{"id":358208,"date":"2024-06-01T08:18:06","date_gmt":"2024-06-01T08:18:06","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=358208"},"modified":"2024-06-01T08:18:06","modified_gmt":"2024-06-01T08:18:06","slug":"tres-dias-escuchando-a-byung-chul-han","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2024\/06\/01\/tres-dias-escuchando-a-byung-chul-han\/","title":{"rendered":"Tres d\u00edas escuchando a Byung-Chul Han"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/05\/asd.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"434\" data-id=\"358209\" src=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/05\/asd.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-358209\" srcset=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/05\/asd.jpg 700w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/05\/asd-300x186.jpg 300w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/05\/asd-624x387.jpg 624w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p>Byung-Chul Han es un autor discreto, que concede muy pocas entrevistas. Por eso mismo, cada encuentro, cada seminario transcrito, cada conversaci\u00f3n es de un alto valor, porque ayuda y enriquece su obra. El autor de este art\u00edculo asisti\u00f3 a las conferencias que Han imparti\u00f3 en Santander (Espa\u00f1a) en 2022 sobre la insignificancia de los objetos en el capitalismo de masas y narra aqu\u00ed lo que vio y escuch\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Por <a href=\"https:\/\/filco.es\/byung-chul-han-espana\/\">\u00cd\u00f1igo Garc\u00eda-Monc\u00f3<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Un fetiche es un objeto poderoso, y nuestra \u00e9poca tiene hambre de poder y de magia.<\/strong> En un espacio saturado, neutro, surgen de forma natural los fetiches porque estos son objetos cargados de sentido, llenos, los \u00fanicos objetos que parecen ser <em>algo<\/em>. La cuesti\u00f3n es que los fetiches no son lo que realmente son, sino que son <em>otra cosa<\/em>. En este \u00abser otra cosa\u00bb consiste la magia del \u00eddolo antiguo, la magia de la herramienta, del <em>smartphone<\/em> o de la inteligencia artificial. Todos estos elementos tienen para nosotros el poder que le falta a lo dem\u00e1s. De esta forma, el mundo que se piensa a s\u00ed mismo como el m\u00e1s descre\u00eddo es el mundo m\u00e1s supersticioso y fetichista.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Como contrapoder a los fetiches tenemos la cr\u00edtica.<\/strong> Pero nuestro ejercicio filos\u00f3fico tambi\u00e9n puede caer en esta din\u00e1mica, ser c\u00f3mplice de la industria de contenidos, y ser reducido a un nuevo formato de consumo. En este caso, le podemos poner cara y nombre: <a href=\"https:\/\/filco.es\/byung-chul-han-capitalismo-esclavitud-2\/\">Byung-Chul Han<\/a>. Lo que nos parec\u00eda una experiencia radicalmente distinta basada en el pensamiento cr\u00edtico, una alternativa a la superstici\u00f3n tecnol\u00f3gica, se nos termina ofreciendo bajo el mismo encanto del fetiche.<a href=\"https:\/\/filco.es\/revista-de-papel-filosofia-co\/\"><\/a><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\" \/>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"Curso_de_verano\"><strong>Una personalidad, no un personaje<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>En 2022, el profesor Byung-Chul Han imparti\u00f3 en la <a href=\"https:\/\/www.uimp.es\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Universidad Internacional Men\u00e9ndez Pelayo<\/a><\/strong> (Santander, Espa\u00f1a) el curso titulado \u00abDigitalizaci\u00f3n y disrupci\u00f3n en el mundo de la vida\u00bb. Tres d\u00edas, traducci\u00f3n simult\u00e1nea.