{"id":358179,"date":"2024-04-22T17:06:22","date_gmt":"2024-04-22T17:06:22","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=358179"},"modified":"2024-04-22T17:06:22","modified_gmt":"2024-04-22T17:06:22","slug":"bajo-el-horizonte-de-kant","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2024\/04\/22\/bajo-el-horizonte-de-kant\/","title":{"rendered":"BAJO EL HORIZONTE DE KANT:"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><em>EL CIELO ESTRELLADO Y LA CONCIENCIA MORAL<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Sebasti\u00e1n G\u00e1mez Mill\u00e1n<\/p>\n\n\n\n<p>A la filosof\u00eda le ha perseguido casi siempre la sombra de la inutilidad, pero a decir verdad no conozco ninguna idea m\u00e1s valiosa que una de las formulaciones del imperativo categ\u00f3rico de Kant: \u201cAct\u00faa de tal modo que trates a los otros siempre como fines en s\u00ed mismos y nunca meramente como medios\u201d, que es el fundamento te\u00f3rico de los Derechos Humanos. A la pregunta de por qu\u00e9 se deben respetar, se responde con ello. No faltar\u00e1n quienes aleguen que todav\u00eda se incumple con mucha frecuencia, pero en la medida que conseguimos cumplirlo nos damos el trato m\u00e1s civilizado que podemos darnos las personas, rec\u00edproco y como fines, no como instrumentos, cosa que por razones biol\u00f3gicas o econ\u00f3mico-pol\u00edticas sucede a menudo. Es la diferencia entre ser y debe ser, entre la naturaleza y la \u00e9tica, dial\u00e9ctica que atraviesa su pensamiento filos\u00f3fico como dos l\u00edneas as\u00edntotas que van a su encuentro sin llegar a tocarse nunca. De ah\u00ed que nada le llenara m\u00e1s de asombro que el cielo estrellado sobre \u00e9l y la conciencia de una ley moral en s\u00ed.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y aunque la libertad es un postulado de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica, pues \u201clas acciones humanas se hallan determinadas conforme a leyes universales de la Naturaleza\u201d, la libertad es la <em>ratio essendi<\/em> de la \u00e9tica, del mismo modo que la \u00e9tica es la <em>ratio cognoscendi<\/em> de la libertad. Dicho en otros t\u00e9rminos, la libertad es el fundamento de la \u00e9tica, ya que sin ella carece de sentido las acciones y juicios \u00e9ticos (\u00bfc\u00f3mo podr\u00edamos comportarnos libres y responsablemente si no podemos elegir?), de la misma manera que el fin de la \u00e9tica es ampliar nuestros m\u00e1rgenes de libertad, tanto de forma individual como social. Es por esta raz\u00f3n por la que la libertad es considerada el valor fundamental de los modernos; es la condici\u00f3n de posibilidad de los dem\u00e1s valores. Si bien tengo para m\u00ed que la axiolog\u00eda se rige bajo el pluralismo: \u00bfo acaso no se requiere ciertas dosis de paz y de seguridad para que podamos ejercer la libertad tal como es adecuado y conveniente?<\/p>\n\n\n\n<p>Pese a que a Kant le entusiasmaban las noticias que le llegaban de la Revoluci\u00f3n Francesa, en la que percib\u00eda un signo de progreso de la humanidad, pues los seres humanos eran capaces de sacrificarse en aras de ideales como la libertad, la igualdad y la fraternidad, no era partidario de las revoluciones precisamente porque instrumentalizan la vida de los seres humanos. M\u00e1s bien era partidario del uso p\u00fablico de la raz\u00f3n como mecanismo para introducir y prolongar reformas graduales en las instituciones, lo que sorprendentemente contrasta con su idea de que bajo \u201cuna madera tan retorcida como la de que est\u00e1 hecho el hombre no puede tallarse nada enteramente recto\u201d, pues como buen ilustrado denota una inmensa fe en la raz\u00f3n tanto para elaborar como para reconocer argumentos que permitan progresar.<\/p>\n\n\n\n<p>El progreso, al igual que otros conceptos (emancipaci\u00f3n, autonom\u00eda\u2026) de la Ilustraci\u00f3n, fue puesto en tela de juicio durante la denominada postmodernidad, si no antes \u2013pienso en Nietzsche, Freud o en <em>Dial\u00e9ctica de la Ilustraci\u00f3n<\/em>, de Adorno y Horkheimer\u2013. Sin embargo, aunque tomemos conciencia de las contingencias y de la finitud humana para ponerlos en pr\u00e1ctica, \u00bfpodemos renunciar a ellos? Es cierto que somos interdependientes, pero eso no le resta valor a la autonom\u00eda. Mientras m\u00e1s aut\u00f3nomos seamos, \u00bfacaso no es mejor para nosotros y para las sociedades desde una perspectiva \u00e9tico-pol\u00edtica? Es cierto que no progresamos como so\u00f1amos, pero \u00bfvamos a renunciar a seguir esforz\u00e1ndonos y trabajar por mejorar las condiciones de vida de las personas, de los seres vivos y del planeta? Como se\u00f1al\u00f3 Habermas, \u201cla modernidad \u2013vale decir la Ilustraci\u00f3n\u2013 es un proyecto inacabado. Parte de los problemas de nuestro mundo se deben a la falta de ilustraci\u00f3n hist\u00f3rica y actual, y no s\u00f3lo tecno-cient\u00edfica. Quienes alberguen dudas al respecto, les sugiero la lectura de <em>En defensa de la Ilustraci\u00f3n. Por la raz\u00f3n, la ciencia, el humanismo y el progreso<\/em>, de Steven Pinker. