{"id":358201,"date":"2024-05-18T02:17:17","date_gmt":"2024-05-18T02:17:17","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=358201"},"modified":"2024-05-18T02:17:17","modified_gmt":"2024-05-18T02:17:17","slug":"la-sociedad-de-la-mentira","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2024\/05\/18\/la-sociedad-de-la-mentira\/","title":{"rendered":"La sociedad de la mentira"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/05\/jkjjk.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"434\" data-id=\"358203\" src=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/05\/jkjjk.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-358203\" srcset=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/05\/jkjjk.jpg 700w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/05\/jkjjk-300x186.jpg 300w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/05\/jkjjk-624x387.jpg 624w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/filco.es\/sociedad-de-la-mentira\/\">Carlos Eduardo Maldonado<\/a><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"Filosof\u00eda_y_verdad\"><strong>Filosof\u00eda y verdad<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>No es un fen\u00f3meno local, ni tampoco casual.<\/strong> La mentira est\u00e1 dise\u00f1ada estrat\u00e9gicamente como un mecanismo consciente y voluntario de enga\u00f1o. En l\u00edneas generales, esta es la caracter\u00edstica de los grandes medios de comunicaci\u00f3n masivos. Prensa, radio y televisi\u00f3n, principalmente. Y, a ra\u00edz de la emergencia de las redes sociales \u2014cuya primera y m\u00e1s b\u00e1sica expresi\u00f3n son los correos electr\u00f3nicos\u2014, tambi\u00e9n es la caracter\u00edstica de los diferentes canales en la web. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Una cosa es una equivocaci\u00f3n involuntaria y personal;<\/strong> otra muy distinta es hacer de la mentira un objeto de trabajo planeado, dise\u00f1ado, controlado al mil\u00edmetro. En la historia m\u00e1s reciente de la humanidad, la expresi\u00f3n m\u00e1s acabada de una mentira dise\u00f1ada estrat\u00e9gicamente es el nazismo y el fascismo. Contra todas las apariencias, vivimos, aqu\u00ed y all\u00e1, bajo reg\u00edmenes nazis y fascistas <em>apr\u00e8s la lettre<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"Or\u00edgenes_recientes_de_la_mentira_como_arma_pol\u00edtica\"><strong>Or\u00edgenes recientes de la mentira como arma pol\u00edtica<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>Los dos ministerios m\u00e1s importantes<\/strong> <strong>del r\u00e9gimen de Hitler<\/strong> <strong>fueron el Ministerio de Ciencia, Educaci\u00f3n y Cultura (dirigido por Bernhardt Rust) y el Ministerio Imperial para La Ilustraci\u00f3n P\u00fablica y la Propaganda (dirigido por Paul Joseph Goebbels).<\/strong> De lejos, mucho m\u00e1s importantes que los ministerios de guerra o de finanzas. Y muy por encima de las fuerzas de seguridad (las famosas SS) del sistema nazi. Vale la pena leer dos veces los nombres de ambos ministerios.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El fascismo y el nazismo, no hay que olvidarlo, fueron movimientos de masas.<\/strong> Su gran fortaleza fueron las clases medias. Y el medio en el que emergieron y se sostuvieron fue el de la opini\u00f3n. El nazismo y el fascismo son reg\u00edmenes sociales, pol\u00edticos y culturales que sostienen ampliamente la importancia de la <em>opini\u00f3n<\/em>, es decir, los lugares comunes.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Hitler mismo, como tambi\u00e9n Mussolini, eran fant\u00e1sticos oradores.<\/strong> La ret\u00f3rica floreci\u00f3 en el nazismo y el fascismo y fue ella la que los sostuvo. Gracias, originalmente, al meg\u00e1fono; luego a los micr\u00f3fonos, y, finalmente, a la radio y los medios de comunicaci\u00f3n masivos. Las masas se sent\u00edan verdaderamente atra\u00eddas por la facilidad que ten\u00edan Hitler y los suyos para la palabra. T\u00e9cnicamente, todo ello se llama hoy por hoy <em>marketing <\/em>pol\u00edtico. Esto no alude \u00fanicamente al estudio, sino \u2014y mejor a\u00fan\u2014 tambi\u00e9n a la producci\u00f3n de mensajes de amplio calado social perfectamente producidos.