{"id":358472,"date":"2025-06-22T08:55:57","date_gmt":"2025-06-22T08:55:57","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=358472"},"modified":"2025-06-22T08:55:57","modified_gmt":"2025-06-22T08:55:57","slug":"la-vacuna-contra-la-insensatez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2025\/06\/22\/la-vacuna-contra-la-insensatez\/","title":{"rendered":"La vacuna contra la insensatez"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/06\/1-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"394\" data-id=\"358473\" src=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/06\/1-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-358473\" srcset=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/06\/1-1.jpg 700w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/06\/1-1-300x169.jpg 300w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/06\/1-1-624x351.jpg 624w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p>El fil\u00f3sofo Jos\u00e9 Antonio Marina dedica su nuevo libro, &#8216;La vacuna contra la insensatez&#8217; (Ariel), a analizar c\u00f3mo podemos desarrollar defensas cognitivas frente a la manipulaci\u00f3n, los errores y la desinformaci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><\/ul>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.eldiario.es\/autores\/jose-antonio-marina\/\">Jos\u00e9 Antonio Marina<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Me interesa que usted sea muy inteligente. Y a usted, que yo lo sea. Y a ambos que los dos nos comportemos como tales. Ayudar a conseguirlo es el objetivo de este libro. Est\u00e1 claro que entiendo por inteligencia algo diferente a lo que miden los test o a lo que utilizan los timadores. Es otra cosa. Es la gran solucionadora, y eso la obliga a ir m\u00e1s all\u00e1 de lo cognitivo, alcanzar el \u00e1mbito de la acci\u00f3n y, m\u00e1s all\u00e1 de la acci\u00f3n, el de la mejor acci\u00f3n, el reino de lo <em>kalos kai agathos<\/em>, de lo verdadero, lo bueno y lo bello. Aunque los psic\u00f3logos lo nieguen, al final de su trayecto evolutivo la inteligencia se convierte en un concepto \u00e9tico. Por haberlo olvidado, por haber confundido a los \u201clistos\u201d, que van a lo suyo, con los \u201cinteligentes\u201d, que aspiran a lo universal, nos debatimos en los dominios de la estupidez. (\u2026) Que personas poco inteligentes hagan cosas poco inteligentes es f\u00e1cilmente comprensible. Lo que resulta dif\u00edcil de entender es que personas muy inteligentes hagan estupideces. <\/p>\n\n\n\n<p>En los estudios americanos sobre el tema, aparece como ejemplo el l\u00edo del presidente Clinton con una becaria, que estuvo a punto de hacerle perder la Presidencia de Estados Unidos. O el caso del presidente Johnson, cuyo gran objetivo era promover la Gran sociedad en que todos podr\u00edan vivir dignamente, pero se empantan\u00f3 en la guerra del Vietnam, que acab\u00f3 haci\u00e9ndole perder la Presidencia y la salud. Un caso especial es el del presidente George W. Bush, cuya dificultad para atender a razonamientos complejos y su falta de curiosidad era reconocida incluso por sus colaboradores, aunque en el test de inteligencia daba una puntuaci\u00f3n alta, lo que le permite a Keith Stanovich ponerle como ejemplo para distinguir entre inteligencia y racionalidad. Bush ten\u00eda a su juicio una inteligencia alta, pero una racionalidad baja.