susan-sontag-contra-toda-interpretacion\/\">la interpretaci\u00f3n<\/a> vuelve un texto inteligible, que descifra un significado oculto que ya se encontraba en una novela, una pel\u00edcula, una obra de teatro\u2026 Para Sontag, la b\u00fasqueda del \u00abcontenido latente\u00bb de un objeto cultural intenta \u00abdomesticarlo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La pretensi\u00f3n de la interpretaci\u00f3n es reducir la obra de arte a su contenido,<\/strong> que, en funci\u00f3n de la \u00e9poca hist\u00f3rica, puede ser interpretado y, consecuentemente, se le puede <em>hacer decir otra cosa<\/em> que no est\u00e1 en el objeto. As\u00ed, en su lugar, Sontag propone una atenci\u00f3n a los sentidos para examinar la obra de arte.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u00abCada detalle de una obra narrativa fue alguna vez una observaci\u00f3n o un recuerdo o un deseo, o es el sincero homenaje a una realidad independiente de la identidad\u00bb. <em>Cuesti\u00f3n de \u00e9nfasis<\/em>, Susan Sontag<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"_Pedagog\u00eda_est\u00e9tica\"><strong>3 Pedagog\u00eda est\u00e9tica<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>La cr\u00edtica de arte ha olvidado la capacidad sensorial del individuo, ha dejado de lado \u00ablas experiencias sensuales del arte\u00bb<\/strong> (del lat\u00edn <em>sensualitas<\/em>, que se\u00f1ala la \u00abcualidad relativa a los sentidos\u00bb). Este olvido ha sido posible en un contexto muy particular: el de la sobreestimulaci\u00f3n propia del capitalismo tard\u00edo, que satura nuestros sentidos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La capacidad sensorial de los seres humanos no sabe c\u00f3mo dirigirse hacia la abundancia de los objetos<\/strong> que se producen en un contexto socioecon\u00f3mico del exceso. Frente a este embotamiento en el que se encuentra la capacidad sensorial, Sontag nos anima a volver a \u00aberotizar el arte\u00bb (<em>Contra la interpretaci\u00f3n<\/em>, p\u00e1g. 25). Esta erotizaci\u00f3n no tiene que ver con volver a tener sentimientos, pues m\u00e1s bien tenemos un exceso de ellos, sino con recuperar el sentir de las sensaciones.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"_La_imaginaci\u00f3n_pornogr\u00e1fica\"><strong>4 La imaginaci\u00f3n pornogr\u00e1fica<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>En el debate entre defensores de la liberaci\u00f3n y adalides de la censura, Sontag se autoexcluye de la discusi\u00f3n.<\/strong> La fuerza del deseo sexual \u2014de los sentimientos sexuales\u2014 tiene un potencial incontrolable y puede tener consecuencias nefastas para la sociedad. Sontag incide en la \u00abpreparaci\u00f3n psicol\u00f3gica sutil y de gran magnitud\u00bb (<em>Estilos radicales<\/em>, p\u00e1g. 15) para que \u00abexpansi\u00f3n de la experiencia y la conciencia\u00bb sexual no sea destructiva para la mayor\u00eda de la gente. As\u00ed como es necesaria una pedagog\u00eda est\u00e9tica para poder incluir las fotograf\u00edas del sufrimiento en su contexto apropiado, es necesaria tambi\u00e9n una educaci\u00f3n sexual que permita acabar con los sentimientos aniquiladores del deseo sexual.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"_La_enfermedad_y_los_sentimientos_sexuales\"><strong>5 La enfermedad y los sentimientos sexuales<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>En <em>La enfermedad y sus met\u00e1foras<\/em>, Sontag dedica varias p\u00e1ginas a arremeter contra la teor\u00eda psicol\u00f3gica del c\u00e1ncer desarrollada, principalmente, por el \u00abinfausto Wilhelm Reich\u00bb<\/strong> (y que cuando ella escribe ya estaba m\u00e1s que desacreditada, pues Reich hab\u00eda fallecido en 1957 en la c\u00e1rcel mientras cumpl\u00eda condena por fraude en la distribuci\u00f3n del \u00abacumulador de org\u00f3n\u00bb para curar el c\u00e1ncer).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sin embargo, Sontag ataca a Riech no solo por la vinculaci\u00f3n que este establece entre emociones y <a href=\"https:\/\/filco.es\/susan-sontag-tiempos-de-coronavirus\/\">enfermedad<\/a><\/strong> (las primeras ser\u00edan las responsables de producir las segundas), sino, sobre todo, porque Reich articula la curaci\u00f3n en torno al orgasmo, lo que hace que aparezca entre los autores de la revoluci\u00f3n sexual. Para Sontag, a diferencia de Riech, la sexualidad libre no inocula salud al individuo, sino que conlleva riesgos que deben ser examinados para el cuerpo social.