{"id":358475,"date":"2025-06-29T08:47:40","date_gmt":"2025-06-29T08:47:40","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=358475"},"modified":"2025-06-29T08:47:40","modified_gmt":"2025-06-29T08:47:40","slug":"iris-murdoch-la-autora-que-traslado-el-bien-y-el-mal-a-la-novela","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2025\/06\/29\/iris-murdoch-la-autora-que-traslado-el-bien-y-el-mal-a-la-novela\/","title":{"rendered":"Iris Murdoch, la autora que traslad\u00f3 el bien y el mal a la novela"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/06\/1-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"394\" data-id=\"358476\" src=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/06\/1-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-358476\" srcset=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/06\/1-2.jpg 700w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/06\/1-2-300x169.jpg 300w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/06\/1-2-624x351.jpg 624w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p>El rescate de la \u2018memoir\u2019 \u2018Eleg\u00eda a Iris\u2019, libro conmovedor y no exento de pol\u00e9mica sobre los \u00faltimos a\u00f1os de la escritora brit\u00e1nica, obra del marido de esta, John Bayley, es un buen acicate para adentrarse en las adictivas y misteriosas novelas que el sello Impedimenta lleva a\u00f1os editando.<\/p>\n\n\n\n<p><a>Elena Hevia<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Fue y as\u00ed la llamaron sus cong\u00e9neres, \u00abla mujer m\u00e1s brillante de Inglaterra\u00bb. <strong>Iris Murdoch<\/strong> (Dubl\u00edn, 1919-Oxford, 1999). Una escritora que le dio un buen meneo a la literatura brit\u00e1nica de posguerra bajo la falsa apariencia de unas novelas burguesas y convencionales en las que se entrelazan matrimonios fallidos, relaciones ad\u00falteras, muertes y traiciones (muchas traiciones), con las que expuso las contradicciones de la condici\u00f3n humana. Porque, como la certera fil\u00f3sofa que tambi\u00e9n era, no hubo nada que le interesara m\u00e1s que la condici\u00f3n humana y los conceptos morales del bien y el mal reducidos a escombros por la <strong>Segunda Guerra Mundial<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de mucho tiempo ausente en las librer\u00edas, se ha reeditado <em><strong>Eleg\u00eda a Iris<\/strong><\/em> (Elba), la <em>memoir<\/em> de <strong>John Bayley<\/strong>, prestigioso cr\u00edtico literario, que fue su sol\u00edcito marido durante m\u00e1s de cuatro d\u00e9cadas, sobre los \u00faltimos a\u00f1os de la escritora, en los que aquella mente que hab\u00eda sido tan extraordinaria acab\u00f3 convertida en la de una ni\u00f1a balbuceante, perdida en las brumas del <strong>Alzheimer<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>El libro, un retrato de Murdoch y de la singular pareja que formaron, no est\u00e1 exento de humor y distanciamiento, porque para Bayley ella tuvo siempre sus zonas de misterio. Duele leer el relato del gozo que le produc\u00eda ver los <strong>Teletubbies<\/strong> en la televisi\u00f3n, que solo entr\u00f3 en el domicilio conyugal un a\u00f1o antes de su muerte. Una exhibici\u00f3n de pat\u00e9ticas miserias que algunos interpretaron como una traici\u00f3n a la proverbial discreci\u00f3n con la que Murdoch siempre hab\u00eda llevado su intimidad. <\/p>\n\n\n\n<p>Entre otras revelaciones, el marido daba cuenta de la variada vida sentimental y sexual \u2013con hombres y mujeres\u2013 que su esposa mantuvo antes de su matrimonio y la que seguir\u00eda manteniendo despu\u00e9s, con plena aceptaci\u00f3n por parte de \u00e9l, siempre debidamente informado, a fin de que aquellos lances no mermaran la complicidad y el