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>El fascismo y el nazismo, no hay que olvidarlo, fueron movimientos de masas. Su gran fortaleza fueron las clases medias. Y el medio en el que emergieron y se sostuvieron fue el de la opini\u00f3n<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>En las facultades de comunicaci\u00f3n social se ense\u00f1a que las noticias<\/strong> <strong>son producidas, posproducidas, editadas <\/strong>(y casi siempre de manera velada) y sometidas a censura (ya sea abierta y expl\u00edcita o t\u00e1cita y velada). En numerosas ocasiones, los propios comunicadores sociales implementan, con diferentes argumentos, adicionalmente, la autocensura (habitualmente para conservar su trabajo).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Una met\u00e1fora ingenua ilustra perfectamente la situaci\u00f3n: de la leche, a la gente no le llega ni el agua. <\/strong>Se les ense\u00f1a generalmente a los comunicadores que los hechos no existen. Una noticia se construye, ya sea en forma de fotograf\u00eda, o de cr\u00f3nica, o de entrevista, o de cr\u00edtica y dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las fronteras entre periodismo, comunicaci\u00f3n y propaganda son m\u00f3viles y difusas, seg\u00fan parece.<\/strong> Goebbels implement\u00f3 lo que ha llegado a conocerse como los once principios de la propaganda. Estos once principios se refuerzan rec\u00edproca y necesariamente. Una mirada desprevenida pone en evidencia, en verdad, mucha inteligencia y sagacidad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los principios pueden condensarse en uno solo:<\/strong> <strong>una mentira repetida muchas veces termina por convertirse en una verdad. <\/strong>Para ello se requiere la orquestaci\u00f3n de los medios de comunicaci\u00f3n masivos y de los principales periodistas y voceros de la opini\u00f3n p\u00fablica. En otro contexto, un autor destacado, Marshall McLuhan, lo pone en evidencia con otras luces: lo importante no es tanto el mensaje que se transmite, sino qui\u00e9n y c\u00f3mo se transmite.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Como dice McLuhan en su libro <em>El medio es el masaje<\/em>, el medio es el principal mensaje.<\/strong> Esto vale en general para el mundo actual, incluido el mundo acad\u00e9mico y cient\u00edfico, por ejemplo. Lo importante no es lo dicho, sino la fuente de quien lo dice. En esto exactamente consiste entender la l\u00f3gica de los medios de comunicaci\u00f3n de masas. Medievalismo puro, pues se impone un criterio de autoridad sobre el contenido mismo de la informaci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>En el mundo acad\u00e9mico, por ejemplo, siempre una informaci\u00f3n va precedida<\/strong> o inmediatamente acompa\u00f1ada por algo como: \u00ab\u2026 profesor de tal\u00bb. Despu\u00e9s se nombra una prestigiosa universidad, para terminar con un \u00abpublicado en cual\u00bb y se nombra una prestigiosa revista cient\u00edfica.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En eso consiste la opini\u00f3n: en el peso de la autoridad sobre el criterio y la reflexi\u00f3n.<\/strong> Peor a\u00fan, es propio del nazismo y el fascismo la asunci\u00f3n de que un dato es suficiente y habla por s\u00ed mismo. Se olvida as\u00ed que todo dato implica un relato; es decir, un ejercicio de reflexi\u00f3n, de interpretaci\u00f3n de cr\u00edtica, de estudio. Al fascismo como sistema pol\u00edtico y cultural le es concomitante el positivismo. El positivismo jur\u00eddico, el positivismo cient\u00edfico o el positivismo metodol\u00f3gico, por ejemplo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La perversidad de la mentira no es que ella suceda en el mundo,<\/strong> sino su car\u00e1cter dise\u00f1ado, <em>ingenierado<\/em>, en fin, estrat\u00e9gicamente planificado. Ya Nietzsche llam\u00f3 la atenci\u00f3n al respecto en <em>Verdad y mentira en sentido extramoral. <\/em>En pocas palabras, hablamos del enga\u00f1o premeditado a la sociedad y de la deformaci\u00f3n acomodaticia de la realidad y de los hechos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La gente ya no sabe qu\u00e9 es verdad y qu\u00e9 no, qu\u00e9 sucede verdaderamente y qu\u00e9 no.<\/strong> \u00abLa gente\u00bb hace referencia a todos aquellos que son, literalmente, consumidores de informaci\u00f3n. Informaci\u00f3n que proviene de la industria de la cultura y del entretenimiento (al interior de la cual entran, hoy en d\u00eda, los medios de comunicaci\u00f3n de masas). Pero tambi\u00e9n el cine cuando se realiza como una industria (y cuando es por suscripci\u00f3n), las grandes editoriales y sus canales de distribuci\u00f3n, la radio, la prensa y la televisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En pocas palabras, la gente no importa.