{"id":358091,"date":"2024-01-06T09:53:42","date_gmt":"2024-01-06T09:53:42","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=358091"},"modified":"2024-01-06T09:53:42","modified_gmt":"2024-01-06T09:53:42","slug":"montaigne-peregrino-en-busqueda-de-si-mismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2024\/01\/06\/montaigne-peregrino-en-busqueda-de-si-mismo\/","title":{"rendered":"Montaigne: peregrino en b\u00fasqueda de s\u00ed mismo"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/01\/Sin-titulosssss.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"434\" src=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/01\/Sin-titulosssss.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-358095\" srcset=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/01\/Sin-titulosssss.jpg 700w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/01\/Sin-titulosssss-300x186.jpg 300w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/01\/Sin-titulosssss-624x387.jpg 624w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Uno de los fil\u00f3sofos m\u00e1s relevantes del siglo XVI, Michel de Montaigne fue el fundador de un nuevo g\u00e9nero literario: el ensayo. Para la escritura de los \u00abEnsayos\u00bb hubo de recluirse en b\u00fasqueda de s\u00ed mismo. Una reclusi\u00f3n que, lejos de aislarlo, lo acerc\u00f3 al conocimiento y la libertad.<\/p>\n\n\n\n<p>Por <a href=\"https:\/\/filco.es\/montaigne-busqueda-de-si\/\">Alfredo Abad<\/a><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"Montaigne:_peregrino_en_b\u00fasqueda_de_s\u00ed_mismo\">Una expresi\u00f3n personal, \u00fanica<\/h2>\n\n\n\n<p><strong>Decidido a abandonar el siglo y enclaustrarse en su torre, en 1571, a la edad de 38 a\u00f1os Montaigne inicia un peregrinaje por un mundo en el que intentaba ser due\u00f1o de s\u00ed. <\/strong>Despu\u00e9s de haberse dedicado durante varios a\u00f1os a su oficio como magistrado, alcalde de Burdeos y comisionado del rey, vende su magistratura \u2014como era com\u00fan en su \u00e9poca\u2014 y se dedica a una vida en la que, bien podr\u00eda pensarse, abraza la renuncia y manifiesta un fracaso en lo que respecta a su labor oficial o profesional.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Esta decisi\u00f3n marca el camino hacia un proyecto decisivo en la historia de la literatura y el pensamiento de Occidente.<\/strong> Lo interesante es que la escritura de los <em>Ensayos<\/em> deriva justamente de all\u00ed, de una necesidad y vocaci\u00f3n ajenas a cualquier tipo de ejercicio profesional.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Antes bien, Montaigne puede considerarse un aficionado, un <em>amateur<\/em> cuyas pautas se definen distantes a un v\u00ednculo acad\u00e9mico, a un patr\u00f3n t\u00e9cnico, agenciado dentro de normas o procedimientos estandarizados.<\/strong> Lo que hace implica una expresi\u00f3n personal, y como tal, \u00fanica. Al recluirse en la torre de su castillo, intensifica su inmersi\u00f3n en s\u00ed mismo, en los recovecos de su intimidad. As\u00ed pues, alejarse del mundo involucra renunciar a las vicisitudes pr\u00e1cticas de un hombre \u00fatil, de un funcionario.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Este dar la espalda a las convulsiones cotidianas de la vida secular p\u00fablica y pol\u00edtica involucra la b\u00fasqueda de una soledad <\/strong>derivada de los ejercicios monacales que en el Renacimiento ya han dado paso a las actividades eruditas profanas. Montaigne es, en efecto, un hombre encerrado en su espacio con plena convicci\u00f3n de su vocaci\u00f3n dentro de un mundo profano, y cuya m\u00e1s fuerte obsesi\u00f3n es el recorrido que pueda realizar sobre s\u00ed mismo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Recorrer su intimidad se convierte en la cima de la libertad que se ejerce en la posibilidad brindada por el ocio.