cari\u00f1o que mantuvieron durante toda su vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Y es que la <strong>revoluci\u00f3n sexual de los 60<\/strong>, esa explosi\u00f3n que seg\u00fan el poeta <strong>Philip Larkin<\/strong> se produjo entre la publicaci\u00f3n en Gran Breta\u00f1a de <em>El amante de Lady Chaterley<\/em> y la aparici\u00f3n de <em>Please, please me<\/em>, el primer \u00e1lbum de los Beatles, hab\u00eda transformado el sexo \u00aben un deporte, siempre en busca de nuevas marcas\u00bb, como escribe con g\u00e9lido desprecio Bayley. El libro, al que seguir\u00edan dos m\u00e1s dedicados a Murdoch, sirvi\u00f3 de base a <em>Iris<\/em>, la pel\u00edcula fallida de <strong>Richard Eyre<\/strong> que para muchos lectores supuso encerrar a la autora en el drama de su enfermedad y en el sensacionalismo de su vida amorosa, esquivando su labor literaria.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Novelas milhojas<\/h3>\n\n\n\n<p>El suyo es un extra\u00f1o caso. Por un lado, fue una de las novelistas brit\u00e1nicas m\u00e1s le\u00eddas y populares, con una fama similar en su momento a la de <strong>Graham Greene<\/strong>, ya que aparec\u00eda habitualmente en las p\u00e1ginas de los diarios y revistas de la \u00e9poca, as\u00ed como en los programas culturales de la BBC. Adem\u00e1s, en un periodo de unos 10 a\u00f1os, se dedic\u00f3 a desgranar una serie de obras maestras que se iniciaron con <em>El sue\u00f1o de Bruno<\/em> (1969), <em>El pr\u00edncipe negro<\/em> (1973), <em>La m\u00e1quina del amor sagrado y profano<\/em> (1974), <em>Henry y Cato<\/em> (1976) y <em>El mar el mar<\/em>&nbsp;(1978), culminaci\u00f3n de su carrera con la obtenci\u00f3n del Booker.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, quiz\u00e1 sea una de las m\u00e1s incomprendidas, porque tras las tramas argumentales de amores y desamores late siempre la otra gran vocaci\u00f3n de Murdoch, la filosof\u00eda, de la que fue una destacada exponente en lo tocante a la \u00e9tica, llevando a nuestro tiempo las tesis plat\u00f3nicas sobre el bien y el mal que el pensamiento imperante, el <strong>existencialismo de Sartre<\/strong>, hab\u00eda dejado un tanto atr\u00e1s. Y, sin embargo, sus novelas son como milhojas, no hay que reconocer todas y cada una de sus capas para disfrutar de su sabor.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Tras las tramas argumentales de amores y desamores late siempre la otra gran vocaci\u00f3n de Murdoch, la filosof\u00eda, de la que fue una destacada exponente<\/h3>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Hija de irlandeses protestantes trasterrados a Londres \u2013ella apenas vivi\u00f3 los primeros meses de su vida en Dubl\u00edn\u2013, aprovech\u00f3 bien la brecha abierta por la <strong>Segunda Guerra Mundial<\/strong>, que vaci\u00f3 los despachos de <strong>Oxford<\/strong> de profesores masculinos. Tan buena result\u00f3 que al regreso de estos nadie discuti\u00f3 su val\u00eda. Sin embargo, cumplidos los 35 a\u00f1os y con una importante carrera como pensadora, crey\u00f3 que la filosof\u00eda la constre\u00f1\u00eda a la hora de reflejar la complejidad de la vida y, aunque nunca abandon\u00f3 los libros de pensamiento, s\u00ed fue dej\u00e1ndolos en un segundo plano en favor de las <strong>26&nbsp;novelas que lleg\u00f3 a escribir<\/strong>, que siempre arrastraron el sambenito de filos\u00f3ficas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mar\u00eda Gila<\/strong>, autora de <em><strong>La hija de las palabras<\/strong><\/em> (Almuzara Libros), uno de los escasos estudios sobre Murdoch en castellano, tiene muy claro que el concepto de <strong>novela filos\u00f3fica<\/strong>, entendida como novela de tesis, no le