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Claro que buena parte de la permanente actualidad de su pensamiento se debe a mi parecer al talante ut\u00f3pico que lo recorre. Kant, que pensaba que el ser humano es lo que puede hacer con su educaci\u00f3n, escribi\u00f3 en <em>Pedagog\u00eda<\/em>: \u201cun principio del arte de la educaci\u00f3n es que no se debe educar los ni\u00f1os conforme al presente, sino conforme a un estado mejor, posible en lo futuro, de la especie humana; es decir, conforme a la idea de humanidad y de su completo destino\u201d. As\u00ed, el sentido de su op\u00fasculo de 1795, quiz\u00e1 la m\u00e1s esclarecedora reflexi\u00f3n sobre la paz que se haya escrito nunca, es \u201chacia la paz, perpetuamente\u201d, pues Kant no ignora que la paz definitiva no se alcanzar\u00e1 nunca, ni siquiera en los cementerios, pero mientras m\u00e1s nos aproximemos, habr\u00e1 m\u00e1s libertad, m\u00e1s justicia, m\u00e1s dignidad\u2026 &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En su <em>L\u00f3gica<\/em> formul\u00f3 las tres preguntas esenciales: \u201c\u00bfQu\u00e9 puedo saber? \u00bfQu\u00e9 debo hacer? \u00bfQu\u00e9 me cabe esperar?\u201d Preguntas que desembocan en una cuarta: \u201c\u00bfQu\u00e9 es el ser humano?\u201d. Con la <em>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura<\/em> respondi\u00f3 a la primera, produciendo un \u201cgiro copernicano\u201d que revolucion\u00f3 la teor\u00eda del conocimiento, pues del mismo modo que Cop\u00e9rnico imagin\u00f3 acertadamente que el Sol no gira en torno a la Tierra, sino al rev\u00e9s, no son los objetos los que modelan al sujeto, sino que m\u00e1s bien se moldean conforme al sujeto; con la <em>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica<\/em> respondi\u00f3 a la segunda, como con <em>Fundamentaci\u00f3n de la metaf\u00edsica de las costumbres<\/em>, transformando la \u00e9tica, que ya no tendr\u00e1 como fin la felicidad (Arist\u00f3teles), el placer (epicure\u00edsmo), la ataraxia o serenidad (estoicismo), la bienaventuranza (cristianismo) o la utilidad (utilitarismo), sino la humanidad; con la inconclusa <em>Cr\u00edtica del juicio<\/em> responde a la tercera y de paso le da carta de naturaleza a la est\u00e9tica como rama aut\u00f3noma de la filosof\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Y si bien no dedic\u00f3 una obra equiparable a la pol\u00edtica, su \u00e9tica contiene tan poderosas implicaciones que, a pesar del realismo pol\u00edtico inaugurado por Maquiavelo, es inevitable volver a contar con la \u00e9tica para abordar cuestiones pol\u00edticas. Y al rev\u00e9s, no se pueden abordar cuestiones \u00e9ticas sin pol\u00edtica, como har\u00edan Arendt, Rawls, Muguerza o Habermas, algunos de los principales fil\u00f3sofos \u00e9tico-pol\u00edticos de las \u00faltimas d\u00e9cadas. En 1924 Ortega y Gasset escribi\u00f3: \u201cEn la obra de Kant est\u00e1n contenidos los secretos decisivos de la \u00e9poca moderna, sus virtudes y sus limitaciones\u201d. Un siglo despu\u00e9s podemos afirmar que seguimos bajo el mismo horizonte.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/04\/sebastian-gamez-300x228-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"228\" data-id=\"358180\" src=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/04\/sebastian-gamez-300x228-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-358180\"\/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Sebasti\u00e1n G\u00e1mez Mill\u00e1n<\/figcaption><\/figure>\n<\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL CIELO ESTRELLADO Y LA CONCIENCIA MORAL Sebasti\u00e1n G\u00e1mez Mill\u00e1n A la filosof\u00eda le ha perseguido casi siempre la sombra de la inutilidad, pero a decir verdad no conozco ninguna idea m\u00e1s valiosa que una de las formulaciones del imperativo categ\u00f3rico de Kant: \u201cAct\u00faa de tal modo que trates a los otros siempre como fines [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":358181,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":true,"template":"","format":"gallery","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":""},"categories":[5,4],"tags":[],"class_list":["post-358179","post","type-post","status-publish","format-gallery","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos","category-opinion","post_format-post-format-gallery"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/04\/Captura.png","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p5OYFZ-1vb5","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/358179","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=358179"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/358179\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":358182,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/358179\/revisions\/358182"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/358181"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=358179"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=358179"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=358179"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}