{"id":358272,"date":"2024-09-21T09:48:24","date_gmt":"2024-09-21T09:48:24","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=358272"},"modified":"2024-09-21T09:48:24","modified_gmt":"2024-09-21T09:48:24","slug":"carlos-javier-gonzalez-serrano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2024\/09\/21\/carlos-javier-gonzalez-serrano\/","title":{"rendered":"Carlos Javier Gonz\u00e1lez Serrano"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/09\/1-4.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"331\" data-id=\"358274\" src=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/09\/1-4.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-358274\" srcset=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/09\/1-4.jpg 700w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/09\/1-4-300x142.jpg 300w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/09\/1-4-624x295.jpg 624w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">Carlos Javier Gonz\u00e1lez Serrano: \u00abContaminamos a ni\u00f1os y j\u00f3venes con los criterios adultos de utilidad y rentabilidad. Entrenarlos desde peque\u00f1os para ser productivos y eficientes olvida la meta principal de la educaci\u00f3n: transmitir libertad\u00bb<\/h1>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/author\/providencia\/\">Carlos Javier Gonz\u00e1lez Serrano<\/a> <\/p>\n\n\n\n<p>Entrevista a Carlos Javier Gonz\u00e1lez Serrano con motivo de la publicaci\u00f3n de la segunda edici\u00f3n del libro de relatos infantiles <strong><em>El mundo seg\u00fan Lea<\/em>. C<em>uentos para pensar<\/em> <\/strong>(Beascoa, Penguin Random House).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfEs tan importante que nuestros hijos no dejen de cuestionarse el mundo y nos hagan preguntas?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Es fundamental invitar a nuestros ni\u00f1os y ni\u00f1as a tener una <strong>actitud de asombro<\/strong> ante el mundo que nos rodea. <strong>No consiste en ense\u00f1ar filosof\u00eda, sino en fomentar la actitud filos\u00f3fica<\/strong>. Son dos aspectos distintos. Mientras que la historia de la filosof\u00eda aporta herramientas conceptuales, eruditas e intelectuales para reflexionar sobre nosotros y nuestro entorno, la actitud filos\u00f3fica no requiere conocimientos espec\u00edficos, sino m\u00e1s bien aprender a desarrollar <strong>una manera de situarse ante la realidad: interrogadora, cuestionadora, asombrada<\/strong>. Los ojos de Lea son un s\u00edmbolo de esta curiosidad innata de ni\u00f1os y ni\u00f1as. Cuando crecemos, perdemos esta capacidad porque nos acostumbramos a cuanto nos rodea, nos adocenamos, caemos rendidos ante el ritmo vertiginoso de nuestras vidas. Una vida que no es pensada es una biograf\u00eda que pierde su capacidad de ejercer la libertad responsablemente. Adem\u00e1s, me gustar\u00eda resaltar, con contundencia, que estamos enfermando a nuestros ni\u00f1os y ni\u00f1as y a los adolescentes y j\u00f3venes al transmitirles c\u00e1nones adultos de productividad y rentabilidad. Numerosos trastornos emocionales y conductuales que se padecen como adultos se deben a una infancia sujeta a c\u00e1nones tir\u00e1nicos que no permiten el juego, la libre interrogaci\u00f3n o el di\u00e1logo abierto.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>A veces sus \u2018por qu\u00e9\u2019 nos resultan molestos y no sabemos c\u00f3mo responder, \u00bfqu\u00e9 podemos hacer en esos casos?