interesaba a la autora. \u00abSi se califica as\u00ed a sus novelas es porque a menudo sus personajes reflexionan sobre temas filos\u00f3ficos y obviamente tratan los temas que a Murdoch le interesaban; pero dif\u00edcilmente pueden entenderse como portavoces de su autora. Los personajes que m\u00e1s se las dan de fil\u00f3sofos suelen ser algo rid\u00edculos, incoherentes, vanidosos\u2026 con un discurso que choca con las limitaciones que tienen para enfrentarse a determinadas situaciones pr\u00e1cticas\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Pura raz\u00f3n y esp\u00edritu<\/h3>\n\n\n\n<p>Las novelas de Murdoch son decididamente extra\u00f1as. Todos ellas, siendo realistas, parecen encerrar un misterio, un algo m\u00e1gico que se nos escapa. Esa es una de las cualidades que m\u00e1s aprecia una de sus grandes lectoras, la novelista <strong>Pilar Ad\u00f3n<\/strong>, que cuando empez\u00f3 a leerla en su adolescencia no pod\u00eda imaginar que acabar\u00eda siendo su editora. Y aqu\u00ed hay que agradecerle a <strong>Impedimenta<\/strong> la labor de publicar buena parte de su obra, recogiendo el testigo de Alianza o Lumen, que se quedaron a medio camino.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLa suya es una mezcla magistral e inteligent\u00edsima de pura raz\u00f3n \u2013dice Ad\u00f3n\u2013, con esos personajes intelectuales y cuadriculados que, sin embargo, tienen un elemento espiritual que te lleva a una <strong>trascendencia literaria emocional<\/strong> excepcional\u00bb. Considera Ad\u00f3n, traductora y prologuista del relato <em>Algo del otro mundo<\/em>, que cuando el lector se pone en manos de Murdoch se ve arrastrado por la narraci\u00f3n desde las primeras p\u00e1ginas sin importar que por el camino se tense hasta el l\u00edmite su credulidad, por lo inveros\u00edmil de las circunstancias. Si lo logra es por su estilo \u00abexuberante y el pulso narrativo\u00bb, ese que destac\u00f3 <strong>Harold Bloom<\/strong>, que la incluy\u00f3 en su libro <em>Genios.<\/em><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La suya es una mezcla magistral e inteligent\u00edsima de pura raz\u00f3n, con esos personajes intelectuales y cuadriculados que tienen un elemento espiritual que te lleva a una trascendencia literaria emocional<\/h3>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Los <strong>personajes de la escritora<\/strong> transitan con diferentes nombres y similares cualidades de una obra a otra. Ah\u00ed podemos encontrar mujeres sacrificadas y\/o desesperadas, santos laicos, homosexuales ocultos, esposos con doble vida y esos seres especialmente luciferinos que, como magos manipuladores, dirigen la vida de los dem\u00e1s. Esta figura tiene un desarrollo mayor en la excepcional <em><strong>El mar, el mar<\/strong><\/em>, con su egoc\u00e9ntrico protagonista, Charles Arrowby, un dramaturgo retirado a vivir en una casa junto a un acantilado, de quien se ha querido ver un trasunto del escritor b\u00falgaro de expresi\u00f3n alemana <strong>Elias Canetti<\/strong>.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Murdoch le conoci\u00f3 cuando aquel se exili\u00f3 en Londres. Con \u00e9l mantuvo una <strong>t\u00f3xica relaci\u00f3n de sometimiento<\/strong> antes y despu\u00e9s de su matrimonio con Bayley, seg\u00fan se desprende de la can\u00f3nica biograf\u00eda de Peter Conradi, no traducida en Espa\u00f1a. All\u00ed se explica que Canetti y ella manten\u00edan relaciones sexuales mientras Veza, la esposa de \u00e9ste, les preparaba la comida que luego compartir\u00edan los tres.