<\/p>\n\n\n\n<p>Tengo una visi\u00f3n n\u00e1utica y dram\u00e1tica de la inteligencia. Es un barco navegando en un mar oscuro y tormentoso, en el que, como dijo el sentencioso S\u00e9neca, \u201cel buen piloto aun con la vela rota y desarmado, repara las reliquias de su nave para seguir su ruta\u201d. Tendemos a hablar de la inteligencia y de la raz\u00f3n como si fueran unas facultades innatas, que aparecieron armadas ya de punta en blanco como dec\u00edan los griegos que sucedi\u00f3 a Palas Atenea, la diosa de la inteligencia, que naci\u00f3 perfecta de la cabeza de Zeus. Con la inteligencia no sucedi\u00f3 as\u00ed. No hubo una creaci\u00f3n instant\u00e1nea del animal racional. Somos el resultado de una larga y azarosa evoluci\u00f3n que nos llev\u00f3 desde el instinto a la raz\u00f3n, que no obedeci\u00f3 a ning\u00fan plan, sino que se hizo a salto de mata, resolviendo los problemas que las mutaciones gen\u00e9ticas y el entorno, incluido el entorno social, planteaban. Esa evoluci\u00f3n nos ha dotado de una inteligencia poderos\u00edsima pero vulnerable, con puntos ciegos, mecanismos equivocados, trampas cognitivas y emocionales en las que caemos irremediablemente, y de las que tenemos que aprender a salir.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando este libro ya estaba a punto de imprimirse, he sentido la necesidad de detener el proceso para incluir un pr\u00f3logo de urgencia. \u00bfQu\u00e9 suceso me ha incitado a hacerlo? El triunfo de Donald Trump, sus dos primeros meses de gobierno y su movilizaci\u00f3n de la ultraderecha mundial. Sin pretenderlo -y desde luego sin desearlo- tengo frente a m\u00ed un colosal ejemplo de todo lo que he estudiado en este libro: el \u00e9xito de una gigantesca campa\u00f1a de persuasi\u00f3n utilizando trucos elementales y tecnolog\u00eda sofisticada. Trump ha vencido abrumadoramente en el combate de las ideas y de la comunicaci\u00f3n pol\u00edtica y seguir\u00e1 haci\u00e9ndolo mientras nadie sea capaz de enfrentarse a \u00e9l en ese nivel. Las cr\u00edticas que se reducen a un insulto -es un loco, es un payaso, un ignorante, solo pretende enriquecerse- son insolventes. No se han percatado de la envergadura del fen\u00f3meno pol\u00edtico que estamos viviendo.<\/p>\n\n\n\n<p>Los obsesos del poder siempre han mentido, pero la situaci\u00f3n actual es nueva. No es que se acepten las mentiras; es que se ha extendido la idea de que nada puede ser mentira porque nada puede ser verdad. Si lo que digo no concuerda con la realidad, la culpa es de la realidad, no m\u00eda. La realidad depende de mi poder. No hay ninguna otra fuente de legitimaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Los obsesos del poder siempre han mentido, pero la situaci\u00f3n actual es nueva. No es que se acepten las mentiras; es que se ha extendido la idea de que nada puede ser mentira porque nada puede ser verdad.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>La filosof\u00eda posmoderna, duramente criticada por el pensamiento conservador en sus inicios, afirma precisamente eso, que la realidad no interesa, que todo es discurso, y que quien se adue\u00f1a del discurso, se adue\u00f1a de la realidad. Desde esa perspectiva, todo, incluida la ciencia, son relatos, meras construcciones sociales. Esa propuesta aparentemente tan revolucionaria encanta a todos los aut\u00f3cratas. Para un dictador resulta estupendo que un fil\u00f3sofo le diga que puede determinar lo que es verdad. Es decir, que <em>la filosof\u00eda posmoderna legitima las mentiras de Trump.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Nos asedian personas que quieren&nbsp;&nbsp;persuadirnos de algo: de que compremos, votemos, obedezcamos, demos nuestro consentimiento, amemos, odiemos. Es posible que intenten convencernos con buenas razones, que tendremos que saber evaluar, pero lo m\u00e1s frecuente es que utilicen t\u00e9cnicas de persuasi\u00f3n sofisticadas, que aprovechen nuestras chapuzas evolutivas (\u2026). Estos fallos de dise\u00f1o -kluges, bugs, propensiones generalizadas al error- se caracterizan porque producen ilusiones, sesgos o evidencias que mantienen su fuerza aunque la raz\u00f3n nos diga que son falsas. Una persona puede saber que los fantasmas no existen y seguir teniendo miedo a los fantasmas. Un pacifista puede emocionarse al ver un desfile militar. Un defensor sincero de los derechos de la mujer puede mostrar respuestas machistas en el test de asociaciones impl\u00edcitas. Los fallos de dise\u00f1o funcionan como trampas cognitivas y afectivas que provocan creencias, afectos, y conductas insensatas. Permiten la entrada en el sistema mental de cada individuo de agentes pat\u00f3genos que alteran el funcionamiento de la inteligencia.