<\/strong> Esta actividad aristocr\u00e1tica no puede ser considerada como un aspecto menor dentro del derrotero por el cual se asimila el desenvolvimiento pr\u00e1ctico enfocado en un ideal de libertad que en el autor es absolutamente imprescindible. Desligarse del mundo, escribir, meditar, autoevaluarse, son despliegues vitales a partir de una \u00e9tica que proyecta el sentido de un hombre libre.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Montaigne puede considerarse un <em>amateur<\/em> cuyas pautas se definen distantes a un v\u00ednculo acad\u00e9mico, a un patr\u00f3n t\u00e9cnico, agenciado dentro de normas o procedimientos estandarizados<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"Explorador_de_la_intimidad\"><strong>Explorador de la intimidad<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>Ajeno a las b\u00fasquedas filos\u00f3ficas enmarcadas en la cientificidad, es decir, en el conocimiento del mundo externo, este arist\u00f3crata se siente obligado a describir y explicitar un espacio<\/strong> que a lo largo de la filosof\u00eda hab\u00eda sido poco explorado: la intimidad. Expresa entonces sus intereses, evidencia sus l\u00edmites, enuncia sus preferencias, sus barreras, sus vicios. A trav\u00e9s de este egotismo configura una de las obras m\u00e1s representativas de la literatura; su tema: \u00e9l mismo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Desplegado, seccionado y disuelto a partir de innumerables tramas subalternas, las cuales a su vez conforman una variada escenograf\u00eda,<\/strong> Montaigne se da cuenta de la particularidad de su obra. \u00danica y m\u00e1s que eso, creadora de un g\u00e9nero, en ella expresa la poca disposici\u00f3n a hacer parte de la uniformidad estil\u00edstica que cobija gran parte de la tradici\u00f3n literaria y filos\u00f3fica.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00c9l mismo asume su libro como <em>el \u00fanico en su especie<\/em>, present\u00e1ndose como flujo dentro del vaiv\u00e9n permanente en el que el yo se diluye. <\/strong>Sin embargo, su libro tiene similitudes con otros. Pensar que, en efecto, los<em> Ensayos<\/em> sean un texto completamente original o absolutamente distinto, implicar\u00eda desconocer las relaciones e influencias que rigen y permean toda creaci\u00f3n literaria.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En este caso, las diatribas griegas influyen en el g\u00e9nero del discurso que, de cierta manera, acoge Montaigne. <\/strong>Tambi\u00e9n las <em>Moralia<\/em> de <a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Plutarco_de_Queronea\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Plutarco<\/a> influenciaron en gran medida su obra, as\u00ed como la <em>Silva<\/em> o miscel\u00e1nea que acog\u00eda una variedad de tem\u00e1ticas y que fue conocida por el autor franc\u00e9s, lector de la obra del espa\u00f1ol Pedro Mex\u00eda. Adem\u00e1s de estos, las cartas (S\u00e9neca), los soliloquios (Marco Aurelio) cumplen una influencia determinante en la escritura de Montaigne<strong><sup>1<\/sup><\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Por supuesto, los <em>Ensayos<\/em>, si bien acogen todas estas particularidades escriturales, y tambi\u00e9n figuras ret\u00f3ricas como la paradoja y la digresi\u00f3n, <\/strong>van gestando ellos mismos una voz propia que se consolida en una singularidad estil\u00edstica que va ganando terreno. En definitiva, esta se arraiga como experiencia decisiva en los lectores de estas tentativas o experimentaciones tanto en el \u00e1mbito estil\u00edstico como en su contenido.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Y es que, en efecto, la diferencia desarrollada en estos textos implica tanto el contenido como la forma. <\/strong>Ambos son indisolubles, se proyectan el uno al otro, constatan su entrelazamiento a trav\u00e9s de direcciones plurales en las que las ideas y su expresi\u00f3n vagan con entera libertad.