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cuando somos peque\u00f1os <strong>preguntamos sin miedo a ser censurados por el porqu\u00e9<\/strong>; despu\u00e9s, como adultos, olvidamos <em>deliberadamente<\/em> esa capacidad. La filosof\u00eda fomenta una cultura de la pausa, la reflexi\u00f3n y el asombro. Deber\u00edamos preguntarnos por qu\u00e9 no se nos ense\u00f1a, desde peque\u00f1os, a encaminar nuestro pensamiento hacia una libertad y autonom\u00eda que perdemos de forma voluntaria cuando llegamos a la adultez. Har\u00eda mucho bien introducir m\u00e1s esta actitud filos\u00f3fica, y en general las humanidades, en las aulas desde edad temprana. Contaminamos a nuestros ni\u00f1os y j\u00f3venes con los criterios adultos de utilidad y rentabilidad. Entrenarlos desde peque\u00f1os para ser productivos y eficientes y convertir los colegios en expendedoras de empleados olvida la meta principal de la ense\u00f1anza y la educaci\u00f3n: transmitir libertad.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo prioritario es <strong>alimentar la curiosidad natural de ni\u00f1os y ni\u00f1as a trav\u00e9s no tanto de respuestas definitivas como de nuevas preguntas<\/strong>. Por ejemplo, cuando nos preguntan por qu\u00e9 sale el sol todos los d\u00edas o por qu\u00e9 la Tierra gira en torno al sol, podemos preguntarles por qu\u00e9 les interesa eso, qu\u00e9 les llama la atenci\u00f3n, qu\u00e9 tienen de interesante esos hechos para ellos. Lo central es <strong>no coartar su capacidad innata para preguntar<\/strong> por cuanto les rodea, y por eso debemos eludir las respuestas t\u00edpicamente adultas como \u201cporque s\u00ed\u201d o \u201cporque lo digo yo\u201d. Estas afirmaciones cierran cualquier tipo de posibilidad de intercambio de pareceres. <strong>Para ni\u00f1os y ni\u00f1as, el di\u00e1logo es una herramienta prioritaria en su desarrollo cognitivo y emocional<\/strong>: si se les invita a hablar y a expresarse, mejorar\u00e1n su capacidad ling\u00fc\u00edstica y, por tanto, tambi\u00e9n sus herramientas emocionales, ya que contar\u00e1n con m\u00e1s l\u00e9xico para explicar su mundo y c\u00f3mo lo ven y sienten a los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/el-mundo-segun-lea-carlos-javier-gonzalez-serrano.jpg?w=894\" alt=\"\" class=\"wp-image-26284\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfLes estamos cortando e inhibiendo a nuestros hijos la capacidad de hacerse preguntas y de desarrollar un pensamiento cr\u00edtico?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Y ello tambi\u00e9n desde la educaci\u00f3n reglada. Introducir en colegios e institutos la tan mencionada \u201cgesti\u00f3n emocional\u201d sin antes dotar a los j\u00f3venes de una <strong>conciencia cr\u00edtica<\/strong> sobre la realidad que viven crear\u00e1 generaciones de adultos obsesionadas por adaptarse a condiciones vitales que, en muchas ocasiones, resultan invivibles. Las librer\u00edas est\u00e1n repletas de vol\u00famenes que ense\u00f1an c\u00f3mo desarrollar \u201cresistencia ps\u00edquica\u201d ante el malestar. Sin embargo, asociar la resistencia a una mera capacidad de adaptaci\u00f3n, a un parachoques psicol\u00f3gico ante lo que nos venden como \u00abinevitable\u00bb, impide crear estrategias individuales y comunitarias de oposici\u00f3n a <strong>las estructuras que fomentan nuestro malestar<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>No me gusta demasiado hablar de la expresi\u00f3n \u201cpensamiento cr\u00edtico\u201d, y prefiero referirme a la <strong>mirada comprometida<\/strong>. Lo que debemos evitar es que ni\u00f1os y ni\u00f1as piensen que existe una respuesta un\u00edvoca y definitiva para todos los asuntos de la vida. Es prioritario hacerles comprender que la vida no tiene un manual de instrucciones \u00fanico, y que, a pesar de que como adultos debemos guiarlos, ponerles l\u00edmites y ense\u00f1arles, eso no quiere decir que est\u00e9 dicha la \u00faltima palabra sobre cualquier tema. La filosof\u00eda, de hecho, es una continua aspiraci\u00f3n a explicar, dilucidar y quiz\u00e1 alcanzar m\u00e1ximos que a lo largo de la historia de la humanidad nunca nos han abandonado, como la verdad, la justicia, el bien o la belleza. <strong>No se trata de aportar respuestas definitivas, sino de brindar apoyo intelectual y emocional para que se sientan con la confianza suficiente para preguntar<\/strong>. Escuchar la voz y las inquietudes de ni\u00f1os y ni\u00f1as es muy importante para conocer c\u00f3mo perciben el mundo y qu\u00e9 puede estar fallando en nuestra unilateral visi\u00f3n de adultos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Con el paso de los a\u00f1os perdemos esa capacidad de asombro, de curiosidad y en definitiva ese alma de ni\u00f1os. \u00bfHay soluci\u00f3n?