{"id":358335,"date":"2024-12-14T06:41:25","date_gmt":"2024-12-14T06:41:25","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=358335"},"modified":"2024-12-14T06:41:25","modified_gmt":"2024-12-14T06:41:25","slug":"arte-filosofia-y-verdad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2024\/12\/14\/arte-filosofia-y-verdad\/","title":{"rendered":"ARTE, FILOSOF\u00cdA Y VERDAD"},"content":{"rendered":"\n<p>Rafael Guardiola Iranzo<br>Presidente de la Asociaci\u00f3n Andaluza de Filosof\u00eda<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/12\/Captura.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"700\" data-id=\"358338\" src=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/12\/Captura.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-358338\" srcset=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/12\/Captura.png 700w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/12\/Captura-300x300.png 300w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/12\/Captura-150x150.png 150w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/12\/Captura-624x624.png 624w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p>\u00a1Qu\u00e9 tiempos aquellos en los que la realidad superaba a la ficci\u00f3n! Esta es la cr\u00f3nica de una gozosa serendipia en el Ateneo de M\u00e1laga. La escribo pocos d\u00edas despu\u00e9s de la celebraci\u00f3n del D\u00eda Mundial de la Filosof\u00eda recibida por la ciudadan\u00eda sin fastos ni parabienes de post\u00edn. Me dispongo a desmentir este desd\u00e9n gracias al di\u00e1logo con algunos de los art\u00edfices m\u00e1s cercanos del amor a la sabidur\u00eda y el gusto por la historia de la cultura, pues el tema de la verdad parece ser, parafraseando a Ortega y Gasset, \u201cel tema de nuestro tiempo\u201d y protagoniza los titulares de prensa y los art\u00edculos acad\u00e9micos.<br>En la sesi\u00f3n \u201cPensando con Picasso\u201d del pasado 10 de octubre de 2024 que pude compartir en la Sala Mu\u00f1oz Degrain del Ateneo de M\u00e1laga, practiqu\u00e9 con el profesor, cr\u00edtico de arte, escritor y poeta Sebasti\u00e1n G\u00e1mez Mill\u00e1n la sospecha filos\u00f3fica de forma activa. Nos encontramos en el entramado de un pu\u00f1ado de actividades coordinadas por Jos\u00e9 Olivero Palomeque, Secretario de la instituci\u00f3n, que combinan la filosof\u00eda para zombis y necr\u00f3filos con la filosof\u00eda practicada. En ellas queda tambi\u00e9n de manifiesto el entusiasmo de algunos miembros destacados de la Asociaci\u00f3n Andaluza de Filosof\u00eda que me honro en presidir, como Antonio S\u00e1nchez Mill\u00e1n, poeta y fil\u00f3sofo pr\u00e1ctico, y nuestro amigo, bioqu\u00edmico y tambi\u00e9n fil\u00f3sofo pr\u00e1ctico, Ramiro Ortega Subires. Me explico.<br>Empleando el Guernica de Picasso como recurso, insist\u00ed en que las obras de arte no se<br>disfrutan plenamente si omitimos la labor de los int\u00e9rpretes, aunque muchas veces la<br>interpretaci\u00f3n, inspirada por ideolog\u00edas alienantes y sesgos cognitivos, traiciona el significado de la obra en su empe\u00f1o de mostrar lo universal en lo particular. Por eso hay que intentar proteger al Guernica, convertido en mito, de sus adoradores, como escribiera el pintor Antonio Saura: nada hay en el cuadro que remita a un hecho hist\u00f3rico, sino a cuestiones privadas, como el conflicto er\u00f3tico del pintor con sus amantes del momento, Dora Maar y Marie-Th\u00e8rese Walter, o a la memoria familiar del propio Picasso. Los especialistas nos recuerdan que en la Est\u00e9tica y en la Teor\u00eda de las Artes late una tensi\u00f3n entre lo particular y lo universal. Pues individuales, personales y subjetivos son los gustos y las experiencias est\u00e9ticas, aunque nuestra aspiraci\u00f3n sea el logro de un conocimiento objetivo fruto del acuerdo universal. Este es, ente otros, el ideal filos\u00f3fico hegeliano de la presencia de lo universal en las manifestaciones art\u00edsticas concretas.<br>Por otra parte, como subrayara, entre otros, el fil\u00f3sofo norteamericano Nelson<br>Goodman, el arte tiene la virtud de \u201ccrear mundos\u201d, de generar ambientes, una especie de escenograf\u00eda teatral que tenemos que reconstruir a trav\u00e9s de sus diferentes versiones. Por ejemplo, los mundos que crea Veermer est\u00e1n presididos por la intimidad de lo privado y la armon\u00eda, de tal modo que al contemplar sus cuadros deseamos entrar. Pero no todas versiones son \u201ccorrectas\u201d. Dice Goodman: \u201cHacer versiones-del-mundo-correctas \u2013o hacer mundos- es algo m\u00e1s dif\u00edcil que hacer sillas o aviones, y es frecuente fracasar en ello, en su mayor parte, porque de lo que disponemos es de un escaso material reciclado, procedente de mundos antiguos e inquebrantables.