{"id":358450,"date":"2025-05-04T10:21:39","date_gmt":"2025-05-04T10:21:39","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=358450"},"modified":"2025-05-04T10:21:39","modified_gmt":"2025-05-04T10:21:39","slug":"el-verdadero-escandalo-detras-de-hipnocracia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2025\/05\/04\/el-verdadero-escandalo-detras-de-hipnocracia\/","title":{"rendered":"El verdadero esc\u00e1ndalo detr\u00e1s de &#8216;Hipnocracia&#8217;"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/05\/1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"394\" data-id=\"358451\" src=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/05\/1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-358451\" srcset=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/05\/1.jpg 700w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/05\/1-300x169.jpg 300w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/05\/1-624x351.jpg 624w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/theobjective.com\/autor\/dante-augusto-palma\/\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/theobjective.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Dante-Augusto-Palma-150x150.png\" alt=\"Dante Augusto Palma\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/theobjective.com\/autor\/dante-augusto-palma\/\">Dante Augusto Palma<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Profesor de Filosof\u00eda y Doctor en Ciencia Pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace algunas semanas se conoci\u00f3 una noticia que abri\u00f3 un interesante debate intelectual: <strong>Jianwei Xun<\/strong>, el <a href=\"https:\/\/theobjective.com\/etiqueta\/filosofos\/\">fil\u00f3sofo <\/a>hongkon\u00e9s, autor de <em>Hipnocracia. Trump, Musk y la nueva arquitectura de la realidad<\/em>, no existe.<\/p>\n\n\n\n<p>Efectivamente, las citas en art\u00edculos period\u00edsticos, las rese\u00f1as, las discusiones acerca de su libro, para algunos, el m\u00e1s importante del a\u00f1o, fueron parte de un proyecto, con algunos c\u00f3mplices y otros tantos incautos traicionados en su buena fe, llevado adelante por<strong> Andrea Colamedici<\/strong>, un fil\u00f3sofo italiano que describe a su creaci\u00f3n como nacida del di\u00e1logo entre una inteligencia humana y las inteligencias artificiales generativas conocidas como <em>Claude <\/em>de Anthropic y <a href=\"https:\/\/theobjective.com\/sociedad\/educacion\/2025-03-23\/chatgpt-rendimiento-academico-educacion-aprendizaje\/\"><em>ChatGPT<\/em> de OpenAI<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que habr\u00eda hecho Colamedici, entonces, no es haberle pedido a una IA que escriba un libro, como lo han hecho muchos otros, sino <strong>escribir un libro en un di\u00e1logo de preguntas y repreguntas con la IA<\/strong>. Si el resultado de ese intercambio, origin\u00f3 el concepto de <em>hipnocracia, <\/em>habr\u00eda que decir que la revelaci\u00f3n de la trampa, origin\u00f3 el esc\u00e1ndalo.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo m\u00e1s curioso es que instalar la mentira fue relativamente f\u00e1cil, lo cual muestra cu\u00e1n endeble son los canales de legitimaci\u00f3n, en este caso, no tanto de la academia, como qued\u00f3 demostrado en el famoso <a href=\"https:\/\/theobjective.com\/further\/ciencia\/2021-05-30\/25-anos-del-escandalo-sokal-la-culpa-de-todo-la-tienen-los-posmodernos\/\"><em>affaire<\/em> Sokal<\/a>, aquel que all\u00e1 por 1996 expuso el sinsentido de las tesis relativistas particularmente de moda en el campo de las ciencias sociales, sino el de la prensa cultural. Es que bast\u00f3 con crear un sitio web personal con un par de fotos del presunto autor, un perfil en Academia.edu, una intervenci\u00f3n en Wikipedia, un par de amigos articulistas que lo mencionen en revistas y un agente literario falso para lidiar con periodistas y editores, y el trabajo estaba hecho. Adem\u00e1s, ahora que est\u00e1 de moda leer autores con nombres orientales como <strong>Byung-Chul Han<\/strong>, <strong>Yuk Hui<\/strong> o <strong>Kohei Saito<\/strong>, sumar un <strong>Jianwei Xun<\/strong> para atacar al fascismo y al heteropatriarcado podr\u00eda destacarnos en una sobremesa de universitarios o en un hilo de X. &nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, y m\u00e1s all\u00e1 del proceso creativo y su autor: \u00bfc\u00f3mo podr\u00eda definirse la <em>hipnocracia<\/em>? Seg\u00fan Colamedici, se trata de <strong>un r\u00e9gimen de manipulaci\u00f3n que produce una sugesti\u00f3n hipn\u00f3tica permanente que act\u00faa directamente sobre la conciencia<\/strong> y, con ayuda de los algoritmos, ofrece una (ir)realidad personalizada. Como se ve, nada demasiado nuevo, m\u00e1s all\u00e1 de que comercialmente el concepto suena bien, como tampoco es novedoso justificar los resultados electorales que favorecen a la derecha como consecuencia de alg\u00fan tipo de enga\u00f1o sobre las grandes mayor\u00edas que acceden al estatus de racionales solo cuando votan a la izquierda.