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>No es que la filosof\u00eda sea una panacea para afrontar nuestros problemas, porque, para empezar, si la filosof\u00eda puede jactarse de algo es por <strong>saber elegir la pregunta adecuada<\/strong> ante cada hecho del mundo. El punto central de la filosof\u00eda es que no teme preguntar. Explic\u00f3 <strong>Arthur Schopenhauer <\/strong>que \u201cla filosof\u00eda es el valor de no guardarse ninguna pregunta en el coraz\u00f3n\u201d, una visi\u00f3n que comparto enteramente. Ahora bien, para que esas preguntas surjan necesitamos un horizonte de confianza en el que ni\u00f1os y ni\u00f1as no tengan miedo para interrogar y cuestionar. Adem\u00e1s, compartir nuestras inquietudes enriquece nuestro mundo, nuestra manera de ver, sentir y pensar la realidad. La filosof\u00eda no es tanto una respuesta como una forma de vida comprometida con pensar y ahondar en los retos de nuestro entorno. A este respecto me preocupa mucho la hiperestimulaci\u00f3n de nuestro entorno y, de su mano, la p\u00e9rdida de ciertas habilidades cognitivas. No s\u00f3lo ni\u00f1os y ni\u00f1as, sino tambi\u00e9n adolescentes, j\u00f3venes y numerosos adultos aseguran tener cada vez m\u00e1s dificultades para concentrarse en el ejercicio continuado de la lectura. Una forma muy efectiva y enriquecedora de recuperar este h\u00e1bito es <strong>leer en voz alta<\/strong> <strong>y acompa\u00f1ados<\/strong>: somos seres narrativos, nos gusta compartir historias. Lo prioritario es readue\u00f1arnos de nuestra atenci\u00f3n. Resuenan aqu\u00ed algunas palabras de <strong>Michael Ende<\/strong> en <em><strong>Momo<\/strong><\/em>, que siempre recuerdo: \u00abcada ser humano tiene su propio tiempo y s\u00f3lo mientras siga siendo suyo se mantiene vivo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/el-mundo-segun-lea-2-carlos-javier-gonzalez-serrano.jpg?w=894\" alt=\"\" class=\"wp-image-26287\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfNuestros hijos son grandes fil\u00f3sofos y no lo sabemos? \u00bfHemos de aprender de ellos? \u00bfC\u00f3mo pensar la realidad, como defiende en su exitoso libro para adultos, el ensayo <em>Una filosof\u00eda de la resistencia<\/em> (Destino, 2024)?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Son numerosos los pensadores y poetas que han ensalzado y casi divinizado la infancia como periodo dorado de nuestra vida. Sin embargo, esto tiene sus riesgos. Salir de la minor\u00eda de edad, en t\u00e9rminos kantianos, es fundamental, es decir, <strong>necesitamos llegar a alcanzar nuestras propias convicciones y madurar intelectual y emocionalmente<\/strong>. Ahora bien, lo que nos aporta la mirada filos\u00f3fica es a no dar por definitivas ninguna de esas convicciones. En esto soy m\u00e1s de <strong>Her\u00e1clito<\/strong> que de <strong>Parm\u00e9nides<\/strong>: toda biograf\u00eda se da en una permanente tensi\u00f3n de contrastes que rara vez alcanza un equilibrio. Este equilibrio podemos llegar a alcanzarlo, pero entonces un nuevo varapalo afecta nuestra vida y de nuevo nos coloca a la intemperie, es decir, en la necesidad de pensar qui\u00e9nes somos, qu\u00e9 deseamos, hacia d\u00f3nde nos encaminamos. Por eso, el pensar filos\u00f3fico tambi\u00e9n aporta herramientas emocionales con las que enfrentarnos al mundo, porque nos ense\u00f1a que nada es fijo, que todo est\u00e1 sujeto al cambio y que, en cualquier momento, lo que llamamos seguridad puede convertirse en incertidumbre o inseguridad. <strong>No consiste en volver a ser ni\u00f1os, sino en