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Este arist\u00f3crata se siente obligado a describir y explicitar un espacio que a lo largo de la filosof\u00eda hab\u00eda sido poco explorado: la intimidad. A trav\u00e9s de este egotismo configura una de las obras m\u00e1s representativas de la literatura; su tema: \u00e9l mismo<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"Escritor_pol\u00e9mico_y_problem\u00e1tico\"><strong>Escritor pol\u00e9mico y problem\u00e1tico<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>Para alguien como \u00e9l, promulgador del cambio, del devenir, del flujo, de la inestabilidad, de la variabilidad de todo,<\/strong> sus escritos corroboran esos movimientos en la medida de consignar la oscilaci\u00f3n de temas, intensidades, humores, \u00e9nfasis. Pocos textos logran suscitar tan fuerte correspondencia entre la forma y el contenido, aspecto clave dentro de la configuraci\u00f3n interpretativa de una obra de enfoques plurales como de cualidades escriturales m\u00faltiples.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sin duda, esta es una de las razones por las que el pensamiento del se\u00f1or de Montaigne ha recibido cr\u00edticas y rechazo <\/strong>desde la impronta fundamentalista de quienes conciben la filosof\u00eda como una reflexi\u00f3n sistem\u00e1tica y acabada. As\u00ed, el fil\u00f3sofo franc\u00e9s Nicolas&nbsp;Malebranche escribi\u00f3 una en\u00e9rgica invectiva<strong><sup>2<\/sup><\/strong> contra Montaigne contenida en su <em>De la recherche de la v\u00e9rit\u00e9<\/em>; m\u00e1s interesado por supuesto, en asuntos epistemol\u00f3gicos y morales, el te\u00f3logo no pudo ver en \u00e9l m\u00e1s que liviandad, desfachatez y aturdimiento.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Montaigne no es apto para puritanos, <\/strong>por ello, a pesar de las detracciones, nos bastan unas pocas l\u00edneas de los <em>Ensayos<\/em> para advertir en ellos rasgos inagotables de una actividad filos\u00f3fica que descarta suficiencias, revela contrariedades y enuncia proyecciones problem\u00e1ticas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Una de ellas la encontramos en los rasgos que el <em>ser<\/em> y el <em>hacer<\/em> ofrecen en la variedad de reflexiones que Montaigne expone como procedimientos \u00edntimos<\/strong> que, de cualquier forma, han de poder ser conferidos a la condici\u00f3n humana en general. No es posible separar el ser de su proyecci\u00f3n pr\u00e1ctica (hacer), concibiendo as\u00ed la unidad de pensamiento y acci\u00f3n. Lo que en Montaigne acaece es tambi\u00e9n lo que se despliega en el acontecer de cualquier persona.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ser y hacer, anal\u00edticamente distinguibles, no lo son tanto en los acaecimientos que conforman el devenir humano. <\/strong>Marginar el \u00e1mbito pr\u00e1ctico, y por ello \u00e9tico, de la reflexi\u00f3n de este autor ser\u00eda negar uno de sus principales focos. Fil\u00f3sofo s\u00ed, pero, al fin y al cabo, hombre.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En ese sentido, la impronta de su individualidad se universaliza en una c\u00e9lebre sentencia:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p id=\"pl-5\"><em>\u00abPodemos (dice) unir toda la filosof\u00eda moral a una vida popular y privada como a una vida de m\u00e1s alta alcurnia; cada hombre encierra la forma entera de la condici\u00f3n humana\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Nos bastan unas pocas l\u00edneas de los <em>Ensayos<\/em> de Montaigne para advertir rasgos inagotables de una actividad filos\u00f3fica que descarta suficiencias, revela contrariedades y enuncia proyecciones problem\u00e1ticas<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>En estos cruces que ofrece <a href=\"https:\/\/filco.es\/michel-de-montaigne-el-padre-del-ensayo\/\">el pensamiento de Montaigne<\/a> no