{"id":358216,"date":"2024-06-15T09:55:18","date_gmt":"2024-06-15T09:55:18","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=358216"},"modified":"2024-06-15T09:55:18","modified_gmt":"2024-06-15T09:55:18","slug":"sacar-a-la-luz-las-falacias-que-nos-anestesian","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2024\/06\/15\/sacar-a-la-luz-las-falacias-que-nos-anestesian\/","title":{"rendered":"Sacar a la luz las falacias que nos anestesian"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/06\/ljlkjlk.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"394\" data-id=\"358217\" src=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/06\/ljlkjlk.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-358217\" srcset=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/06\/ljlkjlk.jpg 700w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/06\/ljlkjlk-300x169.jpg 300w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/06\/ljlkjlk-624x351.jpg 624w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p>Cuidado con los \u00abembaucadores artilugios emocionales\u00bb y las medidas de adoctrinamiento y manipulaci\u00f3n que se han normalizado en nuestra sociedad y que producen en el individuo contempor\u00e1neo un \u00absentimiento end\u00e9mico de soledad\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/filco.es\/author\/olga-amaris-duarte\/\">Olga Amar\u00eds Duarte<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Atendiendo a la denominaci\u00f3n acu\u00f1ada por Paul Ricoeur, los <a href=\"https:\/\/filco.es\/marx-nietzsche-freud-filosofos-sospecha\/\">\u00abfil\u00f3sofos de la sospecha\u00bb<\/a> son aquellos que realizan una labor arqueol\u00f3gica de los presupuestos de la realidad para contemplarlos desde abajo,<\/strong> es decir, desde la duda. Marx, Freud y Nietzsche son tres \u00abaguafiestas\u00bb cuyo fin \u00faltimo es sacar a la luz las falacias de los estados aparentemente conscientes. Los tres, a su manera, se encargan de detectar las distintas enfermedades que acucian a una sociedad convaleciente que a\u00fan no ha conseguido dar con las razones de su malestar. Tal vez, porque todav\u00eda ni siquiera ha entendido que est\u00e1 enferma.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"Cuestionar_la_realidad\"><strong>Contra las falacias, una revoluci\u00f3n intelectual<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>En esta lista de pensadores arque\u00f3logos que no desisten, resisten,<\/strong> en ese continuo y necesario cuestionamiento de la realidad, se inscribe Carlos Javier Gonz\u00e1lez Serrano, autor del nuevo libro publicado por la editorial Destino titulado <em>Una filosof\u00eda de la resistencia<\/em>, para asestar una cr\u00edtica lucent\u00edsima a todos aquellos \u00abembaucadores artilugios emocionales\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>De ellos, el autor destaca el <em>mindfulness<\/em>, la autoayuda, el <em>coaching<\/em> y la logoterapia<\/strong> entre otros, as\u00ed como a todas aquellas medidas de adoctrinamiento y de manipulaci\u00f3n que se han normalizado en nuestra sociedad y que producen en el individuo contempor\u00e1neo un \u00absentimiento end\u00e9mico de soledad en el que el autocuidado, el autoconocimiento y la autosatisfacci\u00f3n han abocado a los sujetos a un onanismo emocional que olvida y desprecia la dimensi\u00f3n social y compartida de nuestra vida\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Para estos fines, redefine el concepto de resistencia entroncando con la tradici\u00f3n estoica,<\/strong> a la vez que renov\u00e1ndola, al suponer que la aceptaci\u00f3n gozosa del destino, aquel nietzscheano <em>amor fati<\/em>, no debe confundirse con la resignaci\u00f3n o, en t\u00e9rminos del autor, con una \u00abmansedumbre intelectual\u00bb que, cual eclipse, oscurece el entendimiento del sujeto en un determinismo moral que impide cualquier facultad de agenciamiento.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Aceptar el puesto de la persona en el cosmos, significa, primero, crearlo <em>ex nihilo<\/em>.<\/strong> Porque resistir, en este caso, equivale a un acto poi\u00e9tico de autocreaci\u00f3n de la propia capacidad reflexiva. En las primeras p\u00e1ginas valientes que introducen el libro, el autor apunta que la resistencia no debe entenderse aqu\u00ed como una rebeli\u00f3n, pero s\u00ed \u00abcomo una revoluci\u00f3n intelectual y c\u00edvica que recoge el esfuerzo por constituirnos como sujetos aut\u00f3nomos mediante el ejercicio comprometido del pensamiento y una reeducaci\u00f3n de nuestro deseo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>No debe confundirse la resistencia con la resignaci\u00f3n ni con una mansedumbre intelectual que, cual eclipse, oscurece el entendimiento del sujeto en un determinismo moral que impide cualquier facultad de agenciamiento<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"Arendt_y_la_responsabilidad_\"><strong>Arendt y la responsabilidad<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>En la urgencia de desenmascarar las falacias que