<\/p>\n\n\n\n<p>La inmunolog\u00eda mental intenta identificar estos procesos para poder&nbsp;eliminarlos, si es posible, o, al menos, controlarlos. Para introducir orden en un terreno selv\u00e1tico voy a agrupar las agresiones externas en tres categor\u00edas:<\/p>\n\n\n\n<p>-Informaciones falsas: Es el proceso m\u00e1s elemental. Aprovechando v\u00edas de comunicaci\u00f3n normales se difunden ideas o noticias falsas que confunden a la v\u00edctima. No se trata de errores involuntarios, sino de mentiras intencionadamente difundidas.<\/p>\n\n\n\n<p>-Virus mentales: Son mensajes cognitivos o afectivos que aprovechan las vulnerabilidades de una persona, las chapuzas evolutivas, las fisuras en la racionalidad, pero con la finalidad expresa de alterar los sistemas de control. Estos virus debilitan la autonom\u00eda del sujeto suavemente, sin que se percate. La atenci\u00f3n voluntaria es una de sus presas m\u00e1s importantes. Si alguien se adue\u00f1a de mi atenci\u00f3n, se adue\u00f1a de mi libertad.<\/p>\n\n\n\n<p>-Marcos de insensatez: Son estructuras m\u00e1s complejas, que incluyen informaciones falsas, virus, creencias, movilizaciones emocionales, instituciones sociales, costumbres. Las ideolog\u00edas son un buen ejemplo.<\/p>\n\n\n\n<p>A la vista de la frecuencia con que caemos en trampas cognitivas y afectivas y de los sufrimientos que de ello se derivan, desde hace muchos a\u00f1os me ronda la idea de elaborar una \u201cvacuna contra la insensatez\u201d, que nos proteja. No me importa utilizar una analog\u00eda m\u00e9dica, porque una larga tradici\u00f3n emparenta la filosof\u00eda con la medicina. Me remito a Epicuro: \u201cDe la misma manera que de nada sirve un arte m\u00e9dico que no erradique la enfermedad de los cuerpos, tampoco hay utilidad ninguna en la filosof\u00eda si no erradica el sufrimiento del alma\u201d.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Que personas poco inteligentes hagan cosas poco inteligentes es f\u00e1cilmente comprensible. Lo que resulta dif\u00edcil de entender es que personas muy inteligentes hagan estupideces.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Tenemos los conocimientos suficientes para elaborar un conjunto de vacunas que nos doten de un sistema inmunitario eficaz. Unas son generales, y otras est\u00e1n dirigidas a desactivar virus concretos. Este libro presenta un cat\u00e1logo de virus y un cat\u00e1logo de vacunas. Pero el an\u00e1lisis de la situaci\u00f3n nos permite afirmar la existencia de dos supervacunas, ambas en crisis en este momento: el pensamiento cr\u00edtico y la acci\u00f3n \u00e9tica. La eficacia del pensamiento cr\u00edtico es f\u00e1cil de comprender, pero considerar la acci\u00f3n \u00e9tica como una supervacuna merece una explicaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Expondr\u00e9 mi tesis de una forma estrepitosa, para que llame la atenci\u00f3n: la m\u00e1xima creaci\u00f3n de la inteligencia es la bondad. \u00bfPor qu\u00e9? Porque la bondad no es esa meliflua resignaci\u00f3n sentimentaloide con que quieren confundirla, sino la briosa acci\u00f3n creadora de la justicia, la genial constructora de la felicidad p\u00fablica. La \u00e9tica no es un aerolito ca\u00eddo de otro mundo para imponer orden: es el m\u00e1ximo despliegue de la inteligencia pr\u00e1ctica. La teleolog\u00eda de la inteligencia nos lleva en la l\u00ednea te\u00f3rica a la ciencia y en la pr\u00e1ctica a la \u00e9tica. Y la pr\u00e1ctica est\u00e1 por encima de la teor\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Relacionar la inteligencia con la conducta (y no solo con la resoluci\u00f3n de problemas