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Nunca tuve la intenci\u00f3n de escribir sobre esa experiencia, <\/strong>porque no es \u00fanica \u2014muchos fuimos los asistentes\u2014 ni me permiti\u00f3 una gran profundidad. Solamente eran unas jornadas dentro de un curso de verano. Un ambiente separado y tranquilo, con algunos fil\u00f3sofos como residentes invitados. Un palacio al estilo ingl\u00e9s, regalo de la ciudad a Victoria Eugenia de Battenberg, con caballerizas, campo de polo y paseo, todo reunido en mitad de una bah\u00eda, en la Pen\u00ednsula de la Magdalena.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Volver a ese escenario despu\u00e9s de haber tomado tiempo y distancia<\/strong> me permite ahora no proyectar una imagen viciada de aquel curso. Me remite a la experiencia puntual de una personalidad concreta y no de un personaje.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Nuestro ejercicio filos\u00f3fico tambi\u00e9n puede ser c\u00f3mplice de la industria de contenidos y ser reducido a un nuevo formato de consumo. En este caso, le podemos poner cara y nombre, es lo que nos pasa con Byung-Chul Han<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"Byung-Chul_Han:_no-retrato\"><strong>Byung-Chul Han: no-retrato<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>\u00abYo no tengo paciencia. Soy un holgaz\u00e1n\u00bb dijo Han. <\/strong>Consigui\u00f3 sorprendernos. Han comenz\u00f3 en las primeras frases de su ponencia su batalla contra el t\u00f3pico, contra lo que m\u00e1s o menos todos esper\u00e1bamos de \u00e9l como figura intelectual de primera l\u00ednea. <em>Ich habe keine Geduld<\/em> [No tengo paciencia]. Byung-Chul Han comparte con sus adversarios la denuncia de los defectos de su propia obra, principalmente la ausencia de sistematizaci\u00f3n en su pensamiento filos\u00f3fico.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>As\u00ed, Han mencion\u00f3 desde el principio del curso sus contradicciones y sus vicios:<\/strong> la pereza, la ligereza, la obstinada falta de inter\u00e9s por ciertos temas\u2026 Sin embargo, tal vez la m\u00e1s cruda contradicci\u00f3n sea el hecho de haberse convertido en un fen\u00f3meno medi\u00e1tico de consumo digital. Y es que con \u00e9l se forman largas colas al final de cada clase para llevarse sus obras firmadas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00abSiempre escribo el mismo libro: <em>La sociedad del cansancio<\/em>\u00bb.<\/strong> Dijo que todos los dem\u00e1s son variaciones de este, pero que eso no le resta valor (tambi\u00e9n dijo que las <em>Variaciones Goldberg<\/em>, de Bach, se ajustan a treinta diferencias musicales sobre un mismo tema).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00abMis libros son cada vez m\u00e1s finos\u00bb. <\/strong>Tambi\u00e9n: \u00abMe encanta mirar al techo\u00bb. As\u00ed, poco a poco fue ganando nuestra simpat\u00eda. Se dibuja a s\u00ed mismo como una persona real, llena de gustos y de limitaciones. Creo que nadie pens\u00f3 en falsa modestia. Nos reconoci\u00f3, de hecho, que las clases ten\u00edan lugar despu\u00e9s de la hora de comer porque \u00e9l no suele levantarse antes.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Contaba c\u00f3mo tuvo que escapar de su entorno para poder estudiar filosof\u00eda en Alemania.<\/strong> Nos habl\u00f3 sobre la est\u00e9tica retirada y la contemplaci\u00f3n, ideas que tomar\u00edan forma m\u00e1s tarde, en 2023, en libros como <em>Vida contemplativa<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Le pidieron una dedicatoria escrita en coreano. <\/strong>Se neg\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Han comenz\u00f3 en las primeras frases de su ponencia su batalla contra el t\u00f3pico, contra lo que m\u00e1s o menos todos esper\u00e1bamos de \u00e9l como figura intelectual de primera l\u00ednea<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"El_mundo_digital_y_la_necesidad_de_un_pensamiento\"><strong>El mundo digital y la necesidad de un pensamiento<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>Para Byung-Chul Han, el <em>homo digitalis<\/em> no tiene manos, solo tiene dedos.