{"id":358094,"date":"2024-01-13T10:04:11","date_gmt":"2024-01-13T10:04:11","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=358094"},"modified":"2024-01-13T10:04:11","modified_gmt":"2024-01-13T10:04:11","slug":"mundo-ordinario-vs-mundo-extraordinario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2024\/01\/13\/mundo-ordinario-vs-mundo-extraordinario\/","title":{"rendered":"Mundo ordinario vs. mundo extraordinario"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/01\/aaaaaaaaaaaaaaaaaaa.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"397\" src=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/01\/aaaaaaaaaaaaaaaaaaa.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-358107\" srcset=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/01\/aaaaaaaaaaaaaaaaaaa.jpg 700w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/01\/aaaaaaaaaaaaaaaaaaa-300x170.jpg 300w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/01\/aaaaaaaaaaaaaaaaaaa-624x354.jpg 624w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Buscamos el otro lado, el m\u00e1s all\u00e1, en el paso a un mundo especial, un bosque encantado o una cueva sobrenatural que nos desvela el misterio del mundo<\/h2>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.larazon.es\/autor\/dhdelafuente\/\"><strong>David Hern\u00e1ndez de la Fuente<\/strong><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Hay un momento esencial en el ciclo de los h\u00e9roes de los mitos y los cuentos mitol\u00f3gicos que es el del cruce del umbral entre el mundo ordinario y el mundo especial, que da comienzo a toda aventura. En un principio est\u00e1 el escenario habitual de nuestras vidas (lo que hoy llamar\u00edan los pedantes \u00abla zona de confort\u00bb), la casa familiar, la aldea, la comarca, o la Tierra Media; ese mundo, en fin, que habitamos diariamente, con su galer\u00eda de personajes familiares que vemos en los trabajos y en las escuelas, entre parientes y personajes cotidianos. Es el grado cero de toda aventura. Llevamos una existencia marcada por lo ordinario y por la rutina de todos los d\u00edas. Pero ese mundo es imperfecto, agobiante o bien nos llega a aburrir mortalmente hasta que, en cierto momento, hay una disrupci\u00f3n, representada muchas veces por un desaf\u00edo, una carta, o un mensaje que hay que responder: a veces es la constataci\u00f3n de una carencia, una falta, un pecado, una desaparici\u00f3n. Parece que faltara algo en ese mundo id\u00edlico de nuestra comodidad rutinaria: era algo intuido que salta a la vista justo entonces. Sigue la llamada a la aventura, a veces realmente banal, que hace al h\u00e9roe trascender lo aparente y lo c\u00f3modo para sumergirse en un mundo diferente.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces se da el paso al mundo especial. Muchas veces existe de inc\u00f3gnito, plegado al otro lado de lo cotidiano, y se puede desplegar con un acto insignificante, como volver la esquina, mirar a trav\u00e9s de un espejo o un cuadro, dentro de un armario, buscar entre las p\u00e1ginas de un libro, en las notas de una sinfon\u00eda o ponerse un anillo o una capa. Los te\u00f3ricos de la mitolog\u00eda y el cuento maravilloso, formas esenciales y populares de la narrativa patrimonial, han escrito mucho sobre este paso entre el mundo ordinario y el extraordinario. Recordamos, por ejemplo, los tratamientos paralelos de Vladimir Propp y Joseph Campbell. Otros mit\u00f3logos y estudiosos han tratado repertorios de diversas formas sencillas de narraci\u00f3n, tanto literaria como filos\u00f3fica o religiosa, f\u00e1bulas, ejemplos y muy a menudo par\u00e1bolas o ap\u00f3logos, con este esquema del viaje existencial, sapiencial o aventurero. Todo ello, se olvida a menudo, es tambi\u00e9n una clave para un aprendizaje extremadamente \u00fatil en la vida. Y es que la literatura y la filosof\u00eda nos ayudan a entender la existencia como una peripecia de eterno descubrimiento, un viaje redondo entre el nacimiento y la muerte \u2013la historia de una ida y una vuelta, parafraseando a Tolkien\u2013, que tiene su trascendencia indudable en el espejo de los otros, los que nos han precedido y los que vendr\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>Buscamos el otro lado, el m\u00e1s all\u00e1, en el paso a un mundo especial, un bosque encantado o una cueva sobrenatural que nos desvela el misterio del mundo. As\u00ed se ve en los mitos de diversas latitudes, las aventuras de Perseo, H\u00e9rcules, Buda o C\u00fachulainn, en pos del paso al otro lado para alcanzar el conocimiento, el reino o la trascendencia. La filosof\u00eda sigue a veces un esquema similar. Los di\u00e1logos