hay lugar para un ultim\u00e1tum; todo depende, se concibe en perspectiva, se juzga en contexto. <\/strong>De esa forma, si desde su <em>ser<\/em> se aspira idealmente a una vida contemplativa que contrasta con la praxis, con los negocios, con las tribulaciones a las que se enfrenta en el <em>hacer<\/em> cotidiano, no es otra la relaci\u00f3n conflictiva que puede envolver toda reflexi\u00f3n y acci\u00f3n humanas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En el marco del <em>ser<\/em> y el <em>hacer<\/em> humanos se debe excluir una separaci\u00f3n tajante como si fuesen esferas absolutas e irreductibles.<\/strong> Por el contrario, la vida reclama su paralelismo, el cruce de vertientes a las que est\u00e1 sujeta la existencia y, sobre todo, la necesidad de complementarse.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00abNuestra principal capacidad \u2014indica Montaigne\u2014 es saber adaptarnos a distintas costumbres. <\/strong>Es ser, mas no vivir, el permanecer atado y obligado por necesidad a una sola manera. Las almas m\u00e1s hermosas son aquellas que tienen m\u00e1s variedad y flexibilidad\u00bb. Montaigne, retirado en su biblioteca, da m\u00e1s importancia a la <em>vida<\/em> que al <em>ser<strong><sup>3<\/sup><\/strong><\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sabe que el ser humano transcurre su existencia entre vicisitudes pr\u00e1cticas, embrollos recurrentes, entre matices que moldean las maneras como va constituy\u00e9ndose, <\/strong>con belleza o sin ella, la vida de cada quien. En ese sentido, en el vivir, no en el ser, precisa Montaigne su sentido.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Por ello tambi\u00e9n no dej\u00f3 atr\u00e1s sus afanes pr\u00e1cticos y dom\u00e9sticos, <\/strong>ni siquiera los intereses pol\u00edticos circundantes le fueron enteramente ajenos en su madurez. A pesar de la molestia que le generaban, no se margin\u00f3 de la vida secular. Montaigne, hombre del renacimiento, esp\u00edritu libre, no tendr\u00eda afinidad con las exigencias de las \u00f3rdenes regulares.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ese mismo esp\u00edritu que germinar\u00eda te\u00f3ricamente unos siglos despu\u00e9s en <a href=\"https:\/\/filco.es\/diderot-pregonero-librepensamiento\/\">el pensamiento enciclop\u00e9dico franc\u00e9s<\/a><\/strong> o en <a href=\"https:\/\/filco.es\/fuerza-natural-superhombre-nietzsche\/\">las pautas \u00e9ticas de Nietzsche<\/a>, ya se ha puesto en pr\u00e1ctica y se ha configurado en la constituci\u00f3n vital, estil\u00edstica e intelectual de Montaigne, aunque de una manera quiz\u00e1s m\u00e1s aut\u00e9ntica.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u00abNuestra principal capacidad \u2014indica Montaigne\u2014 es saber adaptarnos a distintas costumbres. Es ser, mas no vivir, el permanecer atado y obligado por necesidad a una sola manera. Las almas m\u00e1s hermosas son aquellas que tienen m\u00e1s variedad y flexibilidad\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"Una_filosof\u00eda_para_una_vida_contradictoria\">Una filosof\u00eda para una vida contradictoria<\/h2>\n\n\n\n<p><strong>En tanto <em>Honn\u00eate homme<\/em>, modelo \u00e9tico del renacimiento que recoge y al mismo tiempo reconfigura la <em>kalokagath\u00eda<\/em> griega, <\/strong>Montaigne intenta conciliar (a veces sin \u00e9xito claro), en una armon\u00eda siempre en riesgo, las contradicciones, los desatinos, los puntos divergentes a los que la generalidad y la individualidad, el arrebato y el sosiego, el equilibrio y el desafuero, van constituyendo en el flujo de su existencia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Se trata de un ideal de vida ajeno al resentimiento, una ruta de construcci\u00f3n por medio de la cual se espera un goce de la vida, <\/strong>no a trav\u00e9s de un simple y burdo hedonismo burgu\u00e9s, sino de una presencia espiritual aristocr\u00e1tica en la que se constituyan reglas y conductas ejercidas bajo el balance de la norma que se auto-constituye y el \u00edmpetu del cuerpo que se manifiesta constantemente.