<\/strong> Este es el tipo de imagen que usa en sus textos para escenificar la transformaci\u00f3n epistemol\u00f3gica que opera en nuestros h\u00e1bitos y c\u00f3mo esta transformaci\u00f3n altera nuestra esfera vital. Las manos se hunden en la realidad, la moldean, se ensucian y se resienten, se le forman durezas por el trabajo. Las manos abrazan las cosas, pero el \u00edndice las huye y las domina en la distancia, el \u00edndice tan solo las se\u00f1ala. El \u00edndice hace aparecer como un truco todas las cosas que quiere en el <em>smartphone<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Puso otro ejemplo. <\/strong>El traje de un joven coreano hace d\u00e9cadas no era solo <em>un<\/em> traje, sino <em>el traje<\/em> <em>que llev\u00e9 a mi primera fiesta<\/em>, o bien <em>el traje que llev\u00e9 al entierro de mi abuela.<\/em> Su terrible particularidad no se agotaba, no se hac\u00eda pesada porque significaba algo en la vida. En cambio, mucha ropa que hoy compramos se usa r\u00e1pido y se olvida en su insignificancia, es tan solo <em>una <\/em>prenda y termina por sernos demasiado pronto un bulto sobrante. Es an\u00f3nima, se deshecha.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La p\u00e9rdida de valor vital de los objetos<\/strong> <strong>y la saturaci\u00f3n informativa son dos efectos estructurales de nuestro paradigma cultural<\/strong>. Y junto con otras din\u00e1micas, estos efectos derivan en nuevas relaciones patol\u00f3gicas con el otro en el plano de lo est\u00e9tico, en lo meramente afectivo, en lo imaginario y en lo social. Teniendo en cuenta esta distancia m\u00f3rbida del individuo contempor\u00e1neo con las cosas y con las personas que le rodean, la pandemia no nos ha llevado a un lugar que no estuviese ya se\u00f1alado para nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los dispositivos digitales forman parte de estos objetos sin significancia, <\/strong>sin historia personal, impermeables, pero en ellos se ha dado un salto a una ontolog\u00eda superior. Es precisamente porque han sido <em>desustanciados <\/em>que pueden dar acceso a todas las cosas y pasar as\u00ed de \u00abobjeto neutro\u00bb a \u00abfetiche de poder\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las reflexiones de Byung-Chul Han afianzaban nuestro inter\u00e9s<\/strong> y supongo que en muchos de nosotros la preocupaci\u00f3n era c\u00f3mo sistematizar estas ideas en un campo de investigaci\u00f3n rigurosa. \u00abNecesitamos una fenomenolog\u00eda de las tecnolog\u00edas digitales\u00bb, dijo. Pienso ahora en el proyecto de ontolog\u00eda de Yuk Hui, especialmente en su <em>Sobre la existencia de los objetos digitales<\/em>, y en el camino que inaugura junto a Han y otros. Pienso en si podremos servirnos de esas ficciones acad\u00e9micas (como lo es la propia universidad) para generar una cr\u00edtica elaborada, capaz de ser agente en el mundo digitalizado.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"Casi_isla\"><strong>Casi isla<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>A trav\u00e9s de <a href=\"https:\/\/filco.es\/10-claves-del-pensamiento-de-ortega-y-gasset\/\">Ortega y Gasset<\/a> y otros intelectuales, la Segunda Rep\u00fablica espa\u00f1ola (1931-1936) hizo del conjunto palaciego una universidad de verano<\/strong>, an\u00e1loga en esp\u00edritu a la Residencia de Estudiantes, un centro internacional para acoger en la pen\u00ednsula \u2014ib\u00e9rica y Magdalena\u2014 a cient\u00edficos y literatos: Hugo Obermaier, Johan Huizinga, Marcelle Auclair, Henri L\u00e9on Lebesgue, Jean Pr\u00e9vost\u2026 Xavier Zubiri respondi\u00f3 aqu\u00ed a <a href=\"https:\/\/filco.es\/heidegger-olvido-del-ser\/\">Heidegger<\/a> con una lecci\u00f3n sobre la filosof\u00eda griega y su concepto de <em>cosa<\/em>. Ortega ley\u00f3 sus <em>Meditaci\u00f3n de la t\u00e9cnica<\/em>. Tambi\u00e9n fueron invitados Mar\u00eda de Maeztu, <a href=\"https:\/\/filco.es\/miguel-de-unamuno-10-claves\/\">Unamuno<\/a>, Jorge Guill\u00e9n, Pedro Salinas. Incluso <em>La barraca<\/em> (el grupo de teatro dirigido por Lorca) represent\u00f3 varias obras, a la altura de la playa, en el teatro de las caballerizas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>A las diez de la noche la pen\u00ednsula se cierra. <\/strong>Cada d\u00eda, se baja una barrera para impedir el paso y solo con acreditaci\u00f3n de la universidad puede uno entrar y salir. Es la ruptura simb\u00f3lica, administrativa, del istmo para encerrar la Magdalena en s\u00ed misma. Un espacio separado, que pone al continente entre par\u00e9ntesis. A partir de esas horas se ve\u00eda la figura de algunos residentes conversando mientras deambulaban por el paseo. Disfrutaban entonces de una comunidad perfecta, en mitad del mar, sin ruido, sin tiempo, cuando la sociedad exterior y sus categor\u00edas eran por el momento \u00fanicamente hip\u00f3tesis, mientras segu\u00eda \u00edntegra la \u00ednsula de los fil\u00f3sofos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Pero esto se traduc\u00eda a un hecho prosaico. <\/strong>Pronto en la ma\u00f1ana se levantaba la barrera, y visitantes y ba\u00f1istas se confund\u00edan de nuevo. Volv\u00edan los horarios y los cursos. Fuera del palacio lo encontr\u00e9, en el final de la Magdalena. Byung-Chul Han miraba al mar Cant\u00e1brico, miraba c\u00f3mo la pen\u00ednsula se iba quedando sola, miraba c\u00f3mo a lo lejos la Isla de Mouro, con su faro, era el \u00faltimo vestigio de tierra antes del horizonte.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Las reflexiones de Byung-Chul Han afianzaban nuestro inter\u00e9s y supongo que en muchos de nosotros la preocupaci\u00f3n era c\u00f3mo sistematizar estas ideas en un campo de investigaci\u00f3n rigurosa. \u00abNecesitamos una fenomenolog\u00eda de las tecnolog\u00edas digitales\u00bb, dijo<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"Un_hombre_insulta_a_Byung-Chul_Han\"><strong>Un hombre insulta a Byung-Chul Han<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>Asumo que todos los que est\u00e1bamos all\u00ed nos acordamos.<\/strong> Y con cualquiera de los asistentes, que eran estudiantes, profesores, o simplemente interesados en el pensamiento de Han, uno podr\u00eda tomar un caf\u00e9 y escuchar c\u00f3mo se narra esto mismo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Para estas personas, Han estaba impartiendo un curso magistral, un curso oficial, pero no especializado.<\/strong> Nada ten\u00edamos que saber previamente sobre filosof\u00eda, ni sobre dispositivos digitales, ni sobre el mismo profesor o su obra. Era el tercer d\u00eda, el \u00faltimo, y Han hablaba de esto mismo, de su af\u00e1n divulgativo y de su voluntad expresa de no impartir contenidos complicados por un esp\u00edritu excesivamente acad\u00e9mico. Lo repiti\u00f3 varias veces. Quiere divulgar.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los dem\u00e1s asistentes respondieron inmediatamente al hombre de atr\u00e1s. <\/strong>La gente mostraba su indignaci\u00f3n. Todos asist\u00edamos a esa figura que se hab\u00eda levantado y que continuaba gritando desde el final de la sala, haciendo gestos, insultando a Byung-Chul Han, acus\u00e1ndole de que nos tomaba por tontos. \u00abFantasma. Qui\u00e9n te crees\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sent\u00ed verg\u00fcenza, todos la sentimos.<\/strong> Verg\u00fcenza de un pa\u00eds, de un sector del pa\u00eds, de un sector acomplejado por un ego excesivo y que no es capaz de justificar \u2014autofetiche del presunto intelectual\u2014. Han pareci\u00f3 no haber entendido mucho de lo que hab\u00eda ocurrido. Tal vez prefiri\u00f3 no entender.