constituyen la base de lo \u00abcontempor\u00e1neo\u00bb, <\/strong>de hacer rodar los monolitos cuesta abajo, Gonz\u00e1lez Serrano es minucioso en la creaci\u00f3n de neologismos en la consciencia de que, para reconocer la realidad, primero hay que nombrarla. Al alentarnos a no caer en la \u00abidioticracia\u00bb, o en la \u00abcultura <em>psi<\/em>\u00bb, en donde cualquier malestar se patologiza y psicologiza, o en la \u00abdictadura de lo<em> fit<\/em>\u00bb y en la \u00abemotiocracia\u00bb, se est\u00e1 haciendo una llamada, en forma de llamarada, a abandonar ese estado que el autor define sirvi\u00e9ndose de la imagen de un \u00absujeto sedado\u00bb por el ruido constante de la inmediatez, para convertirnos en sujetos conscientes y activos, en fin, en art\u00edfices de la historia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Echando ra\u00edces en los presupuestos de <a href=\"https:\/\/filco.es\/hannah-arendt-pasion-por-pensar\/\">Hannah Arendt,<\/a><\/strong> pensadora mencionada con gran acierto en este libro, el sujeto est\u00e1 llamado a tomar cuidado, en otras palabras, a sentirse responsable del mundo en el que ha nacido. Tambi\u00e9n la cita del poeta alem\u00e1n Friedrich Hebbel se retoma en el libro, seg\u00fan la cual \u00abvivir significa tomar partido\u00bb. Algo que encontrar\u00eda su contrapartida en el equivalente menos amable de aquella otra sentencia proferida por el te\u00f3rico marxista <a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Gramsci,_Antonio\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Antonio Gramsci<\/a> y que, igualmente, podr\u00eda acompasar el tono directo y sin concesiones de Gonz\u00e1lez Serrano: \u00abLa indiferencia es el peso muerto de la historia\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Pero el libro va mucho m\u00e1s all\u00e1 de una simple constataci\u00f3n de los hechos.<\/strong> Ya desde el pr\u00f3logo se patentiza la vocaci\u00f3n pedag\u00f3gica del autor, para quien el proceso educativo de los m\u00e1s j\u00f3venes implica acompa\u00f1arlos en el camino de convertirse en aquello a lo que su ser est\u00e1 destinado. Como dir\u00eda <a href=\"https:\/\/filco.es\/maria-zambrano-el-viaje-a-la-luz\/\">Mar\u00eda Zambrano,<\/a> autora que tambi\u00e9n emerge en varios momentos del libro, el educador es un gu\u00eda que permite que el guiado se convierta en persona y no en un vacuo personaje hist\u00f3rico que resbala perplejo por los acontecimientos hist\u00f3ricos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Resbalar es, en este sentido, resignarse.<\/strong> Seg\u00fan Gonz\u00e1lez Serrano, el educador debe recuperar su funci\u00f3n de canalizador de emociones al entender que la escuela es, as\u00ed como fue, \u03c3\u03c7\u03bf\u03bb\u03ae, el lugar en donde se incuban las futuras pasiones y en donde se ejercita un cierto ocio culto y la capacidad del asombro, esa emoci\u00f3n que nos produce la \u00absombra\u00bb del otro, o del Otro, al cernerse sobre nuestra ipseidad: \u00abDejarnos asombrar por lo cotidiano y acogerlo como elemento cotidiano que debe ser pensado y con el que, lejos de permanecer pasivos, tenemos que entregarnos a la acci\u00f3n responsable\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Otra de las razones que el autor esgrime para entender que los centros educativos son los pilares de nuestra sociedad es esa capacidad de crear espacios y tiempos de encuentro entre generaciones;<\/strong> en definitiva: \u00abLa comparecencia de varios cuerpos que comparten la misma coyuntura existencial y vivencial\u00bb. Los instantes de corporeidad que se intercambian en las escuelas son, para los nativos digitales, una suerte de islas de provisi\u00f3n en donde se configuran \u00abnexos humanos significativos\u00bb que duran m\u00e1s de lo que tarda una imagen en desvanecerse de la pantalla.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>El educador debe recuperar su funci\u00f3n de canalizador de emociones al entender que la escuela es el lugar en donde se incuban las futuras pasiones y en donde se ejercita un cierto ocio culto y la capacidad del asombro<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"Somos_seres_narrativos\"><strong>Somos seres narrativos<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>El contacto, inesperado a veces, con otro cuerpo que interpela y que demanda una respuesta t\u00e1ctil es el primer paso hacia la toma de consciencia de la propia identidad, <\/strong>as\u00ed como de la alteridad que tambi\u00e9n nos integra. De forma magistral, el autor argumenta el hecho incontestable de que \u00absomos seres narrativos\u00bb, un discurso biol\u00f3gico e hist\u00f3rico que se va transcribiendo en el proceso intersubjetivo de ser y de estar con los otros; en esos instantes en los que nos hacemos presencia, tambi\u00e9n presente de una pluralidad de seres un\u00edvocos que integran una sociedad. Porque, como tan bien soslaya Zambrano, parece que nos hemos olvidado de que vivimos en el mundo, en una ciudad, y no encerrados entre las cuatro paredes de una casa.