no olvidar el asombro, la curiosidad y, sobre todo, el ah\u00ednco irreprimible por preguntar por el porqu\u00e9 de cuanto nos rodea<\/strong>. Hay un poema de Gloria Fuertes, a quien tanto le\u00ed yo en mi infancia, que dice: \u00abLa gente corre tanto \/ porque no sabe d\u00f3nde va, \/ el que sabe d\u00f3nde va, \/ va despacio \/ para saborear \/ el \u2018ir llegando&#8217;\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/portada_una-filosofia-de-la-resistencia_carlos-javier-gonzalez-serrano.jpeg?w=652\" alt=\"\" class=\"wp-image-26047\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfCon nuestros hijos podemos hablar de absolutamente todo? \u00bfQu\u00e9 tenemos que tener claro para hacerlo y qu\u00e9 errores debemos evitar?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Es un asunto en el que psic\u00f3logos y psicopedagogos no acaban de ponerse de acuerdo. En primer lugar, porque cada ni\u00f1o o ni\u00f1a sigue su propio desarrollo madurativo: no todos somos iguales en aptitudes y habilidades, y por eso es tan importante ense\u00f1ar (y educar) en la diversidad siempre que haya recursos efectivos para ello. En segundo lugar, hay preguntas que surgen antes o despu\u00e9s que otras dependiendo de los acontecimientos que cada ni\u00f1o vive. Por ejemplo, si fallece uno de los abuelos, aunque el ni\u00f1o no haya nunca pensado en ello, puede que nazca en \u00e9l naturalmente la pregunta de qu\u00e9 significa la muerte, qu\u00e9 significa que alguien ya no est\u00e1. En este caso, lo mejor es, sobre todo, no eludir la pregunta. Aunque contestemos con una met\u00e1fora, debemos dar respuesta a su inquietud, siquiera escuchando sus dudas y zozobras. Generalmente, a partir de los cinco o seis a\u00f1os surge definitivamente el interrogante por la muerte como hecho ineludible, aunque haya estado antes en su cabeza, y a partir de los ocho o nueve ya comprenden que se trata de un hecho consustancial a la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo importante es <strong>no tener miedo a enfrentar las preguntas que nos lanzan<\/strong>. Ni\u00f1os y ni\u00f1as deben poder pensar y preguntar en un entorno de seguridad afectiva y emocional. La tarea de la ense\u00f1anza (en centros educativos) y de la educaci\u00f3n en cada unidad familiar no deber\u00eda centrarse exclusivamente en preparar para aprobar ex\u00e1menes y en crear una masa acr\u00edtica de graduados bien dispuestos para el mercado laboral, sino en <strong>transmitir una insoslayable pasi\u00f3n por conocer que desemboque en un pensamiento independiente<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Deber\u00edamos pensarnos tambi\u00e9n como adultos, qu\u00e9 hacemos en nuestro d\u00eda a d\u00eda. Debemos tener en cuenta que la primera pauta de aprendizaje por parte de ni\u00f1os y ni\u00f1as es la imitaci\u00f3n. La violencia y hostigamiento que se respira, por parte de adultos, en redes sociales debe hacernos reflexionar sobre qu\u00e9 pautas de conducta estamos tipificando, normalizando y transmitiendo. Si se impone la violencia y la agresividad, el pensar ser\u00e1 visto muy pronto como algo accesorio, prescindible e incluso risible.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2024\/08\/29\/carlos-javier-gonzalez-serrano-contaminamos-a-ninos-y-jovenes-con-los-criterios-adultos-de-utilidad-y-rentabilidad-entrenarlos-desde-pequenos-para-ser-productivos-y-eficientes-olvida-la-meta-princ\/\">https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2024\/08\/29\/carlos-javier-gonzalez-serrano-contaminamos-a-ninos-y-jovenes-con-los-criterios-adultos-de-utilidad-y-rentabilidad-entrenarlos-desde-pequenos-para-ser-productivos-y-eficientes-olvida-la-meta-princ\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carlos Javier Gonz\u00e1lez Serrano: \u00abContaminamos a ni\u00f1os y j\u00f3venes con los criterios adultos de utilidad y rentabilidad. 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