<\/p>\n\n\n\n<p>La guinda de aquella relaci\u00f3n malsana fue el descubrimiento de las notas que Canetti, bajito, feo y rencoroso, dej\u00f3 escritas sobre la autora: \u00abPodr\u00eda definirse a Iris Murdoch como el rag\u00fa de Oxford. Cu\u00e1nto desprecio de la vida inglesa est\u00e1 representado por ella\u00bb. El comentario apareci\u00f3 p\u00f3stumamente en el volumen <em><strong>Fiesta bajo las bombas<\/strong><\/em> (Galaxia Gutenberg), cuando la hija del autor de <em>Masa y poder<\/em> decidi\u00f3 contravenir el deseo de su padre publicando estas y otras opiniones venenosas en 2003.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Masculino \/ Femenino<\/h3>\n\n\n\n<p>Veinticinco a\u00f1os despu\u00e9s de su muerte, la tentaci\u00f3n es valorar a la escritora a la luz de la perspectiva de g\u00e9nero, pero tampoco en esto Murdoch lo pone f\u00e1cil. Fue de las primeras en tratar temas&nbsp;como la homosexualidad, el aborto o la libertad sexual, pero se declar\u00f3 no feminista. Opina <strong>Mar\u00eda Gila<\/strong>: \u00abHizo afirmaciones que hoy ser\u00edan bastante pol\u00e9micas. Identificaba los problemas de los hombres con lo propiamente humano, mientras que los de las mujeres los asimilaba a los de las minor\u00edas y consideraba que atenerse a ellos condicionar\u00eda la visi\u00f3n que ofrecer\u00eda su novela. Como si identificar lo masculino con lo universal no fuera ya una visi\u00f3n condicionada\u2026\u00bb .<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Fue de las primeras en tratar temas como la homosexualidad, el aborto o la libertad sexual, pero se declar\u00f3 no feminista<\/h3>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Otra cosa, a\u00f1ade, es que hoy una mujer con sus logros pueda tratarse como un <strong>referente para el feminismo<\/strong>. \u00abSobre todo teniendo en cuenta el papel tan peque\u00f1o que las mujeres ocupan en la historia de la filosof\u00eda. En este punto s\u00ed creo que es importante reivindicarla\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>En la <strong>literatura espa\u00f1ola<\/strong>, la huella dejada por la autora no es profunda, pero s\u00ed muy significativa. En esa liga est\u00e1n <strong>Pilar Ad\u00f3n<\/strong>; <strong>Gonzalo Torn\u00e9,<\/strong> cuyas novelas se espejean en las de Murdoch; <strong>\u00c1lvaro Pombo<\/strong>, que la ley\u00f3 muy detenidamente en sus solitarios a\u00f1os londinenses, o en alguna obra de <strong>Rafael Chirbes<\/strong>. \u00ab<em>Los viejos amigos<\/em> me hizo pensar en <em>El libro y la hermandad<\/em> \u2013sostiene Mar\u00eda Gila\u2013, en la que se habla de hasta qu\u00e9 punto el pasado nos une a ciertas personas, de los ideales compartidos y luego frustrados y abandonados\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1990, cuando ya hab\u00eda dejado atr\u00e1s sus mejores trabajos, Murdoch recibi\u00f3 la visita de <em><strong>The Paris Review<\/strong><\/em> y contest\u00f3 as\u00ed cuando le preguntaron qu\u00e9 efecto le gustar\u00eda que tuvieran sus libros: \u00abMe gustar\u00eda que los lectores disfrutaran ley\u00e9ndolos. Una novela legible es un regalo para la humanidad\u00bb. Murdoch es eso. Un regalo.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.elperiodico.com\/es\/ocio-y-cultura\/abril\/20250607\/iris-murdoch-libros-mar-mar-118482666\">https:\/\/www.elperiodico.com\/es\/ocio-y-cultura\/abril\/20250607\/iris-murdoch-libros-mar-mar-118482666<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El rescate de la \u2018memoir\u2019 \u2018Eleg\u00eda a Iris\u2019, libro conmovedor y no exento de pol\u00e9mica sobre los \u00faltimos a\u00f1os de la escritora brit\u00e1nica, obra del marido de esta, John Bayley, es un buen acicate para adentrarse en las adictivas y misteriosas novelas que el sello Impedimenta lleva a\u00f1os editando. 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