de Plat\u00f3n en cierto modo tambi\u00e9n describen una aventura filos\u00f3fica en diversos escenarios, un paseo junto al Iliso, una peregrinaci\u00f3n a una cueva sagrada, una invitaci\u00f3n a una cena algo especial\u2026 La escenograf\u00eda nos ayuda a situarnos en la vida cotidiana y urbana o rural. Luego se produce la ruptura con los mitos y alegor\u00edas en el interior, que nos gu\u00edan por el mensaje filos\u00f3fico del di\u00e1logo, como esa caverna en la que estamos encadenados, o el ascenso por la escalera m\u00edstica. En el camino del mito filos\u00f3fico, como en el del cuento maravilloso, hay auxiliares, objetos m\u00e1gicos, un cruce del umbral y, sobre todo, un regreso con el elixir.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n la narrativa posterior, sobre todo la destinada a los m\u00e1s j\u00f3venes \u2013pienso en Barrie, Carroll, Frank Baum, C.S. Lewis, Tolkien, Hesse y otros muchos\u2013, ha tratado con predilecci\u00f3n el cruce del umbral que lleva al mundo extraordinario. A veces ese tr\u00e1nsito no est\u00e1 custodiado por criaturas terribles, como las sirenas o la esfinge, que preguntan la contrase\u00f1a para desprendernos de nuestra vieja identidad, sino que, como en \u00abAlicia en el Pa\u00eds de las Maravillas\u00bb, los auxiliares, mediadores y umbrales son un mero picaporte, un conejo blanco, unos pasteles o bebedizos de sal\u00f3n de t\u00e9, que conducir\u00e1n al jard\u00edn del m\u00e1s all\u00e1. Y es que tras lo cotidiano y aparentemente banal se encuentra la ruptura hacia la peripecia.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo fant\u00e1stico, lo \u00fanico y lo sobrenatural animan y dan sentido a nuestras vidas. Podemos buscar el misterio tambi\u00e9n en lo cotidiano: en los elementos m\u00e1s insospechados del d\u00eda a d\u00eda se esconden los portales hacia lo extraordinario. Viene esto a cuento tambi\u00e9n del regreso a nuestras vidas ordinarias tras recientes festividades navide\u00f1as. Se puede indagar en lo extraordinario \u2013el mundo festivo es un par\u00e9ntesis de lo cotidiano\u2013 al volver ahora a lo ordinario. Esto se hace a veces con desaz\u00f3n, tras las fiestas. Pero \u00bfpor qu\u00e9 no seguir buscando en nuestro mundo de regreso a lo rutinario esos pasajes ocultos a lo extraordinario? En lo cotidiano est\u00e1n latentes la oportunidad, el riesgo y la aventura de escudri\u00f1ar un poco en el otro lado.<\/p>\n\n\n\n<p>La narrativa patrimonial, en la que se basan el mito y el cuento maravilloso, utilizada con preferencia por la filosof\u00eda y la religi\u00f3n, nos ayuda a so\u00f1ar con esos mundos. Pero, atenci\u00f3n, que no solo meras enso\u00f1aciones o utop\u00edas escapistas ante los problemas del d\u00eda a d\u00eda. Muy a menudo aportan verdaderas soluciones pr\u00e1cticas para la busca de la felicidad. As\u00ed lo ha entendido siempre la humanidad, valorando como una de sus m\u00e1s altas realizaciones esa literatura patrimonial que nos hermana en una gran familia y nos explica, una y otra vez, la gran aventura, el gran misterio de nuestras vidas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>David Hern\u00e1ndez de la Fuente<\/strong><em>es escritor y Catedr\u00e1tico de Filolog\u00eda Cl\u00e1sica en la UCM.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: https:\/\/www.larazon.es\/opinion\/mundo-ordinario-mundo-extraordinario_202401076599e368cf86730001cdd0a2.html<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Buscamos el otro lado, el m\u00e1s all\u00e1, en el paso a un mundo especial, un bosque encantado o una cueva sobrenatural que nos desvela el misterio del mundo David Hern\u00e1ndez de la Fuente Hay un momento esencial en el ciclo de los h\u00e9roes de los mitos y los cuentos mitol\u00f3gicos que es el del cruce [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"gallery","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-358094","post","type-post","status-publish","format-gallery","hentry","category-members","post_format-post-format-gallery"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p5OYFZ-1v9I","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/358094","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=358094"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/358094\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":358108,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/358094\/revisions\/358108"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=358094"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=358094"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=358094"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}