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque es cierto que hablar de un libro en colaboraci\u00f3n con inteligencias no humanas ya de por s\u00ed causa escozor, probablemente el debate se est\u00e9 dando acerca del t\u00f3pico incorrecto. En otras palabras, el libro construido en ese l\u00edmite entre la carne y el silicio podr\u00e1 tener sus debilidades, pero si el resultado es un concepto capaz de estimular la actividad cr\u00edtica y hacer pensar al lector,<strong> poco importa de qui\u00e9n provenga, incluso si esa proveniencia es no humana.&nbsp;&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Tal como indica Colamedici en una entrevista haci\u00e9ndose pasar por Jianwei Xun: \u00abLa revelaci\u00f3n de mi naturaleza construida no invalida en absoluto la validez anal\u00edtica del concepto de hipnocracia. Al contrario, la refuerza al conferirle una dimensi\u00f3n performativa que trasciende la simple argumentaci\u00f3n te\u00f3rica. Si acept\u00e1ramos la idea de que la validez de un pensamiento depende exclusivamente de la existencia biol\u00f3gica de su presunto autor, caer\u00edamos precisamente en esa l\u00f3gica identitaria que la hipnocracia ha superado\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>La argumentaci\u00f3n de Colamedici en este punto es s\u00f3lida. Sin embargo, donde s\u00ed parece haber m\u00e1s espacio para la discusi\u00f3n, en todo caso, es en la noci\u00f3n de autor y en <strong>cu\u00e1l ser\u00e1 el rol del humano en la creaci\u00f3n art\u00edstica en general<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto al primer punto, no queda claro si debemos llamar \u00abautor\u00bb a Colamedici, al ChatGPT, a la entidad ficticia denominada \u00abJianwei Xun\u00bb, o a todos ellos juntos. Incluso dejando de lado la cuesti\u00f3n legal, no parece haber una respuesta clara en este sentido y cualquier determinaci\u00f3n probablemente sea arbitraria.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto al segundo punto, quisiera remitirme al fil\u00f3sofo <strong>Wolfram Eilenberger<\/strong>, el autor de <em>Tiempo de magos<\/em> y <em>Esp\u00edritus del presente<\/em>, entre otros, quien en una entrevista ofreci\u00f3 una reflexi\u00f3n acerca del funcionamiento de las IA que puede ser \u00fatil para ir un poco m\u00e1s all\u00e1 de la superficie y superar la discusi\u00f3n acerca de si estamos ante un <em>fake<\/em> y, consecuentemente, un esc\u00e1ndalo.<\/p>\n\n\n\n<p>Es que, seg\u00fan Eilenberger, la IA solo ofrece respuestas, a veces mejores, a veces peores, pero en todo caso, <strong>de lo que carece es de la capacidad para hacer preguntas<\/strong>. De esta manera, se trata del dispositivo natural y m\u00e1s eficaz de una cultura que, justamente, solo pretende tener respuestas y ha olvidado que lo m\u00e1s importante y verdaderamente innovador son las preguntas, tal como se sigue de toda nuestra tradici\u00f3n filos\u00f3fica inaugurada, si quieren, por S\u00f3crates.<\/p>\n\n\n\n<p>El fen\u00f3meno es muy curioso porque una sociedad infantilizada casi a todo nivel, deja de lado el asombro, la curiosidad y el \u00e1nimo de descubrimiento que est\u00e1 en el esp\u00edritu de cada pregunta que hacemos cuando somos ni\u00f1os. Ahora solo queremos respuestas. Y que sean r\u00e1pidas, por favor. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Para concluir, y a manera de s\u00edntesis, entonces, <strong>que las IA se vayan perfeccionando para ofrecernos respuestas cada vez m\u00e1s robustas e incluso categor\u00edas a partir de las cuales poder reflexionar, parece una oferta dif\u00edcil de rechazar<\/strong>. Y en todo caso, aun cuando efectivamente pongan en debate la noci\u00f3n de autor, pareciera que hay un resquicio para nada menor en el que el humano ser\u00e1 siempre necesario. Me refiero, claro est\u00e1, al espacio de la pregunta y la repregunta como gu\u00eda para profundizar el conocimiento y agudizar <strong>el sentido cr\u00edtico<\/strong>. Renunciar a esto ser\u00eda, por cierto, el \u00fanico verdadero esc\u00e1ndalo.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/theobjective.com\/elsubjetivo\/opinion\/2025-04-29\/verdadero-escandalo-hipnocracia\/\">https:\/\/theobjective.com\/elsubjetivo\/opinion\/2025-04-29\/verdadero-escandalo-hipnocracia\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dante Augusto Palma Profesor de Filosof\u00eda y Doctor en Ciencia Pol\u00edtica. Hace algunas semanas se conoci\u00f3 una noticia que abri\u00f3 un interesante debate intelectual: Jianwei Xun, el fil\u00f3sofo hongkon\u00e9s, autor de Hipnocracia. 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