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00abTriste generaci\u00f3n la que carece de maestros\u00bb anunciaba <a href=\"https:\/\/filco.es\/dosier-deleuze\/\">Gilles Deleuze<\/a> en 1964 en homenaje a <a href=\"https:\/\/filco.es\/pensamiento-filosofico-de-sartre-usted-es-libre\/\">Jean-Paul Sartre.<\/a><\/strong> En este sentido, este libro se torna esencial en nuestros d\u00edas al transformarse en una suerte de palestra, un <em>symposium <\/em>en donde, al igual que ocurre con la obra plat\u00f3nica, el deseo, el buen deseo dotado de <em>eukr\u00e1teia<\/em>, la virtud del control, est\u00e1 firmemente vinculado a la educaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Al hilo de la provocadora cita de Susan Sontag \u00abEn lugar de una hermen\u00e9utica, necesitamos una er\u00f3tica del arte\u00bb, en <em>Contra la interpretaci\u00f3n,<\/em> la educaci\u00f3n se entiende aqu\u00ed como incitaci\u00f3n,<\/strong> como er\u00f3tica y no tanto como hermen\u00e9utica de saberes pr\u00e1cticos cuyo objetivo es crear sujetos productivos y competitivos. Y as\u00ed se puede leer en la <em>nota bene<\/em> introducida por el autor a modo de declaraci\u00f3n de intenciones: \u00abPor tanto, su pretensi\u00f3n es incitadora y, si se quiere, provocadora, en tanto que la filosof\u00eda nunca debe dejar de <em>desencadenar<\/em>, al menos, el posible desacuerdo para, llegado el caso, desembocar en alg\u00fan acuerdo<em>\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u00abTriste generaci\u00f3n la que carece de maestros\u00bb anunciaba Gilles Deleuze en 1964 en homenaje a Jean-Paul Sartre<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>El libro finaliza con una bella loa a los libros,<\/strong> esa segunda piel, digamos mejor h\u00e1bito, que educa en la atenci\u00f3n, facultad que resulta central en la filosof\u00eda de la resistencia de Gonz\u00e1lez Serrano. Para el autor, igual que para Simone Weil, la contemplaci\u00f3n sin apego que propicia la atenci\u00f3n es la clave para una relaci\u00f3n aut\u00e9ntica con la realidad. Convertida en potencia pol\u00edtica, la atenci\u00f3n \u00abpuede promover la resistencia frente al r\u00e9gimen disciplinario del gobierno emocional\u00bb, liberando a los m\u00e1s j\u00f3venes de la ardua tarea de tener que ser como los adultos, obtusos en la estrechez de su mirada, pretenden que sean.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El libro debiera ser una lectura imprescindible tanto para educadores como padres y pol\u00edticos, ciudadanos <\/strong>al fin y al cabo, que presienten que los baremos educativos que tienen como r\u00fabrica la utilidad y la rentabilidad est\u00e1n poniendo en serio peligro las potencialidades infinitas de esos iniciadores que son nuestros ni\u00f1os y adolescentes: el futuro del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Tambi\u00e9n ser\u00eda aconsejable su lectura para aquellos \u00f3rganos con poder de decisi\u00f3n<\/strong> que parecen no querer recordar que, no hace mucho, la escuela no era el patio de un mercado, sino el \u00e1gora en donde se ensayaba la convivencia \u00e9tica de una rep\u00fablica de individuos libres. Y as\u00ed concluye Gonz\u00e1lez Serrano su brillante tesis: \u00abUna educaci\u00f3n sin una carga lectiva considerable en humanidades nos entrega al vasallaje intelectual y emocional. Si la educaci\u00f3n se convierte en esclava de la productividad, la rentabilidad, la eficacia y la utilidad, estaremos educando para <em>producir<\/em> sujetos sedados y serviles\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/filco.es\/sacar-a-la-luz-las-falacias-que-nos-anestesian\/\">https:\/\/filco.es\/sacar-a-la-luz-las-falacias-que-nos-anestesian\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuidado con los \u00abembaucadores artilugios emocionales\u00bb y las medidas de adoctrinamiento y manipulaci\u00f3n que se han normalizado en nuestra sociedad y que producen en el individuo contempor\u00e1neo un \u00absentimiento end\u00e9mico de soledad\u00bb. Olga Amar\u00eds Duarte Atendiendo a la denominaci\u00f3n acu\u00f1ada por Paul Ricoeur, los \u00abfil\u00f3sofos de la sospecha\u00bb son aquellos que realizan una labor arqueol\u00f3gica [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"gallery","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-358216","post","type-post","status-publish","format-gallery","hentry","category-members","post_format-post-format-gallery"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p5OYFZ-1vbG","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/358216","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=358216"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/358216\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":358218,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/358216\/revisions\/358218"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=358216"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=358216"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=358216"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}