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El hombre abandon\u00f3 la sala<\/strong> y seguimos escuchando con un renovado aire de acuerdo, de sana humildad por parte de gente que solo estaba all\u00ed por el placer de conocer.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Era el tercer d\u00eda, el \u00faltimo, y Han hablaba de su af\u00e1n divulgativo y de su voluntad expresa de no impartir contenidos complicados por un esp\u00edritu excesivamente acad\u00e9mico. Lo repiti\u00f3 varias veces. Quiere divulgar<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><\/h2>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a href=\"https:\/\/filco.es\/byung-chul-han-piensa-la-muerte\/\">Byung-Chul Han piensa la muerte<\/a><\/h3>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"Una_cosa_misma\"><strong>Una cosa misma<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>Byung-Chul Han<\/strong> <strong>puede convertirse en una imagen,<\/strong> en un objeto extra\u00f1o que irradia esa tensi\u00f3n atrayente y aversiva. Otra pieza industrial de nuestro consumo. Es un fen\u00f3meno posible, tambi\u00e9n forma parte de los personajes que nos inventamos para evitar personas reales y no dar con el otro. Siempre nos ha amenazado el hecho de elaborar una cr\u00edtica bas\u00e1ndonos en este proceso, en el personaje, mientras la obra escrita (la propiamente literaria o filos\u00f3fica) queda suplantada por otra obra, tambi\u00e9n a su modo literaria, pero posterior, ap\u00f3crifa y constantemente manipulada, que es la imagen biogr\u00e1fica de las autoras y autores: el fetiche final de su persona.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La distorsi\u00f3n puede continuar indefinidamente, <\/strong>cuando se haga moda de su olvido y se le desprecie m\u00e1s a\u00fan de lo que ya se le desprecia, y cuando a\u00f1os m\u00e1s tarde llegue la moda de su reivindicaci\u00f3n y utilicen de nuevo su nombre. Para entonces, los dispositivos digitales habr\u00e1n evolucionado, m\u00e1s en su lenguaje y en su contenido que en su formato. Olvidemos el nombre, olvidemos la cara. Atendamos lo que los textos y esa voz traducida nos est\u00e1n diciendo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Algo debe de existir entre los objetos neutros e insignificantes<\/strong> (sin rastro de experiencia humana) y los fetiches m\u00e1gicos que lo significan todo. Algo particular, algo que ofrezca resistencia, pero que pueda ser asumido en nuestra vida. Algo que sea un <em>otro<\/em>, pero que por ello no nos anule, sino todo lo contrario.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\" id=\"El_Homo_oeconomicus,_el_paradigma_antropol\u00f3gico_en_el_capitalismo\"><strong>Sobre el autor<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>\u00cd\u00f1igo Garc\u00eda-Monc\u00f3 es doctorando en la Universidad Carlos III de Madrid y miembro del grupo de investigaci\u00f3n T\u00e9cnica y Humanidades Ecol\u00f3gicas (THECO). En 2021 recibi\u00f3 el Premio San Isidoro de Sevilla de Iniciaci\u00f3n a la Investigaci\u00f3n (Universidad CEU San Pablo) y curs\u00f3 con una beca de excelencia el m\u00e1ster en Cultura Contempor\u00e1nea en el Instituto Universitario Ortega-Mara\u00f1\u00f3, centro adscrito a la Universidad Complutense de Madrid. Actualmente, sus principales campos de estudio son la fenomenolog\u00eda y la filosof\u00eda de las tecnolog\u00edas digitales.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/filco.es\/byung-chul-han-espana\/\">https:\/\/filco.es\/byung-chul-han-espana\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Byung-Chul Han es un autor discreto, que concede muy pocas entrevistas. Por eso mismo, cada encuentro, cada seminario transcrito, cada conversaci\u00f3n es de un alto valor, porque ayuda y enriquece su obra. 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