<\/strong> Son objetos manipulables a voluntad. Para ello, existe todo un complejo entramado de dispositivos, todos perfectamente pan\u00f3pticos. El mundo est\u00e1 constituido con base en innumerables mecanismos y sistemas de micropoder. Al cabo, como bien se\u00f1ala Mbembe en su libro <em>Necropol\u00edtica<\/em>, el capitalismo, en la escala cotidiana, no mata a la gente, sencillamente la deja morir.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Si el inter\u00e9s fuera filos\u00f3fico o epistemol\u00f3gico, <\/strong>cabr\u00eda decir igualmente que la verdad es convertida en un objeto de manipulaci\u00f3n cuya consecuencia es que la \u00e9tica, el derecho p\u00fablico e internacional, la filosof\u00eda moral, la religi\u00f3n, la filosof\u00eda pol\u00edtica y la ciencia pol\u00edtica, notablemente, resultan en algo menos que ciencia ficci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Desde esta \u00f3ptica, la democracia, la libertad y los derechos humanos<\/strong> <strong>no son m\u00e1s que palabras <\/strong>para quienes detentan el poder de la sociedad y del mundo. Y las palabras son hoy objeto de dise\u00f1o y edici\u00f3n. Literalmente, hacemos cosas con palabras (como dec\u00eda Austin en su libro <em>C\u00f3mo hacer cosas con palabras<\/em>) y la mayor\u00eda de las veces resolvemos los problemas reales en t\u00e9rminos, \u00fanicamente, de palabras.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La connivencia, primero, y luego, tambi\u00e9n, la cooptaci\u00f3n de los grandes medios de comunicaci\u00f3n <\/strong>y sus directores y periodistas con los poderes hace tiempo que es un hecho consumado. Para ello no se requiere, en modo alguno, de ninguna teor\u00eda de la conspiraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Por ejemplo, en el marco de la teor\u00eda de juegos y de la teor\u00eda de la decisi\u00f3n racional, es conocido el trabajo de Thomas Schelling en su libro <em>La estrategia del conflicto.<\/em><\/strong> Lo importante no es qu\u00e9 sean los hechos, sino hacerle creer al enemigo, contrincante u opositor que se tienen todas las fortalezas, aunque no sea el caso. El juego pol\u00edtico es mucho m\u00e1s que un juego de palabras e informaci\u00f3n, de creencias, de hechos datos, argumentos y demostraciones. Subrayemos: se trata de la estrategia del conflicto.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Para ello, la informaci\u00f3n espuria y enga\u00f1osa resulta, m\u00e1s que un medio, un fin en s\u00ed mismo.<\/strong> Por eso los bulos y todas las bodegas y bots de informaci\u00f3n falsa. Sorprendentemente, sin embargo, el verdadero enemigo o contrincante u opositor no es otro pa\u00eds, otra naci\u00f3n u otro ej\u00e9rcito, por ejemplo, sino la propia sociedad. Todos los trabajos, incluso con sus matices y gradientes, en torno a la biopol\u00edtica son suficientemente ilustrativos al respecto. <a href=\"https:\/\/filco.es\/agamben-10-claves\/\">Giorgio Agamben<\/a> y <a href=\"https:\/\/filco.es\/toni-negri-10-claves\/\">Toni Negri<\/a>, <a href=\"https:\/\/filco.es\/foucault-10-claves\/\">Michel Foucault<\/a> y <a href=\"https:\/\/filco.es\/10-claves-del-pensamiento-de-zizek\/\">Slavoj \u017di\u017eek<\/a>, <a href=\"https:\/\/filco.es\/esposito-pensamiento-comunidad\/\">Roberto Esposito<\/a> y Hannah Arendt, Michael Hardt y <a href=\"https:\/\/filco.es\/10-claves-del-pensamiento-de-levinas\/\">Emmanuel L\u00e9vinas<\/a> y tantos otros ya lo han se\u00f1alado.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Lo importante no es qu\u00e9 sean los hechos, sino hacerle creer al enemigo, contrincante u opositor que se tienen todas las fortalezas, aunque no sea el caso. El juego pol\u00edtico es mucho m\u00e1s que un juego de palabras e informaci\u00f3n, se trata de la estrategia del conflicto<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"La_biopol\u00edtica,_la_necropol\u00edtica_y_la_geopol\u00edtica\"><strong>La biopol\u00edtica, la necropol\u00edtica y la geopol\u00edtica<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>Nada castiga tanto al <em>stablishment <\/em>como la verdad y la transparencia. <\/strong>El dram\u00e1tico caso de Julian Assange (fundador de WikilLeaks y exiliado de su pa\u00eds durante a\u00f1os) es el m\u00e1s evidente. <a href=\"https:\/\/wikileaks.