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>La fuerza del deseo sexual \u2014de los sentimientos sexuales\u2014 tiene un potencial incontrolable y puede tener consecuencias nefastas para la sociedad. Sontag incide en la \u00abpreparaci\u00f3n psicol\u00f3gica sutil y de gran magnitud\u00bb para que \u00abexpansi\u00f3n de la experiencia y la conciencia\u00bb sexual no sea destructiva para la mayor\u00eda de la gente<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"_El_c\u00e1ncer_y_la_guerra\"><strong>6 El c\u00e1ncer y la guerra<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>El c\u00e1ncer y Vietnam se entrelazan en la obra de Sontag como un nudo imposible de deshacer.<\/strong> En <em>La enfermedad y sus met\u00e1foras<\/em>, de 1978, denuncia las met\u00e1foras b\u00e9licas con las que la medicina se ha narrado a s\u00ed misma. La descripci\u00f3n de <a href=\"https:\/\/filco.es\/dosier-filosofia-y-enfermedad\/\">la enfermedad<\/a> como \u00abuna invasora de la sociedad\u00bb, o los esfuerzos por reducir la mortalidad contados como \u00abpelea, lucha, guerra\u00bb, dan cuenta de la forma en la que la medicina habla de su labor.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El m\u00e9dico es, como fue en una \u00e9poca, quien libra la <em>bellum contra morbum<\/em> (la guerra contra la muerte).<\/strong> A su vez, la met\u00e1fora de la enfermedad en pol\u00edtica ha establecido una dicotom\u00eda entre enfermedad y salud y ha situado a la primera fuera del cuerpo social como un peligro que amenaza la salubridad de las propias instituciones (que deben librar una guerra).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"_El_sida_y_sus_met\u00e1foras\"><strong>7 El sida y sus met\u00e1foras<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>Once a\u00f1os despu\u00e9s de la publicaci\u00f3n de <em>La enfermedad y sus met\u00e1foras<\/em>, Sontag a\u00f1ade una segunda parte titulada <em>El sida y sus met\u00e1foras <\/em><\/strong>(1989). Los relatos sobre las enfermedades de transmisi\u00f3n sexual, defiende, \u00absiempre inspiran miedo al contagio f\u00e1cil y provocan curiosas fantas\u00edas de transmisi\u00f3n por v\u00edas no ven\u00e9reas en lugares p\u00fablicos\u00bb (p\u00e1g. 74).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El tratamiento que recibi\u00f3 esta enfermedad a principios de los a\u00f1os ochenta del siglo pasado produjo una fuerte estigmatizaci\u00f3n<\/strong> de los \u00abportadores de la enfermedad\u00bb, los \u00absucios\u00bb que pon\u00edan en riesgo a \u00abla poblaci\u00f3n en general\u00bb, a los \u00abinocentes\u00bb (p\u00e1g. 74). La producci\u00f3n discursiva sobre el VIH se centr\u00f3 en reivindicar \u00abun juicio moral\u00bb a una sociedad que no respeta las reglas de Dios y en promover el miedo y el desprecio hacia una enfermedad que proven\u00eda del exterior \u2014de pa\u00edses m\u00e1s pobres\u2014 y que quer\u00eda confirmar sus prejuicios contra la poblaci\u00f3n homosexual (p\u00e1g. 95).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"_El_dolor_de_los_dem\u00e1s\"><strong>8 El dolor de los dem\u00e1s<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>La exhibici\u00f3n del sufrimiento puro en la fotograf\u00eda, en la literatura o en las noticias, si no va acompa\u00f1ada de un intento de movilizar la conciencia, se transforma en un tipo de anest\u00e9sico.<\/strong> Escribe Sontag: \u00abCuando sentimos simpat\u00eda, sentimos que no somos c\u00f3mplices de la causa del sufrimiento. Nuestra simpat\u00eda proclama nuestra inocencia as\u00ed como nuestra impotencia\u00bb (2014, p\u00e1g. 88). La compasi\u00f3n precisa de una direcci\u00f3n hacia la acci\u00f3n, que tiene que comprender que nuestros privilegios se encuentran \u00aben el mismo mapa\u00bb que el sufrimiento de los otros.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>No es suficiente con visibilizar el horror para crear conciencia,<\/strong> sino que es necesario que esta se ponga en su contexto y consiga explicar el papel que desempe\u00f1an los privilegios del que observa. As\u00ed, Sontag subraya que el dolor de los otros no ocurre en abstracto, sino que responde a unas din\u00e1micas de poder que deben ser visibilizadas y deben acompa\u00f1ar a los artefactos art\u00edsticos que las quieren narrar.