te\u00f3ricos) supone un cambio esencial en el modo de considerarla, porque de ser un concepto psicol\u00f3gico necesitamos ampliarlo hasta convertirlo en un concepto \u00e9tico. Es una exclusiva de la inteligencia humana, que as\u00ed rompe su continuidad con la animal. Cada vez que desde hace muchos a\u00f1os he dicho que trabajaba en una teor\u00eda de la inteligencia que comenzaba en la neurolog\u00eda y terminaba en la \u00e9tica, la mayor parte de mis colegas han mostrado su irritaci\u00f3n o su desconcierto ante lo que consideraban un derrape injustificado, tal vez fruto de alg\u00fan tipo de ebriedad benevolente. \u00a1Qu\u00e9 tendr\u00e1 que ver la inteligencia con la \u00e9tica! Creo que no hab\u00edan entendido mi proyecto.<\/p>\n\n\n\n<p>Se lo volver\u00e9 a explicar en formato tuit en cursiva. Todos est\u00e1n de acuerdo en que <em>una buena definici\u00f3n de inteligencia es su capacidad de resolver problemas.<\/em> Tambi\u00e9n yo lo estoy, con tal de que esa afirmaci\u00f3n se lleve a sus \u00faltimas consecuencias. <em>Los problemas pueden ser te\u00f3ricos y pr\u00e1cticos<\/em>. Tambi\u00e9n estamos de acuerdo. <em>Los te\u00f3ricos se resuelven cuando conocemos la soluci\u00f3n, mientras que los pr\u00e1cticos solo se resuelven cuando la ponemos en pr\u00e1ctica, que suele ser lo m\u00e1s dif\u00edcil.<\/em> De acuerdo tambi\u00e9n. Podemos continuar. <em>Los problemas pr\u00e1cticos m\u00e1s urgentes, universales, comprometidos, complejos, son los que surgen de la convivencia humana y de la b\u00fasqueda de la felicidad<\/em>. Si fallamos en esto, lo dem\u00e1s importa poco. <em>La encargada de resolverlos es la \u00e9tica. <\/em>Ahora llega la conclusi\u00f3n m\u00e1s estrepitosa. <em>La puesta en pr\u00e1ctica de las mejores soluciones, es decir de la \u00e9tica, es lo que denominamos \u201cbondad\u201d, que es por lo tanto la m\u00e1xima manifestaci\u00f3n de la inteligencia humana. <\/em>Consecuencia:<em> El test definitivo de inteligencia deber\u00eda ser el test que midiera la bondad.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><\/h2>\n\n\n\n<p>Ya est\u00e1 dicho y veo a mis colegas psic\u00f3logos cognitivos echarse las manos a la cabeza o, utilizando una expresi\u00f3n muy antigua, mes\u00e1ndose los cabellos y rasg\u00e1ndose las vestiduras. Lo siento.\u00bfNo est\u00e1n de acuerdo con la conclusi\u00f3n? D\u00edganme con qu\u00e9 paso de la argumentaci\u00f3n no est\u00e1n de acuerdo. \u00bfNo es resolver problemas la funci\u00f3n de la inteligencia? \u00bfNo hay problemas te\u00f3ricos y pr\u00e1cticos? \u00bfNo se solucionan estos mediante la acci\u00f3n? \u00bfLa felicidad no es el problema que todos queremos resolver? \u00bfNo se encarga la \u00e9tica de resolverlo? \u00bfNo es la bondad la realizaci\u00f3n de la \u00e9tica? <a href=\"https:\/\/www.eldiario.es\/cultura\/derechas-izquierdas-importante-acertar-perspectiva_129_12235471.html\">\u00bfDerechas o izquierdas? Lo importante es acertar en la perspectiva<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Si tuvi\u00e9ramos la inteligencia suficiente, si no estamos demasiado debilitados por los virus culturales que tenemos alrededor, emprender\u00edamos una vacunaci\u00f3n masiva contra la insensatez. A\u00fan tengo la esperanza de que lo hagamos.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.eldiario.es\/cultura\/vacuna-insensatez_1_12264705.html\">https:\/\/www.eldiario.es\/cultura\/vacuna-insensatez_1_12264705.html<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El fil\u00f3sofo Jos\u00e9 Antonio Marina dedica su nuevo libro, &#8216;La vacuna contra la insensatez&#8217; (Ariel), a analizar c\u00f3mo podemos desarrollar defensas cognitivas frente a la manipulaci\u00f3n, los errores y la desinformaci\u00f3n Jos\u00e9 Antonio Marina Me interesa que usted sea muy inteligente. Y a usted, que yo lo sea. 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