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">WikiLeaks<\/a> fue pr\u00e1cticamente desmantelado, Assange detenido arbitrariamente y el sistema de derecho acomodado a los intereses pol\u00edticos y militares. Contra los fil\u00f3sofos t\u00e9cnicos y academicistas, nada hay de m\u00e1s filos\u00f3fico hoy en d\u00eda que el caso Assange.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>A los ciudadanos comunes y corrientes les parecer\u00eda que las tergiversaciones en su pa\u00eds son puntuales;<\/strong> aunque graves, aisladas. Nada m\u00e1s lejano de la realidad. Una mirada cuidadosa pone en evidencia los nexos entre los grandes medios de comunicaci\u00f3n en un pa\u00eds y los de otros pa\u00edses. Esto puede (y debe) extenderse a las editoriales, la industria cultural y la industria del entretenimiento. Los tent\u00e1culos conducen siempre a un pu\u00f1ado de due\u00f1os, intereses y poderes.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>As\u00ed las cosas, la pol\u00edtica es verdaderamente biopol\u00edtica,<\/strong> pero con el reconocimiento expl\u00edcito de que las grandes decisiones sobre un pa\u00eds usualmente no se toman en ese mismo pa\u00eds. Se toman fuera. La pol\u00edtica es actualmente geopol\u00edtica, pero en el centro est\u00e1n los juegos sobre las creencias de los seres humanos, cuyo n\u00facleo mitocondrial es la informaci\u00f3n. La necropol\u00edtica es pol\u00edtica de muerte con base en la construcci\u00f3n de informaci\u00f3n y creencias falsas, acomodaticias, enga\u00f1osas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El problema filos\u00f3fico por la realidad \u2014por el ser, dicho en la jerga filos\u00f3fica\u2014, no le interesa a nadie<\/strong>. \u00bfAlguien ha observado que los grandes tomadores de decisi\u00f3n no aparecen, por regla general, jam\u00e1s como actores en las redes sociales? \u00abCuando el producto es gratis, t\u00fa eres el producto\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"Colof\u00f3n:_vivimos_en_un_r\u00e9gimen_nazi_o_fascista\"><strong>Vivimos en un r\u00e9gimen nazi o fascista<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>El fascismo y el nazismo fueron militarmente derrotados. <\/strong>No cabe la menor duda. Sin embargo, si entendemos que en la base del nazismo y el fascismo estaban estas estrategias de propaganda, entendemos que resultaron social y culturalmente triunfantes. La situaci\u00f3n de los grandes medios de comunicaci\u00f3n masiva as\u00ed lo pone en evidencia. Ellos y todas sus redes y extensiones. Es bastante m\u00e1s que el cuarto poder. Social y culturalmente son el primer poder.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El fascismo y el nazismo comienzan en sus ra\u00edces y se alimentan de mentiras.<\/strong> Muchas mentiras, estrat\u00e9gicamente dise\u00f1adas. El verdadero enemigo, seg\u00fan parece, es la propia sociedad. Y filos\u00f3ficamente, el verdadero enemigo es la verdad. La verdad y transparencia.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\" id=\"El_Homo_oeconomicus,_el_paradigma_antropol\u00f3gico_en_el_capitalismo\"><strong>Sobre el autor<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Carlos Eduardo Maldonado es doctor en Filosof\u00eda por la Universidad KULeuven (B\u00e9lgica). Entre otras cosas, ha realizado posdoctorados como&nbsp;profesor visitante en la Universidad de Pittsburgh, en la University of America (en Washington D. C.) y en la Universidad de Cambridge. Es doctor <em>honoris causa<\/em> por la Universidad de Timisoara (Rumania), la Universidad Nacional del Altiplano (Per\u00fa) y el Colegio de Morelos (M\u00e9xico). Actualmente, es profesor&nbsp;titular en la Facultad de Medicina de la Universidad El Bosque (Colombia).<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carlos Eduardo Maldonado Filosof\u00eda y verdad No es un fen\u00f3meno local, ni tampoco casual. La mentira est\u00e1 dise\u00f1ada estrat\u00e9gicamente como un mecanismo consciente y voluntario de enga\u00f1o. En l\u00edneas generales, esta es la caracter\u00edstica de los grandes medios de comunicaci\u00f3n masivos. Prensa, radio y televisi\u00f3n, principalmente. 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