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>La compasi\u00f3n precisa de una direcci\u00f3n hacia la acci\u00f3n, que tiene que comprender que nuestros privilegios se encuentran \u00aben el mismo mapa\u00bb que el sufrimiento de los otros<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"_La_fotograf\u00eda_normaliza_la_miseria_\"><strong>9 La fotograf\u00eda normaliza la miseria<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>La exposici\u00f3n fotogr\u00e1fica en <a href=\"https:\/\/www.moma.org\/calendar\/exhibitions\/history\/?constituent_id=208&amp;sort_date=closing_date\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">el MoMa<\/a> (Museo de Arte Moderno) de la obra de Diane Arbus tuvo una amplia recepci\u00f3n<\/strong> (alrededor de 250 000 espectadores fueron a visitarla). Sontag valora ese dato desde la asunci\u00f3n de \u00abun mundo unido por el dolor\u00bb (Nelson, 2018, p\u00e1g. 187) que, sin embargo, es inherentemente <em>an<\/em>est\u00e9tico.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>A pesar de que la exposici\u00f3n recog\u00eda im\u00e1genes sobrecogedoras, entre las que se encontraba <em>La ni\u00f1a del napalm<\/em>, que gan\u00f3 el premio Pulitzer, el exceso de representaci\u00f3n del dolor privaba al espectador de su potencial transformador.<\/strong> Las fotograf\u00edas no consiguieron dar forma a un movimiento antib\u00e9lico articulado, sino que pasaron a sobresaturar el imaginario social y normalizaron la miseria de la guerra.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"_Ecolog\u00eda_de_las_im\u00e1genes\"><strong>10 Ecolog\u00eda de las im\u00e1genes<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>La fotograf\u00eda que se concentra en las v\u00edctimas, en los desafortunados, en \u00faltima instancia, en plasmar el retrato del horror, se enfrenta a varios problemas.<\/strong> En primer lugar, corre el riesgo de estetizar la realidad que quiere denunciar, se arriesga a volver \u00abhermosa la miseria humana\u00bb (Nelson, 2018, p\u00e1g. 201). Adem\u00e1s, la <a href=\"https:\/\/filco.es\/imagenes-pobreza-guerra-anestesian\/\">sobresaturaci\u00f3n de im\u00e1genes<\/a> cumple un efecto anest\u00e9sico que desactiva su potencial movilizador.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En otras palabras, la fotograf\u00eda del sufrimiento no produce una respuesta pol\u00edtica<\/strong> porque \u00abel contenido \u00e9tico de las fotograf\u00edas es fr\u00e1gil. (\u2026) La mayor parte de las fotograf\u00edas pierde su peso emocional\u00bb (2008, p\u00e1g. 39). Precisamente por esto, concluye Sontag, es recomendable reducir el n\u00famero de im\u00e1genes que anestesian sobre el dolor en el mundo; es necesaria una ecolog\u00eda \u00abno solo de las cosas reales, sino tambi\u00e9n de las im\u00e1genes\u00bb (p\u00e1g. 251).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Sontag, S., <em>Sobre la fotograf\u00eda<\/em>, Penguin Random House. Barcelona, 2008.<\/li>\n\n\n\n<li>Sontag, S., <em>Contra la interpretaci\u00f3n y otros ensayos<\/em>, Penguin Random House. Barcelona, 2007.<\/li>\n\n\n\n<li>Sontag, S., <em>Cuesti\u00f3n de \u00e9nfasis<\/em>, Penguin Random House. Barcelona, 2010.<\/li>\n\n\n\n<li>Sontag, S., <em>La enfermedad y sus met\u00e1foras<\/em>, Penguin Random House. Barcelona, 2008.<\/li>\n\n\n\n<li>Sontag, S., <em>Ante el dolor de los dem\u00e1s<\/em>, Penguin Random House. Barcelona, 2014.<\/li>\n\n\n\n<li>Nelson, D., <em>Las implicables. Arbur, Arendt, Didion, Mcarthy, Sontag, Weil<\/em>, Montehermoso. Buenos Aires, 2018.<\/li>\n\n\n\n<li>Rieff, D., <em>Un mar de muerte<\/em>. <em>Recuerdos de un hijo<\/em>, Penguin Random House. Barcelona, 2008.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Fuentes: https:\/\/filco.es\/susan-sontag-10-claves\/<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Conocida como la \u00abdama negra\u00bb de las letras estadounidenses (Nelson, 2018, p\u00e1g. 178), Susan Sontag (1933-2004) es una de las autoras m\u00e1s sugerentes del siglo pasado. Con un estilo ecl\u00e9ctico dif\u00edcilmente clasificable, Sontag abord\u00f3 temas muy dispares. 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