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Montaigne se sabe contradictorio y, por ello, alejado de los delirios sectarios. <\/strong>Considera la vida como<em> un movimiento desigual, irregular y multiforme <\/em>que involucra por ello tambi\u00e9n una complejidad y una problematicidad que, no obstante, han de ser valoradas desde una \u00f3ptica ajena al pesimismo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Una sabidur\u00eda pr\u00e1ctica en el marco de una libertad asumida desde sus dificultades y restricciones, una <em>Gaya ciencia<\/em> <\/strong>que, en el sentido atribuido por Nietzsche, instaura la b\u00fasqueda de sentidos en medio de las incongruencias y dem\u00e9ritos de la vida. Esa b\u00fasqueda en Montaigne da frutos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La atm\u00f3sfera de los <em>Ensayos<\/em> no atosiga el esp\u00edritu. <\/strong>Por el contrario, lo libera, lo exime de la pesadez, de los manifiestos reactivos, de las exacerbaciones fan\u00e1ticas, de las servidumbres pol\u00edticas, religiosas, morales\u2026 Que esa atm\u00f3sfera irrite a\u00fan a los siniestros inquisidores de toda estirpe, es sin duda augurio de su buena salud, de su tono jovial, de su sonrisa ecu\u00e1nime y, sobre todo, inteligente.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Montaigne se sabe contradictorio. Considera la vida como<em> un movimiento desigual, irregular y multiforme <\/em>que involucra una complejidad y una problematicidad que han de ser valoradas desde una \u00f3ptica ajena al pesimismo<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>1<\/strong> Al respecto, puede consultarse el cap\u00edtulo \u00abLa est\u00e9tica de Montaigne\u00bb del libro <em>Montaigne<\/em> de Peter Burke, Alianza Editorial, Madrid, 1985.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>2 <\/strong>La diatriba de <a href=\"https:\/\/publicaciones.eafit.edu.co\/index.php\/co-herencia\/article\/view\/7609\/5509\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Malebranche<\/a> fue traducida por Francia Elena Goenaga y Efr\u00e9n Giraldo y publicada en la Revista Co-herencia Vol. 20, n.\u00ba 38, enero \u2013 junio de 2023.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>3<\/strong> <em>Ser<\/em>, en este caso, entendido como el mero hecho de existir sin libertad. La existencia estrictamente ontol\u00f3gica y no pr\u00e1ctica.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\" id=\"Sobre_el_autor\"><strong>Sobre el autor<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Alfredo Abad es doctor en Filosof\u00eda por la Universidad de Antioquia (Medell\u00edn, Colombia), traductor y editor. Profesor titular de la Escuela de Filosof\u00eda de la Universidad Tecnol\u00f3gica de Pereira (Colombia) y director del grupo de investigaci\u00f3n de Filosof\u00eda y escepticismo, ha publicado los libros\u00a0<em>Dispersiones y fugacidad.<\/em>\u00a0<em>Al margen del substancialismo<\/em>\u00a0(2022),\u00a0<em>Cioran en perspectivas<\/em>\u00a0(2009),\u00a0<em>Pensar lo impl\u00edcito en torno a G\u00f3mez D\u00e1vila<\/em>\u00a0(2008) y\u00a0<em>Filosof\u00eda y literatura. Encrucijadas actuales<\/em>\u00a0(2007).<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: https:\/\/filco.es\/montaigne-busqueda-de-si\/<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Uno de los fil\u00f3sofos m\u00e1s relevantes del siglo XVI, Michel de Montaigne fue el fundador de un nuevo g\u00e9nero literario: el ensayo. Para la escritura de los \u00abEnsayos\u00bb hubo de recluirse en b\u00fasqueda de s\u00ed mismo. Una reclusi\u00f3n que, lejos de aislarlo, lo acerc\u00f3 al conocimiento y la libertad. 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