\u201d Umberto Eco se\u00f1ala tambi\u00e9n que algunas afirmaciones sobre los textos literarios son verdades absolutas: \u201cCon respecto al mundo de los libros, proposiciones como Sherlock Homes era soltero, Caperucita Roja es devorada por el lobo pero luego es liberada<br>por el cazador, Ana Karenina se mata, seguir\u00e1n siendo verdaderas toda la eternidad y jam\u00e1s podr\u00e1n ser refutadas por nadie\u201d. Por el contrario, \u201cHamlet se cas\u00f3 con Ofelia\u201d o \u201cSuperman no es Clark Kent\u201d son enunciados falsos, puesto que el mundo de la literatura nos inspira tal confianza, que no pueden ponerse en duda algunas proposiciones, son un \u201cmodelo de verdad\u201d. Est\u00e1n registradas en un texto y el texto es \u201ccomo una partitura musical\u201d.<br>Muy al contrario, resulta que \u201cen nuestro tiempo\u201d, la verdad que podemos cosechar en<br>la ficci\u00f3n art\u00edstica dif\u00edcilmente puede encontrar acomodo en la realidad: estamos perdidos en el mundo de las interpretaciones, de los \u201crelatos\u201d, fruto de la sobredosis de informaci\u00f3n al que estamos expuestos. En esto no estoy siendo nada original. \u00bfY si el mejor tratamiento para la enfermedad social de la posverdad y del ego\u00edsmo \u2013que se sustenta en las patas del infantilismo y el victimismo contempor\u00e1neos- se encontrara en el mundo del arte? Esta es la propuesta del viejo Schopenhauer, y sobre la base de sus ideas edificaron Horkheimer y Adorno el pensamiento de la llamada \u201cEscuela de Frankfurt\u201d y emprendieron su pugna frente a la \u201craz\u00f3n instrumental\u201d \u2013el pensamiento que proclama el imperio de los medios para lograr fines- y el utilitarismo en sus versiones m\u00e1s groseras. Nietzsche y Goethe tambi\u00e9n confiaron en el poder cognitivo de la experiencia art\u00edstica, consiguiendo que el cad\u00e1ver de Plat\u00f3n se revolviera en su mausoleo invisible del Mundo de las Ideas.<br>\u00bfY si la lucha m\u00e1s eficaz frente al ego\u00edsmo y la posverdad se encontrase en la experiencia est\u00e9tica, desinteresada y plurisensorial? Como afirma la fil\u00f3sofa catalana Marta Tafalla: \u201cDesde una concepci\u00f3n schopenhaueriana, la est\u00e9tica no es una mera actividad hedonista, ni mucho menos un capricho ni un lujo: es una v\u00eda para construir una relaci\u00f3n m\u00e1s \u00e9tica y pac\u00edfica con los otros seres humanos y con la naturaleza en la que vivimos\u201d. Lo l\u00f3gica hace que nos elevemos, a un tiempo, frente a la estupidez y el vano optimismo de la charlataner\u00eda, pero la est\u00e9tica \u2013de alg\u00fan modo- nos salva. El problema sea, tal vez, que muchos no quieren ser salvados, quieren permanecer en las profundidades de la caverna de Plat\u00f3n.<br>Precisamente, frente a la amenaza de Plat\u00f3n, quien quer\u00eda a poetas y artistas fuera de<br>la Polis por ser unos miserables cazadores de sombras que nos alejan de la verdad, me atrevo a enarbolar aqu\u00ed, con un pecho fuera si as\u00ed lo exigiera el guion, la bandera de Arist\u00f3teles.<br>Oponi\u00e9ndose a su maestro, Arist\u00f3teles rehabilit\u00f3 la poes\u00eda y el arte como parte de la vida buena, como nos recuerda el historiador de la literatura y cr\u00edtico literario franc\u00e9s, Antoine Compagnon en un famoso discurso pronunciado en el Coll\u00e8ge de France. El ser humano aprende gracias a la \u201cm\u00edmesis\u201d, a la imitaci\u00f3n o representaci\u00f3n, \u201cpor mediaci\u00f3n de la literatura entendida como ficci\u00f3n\u201d y esto nos proporciona placer. La catarsis, es decir, la purificaci\u00f3n o depuraci\u00f3n de las pasiones por medio de la representaci\u00f3n tiene como resultado \u201cuna mejor\u00eda de la vida tanto privada como p\u00fablica\u201d. Pues la literatura (el cuento, la f\u00e1bula, la ficci\u00f3n) tiene un fascinante poder moral \u2013algo que se reconoce desde Horacio y Quintiliano, hasta el clasicismo franc\u00e9s. Por eso conviene reservar un lugar adecuado a la literatura y el arte en el espacio p\u00fablico y, en particular, en la escuela. Un lugar como el que se destina a las tecnociencias.<br>Entre las conclusiones del reputado fil\u00f3sofo franc\u00e9s Gilles Lipovetsky en la conferencia<br>sobre \u201cEl capitalismo artista\u201d que pronunciara hace dos a\u00f1os en el Museo Pompidou de M\u00e1laga se encuentra la defensa del arte como promesa de felicidad, como hiciera Stendhal en su tiempo. No hay que demonizar el arte porque nos aporte \u201cmomentos\u201d de felicidad y no la felicidad completa. No obstante, tampoco debemos sacralizarlo. El capitalismo industrial ha encontrado la clave para crear infinidad de objetos, procesos y sucesos que hacen m\u00e1s c\u00f3moda nuestra vida. Pero comparto con Lipovetsky, que el reto est\u00e1 en aumentar la calidad de los mismos y para ello, es imprescindible colaborar en la formaci\u00f3n est\u00e9tica del p\u00fablico<br>promoviendo la \u201ceducaci\u00f3n art\u00edstica\u201d: hay que crear deseos bellos, cultivar la iron\u00eda, y desterrar el mal gusto. La verdad est\u00e1 en juego.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rafael Guardiola IranzoPresidente de la Asociaci\u00f3n Andaluza de Filosof\u00eda \u00a1Qu\u00e9 tiempos aquellos en los que la realidad superaba a la ficci\u00f3n! Esta es la cr\u00f3nica de una gozosa serendipia en el Ateneo de M\u00e1laga. 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